El lugar de una mujer está en su sindicato

Por Pasionaria

Traducido por Grace MLJoin the OBU mujeres

Este artículo trata sobre mi experiencia personal militando en el sindicato IWW, lo que he aprendido y porqué pienso que como mujer* es importante que participe en él. Como está basado en mi propia experiencia, usaré el lenguaje que es relevante para mi y con el que me siento cómoda. Soy completamente consciente de la existencia de diferentes lenguajes relacionados con el género en particular, pero considero que geográfica, cultural y socialmente no tienen que ver con mi experiencia personal. No haciendo uso de ellos, no es un intento de ofender o alienar a quien se sienta diferente, pero, como ya dije, esto trata de mi experiencia personal. Espero que independientemente de tu bagaje y experiencia, encuentres en este artículo algo con lo que indentificarte e inspirarte.

El lugar de una mujer está en su sindicato… así puede aprender a plantar cara.

Niñas y mujeres de todo el mundo son predominantemente enseñadas cómo ser una “buena chica”. Sé bella. Sé mona. Sé un poco tímida y modesta. Sé educada. ¡Sé complaciente! Todo lo demás es “malo”, “maleducado” o peor. Tengo la suerte de ser, como mi educado compañero inglés diría, “alguien que no tiene paciencia para estupideces”, o, como diría yo, citando a Bette Midler, “No soy una cabrona, tengo poca tolerancia a las gilipolleces”.

A pesar de ser una Wobbly desde hace un tiempo, hace pocos años que empecé a participar de forma más activa en la delegación de la región donde vivo. Lo que me hizo cambiar fue una experiencia personal. Hace un par de años trabajaba para una pequeña organización de voluntariado donde tuve una de las peores experiencias de mi vida (aunque no la única, ¡desafortunadamente!). Mi mánager era esencialmente una acosadora quien, habiendo fundado y dirigido la organización por unos años, actuaba como su “Líder supremo”. Tuve incontables problemas con derechos laborales básicos, como tener un contrato de trabajo. Decidí confrontar a esta persona y presentar una queja con el apoyo de un compañero del sindicato. Fue una experiencia increiblemente estresante, me creó todavía incluso más problemas por el hecho de que mi mánager era una mujer como yo, y se definía como una persona concienciada política y socialmente, y miembro de colectivos oprimidos. A pesar de las noches sin dormir y del estrés, decidí seguir adelante con ello y plantarle cara. No era la primera vez que le plantaba cara a alguien – ¡mi tolerancia es jodidamente pequeña! – pero fue la primera vez que lo hacía conscientemente y como algo político. No reaccioné de forma impulsiva contra las gilipolleces de esta persona, tomé la decisión conscientemente e independientemente de las consecuencias me levantaría por mis derechos y hablaría, como Wobbly, como mujer, y como ser humano. 

gecnew

¡El lugar de una mujer es en su sindicato… así se puede sentir empoderada, copar espacio y apoyar a otras personas a hacer lo mismo!

Pasar la experiencia personal de realizar una queja en el lugar de trabajo me ha empoderado a diferentes niveles. Primero, he adquirido conocimientos prácticos sobre qué pasa cuando realizas una queja, cómo presentarla, qué esperar y qué lenguaje utilizar. Segundo, ahora soy completamente consciente del impacto emocional que los problemas laborales causan en las vidas de las personas. Tan pronto como la pesadilla acabó, lo primero que quise hacer fue realizar el curso de “Representante Sindical”, así podría representarme a mi misma y apoyar a otras personas en situaciones similares en su puesto de trabajo. Una vez más, eché de mi cabeza las voces del patriarcado que me decían que retomara el buen camino de ser una “buena chica”, y tomé la decisión consciente de seguir adelante y dar la cara. Y no sólo eso, sino que ayudaría a otras personas a sentirse igual de empoderadas que yo. 

Cuando terminé el curso de representante, no sabía que tomaría el camino de la lucha Wobbly y me convertiría en formadora. Para ser honesta, nunca pensé que un año más tarde incluso disfrutaría siendo formadora. Si alguien me hubiera dicho que iba a estar un domingo por la tarde en la plaza principal de Bristol realizando una formación sobre tácticas de organización Wobbly, me hubiera reído y hubiera dicho “Naaaaa, eso no es para mi”. Los bastardos patriarcales de mi cabeza jamás habrían creído que iba a hacer eso e incluso ¡qué lo disfrutaría!

El lugar de una mujer está en su sindicato… ¡así ella puede encontrar su lugar en la lucha!

Así que, aquí estoy ahora escribiendo este artículo. Me ha llevado varios años encontrar mi lugar en el IWW. Me uní a la delegación de Bristol tan pronto como se abrió porque quería formar parte de un sindicato de base que reflejara mi ideología, pero incluso así, me llevó un tiempo encontrar mi voz en él, y entender en de qué lucha me sentía más cercana y cómo participar en ella. Hasta ahora he sido la responsable de las comunicaciones de mi delegación por un año. Soy una representante sindical y formadora acreditada, he realizado cursos como formadora, y el año pasado me dediqué a atraer a migrantes europeos traduciendo materiales a otros idiomas, y reuniéndome con diferentes personas y grupos pertenecientes a esas comunidades. No está mal ¿no?. Todavía encuentro difícil a veces ignorar la mierda de las voces del patriarcado en mi cabeza diciéndome que soy prepotente y que debería callarme la boca más, y ser más modesta, tímida, educada, bonita, y más todo, que debería esforzarme más por ser una “buena chica”… pero la mayoría del tiempo estoy bastante orgullosa de poder decirle a esas voces que les j**** porque participando en el IWW me ha concedido el orgullo de ser un ser humano, una mujer, una Wobbly, y lo más importante una persona que da la cara.

* En el artículo original se utiliza siempre la palabra “womyn” para referirse a las mujeres, en lugar de “woman” que deriva de “man” (hombre)

logo del IWW

Anuncios

Viaje a los años 70 – nuestro encuentro con el “Jefe Machirulo” de Your LifeStyle LLP

******Actualización******

¡Nuestra miembro ha finalmente conseguido los documentos de Your Lifestyle! ¡Muchisimas gracias a tod@s por la ayuda y el apoyo! Podéis seguir esta campaña en este blog y en nuestro Twitter y Facebook.

Si trabajáis en Your Lifestyle, o habéis trabajado ahí, y tenéis problemas similar, podéis contactarnos de manera confidencial a bristol (arroba) iww.org.uk.

Por Pasionaria

Traducido por Grace ML

Viaje a los 70s

Lo que viene a continuación está relacionado con los asombrosos acontecimientos que tuvieron lugar cuando una miembro de la delegación del IWW de Bristol, acompañada por otros dos miembros, fue a la oficina principal de una compañía de atención social (lols!) para entregar una demanda, no hablamos de pedir la luna, sólo hablamos del formulario P45 (certificado de empresa) y las nóminas. Coge asiento que vienen curvas!

La compañía en cuestión es Your LifeStyle LLP, la cual emplea a personas para trabajar como cuidadores/as (la empresa describe el puesto como Social Care Worker, algo que sin muchos conocimientos de inglés podría confundirse con la profesión de Social Worker – trabajador/a social), para trabajar en pisos independientes en Bristol y Gloucestershire. Bristol IWW ha estado apoyando a nuestra compañera para conseguir sus documentos (necesarios en España para poder cotizar el tiempo trabajado y solicitar la prestación por desempleo en caso necesario). La respuesta ha sido una cadena de emails agresivos y despectivos por parte del dueño de la empresa, “El rey Leopoldo Bifulco”. En un momento de la discusión, declaró estar aburrido de las demandas que hacía la compañera al no haber recibido toda la documentación cuando dejó la empresa. De acuerdo con ACAS (el organismo que ofrece asesoramiento a empleadores/as y empleados/as), el documento P45 tiene que ser proporcionado en los siguientes 2 meses desde que una persona deja la compañía, pero Don Bifulco, claramente, no está acostumbrado a que le cuestionen y se ofendió cuando la compañera le plantó cara.

Your LifeStyle logoYour LifeStyle LLP trabaja en colaboración con una agencia de contratación en España, y hemos escuchado diferentes historias de como trabajadores/as sociales/as titulados/as son engañados/as para venir a España y trabajar para Your LifeStyle, también hemos escuchado, como los/as empleados/as son agredidos/as física y mentalmente por los/as usuarios/as, y la compañía no les da el apoyo que debería, dejándoles solos/as. Nuestra compañera, dejó la empresa con una baja por enfermedad después de vivir varios meses el trato agresivo y despectivo de su jefa directa. Después de conocer a Don Bifulco, no nos hace falta imaginar la clase de acoso que la compañía Your LifeStyle tiene por cultura…

Jueves 9 de junio, medio día. Tres personas del sindicato, incluída la ex – empleada, fuimos a la oficina central de Your LifeStyle LLP en Gloucester para entregarle una carta. La carta es del Secretario de la delegación de Bristol, en el ella se le comunica que si no se hace entrega del P45 a la compañera, comenzaremos la campaña pública pacífica (pero ruidosa!).

El acosador Bifulco anuló completamente a las mujeres que intentaban hablar con él, y decidió activar el modo “Gallito de Pelea” con el comapañero que nos acompañaba a entregar la carta. Bifulco empezó a gritar en su cara que aquel era un edificio de su propiedad y que tenía que abandonarlo o llamaría a la policía. Las dos mujeres, repetidamente, intentaron interrumpir esa actitud machirula y agresiva y calmar la situación, explicándole quienes eran y porqué estaban allí. Bifulco, continuó plantando la palma de su mano a 1 centímetro de la cara de las mujeres gritando que no tenía nada de que hablar con ellas, y siguió “ajustando cuentas” con el compañero. En un momento dado, las mujeres le preguntan si las está ignorando por ser mujeres, algo que parece no importar a Bifulco y decide no contestar. Como la agresividad de “El Rey Leopoldo” cada vez iba a más, la ex-empleada le pide a su compañero que salga del edificio para ver si la situación se puede calmar. Cuando está saliendo del edificio, Don Bifulco intenta empujarle escaleras abajo y le sigue. Con esto, el compañero que estaba siendo agredido, demuestra un absoluto autocontrol y entereza, lo que da credibilidad a su sindicato.

La policía llegó, y a pesar de decir que el jefe “parece un hombre repugnante”, advierten a la compañera que o se calma o podría ser arrestada por escándalo público.IWW_Bristol

A veces nos llegan comentarios de gente diciendo que deberíamos dejar de utilizar la palabra jefe/a (boss) porque está anticuada y la relación entre empleadores/as y empleados/as ya no es jerárquica. Pues bien amigos/as, todo lo que podemos decir es que Leo Bifulco es el arquetipo de un Jefe Acosador del Infierno, y no es un personaje de ficción – desafortunadamente para sus empleados/as que le sufre, él es real.

Bristol IWW ahora desea difundir los problemas de Your LifeStyle, así las personas que potencialmente pueden ser empleadas (En el South West, España o donde quiera que sea) tendrán la oportunidad de conocer la clase de organización a la que se están uniendo. Así mismo, contactaremos con las instituciones que ofrecen los contratos a Your LifeStyle, para asegurarnos que están de acuerdo en concederle esos contratos a una organización que trabaja de esta forma (¿no nos crees? Consulta la arrogante respuesta de Don Bifulco en el siguiente enlace cuando le pillaron que NO PAGABA EL SALARIO MÍNIMO A SUS TRABAJADORES/AS el año pasado – http://www.southwestbusiness.co.uk/regions/gloucestershire/23102015145826-gloucester-business-your-lifestyle-llp-contests-inclusion-on-minimum-wage-name-and-shame-list/ )

¿Has tenido o conoces a alguien que haya tenido problemas como empleado/a o usuario/a de Your LifeStyle? Por favor, ponte en contacto con Bristol IWW en bristol@iww.org.uk, podemos ayudarte a hacer justicia y plantarle cara a este jefe acosador!

Mientras tanto, siéntete libre de contactar con las oficinas de Your LifeStyle en Bristol y Gloucester (encuentra aquí el contacto http://yourlifestyle.co/your-lifestyle-bristol/contact-bristol/ y aquí http://yourlifestyle.co/gloucester/ ) y hazles saber lo que piensas del trato que hemos recibido! No parece que estén en las redes sociales, así que llámales o envíales un email.

Al igual que el resto de Jefes Acosadores que se pavonean alrededor de sus imperios, Don Bifulco necesita darse cuenta que da igual lo duro/a que uno/a piensa que es (o cuáles sean tus amigos/as): IWW (the One Big Union) siempre gana al final.

¡Nos tocan a una, nos tocan a todas!

logo del IWW

Lo que estamos cambiando

workerspowerPor: M. Jones

Traducido por: Grace ML

En nuestra organización estamos intentando ejercer presión en el trabajo. Esta presión puede ser vista y sentida de diferentes formas dependiendo de cuál sea el trabajo en cuestión. Pero lo que queremos desde nuestra organización, es el control sobre nuestras rutinas en el trabajo, este control vendrá de la fuerza que podamos ejercer a través de la acción colectiva.

Las acciones colectivas que realizamos en el trabajo, cambian las condiciones del mismo; cambia la interacción diaria con nuestros/as jefes/as y con el resto de compañeros/as, lo que resulta en una mejora de las condiciones. Creo que “las viejas guardias” de los Wobblies, llaman a esto “condicionamiento”. Esto surge de la confrontación colectiva y directa de los/as trabajadores/as con los/as jefes/as, y del respaldo de los unos a los otros. Se lleva a cabo tanto si hay contrato de por medio como si no; a menudo el contrato es un impedimento para estas acciones ya que pueden condicionar el puesto de trabajo.

Una de mis primeras experiencias en este ámbito fue en mi primer trabajo al terminar el instituto, repartiendo pedidos en UPS. Aquí, los/as trabajadores/as, aunque sólo estaban organizados de manera informal, ejercían una gran presión en el control de sus puestos de trabajo, y no tenían miedo a decir sus opiniones al jefe/a. Los/as trabajadores/as se congregaban alrededor de dos líderes fuertes. Estos/as líderes, fueron los/as primeros/as en extendernos la mano a mi y a otro trabajador con el que fui contratado, éstos/as eran los primeros en ayudar cuando había algún problema entre trabajadores/as, y éstos/as eran los primeros (pero no los únicos) que, cuando había algún problema, se lo trasladaban al jefe/a. Estas confrontaciones siempre se daban en las reuniones de trabajo, los líderes alzaban bastante la voz y confrontaban. Aquí, fue la primera vez que vi nuestro poder como trabajadores/as y lo que significaba estar organizados/as. El resultado de todo esto fue que trabajábamos al ritmo que queríamos, con quien queríamos y nos respaldábamos entre todos/as. Con el tiempo, esta experiencia terminaría en una amenaza de huelga para defender a un/a compañero/a que estaba en peligro de ser despedido/a.

Cuando me cambié de trabajo, en este caso en una planta de producción, encontré una situación completamente diferente. Los/as trabajadores/as no condicionaban el puesto de trabajo de la misma manera. No se respaldaban unos/as a otros/as. Sobretodo, el liderazgo que había en UPS no existía aquí. Este liderazgo estaba depositado en un “coordinador de equipo”, quien a menudo era un buen líder y un hombre corporativista. Esto, por supuesto, llevaba a los/as trabajadores/as a seguir a este hombre, cayendo uno/a detrás de otro/a y sin apoyarse mutuamente. En esta situación nuestras condiciones de trabajo eran muy diferentes. Estábamos a merced de la compañía. No estábamos organizados/as y por este motivo no teníamos el control de nuestras rutinas de trabajo.

En mi actual trabajo, estamos en la fase inicial de un largo proceso de organización. Una de las primeras tareas ha sido familiarizar a mis compañeros/as con la acción directa y el apoyo mutuo. La mayoría de ellos son “colegas aceptables” que desean ayudarse entre ellos pero sin experiencia en colectivos organizados. La mayoría quiere confrontar los problemas de manera individual, pensando que así el/la jefe/a les escuchará mejor. Aunque, a pequeña escala, ya puedo ver algunos cambios en cuanto al deseo de ser críticos/as sobre el manejo de las situaciones desde el respaldo y el apoyo mutuo. Estos son pequeños cambios que pueden llevar a otros más grandes. El condicionamiento del puesto de trabajo, he aprendido que está basado en las pequeñas confrontaciones del día a día. Cuando el/as jefe/a llega preparado para decirnos las decisiones que él o ella han tomado y no se les confronta como un grupo, ellos/as establecen las condiciones para ese día. Si los/as trabajadores/as les confrontamos, nos respaldamos unos/as a otros/as y alzamos las demandas que queremos, somos nosotros/as quienes establecemos las condiciones para ese día. Nos estamos marcando un punto con nuestra acción. El/la jefe/a aprende su rol y los/as trabajadores/as somos conscientes de la fuerza que tenemos.

~

logo del IWW

La Acción directa sindicalista del IWW en 5 fáciles pasos

Por: Pasionaria, Bristol IWW, Reino Unido

Traducido por: Grace MLLumberg el patron de Office Space

 

1. Tienes problemas en tu lugar de trabajo. Puede que no te estén pagando correctamente, que no recibas el pago correcto por la baja por enfermedad o vacaciones, pero no estás seguro/a de qué hacer porque no tienes un documento escrito, o lo tienes pero no lo entiendes y nadie se ha molestado en explicártelo.

Quieres hacer algo pero no conoces tus derechos o qué dice la ley al respecto. Puede que estés sufriendo acoso, estrés o intimidación por parte de tus compañeros/as o managers, te sientes aislado y depresivo. O, quizá, puede que tu trabajo te guste, te lleves bien con tus compañeros/as y no tengas ningún tipo de problema al respecto. Puede que seas desempleado/a, estudiante o estés jubilado/a. Puede que pienses que no tienes nada en común con personas en una situación diferente, pero nosotros/as pensamos que sí que lo tienes: pensamos que deberíais uniros todos/as al IWW. En el IWW creemos que estés trabajando o no, eres parte de una sociedad basada en el trabajo asalariado y como tal, podrías verte afectado/a en algún momento.

tarjeta rojaEn el IWW creemos que no debes unirte al sindicato sólo cuando tengas un problema par el que necesites un “experto/a” para arreglarlo; creemos que deberías unirte de todas formas porque pertenecer a un sindicato de base es la clave elemental para estar implicado/a y comprometido/a con el mundo en el que vives. Nosotros/as pensamos que todo el mundo tiene derecho a tomar las riendas de sus vidas y trabajo. Pensamos que todo el mundo tiene el derecho a aprender acerca de derechos laborales y legislación, convirtiéndose en su propio “experto/a”. Nos convertimos en “expertos/as” con un curso de formación oficial sobre casos particulares y organización, pero aprendemos de manera informal compartiendo nuestros conocimientos, habilidades y apoyándonos los/as unos/as a los/as otros/as. Nosotros/as somos fundamentales, democráticos/as y luchadores/as.

IWW limpiadores London

2. Ya eres miembro y de repente tienes problemas en el trabajo. Tu manager puede haber decidido cambiar tus condiciones laborales y pedirte que las aceptes. Puede que te des cuenta de que no estás recibiendo todo el salario acorde con las horas que estás trabajando. Puede que estés bajo mucho estrés y presión en el trabajo y que enfermes por este motivo teniendo que dejar de trabajar durante algún tiempo. ¿A quién llamas? ¡A los/as Wobblies! Quedas con una de las personas que llevan los casos particulares y le cuentas qué sucede. Finalmente tienes alguien con quien hablar y quien te escuchará, guiará y apoyará, alguien que te ayudará a entender la ley y qué hacer.

En el IWW creemos en el EMPODERAMIENTO, no en la delegación: no hacemos cosas PARA ti, hacemos cosas CONTIGO. Una vez que tienes una idea clara de las opciones que tienes, eres tú quién decide los pasos a seguir, sabiendo que el IWW te respaldará. El IWW te puede ayudar de diferentes formas, con los procedimientos estándar como reclamaciones, actuaciones disciplinarias hasta en otras situaciones más complicadas que deben pasar por el Tribunal (Employment Tribunal). Puedo que al principio todas estas palabras y expresiones no signifiquen nada para ti y que te sientas agobiado/a pero poco a poco, con la ayuda de tu representante de IWW te convertirás en tu propio experto/a. Empezarás a entender, aprender, y sentirte empoderado/a: “el conocimiento es poder”.

west-croydon-employment-tribunal-sign

3. Tu caso está en curso y estamos siguiendo los procedimientos estándar. Puede que te estemos ayudando a escribir exigencias formales a quien te contrata, acompañándote a reuniones, ayudándote a encontrar un buen abogado, representándote con quien te contrata u otras organizaciones (ACAS).

Sin embargo a veces las cosas no funcionan, quizá porque quien te contrata no responde, o porque la naturaleza de tu empleo es tal que los procedmientos estándar no son los adecuados. ¿Qué pasa entonces? Simple: usamos la acción directa. Estamos juntos/as porque juntos/as somos más fuertes y resolveremos tu caso. Puede que le pidamos a la gente que llame o escriba a tu empresa y se queje sobre el trato que recibes. Puede que pidamos a la gente que hagan “boicot” a la compañía para la que trabajas. Puede que contactemos con medios de comunicación locales y nacionales para que difunda tu caso. Puede que hagamos una protesta en tu lugar de trabajo hasta que la empresa acepte tus demandas. Esto último es lo que hemos hecho recientemente por una de nuestros miembros quien tenía su salario retenido por el café en el que trabajaba. Y sólo por si estás pensando en ello, sí, funcionó: ¡la acción directa tiene beneficios! Lee nuestro reportaje (en inglés): “Qué escándalo! Impago de salarios!”

piquete de JJ MN

4. Ahora ya todo acabó, tu empresa ha entrado en razón y tú estás en el pub celebrando con los Wobblies y tus amigos/as. Te sientes agotado/a. Te sientes emocionado/a también, con energía, inspirado/a. Te mirarás al espejo y verás que has tenido las agallas de levantarte por tus derechos sin importar lo estresante que haya sido. Has aprendido que no estás solo/a y nunca te sentirás solo/a otra vez cuando tengas hacerle frente a tu jefe/a porque el IWW siempre te respaldará. ¿Y qué es lo siguiente?. Bien, si todavía no lo has hecho, puedes realizar nuestros cursos de formación en casos y organización. Adquirirás los conocimientos y habilidades para apoyar a gente que esté en la misma situación y tendrás una imagen de qué se siente cuando tienes una disputa con tu empresa y GANAS. Para nosotros/as los Wobblies, ¡el cielo es el único límite!

5. ¿Cómo unirte? Online: https://iww.org.uk/join. Si quieres charlar antes de unirte, escribe a bristol[at]iww.org.uk

Victoria en Cafe Amore

logo del IWW

Cuando organizar tu lugar de trabajo parece totalmente imposible

la luz del IWW

Por: Liberté Locke

Traducido por: Milena

Has conseguido tu tarjeta roja, asistido a varios talleres de organizador, incontables reuniones y eventos sociales de tu sindicato. Has ido a eventos donde has escuchado a organizadores contar sus historias y te has suscrito a sus blogs, páginas de Facebook y Twitter. Has leído todos los libros que has encontrado sobre la clase trabajadora. Has firmado todas las peticiones y asisitido a todos los piquetes. Todo eso y todavía sientes que la organización de tu lugar de trabajo da un paso adelante y dos hacia atrás. Tú quieres trabajar mientras llevas con orgullo la etiqueta de sindicalista. Quieres tener éxito por grandes razones: el capitalismo nos hace esclavos. Y por las pequeñas razones que te inquietan por las noches: personas que te importan creen que todo esto es absurdo. Compartir las victorias lo hace más verosímil.

Tenemos que creer que podemos hacer este trabajo. Tenemos que saberlo, tiene que ser un hecho. Todos nos sentimos aislados en este mundo: sentimos que no estamos del todo bien, que algo falla con nuestros cuerpos o mentes, o que tomamos malas decisiones. Luchamos toda la vida para aceptarnos o para ignorar en qué medida no nos aceptamos. La seguridad en uno mismo no es algo central en la cultura de los Estados Unidos. Esta sociedad depende de que sientas que no eres suficientemente bueno con tal de que te gastes hasta el último céntimo en algo que crees que puede hacerte más fuerte, más guapo, más listo o más atractivo.

Luego está la naturaleza del trabajo servil: se te coloca en un puesto de trabajo con “superiores” más jóvenes (tengo 31 años y mi supervisor tiene 19) o que tienen menos experiencia que tú. Se nos dice que esta gente, por naturaleza, valen más que nosotros, en el trabajo y en el mundo en general. Tenemos que cumplir órdenes sin cuestionarlas, a menudo hasta el extremo de herirnos o morir. Se te ha dicho que vales poco pero en realidad por dentro tú estás convencido que vales algo. Tienes contribuciones que hacer al mundo a través de tu comunidad, tu familia y tu(s) trabajo(s). Puedes actuar en contra del capitalismo. Odiarnos a nosotros mismos sólo ayuda a nuestros jefes.

Para conseguir que nuestros compañeros de trabajo luchen juntos, primero tenemos que creer que podemos. A la mayoría de tus compañeros, como tú, les han ido mermando la autoestima a lo largo de toda su vida. Diversas figuras de autoridad nos han hundido durante toda nuestra vida, sean la policía, compañeros de clase, compañeros de piso, compañeros sexuales, padres, profesores, trabajadores sociales o nuestros jefes.

Estamos rotos y se nos ha moldeado para que participemos en este sistema que nunca escogimos. Nos matamos trabajando para pagar cosas y servicios que luego usamos para mantenernos suficientemente operativos como para seguir trabajando. Los estudiantes que trabajan durante sus estudios lo hacen con tal de conseguir aquel mejor trabajo, si es que todavía existe algo que podamos nombrar “carrera”. A menudo se desalientan al darse cuenta que toda la mierda por la que pasaron en su antiguo trabajo está también en el nuevo. Para la gente que creció en la pobreza, la seguridad en uno mismo es mucho más difícil de encontrar. Crecimos viendo a nuestros padres luchar contra muchas dificultades. Nos prometimos a nosotros mismos y a ellos que encontraríamos un modo de salir de la pobreza y que los llevaríamos con nosotros. Nos sentimos culpables por no hacerlo mejor por nosotros mismos y con nuestras familias. Juramos a todo el mundo que trabajaremos duro y que eso dará resultados. Tiramos con fuerza de nuestras cadenas sólo para ver cómo el sistema nos corta las alas, y seguimos tirando.

Este ciclo puede acabarse con nosotros. Debemos creerlo. Seguimos mirando hacia arriba en busca de instrucción cuando deberíamos mirar hacia los que están a nuestro lado: nuestros vecinos, amigos y compañeros de trabajo. Sus ideas, como las nuestras, valen la pena. Si tú no te crees capacitado para organizar, tus compañeros tampoco lo creerán.

Cuando entré en el IWW Starbucks Worker’s Union (Sindicato IWW de los Trabajadores de Starbucks), para mí el listón estaba muy alto. Tenía miedo. Me sentía sola y mal preparada. Durante los dos primeros años de organización, decidía la mayoría de mis acciones preguntándome a mí misma qué podría convertirse en una historia digna de admiración. ¿Seré el ratón o el león? No me importa que esto suene arrogante. Necesitaba algo de arrogancia para contrarrestar mi baja autoestima.

Tampoco me importa porque funcionó. Me encontré temblando mientras hablaba con el jefe. Estaba diciendo cosas sabiendo que no estaba “permitido” decirlas y negándome a ser maltratada. Estas confrontaciones con los jefes me llevaron a obtener lo que quería en el trabajo. Una vez, un ayudante de camarero escuchó a un manager de distrito decir que necesitaban asegurarse que el sindicato supiera “de quién es esta casa”. El comité de la tienda empezó a declarar en el trabajo, “¿De quién es esta casa? Ésta es nuestra casa”. Hicimos referencias constantes a los jefes como “huéspedes en nuestra casa”. Nos subió muchísimo la confianza en nosotros mismos.

Entra en tu lugar de trabajo como si fueras su propietario. No puede funcionar sin ti. Es importante rezumar seguridad en ti mismo, incluso si no te sientes así. Inténtalo, aunque parezca inútil, porque si no haces este esfuerzo ya has aceptado la derrota. Y si te sientes incapaz, ¿qué esperanza puedes ofrecer a tus compañeros de trabajo? Los trabajadores se han estado organizando de diversas maneras a durante cientos de años. Muchos de ellos no han tenido nunca los recursos y el apoyo que puedes encontrar en el IWW. Si ellos pudieron y pueden hacerlo, también puedes tú.

~

– Publicado originalmente en el Industrial Worker (Enero/Febrero 2014)

logo del IWW

Trabajar para mandar – Parte 3

417588453_527f1b0872Escrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 3: tras la línea

El día después de la reunión de los trabajadores de Starbucks en la Batcueva, nos vimos trabajando un turno de mañana con falta de personal, pero aquella vez fue diferente. En vez de sentir la frustración de siempre, aquellos de nosotros que habían asisitido a la reunión intercambiamos miradas cómplices y empezamos a llevar a cabo nuestro plan de seguir todas las normas, haciendo así el servicio más lento. También susurramos a los compañeros de trabajo que no sabían nada que fueran más despacio, que no se matasen. Fue como si todos respirásemos profundamente y empezamos a trabajar a un paso seguro y riguroso. Los efectos fueron instantáneos. La velocidad del servicio cayó en picado inmediatamente. Se nos acabó el café preparado porque sólo lo preparábamos cuando el temporizador lo señalaba. Todos nos quedamos en las posiciones que nos habían sido asignadas y actuaromos solamente bajo las direcciones del Store Manager. Cada 10 minutos, cuando se le asignaba a alguien limpiar la sala, hacíamos un trabajo meticuloso, asegurándonos que todo estaba limpio y correctamente abastecido. Cada pedido de bebida y comida fue perfecto. Dan, el Store Manager, perdió la cabeza. Corría arriba y abajo como un loco. Fue lo más que ninguno de nosotros lo había visto trabajar. Lo mejor de todo fue que no podía enfadarse con nosotros: no sólo estábamos haciendo nuestro trabajo, sino que lo estábamos haciendo exactamente como debíamos. Cada bebida fue hecha de manera perfecta, las pastas fueron horneadas una por una con la configuración de horno correcta, y cada tarea de limpieza se hizo exactamente tal como debía hacerse. Continuamos haciendo esto toda la semana. Nos vimos a nosotros mismos haciendo risitas y compartiendo intercambios de apoyo secretamente. Era normal escuchar “¡Uau, mira, Dan está trabajando hoy! Ahora sabe lo que aguantamos cada día”. Estábamos trabajando como un equipo en vez de culparnos unos a otros de una situación que ninguno de nosotros podía controlar. Mientras tanto, los trabajadores seguíamos llamando a Partner Resources (Recursos para el Trabajador). Todos llamaron a la línea directa excepto dos baristas y dos supervisores. Todos nosotros nos atuvimos a lo que dijimos en nuestra reunión inicial, con la esperanza que nuestras llamadas contasen una historia consistente.

No parecía pasar nada, pero al menos sentíamos que controlábamos la situación. Sentíamos que estábamos haciendo algo para hacer nuestros trabajos y nuestras vidas mejor, en vez de esperar a que las cosas cambiasen. Nuestra capacidad de disminuir la cantidad de negocio de la tienda reforzaba este hecho.

Una semana después de haber empezado nuestro trabajo para mandar y nuestros contactos coordinados con Partner Resources, vimos resultados. Se inició una investigación de nuestra tienda. Los jefes de Dan estaban allí cada día. Curiosamente, la investigación no fue el resultado de nuestras llamadas y quejas, sino de que habíamos disminuido las ganancias de la tienda unos 10.000 dólares aquella semana. Los jefes de Dan estaban furiosos ante la pérdida de negocio. Ellos vigilaron mientras uno de cada cinco clientes se iba de la tienda porque la cola era demasiado larga y se movía lentamente. Cuando a los baristas nos preguntaron por qué pasaba aquello, todos respondimos: “Hace falta más personal. Necesitamos de 7 a 9 personas para hacer bien nuestro trabajo y mantener contentos a los clientes”. El horario del siguiente mes ya había sido impreso, pero de repente Dan empezó a preguntarnos a todos si queríamos más horas. Añadió al menos a dos personas en cada turno. Después de eso, siempre hubo suficientes trabajadores como para realizar bien nuestro trabajo. Ahora, Dan sabía qué pasaría si había falta de personal, y sabía que la pérdida de ganancias que podíamos causarle seguramente afectaría su futuro en la empresa.

Desgraciadamente, no pudimos lograr que Dan dejase de ser nuestro Store Manager, y él continúa haciendo de nuestras vidas un infierno. Sin embargo, el poder que sentimos aquella semana no será olvidado. Los lazos de solidaridad entre aquéllos involucrados en la planificación e implementación de la acción durarán por mucho tiempo. Todos nosotros saboreamos lo que era tener control sobre nuestros trabajos, y eso nunca nos lo podrán quitar.

Solidaridad,

FW Sarah

Starbucks Workers Union (Sindicato de Trabajadores de Starbucks)

~

– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

logo del IWW