Un Discurso Wobbly de Occupy Portland

Por: Tabatha

Hola. Me llamo Tabatha. Soy una madre, estudiante y trabajadora. Estoy acá como afiliada de los Trabajadores Industriales del Mundo. Nos llamamos Wobblies. Últimamente pienso mucho en la riqueza, como todos ustedes también seguramente. Pienso en de dónde viene la riqueza en los Estados Unidos, y cómo se ha acumulado. La acumulación comenzó con el robo de la tierra de los pueblos indígenas. Se robó y se sigue robando la tierra sagrada con el fin de acumular más riqueza. Así es el origen de la riqueza en los Estados Unidos en su forma de propiedad verdadera. Por cada tratado que se rompe, la riqueza crece. La riqueza es la acumulación de tierras robadas.

A partir de ahí, la tierra se pobló con esclavos – la gente raptada de sus familias y sus tierras. Por cada niño que robaron de su madre, la riqueza creció. Inmigrantes de todo el mundo llegaron y siguen llegando a este país, expulsados ​​de sus países por la pobreza la cual está vinculada directamente con los ricos de acá. Estos inmigrantes trabajaban y siguen trabajando en las peores condiciones de este país. Cuando se organizan, y lo hacen, se llama a Inmigración y Control de Aduanas (U.S. Immigration and Customs Enforcement o ICE) que desgarra a comunidades enteras de inmigrantes. Por cada inmigrante que sufre terribles condiciones de trabajo, con el miedo de la encarcelación o la deportación si se organiza, la riqueza crece. La riqueza es la acumulación de personas robadas.

Los trabajadores de este país viven sin seguridad de salud y atención médica. Se nos dice que tenemos la suerte de tener un trabajo. Qué suerte, mientras nuestras familias literalmente mueren por falta de medicina necesaria. Por cada muerte causada por negligencia en nuestro país, la riqueza crece. A medida que se toman nuestros hogares, y se les da a los bancos, la riqueza en este país crece. La riqueza es la acumulación de la desesperación.

La riqueza entonces no es sólo la acumulación de dinero. Es la acumulación del sufrimiento humano debido al capitalismo.

No deseo que la riqueza se distribuya de manera más justa. No deseo que el 1 por ciento del mundo sea 5 o 10 o incluso 20 por ciento. Anhelo de todo corazón que se detuviera la riqueza. Anhelo un mundo donde nos cuidamos a todos y a nuestro planeta. Veo lo que tenemos ahora y el dolor me consume. Pero hay esperanzas.

Hay un lema en el IWW que se originó cuando uno de nuestros organizadores fue asesinado por el estado: “No te llores, organízate”.

Los ricos en este país tienen mucho poder. Tienen recursos y están defendidos por el ejército y la policía. Todos pagamos los sueldos la policía con nuestros impuestos. Se les paga por protegernos. Pero nos oprimen y protegen solo la riqueza que destruye nuestras vidas, nuestra tierra. A veces, la totalidad de su poder es insoportable. Pero sabemos cómo superarlo. Conocemos el camino de salida. Lo utilizábamos en el pasado, como trabajadores. Nos organizamos y fuimos a la huelga. Y cuando hicimos esas huelgas, sacamos a los niños de las fábricas; luchamos por y ganamos los descansos y los fines de semana. Luchamos por todo eso, y lo tomamos, porque era nuestro derecho. Y cómo lo hicimos fue unirnos y negarnos a trabajar para ellos. Nos negamos a darles nuestra mano de obra para su beneficio. Una huelga general, donde cada trabajador en todas partes se niega a trabajar es la visión de los Wobblies. Sabemos que si dejamos de llenar los bolsillos de nuestros opresores, se debilitarán. Ellos nos necesitan. Ya sabemos hacer todo lo que necesitamos; son ellos que no saben hacer nada.

La gente de Oakland lo saben. Piden que todos los trabajadores se nieguen a trabajar hoy. Y estamos acá para apoyarles. Sabemos que cuando todos los trabajadores se niegan a trabajar, en solidaridad con los demás, podemos cambiar el mundo. Sabemos esto, porque ya lo hicimos.

La clave para nuestra liberación esta en las manos de cada uno: hay que unirnos y liberarnos.

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Traducido por FW X379108
– Apareció en “
The Industrial Worker“, diciembre 2011

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Lecciones persistentes de la lucha de clases

Por M. Jones y MK

“Para construir la nueva sociedad, se necesita a gente nueva, y la gente sólo puede transformarse en la actividad.” – Martin Glaberman, Trabajo y conciencia de clase obrera.UPS_Sprinter_van

El 20 de marzo, 2004. En el transcurso de un año se había desarrollado un compañerismo fuerte entre todo un grupo de cargadores de UPS (United Parcel Service). Ellos tenían poder en el trabajo, y lo utilizaban abiertamente al negarse a trabajar a la velocidad exigida por los jefes. La empresa contrató a un nuevo trabajador y la gestión intentó todo lo posible para aislarlo del grupo activista. Cuando este trabajador desafió a la gestión y se alineó con el resto de los trabajadores, trabajando a su ritmo, llamando a la gestión “camisas azules” y pasando sus descansos con otros obreros militantes, la gestión puso aún más presión sobre él, obligándole a cambiar su rutina y trabajar más rápido o perdería su trabajo. Sus compañeros de trabajo respondieron una mañana después de un descanso cuando se negaron a volver a trabajar hasta que un cierto “camisa azul”, el principal responsable de la presión ejercida sobre el nuevo trabajador, fuera sacado de la línea. Fue un enfrentamiento y la tensión se subió porque ninguno de ellos jamás había estado involucrado en algo así. Ganaron su demanda, los patrones sacaron el gerente de la línea, y amenazaron a los trabajadores con despidos si ellos intentaban algo así otra vez. En el próximo año todos comenzaron a dejar el trabajo, a cambiar trabajos, a pasar a otros turnos en UPS o a otros departamentos.

Aproximadamente un año y medio después de la acción, dos amigos del trabajo de UPS se visitan por primera vez hace rato. Charlando con una cerveza en mano, uno de los dos ya había dejado de trabajar en UPS, pero el otro seguía allá. El segundo contó cómo él mencionaba la historia cada vez que veía a su antiguo gerente despreciado, cómo la cara de esa “camisa azul” se volvía rojo y se iba muy enojado. Nostálgicos del viejo equipo y su acción audaz en el trabajo, el trabajador que se había ido de UPS llamó a otro ex-compañero de trabajo. Él también expresó su orgullo por el desafío al jefe y agregó que esperaba con ansiedad la próxima vez que podía demostrar a los gerentes quien estaba realmente a cargo. Aunque los que ganaron ya se había ido hace mucho, la memoria y la experiencia todavía persistían en los trabajadores que guardaban el deseo de actuar próxima vez que tenían la fuerza.

El 17 de mayo, 2006. Los Mensajeros de Arrow Messenger Service en Chicago se reúnen para una fiesta especial de aniversario en la casa de un compañero de trabajo. Hace exactamente un año, en la tarde de un jueves muy atareado, todos habían apagado sus radios mensajeros usadas para comunicarse con su despachador. Después de haber pasado por tres sesiones de negociación infructuosas con la empresa, ésta era su forma de mostrar Arrow Messenger Service que si los patrones no cedían a los términos de los trabajadores, la empresa no podría operar. Después de una batalla durante el mes siguiente, la empresa accedió a las demandas de los trabajadores.

Mientras se reúnen en la fiesta, dan pequeños discursos borrachos y rememoran la lucha interminable del año pasado, sólo tres o cuatro de ellos – de los veinte – siguen trabajando en la empresa. Varios fueron despedidos durante la campaña, otros renunciaron por frustración, y otros simplemente decidieron cambiar de trabajo. No queda casi ningún nivel de organización en la empresa y actualmente casi no se lucha contra los patrones. En otro año el sindicato se habrá perdido completamente en Arrow y qué será de los logros alcanzados en el invierno 2005 es una incógnita.

Cycle-couriers-flash-mobPero una cosa está clara: ninguno de esos trabajadores hubiera cambiado nada. Para algunos fue su mejor experiencia en el trabajo. Hay consenso en que todo el asunto era una experiencia transformadora. Trabajo de mierda ya no es algo que sólo se debe soportar. Puede ser resistida colectivamente.

A primera vista uno puede mirar estas escaramuzas en el trabajo y ver la derrota. Las conquistas se erosionaron, y no se construyó ninguna organización persistente. Pero a través de la lucha producimos más que mejores o peores condiciones de trabajo, más que quejas resueltas o no resueltas, más que un sindicato o ningún sindicato. Producimos nuevos tipos de personas. Una parte importante de organizarnos es el cambio en nuestra conciencia. Es por esto que nuestras tácticas son tan importantes. Este tipo de cambio de perspectiva no sucede a través de una campaña electoral de la JNRT (Junta Nacional de Relaciones del Trabajo De Los Estados Unidos). La acción directa, donde los propios trabajadores hacen el cambio, da la sensación de poder a nosotros los trabajadores. La mayoría de los miembros de nuestra clase no conocen la sensación de poder, pero una vez que se arma es mucho más difícil empujarlo bajo la superficie.

Cuando nosotros los trabajadores actuamos como grupo hacemos una declaración a cada compañero de trabajo en cuestión. Esta declaración es clara, estoy dispuesto a respaldarte aquí si estás aquí para respaldarme a mí también. Quizás ganemos esta pelea, o quizás perdamos, pero esa afirmación siempre se queda con nosotros. Resuena con nosotros mientras avanzamos por nuestras vidas. Cuando nos organizamos y cuando tomamos una acción que efectivamente desafía a nuestro jefe, tenemos el poder para exigir los cambios que queremos. Esta es la clave para entender por qué este tipo de acción cambia nuestras vidas. En la historia de UPS, los trabajadores se pusieron de pie y se arriesgaron por otro trabajador. En la historia de Arrow, los trabajadores tomaron medidas para fortalecer su posición y dejar en claro un punto: estamos unidos y sin NOSOTROS los patrones no tienen una empresa. Cuando nos arriesgamos uno por el otro, nadie se olvida de lo que es posible después.

El concepto de producir organizadores en una empresa que después se dispersen a otras empresas se ha convertido en un lema para algunos organizadores del IWW en los esfuerzos de organizar toda una industria, y el concepto es bueno, pero hay algo más que eso. No todo el mundo va a convertirse en uno de los organizadores, pero todo el mundo va a tener que evaluar la lucha por la cual pasaron y sacar conclusiones para sus propias vidas. Cuando el polvo se asiente de nuestra acción, como lo hace inevitablemente, nos quedamos a considerar lo que sucedió. Hemos visto el poder que tenemos como trabajadores, un poder desconocido antes. Puede que no se nos ocurra inmediatamente pero con cualquier cambio importante en nuestras vidas hay una resonancia – un ruido blanco que no desaparece. Podría ser un mes más tarde y que podríamos estar en el mismo puesto de trabajo, o un año más tarde y podríamos haber cambiado de trabajo dos veces ya, pero vamos a recordar. Y cuando tenemos la oportunidad, nos alineamos con, o tal vez incluso guiamos, un esfuerzo para organizar y luchar contra el patrón. Esta vez lo hacemos con menos vacilación que antes, tal vez con más visión de futuro y con más vigor, porque ahora sabemos exactamente lo que significa.

Lo esencial es esto: nuestra organización debe tener como subproducto un nuevo aumento en la disposición de los trabajadores para resistir – un aumento en nuestra propensión a actuar con nuestros impulsos para resistir a los jefes – incluso si la resistencia es individual. Este es el resultado revolucionario. Esto sentará las bases para la organización futura, en esta industria e otros. “Organizar al trabajador no el trabajo” como decimos en este sindicato, es crear gradualmente nuevos tipos de personas, las personas que tienen más probabilidades de dejar de rodar y jamás tomar la mierda el patrón les tira.

Las inundaciones de Missoula eran enormes eventos que cambiaron el paisaje durante la última edad de hielo, algunos de los cuales descargaron 2,6 millones de galones de agua cada segundo, pero sólo fueron posibles por las pequeñas rupturas rápidas de la presa de hielo en el río Clark Ford. Rupturas pequeñas provocaron rupturas más grandes que juntas lentamente debilitaron la presa. En el IWW, nuestros comités de trabajo, nuestras campañas, y nuestras luchas con el patrón han roto la producción, sólo para ver a las empresas volver a los mismos negocios. Pero las verdaderas rupturas son los individuos modificados que salen después de estas peleas. Algún día nuestros años de luchas se convertirán estas rupturas en un torrente revolucionario que cambiará para siempre el panorama de la economía mundial.

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logo del IWW

Acerca de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW)

por: Pasionaria, Bristol IWW (Reino Unido)

¿Por qué el IWW? Samsung action - Bristol IWW

Somos un sindicato de base y democrático que ayuda a organizar a todos/as los/as trabajadores en todos los lugares de trabajo. El IWW se diferencia de los sindicatos tradicionales en que creemos que la clase trabajadora más voz cuando está organizada por sus diferentes industrias. Por ejemplo, maestros/as, trabajadores de limpieza y secretarios/as que trabajan en la misma escuela deberían todos ser clasificados como trabajadores de la educación y formar parte del mismo sindicato. Además, los sindicatos de una industria son mucho más fuertes si se encuentran en la misma organización que el resto de los sindicatos industriales. Nuestro objetivo es una reorganización de la sociedad que beneficie a toda la comunidad y no sólo a los accionistas y a las empresas.

No somos:

Un sindicato lleno de burocracia asfixiante o vinculado a partidos o grupos políticos.

Un sindicato liderado por peces gordos podridos de dinero que concluyen acuerdos con la clase dirigente a tus espaldas.

Un sindicato que vende servicios, seguros de vida o tarjetas de crédito.

Somos:

Un sindicato liderado por nuestros/as miembro/as: todos tomamos todas las decisiones y tenemos derecho a una opinión propia.

Un sindicato a favor de unir a la clase trabajadora de todos los comercios, industrias y países.

Un sindicato capaz de ofrecer ayuda práctica a nuestros/as miembros/as en sus lugares de trabajo.

Un sindicato flexible que no excluye a nadie aunque cambie de trabajo o contrato.

¿Para quién es el IWW?

En IWW es un sindicato para todos/as los/as trabajadores que no tengan el poder de contratar o despedir a otros/as trabajadores. Esto también incluye trabajadores que se hayan jubilado, que tengan contratos a tiempo parcial o temporales o que trabajen desde sus casas, estudiantes y desempleados/as. También son bienvenidos/as miembros/as de otros sindicatos.

Una introducción al IWW

Fundado en 1905, el IWW es abierto a todos/as los/as trabajadores. No hay que dejarse confundir por la palabra “industrial” en nuestro nombre: nuestros integrantes son profesores, trabajadores de limpieza, trabajadores sociales, vendedores, albañiles, camareros/as o programadores informáticos/as. También te puedes unir al sindicato si aún no tienes empleo. Sólo los jefes pueden afiliarse.

El IWW está dirigido por trabajadores, no por jefes ni burócratas sindicales. No está controlado por ni afiliado a ningún partido o movimiento político. Tampoco damos dinero a ningún político. Las cuotas de afiliación se utilizan exclusivamente para mantener la unión y organizar en diferentes lugares de trabajo. Por eso son muy bajas.

¿Por qué unirse al IWW? Pay Bonny - Bristol IWW

No se necesita mucho tiempo para darse cuenta de que trabajadores y empleadores no tienen los mismos intereses. La clase trabajadora quiere menos horas, salarios más altos y mejores beneficios. Queremos que nuestro trabajo sea menos aburrido, menos peligroso y menos destructivo para el medio ambiente. Queremos tener control sobre la forma en que producimos bienes y cómo prestamos servicios. Queremos un trabajo significativo que contribuya a nuestras comunidades y al mundo. La clase dirigente, en cambio, quiere que trabajemos más horas, más duramente, más rápido y más barato; quieren menos regulaciones ambientales y de seguridad y exigen un control absoluto sobre todas las decisiones, los horarios de trabajo, las palabras y las acciones en el lugar de trabajo.

Los beneficios prácticos de un sindicato

Unirse a un sindicato es la forma más fácil de defendernos en nuestros lugares de trabajo y comunidades. También es la manera más efectiva de mejorar nuestras condiciones laborales. Esa es la causa por la que los empresarios luchan tanto y destinan tanto dinero para mantener a los sindicatos fuera de sus lugares de trabajo.

Los/as trabajadores que hacen parte de un sindicato suelen tener un salario mejor, más seguridad en el empleo, mayores beneficios y más flexibilidad para programar sus turnos. Tener salarios más altos significa poder trabajar menos y tener más horas para disfrutar de las cosas buenas de la vida. Además, los lugares de trabajo sindicalizados son más seguros y producen menos casos de acoso, discriminación y favoritismo. Esto se debe a que un sindicato otorga a los/as trabajadores el poder de tomar todas las decisiones acerca del trabajo. Cuanto menos decisiones dejemos en manos de la patronal, mejores serán nuestras vidas, nuestras familias y nuestras comunidades. Los sindicatos también ofrecen asistencia externa, es decir, ayuda en cualquier tipo de problema laboral, pero también fuera del trabajo.

¿Por qué un gran sindicato único? Samsung picket - Bristol IWW

Aunque tu trabajo no sea malísimo, o es “bastante bueno” (por el momento), en el IWW creemos que deberías afiliarte al sindicato de todos modos. Tenemos que empezar a sacar la cara por nosotros/as mismos/as y nuestros/a compañeros/as en las diferentes industrias y lugares de trabajo. Pregunta en tu próximo turno cuántos compañeros de trabajo tienen dos o tres trabajos, o a cuántos les queda un día de pago antes de perder su casa.

Tenemos el deber de mejorar las condiciones laborales a largo plazo también: no sólo en términos de victorias inmediatas, sino como parte de un proyecto más grande de construcción de una economía radicalmente nueva dirigida por los/as trabajadores en beneficio de toda la comunidad. La única manera de hacerlo es organizarnos. Cuando nos unimos en torno a nuestras experiencias e intereses comunes, podemos mejorar visiblemente nuestros puestos de trabajo. Nuestra tarea, no la de los jefes, es la que hace posible nuestros puestos de trabajo. Son nuestros conocimientos y nuestras experiencias que mantienen sus negocios a flote. Podemos usar ese poder para mejorar nuestra vida laboral.

¡Sí, me quiero afiliar!red_card

Como miembro del IWW, recibirás:

1. Ánimo, asistencia mútua y apoyo.

2. Asesoramiento de expertos y ayuda con procedimientos como audiencias disciplinarias o quejas.

3. Ayuda y orientación sobre la organización en tu lugar de trabajo.

4. Una organización internacional dedicada a trabajar para construir el poder de la clase trabajadora en nuestro trabajos y comunidades.

5. Algunas cosas prácticas que proveeremos:

Tu tarjeta de afiliación de la Unión, tu insignia del IWW, copias digitales en PDF del “Industrial Worker”, nuestro periódico internacional, boletines internos, una suscripción a la lista interna de correo electrónico, el folleto “El gran sindicato”, la Constitución Internacional, el Libro de Reglas y el Manual de Políticas y Prácticas de la Administración Regional.

Formulario de solicitud

Para subscribirte, rellena el siguiente formulario on line: http://www.iww.org/membership/2/form

Para más información, mándanos un correo a –  bristol@iww.org.uk

 

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¿Ciudadanistas o rebeldes ante Ayotzinapan? Ahogar la ira – Desencadenar la ira

Por: Epigmenio Delgado43

Las desapariciones forzadas de normalistas en Guerrero revelan el nivel de la guerra social que se vive en nuestro país. Por un lado, las redes de poder que atraviesan las instituciones y actúan en la sombra bajo el manto del narcotráfico, desvelan la organización y complicidad de la clase política con las elites económicas, los corporativos multimedia y las “guardias blancas” que se financian con actividades del crimen organizado.

Por el otro, hace evidente la dispersión que existe en las clases subalternas, quienes maravillados ante el simulacro del espectáculo televisivo y embaucados con las ideologías del consumo y el hiperindividualismo, no logran vislumbrar la magnitud de la confrontación clasista que se desarrolla ante sus narices como resistencia ante el “despojo” neoliberal y el reajuste de las relaciones de poder.

No obstante, millones de mexicanos hoy se encuentran en la calle protestando y organizándose ante el actual estado de cosas, de lo cual emergen por lo menos dos estrategias visibles: las vías de la sociedad civil o el ataque. Aunque claro la realidad siempre supera el análisis frío de las apariencias, de lo cual deducimos que habrá casos en que redes resistenciales y subterráneas atraviesan ambas estrategias con la finalidad de cercar al enemigo; a esto le podríamos denominar, si quieren, resistencias híbridas, las cuales considero han sido muy visibles y presentes desde la aparición del neo-zapatismo.

Como ejemplo de agrupaciones que emergen de la sociedad civil y que expresan su repudio a los hechos de Iguala Guerrero y apoyo a las “victimas” se encuentran los comités civiles, los foros y conferencias que han surgido para entablar un dialogo con las autoridades por “el caso”; pero también las instituciones universitarias tipo UNAM o IIC-Museo UABC que han emitido un posicionamiento ciudadano al respecto; la Iglesia y sus actores divergentes como Solalinde; los propios partidos políticos y sus líderes, como fue el caso de Cárdenas, AMLO e incluso el propio PRI; etc., etc., etc.

Como contraparte se encuentran millares de combatientes que han salido a las calles para provocar el ataque y la conflictividad permanente contra el Estado, demostrando que la reivindicación por la aparición de los normalistas desaparecidos puede desencadenar y hacer evidente la violencia estructural que subyace en la relación de gobierno y gobernados.

Debo mencionar que ambas estrategias presentan características muy particulares que en cierto momento pueden en su caso ahogar la rebeldía o permitir una ruptura a partir del antagonismo que propicie la autonomía de los propios rebeldes ante la ideología de la clase dirigente y su “Frankenstein” ciudadanista.

Por un lado, las vías de la sociedad civil permiten que el descontento fluya por los canales de protesta que ofrece el Estado, lo cual permitirá en su momento, que se ahogue la ira o se recupere la reivindicación inicial en las instituciones, con la finalidad de ejercer una dominación eficaz y sutil sobre la propia sociedad civil.

De igual modo, las opiniones o resolutivos que han surgido desde la sociedad civil permiten que se mediatice el acontecimiento y el conflicto y, que sea recuperado por la opinión pública, fabricándose así nuevos elementos ideológicos que permiten a su vez que los grupos de poder que gobiernan este país preserven su hegemonía.

No podemos rasgarnos las vestiduras ante este hecho, sino más bien develar la ideología que subyace las vías de la sociedad civil, con la finalidad de identificar en el proceso de lucha a los actores que actúan bajo dicha lógica.

Debemos advertir que tras esta idea se encuentra una confianza liberal y demócrata de que los ciudadanos pueden presentar una resistencia eficaz al Estado dentro de los propios medios que este ofrece. Paradójicamente, la finalidad del ciudadanismo pretende reforzar al Estado mediante una democracia representativa eficaz, en la que el ciudadano será el agente pasivo que terminara por supervisar el proceso de democratización.

Resulta interesante observar como a partir de los 43 normalistas desaparecidos más los asesinados, las instituciones y la sociedad civil “bien portada” intentan recuperar este hecho trágico para afinar y ajustar las instituciones políticas y los marcos de participación ciudadana.

Más interesante aún, si consideramos que los estudiantes normalistas de Ayotzinapan representan un brazo fuerte en la presente lucha social, no solo de su Estado sino del país. Y, que estos luchadores de la Normal Rural “Isidro Burgos” han demostrado a partir de la acción directa, su aversión total ante el sistema capitalista neoliberal y el Estado mexicano.

Debemos poner atención a los compañeros en lucha en Guerrero y no tomar como víctimas a los compañeros desaparecidos, sino como bandera y ejemplo de combatividad.

A su vez debemos estar atentos ante la intromisión de los medios como el Canal 66 en la UABC, el posicionamiento institucional del IIC-museo e incluso de las propuestas reivindicativas de la tendencia trotskista, quienes tal vez –dándoles el beneficio de la duda- no queriendo puedan ahogar la lucha una vez más.

Vienen algunas propuestas como las asambleas interuniversitarias, tal vez un congreso universitario, o tal vez nos ganen una vez más los acontecimientos y un nuevo “trend topic” desvíe la atención del gran público hacia las luces destellantes de la simulación.

Sea como sea, debemos estar alertas e identificar los signos de los tiempos, prever la progresiva precarización que se está efectuando incluso en la frontera a partir de la aplicación de las políticas neoliberales; las características violentas que toma la protesta generalmente cuando viene desde abajo; la paulatina pérdida de status de las clases profesionistas; etc., para tal vez desencadenar las pasiones populares y, conocer así la magia de la revuelta que levante el velo de la simulación bajo la cual se pierden nuestras vidas aburridas.

La potencia capitalista de Brasil: preguntas de imperialismo, el capital, y el estado en América del sur

por: S. Nikolas Nappalos

brasil potenciaReseña deBrasil potencia: Entre la integración regional y un nuevo imperialismo”, por Zibechi, Raúl (2012) Zambra/Baladre.

Raúl Zibechi es un escritor y activista uruguayo que ha adoptado cada vez mas una política horizontalista dentro del diálogo de luchas en América Latina. Su último libro sobre Brasil es un paso más hacia las preguntas que Zibechi y muchas personas afrontan en el Cono Sur.

El ascenso de Brasil puede parecer meteórico y misterioso a los que observan casualmente. Brasil luchó con ciclos de crisis graves, inflación, y conflictos sociales, y durante la gran parte de su historia reciente tuvo un rol subordinado a la dominación de los intereses multinacionales. Desde la crisis de 2008, el éxito de Brasil en el capitalismo global se ha causado cambios enormes en el campo geopolítico. Los programas sociales han mitigado algunos aspectos de la miseria institucionalizada y Brasil juega cada vez más un papel central en el nivel internacional como una potencia capitalista.

El libro de Zibechi analiza esta realidad y lo hace con la observación de las empresas, los grupos de interés, los políticos y los agentes del poder. Está escrito en palabras sencillas y uno no necesita mucha familiaridad con la historia de Brasil para entender sus argumentos.

Lo central del texto gira en torno a cómo Brasil llegó a tener su nuevo poder, y la manera de entender el ejercicio de esos poderes sobre otros países, pueblos, y dentro de Brasil. La primera mitad del libro expone sobre los principales actores y la historia de Brasil. Comenzando con el pensamiento político de Brasil desde la Segunda Guerra Mundial, el texto traza la trayectoria desde la dictadura hasta la actualidad, donde los cuadros y las burocracias sindicales se han convertido en fuertes dirigentes de sectores capitalistas y produjeron lo que algunos han llamado un imperio emergente. Mientras el texto habla solamente de Brasil, el papel central de los sindicatos en aprovechar sectores del mercado y el uso de su posición, habilidades y poder para avanzar el capitalismo es una lección que tiene paralelos y potencial en todo el mundo, aunque es particularmente concentrado allí. La alianza de la izquierda oficial y el capital brasileño es algo poco discutido en los EE.UU., y sin embargo ha sido tal vez la forma en que el capitalismo brasileño se pudo desarrollar más allá de los ciclos anteriores. Estos son los elementos que faltan en la mayoría de los debates sobre las populistas olas de la izquierda electoralista en América Latina, especialmente pensando en los argumentos de la segunda mitad del libro.

El resto del texto analiza si Brasil se ha convertido en un país imperialista, específicamente en su intervención económica, política y militar en una serie de países (Uruguay, Paraguay, Argentina, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela). En esta sección hay un tesoro de información que muchos generalmente no conocen. La campaña activa de Brasil para explotar los recursos a nivel regional, competir con otras potencias mundiales, y dominar a los países vecinos en un auténtico desafío a la retórica antiimperialista de la izquierda tradicional. Sin tomar una posición fuerte en cualquier lado, Zibechi resume los debates sobre si Brasil es simplemente sub-imperialista (en realidad un país que hace cumplir las necesidades de las naciones más fuertes) o imperialista en si. Estas posiciones son viejas para América Latina, pero son en gran parte desconocido en los EE.UU. y corren contra la corriente del pensamiento simplista de un mundo dividido entre primer mundo y tercer mundo con los visiones de las relaciones de los Estados y las economías. En particular, la teoría que Zibechi describe en la cual que todo el capitalismo es intrínsecamente imperialista en cualquier lugar arroja la retórica moralista y puede ser chocante para algunos lectores en los EE.UU..

New Brazil

El caso de Brasil y debates sobre cómo entender el imperialismo cuando países como Brasil salen de la narrativa común del imperialismo europeo, estadounidense o japonés, plantean cuestiones importantes. Hay tan poca crítica de toda la historia y el concepto del imperialismo y si el mundo es en realidad como los izquierdistas pensaron. Si todo el capitalismo es intrínsecamente imperialista, el imperialismo penetra y se reproduce en cada región y economía más allá de nociones simplistas de un par naciones dominantes, entonces no está claro cuál es el rol del concepto de imperialismo. El texto se limita a establecer diferentes posiciones, pero las preguntas diferidas hace mucho sobre la utilidad del concepto de imperialismo se necesitan explorar.

La última sección discute las respuestas desde abajo de los brasileños a su ambiente cambiante. Las complejidades, críticas, y debates de disidentes en los sindicatos, el Movimento Sem Terra (MST) y otros movimientos sociales no están ampliamente disponibles y mucho menos discutido en América del Norte. Las dificultades y el terreno perdido de los movimientos sociales con el crecimiento de la Partido dos Trabalhadores (PT) pueden sorprender a algunos, pero Zibechi habla como un participante crítico de las luchas en el cono sur. Las recientes explosiones alrededor de los precios del transporte y la copa del mundo están afortunadamente incluidos, y Zibechi intenta analizar de donde salieron estas protestas y qué es lo que significan.

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Nadie dijo que esto sería fácil

workerspowerPor: Norma Raymond
Trabajo en una empresa grande y estúpida que tiene básicamente un monopolio en su industria. Escaparse es poco probable por eso yo he desarrollado muchos mecanismos de supervivencia. Espero que estos métodos no sean evidencia verdadera de rastros de síndrome de Estocolm. Justificar este empleo es difícil así que hago lo que puedo para sabotear mientras intento formar un sindicato.
Todos los días animo a los compañeros para que bajen la producción. Los urjo que falten cuando están enfermos. Los suplico que hablen cuando hay algún problema. Me ofrezco para acompañarlos si eso les haría más cómodos. Pensamos ideas juntos sobre qué podría mejorar nuestro trabajo y hacer que sea más gratificante. Les señalo los problemas laborales y aliento un diálogo abierto. Estas no son acciones extraordinarias. Suceden naturalmente, todos los días como respuesta a los patrones empresarios.
Se le dice a un trabajador enfermo que “Bueno, no nos conviene que te vayas a casa temprano,” (como si nosotros pudiéramos agendar nuestras enfermedades) o “No te ganaste suficientes horas pagadas para faltar por enfermedad.” Se le dice a una trabajadora que pasa por acoso sexual  que “Bueno, a nosotros nos gustaría tener un ambiente laboral donde se puede bromear y pasarlo bien,” o “Los hombres son así no más”. Tener esperanza es difícil cuando algunos que sufren ese acoso se niegan a hablar. Es frustrante cuando ellos que tienen que escuchar estas cosas ridículas acaban hartos y se renuncian. Los jefes les dicen “tranquilo” o “relájate” como si ellos fueran los culpables. El patrón no te va a proteger, por eso tienes que aprender como protegerte a ti mismo. El patrón es innecesario, pero va a implicar que tú eres reemplazable. Por eso tenemos que luchar, sindicalizarnos y conocer nuestros derechos.

Me dijeron en el entrenamiento de organizadores 101 del IWW que cuando uno intenta formar un sindicato siempre habrá personas que nos decepcionan. Un/a gran amigo/a que asegura que él o ella apoya el sindicato. Una persona que está 100% a favor puede renunciar. Pero también nos dijeron que alguien imprevisto, inesperado, tiene una queja seria y un futuro afiliado del sindicato en espera. Otra persona más, después de aprender, querrá participar ansiosamente.

Intento ser un ejemplo de militancia, esperando que con ese ejemplo los demás tomen la iniciativa. Escucho a los demás y me los tomo en serio. Lucho por mis compañeros y por mi misma. Tengo la esperanza de que ellos luchen por mi también, pero que mantengan cierta precaución porque sé que capaz no lo tomen en cuenta. Pienso críticamente sobre lo que los patrones dicen y lo que de verdad quieren decir- He aprendido sus juegos y siempre elaboro nuevas estrategias.
Es una paradoja. La lucha es difícil aunque completamente natural. Es lenta, pero estimuladora. La lucha te puede hacer sentir muy solitario pero también muy empoderado. Te puede romper el corazón o hacer que se llene de orgullo. No es fácil – pero en cierto sentido lo es también! Lo único constante es que mantener la esperanza es lo más importante. No solo por ti mismo, sino por tus compañeros de trabajo, tus amigos, tu familia, y las generaciones que vienen. Tantas personas antes que tú, tantas personas que nunca conociste, lucharon por ti. Capaz que algunos digan “Las cosas antes eran muchas peores” pero no dejes que eso te ciegue, sabes que toda la actualidad se puede mejorar.
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Traducido por FW x379108
– Apareció originalmente en “The Industrial Worker“, abril 2015.
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