Se necesita más que la acción directa

Cycle-couriers-flash-mobPor: Colin Bossen

Traducido por: Milena

A lo largo de los últimos siete años, he estado involucrado en tres campañas importantes del IWW. La primera fue con el Chicago Couriers Union (Sindicato de Mensajeros de Chicago). Esta campaña fundó con éxito un sindicato de mensajeros en bicicleta que, durante los últimos siete años, ha mantenido un grupo pequeño pero muy implicado de afiliados. A lo largo de su existencia, el sindicato de los mensajeros ha conseguido marcar una diferencia en las vidas de los trabajadores de esta industria. Desde su naciemiento, el sindicato ha hecho lo siguiente: conseguir un aumento de sueldos en la tercera empresa de mensajería más grande de Chicago, abogar por numerosos trabajadores que fueron despedidos injustamente, no se les pagó suficiente, se les retuvo ilegalmente trabajando durante su pausa, o fueron acosados o victimizados de alguna otra forma; enseñar normas de seguridad a los trabajadores nuevos y mejorar el acceso a los edificios. El sindicato también ha organizado muchos eventos sociales y carreras de bicicleta para miembros locales, nacionales e internacionales de la industria de mensajería. Estos eventos, combinados con las victorias del sindicato, han hecho de este una presencia significativa en Chicago y en la industria.

troqueros del IWW y PDA en la puerta de Los AngelesLas otras dos campañas en las que he participado no han tenido tanto éxito. La primera fue un intento de organizar los troqueros, o camioneros portuarios, en los puertos de Los Angeles y Long Beach. Este esfuerzo empezó con buen pie. El IWW fue contactado por un grupo de troqueros interesados en organizarse. Ni más ni menos que cinquenta trabajadores asisitieron a la reunión inicial del grupo. Y lo que es más importante: el grupo fue capaz de organizar una huelga que obligó a cerrar ambos puertos. A pesar de esta acción espectacular, que involucró a miles de trabajadores y afectó a un enorme sector de la economía, los troqueros no fueron capaces de construir con éxito un sindicato con presencia duradera en la industria.

La segunda campaña fallida de la que formé parte tiene características similares a la de los troqueros. Implicó a un grupo de taxistas de Cleveland. De nuevo, al principio hubo mucho entusiasmo. Antes de reunirse con el IWW, el grupo había conseguido organizar reuniones con la asistencia de nada menos que ochenta trabajadores. En el transcurso de un año, los taxistas llevaron a cabo una serie de acciones y protestas con las que ganaron respeto en la industria. El director del Aeropuerto Internacional de Cleveland-Hopkins se reunió con ellos para escuchar sus preocupaciones y ellos presentaron vocalmente sus peticiones a los propietarios de dos empresas de taxis. Luego de un año de semejante actividad y a pesar de sus prometedores inicios, los esfuerzons organizativos de los taxistas también se extinguieron.

Las dos campañas de organización fallidas tenían mucho en común. En ambos casos se llevaron a cabo en ciudades donde el IWW no tenía una sección local bien organizada. En ambos casos intenté organizar la campaña con poco apoyo adicional. Y en ambos casos los trabajadores tenían poco interés en hacer el trabajo institucional de la formación de un sindicato: no querían presentarse a delegados ni utilizar ningún tipo de estructura para llevar a cabo sus reuniones. Esto significó que a menudo las reuniones de trabajadores estaban dominadas por personalidades y que no había ningún mecanismo formal de responsabilidad de tus actos."135 S LaSalle Sucks!" Chicago

La campaña resultante del sindicato de mensajeros de Chicago supone un agudo contraste con las otras dos. Tuvo lugar en un sitio con una sección local dinámica y bien organizada. Entre la sección y el sindicato internacional recaudaron dinero, en dos ocasiones separadas, para pagar a un organizador durante tres meses. Y a lo largo de las fases iniciales de la campaña había siempre un puñado de personas de fuera de la industria involucrados en los esfuerzos de organización. Estas diferencias significaron que había gente trabajando en la campaña cuando el interés de los trabajadores de la industria disminuía, y que había un modelo de organización al que los mensajeros podían remitirse mientras construían el suyo propio.

Las diferencias entre estas tres campañas me han llevado a creer que, para que los esfuerzos de organización tengan éxito a largo plazo, los organizadores y trabajadores deben concentrarse en formar una institución. Estoy seguro que, si hubiesen habido secciones fuertes del IWW en Los Angeles o Cleveland cuando estaba trabajando con los troqueros o los taxistas, el resultado de ambas campañas hubiese sido diferente.

Si el IWW quiere crecer hasta ser una fuerza poderosa para la clase trabajadora, debemos concentrarnos en hacer más fuertes nuestras instituciones. Esto significa, como mínimo, secciones locales mejor organizadas y más recursos para financiar a los organizadores. Si dedicamos nuestras energías a esto, seremos una fuerza a la que tener en cuenta. Si no lo hacemos, nuestros esfuerzos para organizar continuarán teniendo resultados variables y, más veces que no, terminarán en fracaso.

logo del IWW

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Cuando organizar tu lugar de trabajo parece totalmente imposible

la luz del IWW

Por: Liberté Locke

Traducido por: Milena

Has conseguido tu tarjeta roja, asistido a varios talleres de organizador, incontables reuniones y eventos sociales de tu sindicato. Has ido a eventos donde has escuchado a organizadores contar sus historias y te has suscrito a sus blogs, páginas de Facebook y Twitter. Has leído todos los libros que has encontrado sobre la clase trabajadora. Has firmado todas las peticiones y asisitido a todos los piquetes. Todo eso y todavía sientes que la organización de tu lugar de trabajo da un paso adelante y dos hacia atrás. Tú quieres trabajar mientras llevas con orgullo la etiqueta de sindicalista. Quieres tener éxito por grandes razones: el capitalismo nos hace esclavos. Y por las pequeñas razones que te inquietan por las noches: personas que te importan creen que todo esto es absurdo. Compartir las victorias lo hace más verosímil.

Tenemos que creer que podemos hacer este trabajo. Tenemos que saberlo, tiene que ser un hecho. Todos nos sentimos aislados en este mundo: sentimos que no estamos del todo bien, que algo falla con nuestros cuerpos o mentes, o que tomamos malas decisiones. Luchamos toda la vida para aceptarnos o para ignorar en qué medida no nos aceptamos. La seguridad en uno mismo no es algo central en la cultura de los Estados Unidos. Esta sociedad depende de que sientas que no eres suficientemente bueno con tal de que te gastes hasta el último céntimo en algo que crees que puede hacerte más fuerte, más guapo, más listo o más atractivo.

Luego está la naturaleza del trabajo servil: se te coloca en un puesto de trabajo con “superiores” más jóvenes (tengo 31 años y mi supervisor tiene 19) o que tienen menos experiencia que tú. Se nos dice que esta gente, por naturaleza, valen más que nosotros, en el trabajo y en el mundo en general. Tenemos que cumplir órdenes sin cuestionarlas, a menudo hasta el extremo de herirnos o morir. Se te ha dicho que vales poco pero en realidad por dentro tú estás convencido que vales algo. Tienes contribuciones que hacer al mundo a través de tu comunidad, tu familia y tu(s) trabajo(s). Puedes actuar en contra del capitalismo. Odiarnos a nosotros mismos sólo ayuda a nuestros jefes.

Para conseguir que nuestros compañeros de trabajo luchen juntos, primero tenemos que creer que podemos. A la mayoría de tus compañeros, como tú, les han ido mermando la autoestima a lo largo de toda su vida. Diversas figuras de autoridad nos han hundido durante toda nuestra vida, sean la policía, compañeros de clase, compañeros de piso, compañeros sexuales, padres, profesores, trabajadores sociales o nuestros jefes.

Estamos rotos y se nos ha moldeado para que participemos en este sistema que nunca escogimos. Nos matamos trabajando para pagar cosas y servicios que luego usamos para mantenernos suficientemente operativos como para seguir trabajando. Los estudiantes que trabajan durante sus estudios lo hacen con tal de conseguir aquel mejor trabajo, si es que todavía existe algo que podamos nombrar “carrera”. A menudo se desalientan al darse cuenta que toda la mierda por la que pasaron en su antiguo trabajo está también en el nuevo. Para la gente que creció en la pobreza, la seguridad en uno mismo es mucho más difícil de encontrar. Crecimos viendo a nuestros padres luchar contra muchas dificultades. Nos prometimos a nosotros mismos y a ellos que encontraríamos un modo de salir de la pobreza y que los llevaríamos con nosotros. Nos sentimos culpables por no hacerlo mejor por nosotros mismos y con nuestras familias. Juramos a todo el mundo que trabajaremos duro y que eso dará resultados. Tiramos con fuerza de nuestras cadenas sólo para ver cómo el sistema nos corta las alas, y seguimos tirando.

Este ciclo puede acabarse con nosotros. Debemos creerlo. Seguimos mirando hacia arriba en busca de instrucción cuando deberíamos mirar hacia los que están a nuestro lado: nuestros vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Sus ideas, como las nuestras, valen la pena. Si tú no te crees capacitado para organizar, tus compañeros tampoco lo creerán.

Cuando entré en el IWW Starbucks Worker’s Union (Sindicato IWW de los Trabajadores de Starbucks), para mí el listón estaba muy alto. Tenía miedo. Me sentía sola y mal preparada. Durante los dos primeros años de organización, decidía la mayoría de mis acciones preguntándome a mí misma qué podría convertirse en una historia digna de admiración. ¿Seré el ratón o el león? No me importa que esto suene arrogante. Necesitaba algo de arrogancia para contrarrestar mi baja autoestima.

Tampoco me importa porque funcionó. Me encontré temblando mientras hablaba con el jefe. Estaba diciendo cosas sabiendo que no estaba “permitido” decirlas y negándome a ser maltratada. Estas confrontaciones con los jefes me llevaron a obtener lo que quería en el trabajo. Una vez, un ayudante de camarero escuchó a un manager de distrito decir que necesitaban asegurarse que el sindicato supiera “de quién es esta casa”. El comité de la tienda empezó a declarar en el trabajo, “¿De quién es esta casa? Ésta es nuestra casa”. Hicimos referencias constantes a los jefes como “huéspedes en nuestra casa”. Nos subió muchísimo la confianza en nosotros mismos.

Entra en tu lugar de trabajo como si fueras su propietario. No puede funcionar sin ti. Es importante rezumar seguridad en ti mismo, incluso si no te sientes así. Inténtalo, aunque parezca inútil, porque si no haces este esfuerzo ya has aceptado la derrota. Y si te sientes incapaz, ¿qué esperanza puedes ofrecer a tus compañeros de trabajo? Los trabajadores se han estado organizando de diversas maneras a durante cientos de años. Muchos de ellos no han tenido nunca los recursos y el apoyo que puedes encontrar en el IWW. Si ellos pudieron y pueden hacerlo, también puedes tú.

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– Publicado originalmente en el Industrial Worker (Enero/Febrero 2014)

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La verdad acerca de la compañía de café del millón de dólares

806190514de9d4d1559375cabd01c408Por: Lyssa

Traducido por: Grace ML

Echo la vista atrás, pienso en el último día que trabajé en Starbucks en la 80 con York, y recuerdo el día tan bonito que hacía fuera, fue un agradable paréntesis en el duro invierno que tuvimos el año pasado.

Desde que llegué al café, pude sentir que algo no iba bien. Sin embargo continué con mi turno de 2:15 a cierre, con uno de los nuevos supervisores, me metí en el papel de “feliz camarera” que se me requería y me puse a trabajar.

Quince minutos más tarde, Margaret, mi supervisora, apareció (15 minutos más tarde y sin el uniforme) acompañada de su hermana (otra compañera de Starbucks), me miraba con cara de absoluta confusión. Ella me dijo, “Lyssa ¿cierras hoy?”. Le miré aún con más cara de confusión y le contesté. “Sí, hoy cierro, ¿por qué?”, a lo que ella respondió, “Entonces ¿por qué Jennifer me hizo traer a mi hermana para el cierre?”. Ante su respuesta, yo simplemente sacudí la cabeza, encogí los hombros y pensé para mi; “así que de esta forma va a acabar todo”.

Unos minutos después, otra supervisora que estaba en mi turno me apartó a un lado y me dijo; “Jennifer me ha pedido que escriba una declaración sobre el incidente del sábado pasado, incluso cuando yo no estaba aquí ese día, pero le he dicho que no lo iba a escribir porque no había visto nada. Después de decirle que no lo escribiría, en su lugar me ha pedido que escriba una declaración diciendo lo mala compañera que eres y que tuviste una actitud insubordinada conmigo. Le pregunté si lo decía enserio y su respuesta fue “Sí”. Yo le dije que no me sentía agusto escribiendo una declaración como esa cuando nosotros trabajamos bien juntos y cuando nunca había tenido ningún problema contigo. También le dije que te considero fundamental aquí y que no es justo el trato que te da”.

Todo lo que le pude decir a Julian fue “gracias”. Casi rompo a llorar cuando supe que estaba de mi lado, sobretodo porque sabía que estaba luchando una batalla perdida. Le dije que no pasaba nada, que sabía que Jennifer me quería fuera de su tienda porque no me puede controlar, porque soy fuerte y no me dejo pisar, y no tengo miedo de decir mi opinión o lo que me preocupa. Lo único que me duele es que Jennifer tendrá la satisfacción de despedirme por una situación que no pude controlar y que gestioné lo mejor que pude.

Cerca de las 2:35, Jennifer y Katrina (la manager de zona), me dijeron que querían verme en la trastienda; no es que no supiera lo que iba a ocurrir. Lo sabía desde el momento en el que entré en el café en aquel bonito día de Marzo, desde el momento en el que vi entrar a mi supervisora Margaret y su hermana, desde el momento en el que Julian me llevó a un lado y me habló sobre el oscuro plan de Jennifer, y desde el momento en el que miré la puerta principal y vi a Katrina llegar al café. Habían encontrado la forma de darme la patada y yo no tenía control sobre lo que estaba a punto de pasar. Me tomé mi tiempo y acabé lo que estaba haciendo antes de abrirme paso a la trastienda y sentarme entre las dos. Jennifer rompió el silencio diciendo, “Basado en la investigación (que llevó 3 días) y en las declaraciones de compañeros/as y clientes/as que hemos recibido (informes falsos, una declaración era de ella misma), vamos a tener que ‘separarnos’”. Pensé para mi ‘¿separarnos?’, es una palabra un tanto extraña para usar aquí, no sabía que estábamos saliendo juntas. Ella continuó diciendo, “Aunque puede que no hayas hecho nada mal, fallaste en cuanto a la protección de clientes/as, compañeros/as y la tuya propia, no diciendo nada a tu supervisor (quien presenció la situación y no hizo nada por prevenirla) para prevenir que la situación fuera a más”. Yo dije, “¿Así que estoy siendo despedida por manejar lo mejor que sé una situación, incluso cuando mi supervisor estaba delante y no hizo nada para ayudar a pararla?” Se frotó los ojos y me pidió que firmara los papeles de ‘separación’, a lo que yo me negué. Entonces, separó una hoja de carbonilla donde la escritura era muy débil y no pude ni leer la razón por la que me había ‘separado’ de la compañía, me la dio y dijo; “te deseo la mejor de las suertes”.

Estaba sentada mirando a estas dos mujeres con un montón de cosas pasando por mi cabeza, cosas que sentía que debía decir, cosas que sabía que no podía decir, cosas violentas que quería hacerle a Jennifer por lo que ella me estaba haciendo a mi. Mientras estaba sentada allí, recordé el número de veces que había ido a cubrir turnos por ella, trabajando 6, 7, 8 días seguidos mientras estudiaba a tiempo completo, trabajando turnos de 13 horas, empezando antes o acabando más tarde porque ella no tenía a nadie que lo cubriera, esta era la misma mujer que ahora estaba yendo en mi contra. Le había hecho incontables favores, mirando por ella cuando nadie más lo hacía, y esto es lo que recibí a cambio. Jennifer sabía que ese trabajo era mi única forma de mantenerme, de pagar mi alquiler, de alimentarme y de pagar el transporte para ir a la escuela, pero no le importó. Fui despedida para proteger a la marca. Una marca que siente que los/as compañeros/as son reemplazables, y si un/a compañero/a no hace todo lo que dice, pueden encontrar a otra persona que lo haga.

Esto es lo que hace Starbucks, cuando se sienten amenazados, encuentran la forma de echarte, porque tú eres reemplazable y pueden encontrar cualquiera que daría lo que fuera por tu trabajo. En aquel momento acepté la realidad; así es como la compañía tiene éxito y porqué los/as camareros/as no pueden organizarse para luchar juntos/as por sus derechos. En el momento en el que se quieren juntar para organizarse han sido tan debilitados/as por la compañía que no les queda nada con lo que luchar.

Así que en lugar de hacer algo precipitado, guardé la compostura, y pensé que si me tenía que marchar, no les iba a dar el gusto de verme marchar con la cabeza baja. Les di mi gorra y mi delantal, vacié mi taquilla, recogí mi bolso, le dije adiós a mis compañeros/as y me marqué el último tanto. Caminé hasta la puerta, eché un último vistazo al café y guiñándole un ojo a Jennifer le dije; “No te preocupes, volveré”.

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logo del IWW

Nadie dijo que esto sería fácil

workerspowerPor: Norma Raymond
Trabajo en una empresa grande y estúpida que tiene básicamente un monopolio en su industria. Escaparse es poco probable por eso yo he desarrollado muchos mecanismos de supervivencia. Espero que estos métodos no sean evidencia verdadera de rastros de síndrome de Estocolm. Justificar este empleo es difícil así que hago lo que puedo para sabotear mientras intento formar un sindicato.
Todos los días animo a los compañeros para que bajen la producción. Los urjo que falten cuando están enfermos. Los suplico que hablen cuando hay algún problema. Me ofrezco para acompañarlos si eso les haría más cómodos. Pensamos ideas juntos sobre qué podría mejorar nuestro trabajo y hacer que sea más gratificante. Les señalo los problemas laborales y aliento un diálogo abierto. Estas no son acciones extraordinarias. Suceden naturalmente, todos los días como respuesta a los patrones empresarios.
Se le dice a un trabajador enfermo que “Bueno, no nos conviene que te vayas a casa temprano,” (como si nosotros pudiéramos agendar nuestras enfermedades) o “No te ganaste suficientes horas pagadas para faltar por enfermedad.” Se le dice a una trabajadora que pasa por acoso sexual  que “Bueno, a nosotros nos gustaría tener un ambiente laboral donde se puede bromear y pasarlo bien,” o “Los hombres son así no más”. Tener esperanza es difícil cuando algunos que sufren ese acoso se niegan a hablar. Es frustrante cuando ellos que tienen que escuchar estas cosas ridículas acaban hartos y se renuncian. Los jefes les dicen “tranquilo” o “relájate” como si ellos fueran los culpables. El patrón no te va a proteger, por eso tienes que aprender como protegerte a ti mismo. El patrón es innecesario, pero va a implicar que tú eres reemplazable. Por eso tenemos que luchar, sindicalizarnos y conocer nuestros derechos.

Me dijeron en el entrenamiento de organizadores 101 del IWW que cuando uno intenta formar un sindicato siempre habrá personas que nos decepcionan. Un/a gran amigo/a que asegura que él o ella apoya el sindicato. Una persona que está 100% a favor puede renunciar. Pero también nos dijeron que alguien imprevisto, inesperado, tiene una queja seria y un futuro afiliado del sindicato en espera. Otra persona más, después de aprender, querrá participar ansiosamente.

Intento ser un ejemplo de militancia, esperando que con ese ejemplo los demás tomen la iniciativa. Escucho a los demás y me los tomo en serio. Lucho por mis compañeros y por mi misma. Tengo la esperanza de que ellos luchen por mi también, pero que mantengan cierta precaución porque sé que capaz no lo tomen en cuenta. Pienso críticamente sobre lo que los patrones dicen y lo que de verdad quieren decir- He aprendido sus juegos y siempre elaboro nuevas estrategias.
Es una paradoja. La lucha es difícil aunque completamente natural. Es lenta, pero estimuladora. La lucha te puede hacer sentir muy solitario pero también muy empoderado. Te puede romper el corazón o hacer que se llene de orgullo. No es fácil – pero en cierto sentido lo es también! Lo único constante es que mantener la esperanza es lo más importante. No solo por ti mismo, sino por tus compañeros de trabajo, tus amigos, tu familia, y las generaciones que vienen. Tantas personas antes que tú, tantas personas que nunca conociste, lucharon por ti. Capaz que algunos digan “Las cosas antes eran muchas peores” pero no dejes que eso te ciegue, sabes que toda la actualidad se puede mejorar.
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Traducido por FW x379108
– Apareció originalmente en “The Industrial Worker“, abril 2015.
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Puta y criada

strikeEscrito por: Madeira Darling

Quiero hablar del trabajo feminizado. Quiero hablar del trabajo sexual y del trabajo doméstico. Quiero hablar de la carácter interrelacionado de estos dos tipos de trabajo que están íntimamente conectados con las mujeres y con el hogar.

Quiero hablar de la forma en que se tratan estos tipos de trabajo. Quiero hablar de qué tan frecuentemente la gente niega que las trabajadoras sexuales y domésticas sean trabajadores. A menudo se le dice a una trabajadora sexual que “consiga un trabajo real”; una trabajadora doméstica es tratada como infrahumana, gana una miseria en un trabajo que requiere conocimiento especializado para hacerlo bien y es muy físicamente exigente. Quiero hablar de que los hombres suelen extraer el trabajo sexual y doméstica de las mujeres con violencia o amenazas de violencia. Quiero hablar de que la mayoría de las víctimas de la trata de personas terminan haciendo el trabajo doméstico o sexual o ambos. Quiero hablar de que el trabajo doméstico y el trabajo sexual se suelen hacer en condiciones aisladas, en la casa del empleador o en la casa de la trabajadora, lejos de otros empleados que con los cuales se podría encontrar la solidaridad, y lejos de la escasa protección de la legislación laboral (y la ley en general). Esto hace que las trabajadoras sean aún más vulnerables a los caprichos del patrón. Quiero hablar de que las trabajadoras sexuales deben mantener la ilusión de que su trabajo no es trabajo, que se alegran por estar allí, que tienen que responder que “sí” cuando un cliente potencial le pregunta si se le sacia. Quiero hablar de que se espera que las trabajadoras domesticas sean invisibles o que se comporten como si fueran “parte de la familia”, que quieran a los niños que se les paga por cuidar, que estén dispuestas a cocinar la cena de su patrón , que caminen de una línea entre no sobrepasar su posición subordinada y no socavar la ilusión de que se alegran muchísimo por estar allí, que no se sienten como siervos, que no les importa su posición inferior.

Un trabajador a quien se le puede negar la etiqueta de “trabajador” es un empleado perfecto para un patrón. A la patronal se le exime de la culpa de la explotación, ya sea porque el patrón puede negar la realidad de la explotación o negar que él sea culpable, y nos niega el marco adecuado para explicar nuestra condición. Nos denominan “putas”, nos denominan “víctimas”, nos denominan “amigas”, nos denominan “ayuda doméstica”, nos denominan “invisibles”, nos denominan “objetos”, nos denominan “esposas”, pero nunca nos denominan “trabajadoras”. Denominarnos “trabajadoras” nos permitiría entender nuestros problemas como problemas de la clase trabajador y acabar con su habilidad de proponer soluciones falsas y nocivas a la miseria de nuestras condiciones para mantenernos ocupadas y con miedo. Se espera que ocultemos la cantidad de trabajo que hacemos para que puedan negar que nos merezcamos mayor compensación, y para mitigar su culpa de tener sirvientes. Pagar a las trabajadoras en estos ámbitos laborales más feminizados es algo que a la gente le molesta intensamente. Se ve en los salarios degradantes de las trabajadoras domésticas, en los clientes que reciben cargos de “robo de servicios” cuando violan a una trabajadora sexual. Se ve en el hecho de que la gran mayoría de las víctimas de la trata de personas terminan haciendo trabajo sexual o doméstico, en los estereotipos deshumanizantes de trabajadoras domésticas inmigrantes (véase cualquiera de las trabajadoras domésticas en la televisión que habla inglés pésimo para que todos se rían) y de las trabajadoras sexuales (véase episodios de “CSI”, donde prostitutas muertas, sin nombres caen muertas en la mayoría de los episodios). Se ve en cada tropo cultural que nos denomina cualquier cosa menos trabajadoras, porque estas son cosas que los hombres y la burguesía detestan admitir que se pagan, o que se debería pagar. Se ve en el horror de la sociedad que provoca la idea de que una ama de casa debería ser pagada por su contribución social. Una ama de casa tradicional – la esposa arquetípica – se gana la vida en una doble capacidad. Hace el trabajo doméstico en forma de cocinar, limpiar, cuidar a los niños, etc., y hace el trabajo sexual y emocional con su esposo. Sin embargo la sociedad estigmatiza al ama de casa (por lo menos el ama de casa de la clase obrera, véase especialmente Peggy de “Matrimonio con hojos / Casados con hijos“) como perezosa, inútil y una carga (el ama de casa blanca de clase alta es una cuestión muy diferente, aunque incluso el ama de casa burgués es el sujeto de muchos chistes, véase las numerosas amas de casa neuróticas y esponjas de la Televisión, la ficción y la Televisión de “realidad”).

gecnewLa sociedad considera el trabajo sexual como una forma fácil de ganar mucha plata y a la vez intrínsecamente degradante. La primera declaración es incorrecta; el trabajo es duro y el pago no es suficiente para la cantidad de trabajo realizado y la falta de beneficios y obras sociales. Es así incluso si uno es una trabajadora independiente con bastante éxito, y es una representación de la trabajadora sexual basada en la propaganda burguesa y la virtud inherente del “trabajo duro” (la cantidad de dinero debe ser siempre una recompensa por la virtud). En cuanto al carácter degradante del trabajo sexual, argumento yo que la sugestión que el sexo siempre debe degradar inherentemente a una mujer es decir que el valor de una mujer depende intrínsecamente de su conducta sexual, una posición que es la altura de la misoginia, sino también queda obvio que todo el trabajo es degradante bajo el capitalismo. Estar obligado a vender el trabajo para evitar la muerte es degradante, y completamente deshumanizante, y por lo tanto culpar a la parte “sexual” en el trabajo sexual por la degradación de las trabajadoras, en lugar de enfocarse en la porción de “trabajo” en el trabajo sexual, el capital desvía las preocupaciones de la gente sobre el trabajo sexual para ocultar la naturaleza totalmente explotadora del sistema en el que se produce.

Del mismo modo, la sociedad lanza acusaciones de pereza (y por lo tanto la falta de virtud capitalista) a trabajadoras domésticas para justificar su maltrato. ¿Cuántas veces algún imbécil burguesa que nunca ha hecho un día de trabajo en su vida, se ha quejado de que la empleada de limpieza (probablemente agotada y ganando una miseria) no haya limpiado bajo un mueble pesado o que no haya fregado adecuadamente su bañera sucia?

Además, se dice que tanto el trabajo doméstico como el trabajo sexual no requieren ninguna habilidad (la habilidad es otra virtud que la burguesía valora) que, aunque descaradamente falso, justifica el uso de las trabajadoras domésticas y sexuales como blancos fáciles aceptables.

En ambos casos, se utilizan las acusaciones de la pereza y la falta de habilidad (es decir, la falta de virtud) para justificar la situación de subordinación social de la clase obrera, y por lo tanto el capitalismo como sistema, así como para enfrentar a obreros “buenos” (los que trabajan duro y por lo tanto “merecen” compensación) contra obreros “malos” (los que son “perezosos” “no calificados” “disruptivos” o “codiciosos” y así “merecen” ser indigentes) y crear un chivo expiatorio para el capital: el obrero “malo”, a quien se atribuye toda la gula parasitaria del capitalista, y a lo cual la sociedad echa la culpa de todo el sufrimiento de su clase. La puta, la “reina del subsidio”, la empleada de limpieza perezosa y sin educación, la ama de casa dominante y frívola; No es conveniente que estos arquetipos de obreros “malos” son de los grupos que la sociedad más ha oprimido? Las mujeres, especialmente las mujeres de color, son los más frecuentemente invocadas para mantener a los trabajadores divididos con su atención puesta hacia abajo.

La única puta buena es una puta que no cobra, o por lo menos está feliz, pasiva, y poco exigente. Esta puta es la que la narrativa neoliberal del “empoderamiento” de las trabajadoras sexuales exige. Si nos sentimos maltratadas, se nos dice que estamos aceptando el carácter degradante de nuestro trabajo, y así que justificamos la denegación de nuestros derechos y nuestro propio encarcelamiento y asesinato. Si hablamos de los problemas de nuestro trabajo se nos dice que estamos entregando municiones al enemigo en forma de la aceptación del carácter misógino de la industria del sexo, el enemigo que nos considera traidores a las mujeres, y a quien le gustaría ver que nos fusilen. Si no hay algo malo, la única solución es que una persona amable interviene y nos rescata de nuestro trabajo; nunca luchar para mejorar el ambiente y la sociedad en que trabajamos. Se ve la naturaleza ingeniosa de esta retórica paradójica.

adios_jefeLa única buena trabajadora doméstica es incansable, alegre y nunca resentida contra su empleador. Ella es la niñera que acepta el peor sueldo y verdaderamente ama a los pequeños niños que se le paga para criar con preferencia a sus propios hijos. Ella es la empleada que limpia la casa impecablemente, que exige menos del salario mínimo y toma un descanso sin pago para escuchar los problemas de su empleadores porque los considera como un buenos amigos. Ella acepta productos usados con gratitud, y nunca se pregunta por qué es justo que ella sólo debe tener lo de segunda mano. Ella trata a su empleador con toda la adoración asombrada que tiene un perro por su maestro. Si su empleador se siente atraído por ella, ella devuelve a sus sentimientos (véase: “The Nanny“). Si ella llega a competir con su empleador para la atención romántica, se desaparece en el fondo de la casa, asexual, nunca con el deseo de eclipsar a sus “superiores” (véase: Dot en los misterios “Friné Fisher”, la arquetípica niñera). A una niñera que no ama a sus cargos o incluso prefiere a sus propios hijos a los de su empleador se le dice que es cruel, insensible y el monstruo de un cuento de hadas. Una criada que no se mata trabajando es perezosa, egoísta y se aprovecha de su empleador. Si ella no le da a su empleador el trabajo emocional de parecer que le cae bien y de estar muy contenta con hacer su trabajo mal pagado y físicamente exigente, ella es quejumbrosa, ingrata, indigna y de mal humor. Defenderse es convertirse en el villano.

Una buena puta, una buena trabajadora doméstica, una buena esposa, hace todo y no exige nada, porque se nos dice que justificamos nuestro propio maltrato si nos atrevemos a pedir más que los restos más pequeños.

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Publicado en “The Industrial Worker”, junio 2015

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Piénsalo: Una introducción a los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.) Parte 2

“Piénsalo” es una traducción en español de Think it Over: An Introduction to the IWW, una guía intoductoria de los principios de IWW. Hoy publicamos la segunda y ultima parte del folleto.thinkitover

Primera parte

Folleto escrito por Tim Acott, y traducido por Andrea Velasco.
Publicado por el Local de Miembros Generales de Portland del IWW

 

LA CLASE TRABAJADORA Y LA CLASE DE LOS PATRONES NO TIENEN NADA EN COMÚN

“La clase trabajadora y la clase de los patrones no tienen nada en común” dice el preámbulo de la constitución de los IWW. Esa es la base de nuestras relaciones laborales y nuestra unión.  Miremos esta frase por un momento.

No significa que los trabajadores y los patrones son distintas especies, que no respiran el mismo aire sucio y toman la misma agua, aun si el aire y el agua en un sector de clase trabajadora están un chingo mas sucio que en donde viven los patrones.   Significa que las dos clases, que ante todo, existen, se oponen por su misma naturaleza.

Lo que es bueno para los patrones – la mano de obra barata, controlada, y pasiva, es malo para los trabajadores.  Lo que es bueno para los trabajadores – control sobre el trabajo, condiciones de trabajo, objetivos y métodos, y compensación máxima por nuestro valioso tiempo, significa la muerte para los patrones, y ellos van a luchar contra eso con todas sus fuerzas. No es nada personal; es como un león odia a la gacela; es natural, impersonal, una enemistad económica que no se puede sobrepasar o ignorar.  Es el principio que organiza nuestras vidas, tanto para capitalistas como para trabajadores.

Si el patrón se pone muy amistoso con los trabajadores y trata de ser su compañero, su negocio sufrirá.  Si el trabajador se pone muy amistoso con el patrón, el o ella serán explotados o engañados. Son enemigos naturales en el plano impersonal de la economía.  Ustedes pueden pertenecer a la misma iglesia y hasta tomar en la misma cantina, pero no pueden proteger los intereses del otro por mucho tiempo sin amenazar sus propios intereses.  Esto es bien simple y obvio para cualquier trabajador que presta atención a su vida personal.  Los patrones inteligentes nunca se les olvida esto.  No es esotérico, es pragmático y de sentido común.  Lo que implica para las uniones es muy radical, nos dirige a la raíz de las causas y curas.  Implica la solidaridad entre clases.  Todos los trabajadores tienen el mismo interés y el mismo enemigo de clase.  Implica la democracia en la unión.  Somos parte de ella y solo el poder de los trabajadores puede guiar a la unión de manera segura y confiable.  Los únicos en que podemos confiar somos nosotros mismos, y una unión que no controlemos de manera directa es un real peligro para nuestros intereses.

Implica militancia, porque nos presenta una situación de lucha de clases continua (no es una frase muy fuerte si vemos la destrucción que ha causado) que debe ser ganada para poder terminar.  Debemos luchar con todas nuestras fuerzas para defender nuestros intereses y nuestra seguridad.  Es una guerra, compañeros trabajadores, y sucia, pero es la realidad en que vivimos y solo podemos adelantar si nos organizamos bien y luchamos la buena lucha.

La clase trabajadora y la clase de los patrones no tienen nada en común.  Es la verdad, es obvio, es sentido común, y no podemos ignorarlo.

Por Alexis Buss - Industrial Worker , Septiembre 2005.
Por Alexis Buss – Industrial Worker , Septiembre 2005.

UNA GUÍA SIMPLE SOBRE LA LEY LABORAL

La ley laboral es una rama de estudios que una persona puede estudiar en la universidad para obtener su doctorado y tener una carrera bien lucrativa defendiendo a los trabajadores.  Esa persona puede comprar un carro cada año, vivir en una casa buena y grande, mantener una esposa o un esposo que jamás tendrán que dejar su hogar para ganar dinero, ser miembro de un club social, ponerse ropa bien bonita, y mandar a sus hijos a las mejores universidades.  De hecho, puede tener todo lo mejor.  Claro, no tendrá mucho en común con los trabajadores que defiende día a día, pero ¿que abogado tiene algo en común con un trabajador? Es una profesión especializada, y paga bien.

No me malentienda. Apreciamos a los abogados, especialmente cuando es nuestra vida que esta en juego. Queremos que sean bien inteligentes y que conozcan cada pedacito de la red complicada y enredada que es la ley laboral.

Pero usted y yo no tenemos el tiempo o el dinero para estudiar la ley laboral o ir a la universidad.  Cuesta mucho dinero.  Aun así, si tenemos que entender los hechos mas básicos de la ley laboral y como afecta nuestro trabajo día a día.

Bueno, aquí esta una guía bien simple sobre la ley laboral. La ley laboral fue creada por los patrones y su gobierno y su sistema de cortes para prevenir que usted y yo, los trabajadores, nos unamos y luchemos por nuestro pedazo del pastel, por el temor que tienen que un día podamos agarrar todo el pastel.  Ese es el hecho esencial.  La idea fundamental tras Taft Hartley, Laudnum Griffith, y el resto de las leyes, es que se puede tener una unión si realmente se quiere pero esta unión solo puede luchar por ciertas cosas, enfrentar algunos temas, y debe ponerse pesas sobre los pies y guantes de boxeo y seguir leyes complicadas que en la practica, solo benefician al patrón y a sus amigos en el club social.  Usted tiene que esperar, pero el o ella pueden obtener el servicio de la corte rápidamente. Usted tiene que limitar sus actividades a ciertos parámetros legales, pero el o ella puede hacer prácticamente lo que sea y salirse con la suya.  Sus abogados son mas grandes que los nuestros, siempre, porque cuestan mas.  ¡Usted debería ver los carros que conducen!

¿A caso le sorprende que suceda esto, aquí en la Tierra de la Libertad y la Patria de los Valientes? Espero que no.  Mire, esto no es realmente una democracia, porque las decisiones económicas no se hacen de esa manera, y estas son el fundamento de todas las otras decisiones que se hacen.  El flujo de dinero, productos, bienes y servicios, comida y vivienda, cuidado medico y diversión vacacional, todo eso cae bajo el otro sistema de hacer decisiones.  Usted puede llamarlo capitalismo, o mandato corporativo, o negocio, o lo que quiera, pero realmente no lo puede llamar democracia.  Todos se reirán si dice eso.  Así que la ley no es la ley del pueblo, por el pueblo, y para el pueblo, no importa si su maestro le haya dicho lo contrario.  Disculpe, pero simplemente no es así.

La ley laboral es el producto o la influencia de los intereses de los grandes negocios sobre el gobierno y el sistema de cortes, y significa que usted tiene que vigilar su cabeza y todo lo demás también, y ser bien cuidadoso sobre lo que dice y hace.  Si usted quiere jugar a su manera, simplemente siga dentro del sistema que existe.  Firme sus tarjetas, llame a elecciones, espere.  Habrá veces cuando esta sea la manera mas inteligente de hacer las cosas.  Pero no deje que el patrón defina las reglas del juego y cante las jugadas.

Esta es una pelea de calle, un robo, un asalto frío y calculado, y usted necesita defenderse como pueda.  Vigile su cabeza, y lo demás también, y utilice su creatividad y sobre todo la ayuda de sus compañeros en el trabajo, y toda estrategia y táctica e idea inteligente que pueda tener. Si deja que definan las reglas del juego, simplemente no tendrá opción de ganar. Es así de simple.  Y eso, compañeros, es una guía bien simple sobre la ley laboral.

Aun así, no es el único juego que existe, la única manera de proceder, la única solución a sus problemas comunes. Aprenda un poco mas sobre los IWW.  Piénselo, conviértase en miembro de la unión de su clase y luche por el producto de su labor, a su manera.  No permita que ellos canten las jugadas y hagan las reglas.  Este es nuestro juego.  Nosotros hacemos el trabajo.  Nosotros hacemos los productos y los transportamos.  Nosotros controlamos la economía. Si nosotros nos organizamos de manera democrática para avanzar nuestros intereses, podremos compartir la riqueza de lo que ya producimos, y tener suficiente para todos los que hacen y comparten el trabajo.

NUNCA OLVIDAMOS

“NUNCA OLVIDAMOS” es la frase que cargan muchas de las viejas calcomanías y afiches de los IWW, especialmente los de los años 1920 cuando las cárceles de América todavía sostenían cientos de los arrestados en los años 1910 y 1920 con cargos de sindicalismo criminal, sabotaje y sedición.  Es obvio, un significado de la frase es que nunca abandonaríamos la lucha por la libertad de estos compañeros.  Y nunca los abandonamos.  Nos mantuvimos haciendo todo en nuestro poder por liberar a nuestros hermanos y hermanas, encarcelados en la lucha de clases tan ardiente de esa época.

Pero la frase también tiene otro significado.  Uno que corre profundo y se aplica aun mas hoy en día, cuando la lucha de clases esta comenzando a arder nuevamente. Se trata de lo que el compañero Bruce “Utah” Phillips, un hombre grande y sabio, llama “La Larga Memoria,” y que describe a nuestra arma mas peligrosa, nuestra gran herramienta.

¿Cómo puede ser?  Quizás se trate de ese viejo dicho sobre como la historia o nos informa o nos atrapa.

En estos tiempos a lo viejo le faltan el respeto y lo botan; este comportamiento es desafortunado y una perdida para nosotros.  Las viejas historias se han olvidado, los mayores se les ignora.  Pero no en los IWW, y eso es parte de nuestra fuerza.  Es como una escondida bajo la manga cuando mas se necesita.

¿Que podemos ganar con esta memoria, esta ocupación con el pasado, tan pasada de moda?  Estas historias contienen verdades perennes, ejemplos de cómo en tiempos pasados la clase trabajadora pudo aguantar una lucha mas intensa, problemas mas difíciles, un ataque mas directo.   No podemos copiarnos de estas viejas acciones o tratarlas como planos a seguir al pie de la letra.  Eso seria idiota.  Pero la información al corazón de estas acciones, sobre como los IWW de ayer analizaron los problemas que enfrentaban, y como aplicaron los principios y conocimientos de sus varias luchas y batallas, ese es oro que debemos minar y refinar.

La manera en que estos compañeros ya muertos lo hicieron, en sus vidas diarias, sus procesos mentales y actitudes, su perspectiva del mundo, esto es lo que necesitamos para guiarnos a través del vidrio quebrado y el metal viejo y sucio de nuestro camino por el basurero industrial.

Los tiempos han cambiado y las cosas son distintas, pero lo esencial se mantiene igual.  La lucha de clases continua, mas ardiente por ahora, mas fría por un rato, y después caliente otra vez.  La misma locura todavía guía a nuestros enemigos de clase hacia la destrucción, sin que les importe sus alrededores.  El mismo peligro y la misma malicia todavía nos cazan de día y de noche.  Las mismas reglas se aplican, con distintas palabras y distintas aplicaciones quizás, pero encontramos mas de lo mismo que de lo nuevo y distinto.

La larga memoria, la sabiduría y experiencia acumulada en 92 años de participación activa en la lucha de clases, acumulada con sangre y sufrimiento, los días y años de experiencia de mas de un millón de compañeros trabajadores (la “x” en el numero de nuestras tarjetas significa un millón, así que yo, #x344468, soy el trabajador numero 1344468 en agarrar una tarjeta roja y comprometerme a luchar en la batalla entre el patrón y el trabajador, el capital y la labor).

Ya casi están perdidas, esas historias y esos momentos, esas vidas de luchadores simples y pensadores brillantes del pasado, habladores intensos y organizadores perrones, pero cuando sacamos la tarjeta roja y pagamos nuestra mensualidad, continuamos esa misma lucha, alzamos la misma bandera roja y la acercamos un poco mas hacia “la lucha común que nos espera.”  Nos unimos a una cadena irrompible de luchadores de clase que se estira a través del siglo, a través de las generaciones.  Mi abuelo no fue miembro de los IWW, pero muchos lo fueron.  Buscamos entender sus vidas y sus pensamientos, para saber como tomaron sus decisiones, esperando que estas experiencias nos guíen hacia el futuro y la luz de un nuevo día, en un nuevo mundo de paz y prosperidad, felicidad y compartir.

AYUDE A AVANZAR EL TRABAJO

William "Big Bill" Haywood
William “Big Bill” Haywood

William D. Haywood, también conocido como “Big Bill”, firmaba sus cartas y correspondencias de la siguiente manera: “Ayude a avanzar el trabajo, William D. Haywood.”  El fue uno de los organizadores, fundadores, y el Secretario Tesorero General  de los IWW por muchos años, a través de sus tiempos mas turbulentos, y un gran líder.  Esa frase dice mucho sobre su método de liderazgo, y la unión de su tiempo.

Ayude a avanzar el trabajo.  Nos unimos, ayer y hoy, para trabajar, para cumplir una tarea, por nosotros y por nuestros prójimos, por nuestra clase y por generaciones a futuro.  Esa tarea, deletreada en el preámbulo, es la Abolición del Sistema de Sueldo.  Construir una nueva sociedad dentro del marco de la vieja.  Terminar, de una vez por todas, la tiranía del dinero, del patrón sobre el trabajador.

Es una labor grande.  Demasiado grande para ser cumplida por un héroe o un pequeño grupo de héroes, no importa cuan de grandes sean.  Ayude a avanzar el trabajo.  Es una gran labor que va a tomar el tiempo que se tome, las batallas, horas de trabajo voluntario, y pensamiento que se tome.  Las tareas, pequeñas o grandes, que se cumplan.  Las horas de viaje, de publicar un boletín tras el otro a tiempo, año tras año, cuantas juntas y discusiones, votos impresos y mandados y contados, estampillas de mensualidades vendidas y pegadas a cuantas libretitas rojas sean, dinero contado y contraloreado.

No todo es divertido, la mayoría no lo es.  Es tedioso y similar a un negocio.  Es trabajo duro hecho mas fácil por la colaboración entre varias personas, compartiendo horas, tomando pequeños pasitos.  A veces, simplemente manteniéndose a flote. A veces, ni eso.  Algunos saltos y brincos.

“Todo miembro y organizador,” “todos somos lideres,” “si cada uno de los IWW puede incorporar a un nuevo IWW una vez por semana tendremos un Estado Común en pocos años.” Ayude a avanzar el trabajo.

El trabajo: Educación, Organización, Emancipación. Así se llaman las tres estrellas del emblema de los IWW, impreso en cada libro de mensualidad y botón.  Educación, tanto para uno como para los compañeros trabajadores.  Organización, tanto para uno como para los compañeros trabajadores.   Emancipación de una clase en lucha, en guerra, y de la tierra que nos alimenta y mantiene a todos.

¿No desea unirse a nuestra lucha? ¿Ayudar a avanzar el trabajo? ¿Existe otra opción?

logo del IWW

Piénsalo: Una introducción a los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.) Parte 1

“Piénsalo” es una traducción de Think it Over: An Introduction to the IWW, una guía intoductoria de los Trabajadores Industriales del Mundo. Publicaremos el folleto en dos partes: la primera hoy, y la segunda en la semana que viene.pi_nsalo-_una_introducci_n_a_los_trabajadores_industriales_del_mundo-1.300x0

Folleto escrito por Tim Acott, y traducido por Andrea Velasco.
Publicado por el Local de Miembros Generales de Portland del IWW.

 

SOLIDARIDAD

Los trabajadores tenemos una sola opción en la economía de hoy. Necesitamos resistir, con todas nuestras fuerzas, al programa de las grandes empresas que buscan profundizar la pobreza de los trabajadores.

Por la primera vez en la historia moderna, las ganancias crecen mientras los sueldos y los beneficios bajan.  En el pasado, las ganancias y los sueldos se relacionaban, aun cuando eran desiguales.  Hoy en día el juego ha cambiado.  Una ola de pobreza nos espera si no nos levantamos en contra de ella.  Las condiciones de trabajo que vemos hoy en Asia y Centroamérica indican el futuro de nuestros propios trabajos en las “Democracias Occidentales.”

La única esperanza que tenemos para detener esta ola de miseria es la herramienta de la solidaridad. Cada trabajador debe levantarse junto a otros trabajadores, no importa donde sea que vivan o de donde vengan, no importa si son hombres o mujeres, jóvenes o mayores, debemos levantarnos juntos.

La perdida de un trabajador es la perdida de todos, y la victoria de una parte de la clase obrera es la victoria de todos.

Debemos levantarnos juntos.  Debemos rechazar la compra de productos hechos por trabajadores vendidos, debemos rechazar el trabajo cuando hay huelga. Debemos extender nuestras manos a través de las fronteras y los océanos.  Debemos apoyar la lucha de cada trabajador como si fuera la nuestra, porque lo es.

Juntos podemos ganar.  Juntos podemos hacer que este sea un mundo mejor para vivir, para criar a nuestros hijos, para pasar nuestra vejez.

TODO TRABAJADOR NECESITA UNA UNIÓN

En los últimos años la membresía en los sindicatos ha decaído.  Esto no es sorprendente, dada la burocracia del movimiento sindical y el gran numero de vendidos; la mayoría de los trabajadores de hoy no tienen mucha fe en los sindicatos.

No obstante, existe la necesidad de tener una organización de clase obrera que defienda los intereses de los trabajadores.  Esa es la unión.  La necesitamos. Nadie mas se levantará por nosotros.   Los partidos políticos nos cortejan por nuestros votos y donaciones, pero solo el dinero habla, y por ahora, son los patrones los que tienen el dinero.  Ellos le dan el tono a la política. Nuestra única opción es la unión.

organizefishNecesitamos construir estas uniones bien.  Necesitamos construirlas de una manera que las podamos controlar, para que podamos confiar en ellas, para que sirvan nuestras necesidades, y no las necesidades de patrones y burócratas y politiqueros.  Eso significa construir una unión democrática.   Significa tener oficiales elegidos y sujetos a revocatoria, que tengan que reportarse directamente a los trabajadores.   Significa que todas las decisiones importantes son hechas directamente por la membresía.  Significa que cualquier empleo o acción o huelga es controlada y negociada por los trabajadores en sus lugares de trabajo.  Significa informes claros sobre todo asunto de finanzas y el control de los trabajadores sobre los fondos de la unión.

Significa hacer las cosas de una manera distinta a la de los sindicatos.  Significa hacer las cosas de la manera que las hacemos en los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.).

DEMOCRACIA EN LA UNIÓN

Los sindicatos de la mayoría de trabajadores hoy en día, si es que son miembros de algún sindicato, son unas de las organizaciones mas anti-democráticas del mundo.  Los oficiales son apuntados, no elegidos.  Los contratos son negociados en secreto y presentados a los trabajadores para que los aprueben.  Los sindicatos locales reciben ordenes de los sindicatos internacionales. Los gerentes de los sindicatos están en sus plazos por vida, sin necesidad de regresar al lugar de trabajo, si es que alguna vez trabajaron en él.

¿Es sorprendente que la membresía en los sindicatos ha bajado y que la confianza de los trabajadores en sus lideres no existe? ¿Es sorprendente que estamos perdiendo las victorias de las luchas del pasado? ¿Es sorprendente que el trabajador vendido y el contrato, el burócrata ladrón y rico del sindicato, son lo que se relaciona con el movimiento laboral de hoy en día, mientras que el trabajador que es luchador social es visto como un concepto del pasado?

Para poder defendernos y a nuestras familias necesitamos juntarnos y crear una unión.  Necesitamos combinar nuestra fuerza para enfrentar a los ricos y sus gobiernos.  Necesitamos una unión, pero la unión necesita ser una unión democrática.  ¿De que otra manera podremos defender nuestras necesidades y no las de nuestros patrones?  De que otra manera podremos controlar nuestras luchas, escoger nuestras metas y los temas que nos interesan.  Necesitamos uniones democráticas, controladas por los trabajadores; una democracia directa y de trabajadores que luche nuestras luchas.   Ningún sindicato burócrata se ha levantado con los trabajadores, y ninguno lo hará.  Necesitamos levantarnos nosotros mismos, juntos, en una unión democrática.  Si no podemos controlar nuestra unión y su liderazgo, entonces no podemos confiar en ellos.  Es así de simple.

LA ACCIÓN DIRECTA

La acción directa se define como el uso de cualquier herramienta, táctica o estrategia que uno mismo pueda controlar.  Significa utilizar tácticas que resuelvan los problemas de una manera directa.  Es directa, simple, y puede confiar en ella.  Es exitosa o falla, dependiendo de lo buena que sea su idea, la fuerza con la que la aplique, y lo apropiada que sea la situación.

Votar por candidatos que prometen resolver sus problemas por usted no es una acción directa. Ir a la huelga, trabajar lento, parar de trabajar, estas son acciones directas.   Protestar de manera simbólica con el propósito de obtener la atención de los medios, con la esperanza de que esto cree apoyo y simpatía por su causa, esto no es acción directa, no importa cuales sean sus tácticas de protesta.  Hacer huelga junto a distintos trabajadores, de otros lugares de trabajo, de otra nación, estas son acciones directas.

Toma solo un breve vistazo a la historia para entender que lo que nos dan nos lo pueden quitar.  Los únicos éxitos que podemos esperar mantener son los que tomamos y defendemos con nuestras propias manos y corazones.  Esas migajas que nos lanzan de vez en cuando los ricos y sus gobiernos siempre nos las quitan.

folletos del IWWEl gobierno sirve los intereses de las clases en el poder, y siempre lo hará. En el futuro, podemos esperar obtener lo mismo que ya nos han dado: unos restos de vez en cuando, para confundirnos y debilitar nuestro compromiso; pero sobre todo, debemos esperar una patada y el sonido de rejas cerrándose.  La acción directa, junto con la solidaridad, igualan al éxito.

Las únicas tácticas de lucha y defensa en que podemos confiar son las que nosotros, el pueblo trabajador, controlamos.  La acción directa obtiene los frutos.  Para defendernos necesitamos levantarnos nosotros mismos.

WOBBLE ES UN VERBO

El valor esencial de la unión se encuentra en lo que puede hacer. Lo que puede hacer para usted y los suyos y los de su clase.  Lo que usted puede hacer con ella. Como la puede utilizar para lo que necesita hacer.  Hacer es un verbo. Es de acción que estamos hablando.

Cuando nos unimos en el trabajo para resolver nuestros problemas comunes utilizando la fuerza compartida de nuestra acción común, estamos haciendo algo.  No estamos hablando de ello, aun cuando es importante hablar, y no estamos leyendo o pensando sobre ello, no estamos buscando hacer publicidad o un espectáculo, aun si estas cosas son importantes en su debido tiempo.  Estamos actuando. Haciendo. Somos sujetos, para ponerlo en términos gramáticos, y el problema es nuestro objeto, sobre el cual juntos actuamos para cambiar.   Esa es acción. Un verbo.

En los trabajos de construcción el verbo “to wobble” (tambalear) es utilizado para describir una acción de grupo que busca resolver un problema en el trabajo, un problema con el patrón, como tienden ser los problemas de trabajo.  Hacer que el trabajo wobble es salir, trabajar lento, ir juntos a discutir con el patrón sobre las horas de trabajo, unirse para resolver los problemas de manera directa.  De eso es lo que se trata.

Ocurre todo el tiempo, en todas partes.  Es una parte necesaria de la vida diaria en el trabajo.  Usted también lo puede hacer.  Usted y sus compañeros trabajadores, en su trabajo, también pueden tambalear la situación para mejorarla.  Eso es control en el trabajo, y eso es lo que debemos establecer y proteger, por nuestra seguridad y salud, para asegurar una buena compensación por nuestro valioso tiempo, por divertirnos y ganar y descansar del aburrimiento y la soledad que domina nuestras vidas en el mundo moderno del trabajo.

La clave para wobble bien es la unión.  Esa pequeña unión significa cooperación y esfuerzo coordinado entre compañeros, gente con las mismas necesidades y circunstancias; por ejemplo, la gente con que trabajo todos los días.  Solos somos débiles y poco efectivos.   Juntos nuestro poder es increíble.  Solo tenemos que organizar y manejar este poder, por el beneficio común, para hacer de este mundo un lugar mejor.  Juntos podemos ganar. Solo tenemos que hacerlo. Actuemos ahora.

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