El proletariado en ambos lados

El Proletariado

Por: J. Pierce

No tengo porque explicárselo. Lo vive todos los días. Todos nosotros luchamos para sobrevivir, mientras los ambiciosos se revuelcan en su riqueza.

Ellos

En México el salario es bajísimo y los precios siempre suben. Los empresarios y los narco-políticos nos insultan con sus vidas frívolas; nos roban con su corrupción y explotación; nos matan con sus sicarios y su contaminación.  Ellos se mofan.  Pero al final, están jugando con un monstruo.

En Estados Unidos no es la excepción. La burguesía está avanzando cada vez más en derrocar los sindicatos, reducir las condiciones del trabajo, subir las deudas, y bajar las expectativas de la juventud.

Las Reformas capitalistas están intentando implementar las mismas herramientas anti-sindicales. Las de México son unas “copy/paste” de las ideas peores de los norteamericanos. ¡Imagínese los salarios de México después de derrocar los sindicatos y las garantías de trabajo!  ¿Cuanto más podemos aguantar?

¿Cómo es posible que los capitalistas puedan cumplir todos de sus objetivos justo en frente de nuestros ojos? Pues, es sencillo. La clase capitalista, en ambos lados, está organizado. Bien organizado. ¿Pero hay que de choques de cultura, desconfianza, idiomas diferentes, racismo? Evidentemente, la búsqueda de ganancias es más fuerte de todas las barreras de la frontera. Los capitalistas no dejan una línea imaginaria en el desierto que prevenga realizar sus sueños de gula.

Unidos

Nosotros

La única fuerza en la sociedad capitalista suficientemente amplia para parar el avance de su visión miserable es la clase obrera, el proletariado. Y la clave es la organización.

Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de Educación (CNTE), por su parte, están luchando en la vanguardia. Aunque los capitalistas tienen varios líderes del CNTE en la cárcel, la ola de protesta está creciendo.  También los maestros de EUA están despertando. Las huelgas del Sindicato de Maestros de Chicago (CTU) son buenas señales para el futuro. Además los Mineros del SNTMMSRM están en pie de lucha.  Hay huelgas y acciones en pueblos mineros en todas partes de México. Su orgullo y su resistencia podrían despertar al pueblo.  Afroamericanos en el movimiento Black Lives Matter (BLM) y gente de color en general están manifestando su furia en contra de la policía, racistas-derechistas, y el sistema de exclusión que debilita y divide a nuestra clase. Prisioneros de todas raíces están organizando y levantándose en contra de la esclavitud en las prisiones. Con apoyo del Comité Organizador de Trabajadores Encarcelados (IWW-IWOC), su huelga nacional está programada para el 9 de septiembre 2016.

Un aumento de organización de la clase trabajadora es una amenaza a la clase empleadora. Para cumplir sus planes de libre comercio (o sea control corporativo global) los esclavos de cada país deben de ser aislados.  Lo que realmente nos falta es organización de nuestra clase a través de la frontera, como si no hubiera una línea divisora.  Una Organización tan fuerte que podamos derrocar el muro y todas las barreras que previenen la libertad y seguridad de la clase obrera.

Los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW) llaman a organizarse con sus compañeros del trabajo y unirse con nosotros para un mundo mejor.

IWW

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El lugar de una mujer está en su sindicato

Por Pasionaria

Traducido por Grace MLJoin the OBU mujeres

Este artículo trata sobre mi experiencia personal militando en el sindicato IWW, lo que he aprendido y porqué pienso que como mujer* es importante que participe en él. Como está basado en mi propia experiencia, usaré el lenguaje que es relevante para mi y con el que me siento cómoda. Soy completamente consciente de la existencia de diferentes lenguajes relacionados con el género en particular, pero considero que geográfica, cultural y socialmente no tienen que ver con mi experiencia personal. No haciendo uso de ellos, no es un intento de ofender o alienar a quien se sienta diferente, pero, como ya dije, esto trata de mi experiencia personal. Espero que independientemente de tu bagaje y experiencia, encuentres en este artículo algo con lo que indentificarte e inspirarte.

El lugar de una mujer está en su sindicato… así puede aprender a plantar cara.

Niñas y mujeres de todo el mundo son predominantemente enseñadas cómo ser una “buena chica”. Sé bella. Sé mona. Sé un poco tímida y modesta. Sé educada. ¡Sé complaciente! Todo lo demás es “malo”, “maleducado” o peor. Tengo la suerte de ser, como mi educado compañero inglés diría, “alguien que no tiene paciencia para estupideces”, o, como diría yo, citando a Bette Midler, “No soy una cabrona, tengo poca tolerancia a las gilipolleces”.

A pesar de ser una Wobbly desde hace un tiempo, hace pocos años que empecé a participar de forma más activa en la delegación de la región donde vivo. Lo que me hizo cambiar fue una experiencia personal. Hace un par de años trabajaba para una pequeña organización de voluntariado donde tuve una de las peores experiencias de mi vida (aunque no la única, ¡desafortunadamente!). Mi mánager era esencialmente una acosadora quien, habiendo fundado y dirigido la organización por unos años, actuaba como su “Líder supremo”. Tuve incontables problemas con derechos laborales básicos, como tener un contrato de trabajo. Decidí confrontar a esta persona y presentar una queja con el apoyo de un compañero del sindicato. Fue una experiencia increiblemente estresante, me creó todavía incluso más problemas por el hecho de que mi mánager era una mujer como yo, y se definía como una persona concienciada política y socialmente, y miembro de colectivos oprimidos. A pesar de las noches sin dormir y del estrés, decidí seguir adelante con ello y plantarle cara. No era la primera vez que le plantaba cara a alguien – ¡mi tolerancia es jodidamente pequeña! – pero fue la primera vez que lo hacía conscientemente y como algo político. No reaccioné de forma impulsiva contra las gilipolleces de esta persona, tomé la decisión conscientemente e independientemente de las consecuencias me levantaría por mis derechos y hablaría, como Wobbly, como mujer, y como ser humano. 

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¡El lugar de una mujer es en su sindicato… así se puede sentir empoderada, copar espacio y apoyar a otras personas a hacer lo mismo!

Pasar la experiencia personal de realizar una queja en el lugar de trabajo me ha empoderado a diferentes niveles. Primero, he adquirido conocimientos prácticos sobre qué pasa cuando realizas una queja, cómo presentarla, qué esperar y qué lenguaje utilizar. Segundo, ahora soy completamente consciente del impacto emocional que los problemas laborales causan en las vidas de las personas. Tan pronto como la pesadilla acabó, lo primero que quise hacer fue realizar el curso de “Representante Sindical”, así podría representarme a mi misma y apoyar a otras personas en situaciones similares en su puesto de trabajo. Una vez más, eché de mi cabeza las voces del patriarcado que me decían que retomara el buen camino de ser una “buena chica”, y tomé la decisión consciente de seguir adelante y dar la cara. Y no sólo eso, sino que ayudaría a otras personas a sentirse igual de empoderadas que yo. 

Cuando terminé el curso de representante, no sabía que tomaría el camino de la lucha Wobbly y me convertiría en formadora. Para ser honesta, nunca pensé que un año más tarde incluso disfrutaría siendo formadora. Si alguien me hubiera dicho que iba a estar un domingo por la tarde en la plaza principal de Bristol realizando una formación sobre tácticas de organización Wobbly, me hubiera reído y hubiera dicho “Naaaaa, eso no es para mi”. Los bastardos patriarcales de mi cabeza jamás habrían creído que iba a hacer eso e incluso ¡qué lo disfrutaría!

El lugar de una mujer está en su sindicato… ¡así ella puede encontrar su lugar en la lucha!

Así que, aquí estoy ahora escribiendo este artículo. Me ha llevado varios años encontrar mi lugar en el IWW. Me uní a la delegación de Bristol tan pronto como se abrió porque quería formar parte de un sindicato de base que reflejara mi ideología, pero incluso así, me llevó un tiempo encontrar mi voz en él, y entender en de qué lucha me sentía más cercana y cómo participar en ella. Hasta ahora he sido la responsable de las comunicaciones de mi delegación por un año. Soy una representante sindical y formadora acreditada, he realizado cursos como formadora, y el año pasado me dediqué a atraer a migrantes europeos traduciendo materiales a otros idiomas, y reuniéndome con diferentes personas y grupos pertenecientes a esas comunidades. No está mal ¿no?. Todavía encuentro difícil a veces ignorar la mierda de las voces del patriarcado en mi cabeza diciéndome que soy prepotente y que debería callarme la boca más, y ser más modesta, tímida, educada, bonita, y más todo, que debería esforzarme más por ser una “buena chica”… pero la mayoría del tiempo estoy bastante orgullosa de poder decirle a esas voces que les j**** porque participando en el IWW me ha concedido el orgullo de ser un ser humano, una mujer, una Wobbly, y lo más importante una persona que da la cara.

* En el artículo original se utiliza siempre la palabra “womyn” para referirse a las mujeres, en lugar de “woman” que deriva de “man” (hombre)

logo del IWW

Viaje a los años 70 – nuestro encuentro con el “Jefe Machirulo” de Your LifeStyle LLP

******Actualización******

¡Nuestra miembro ha finalmente conseguido los documentos de Your Lifestyle! ¡Muchisimas gracias a tod@s por la ayuda y el apoyo! Podéis seguir esta campaña en este blog y en nuestro Twitter y Facebook.

Si trabajáis en Your Lifestyle, o habéis trabajado ahí, y tenéis problemas similar, podéis contactarnos de manera confidencial a bristol (arroba) iww.org.uk.

Por Pasionaria

Traducido por Grace ML

Viaje a los 70s

Lo que viene a continuación está relacionado con los asombrosos acontecimientos que tuvieron lugar cuando una miembro de la delegación del IWW de Bristol, acompañada por otros dos miembros, fue a la oficina principal de una compañía de atención social (lols!) para entregar una demanda, no hablamos de pedir la luna, sólo hablamos del formulario P45 (certificado de empresa) y las nóminas. Coge asiento que vienen curvas!

La compañía en cuestión es Your LifeStyle LLP, la cual emplea a personas para trabajar como cuidadores/as (la empresa describe el puesto como Social Care Worker, algo que sin muchos conocimientos de inglés podría confundirse con la profesión de Social Worker – trabajador/a social), para trabajar en pisos independientes en Bristol y Gloucestershire. Bristol IWW ha estado apoyando a nuestra compañera para conseguir sus documentos (necesarios en España para poder cotizar el tiempo trabajado y solicitar la prestación por desempleo en caso necesario). La respuesta ha sido una cadena de emails agresivos y despectivos por parte del dueño de la empresa, “El rey Leopoldo Bifulco”. En un momento de la discusión, declaró estar aburrido de las demandas que hacía la compañera al no haber recibido toda la documentación cuando dejó la empresa. De acuerdo con ACAS (el organismo que ofrece asesoramiento a empleadores/as y empleados/as), el documento P45 tiene que ser proporcionado en los siguientes 2 meses desde que una persona deja la compañía, pero Don Bifulco, claramente, no está acostumbrado a que le cuestionen y se ofendió cuando la compañera le plantó cara.

Your LifeStyle logoYour LifeStyle LLP trabaja en colaboración con una agencia de contratación en España, y hemos escuchado diferentes historias de como trabajadores/as sociales/as titulados/as son engañados/as para venir a España y trabajar para Your LifeStyle, también hemos escuchado, como los/as empleados/as son agredidos/as física y mentalmente por los/as usuarios/as, y la compañía no les da el apoyo que debería, dejándoles solos/as. Nuestra compañera, dejó la empresa con una baja por enfermedad después de vivir varios meses el trato agresivo y despectivo de su jefa directa. Después de conocer a Don Bifulco, no nos hace falta imaginar la clase de acoso que la compañía Your LifeStyle tiene por cultura…

Jueves 9 de junio, medio día. Tres personas del sindicato, incluída la ex – empleada, fuimos a la oficina central de Your LifeStyle LLP en Gloucester para entregarle una carta. La carta es del Secretario de la delegación de Bristol, en el ella se le comunica que si no se hace entrega del P45 a la compañera, comenzaremos la campaña pública pacífica (pero ruidosa!).

El acosador Bifulco anuló completamente a las mujeres que intentaban hablar con él, y decidió activar el modo “Gallito de Pelea” con el comapañero que nos acompañaba a entregar la carta. Bifulco empezó a gritar en su cara que aquel era un edificio de su propiedad y que tenía que abandonarlo o llamaría a la policía. Las dos mujeres, repetidamente, intentaron interrumpir esa actitud machirula y agresiva y calmar la situación, explicándole quienes eran y porqué estaban allí. Bifulco, continuó plantando la palma de su mano a 1 centímetro de la cara de las mujeres gritando que no tenía nada de que hablar con ellas, y siguió “ajustando cuentas” con el compañero. En un momento dado, las mujeres le preguntan si las está ignorando por ser mujeres, algo que parece no importar a Bifulco y decide no contestar. Como la agresividad de “El Rey Leopoldo” cada vez iba a más, la ex-empleada le pide a su compañero que salga del edificio para ver si la situación se puede calmar. Cuando está saliendo del edificio, Don Bifulco intenta empujarle escaleras abajo y le sigue. Con esto, el compañero que estaba siendo agredido, demuestra un absoluto autocontrol y entereza, lo que da credibilidad a su sindicato.

La policía llegó, y a pesar de decir que el jefe “parece un hombre repugnante”, advierten a la compañera que o se calma o podría ser arrestada por escándalo público.IWW_Bristol

A veces nos llegan comentarios de gente diciendo que deberíamos dejar de utilizar la palabra jefe/a (boss) porque está anticuada y la relación entre empleadores/as y empleados/as ya no es jerárquica. Pues bien amigos/as, todo lo que podemos decir es que Leo Bifulco es el arquetipo de un Jefe Acosador del Infierno, y no es un personaje de ficción – desafortunadamente para sus empleados/as que le sufre, él es real.

Bristol IWW ahora desea difundir los problemas de Your LifeStyle, así las personas que potencialmente pueden ser empleadas (En el South West, España o donde quiera que sea) tendrán la oportunidad de conocer la clase de organización a la que se están uniendo. Así mismo, contactaremos con las instituciones que ofrecen los contratos a Your LifeStyle, para asegurarnos que están de acuerdo en concederle esos contratos a una organización que trabaja de esta forma (¿no nos crees? Consulta la arrogante respuesta de Don Bifulco en el siguiente enlace cuando le pillaron que NO PAGABA EL SALARIO MÍNIMO A SUS TRABAJADORES/AS el año pasado – http://www.southwestbusiness.co.uk/regions/gloucestershire/23102015145826-gloucester-business-your-lifestyle-llp-contests-inclusion-on-minimum-wage-name-and-shame-list/ )

¿Has tenido o conoces a alguien que haya tenido problemas como empleado/a o usuario/a de Your LifeStyle? Por favor, ponte en contacto con Bristol IWW en bristol@iww.org.uk, podemos ayudarte a hacer justicia y plantarle cara a este jefe acosador!

Mientras tanto, siéntete libre de contactar con las oficinas de Your LifeStyle en Bristol y Gloucester (encuentra aquí el contacto http://yourlifestyle.co/your-lifestyle-bristol/contact-bristol/ y aquí http://yourlifestyle.co/gloucester/ ) y hazles saber lo que piensas del trato que hemos recibido! No parece que estén en las redes sociales, así que llámales o envíales un email.

Al igual que el resto de Jefes Acosadores que se pavonean alrededor de sus imperios, Don Bifulco necesita darse cuenta que da igual lo duro/a que uno/a piensa que es (o cuáles sean tus amigos/as): IWW (the One Big Union) siempre gana al final.

¡Nos tocan a una, nos tocan a todas!

logo del IWW

La Guardería

Twin Cities IWW consigue que una guardería local pague los salarios pendientes de pago

Escrito por: The Organizer, Twin Cities IWW.

Traducido por: J.L.La Guarderia TC IWW

Este verano, la afiliada de IWW Anja fue despedida de su trabajo en Crocus Hill Academy, una guardería. Le dijeron que era por hablar con actuales y antiguos compañeros de trabajo acerca de asuntos relacionados con su jefe Imran Khan. Dos semanas después, Anja aún no había recibido su sueldo, sus pertenencias personales, o una copia que había pedido de su ficha de empleada. Tres afiliados de la rama de IWW de Twin Cities acompañaron a Anja a la guardería para entregar un escrito de demandas. El señor Khan reaccionó de manera agresiva, gritando y amenazando a la delegación sindical, acusando a Anja de maltratar a los niños, y llamando a la policía de St. Paul. Él se negó a aceptar el escrito y la policía pidió a la delegación de IWW que abandonara la propiedad.

robosalarialEl día siguiente, un grupo más numeroso de afiliados de IWW repartió panfletos en la guardería. Mientras Mr. Khan chillaba desde la puerta, miembros del sindicato hablaron con los padres acerca del despido de Anja y otros agravios. Ante el rechazo continuado del señor Khan a recibir el escrito, miembros del sindicato llevaron a cabo una campaña de llamadas telefónicas y otra en las redes sociales contra Crocus Hill Academy. En unos pocos días, Anja recibió una llamada del nuevo director del colegio, rogando que le diera una copia del escrito de demandas que el señor Khan se había negado a recibir. Desde entonces, Anja ha recibido su último sueldo y un cheque adicional de 120 dólares para compensarle por la pérdida de sus pertenencias personales y de la ficha de personal, cosas que el señor Khan había “extraviado”.

Jefes mentirosos y manipuladores como el señor Khan son un peligro para las personas trabajadoras, sobre todo cuando castigan a los trabajadores por actividades protegidas como hablar de sus condiciones de trabajo y del robo de salarios. Pero cuando nos enfrentamos solos, o cuando esperamos que el gobierno nos ayude, estamos renunciando a nuestro poder de luchar. Cuando nos unimos con otras personas trabajadoras podemos conseguir lo que merecemos. La acción directa funciona y la solidaridad triunfa. Ponte en contacto con IWW de Twin Cities si tienes problemas en el trabajo.

Email: twincities@iww.org

logo del IWW

Lo que estamos cambiando

workerspowerPor: M. Jones

Traducido por: Grace ML

En nuestra organización estamos intentando ejercer presión en el trabajo. Esta presión puede ser vista y sentida de diferentes formas dependiendo de cuál sea el trabajo en cuestión. Pero lo que queremos desde nuestra organización, es el control sobre nuestras rutinas en el trabajo, este control vendrá de la fuerza que podamos ejercer a través de la acción colectiva.

Las acciones colectivas que realizamos en el trabajo, cambian las condiciones del mismo; cambia la interacción diaria con nuestros/as jefes/as y con el resto de compañeros/as, lo que resulta en una mejora de las condiciones. Creo que “las viejas guardias” de los Wobblies, llaman a esto “condicionamiento”. Esto surge de la confrontación colectiva y directa de los/as trabajadores/as con los/as jefes/as, y del respaldo de los unos a los otros. Se lleva a cabo tanto si hay contrato de por medio como si no; a menudo el contrato es un impedimento para estas acciones ya que pueden condicionar el puesto de trabajo.

Una de mis primeras experiencias en este ámbito fue en mi primer trabajo al terminar el instituto, repartiendo pedidos en UPS. Aquí, los/as trabajadores/as, aunque sólo estaban organizados de manera informal, ejercían una gran presión en el control de sus puestos de trabajo, y no tenían miedo a decir sus opiniones al jefe/a. Los/as trabajadores/as se congregaban alrededor de dos líderes fuertes. Estos/as líderes, fueron los/as primeros/as en extendernos la mano a mi y a otro trabajador con el que fui contratado, éstos/as eran los primeros en ayudar cuando había algún problema entre trabajadores/as, y éstos/as eran los primeros (pero no los únicos) que, cuando había algún problema, se lo trasladaban al jefe/a. Estas confrontaciones siempre se daban en las reuniones de trabajo, los líderes alzaban bastante la voz y confrontaban. Aquí, fue la primera vez que vi nuestro poder como trabajadores/as y lo que significaba estar organizados/as. El resultado de todo esto fue que trabajábamos al ritmo que queríamos, con quien queríamos y nos respaldábamos entre todos/as. Con el tiempo, esta experiencia terminaría en una amenaza de huelga para defender a un/a compañero/a que estaba en peligro de ser despedido/a.

Cuando me cambié de trabajo, en este caso en una planta de producción, encontré una situación completamente diferente. Los/as trabajadores/as no condicionaban el puesto de trabajo de la misma manera. No se respaldaban unos/as a otros/as. Sobretodo, el liderazgo que había en UPS no existía aquí. Este liderazgo estaba depositado en un “coordinador de equipo”, quien a menudo era un buen líder y un hombre corporativista. Esto, por supuesto, llevaba a los/as trabajadores/as a seguir a este hombre, cayendo uno/a detrás de otro/a y sin apoyarse mutuamente. En esta situación nuestras condiciones de trabajo eran muy diferentes. Estábamos a merced de la compañía. No estábamos organizados/as y por este motivo no teníamos el control de nuestras rutinas de trabajo.

En mi actual trabajo, estamos en la fase inicial de un largo proceso de organización. Una de las primeras tareas ha sido familiarizar a mis compañeros/as con la acción directa y el apoyo mutuo. La mayoría de ellos son “colegas aceptables” que desean ayudarse entre ellos pero sin experiencia en colectivos organizados. La mayoría quiere confrontar los problemas de manera individual, pensando que así el/la jefe/a les escuchará mejor. Aunque, a pequeña escala, ya puedo ver algunos cambios en cuanto al deseo de ser críticos/as sobre el manejo de las situaciones desde el respaldo y el apoyo mutuo. Estos son pequeños cambios que pueden llevar a otros más grandes. El condicionamiento del puesto de trabajo, he aprendido que está basado en las pequeñas confrontaciones del día a día. Cuando el/as jefe/a llega preparado para decirnos las decisiones que él o ella han tomado y no se les confronta como un grupo, ellos/as establecen las condiciones para ese día. Si los/as trabajadores/as les confrontamos, nos respaldamos unos/as a otros/as y alzamos las demandas que queremos, somos nosotros/as quienes establecemos las condiciones para ese día. Nos estamos marcando un punto con nuestra acción. El/la jefe/a aprende su rol y los/as trabajadores/as somos conscientes de la fuerza que tenemos.

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logo del IWW

Cuando organizar tu lugar de trabajo parece totalmente imposible

la luz del IWW

Por: Liberté Locke

Traducido por: Milena

Has conseguido tu tarjeta roja, asistido a varios talleres de organizador, incontables reuniones y eventos sociales de tu sindicato. Has ido a eventos donde has escuchado a organizadores contar sus historias y te has suscrito a sus blogs, páginas de Facebook y Twitter. Has leído todos los libros que has encontrado sobre la clase trabajadora. Has firmado todas las peticiones y asisitido a todos los piquetes. Todo eso y todavía sientes que la organización de tu lugar de trabajo da un paso adelante y dos hacia atrás. Tú quieres trabajar mientras llevas con orgullo la etiqueta de sindicalista. Quieres tener éxito por grandes razones: el capitalismo nos hace esclavos. Y por las pequeñas razones que te inquietan por las noches: personas que te importan creen que todo esto es absurdo. Compartir las victorias lo hace más verosímil.

Tenemos que creer que podemos hacer este trabajo. Tenemos que saberlo, tiene que ser un hecho. Todos nos sentimos aislados en este mundo: sentimos que no estamos del todo bien, que algo falla con nuestros cuerpos o mentes, o que tomamos malas decisiones. Luchamos toda la vida para aceptarnos o para ignorar en qué medida no nos aceptamos. La seguridad en uno mismo no es algo central en la cultura de los Estados Unidos. Esta sociedad depende de que sientas que no eres suficientemente bueno con tal de que te gastes hasta el último céntimo en algo que crees que puede hacerte más fuerte, más guapo, más listo o más atractivo.

Luego está la naturaleza del trabajo servil: se te coloca en un puesto de trabajo con “superiores” más jóvenes (tengo 31 años y mi supervisor tiene 19) o que tienen menos experiencia que tú. Se nos dice que esta gente, por naturaleza, valen más que nosotros, en el trabajo y en el mundo en general. Tenemos que cumplir órdenes sin cuestionarlas, a menudo hasta el extremo de herirnos o morir. Se te ha dicho que vales poco pero en realidad por dentro tú estás convencido que vales algo. Tienes contribuciones que hacer al mundo a través de tu comunidad, tu familia y tu(s) trabajo(s). Puedes actuar en contra del capitalismo. Odiarnos a nosotros mismos sólo ayuda a nuestros jefes.

Para conseguir que nuestros compañeros de trabajo luchen juntos, primero tenemos que creer que podemos. A la mayoría de tus compañeros, como tú, les han ido mermando la autoestima a lo largo de toda su vida. Diversas figuras de autoridad nos han hundido durante toda nuestra vida, sean la policía, compañeros de clase, compañeros de piso, compañeros sexuales, padres, profesores, trabajadores sociales o nuestros jefes.

Estamos rotos y se nos ha moldeado para que participemos en este sistema que nunca escogimos. Nos matamos trabajando para pagar cosas y servicios que luego usamos para mantenernos suficientemente operativos como para seguir trabajando. Los estudiantes que trabajan durante sus estudios lo hacen con tal de conseguir aquel mejor trabajo, si es que todavía existe algo que podamos nombrar “carrera”. A menudo se desalientan al darse cuenta que toda la mierda por la que pasaron en su antiguo trabajo está también en el nuevo. Para la gente que creció en la pobreza, la seguridad en uno mismo es mucho más difícil de encontrar. Crecimos viendo a nuestros padres luchar contra muchas dificultades. Nos prometimos a nosotros mismos y a ellos que encontraríamos un modo de salir de la pobreza y que los llevaríamos con nosotros. Nos sentimos culpables por no hacerlo mejor por nosotros mismos y con nuestras familias. Juramos a todo el mundo que trabajaremos duro y que eso dará resultados. Tiramos con fuerza de nuestras cadenas sólo para ver cómo el sistema nos corta las alas, y seguimos tirando.

Este ciclo puede acabarse con nosotros. Debemos creerlo. Seguimos mirando hacia arriba en busca de instrucción cuando deberíamos mirar hacia los que están a nuestro lado: nuestros vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Sus ideas, como las nuestras, valen la pena. Si tú no te crees capacitado para organizar, tus compañeros tampoco lo creerán.

Cuando entré en el IWW Starbucks Worker’s Union (Sindicato IWW de los Trabajadores de Starbucks), para mí el listón estaba muy alto. Tenía miedo. Me sentía sola y mal preparada. Durante los dos primeros años de organización, decidía la mayoría de mis acciones preguntándome a mí misma qué podría convertirse en una historia digna de admiración. ¿Seré el ratón o el león? No me importa que esto suene arrogante. Necesitaba algo de arrogancia para contrarrestar mi baja autoestima.

Tampoco me importa porque funcionó. Me encontré temblando mientras hablaba con el jefe. Estaba diciendo cosas sabiendo que no estaba “permitido” decirlas y negándome a ser maltratada. Estas confrontaciones con los jefes me llevaron a obtener lo que quería en el trabajo. Una vez, un ayudante de camarero escuchó a un manager de distrito decir que necesitaban asegurarse que el sindicato supiera “de quién es esta casa”. El comité de la tienda empezó a declarar en el trabajo, “¿De quién es esta casa? Ésta es nuestra casa”. Hicimos referencias constantes a los jefes como “huéspedes en nuestra casa”. Nos subió muchísimo la confianza en nosotros mismos.

Entra en tu lugar de trabajo como si fueras su propietario. No puede funcionar sin ti. Es importante rezumar seguridad en ti mismo, incluso si no te sientes así. Inténtalo, aunque parezca inútil, porque si no haces este esfuerzo ya has aceptado la derrota. Y si te sientes incapaz, ¿qué esperanza puedes ofrecer a tus compañeros de trabajo? Los trabajadores se han estado organizando de diversas maneras a durante cientos de años. Muchos de ellos no han tenido nunca los recursos y el apoyo que puedes encontrar en el IWW. Si ellos pudieron y pueden hacerlo, también puedes tú.

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– Publicado originalmente en el Industrial Worker (Enero/Febrero 2014)

logo del IWW

Lecciones persistentes de la lucha de clases

Por M. Jones y MK

“Para construir la nueva sociedad, se necesita a gente nueva, y la gente sólo puede transformarse en la actividad.” – Martin Glaberman, Trabajo y conciencia de clase obrera.UPS_Sprinter_van

El 20 de marzo, 2004. En el transcurso de un año se había desarrollado un compañerismo fuerte entre todo un grupo de cargadores de UPS (United Parcel Service). Ellos tenían poder en el trabajo, y lo utilizaban abiertamente al negarse a trabajar a la velocidad exigida por los jefes. La empresa contrató a un nuevo trabajador y la gestión intentó todo lo posible para aislarlo del grupo activista. Cuando este trabajador desafió a la gestión y se alineó con el resto de los trabajadores, trabajando a su ritmo, llamando a la gestión “camisas azules” y pasando sus descansos con otros obreros militantes, la gestión puso aún más presión sobre él, obligándole a cambiar su rutina y trabajar más rápido o perdería su trabajo. Sus compañeros de trabajo respondieron una mañana después de un descanso cuando se negaron a volver a trabajar hasta que un cierto “camisa azul”, el principal responsable de la presión ejercida sobre el nuevo trabajador, fuera sacado de la línea. Fue un enfrentamiento y la tensión se subió porque ninguno de ellos jamás había estado involucrado en algo así. Ganaron su demanda, los patrones sacaron el gerente de la línea, y amenazaron a los trabajadores con despidos si ellos intentaban algo así otra vez. En el próximo año todos comenzaron a dejar el trabajo, a cambiar trabajos, a pasar a otros turnos en UPS o a otros departamentos.

Aproximadamente un año y medio después de la acción, dos amigos del trabajo de UPS se visitan por primera vez hace rato. Charlando con una cerveza en mano, uno de los dos ya había dejado de trabajar en UPS, pero el otro seguía allá. El segundo contó cómo él mencionaba la historia cada vez que veía a su antiguo gerente despreciado, cómo la cara de esa “camisa azul” se volvía rojo y se iba muy enojado. Nostálgicos del viejo equipo y su acción audaz en el trabajo, el trabajador que se había ido de UPS llamó a otro ex-compañero de trabajo. Él también expresó su orgullo por el desafío al jefe y agregó que esperaba con ansiedad la próxima vez que podía demostrar a los gerentes quien estaba realmente a cargo. Aunque los que ganaron ya se había ido hace mucho, la memoria y la experiencia todavía persistían en los trabajadores que guardaban el deseo de actuar próxima vez que tenían la fuerza.

El 17 de mayo, 2006. Los Mensajeros de Arrow Messenger Service en Chicago se reúnen para una fiesta especial de aniversario en la casa de un compañero de trabajo. Hace exactamente un año, en la tarde de un jueves muy atareado, todos habían apagado sus radios mensajeros usadas para comunicarse con su despachador. Después de haber pasado por tres sesiones de negociación infructuosas con la empresa, ésta era su forma de mostrar Arrow Messenger Service que si los patrones no cedían a los términos de los trabajadores, la empresa no podría operar. Después de una batalla durante el mes siguiente, la empresa accedió a las demandas de los trabajadores.

Mientras se reúnen en la fiesta, dan pequeños discursos borrachos y rememoran la lucha interminable del año pasado, sólo tres o cuatro de ellos – de los veinte – siguen trabajando en la empresa. Varios fueron despedidos durante la campaña, otros renunciaron por frustración, y otros simplemente decidieron cambiar de trabajo. No queda casi ningún nivel de organización en la empresa y actualmente casi no se lucha contra los patrones. En otro año el sindicato se habrá perdido completamente en Arrow y qué será de los logros alcanzados en el invierno 2005 es una incógnita.

Cycle-couriers-flash-mobPero una cosa está clara: ninguno de esos trabajadores hubiera cambiado nada. Para algunos fue su mejor experiencia en el trabajo. Hay consenso en que todo el asunto era una experiencia transformadora. Trabajo de mierda ya no es algo que sólo se debe soportar. Puede ser resistida colectivamente.

A primera vista uno puede mirar estas escaramuzas en el trabajo y ver la derrota. Las conquistas se erosionaron, y no se construyó ninguna organización persistente. Pero a través de la lucha producimos más que mejores o peores condiciones de trabajo, más que quejas resueltas o no resueltas, más que un sindicato o ningún sindicato. Producimos nuevos tipos de personas. Una parte importante de organizarnos es el cambio en nuestra conciencia. Es por esto que nuestras tácticas son tan importantes. Este tipo de cambio de perspectiva no sucede a través de una campaña electoral de la JNRT (Junta Nacional de Relaciones del Trabajo De Los Estados Unidos). La acción directa, donde los propios trabajadores hacen el cambio, da la sensación de poder a nosotros los trabajadores. La mayoría de los miembros de nuestra clase no conocen la sensación de poder, pero una vez que se arma es mucho más difícil empujarlo bajo la superficie.

Cuando nosotros los trabajadores actuamos como grupo hacemos una declaración a cada compañero de trabajo en cuestión. Esta declaración es clara, estoy dispuesto a respaldarte aquí si estás aquí para respaldarme a mí también. Quizás ganemos esta pelea, o quizás perdamos, pero esa afirmación siempre se queda con nosotros. Resuena con nosotros mientras avanzamos por nuestras vidas. Cuando nos organizamos y cuando tomamos una acción que efectivamente desafía a nuestro jefe, tenemos el poder para exigir los cambios que queremos. Esta es la clave para entender por qué este tipo de acción cambia nuestras vidas. En la historia de UPS, los trabajadores se pusieron de pie y se arriesgaron por otro trabajador. En la historia de Arrow, los trabajadores tomaron medidas para fortalecer su posición y dejar en claro un punto: estamos unidos y sin NOSOTROS los patrones no tienen una empresa. Cuando nos arriesgamos uno por el otro, nadie se olvida de lo que es posible después.

El concepto de producir organizadores en una empresa que después se dispersen a otras empresas se ha convertido en un lema para algunos organizadores del IWW en los esfuerzos de organizar toda una industria, y el concepto es bueno, pero hay algo más que eso. No todo el mundo va a convertirse en uno de los organizadores, pero todo el mundo va a tener que evaluar la lucha por la cual pasaron y sacar conclusiones para sus propias vidas. Cuando el polvo se asiente de nuestra acción, como lo hace inevitablemente, nos quedamos a considerar lo que sucedió. Hemos visto el poder que tenemos como trabajadores, un poder desconocido antes. Puede que no se nos ocurra inmediatamente pero con cualquier cambio importante en nuestras vidas hay una resonancia – un ruido blanco que no desaparece. Podría ser un mes más tarde y que podríamos estar en el mismo puesto de trabajo, o un año más tarde y podríamos haber cambiado de trabajo dos veces ya, pero vamos a recordar. Y cuando tenemos la oportunidad, nos alineamos con, o tal vez incluso guiamos, un esfuerzo para organizar y luchar contra el patrón. Esta vez lo hacemos con menos vacilación que antes, tal vez con más visión de futuro y con más vigor, porque ahora sabemos exactamente lo que significa.

Lo esencial es esto: nuestra organización debe tener como subproducto un nuevo aumento en la disposición de los trabajadores para resistir – un aumento en nuestra propensión a actuar con nuestros impulsos para resistir a los jefes – incluso si la resistencia es individual. Este es el resultado revolucionario. Esto sentará las bases para la organización futura, en esta industria e otros. “Organizar al trabajador no el trabajo” como decimos en este sindicato, es crear gradualmente nuevos tipos de personas, las personas que tienen más probabilidades de dejar de rodar y jamás tomar la mierda el patrón les tira.

Las inundaciones de Missoula eran enormes eventos que cambiaron el paisaje durante la última edad de hielo, algunos de los cuales descargaron 2,6 millones de galones de agua cada segundo, pero sólo fueron posibles por las pequeñas rupturas rápidas de la presa de hielo en el río Clark Ford. Rupturas pequeñas provocaron rupturas más grandes que juntas lentamente debilitaron la presa. En el IWW, nuestros comités de trabajo, nuestras campañas, y nuestras luchas con el patrón han roto la producción, sólo para ver a las empresas volver a los mismos negocios. Pero las verdaderas rupturas son los individuos modificados que salen después de estas peleas. Algún día nuestros años de luchas se convertirán estas rupturas en un torrente revolucionario que cambiará para siempre el panorama de la economía mundial.

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