Rescate de archivo: Carta de SOLIDARIDAD de 1924

Hola SOLIDARIDAD,

Les envío esta carta que un amigo jubilado, José Antonio, me hizo favor de compartir. El abuelo de este compañero andaba con los Flores Magón, el junto con otros compañeros del pueblo de Melchor Ocampo, en el Estado de México, tenían un sindicato campesino, su abuelo y su hermano tenían relaciones sindicales con la IWW. Aún no me ha contado toda la historia, pero me dijo que intentará escribirla, como parte de la historia de su familia con la revolución y el sindicalismo. Este miembro jubilado es parte de nuestro grupo de compañeros dentro de nuestro sindicato.

Esta es una carta de invitación a ser parte de la red IWW en México al sindicato de campesinos de Melchor Ocampo, organizado por los familiares de uno de nuestros compañeros.

Espero les sirva para que puedan publicar algo de la IWW en México en la década de 1920; supongo que ahí hay más historia que se puede rescatar, pero ya será algo que veremos en un futuro.

Saludos.
Victor

***

 

SOLIDARIDAD
El Periódico de los Trabajadores
P.O. Box 753
Chicago, Illinois

Chicago Agosto de 1924.

Estimados compañeros, Salud;

Hace unos días os hemos mandado unos números de SOLIDARIDAD, periódico de los trabajadores y órgano de los Trabajadores Industriales del Mundo; o sean los I.W.W.

Tenemos la casi seguridad que habréis sentido nombrar a esta organización y de que tal vez tengáis ya formado vuestro concepto de ella. Ahora bien; cuál es ese concepto?

Mientras el nombre de los I.W.W. ha llegado a todos los confin del mundo, pocos, poquisimos, con los que tienen un conocimiento perfecto de lo que ellos son y de lo que quieren. Amigos y enemigos tanto en el campo burgués como en el campo obrero se han ocupado extensamente de nosotros, pero casi nadie nos presenta en la posición justa y verdadera.

Como os consideramos amantes de la verdad y de la emancipación de los de nuestra clase, creemos que vosotros estaréis interesados en conocer a la organización que tanto ha dado que hablar y que tan poco conocida es.

En una circular no os podemos dar una extensa información de lo que son y lo que quieren los I.W.W., por lo que os aconsejamos os subscribáis a SOLIDARIDAD, leyendo la cual os podréis informar, y os adelantamos estos dos puntos de nuestras creencias y propósitos.

Nosotros creemos que la humanidad está dividida en dos clases, la de los ricos y la de los pobres. Estas dos clases no tienen nada en común entre sí más que una lucha a muerte, porque la clase rica que nada produce y que para nada es necesaria se apodera del producto del trabajo de la clase pobre, que es la que lo produce todo y vive en la miseria.

Nosotros creemos que tenemos un solo enemigo, el patrono. Si declaramos la guerra a muerte al patrono, cuando él desaparezca, desaparecerán con él todos los demás parásitos que le sostienen.

Los trabajadores, a nuestro entender, todos tenemos un interés común, el de librarnos de la explotación de que somos objeto. Por esto mismo ningún trabajador puede ser enemigo nuestro. Tanto si es católico como si es anarquista, es hermano nuestro en explotación; podremos no estar de acuerdo con él en la manera de pensar, pero es imprescindible que nosotros estemos de acuerdo con él, y él con nosotros, en la manera de librarnos del yugo capitalista.

Debemos pues de dejar a un lado las cosas, que en la apariencia, no tienen una relación directa con el problema económico, y concentrar todos nuestros esfuerzos por la unidad en el terreno económico; después al través de la lucha, esta nos demostrará que resolviendo el problema económico los hemos resuelto todos.

Página 2.

La formación de UNA SOLA GRAN UNION de todos los trabajadores controlada por ellos mismos desde el trabajo, es la que resolverá todas nuestras dificultades.

Sabemos que no faltan los críticos que se declaran enemigos nuestros dentro del movimiento obrero, por causas que no explican claro y que no son capaces de explicar inteligentemente.

Nosotros como declaramos, no consideramos ni podemos considerar a ningún trabajador enemigo nuestro; nuestro solo enemigo es el capitalista.

Para que puedan enterarse mejor de nuestro programa, les aconsejamos se subscriban a SOLIDARIDAD el único órgano en español en la prensa obrera que explica, sostiene y defiende el programa de los Trabajadores Industriales del Mundo.

En las planillas adjuntas encontrarán las condiciones de subscripción.

En espera de tener una más estrecha relación en el futuro quedamos vuestros por la emancipación de los trabajadores.

Adolfo García
Redactor de SOLIDARIDAD

Frank J. Guscetti
Administrador dimitente de SOLIDARIDAD

Contra La Guerra de Estado, Guerra de Clases – extracto de los IWW de Estambul sobre la invasión Turca de Siria.

Por: İWW İstanbul – Dünya Endüstri İşçileri
Traducción por: Adri Clemente

Publicado originalmente en Yeryüzü Postası.

Hacemos un llamamiento para todos los trabajadores – aquellos explotados
bajo este sistema, que están siendo empobrecidos cada vez más y que están
siendo enviados a morir – no para participar en esta guerra, sino para unirse en su contra.

Mientras la guerra se libra en Siria, cuyo único propósito es la muerte, la
destrucción y la pobreza, el gobierno del AKP ha empezado una campaña de
ocupación que solo seguirá sembrando la discordia en la zona. Como en la
previa ocupación de Afrin, esta operación muestra que el pueblo Kurdo no
preocupa a ninguna potencia imperialista, como Rusia o los Estados Unidos.

Esta actuación es una continuación del exterminio y la negación del estado
Kurdo basada en el rechazo a una solución pacífica al conflicto, y es parte de
las fantasías imperiales del AKP, que solo complicarán el problema Sirio. La
provocación de Turquía, con la ayuda de otros países, ha forzado a más
personas sirias a abandonar su país, desencadenando una nueva ola
migratoria que imposibilita construir viviendas para refugiados que fueron
evacuados de las región fronteriza. Es una locura.

Eliminar a los Kurdos de la zona fronteriza descarta la posibilidad de una
resolución pacífica del conflicto. Esto empeora aún más la guerra y solo
aumenta las probabilidades de que el caos se siga extendiendo por el Oriente
Medio.

Consecuentemente, el salario de los trabajadores ya ha empezado a ser
recortado para financiar las operaciones de Turquía. El significado de esta
operación es “¿conoce el precio de una bala?”

El creciente nacionalismo y la militarización de Turquía solo fortalecen el
sistema capitalista y los patrones que lo dirigen. Esta actuación y la crisis que
está creando debilitan nuestra lucha contra el capitalismo.

Estamos completamente en contra de esta operación, ya que significa más
muerte y pobreza para nuestra clase. Condenamos todas las guerras entre
naciones como parte de nuestro patrimonio histórico. Creemos que la lucha
contra esta guerra, y contra la mentira de la unidad nacional que el conflicto
intenta impulsar, forma parte del deber histórico de la clase trabajadora. ¡No
tenemos intereses comunes con los patrones y los gobiernos a su servicio!

Además, los trabajadores turcos y miles de otras personas han perdido la vida,
se están empobreciendo cada minuto y viven aterrorizados debido a la guerra
siria. Para poner fin a esta guerra los trabajadores del mundo deben organizarse y moverse. Debemos oponernos firmemente a la política de los estados que provocan, profundizan y hacen aún más destructivas las guerras libradas para los intereses de la clase dominante.

Hacemos un llamamiento para todos los trabajadores – aquellos explotados
bajo este sistema, que están siendo empobrecidos cada vez más y que están
siendo enviados a morir – no para participar en esta guerra, sino para unirse en su contra.

Es hora de hablar sobre lo que podemos hacer contra esta guerra desde
nuestros talleres, cómo silenciar a los chovinistas, cómo vencer el olor a sangre
nacionalista en el aire y cómo detener la guerra y mitigar sus efectos. Estamos
organizando trabajadores contra la guerra. ¡Inmediatamente! ¡Ahora!

 

HUELGA de trabajadores de Burgerville: por un contrato justo y un salario digno

por: Burgerville Workers Union – IWW

Contacto de prensa: Emmett Schlenz, 401-855-9440, emmett.schlenz@gmail.com

 

El 23 de octubre de 2019, los trabajadores de Burgerville en Portland lanzaron la huelga más grande en la historia del Sindicato de Trabajadores de Burgerville (Burgerville Workers Union). La/os trabajadores del Centro de Convenciones, 92 y Powell, Hawthorne y Montavilla Burgerville abandonaron el trabajo en la mañana, y permanecerán en huelga hasta que hayan demostrado suficientemente su fortaleza a la empresa.

Lo/as trabajadores están en huelga por un salario digno y un contrato justo. La reciente propuesta de salario de Corporate, que equivale al aumento del salario mínimo legalmente obligatorio apenas seis meses antes, no hace nada para cambiar el status quo en Burgerville. Nos merecemos un salario digno y lucharemos con uñas y dientes hasta que lo consigamos.

Estamos orgullosos de esta huelga, y estamos asombrados del valor mostrado por toda/os nuestra/os compañera/os de trabajo hoy. Pero estamos decepcionada/os de que la lucha en Burgerville haya llegado a esto. En casi un año y medio de negociaciones contractuales, hemos avanzado mucho: desde propinas y pago de vacaciones hasta protecciones para lo/as trabajadores indocumentado/as. Sin embargo, cuando se trata del mayor problema de todos: el fin de los salarios de pobreza en Burgerville, la empresa se niega a ceder. En cambio, le pagan a un abogado antisindical de alto precio para que se disfrace y se demore en la mesa de negociaciones, con la esperanza de que el hecho mismo de nuestra pobreza nos obligue a aceptar con desesperación cualquier trato que las empresas ofrezcan.

Además, la/os trabajadores en huelga están inspirados en la historia de Anthony, un trabajador de largo tiempo de Burgerville en Vancouver, y padre de una hija de un año, que fue suspendido el domingo por enfrentarse a su manager racista y abusivo. Trabajador de color, Anthony experimentó acoso racista de rutina por parte de la gerencia de Burgerville, incluido el hecho de que un gerente, con un tatuaje de los Estados Confederados, lo llamara la palabra “N”. Cuando fue a recursos humanos, trataron de ocultar la queja. Y cuando finalmente se enfrentó a su gerente al respecto, con el respaldo del Consejo Laboral del Suroeste de Washington, fue castigado. A partir de hoy, el puesto de Anthony sigue en peligro. La historia de Anthony nos recuerda el comportamiento mezquino y vengativo que hemos visto de esta compañía llamada ‘progresista’ una y otra vez. También nos recuerda de qué trata y siempre ha sido nuestro sindicato: empoderar a lo/as trabajadores para que denuncien colectivamente y tomen medidas contra las diversas formas de injusticia que enfrentamos a manos de nuestro/as jefes.

Esta huelga marca el comienzo de una nueva fase en nuestra lucha. No hay vuelta atrás de esto. Hasta que Burgerville Corporate acepte un acuerdo justo, no habrá límite para nuestras acciones sindicales.

El Sindicato de Trabajadores de Burgerville organizará una serie de acciones públicas esta semana para apoyar a lo/as huelguistas. Invitamos a cualquiera que se preocupe por luchar contra la pobreza y la codicia corporativa para que se solidarice con nosotros.

Las acciones continuarán hasta que ganemos justicia!

 

 

Que es un lugar de trabajo? Raza, la lucha en el trabajo y el IWW. 

por: Juicy Parsons, Twin Cities

traducción por: Grace ML

Comités de empresa, plantas de producción, negociación colectiva, contratos. ¿Qué significan estas palabras para tí? Pues bien, depende de tu experiencia de vida, por supuesto. Para mí y otras trabajadoras de mi sector, esas palabras han sido asociadas con colegas que tienen “trabajos reales”. ¿Entiendes?, aunque tengo un trabajo real en un sector real, no todos los sectores son tratados de manera igual.

Trabajo en el sector servicios. Camarera, mesera, servidora, da igual. En Estados Unidos, el sector servicios ha sido desarrollado al margen de otros sectores porque algunos de los ingresos de quienes trabajan en él son respaldados por la gratificación, lo que está fuera del alcance de las nóminas. Esta situación ha generado lagunas legislativas, exclusión, lucha interna y sobretodo una estructura de clase dentro del sector servicios que es muy difícil de derribar. Llevo en el sector servicios desde que tengo 15 años (Tengo 31 ahora, básicamente la mitad de mi vida). Solamente trabajé en otro sector por un año, en el sector de la imprenta, y llevo intentando dejar este algunos años. Me pasa algo similar que a otras/os compañeras/os del sector, no tengo cualificación, he tenido experiencias cortas fueras del sector, y he desarrollado una dependencia crónica y adicción a ciertas sustancias.

Este sector es altamente precario debido a la forma en la que ha sido desregulado y separado de los lugares de trabajo tradicionales. Por supuesto, existe una clase media-alta de empleadas/os del sector servicios que gana más de 30 dolares la hora, pero es una pequeña minoría, quienes tienen el capital social y profesionalismo para impulsar las tan lejos. Una amplia selección de miembros de la sociedad que son de clase baja, criminales, ex-convictas/os, adictas/os, inmigrantes indocumentadas/os y trabajadoras/es del sexo, encuentran trabajo en mi sector.  He trabajado junto a esta gente a lo largo de toda mi vida. Lo que no se cuestiona en esta cultura de trabajo es la falta de asistencia médica y otros beneficios, cobrar en efectivo, habitualmente fuera de nómina, lo que permite a la gente con antecedentes penales y sin documentos de ciudadanía tener una oportunidad para sobrevivir, pero aún a manos de la discreción y la explotación de las/os jefas/es. Para ser claras, como revolucionaria, estoy orgullosa de toda la gente que me encuentro en el trabajo. Sin embargo, la incomprensible naturaleza de nuestro trabajo es lo que nos hacer continuar ignoradas/os, no invitadas/os, no preparadas/os o confundidas/os acerca de nuestro sitio en el ámbito de la ‘organización del lugar de trabajo’.

Mesera/os y camareras/os, son especialmente alimentadas por las/os jefas/es con esta idea de que somos nuestras propias jefas/es. La jerarquía de las/os empleadas/os con propina crea una meritocracia falaz. En el sector servicios, quienes ganan más dinero deben cumplir con normas de profesionalismo muy rígidas y coloniales, una idea que, por supuesto, prevalece en la mayoría de las industrias. En el sector servicios esto se ve marcado por las condiciones materiales que las/os trabajadoras/es menos “profesionales” tienen que enfrentar. El término “última/o en contratar, primera/o en despedir” es especialmente válido en esta situación de trabajadoras/es negras/os o racializadas en el sector servicios. Esa expresión no es baladí, todo Estados Unidos se apoya en los estándares de “profesionalismo” europeos. Aquellos que no han dominado la retórica, las habilidades y la apariencia de un profesional enfrentan la pérdida crónica de empleos, el robo de salarios, la explotación y un apoyo Federal muy limitado.

Entra el IWW. La primera vez que escuché hablar de IWW fue cuando visité Occupy (en Minnesota). La acampada estaba justo al lado de donde vivía, y en mi camino hacia el trabajo en un bar en el centro de Minneapolis. Comencé a ver todos los cambios positivos que la gente quería hacer en la sociedad y a conocer más sobre la clase dirigente y el capitalismo. Estas serian mis primeras interacciones serias con sindicalistas, (a pesar de haber sido miembro de “Comida y Bebida Local no-se-que” en el aeropuerto) y la primera vez que entendí acerca de la importancia de los sindicatos. Todavía no la entiendo completamente, ya que solo he sido sindicalista una vez en los últimos 12 trabajos en el sector servicios. Pero lo que he aprendido, es como la solidaridad es el arma de la clase trabajadora contra la clase dirigente. Este nivel de solidaridad es lo que me hizo comenzar a entender, especialmente cuando “Occupy the Hood” apareció para gestionar las preocupaciones de las personas negras viviendo en los Estados Unidos. Ver a algunos miembros de IWW ser parte de esa conversación sobre nuestras desventajas materiales se me quedaría grabado.

Además, soy una entusiasta seguidora del hip-hop femenino, que habla de la necesidad de unos feminismos para las mujeres pobres no cualificadas y no binarias del gueto. Gestiona las preocupaciones ampliamente ignoradas por las feministas blancas convencionales, especialmente sobre cómo la sociedad trata a la gente que utiliza el sexo como herramienta de trabajo, usuarias/os de drogas, y gente presa. Esto va en línea con la experiencia de vida que tengo trabajando en bares, donde he valorado a toda esa gente con la que estuve en contacto. Si tuviera un sindicato donde participaran toda la gente con la que he trabajado, sería uno bien colorido, con un montón de inmigrantes, adictas/os al alcohol y las drogas, trapicheras/os, un montón de mujeres, trabajadoras sexuales de todos los géneros, jugadoras/es profesionales, estudiantes, y algunas/os trabajadoras/es sin hogar. (Las/os trabajadoras/es sin hogar no son un nuevo fenómeno como algunos medios quieren hacernos creer, confía). No sería maravilloso si tuviéramos un sindicato como ese?

Cuando Occupy se disolvió, me volví a encontrar con IWW cuando estaba trabajando en la abolición de las prisiones. Fue en 2014, cuando descubrí que IWW trabajaba en la organización de presas/os, que volví a reconectar con viejas/os wobblies que había conocido anteriormente. Eché un vistazo a las ideas del “Gran Sindicato”, y encontré que el sindicato tenía una historia de “primeras” y “solos”. El pensamiento de un sindicato solo para mesera/es y camareras/os no me gustaba, que la representación de las mesera/os, camareras/os fuera frecuentemente la imagen de alguien pobre y negra/o, era una idea que me resentía. Siempre encontré más afinidad con la gente de la parte de atrás (cocineras/os, friegaplatos…) quienes tenían que lidiar con similares circunstancias como deudas, inestabilidad habitacional, largos trayectos al trabajo, y vivir en pobres barrios como en los que habitualmente trabajamos. El único sindicato que había querido, era uno que tuviera a todo el mundo en la misma lucha. Cuando conocí la diferencia entre sindicatos de oficios y el IWW, fue cuando empecé a estar interesada. Entonces, alguien me dijo que se motivaba a mendigas/os y trabajadoras/es del sexo a que se organizarán dentro del IWW, saqué la tarjeta roja con la intención de iniciar una camarilla de africano/as (African People’s Caucus), algo que podría ayudar a las/os Wobblies negras/os a desarrollar su conciencia política. Pensaba que era el único sindicato que tenía la oportunidad de hablar a toda la clase trabajadora.

Desde que me afilié, me he encontrado con que mucha gente, la mayoría no se dedica a la organización de lugares de empleo en el IWW. (Burgerville y Stardust Family United siendo campañas interesantes). Hay algunas razones para esto, unas por las que el sindicato es responsable, pero otras porque factores externos entran en juego. Uno de estos factores es el cambio de naturaleza del puesto de trabajo.

En los últimos 15 años he visto cómo las agencias de empleo se han convertido en salas de ordenadores desamparadas, han desaparecido las formaciones, las fábricas han cerrado y han dado paso al trabajo a tiempo parcial. Las personas negras y otras personas económicamente desfavorecidas son encarceladas con tasas extremas. No sólo a través del encarcelamiento masivo, los complejos sistemas de supervisión estatal y los programas de trabajo post-carcelario están cambiando la cara del lugar de trabajo tradicional. Los sindicatos son débiles desde el punto de vista legislativo. Hay grandes segmentos de la clase obrera negra en los principales sindicatos empresariales, pero esto no se traduce necesariamente en poder obrero. “Lucha por $15” ha sido prometedor en el desarrollo de la conciencia de la clase en la gente negra, especialmente en la comida rápida, incluso con sus limitaciones basadas en el salario. Ha sido uno de los pocos movimientos sindicales en mucho tiempo que ha hablado con los segmentos más pobres de las/os trabajadoras/es. Se trata de personas que dependen de una multitud de empleos a tiempo parcial no cualificados y poco remunerados para ganarse la vida, y ese segmento de la población está creciendo. Los lugares de trabajo tradicionales están siendo desarraigados por la automatización y las industrias alternativas.

Históricamente, las personas en lugares de trabajo no tradicionales han sido excluidas de la mayoría del movimiento sindical, incluso en medio de la realidad de que las/os trabajadoras/es no tradicionales y las/os desempleadas/os son innegablemente parte de la “clase obrera”. Lo que me impresionó del modelo de “One Big Union” es que este podría ser un lugar para coordinar a muchos sectores especiales y excluidos de la clase obrera. Estamos viendo un futuro en el que la clase obrera, especialmente las mujeres y las personas racializadas, trabajan a tiempo parcial, a remoto, en el hogar, por cuenta propia y en economías clandestinas. Mucha gente que se parece a mí y viene de vecindarios similares se gana la vida comprando y vendiendo productos (a menudo con exceso de existencias o robados) en línea y en los mercadillos. Mi desafío a largo plazo para el IWW es que continúen con su legado histórico de abrir los esfuerzos organizativos a toda la clase obrera. Esto requerirá un nivel excepcional de comprensión y conciencia acerca de la gente en las clases bajas/lumpen.

Se tendrán que desarrollar algunas estrategias de organización cohesivas para tratar con las realidades que TODAS/OS las/os trabajadoras/es enfrentan. El trabajo del Comité General de Defensa, por ejemplo, debería incluirse absolutamente en la estrategia de “organización del lugar de trabajo” del IWW. La realidad de nuestro tiempo es que la clase obrera está enfrentando una tremenda cantidad de violencia política y destrucción social en el trabajo y en casa. Hay autónomas/os, programadoras/es, diseñadoras/es y administrativas/os en línea que tienen que organizarse todos los días contra el derecho alternativo y las/os jefas/es en el trabajo. Siempre recordaré mi primera formación de Organizadora 101-durante el ejercicio de mapeo social me reí mucho mientras dibujaba líneas rojas que conectan a los trabajadores con los gerentes que les habían suministrado cocaína. Mis compañeras/os de trabajo (en su mayoría blancas/os, de principios de los años 20) han estado mucho más agitadas/os por la brutalidad policial y por Philando Castile que por las quejas “tradicionales” en el lugar de trabajo. Cuando considero organizarme con las/os trabajadoras/es de la industria de servicios, el factor más significativo en el que pienso es, si las luchas de la gente con el abuso de sustancias o los juegos de azar obstaculizarán su organización, y cómo combatir esto de una manera seria.

Por mucho que me gustaría concluir con un final de cuento de hadas, sería prematuro e infundado. Varias campañas para incluir a más segmentos de la “clase obrera” han sido definitivamente recibidas con hostilidad. El Comité Organizador de Trabajadoras/es Encarceladas/os es un gran ejemplo de cómo la IWW fue capaz de superar la estrecha ideología “obrerista”. De hecho, “economistas” y “obreristas” levantan la cabeza de vez en cuando, afirmando que el IWW debería adherirse a formas estrictas y francamente arcaicas de organización en el lugar de trabajo. Mi mayor preocupación con respecto a esto se refiere a quiénes serán incluidas/os y quiénes serán excluidas/os. ¿Continuará la”One Big Union” anticapitalista ese legado de organización seria con trabajadoras/es “no tradicionales”, o simplemente se tolerará a estos trabajadoras/es para preservar la política radical sobre el papel? Para mí, la decisión depende de las/os miembros. Sin embargo, si no elaboramos estrategias y proponemos formas innovadoras e inteligentes de organizarnos junto a toda la clase obrera, el IWW estará atascado tratando de organizarnos en cerradas plantas de producción.

 

 

El Sindicato de Trabajadores de Burgerville entrega un ultimátum sobre la firma del contrato

por: Burgerville Workers’ Union – Sindicato de Trabajadores de Burgerville – IWW
Contacto de prensa: Drew Edmonds, (503) 929-7985, drew.edmonds5@gmail.com
PORTLAND, OR, EEUU: El viernes 27 de septiembre, el Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) entregó un borrador completo de contrato a la Oficina Corporativa de Burgerville con un ultimátum: firma un contrato digno antes del 18 de octubre, o el Sindicato estará preparado para lanzar la huelga más grande en su historia.
BVWU y Burgerville Corporate han estado en negociaciones contractuales desde junio del 2018. En correos electrónicos de la empresa, Burgerville admitó que “no estamos cumpliendo con todas las expectativas o necesidades de nuestros empleados”, y se ha comprometido “a tomar las medidas necesarias para pagar a los empleados un salario digno y con el que puedes vivir”. Sin embargo, estas declaraciones no se reflejan en el comportamiento de la Corporación en la mesa de negociaciones.

A pesar de que el Sindicato y Burgerville han alcanzado algunos acuerdos, incluidos sobre las propinas, el pago de vacaciones y mayor protección laboral, Burgerville aún no ha presentado una propuesta salarial que ofrece a los trabajadores un salario digno. Según su última propuesta, a partir de marzo de este año (2019), los trabajadores recibirían un aumento de trece centavos ($0.13!). Para muchos trabajadores, esto constituiría una reducción en los aumentos que han recibido en el pasado.

 

En los últimos seis meses, Burgerville ha prometido, en repetidas ocasiones, presentar a los trabajadores una propuesta seria sobre salarios, y luego, repetidamente, no lo hizo. El mes pasado, la BVWU presentó un cargo de Prácticas Ilícitas del Trabajo (ULP en inglés) contra Burgerville por negociar de mala fe, y luego trabajadores de Burgerville de tres tiendas abandonaron el trabajo y se declararon en huelga por 24 horas.

“Hemos estado luchando durante años para obtener un contrato justo, y las tácticas dilatorias de Burgerville son solo ridículas en este punto “, dijo Emmett Schlenz, quien trabaja en Hawthorne Burgerville.

“Los trabajadores están listos para firmar un acuerdo, y cuanto más se demore Burgerville, más nos adentraremos en pobreza. Hemos terminado de esperar “. A medida que más y más grupos declaran y demuestran su disposición a la huelga, incluidos los trabajadores de GM y trabajadores de la salud en todo el país, y Fred Meyer y empleados universitarios aquí en Oregon, la BVWU se enorgullece de estar entre su número.

“Algo está cambiando”, dijo Drew Edmonds, quien trabaja en el Montavilla Burgerville. “La gente está cansada ​​de trabajar en la pobreza mientras sus jefes se hacen cada vez más ricos. Estamos empezando a tomar acción. Lo que está sucediendo en GM y Fred Meyer ha estado sucediendo en Burgerville durante mucho tiempo también. Estamos listos para volver a la huelga, y a una escala mayor que hemos hecho antes”.

En la tarde de 27 de septiembre, los trabajadores de Burgerville ingresaron a la oficina corporativa y presentaron un borrador completo de un contrato sindical a Elizabeth Graham, la directora de Recursos Humanos de Burgerville. Los trabajadores se unieron a miembros de la comunidad de Portland y Vancouver, Washington, incluidos miembros de otros sindicatos. La gente tenía carteles que expresaban su solidaridad con la BVWU.
Uno de los trabajadores leyó una carta en voz alta que decía que la BVWU estaba lista para firmar el borrador del contrato, ahora mismo. La carta exigía que Burgerville negociará seriamente con el Sindicato y establecerá un ultimátum: si Burgerville no firma un contrato justo con la BVWU antes del 18 de octubre, los trabajadores y los miembros de la comunidad no tendrán más remedio que tomar medidas drásticas, que van más allá de la huelga.

Después de la entrega del borrador del contrato y la entrega del ultimátum, Nathan Iles-Pride, quien trabaja en Hawthorne Burgerville, declaró que “de una forma u otra, vamos a firmar el contrato. Ojalá lo haga suceder en la mesa [de negociación] “.

El boicot a toda la compañía, que la BVWU lanzó en el invierno de 2018, seguirá vigente hasta que Burgerville firme un contrato justo con el Sindicato.

“Somos I.W.W.” – Una carta de Chile, 1923

Encontramos ésta carta como anexo de la tesis “Los wobblies criollos” por Mario Araya Saavedra escrito en Santiago en 2008.  No tengo certeza sí la carta representa la perspectiva de la organización IWW Chilena o solo de algunos miembros anarquistas defendiendo su decisión de juntarse con la IWW a pesar de las críticas. Lo que sabemos, al menos, es que el movimiento anarquista Chileno existía antes y después de la llegada de la IWW en Chile e influenció el movimiento obrero ampliamente, tanto que la IWW Chilena participó en la refundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) en 1922 y declaró “Comunismo Anárquico” la ‘finalidad’ de la IWW Chilena en 1923.  

Otra nota que podemos adicionar es que estos compañeros defienden su decisión de ser IWW aunque acusan esta misma de estar demasiada enfocada en luchas económicas. Ellos dicen que no solo son IWW, también son “anarquistas”, porque reconocen que la lucha no solo es económica, también existe “en otros planos más altos y extensos”. Hemos escuchado este argumento en tiempos contemporanios y parece que es una discusión que no se resolvió en aquellos tiempos. 

J. Pierce

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Somos I.W.W.

Raros nosotros. Siendo libertarios como el que más, no admitiendo bajo concepto alguno el principio de autoridad, somos, desde el punto de vista obrero, como productores, decididos partidarios de los I.W.W.

Y, éramos tales, mucho antes de las críticas que a los I.W.W. se les ha hecho, y seguimos siendo a pesar de cuanto se dice contra ellos: que son marxistas, que son centralistas, que no son anarquistas.

A pesar de proclamarnos I.W.W., seguimos siendo tan anarquistas como siempre, enemigos a muerte de todo poder, incluso del poder de los sindicatos que no pasa de una tontería o una viveza, según sean pastores o gentes de rebaño los que proclaman la fórmula: “todo el poder a los sindicatos”.

Los sindicatos, desde el punto de vista de los I.W.W. que es el nuestro, son órganos específicos de producción, no susceptibles de encarnar ni ejercer autoridad ni poder alguno. Mientras los sindicatos tengan por finalidad llegar a ocuparse en el rol de producir, intercambiar los productor producidos y la materia prima, y distribuir a todos los hombres los frutos del trabajo social, imprescindibles para la vida, roles todos ellos del mundo económico, funciones de la actividad integral en el orden vital, son organizaciones respetables; pero si sobrepasan su orbita funcional y quieren pasar a ejercer de gobierno, mandar, imponer, los sindicatos entonces, se convierten en las entidades políticas de la burguesía que hoy padecemos y que queremos abatir. Entendemos con los I.W.W. que al no realizarse la asociación de los trabajadores en un sentido puramente libertario, es preferible que tal asociación no exista.

El concepto de la organización sindical para un I.W.W. es que el sindicato debe ser un organismo para la producción, una asociación que quiere incautarse de las fábricas que le pertenecen, de las máquinas que le son necesarias, y producir por su cuenta para la sociedad, y no como hasta ahora, para los capitalistas.

Los sindicatos según la ideología I.W.W., tal como la interpretamos nosotros y debe ser, son órganos vitales de la sociedad, representan ser una herramienta para funciones ineludibles, y en concepto alguno pueden imaginarse como nidos de políticos.

El error más grande de los que combaten a los I.W.W., radica en entender a la citada organización como una asociación de masas, cuando es una asociación de tendencia, constituida por obreros concientes, como lo evidencia la grandeza de espíritu de sus luchadores, sacrificados por su ideal y la mínima cantidad de asociados en un país tan grande como es el de Estados Unidos.

Según estadísticas, parece ser que el número de los I.W.W. asociados en Norte América, no pasa de “treinta mil”, lo que viene a expresar con elocuencia que no todo obrero por el hecho de ser tal puede pertenecer a los I.W.W. sino que es necesaria que además de ser obrero sea libertario, tenga ideas, no sea político, no sea autoritario, no tenga manías de mandón, ni aspire al rol de funcionario de los sindicatos, guía y caudillo.

Nosotros somos I.W.W. porque a pesar de los distados de marxistas que les aplican, son los obreros casi únicos que no admiten la organización de masas, y al no admitirla, dan el mas rotundo desmentido a quienes afirman que son marxistas, que se manifiestan partidarios del principio estatista, cuando es sabido que son tan adversarios del estado como del capital, comprendiendo que capital y estado forman una sola unidad.

Y, cuando siendo libertarios, precisamente por ser tales, estamos en el campo económico con los I.W.W. sin concretarnos claro está, como la mayoría de los I.W.W. a una obra exclusivamente económica y si a un trabajo más amplio como es el de la superación del hombre, atendiendo principalmente a la obra de cultura, no admitimos hoy ni admitiremos mañana imposiciones de los sindicatos, ni de otras instituciones, porque por arriba de todos los valores colectivos están los valores de la individualidad, y antes y por encima del sindicalismo, de sus intereses y de sus finalismos, está la anarquía, que es el gran ideal, la suprema aspiración: el hombre libre.

De ningún modo aceptamos autoridad alguna sobre nosotros. Si han de ejercerla, lo será a pesar nuestro, imponiéndonos su violencia, forzándonos, pero jamás de buen grado y voluntariamente. Todas las tonterías, autoridades de los apolíticos y políticos, su disciplina sindical, sus manías centralizadoras, no figuran en las prácticas de los I.W.W., los cuales reconocen la libertad como la base fundamental de su organización, pues el convencimiento de las personas es el medio que utilizan para asociar a los obreros, y no al forzamiento de los individuos o el reclutamiento en masa, que son precisamente las prácticas usuales del sindicalismo amorfo y sin ideas.

Los I.W.W. de los Estados Unidos, pueden muy bien estar organizados distintamente a los I.W.W. de Chile, porque juzgan libertariamente, que existe derecho y razón que los obreros I.W.W. de cada región se organicen de acuerdo con las condiciones del medio; pero, eso sí, respetando las prácticas libertarias de la organización, fieles a los mismos principios y fines que son los que unen, los que hermanan a los I.W.W. universalmente.

Los I.W.W., se dirá, no se llaman anarquistas; pero hacen obra anarquista en el campo del trabajo, es cierto que los I.W.W., dan una importancia a los problemas económicos demasiado absoluta, y la mayoría de ellos no conocen otro aspecto de la lucha social que ese mismo, por lo que se llaman simplemente I.W.W.; en cambio nosotros nos llamamos anarquistas, porque somos algo mas que obreros I.W.W., porque entendemos mas ampliamente que a ellos a la cuestión social y trabajamos, no solamente en el plano económico sino también en otros planos más altos y extensos.

Fuente: Acción Directa, Órgano oficial del Consejo Regional Administrativo de la I.W.W., No 24, primera quincena de junio de 1923.

El Congreso de Organización Sindical IWW en Seattle 2019

Por: x331980

traducción: Monica K.

Un informe sobre el Congreso de Organización Sindical IWW en Seattle, Washington, EEUU – 2019

Treinta organizadores de Canadá y Estados Unidos se reunieron en Seattle del 29 al 30 de junio para el Congreso de Organización del sindicato IWW. El congreso fue organizado por el Departamento de Organización de IWW y hospedado por la sede de Membresía General en Seattle donde se encuentran varias campañas sindicales y la membresía crece cada vez más. Los organizadores vinieron de la bahía de Tampa, Baltimore, Nueva York, Montreal, Edmonton, Los Ángeles, Vancouver, Portland, y San Francisco. El congreso fue un éxito y claramente un reflejo del aumento en campañas sindicales IWW. En el Congreso de Organización del 2016, se analizaron 5 campañas sindicales activas, mientras que en el congreso del 2019 se presentaron más de una docena.

Organizadores de campañas actuales y conocidas como las del Sindicato de Trabajadores Burgerville (Portland, Oregon), Familia Unida Stardust (Nueva York), Sindicato de Trabajadores y Trabajadores Autónomos (Montreal, Quebec), y Seattle GCI (Campañas de Base Comunitaria, la cual terminó de golpe cuando la compañía se fué ya que el sindicato estaba ganando terreno) se reunieron con miembros de más de una docena de campañas IWW todavía ocultas. Hubo un amplio espectro de industrias representadas, entre ellas: educación, comercios minoristas, salud, tecnología, mensajeros, videojuegos, y servicios legales.

Entre los talleres del congreso se incluyeron temas como los pros y contras de las elecciones NLRB (Junta Nacional de Relaciones del Trabajo, una agencia independiente gubernamental que se encarga de elecciones sindicales y prácticas laborales), el desarrollo del apoyo comunitario, victorias sobre concesiones ganadas, preparación para negociaciones formales de convenios, reuniones y entidades que hacen decisiones, leyes laborales y como o no presentar quejas de prácticas injustas (ULPs), priorización de quejas de la planta o tienda para aumentar las chances de ganar concesiones, el rol de los miembros que organizan desde afuera, y maneras de evitar agotamiento. En grupos pequeños, los organizadores hablaron de sus campañas respectivas y compartieron ideas sobre cómo manejar ciertos problemas, y cómo aprovechar y optimizar victorias. Varios aplaudieron cuando las estrategias de acción directa ganaron concesiones inmediatas, y todos disfrutaron de las anécdotas del sindicato ganándole al jefe. Hubieron quejidos también cuando algunos describieron momentos donde las cosas no funcionaron, por ejemplo, cuando un compañero de trabajo habló de más, o cuando algún otro trató de tener un acuerdo por su propia cuenta con el jefe.

El programa formal llamado “organización externa” de IWW en Seattle fue bastante interesante. Organizadores externos (OE) son trabajadores con experiencia en organización sindical encargados por el comité de campañas para aconsejar organizadores en campañas sindicales activas. El rol del OE es de servir como un educador, confidente, y mentor para aquellos organizadores que generalmente no tienen mucha experiencia organizando sindicatos. Los OE usan diferentes herramientas a las de los organizadores que se encuentran en el lugar de trabajo. Por ejemplo, como no tienen contacto con los trabajadores, solamente trabajan directamente con los miembros del comité de organización que existe dentro del trabajo. Como no forman parte del lugar de trabajo, no pueden conseguir conversaciones privadas con los trabajadores, ni construir mapas sociales sin contexto personal, y tampoco están al tanto del día a día de las decisiones que se hacen durante una campaña de organización.

Varios de los miembros IWW que asistieron al congreso también formaban parte de sindicatos empresariales (sindicatos típicos y generalmente no muy democráticos). Estos miembros podían comparar a favor la estrategia de solidaridad sindical (el modelo de organización apoyado por IWW) en contra de la burocracia y falta de representación en los sindicatos más típicos.

Por consenso, se mantuvo que la Administración Regional de Norte América podría mejorar en cómo apoya la actividad sindical proporcionando más fondos para los Entrenamientos de Organización (especialmente los cursos 102 que le siguen al curso básico), y también ofreciendo más Entrenamientos Para Entrenadores para poder tener suficientes entrenadores en IWW. Las campañas activas y los servicios de traducción también necesitan subvenciones urgentemente.

Esta fue una de las reuniones IWW de mayor calidad que este escritor tuvo el placer de asistir en décadas. Entre los participantes habían tantos hombres como mujeres, y la comunidad LGBTQ estaba bien representada. Las charlas fueron respetuosas, la risa y los aplausos frecuentes, y la buena fé se sintió durante todo el fin de semana. Durante los encuentros sociales del viernes y sábado se solidificaron lazos amistosos entre nuevos amigos. Luego de un emocionante y afinado canto a coro de Solidarity Forever (Solidaridad para siempre), los participantes del congreso se fueron yendo con una convicción fuerte en nuestro modelo de organización, con una esperanza firme para el futuro de IWW, y con mucha fé en nuestros compañeros del sindicato. El Congreso de Organización en Seattle reveló el corazón y el alma de IWW: la organización sindical basada en la acción directa y manejada por trabajadores.