HUELGA de trabajadores de Burgerville: por un contrato justo y un salario digno

por: Burgerville Workers Union – IWW

Contacto de prensa: Emmett Schlenz, 401-855-9440, emmett.schlenz@gmail.com

 

El 23 de octubre de 2019, los trabajadores de Burgerville en Portland lanzaron la huelga más grande en la historia del Sindicato de Trabajadores de Burgerville (Burgerville Workers Union). La/os trabajadores del Centro de Convenciones, 92 y Powell, Hawthorne y Montavilla Burgerville abandonaron el trabajo en la mañana, y permanecerán en huelga hasta que hayan demostrado suficientemente su fortaleza a la empresa.

Lo/as trabajadores están en huelga por un salario digno y un contrato justo. La reciente propuesta de salario de Corporate, que equivale al aumento del salario mínimo legalmente obligatorio apenas seis meses antes, no hace nada para cambiar el status quo en Burgerville. Nos merecemos un salario digno y lucharemos con uñas y dientes hasta que lo consigamos.

Estamos orgullosos de esta huelga, y estamos asombrados del valor mostrado por toda/os nuestra/os compañera/os de trabajo hoy. Pero estamos decepcionada/os de que la lucha en Burgerville haya llegado a esto. En casi un año y medio de negociaciones contractuales, hemos avanzado mucho: desde propinas y pago de vacaciones hasta protecciones para lo/as trabajadores indocumentado/as. Sin embargo, cuando se trata del mayor problema de todos: el fin de los salarios de pobreza en Burgerville, la empresa se niega a ceder. En cambio, le pagan a un abogado antisindical de alto precio para que se disfrace y se demore en la mesa de negociaciones, con la esperanza de que el hecho mismo de nuestra pobreza nos obligue a aceptar con desesperación cualquier trato que las empresas ofrezcan.

Además, la/os trabajadores en huelga están inspirados en la historia de Anthony, un trabajador de largo tiempo de Burgerville en Vancouver, y padre de una hija de un año, que fue suspendido el domingo por enfrentarse a su manager racista y abusivo. Trabajador de color, Anthony experimentó acoso racista de rutina por parte de la gerencia de Burgerville, incluido el hecho de que un gerente, con un tatuaje de los Estados Confederados, lo llamara la palabra “N”. Cuando fue a recursos humanos, trataron de ocultar la queja. Y cuando finalmente se enfrentó a su gerente al respecto, con el respaldo del Consejo Laboral del Suroeste de Washington, fue castigado. A partir de hoy, el puesto de Anthony sigue en peligro. La historia de Anthony nos recuerda el comportamiento mezquino y vengativo que hemos visto de esta compañía llamada ‘progresista’ una y otra vez. También nos recuerda de qué trata y siempre ha sido nuestro sindicato: empoderar a lo/as trabajadores para que denuncien colectivamente y tomen medidas contra las diversas formas de injusticia que enfrentamos a manos de nuestro/as jefes.

Esta huelga marca el comienzo de una nueva fase en nuestra lucha. No hay vuelta atrás de esto. Hasta que Burgerville Corporate acepte un acuerdo justo, no habrá límite para nuestras acciones sindicales.

El Sindicato de Trabajadores de Burgerville organizará una serie de acciones públicas esta semana para apoyar a lo/as huelguistas. Invitamos a cualquiera que se preocupe por luchar contra la pobreza y la codicia corporativa para que se solidarice con nosotros.

Las acciones continuarán hasta que ganemos justicia!

 

 

Que es un lugar de trabajo? Raza, la lucha en el trabajo y el IWW. 

por: Juicy Parsons, Twin Cities

traducción por: Grace ML

Comités de empresa, plantas de producción, negociación colectiva, contratos. ¿Qué significan estas palabras para tí? Pues bien, depende de tu experiencia de vida, por supuesto. Para mí y otras trabajadoras de mi sector, esas palabras han sido asociadas con colegas que tienen “trabajos reales”. ¿Entiendes?, aunque tengo un trabajo real en un sector real, no todos los sectores son tratados de manera igual.

Trabajo en el sector servicios. Camarera, mesera, servidora, da igual. En Estados Unidos, el sector servicios ha sido desarrollado al margen de otros sectores porque algunos de los ingresos de quienes trabajan en él son respaldados por la gratificación, lo que está fuera del alcance de las nóminas. Esta situación ha generado lagunas legislativas, exclusión, lucha interna y sobretodo una estructura de clase dentro del sector servicios que es muy difícil de derribar. Llevo en el sector servicios desde que tengo 15 años (Tengo 31 ahora, básicamente la mitad de mi vida). Solamente trabajé en otro sector por un año, en el sector de la imprenta, y llevo intentando dejar este algunos años. Me pasa algo similar que a otras/os compañeras/os del sector, no tengo cualificación, he tenido experiencias cortas fueras del sector, y he desarrollado una dependencia crónica y adicción a ciertas sustancias.

Este sector es altamente precario debido a la forma en la que ha sido desregulado y separado de los lugares de trabajo tradicionales. Por supuesto, existe una clase media-alta de empleadas/os del sector servicios que gana más de 30 dolares la hora, pero es una pequeña minoría, quienes tienen el capital social y profesionalismo para impulsar las tan lejos. Una amplia selección de miembros de la sociedad que son de clase baja, criminales, ex-convictas/os, adictas/os, inmigrantes indocumentadas/os y trabajadoras/es del sexo, encuentran trabajo en mi sector.  He trabajado junto a esta gente a lo largo de toda mi vida. Lo que no se cuestiona en esta cultura de trabajo es la falta de asistencia médica y otros beneficios, cobrar en efectivo, habitualmente fuera de nómina, lo que permite a la gente con antecedentes penales y sin documentos de ciudadanía tener una oportunidad para sobrevivir, pero aún a manos de la discreción y la explotación de las/os jefas/es. Para ser claras, como revolucionaria, estoy orgullosa de toda la gente que me encuentro en el trabajo. Sin embargo, la incomprensible naturaleza de nuestro trabajo es lo que nos hacer continuar ignoradas/os, no invitadas/os, no preparadas/os o confundidas/os acerca de nuestro sitio en el ámbito de la ‘organización del lugar de trabajo’.

Mesera/os y camareras/os, son especialmente alimentadas por las/os jefas/es con esta idea de que somos nuestras propias jefas/es. La jerarquía de las/os empleadas/os con propina crea una meritocracia falaz. En el sector servicios, quienes ganan más dinero deben cumplir con normas de profesionalismo muy rígidas y coloniales, una idea que, por supuesto, prevalece en la mayoría de las industrias. En el sector servicios esto se ve marcado por las condiciones materiales que las/os trabajadoras/es menos “profesionales” tienen que enfrentar. El término “última/o en contratar, primera/o en despedir” es especialmente válido en esta situación de trabajadoras/es negras/os o racializadas en el sector servicios. Esa expresión no es baladí, todo Estados Unidos se apoya en los estándares de “profesionalismo” europeos. Aquellos que no han dominado la retórica, las habilidades y la apariencia de un profesional enfrentan la pérdida crónica de empleos, el robo de salarios, la explotación y un apoyo Federal muy limitado.

Entra el IWW. La primera vez que escuché hablar de IWW fue cuando visité Occupy (en Minnesota). La acampada estaba justo al lado de donde vivía, y en mi camino hacia el trabajo en un bar en el centro de Minneapolis. Comencé a ver todos los cambios positivos que la gente quería hacer en la sociedad y a conocer más sobre la clase dirigente y el capitalismo. Estas serian mis primeras interacciones serias con sindicalistas, (a pesar de haber sido miembro de “Comida y Bebida Local no-se-que” en el aeropuerto) y la primera vez que entendí acerca de la importancia de los sindicatos. Todavía no la entiendo completamente, ya que solo he sido sindicalista una vez en los últimos 12 trabajos en el sector servicios. Pero lo que he aprendido, es como la solidaridad es el arma de la clase trabajadora contra la clase dirigente. Este nivel de solidaridad es lo que me hizo comenzar a entender, especialmente cuando “Occupy the Hood” apareció para gestionar las preocupaciones de las personas negras viviendo en los Estados Unidos. Ver a algunos miembros de IWW ser parte de esa conversación sobre nuestras desventajas materiales se me quedaría grabado.

Además, soy una entusiasta seguidora del hip-hop femenino, que habla de la necesidad de unos feminismos para las mujeres pobres no cualificadas y no binarias del gueto. Gestiona las preocupaciones ampliamente ignoradas por las feministas blancas convencionales, especialmente sobre cómo la sociedad trata a la gente que utiliza el sexo como herramienta de trabajo, usuarias/os de drogas, y gente presa. Esto va en línea con la experiencia de vida que tengo trabajando en bares, donde he valorado a toda esa gente con la que estuve en contacto. Si tuviera un sindicato donde participaran toda la gente con la que he trabajado, sería uno bien colorido, con un montón de inmigrantes, adictas/os al alcohol y las drogas, trapicheras/os, un montón de mujeres, trabajadoras sexuales de todos los géneros, jugadoras/es profesionales, estudiantes, y algunas/os trabajadoras/es sin hogar. (Las/os trabajadoras/es sin hogar no son un nuevo fenómeno como algunos medios quieren hacernos creer, confía). No sería maravilloso si tuviéramos un sindicato como ese?

Cuando Occupy se disolvió, me volví a encontrar con IWW cuando estaba trabajando en la abolición de las prisiones. Fue en 2014, cuando descubrí que IWW trabajaba en la organización de presas/os, que volví a reconectar con viejas/os wobblies que había conocido anteriormente. Eché un vistazo a las ideas del “Gran Sindicato”, y encontré que el sindicato tenía una historia de “primeras” y “solos”. El pensamiento de un sindicato solo para mesera/es y camareras/os no me gustaba, que la representación de las mesera/os, camareras/os fuera frecuentemente la imagen de alguien pobre y negra/o, era una idea que me resentía. Siempre encontré más afinidad con la gente de la parte de atrás (cocineras/os, friegaplatos…) quienes tenían que lidiar con similares circunstancias como deudas, inestabilidad habitacional, largos trayectos al trabajo, y vivir en pobres barrios como en los que habitualmente trabajamos. El único sindicato que había querido, era uno que tuviera a todo el mundo en la misma lucha. Cuando conocí la diferencia entre sindicatos de oficios y el IWW, fue cuando empecé a estar interesada. Entonces, alguien me dijo que se motivaba a mendigas/os y trabajadoras/es del sexo a que se organizarán dentro del IWW, saqué la tarjeta roja con la intención de iniciar una camarilla de africano/as (African People’s Caucus), algo que podría ayudar a las/os Wobblies negras/os a desarrollar su conciencia política. Pensaba que era el único sindicato que tenía la oportunidad de hablar a toda la clase trabajadora.

Desde que me afilié, me he encontrado con que mucha gente, la mayoría no se dedica a la organización de lugares de empleo en el IWW. (Burgerville y Stardust Family United siendo campañas interesantes). Hay algunas razones para esto, unas por las que el sindicato es responsable, pero otras porque factores externos entran en juego. Uno de estos factores es el cambio de naturaleza del puesto de trabajo.

En los últimos 15 años he visto cómo las agencias de empleo se han convertido en salas de ordenadores desamparadas, han desaparecido las formaciones, las fábricas han cerrado y han dado paso al trabajo a tiempo parcial. Las personas negras y otras personas económicamente desfavorecidas son encarceladas con tasas extremas. No sólo a través del encarcelamiento masivo, los complejos sistemas de supervisión estatal y los programas de trabajo post-carcelario están cambiando la cara del lugar de trabajo tradicional. Los sindicatos son débiles desde el punto de vista legislativo. Hay grandes segmentos de la clase obrera negra en los principales sindicatos empresariales, pero esto no se traduce necesariamente en poder obrero. “Lucha por $15” ha sido prometedor en el desarrollo de la conciencia de la clase en la gente negra, especialmente en la comida rápida, incluso con sus limitaciones basadas en el salario. Ha sido uno de los pocos movimientos sindicales en mucho tiempo que ha hablado con los segmentos más pobres de las/os trabajadoras/es. Se trata de personas que dependen de una multitud de empleos a tiempo parcial no cualificados y poco remunerados para ganarse la vida, y ese segmento de la población está creciendo. Los lugares de trabajo tradicionales están siendo desarraigados por la automatización y las industrias alternativas.

Históricamente, las personas en lugares de trabajo no tradicionales han sido excluidas de la mayoría del movimiento sindical, incluso en medio de la realidad de que las/os trabajadoras/es no tradicionales y las/os desempleadas/os son innegablemente parte de la “clase obrera”. Lo que me impresionó del modelo de “One Big Union” es que este podría ser un lugar para coordinar a muchos sectores especiales y excluidos de la clase obrera. Estamos viendo un futuro en el que la clase obrera, especialmente las mujeres y las personas racializadas, trabajan a tiempo parcial, a remoto, en el hogar, por cuenta propia y en economías clandestinas. Mucha gente que se parece a mí y viene de vecindarios similares se gana la vida comprando y vendiendo productos (a menudo con exceso de existencias o robados) en línea y en los mercadillos. Mi desafío a largo plazo para el IWW es que continúen con su legado histórico de abrir los esfuerzos organizativos a toda la clase obrera. Esto requerirá un nivel excepcional de comprensión y conciencia acerca de la gente en las clases bajas/lumpen.

Se tendrán que desarrollar algunas estrategias de organización cohesivas para tratar con las realidades que TODAS/OS las/os trabajadoras/es enfrentan. El trabajo del Comité General de Defensa, por ejemplo, debería incluirse absolutamente en la estrategia de “organización del lugar de trabajo” del IWW. La realidad de nuestro tiempo es que la clase obrera está enfrentando una tremenda cantidad de violencia política y destrucción social en el trabajo y en casa. Hay autónomas/os, programadoras/es, diseñadoras/es y administrativas/os en línea que tienen que organizarse todos los días contra el derecho alternativo y las/os jefas/es en el trabajo. Siempre recordaré mi primera formación de Organizadora 101-durante el ejercicio de mapeo social me reí mucho mientras dibujaba líneas rojas que conectan a los trabajadores con los gerentes que les habían suministrado cocaína. Mis compañeras/os de trabajo (en su mayoría blancas/os, de principios de los años 20) han estado mucho más agitadas/os por la brutalidad policial y por Philando Castile que por las quejas “tradicionales” en el lugar de trabajo. Cuando considero organizarme con las/os trabajadoras/es de la industria de servicios, el factor más significativo en el que pienso es, si las luchas de la gente con el abuso de sustancias o los juegos de azar obstaculizarán su organización, y cómo combatir esto de una manera seria.

Por mucho que me gustaría concluir con un final de cuento de hadas, sería prematuro e infundado. Varias campañas para incluir a más segmentos de la “clase obrera” han sido definitivamente recibidas con hostilidad. El Comité Organizador de Trabajadoras/es Encarceladas/os es un gran ejemplo de cómo la IWW fue capaz de superar la estrecha ideología “obrerista”. De hecho, “economistas” y “obreristas” levantan la cabeza de vez en cuando, afirmando que el IWW debería adherirse a formas estrictas y francamente arcaicas de organización en el lugar de trabajo. Mi mayor preocupación con respecto a esto se refiere a quiénes serán incluidas/os y quiénes serán excluidas/os. ¿Continuará la”One Big Union” anticapitalista ese legado de organización seria con trabajadoras/es “no tradicionales”, o simplemente se tolerará a estos trabajadoras/es para preservar la política radical sobre el papel? Para mí, la decisión depende de las/os miembros. Sin embargo, si no elaboramos estrategias y proponemos formas innovadoras e inteligentes de organizarnos junto a toda la clase obrera, el IWW estará atascado tratando de organizarnos en cerradas plantas de producción.

 

 

El Congreso de Organización Sindical IWW en Seattle 2019

Por: x331980

traducción: Monica K.

Un informe sobre el Congreso de Organización Sindical IWW en Seattle, Washington, EEUU – 2019

Treinta organizadores de Canadá y Estados Unidos se reunieron en Seattle del 29 al 30 de junio para el Congreso de Organización del sindicato IWW. El congreso fue organizado por el Departamento de Organización de IWW y hospedado por la sede de Membresía General en Seattle donde se encuentran varias campañas sindicales y la membresía crece cada vez más. Los organizadores vinieron de la bahía de Tampa, Baltimore, Nueva York, Montreal, Edmonton, Los Ángeles, Vancouver, Portland, y San Francisco. El congreso fue un éxito y claramente un reflejo del aumento en campañas sindicales IWW. En el Congreso de Organización del 2016, se analizaron 5 campañas sindicales activas, mientras que en el congreso del 2019 se presentaron más de una docena.

Organizadores de campañas actuales y conocidas como las del Sindicato de Trabajadores Burgerville (Portland, Oregon), Familia Unida Stardust (Nueva York), Sindicato de Trabajadores y Trabajadores Autónomos (Montreal, Quebec), y Seattle GCI (Campañas de Base Comunitaria, la cual terminó de golpe cuando la compañía se fué ya que el sindicato estaba ganando terreno) se reunieron con miembros de más de una docena de campañas IWW todavía ocultas. Hubo un amplio espectro de industrias representadas, entre ellas: educación, comercios minoristas, salud, tecnología, mensajeros, videojuegos, y servicios legales.

Entre los talleres del congreso se incluyeron temas como los pros y contras de las elecciones NLRB (Junta Nacional de Relaciones del Trabajo, una agencia independiente gubernamental que se encarga de elecciones sindicales y prácticas laborales), el desarrollo del apoyo comunitario, victorias sobre concesiones ganadas, preparación para negociaciones formales de convenios, reuniones y entidades que hacen decisiones, leyes laborales y como o no presentar quejas de prácticas injustas (ULPs), priorización de quejas de la planta o tienda para aumentar las chances de ganar concesiones, el rol de los miembros que organizan desde afuera, y maneras de evitar agotamiento. En grupos pequeños, los organizadores hablaron de sus campañas respectivas y compartieron ideas sobre cómo manejar ciertos problemas, y cómo aprovechar y optimizar victorias. Varios aplaudieron cuando las estrategias de acción directa ganaron concesiones inmediatas, y todos disfrutaron de las anécdotas del sindicato ganándole al jefe. Hubieron quejidos también cuando algunos describieron momentos donde las cosas no funcionaron, por ejemplo, cuando un compañero de trabajo habló de más, o cuando algún otro trató de tener un acuerdo por su propia cuenta con el jefe.

El programa formal llamado “organización externa” de IWW en Seattle fue bastante interesante. Organizadores externos (OE) son trabajadores con experiencia en organización sindical encargados por el comité de campañas para aconsejar organizadores en campañas sindicales activas. El rol del OE es de servir como un educador, confidente, y mentor para aquellos organizadores que generalmente no tienen mucha experiencia organizando sindicatos. Los OE usan diferentes herramientas a las de los organizadores que se encuentran en el lugar de trabajo. Por ejemplo, como no tienen contacto con los trabajadores, solamente trabajan directamente con los miembros del comité de organización que existe dentro del trabajo. Como no forman parte del lugar de trabajo, no pueden conseguir conversaciones privadas con los trabajadores, ni construir mapas sociales sin contexto personal, y tampoco están al tanto del día a día de las decisiones que se hacen durante una campaña de organización.

Varios de los miembros IWW que asistieron al congreso también formaban parte de sindicatos empresariales (sindicatos típicos y generalmente no muy democráticos). Estos miembros podían comparar a favor la estrategia de solidaridad sindical (el modelo de organización apoyado por IWW) en contra de la burocracia y falta de representación en los sindicatos más típicos.

Por consenso, se mantuvo que la Administración Regional de Norte América podría mejorar en cómo apoya la actividad sindical proporcionando más fondos para los Entrenamientos de Organización (especialmente los cursos 102 que le siguen al curso básico), y también ofreciendo más Entrenamientos Para Entrenadores para poder tener suficientes entrenadores en IWW. Las campañas activas y los servicios de traducción también necesitan subvenciones urgentemente.

Esta fue una de las reuniones IWW de mayor calidad que este escritor tuvo el placer de asistir en décadas. Entre los participantes habían tantos hombres como mujeres, y la comunidad LGBTQ estaba bien representada. Las charlas fueron respetuosas, la risa y los aplausos frecuentes, y la buena fé se sintió durante todo el fin de semana. Durante los encuentros sociales del viernes y sábado se solidificaron lazos amistosos entre nuevos amigos. Luego de un emocionante y afinado canto a coro de Solidarity Forever (Solidaridad para siempre), los participantes del congreso se fueron yendo con una convicción fuerte en nuestro modelo de organización, con una esperanza firme para el futuro de IWW, y con mucha fé en nuestros compañeros del sindicato. El Congreso de Organización en Seattle reveló el corazón y el alma de IWW: la organización sindical basada en la acción directa y manejada por trabajadores.

Trabajadores de Burgerville se declaran en HUELGA

Trabajadores de Burgerville en tres tiendas se declaran en huelga por negociaciones de mala fe
por: Sindicato de Trabajadores de Burgerville – Portland, Oregon, EEUU
Contacto: Emmett Schlenz, 401-855-9440, emmett.schlenz@gmail.com

PORTLAND, OR: El viernes 9 de agosto, el Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) se declaró en huelga en tres tiendas para exigir que Burgerville negocie con el Sindicato de buena fe y presente a los trabajadores una propuesta seria de salarios más altos. En una acción coordinada, más de 50 trabajadores de las ubicaciones de Hawthorne, 92nd & Powell y Montavilla Burgerville se declararon en huelga. Esto se produce después de meses sin una nueva propuesta salarial de Burgerville, y después de que la BVWU presentó un cargo de Práctica Laboral Injusta (ULP) contra Burgerville por negociaciones de mala fe. Los trabajadores volverán a trabajar mañana.La BVWU ha estado en negociaciones contractuales con Burgerville por más de un año. En ese tiempo, la única propuesta salarial que Burgerville ha presentado a la mesa de negociaciones es un aumento de $ 0.13 / hora, que presentaron hace cinco meses. La BVWU consideró que esta propuesta era inaceptable, ya que no se acerca en absoluto a satisfacer las demandas de los trabajadores de un salario digno: un aumento de $ 5 para todos los trabajadores por hora al final del contrato de tres años, y para que las nuevas contrataciones comiencen a $ 15 / hora inmediatamente.

En este momento, Burgerville les paga a muchos empleados salarios de pobreza, lo que significa que los trabajadores no ganan lo suficiente para mantener un nivel de vida digno. “Cuando los trabajadores de Burgerville tienen que elegir entre pagar el alquiler y pagar los alimentos, algo anda mal”, dijo Emmett Schlenz, un trabajador de Hawthorne que participó en la huelga. “Ellos [las corporaciones de Burgerville] deberían avergonzarse de sí mismos por luchar para mantener a la gente en la pobreza”.

Desde esta primavera, Burgerville ha prometido repetidamente ofrecer a los trabajadores una mejor propuesta salarial y luego no lo hizo, rompiendo sus promesas y los plazos que se fijaron. “Nos han estado persiguiendo durante meses”, dijo Drew Edmonds, un trabajador de Montavilla Burgerville que se declaró en huelga. “No quieren hablar con nosotros, no quieren trabajar con nosotros y ahora no vendrán a la mesa de negociaciones”.

El pasado miércoles 7 de agosto, Burgerville tenía previsto reunirse con la BVWU para una sesión de negociaciones contractuales y presentar una nueva propuesta salarial. El martes, Burgerville le dijo al Sindicato que no se reunirían para negociar al día siguiente, debido a la posibilidad de una huelga el miércoles. Burgerville citó específicamente que los Gerentes Generales no podrían asistir a la negociación, ya que tendrían que estar presentes en sus tiendas para manejar posibles huelgas. La BVWU sostiene que algunos Gerentes Generales regularmente se pierden las sesiones de negociación, y esta es una razón inadecuada para justificar una vez más la postergación de las negociaciones contractuales.

Retrasar la sesión de negociación tiene un impacto muy inmediato en trabajadores como Betty Buchanan de Montavilla Burgerville, que no pueden permitirse el lujo de seguir esperando un aumento. Buchanan dijo: “He tenido que vender lo único que me quedaba de mi padre antes de que falleciera, solo para poner comida en la mesa. Voy a la huelga porque siguen estancados y necesitamos un aumento y un contrato justo ahora “. Mark Medina, un trabajador en huelga de 92nd & Powell, declaró que “todos los meses la empresa se niega a avanzar hacia un buen contrato, todos los meses hacen excusas, es un mes que las familias trabajadoras tienen que prescindir “.

El miércoles, la BVWU presentó un cargo de Práctica Laboral Injusta (ULP) ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales, declarando que la decisión de Burgerville de posponer una sesión de negociaciones contractuales sobre la base de una posible huelga constituye negociación de mala fe. Según Mark Medina, el razonamiento corporativo de Burgerville para retrasar la sesión de negociación no se cumple porque “cualquier día que la empresa se niegue a negociar de buena fe presentando propuestas reales, es un día potencial de huelga, independientemente de si es la próxima semana, el próximo mes, o el año que viene “.

Esta mañana, los trabajadores de Burgerville de las tiendas Hawthorne, 92nd & Powell y Montavilla se declararon en huelga para mostrar a Burgerville Corporate que no tolerarán más demoras en la negociación sobre los salarios. “Estamos en huelga porque este tipo de comportamiento no puede sostenerse”, dijo Nathan Iles-Pride, un trabajador del Hawthorne Burgerville. “Negociación de mala fe, arrastrar los pies sobre el tema salarial, negarse a negociar, esto es inaceptable. Hemos estado luchando durante años y ya es hora de que veamos resultados reales “.

La BVWU ha ganado elecciones en cinco tiendas de Burgerville y es el sindicato de trabajadores de comida rápida más grande en la historia de los Estados Unidos. Los trabajadores han estado luchando durante años por salarios justos, el fin de la colaboración voluntaria de Burgerville con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), atención médica asequible y mejores condiciones de trabajo. Las corporaciones de Burgerville han tratado de bloquear las demandas del Sindicato en cada oportunidad y volvieron a las políticas acordadas en la mesa de negociaciones. La empresa también se ha involucrado en actividades ilegales, como cambiar las políticas en las tiendas involucradas en la negociación sin consultar primero al Sindicato. Hasta que se negocie un contrato justo, la BVWU continúa llamando al boicot de todas las ubicaciones de Burgerville.

Los Trabajadores Industriales Chilangos

por: SITT-IWW Ciudad de México

En 1919, los miembros del IWW en la Ciudad de México trataron de establecer una presencia del IWW en el capital. Pero fueron reprimidos por el gobierno federal; sus miembros extranjeros deportados del país. Desde entonces, a nuestro entender, no se ha tratado de reiniciar la presencia del IWW por estos sitios: hasta ahora, cien años después. Desde de medios de marzo 2019, hemos estado tratando de organizarnos bajo la bandera de los Industrial Workers of the World, y estamos muy estusiasmados para continuar creciendo.

Empecemos por el principio. ¿Cómo es que nosotros, siendo de México, descubrimos una organización como el IWW? En resumen: una frustración -y decepción- entre trabajadores y estudiantes con el nuevo gobierno socialdemócrata. De esta manera, buscamos una alternativa para empezar a construir solidaridad entre nosotros sin tener que depender de alguien más, y descubrimos a los IWW tras una serie de días de investigación de formas efectivas para organizarnos.

Permítanos presentarnos

HJ es un estudiante que quiere convertirse en ingeniero en transportes y organizar todo tipo de conductores.

CH es un maestro que ha estado en Chiapas varias veces, y siempre ha tenido la oportunidad de apoyar cualquier proyecto para evitar la destrucción del ambiente.

JL es un periodista interesado en la autogestión de los trabajadores, y actualmente está involucrado en ayudar a trabajadores encarcelados.

LM es un historiador del trabajo que lee un montón. Siempre se está informando sobre las últimas reformas de la Ley Federal del Trabajo y sobre noticias sobre huelgas.

FH es un programmador que quiere usar la automatización para ayudar a los trabajadores y apoyar a las cooperativas de trabajadores siempre que sea posible.

SM es un bici-repartidor de alimentos que está extremadamente preocupado por las condiciones precarias que ellos deben de tolerar mientras trabajan. También le encantan las bicicletas.

Ellos son los miembros más activos, ¡pero eso no significa que sean los únicos! Tenemos un grupos de activistas, trabajadores, y estudiantes que están muy interesados en ayudarnos también.

Los obstáculos a superar

Relaciones laborales existentes

No es un secreto que la mayoría de los sindicatos en México son sindicatos charros. Estos “sindicatos” son controlados por el gobierno: desde sus estatuos, el secretario general, hasta el momento en que se van a huelga. También están los sindicatos blancos, los cuales son controlados por el patrón, e impiden que los trabajadores se organicen en un sindicato independiente de manera oficial.

Cuando se habla del sindicalismo en México, lo que viene a la mente es la corrupción, la opacidad, la poca defensa de los trabajadores y la sumisión ante el poder. Los sindicatos en México no son el factor de deliberación ni la movilización; sino de contención, al contrario que otros partes del mundo.

La situación de los disidentes

Por acá, muchos activistas, periodistas, defensores de la tierra, y promotores de los derechos humanos han sido espiados y asesinados por el gobierno, y la impunidad no permite que se lleve a la luz sus acciones. Esto ha desembocado en unos trabajadores interesados en unirse, además de que la manera en que los medios cubren a los sindicalistas es muy desfavorable.

¡No hay tiempo suficiente!

El 75% de los trabajadores en todo el país deben de trabajar por más de 8 horas diarias y seis días a la semana, lo que impide que puedan asistir a reuniones sindicales o que se puedan organizar con sus compañeros de trabajo, pues están agotados al final del día y ya no les quedan energías.

Concluciones

En general, realmente creemos que los IWW es la mejor manera de organizar el trabajo, ya que tiene una larga historia de experiencia. Realmente esperamos poder organizarnos industrialmente en todo México, ya que vemos muchos problemas que podrían resolverse a través del modelo organizativo del IWW.

Recordando un Wobbly de mucha admiración: Vincent St. John

Por: Juan Conatz

Traducción por: JP y KF

Durante los 114 años de la existencia de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), ha habido muchos organizadores y miembros cuyos nombres ha llegado a prominencia entre el sindicato. Algunos han tenido respeto, a otros los han odiado, y otros han tenido una mezcla de los dos. Pero nadie ha sido tan admirado en el IWW como Vincent St. John.

Nombrado “El Santo,” St. John nació en 1876 de padres Irlandés-holandés. Durante sus primeros 15 años, su familia se cambió frequentemente de lugares, residiendo en cuatros estados diferentes hasta que se estableció en Colorado en 1895, cuando St. John tenía 19 años.  Ahí comenzó a trabajar como minero y organizador del sindicato.

Con la edad de 24 años, fue elegido presidente de su sindicato local, en Telluride, de la Federación Occidental de Mineros (Western Federation of Miners – WFM). Al siguiente año, el local de Telluride fue involucrado en una huelga ferozmente disputada. Uno de los dueños de las minas organizó una “Alianza Ciudadana” anti-sindical para oponerse a los mineros huelgistas.

La policía delegó y armó a los esquiroles. En respuesta, St. John ordenó 250 rifles y 50,000 rondas de municiones para el sindicato. A medida que la huelga se prolongaba, ocurrió una confrontación entre los esquiroles y los huelgistas, en la que hubo disparos y unos cuantos hombres muertos. Al final de la batalla, los esquiroles se retiraron, y los huelgistas ocuparon las minas, prefigurando las huelgas de brazos caídos y las ocupaciones que primero hicieron el IWW en 1906 y luego seguido por el Congreso de Organizaciones Industriales (Congress of Industrial Organizations – CIO) y sindicatos independientes en los 1930s.

Un año despues, con la huelga en calma, Arthur Collins, quien organizó la Alianza Ciudadana, fue baleado y asesinado. Aunque poco evidencia existió para implicar a St. John, lo acosaron y lo pusieron en la lista negra de trabajadores mineros por años. Durante el mismo tiempo, y añadiendo a la mitología de su sobrenombre, St. John estuvo involucrado en el rescate de un desastre minero. Fue considerado un héroe local. Sin embargo, debido ha esto contrajo asma bronquial crónica a cambio de sus esfuerzos, se piensa que esto contribuyó a su temprana muerte.

Radicalizado por sus experiencias como minero en el Oeste Americana, St. John estaba considerado parte de la izquierda del sindicato Federación Occidental de Mineros (WFM). Cuando el WFM se convirtió en uno de los sindicatos fundadores del IWW, él se lanzó a si mismo entre el trabajo del IWW también. Además, se juntó al Partido Socialista de América, incluso se postuló para un cargo político en un momento dado.

En la Convención General del IWW de 1906, St. John fue uno de los principales de los “sindicalistas revolucionarios” que querían y lograron correr al presidente del nuevo IWW, Charles Sherman, considerado demasiado conservador. Además, los sindicalistas revolucionarios lograron abolir el cargo de presidente. Eligieron a St. John como ‘Organizador general’. En el mismo año, lo arrestaron en el área Coeur d’Alene en Idaho, mas probable por agitación sindical.

A finales de 1906 y principios de 1907, St. John estaba muy involucrado en la huelga de Goldfield, Nevada. Goldfield, que ahora es una ciudad muerta, fue una zona de minas en auge con cerca de 20,000 habitantes en ese tiempo. La huelga por la WFM, ahora afiliada con el IWW, fue confrontada de nuevo por una Alianza Ciudadana, y también por ley marcial y tropas federales. Aunque los trabajadores del pueblo Goldfield se organizaron con el IWW e iniciaron una huelga en simpatía con los mineros, la entrada de las tropas federales en el asunto dío fuerza a los dueños de las minas, y los usaron para recortar los salarios y declarar la política de “trabajo abierto” [“Open Shop” – osea, libre de sindicato].  Implicaron a St. John otra vez en un asesinato, con poca o ninguna evidencia, este vez de un dueño de un restaurante local.

Complicando aún más la huelga, e involucrando a St. John, fue una disputa jurisdiccional entre la WFM y una sección local del los Carpinteros de la Federación Americana del Trabajo (American Federation of Labor – AFL), que aparentemente se volvió violenta. Alguien, posiblemente un miembro de la AFL, disparó a St. John iriendo su mano, deshabilitandola por el resto de su vida. A pesar de que la huelga se considera una pérdida, ganaron el día de ocho horas de trabajo, algunos aumentos salariales, y otros beneficios. Sin embargo, la experiencia llevó a la salida de la WFM del IWW y St. John salió o fue expulsado de la WFM mas adelante en ese año.

En la Convención del IWW en 1908, St. John presidió. Aunque dudaba en llevar la moción para el debate, al final St. John se puso del lado de los “accionistas directos” en contra de los “socialistas políticos” como Daniel DeLeon. También lo eligieron como Secretario general (GS), cargo que ocupó hasta que salió del sindicato. Al entrar a su posición, él encontró al sindicato en profunda crisis financiera y suspendió el Boletín del Sindicato Industrial (Industrial Union Bulletin), una publicación con raíces en la facción “sindicalistas revolucionarios” de 1906. Para los próximos años, en su cargo como GS del IWW, ayudó a dar forma al sindicato en un modo radical y vió al sindicato crecer diez veces más en membresía. Muchas de las huelgas famosas, campañas de organización dinámicas, y estrategias innovadoras occurieron en esta epoca antes de la Primera Guerra Mundial, cuando St. John era el GS. Adicionalmente, actuó como una de las caras públicas del sindicato, llamando en las páginas de los periódicos sindicales, como Solidarity, para reforzar las luchas de libertad de expresión (“Free Speech Fights”) en lugares como Spokane, Washington y Duluth, Minnesota. A los alcaldes de Fresno y San Diego, California, St. John les envió declaraciones diciendo, “Se establecerá  la libertad de expresión… aunque tome veinte años.”

En 1914, posiblemente ahogotado después de años de batallas de organización y peleas faccionales, St. John renunció a su cargo de Secretario general y se fue al suroeste de Estados Unidos para ser prospector de oro. A pesar de su cambio, no se salvo de ser arrestado en 1918 durante la guerra, como parte de la persecución del IWW por el gobierno de EEUU. Lo pusieron a juicio junto con 101 otros Wobblies. Aunque St. John era un radical laboral con poco ilusiones en el sistema de justicia, su sentencia de viente años lo sorprendió. “No pensaba en que justicia de turba prevalecería en un corte de Estados Unidos,” él dijo. Cumplió dos años y medio en la Penitenciaría Federal de Leavenworth, Kansas, antes de ser indultado.

Tras su liberación, se reincorporó al IWW, pero justo durante un conflicto con el recien establecido Partido Comunista de América (CP), el cual estaba intentando ganar Wobblies a su partido. St. John se puso del lado de los anti-CP.

Se sabe muy poco sobre lo que él hizo entre su liberación y su muerte a los 56 años en San Francisco. St. John fue enterrado en una tumba sin marcas en Oakland, California. Casi 70 años después, finalmente, fue donada una lápida adecuada:

VINCENT ST. JOHN

1876 – 1929

“THE SAINT”

GENERAL SECRETARY

INDUSTRIAL WORKERS OF THE WORLD

Anunciando el “Sindicato Chico Grande”!

“Little Big Union” ante la empresa de comida rápida Little Big Burger en Portland, Oregon

traducido por J. Pierce

Las y los trabajadores de Little Big Burger sabemos que nuestra seguridad, bienestar, y voces son importantes. Cada día servimos a los clientes, cocinamos la comida, limpiamos las mesas, y lavamos los platos. Hemos formado el Sindicato Chico Grande (Little Big Union) para asegurarnos que Little Big Burger es realmente inclusivo de nuestra voz colectiva como trabajadores.

Portland, Oregon, EEUU, es la zona de impacto para organización de trabajadores de comida rápida. Amamos ésta ciudad y llamamos el Noroeste Pacífico nuestro hogar. Sin embargo, el alquiler y el costo de la vida han continuado incrementando mientras nuestras salarios no han aumentado. Hoy en día, es cada vez mas difícil vivir en los vecindarios que servimos. Ésta es la razón por la cual estamos orgullosos de estar en solidaridad con el Sindicato de Trabajadores de Burgerville, como miembro/as de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), en la lucha de hacer el trabajo de servicio de comida un trabajo honesto, digno, y seguro.

Little Big Burger ya no es una empresa pequeña, fue adquirido en 2015 por una corporación multinacional de Carolina Norte, Chanticleer Holdings. Nosotros los y las trabajadores y nuestras familias dependemos en estos trabajos por nuestro sustento, y esperamos que los y las que preparan la comida, sirven a los clientes, y crean el ambiente que ha construido Little Big Burger pueden crecer con nuestra empresa.  Las y los trabajadores siguen esforzandonos por estirando los cheques mes a mes, sobreviviendo con el salario mínimo, propinas inseguras, y horarios inconsistentes publicado a veces uno o dos días antes de iniciar la semana laboral. Estamos orgullosos del trabajo duro que proveemos a Little Big Burger y por eso demandamos:

  • aumentos de $5 por hora
  • horarios justos y consistentes
  • trabajos seguros y saludables
  • trato respetuoso y profesional de la gerencia
  • beneficios como estancias infantiles, días de incapacidad pagados para madres y padres, cuidado de la salud de calidad, cajas de comida, pases de autobús, pases de estacionamiento, y cervezas de turno
  • días de enfermedad pagados y vacaciones
  • autonomía laboral para reusar servicio a clientes abusivos o peligrosos
  • días inhábiles pagados
  • políticas transparentes para ser empleado (contratado) y/o despedido
  • trabajos santuarios

Al reconocer el Sindicato Chico Grande, Little Big Burger pasará a ser la segunda empresa de comida rápida de la historia de Estados Unidos para iniciar una relación de negociación colectiva con un sindicato. Creemos que Little Big Burger merece este distintivo.

Somos tus vecinos, tus amigas y amigos, tus compañero/as escolares, tu familia, y estamos apenas sobreviviendo como todos los trabajadores de salarios bajos.

“Somos los que hacen la comida, y ahora es el tiempo de que comamos tambien!”