Como construir una rama del IWW #2

por:  J. Pierce

Hola, compa, qué tal? Cómo va tu rama?

Vamos a hablar más sobre lo que puedes hacer con este IWW.  Aquí encontrarás una nueva lista de etapas para tu organización.  Las etapas que sugiero para tu rama empiezan con actividades faciles y seguras, sin embargo se van complicando y aumentando el peligro. Como en el artículo #1, lo que encontrarás no son recomendaciones oficiales. La lista está dirigida a nueva/os organizadores en Latinoamérica pero también sirve en otras partes. Las etapas son:

1.) Investigación y educación   2.) Preparación y recopilación   3.) Alianzas y unificación   4.) Organización y acción directa

Aunque las etapas están organizadas en secuencia, al momento de aplicarlas haras varias al mismo tiempo.  Lo que necesitas recordar es que no quieres iniciar una pelea antes de estar preparado/a.

La lista toma en cuenta el hecho que vario/as de ustedes viven en paises muy peligrosos para el trabajo que proponemos. Colombia y México, en particular, tienen muy mala reputación sobre la esperanza de vida de un/a organizador/a de sindicatos (o para el caso, un/a periodista…). Pero sí no hacemos este trabajo, quién lo hará? Con seguridad siempre en mente, lee las etapas y haz un plan de construir y crecer tu rama de “la cosa más grande en el universo” –  los Trabajadores Industriales del Mundo.

Las cuatro etapas para construir una rama del IWW:

1.) Investigación y educación – “Historiadores”

  • investigar la historia del IWW y sindicalismo revolucionario en tu región
  • organizar talleres, formación, y pláticas
  • escribir y traducir muchos artículos
  • iniciar redes sociales para tu rama del IWW
  • colectar a las personas que quieren ayudar al proyecto del IWW
  • encontrar un lugar para reuniones
  • escribir un plan

2.) Preparación y recopilación – “Abogados”

  • determinar los requisitos para registrar un sindicato oficial en tu país (tal vez no quieras estar registrado, o tal vez será necesario…)
  • establecer cuotas, requisitos de membresía, reglas del GHQ en Chicago, etc.
  • convertirse en expertos de derecho laboral de tu país
  • aprender y enseñar códigos de seguridad industrial, leyes sobre acoso sexual y discriminación, productos químicos y materiales peligrosos, leyes sobre inmigración y refugiados, salarios y beneficios estándares, deficientes e ilegales, etc.)
  • establecer una publicación (puedes revivir un nombre histórico)
  • delegar roles de oficiales de la rama (secretaria/o, tesorera/o, enlaces,  etc.)
  • fabricar botones, camisetas, etc.
  • imprimir volantes, panfletos, etc.
  • recaudar fondos
  • compartir una oficina con otra organización
  • investigar industrias en mayor necesidad de apoyo (Hay condiciones ilegales que pueden mejorarse sin parecer radicales… todavía?)
  • hablar con empleada/os de muchas industrias y trabajos diferentes
  • encontrar militantes e izquierdistas en los sindicatos oficiales
  • colectar contactos y refinar tu plan de organización

3.) Alianzas y unificación – “Activistas laborales”

  • iniciar campañas de “solidaridad” junto con otras organizaciones
  • participar en “Días internacionales de acción”
  • celebrar ocasiones radicales como Día Internacional de las Mujeres, Primero de Mayo, o días especiales de tu país
  • ser útil para trabajadores
  • formar alianzas con otros sindicatos independientes o revolucionarios
  • luchar en contra del racismo y sexismo (Haz de la lucha contra el racismo y sexismo una prioridad, tanto en sus campañas externas como dentro de la rama.)
  • refinar la cultura de tu rama y del IWW en tu región (Quiénes estarán atraida/os al IWW? Que música, imágenes, estilo y actitud usarás?)
  • escribir cartas en apoyo de campañas (a otros paises?)
  • difundir el mensaje del IWW en otras partes de tu región
  • reclutar a la gente y prepararles para ser organizadores

4.) Organización y formación – “Organizadores”

  •  iniciar camapañas de organización del IWW
  • entrenar tus organizadores con la formación OT 101 del IWW
  •  pelear con los empleadores usando acción directa en el lugar de trabajo, presión y boicots de la comunidad, cargos legales, y todas las herramientas que crecen el poder de la clase obrera
  • ganar en casos jurídicos
  • liderear manifestaciones
  • establecer una sala sindical del IWW
  • reclutar grupos independientes de trabajadores
  • publicar tus victorias para atraer más miembros
  • idear estrategias y tácticas nuevas para mejorar las condiciones industriales y crecer el IWW

Úsalos, compa, y sigue en contacto!

solidaridad@iww.org

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Como construir una rama del IWW #1

por: J. Pierce

Compa! Aquí tienes una lista de verificación para construir tu rama del sindicato revolucionario – los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW). No es una lista oficial, ni por las reglas oficiales. Es una lista sencilla y práctica que he desarollado a través de los años.  Tampoco es una lista con secuencia. Puedes empezar con el elemento más fácil y desarrollar tu rama desde ahí. Esta lista está dirigida a nueva/os organizadores en Latinoamérica pero es aplicable en casí todas partes.

Si la situación en tu país es poco precaria, debes de tener mucho cuidado y evaluar cada paso pensando en las consecuencias potenciales.

1.) Un grupo de compañero/as. – (tres que realmente quieren dedicar a este proyecto)  Si no tienes tres personas para empezar, va a quedar como tu idea no más. En adición de tus organizadores, vas a necesitar ‘mentores‘. Ellos van a contribuir la rama con mucha historia de las luchas de tu comunidad, región, país, etc. Lo más probable van estar en contra de tu proyecto, ideológicamente, pero van a tener esperanza en ustedes de todas maneras.
2.) Un lugar para reunirse. – (un café, un centro comunitario, la biblioteca, una librería…)  Siempre recomiendo “Wobbly Wednesdays” en un café. (Tú puedes inventar un nombre que sirve en español…)  Todos llegan con sus computadores, cuadernos, u otros materiales para hacer poco trabajo mientras platican sobre los planes, la política, etc.  Si no están escribiendo y trabajando, es posible que vaya a quedar como una sesión de quejas o club revolucionario de estilo de vida. Construir el IWW involucra mucho trabajo y vas a encontrar mucha/os compas que no quieren trabajar en eso.  (Ellos van a ser sus simpatizantes.)

3.) Una lista de correo electrónico (espero que no solo facebook…). Hay mucha gente que solo conoce facebook pero en mi experiencia una lista de correo electrónico significa que hay trabajo para hacer, y facebook significa solo socializar. Es fácil socializar pero lo que vas a necesitar es compas que trabajen. (Dar ‘like’ no es sindicalismo revolucionario.)

4.) Una persona que se quiere registrar como un miembro (oficial) del IWW con la oficina central –  GHQ (General Headquarters)  en Chicago. Esta persona va a ser el enlace entre tu rama y la organización general. (Más probable eres tú, compa.)  Digo una persona ahora porque en muchas partes, lo que ganan ustedes monetariamente es más valioso en tu país que en EEUU. No suena lógico enviar tu dinero a EEUU mientras no sea necesaria. Entonces es mejor que tus compas guarden sus cuotas en tu país hasta que tengan una rama establecida. Luego ustedes pueden comunicarse con GHQ y crear un acuerdo que sirva para las dos partes.
5.) Amistad con otros sindicatos independientes y organizaciones revolucionarios en tu país.  Es ideal que encuentres un grupo militante de trabajadores que quieran afiliarse con el IWW. Pero este ideal no es fácil ni común.  Conexiones con grupos feministas, comunitarios, estudiantes, etc. son muy importantes también. Queremos ser, primero, un Comité de organizadores y, luego, un Sindicato revolucionario de trabajadores. Por eso recomiendo permancer enfocado en las industrias y ser amigos con los sindicalistas. También, en varios países ya hay un sindicato revolucionario que llamamos una ‘organización hermana’ – la FORA en Argentina, el FAT en México, por ejemplo. Queremos colaborar y ayudarles, no competir con ellos.  Si tienes un ambiente peligroso en tu área, estas amistades van a ser muy importantes para la protección.  El IWW es anti-sectario: queremos más amigos, no más enemigos.
6.) Herramientas y equipaje.  – para pancartas de piquetes; papel, madera, una grapadora, marcadores; un celular de la rama; un megáfono o un sistema de altavoces; una compañía para hacer camisetas, calcomanías, volantes; y un carro!  A veces ser útil para un grupo independiente de trabajadores es la clave de crecer tu rama. Si hay una huelga, por ejemplo, de trabajadores independientes y ustedes pueden proveer equipaje útil para un piquete o una marcha, ellos van a ver el IWW más fuerte y organizado, y con suerte, pueden unirse a tu rama (o al menos sus militantes).
7.) Literatura y trastos del IWW.  Siempre digo “No hay tal cosa como un sindicato. Solo es una idea, un sentimiento. Son los artículos que podemos ver y tocar que transforman un sentimiento a una organización de verdad.”  Vas a necesitar varias cosas para crear la sensación que ustedes tienen una organización de verdad, literatura que ya existe en español son “El Gran Sindicato” y “Piénsalo”. Hay muchos escritos en SOLIDARIDAD que ustedes pueden usar para crear panfletos. Vas a necesitar gorras, camisetas, botones, banderas, etc.  Algunos de estos puedes obtener del GHQ pero por los precios altos de EEUU, va a ser mejor hacerlos en tu país y venderlos para crecer fondos. También, a través de crear amistades con Wobblies en otros países, vas a colectar artículos del IWW que estos compas van a darles.  Estas cosas ayudan a crear el sentido que ustedes son una rama de verdad de un sindicato mundial.
8.) Una plataforma de internet –  (un blog,  página de web,  facebook, etc.)  Esto es el más fácil y tal vez el primer paso.  Muchos fotos van a demonstrar tu perspectiva, tus acciones, tus metas. Puedes usar WordPress.com o Wix.com u otros de tu país.  Puedes agarrar material de SOLIDARIDAD y otros sitios del IWW para crear tu sitio en una tarde de café!  Crear tu propia hoja informativa va a ser un paso muy importante y este sitio y hoja van a ayudarles a encontrar tus nuevo/as contactos.
Esta lista va a continuar.  Si estas construyendo tu rama del IWW, comunícate con SOLIDARIDAD y GHQ para más ayuda y consejos.
solidaridad@iww.org
ghq@iww.org

El IWW se afilia con la Confederacion Internacional del Trabajo (CIT)

Image result for ICL IWW delegation Parma, ItalyPor: Brandon & Liss

CHICAGO – En su referendo anual, la administración norteamericana de los Trabajadores Industriales del Mundo – Industrial Workers of the World (IWW) votó abrumadoramente a afiliarse a la recién formada Confederación Internacional del Trabajo (CIT). La CIT es una organización internacional que une a sindicatos revolucionarios en ocho paises de Europa, América Latina, y Norte América.

La CIT se enfoque en desarrollar un modelo visible del sindicalismo revolucionario, una manera de formar sindicatos basados en la solidaridad y la acción directa, y que prefiguren un mundo liberado del capitalismo. Los sindicatos de la CIT ya están coordinando su actividad entre trabajadores de apps, como los de Deliveroo y Foodora, incluso con huelgas coordinadas contra Deliveroo en varios paises.

El IWW aporta nuestra experiencia organizando en prisiones con el Comité Organizador de Trabajadores Encarcelados (Incarcerated Workers Organizing Committee / IWOC). La CIT y sus secciones apoyaron a la huelga de encarcelados que ocurrió en los EEUU este año, para el cual IWOC jugó un rol importante. A traves de la CIT, el IWW ha empezado a contactar sindicatos de encarcelados en otros paises.

Más aún que la práctica sindical diaria, la CIT da lugar a sus secciones a compartir experiencias de luchas masivas obreras. Este año, la Confederación Nacional del Trabajo (CNT – sección española de la CIT) jugó un rol importante en coordinar una Huelga General Feminista el 8 de Marzo, que la CNT y la CIT quieren tomar como ejemplo para 2019.

El voto del IWW a afiliarse con la CIT culmina varios años de colaboración entre estos sindicatos para dar esta Internacional a luz. Queremos continuar desarrollando nuestros proyectos mutuos y formando relaciones en otros partes del mundo. El IWW va a compartir su experiencia y aprender de la experiencia de otros – a inspirar y ser inspirada. Con las crises económicas, ecológicas, y políticas que el capitalismo nos trae e intensifica, hace falta un vibrante e internacionalista movimiento revolucionario ahora más que nunca.

Viva la Internacional!

Trabajadores Industriales del Mundo – Industrial Workers of the World – Administración Regional Norteaméricana

Afiliada con la Confederación Internacional del Trabajo

Se necesita más que la acción directa

Cycle-couriers-flash-mobPor: Colin Bossen

Traducido por: Milena

A lo largo de los últimos siete años, he estado involucrado en tres campañas importantes del IWW. La primera fue con el Chicago Couriers Union (Sindicato de Mensajeros de Chicago). Esta campaña fundó con éxito un sindicato de mensajeros en bicicleta que, durante los últimos siete años, ha mantenido un grupo pequeño pero muy implicado de afiliados. A lo largo de su existencia, el sindicato de los mensajeros ha conseguido marcar una diferencia en las vidas de los trabajadores de esta industria. Desde su naciemiento, el sindicato ha hecho lo siguiente: conseguir un aumento de sueldos en la tercera empresa de mensajería más grande de Chicago, abogar por numerosos trabajadores que fueron despedidos injustamente, no se les pagó suficiente, se les retuvo ilegalmente trabajando durante su pausa, o fueron acosados o victimizados de alguna otra forma; enseñar normas de seguridad a los trabajadores nuevos y mejorar el acceso a los edificios. El sindicato también ha organizado muchos eventos sociales y carreras de bicicleta para miembros locales, nacionales e internacionales de la industria de mensajería. Estos eventos, combinados con las victorias del sindicato, han hecho de este una presencia significativa en Chicago y en la industria.

troqueros del IWW y PDA en la puerta de Los AngelesLas otras dos campañas en las que he participado no han tenido tanto éxito. La primera fue un intento de organizar los troqueros, o camioneros portuarios, en los puertos de Los Angeles y Long Beach. Este esfuerzo empezó con buen pie. El IWW fue contactado por un grupo de troqueros interesados en organizarse. Ni más ni menos que cinquenta trabajadores asisitieron a la reunión inicial del grupo. Y lo que es más importante: el grupo fue capaz de organizar una huelga que obligó a cerrar ambos puertos. A pesar de esta acción espectacular, que involucró a miles de trabajadores y afectó a un enorme sector de la economía, los troqueros no fueron capaces de construir con éxito un sindicato con presencia duradera en la industria.

La segunda campaña fallida de la que formé parte tiene características similares a la de los troqueros. Implicó a un grupo de taxistas de Cleveland. De nuevo, al principio hubo mucho entusiasmo. Antes de reunirse con el IWW, el grupo había conseguido organizar reuniones con la asistencia de nada menos que ochenta trabajadores. En el transcurso de un año, los taxistas llevaron a cabo una serie de acciones y protestas con las que ganaron respeto en la industria. El director del Aeropuerto Internacional de Cleveland-Hopkins se reunió con ellos para escuchar sus preocupaciones y ellos presentaron vocalmente sus peticiones a los propietarios de dos empresas de taxis. Luego de un año de semejante actividad y a pesar de sus prometedores inicios, los esfuerzons organizativos de los taxistas también se extinguieron.

Las dos campañas de organización fallidas tenían mucho en común. En ambos casos se llevaron a cabo en ciudades donde el IWW no tenía una sección local bien organizada. En ambos casos intenté organizar la campaña con poco apoyo adicional. Y en ambos casos los trabajadores tenían poco interés en hacer el trabajo institucional de la formación de un sindicato: no querían presentarse a delegados ni utilizar ningún tipo de estructura para llevar a cabo sus reuniones. Esto significó que a menudo las reuniones de trabajadores estaban dominadas por personalidades y que no había ningún mecanismo formal de responsabilidad de tus actos."135 S LaSalle Sucks!" Chicago

La campaña resultante del sindicato de mensajeros de Chicago supone un agudo contraste con las otras dos. Tuvo lugar en un sitio con una sección local dinámica y bien organizada. Entre la sección y el sindicato internacional recaudaron dinero, en dos ocasiones separadas, para pagar a un organizador durante tres meses. Y a lo largo de las fases iniciales de la campaña había siempre un puñado de personas de fuera de la industria involucrados en los esfuerzos de organización. Estas diferencias significaron que había gente trabajando en la campaña cuando el interés de los trabajadores de la industria disminuía, y que había un modelo de organización al que los mensajeros podían remitirse mientras construían el suyo propio.

Las diferencias entre estas tres campañas me han llevado a creer que, para que los esfuerzos de organización tengan éxito a largo plazo, los organizadores y trabajadores deben concentrarse en formar una institución. Estoy seguro que, si hubiesen habido secciones fuertes del IWW en Los Angeles o Cleveland cuando estaba trabajando con los troqueros o los taxistas, el resultado de ambas campañas hubiese sido diferente.

Si el IWW quiere crecer hasta ser una fuerza poderosa para la clase trabajadora, debemos concentrarnos en hacer más fuertes nuestras instituciones. Esto significa, como mínimo, secciones locales mejor organizadas y más recursos para financiar a los organizadores. Si dedicamos nuestras energías a esto, seremos una fuerza a la que tener en cuenta. Si no lo hacemos, nuestros esfuerzos para organizar continuarán teniendo resultados variables y, más veces que no, terminarán en fracaso.

logo del IWW

Cuando organizar tu lugar de trabajo parece totalmente imposible

la luz del IWW

Por: Liberté Locke

Traducido por: Milena

Has conseguido tu tarjeta roja, asistido a varios talleres de organizador, incontables reuniones y eventos sociales de tu sindicato. Has ido a eventos donde has escuchado a organizadores contar sus historias y te has suscrito a sus blogs, páginas de Facebook y Twitter. Has leído todos los libros que has encontrado sobre la clase trabajadora. Has firmado todas las peticiones y asisitido a todos los piquetes. Todo eso y todavía sientes que la organización de tu lugar de trabajo da un paso adelante y dos hacia atrás. Tú quieres trabajar mientras llevas con orgullo la etiqueta de sindicalista. Quieres tener éxito por grandes razones: el capitalismo nos hace esclavos. Y por las pequeñas razones que te inquietan por las noches: personas que te importan creen que todo esto es absurdo. Compartir las victorias lo hace más verosímil.

Tenemos que creer que podemos hacer este trabajo. Tenemos que saberlo, tiene que ser un hecho. Todos nos sentimos aislados en este mundo: sentimos que no estamos del todo bien, que algo falla con nuestros cuerpos o mentes, o que tomamos malas decisiones. Luchamos toda la vida para aceptarnos o para ignorar en qué medida no nos aceptamos. La seguridad en uno mismo no es algo central en la cultura de los Estados Unidos. Esta sociedad depende de que sientas que no eres suficientemente bueno con tal de que te gastes hasta el último céntimo en algo que crees que puede hacerte más fuerte, más guapo, más listo o más atractivo.

Luego está la naturaleza del trabajo servil: se te coloca en un puesto de trabajo con “superiores” más jóvenes (tengo 31 años y mi supervisor tiene 19) o que tienen menos experiencia que tú. Se nos dice que esta gente, por naturaleza, valen más que nosotros, en el trabajo y en el mundo en general. Tenemos que cumplir órdenes sin cuestionarlas, a menudo hasta el extremo de herirnos o morir. Se te ha dicho que vales poco pero en realidad por dentro tú estás convencido que vales algo. Tienes contribuciones que hacer al mundo a través de tu comunidad, tu familia y tu(s) trabajo(s). Puedes actuar en contra del capitalismo. Odiarnos a nosotros mismos sólo ayuda a nuestros jefes.

Para conseguir que nuestros compañeros de trabajo luchen juntos, primero tenemos que creer que podemos. A la mayoría de tus compañeros, como tú, les han ido mermando la autoestima a lo largo de toda su vida. Diversas figuras de autoridad nos han hundido durante toda nuestra vida, sean la policía, compañeros de clase, compañeros de piso, compañeros sexuales, padres, profesores, trabajadores sociales o nuestros jefes.

Estamos rotos y se nos ha moldeado para que participemos en este sistema que nunca escogimos. Nos matamos trabajando para pagar cosas y servicios que luego usamos para mantenernos suficientemente operativos como para seguir trabajando. Los estudiantes que trabajan durante sus estudios lo hacen con tal de conseguir aquel mejor trabajo, si es que todavía existe algo que podamos nombrar “carrera”. A menudo se desalientan al darse cuenta que toda la mierda por la que pasaron en su antiguo trabajo está también en el nuevo. Para la gente que creció en la pobreza, la seguridad en uno mismo es mucho más difícil de encontrar. Crecimos viendo a nuestros padres luchar contra muchas dificultades. Nos prometimos a nosotros mismos y a ellos que encontraríamos un modo de salir de la pobreza y que los llevaríamos con nosotros. Nos sentimos culpables por no hacerlo mejor por nosotros mismos y con nuestras familias. Juramos a todo el mundo que trabajaremos duro y que eso dará resultados. Tiramos con fuerza de nuestras cadenas sólo para ver cómo el sistema nos corta las alas, y seguimos tirando.

Este ciclo puede acabarse con nosotros. Debemos creerlo. Seguimos mirando hacia arriba en busca de instrucción cuando deberíamos mirar hacia los que están a nuestro lado: nuestros vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Sus ideas, como las nuestras, valen la pena. Si tú no te crees capacitado para organizar, tus compañeros tampoco lo creerán.

Cuando entré en el IWW Starbucks Worker’s Union (Sindicato IWW de los Trabajadores de Starbucks), para mí el listón estaba muy alto. Tenía miedo. Me sentía sola y mal preparada. Durante los dos primeros años de organización, decidía la mayoría de mis acciones preguntándome a mí misma qué podría convertirse en una historia digna de admiración. ¿Seré el ratón o el león? No me importa que esto suene arrogante. Necesitaba algo de arrogancia para contrarrestar mi baja autoestima.

Tampoco me importa porque funcionó. Me encontré temblando mientras hablaba con el jefe. Estaba diciendo cosas sabiendo que no estaba “permitido” decirlas y negándome a ser maltratada. Estas confrontaciones con los jefes me llevaron a obtener lo que quería en el trabajo. Una vez, un ayudante de camarero escuchó a un manager de distrito decir que necesitaban asegurarse que el sindicato supiera “de quién es esta casa”. El comité de la tienda empezó a declarar en el trabajo, “¿De quién es esta casa? Ésta es nuestra casa”. Hicimos referencias constantes a los jefes como “huéspedes en nuestra casa”. Nos subió muchísimo la confianza en nosotros mismos.

Entra en tu lugar de trabajo como si fueras su propietario. No puede funcionar sin ti. Es importante rezumar seguridad en ti mismo, incluso si no te sientes así. Inténtalo, aunque parezca inútil, porque si no haces este esfuerzo ya has aceptado la derrota. Y si te sientes incapaz, ¿qué esperanza puedes ofrecer a tus compañeros de trabajo? Los trabajadores se han estado organizando de diversas maneras a durante cientos de años. Muchos de ellos no han tenido nunca los recursos y el apoyo que puedes encontrar en el IWW. Si ellos pudieron y pueden hacerlo, también puedes tú.

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– Publicado originalmente en el Industrial Worker (Enero/Febrero 2014)

logo del IWW

La verdad acerca de la compañía de café del millón de dólares

806190514de9d4d1559375cabd01c408Por: Lyssa

Traducido por: Grace ML

Echo la vista atrás, pienso en el último día que trabajé en Starbucks en la 80 con York, y recuerdo el día tan bonito que hacía fuera, fue un agradable paréntesis en el duro invierno que tuvimos el año pasado.

Desde que llegué al café, pude sentir que algo no iba bien. Sin embargo continué con mi turno de 2:15 a cierre, con uno de los nuevos supervisores, me metí en el papel de “feliz camarera” que se me requería y me puse a trabajar.

Quince minutos más tarde, Margaret, mi supervisora, apareció (15 minutos más tarde y sin el uniforme) acompañada de su hermana (otra compañera de Starbucks), me miraba con cara de absoluta confusión. Ella me dijo, “Lyssa ¿cierras hoy?”. Le miré aún con más cara de confusión y le contesté. “Sí, hoy cierro, ¿por qué?”, a lo que ella respondió, “Entonces ¿por qué Jennifer me hizo traer a mi hermana para el cierre?”. Ante su respuesta, yo simplemente sacudí la cabeza, encogí los hombros y pensé para mi; “así que de esta forma va a acabar todo”.

Unos minutos después, otra supervisora que estaba en mi turno me apartó a un lado y me dijo; “Jennifer me ha pedido que escriba una declaración sobre el incidente del sábado pasado, incluso cuando yo no estaba aquí ese día, pero le he dicho que no lo iba a escribir porque no había visto nada. Después de decirle que no lo escribiría, en su lugar me ha pedido que escriba una declaración diciendo lo mala compañera que eres y que tuviste una actitud insubordinada conmigo. Le pregunté si lo decía enserio y su respuesta fue “Sí”. Yo le dije que no me sentía agusto escribiendo una declaración como esa cuando nosotros trabajamos bien juntos y cuando nunca había tenido ningún problema contigo. También le dije que te considero fundamental aquí y que no es justo el trato que te da”.

Todo lo que le pude decir a Julian fue “gracias”. Casi rompo a llorar cuando supe que estaba de mi lado, sobretodo porque sabía que estaba luchando una batalla perdida. Le dije que no pasaba nada, que sabía que Jennifer me quería fuera de su tienda porque no me puede controlar, porque soy fuerte y no me dejo pisar, y no tengo miedo de decir mi opinión o lo que me preocupa. Lo único que me duele es que Jennifer tendrá la satisfacción de despedirme por una situación que no pude controlar y que gestioné lo mejor que pude.

Cerca de las 2:35, Jennifer y Katrina (la manager de zona), me dijeron que querían verme en la trastienda; no es que no supiera lo que iba a ocurrir. Lo sabía desde el momento en el que entré en el café en aquel bonito día de Marzo, desde el momento en el que vi entrar a mi supervisora Margaret y su hermana, desde el momento en el que Julian me llevó a un lado y me habló sobre el oscuro plan de Jennifer, y desde el momento en el que miré la puerta principal y vi a Katrina llegar al café. Habían encontrado la forma de darme la patada y yo no tenía control sobre lo que estaba a punto de pasar. Me tomé mi tiempo y acabé lo que estaba haciendo antes de abrirme paso a la trastienda y sentarme entre las dos. Jennifer rompió el silencio diciendo, “Basado en la investigación (que llevó 3 días) y en las declaraciones de compañeros/as y clientes/as que hemos recibido (informes falsos, una declaración era de ella misma), vamos a tener que ‘separarnos’”. Pensé para mi ‘¿separarnos?’, es una palabra un tanto extraña para usar aquí, no sabía que estábamos saliendo juntas. Ella continuó diciendo, “Aunque puede que no hayas hecho nada mal, fallaste en cuanto a la protección de clientes/as, compañeros/as y la tuya propia, no diciendo nada a tu supervisor (quien presenció la situación y no hizo nada por prevenirla) para prevenir que la situación fuera a más”. Yo dije, “¿Así que estoy siendo despedida por manejar lo mejor que sé una situación, incluso cuando mi supervisor estaba delante y no hizo nada para ayudar a pararla?” Se frotó los ojos y me pidió que firmara los papeles de ‘separación’, a lo que yo me negué. Entonces, separó una hoja de carbonilla donde la escritura era muy débil y no pude ni leer la razón por la que me había ‘separado’ de la compañía, me la dio y dijo; “te deseo la mejor de las suertes”.

Estaba sentada mirando a estas dos mujeres con un montón de cosas pasando por mi cabeza, cosas que sentía que debía decir, cosas que sabía que no podía decir, cosas violentas que quería hacerle a Jennifer por lo que ella me estaba haciendo a mi. Mientras estaba sentada allí, recordé el número de veces que había ido a cubrir turnos por ella, trabajando 6, 7, 8 días seguidos mientras estudiaba a tiempo completo, trabajando turnos de 13 horas, empezando antes o acabando más tarde porque ella no tenía a nadie que lo cubriera, esta era la misma mujer que ahora estaba yendo en mi contra. Le había hecho incontables favores, mirando por ella cuando nadie más lo hacía, y esto es lo que recibí a cambio. Jennifer sabía que ese trabajo era mi única forma de mantenerme, de pagar mi alquiler, de alimentarme y de pagar el transporte para ir a la escuela, pero no le importó. Fui despedida para proteger a la marca. Una marca que siente que los/as compañeros/as son reemplazables, y si un/a compañero/a no hace todo lo que dice, pueden encontrar a otra persona que lo haga.

Esto es lo que hace Starbucks, cuando se sienten amenazados, encuentran la forma de echarte, porque tú eres reemplazable y pueden encontrar cualquiera que daría lo que fuera por tu trabajo. En aquel momento acepté la realidad; así es como la compañía tiene éxito y porqué los/as camareros/as no pueden organizarse para luchar juntos/as por sus derechos. En el momento en el que se quieren juntar para organizarse han sido tan debilitados/as por la compañía que no les queda nada con lo que luchar.

Así que en lugar de hacer algo precipitado, guardé la compostura, y pensé que si me tenía que marchar, no les iba a dar el gusto de verme marchar con la cabeza baja. Les di mi gorra y mi delantal, vacié mi taquilla, recogí mi bolso, le dije adiós a mis compañeros/as y me marqué el último tanto. Caminé hasta la puerta, eché un último vistazo al café y guiñándole un ojo a Jennifer le dije; “No te preocupes, volveré”.

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logo del IWW

Nadie dijo que esto sería fácil

workerspowerPor: Norma Raymond
Trabajo en una empresa grande y estúpida que tiene básicamente un monopolio en su industria. Escaparse es poco probable por eso yo he desarrollado muchos mecanismos de supervivencia. Espero que estos métodos no sean evidencia verdadera de rastros de síndrome de Estocolm. Justificar este empleo es difícil así que hago lo que puedo para sabotear mientras intento formar un sindicato.
Todos los días animo a los compañeros para que bajen la producción. Los urjo que falten cuando están enfermos. Los suplico que hablen cuando hay algún problema. Me ofrezco para acompañarlos si eso les haría más cómodos. Pensamos ideas juntos sobre qué podría mejorar nuestro trabajo y hacer que sea más gratificante. Les señalo los problemas laborales y aliento un diálogo abierto. Estas no son acciones extraordinarias. Suceden naturalmente, todos los días como respuesta a los patrones empresarios.
Se le dice a un trabajador enfermo que “Bueno, no nos conviene que te vayas a casa temprano,” (como si nosotros pudiéramos agendar nuestras enfermedades) o “No te ganaste suficientes horas pagadas para faltar por enfermedad.” Se le dice a una trabajadora que pasa por acoso sexual  que “Bueno, a nosotros nos gustaría tener un ambiente laboral donde se puede bromear y pasarlo bien,” o “Los hombres son así no más”. Tener esperanza es difícil cuando algunos que sufren ese acoso se niegan a hablar. Es frustrante cuando ellos que tienen que escuchar estas cosas ridículas acaban hartos y se renuncian. Los jefes les dicen “tranquilo” o “relájate” como si ellos fueran los culpables. El patrón no te va a proteger, por eso tienes que aprender como protegerte a ti mismo. El patrón es innecesario, pero va a implicar que tú eres reemplazable. Por eso tenemos que luchar, sindicalizarnos y conocer nuestros derechos.

Me dijeron en el entrenamiento de organizadores 101 del IWW que cuando uno intenta formar un sindicato siempre habrá personas que nos decepcionan. Un/a gran amigo/a que asegura que él o ella apoya el sindicato. Una persona que está 100% a favor puede renunciar. Pero también nos dijeron que alguien imprevisto, inesperado, tiene una queja seria y un futuro afiliado del sindicato en espera. Otra persona más, después de aprender, querrá participar ansiosamente.

Intento ser un ejemplo de militancia, esperando que con ese ejemplo los demás tomen la iniciativa. Escucho a los demás y me los tomo en serio. Lucho por mis compañeros y por mi misma. Tengo la esperanza de que ellos luchen por mi también, pero que mantengan cierta precaución porque sé que capaz no lo tomen en cuenta. Pienso críticamente sobre lo que los patrones dicen y lo que de verdad quieren decir- He aprendido sus juegos y siempre elaboro nuevas estrategias.
Es una paradoja. La lucha es difícil aunque completamente natural. Es lenta, pero estimuladora. La lucha te puede hacer sentir muy solitario pero también muy empoderado. Te puede romper el corazón o hacer que se llene de orgullo. No es fácil – pero en cierto sentido lo es también! Lo único constante es que mantener la esperanza es lo más importante. No solo por ti mismo, sino por tus compañeros de trabajo, tus amigos, tu familia, y las generaciones que vienen. Tantas personas antes que tú, tantas personas que nunca conociste, lucharon por ti. Capaz que algunos digan “Las cosas antes eran muchas peores” pero no dejes que eso te ciegue, sabes que toda la actualidad se puede mejorar.
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Traducido por FW x379108
– Apareció originalmente en “The Industrial Worker“, abril 2015.
logo del IWW