Preámbulo con anotaciones a la constitución del IWW

Gréve Génerale! SITT - IWW Montreal

por: Tim Acott

El preámbulo a la constitución del IWW fue aprobado en el congreso fundacional del sindicato en 1905 y ha cambiado muy poco en todos estos años. Es el documento más elegante, conciso y brillante que conozco. En la actualidad es un documento fundamental de la IWW.

Soy afiliado de base del IWW y escribo estas anotaciones sobre este importante texto con un poco de aprensión. Sin embargo, es necesario hacerlo. El lenguaje que usa es un poco anticuado, pero yo no cambiaría ni una palabra. Casi un siglo de lucha, la pérdida de las tradiciones de la clase obrera y de su transmisión oral han hecho que el texto sea un poco menos accesible para el lector moderno. Empecé a escribir estas anotaciones con un profundo respeto por los compañeros que lo escribieron y por todos los afiliados al sindicato que luego se guiaron por él, lucharon por una causa justa y nos dejaron una digna herencia hasta el día de hoy.

Los afiliados al IWW siempre han tenido iniciativa y han sido decididos en su acción. Cuando hay algo que hacer, simplemente lo hacemos. No esperamos a que los expertos nos digan cómo hacerlo o a que lo hagan por nosotros. Los trabajadores podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, si lo hacemos juntos. Es con esa actitud con la que trataré de aclarar y explicar el mejor texto escrito que jamás he visto. ¡Deseenme suerte!

Unidos“LA CLASE TRABAJADORA Y LA CLASE EMPRESARIAL NO TIENEN NADA EN COMÚN”

Empecemos. Sé que esto causa el rechazo de alguna gente. Observe que dice “la clase trabajadora y la clase empresarial”.
¿Cuáles son estas clases sociales? La clase trabajadora es la mayor parte de la sociedad y de la economía, la gente que se gana la vida con su trabajo intelectual o manual y que crea toda la riqueza pública y privada que existe. La clase empresarial es esa pequeña parte de la sociedad que obtiene su riqueza del trabajo de otras personas. Esta clase no crea riqueza, la toma de otros. Ya sé que alguna gente hace un poco de los dos; pero sólo porque algunas cosas sean de color naranja no significa que no existan el rojo y el amarillo. El IWW marca el límite en la persona que tiene poder para contratar y despedir.

No dice que los miembros de la clase trabajadora no tengan nada en común con los miembros de la clase empresarial. Eso sería estúpido. Los seres humanos tienen mucho en común. Todos comemos, bebemos agua y respiramos. Todos vivimos y, después de un tiempo, morimos. Tenemos más cosas en común que los caballos y los burros porque podemos cruzar nuestras razas y tener hijos fértiles. Podemos incluso pasar de una clase social a otra, aunque es poco frecuente. Normalmente se pasa a la clase inferior, dado que la clase trabajadora crece y la empresarial se reduce. Los miembros de las dos clases tienen algunas cosas en común, pero solo como individuos.
Y lo que es más, nosotros no les deseamos ningún mal. No los odiamos y no queremos hacerles daño. Pero sí vamos a lesionar sus intereses económicos cuando tengamos oportunidad. El IWW es una organización no violenta y siempre lo ha sido. Estamos orgullosos de eso.

Lo que esta primera frase quiere decir es que las dos clases no tienen nada en común. No es nada personal. Es la economía. Lo que nosotros los trabajadores necesitamos y queremos es justo lo opuesto de lo que los empresarios quieren y necesitan.
Queremos mejor salario por nuestro trabajo, menos horas de trabajo, un trabajo menos aburrido y repetitivo, menos peligroso y más control sobre nuestras cortas vidas. Queremos más control sobre los bienes que producimos y los servicios que ofrecemos, y sobre cómo se hacen estas cosas. Queremos más control sobre los efectos de la producción en nuestra salud, sobre la calidad y la seguridad de nuestros vecindarios y nuestras casas, en este hermoso planeta Tierra.
La clase empresarial necesita que trabajemos más horas, más duro, más rápido, más barato, con menos normas de seguridad, con menos controles de contaminación y con menos voz en las decisiones. Lo que realmente quieren son esclavos que no necesiten alimento ni paga, superrobots que sepan tanto como nosotros y puedan hacer todo el trabajo del mundo. Igual que nosotros pero con menos mantenimiento y sin problemas.

Lo que nosotros queremos y necesitamos es libertad verdadera, el control de la tierra, de los recursos, las máquinas, la toma de decisiones… en definitiva, de todo. Queremos un lugar seguro y saludable para nuestros hijos (no solo los nuestros, también los de la clase empresarial) y una vida buena y digna. Queremos, en fin, todo lo que los empresarios no desean que tengamos. Nuestras necesidades y demandas simplemente no son buenas para sus negocios.

“NO PUEDE HABER PAZ MIENTRAS MILLONES DE TRABAJADORES SUFRAN HAMBRE Y NECESIDAD AL MISMO TIEMPO QUE UNOS POCOS, LA CLASE EMPRESARIAL, DISFRUTAN DE UNA VIDA EN LA ABUNDANCIA”

Las dos clases sociales son enemigas naturales. Estamos en una guerra, una lucha entre clases. Esto no es una figura retórica. Es una guerra real, espantosa, con un número de muertos tal que dejaría a la Segunda Guerra Mundial en un juego de niños.
En esta guerra luchamos todos los días, pero no con balas y bombas. Nuestras armas son la educación, la organización y el trabajo. Luchamos sin combatir.

“LA LUCHA ENTRE ESTAS DOS CLASES SOCIALES CONTINUARÁ HASTA QUE LOS TRABAJADORES DE TODO EL MUNDO SE ORGANICEN, ASUMAN LA PROPIEDAD DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, LAS FÁBRICAS Y TIERRA, Y ACABEN CON EL TRABAJO ASALARIADO”

Nosotros no empezamos esta guerra; hemos nacido en ella. Pero estamos convencidos de que habrá que luchar y de que venceremos. No hay elección. Cada año que pasa nos quitan un poco de nuestra vida, crean más miseria, matan y mutilan a más compañeros de trabajo y destruyen un poco más el planeta. Nunca se detendrán a menos que se les haga frente. Están locos.
Seguimos hablando de las clases sociales. La clase empresarial está sumida en una locura. Nos roban más y más. Destruyen más y más. No les importa el coste en vidas, la miseria, la degradación y la contaminación. No les importa el futuro. Sólo tienen en cuenta el beneficio de sus inversiones. No les importan los niños. Sólo quieren amasar fortunas. Esa clase social es como un perro rabioso. No digo que haya que matarlos, pero hay que detenerlos. Y la única forma de hacerlo es organizando a la clase trabajadora con una estrategia clara y una acción directa. Luego hablaremos de eso.

la palabra solidaridad“LA CONCENTRACIÓN DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL EN CADA VEZ MENOS MANOS DIFICULTA LA LUCHA DE LOS SINDICATOS CONTRA EL PODER CRECIENTE DE LA CLASE EMPRESARIAL”

Recuerde que esto se escribió en 1905. Es una idea muy incisiva para su tiempo, ¿no cree? Los miembros del sindicato que escribieron esto ya vieron que esta tendencia de concentración de la propiedad en pocas manos hacía a la clase empresarial muy poderosa y la distanciaba cada vez más del resto. También vieron que este control iba más allá de las fronteras nacionales, las razas y las nacionalidades, y que se basaba en el dinero y el poder. Por esta razón fundaron un sindicato internacional, con la vocación de unir a todos los trabajadores del mundo.
Lo que ya se empezaba a vislumbrar en 1905 es algo obvio hoy en día. Ahora, sólo un puñado de las personas más ricas entre las ricas controla la mayor parte de la riqueza del mundo y tienen el poder político y militar; y esta tendencia continúa. Y están organizados, muy bien organizados. Es por eso que también los trabajadores tienen que organizarse y deben hacerlo a gran escala y rápidamente. Pero tenemos que organizarnos bien. Esto nos lleva de nuevo al preámbulo de la constitución:

“LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS SINDICATOS DE OBREROS HA DADO LUGAR A QUE LOS GRUPOS DE TRABAJADORES SE ENFRENTEN UNOS A OTROS SIN QUE NINGUNO GANE DENTRO DEL SISTEMA DE SALARIOS. MÁS AÚN, ESTAS ORGANIZACIONES SINDICALES CONTRIBUYEN AL ENGAÑO DE QUE LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES COINCIDEN CON LOS DE LA CLASE EMPRESARIAL”

Cuando hablan de “los sindicatos de obreros” se están refiriendo a la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL), que causó un gran estruendo en el mundo obrero de esa época y que tras unirse con el Congreso de Organizaciones Industriales formó lo que ahora es el sindicato AFL-CIO. Nuestra posición sobre el AFL-CIO es muy clara. El AFL-CIO tiene en sus filas un gran número de valiosos trabajadores que han luchado en la defensa de los intereses obreros muchas veces. Nosotros saludamos con respeto a esos héroes de la lucha de clases. El IWW aplaude y admira tal actitud.

El IWW ha tenido, sin embargo, alguna que otra diferencia seria con el AFL-CIO desde sus inicios. Son diferencias de opinión, ideológicas al nivel más básico. La AFL se fundó para representar los intereses de una parte muy minoritaria de la clase obrera: hombres blancos, obreros especializados, nacidos en EE. UU. y que hablaban inglés. Nunca pretendió dar respuesta a las necesidades de la clase trabajadora en general sino a una parte específica de ellos, la aristocracia del trabajo.

Estaba, y en parte lo sigue estando todavía, organizada por el tipo de trabajo que se hace. Así, los trabajadores de los ferrocarriles o del servicio de correos estaban, y están, divididos en sindicatos diferentes que no cooperaban mutuamente en la defensa de sus intereses comunes.

El resultado de este extraño concepto de organización ha sido el surgimiento de los esquiroles. Unas veces los conserjes van al trabajo cruzando las líneas de piquetes de los camioneros y otras veces los camioneros cruzan las líneas de piquetes de los conserjes, todo ello con la aprobación del sindicato. Extraño, ¿verdad? ¿Cómo se pueden conseguir demandas salariales o mejoras de las condiciones laborales en una situación así? La AFL saboteó con esquiroles muchas huelgas del IWW.

El concepto en el que se basa el AFL-CIO es que el capitalismo funciona y que los obreros, o al menos algunos de ellos, pueden recibir un trato justo si se hacen algunos ajustes en el sistema. Por otra parte, el IWW se basa en la idea de que el capitalismo no se puede reformar, no puede ponerse al servicio de nuestros intereses. Tiene que sustituirse por un sistema de democracia económica controlada por los trabajadores, pues estos nunca tendrán una vida justa bajo el capitalismo.

Diferentes ideas dan lugar a diferentes prácticas. En el fondo nos solidarizamos con los trabajadores de todo el mundo y con los afiliados de base de cualquier sindicato, pero no podemos compartir la actitud de colaboración que los dirigentes de este sindicato tienen hacia las empresas.

El IWW fue fundado por sindicalistas con experiencia que habían sufrido las heridas de la lucha de clases y estaban hartos de los sindicatos de entonces. Por eso decidieron crear un instrumento diferente de lucha por los intereses de la clase obrera.Ferrocarrileros IWW

“ESTAS CONDICIONES SE PUEDEN CAMBIAR. LOS INTERESES DE LA CLASE TRABAJADORA SOLAMENTE PREVALECERÁN SI EXISTE UNA ORGANIZACIÓN DE OBREROS DE TODAS LAS INDUSTRIAS CAPAZ DE REALIZAR UNA HUELGA QUE PARALICE LA PRODUCCIÓN Y EN LA QUE UNA INJURIA COMETIDA CONTRA UNO ES UNA INJURIA CONTRA TODOS”
Y eso es lo que hicieron. Crearon un sindicato democrático controlado por sus bases para evitar la corrupción y la burocracia sindical. El sindicato es independiente de cualquier partido político. En él están representados todos los trabajadores de una empresa: el cocinero, el oficinista, el conserje, el camionero… todos en el mismo sindicato. La forma en que está organizado el sindicato obedece al hecho de que sus intereses son idénticos.

El IWW existe para luchar por los trabajadores y para nadie más. No se creó para defender al Estado, a los políticos, a los burócratas de carrera, a los mafiosos, a ninguna religión, raza o sexo. Y mucho menos a los empresarios y capitalistas. Es nuestro instrumento de lucha y solo está controlado por los propios trabajadores. Está hecho en solidaridad y pensado para la lucha.

“EN LUGAR DEL LEMA CONSERVADOR DE ‘UN SALARIO JUSTO POR UN DÍA DE TRABAJO’, DEBEMOS ESCRIBIR EN NUESTRO ESTANDARTE LA CONSIGNA REVOLUCIONARIA DE LA SUPRESIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO”

No le demos más vueltas al asunto, compañeros. Luchamos por un salario mejor y mejores condiciones de trabajo, pero también estamos aquí para cambiar el sistema económico. La democracia política sin democracia económica es una mentira, una farsa y una broma cruel. Estamos aquí para luchar por unas condiciones mejores ahora y por una vida mejor en el futuro. Esto no es contradictorio porque se trata de la misma lucha.

Unete con nosotros“ES LA MISIÓN HISTÓRICA DE LA CLASE TRABAJADORA ACABAR CON EL CAPITALISMO”

Esto suena como una profecía antigua, pero en realidad tiene mucho sentido. No hay nadie más para hacer el trabajo. Tenemos que hacerlo nosotros los trabajadores. La política siempre obedecerá a la economía, nunca al revés. Y el poder militar es también un reflejo del poder económico.
El poder está realmente en nuestras manos. Ese es el gran secreto. Nosotros hacemos con nuestras manos todas las cosas que se producen y damos todos los servicios que ofrecen las empresas. Nosotros lo hacemos todo. Podemos pararlo todo con tan solo cruzarnos de brazos. No nos interesa la lucha armada. Las armas no nos sirven para cumplir nuestro objetivo.

Tenemos el único poder lo suficientemente fuerte como para derrotar al capitalismo. Todo lo que tenemos que hacer es organizarnos, y organizarnos bien. Solo así podremos detener la locura de la clase empresarial de una vez por todas.

“LA CLASE TRABAJADORA DEBE ORGANIZARSE, NO SOLO PARA LUCHAR CONTRA LOS CAPITALISTAS SINO PARA CONTINUAR LA PRODUCCIÓN CUANDO EL CAPITALISMO HAYA SIDO DERROCADO”

Tenemos que organizarnos para esta lucha justa, aquí y ahora. Y después de la última batalla contra el capitalismo deberemos seguir unidos para remplazar la estructura y la organización capitalistas con una estructura y un orden superiores, con una democracia económica y social, la democracia obrera. Con esa estructura seguiremos adelante, con una nueva democracia que se desarrolle y transforme nuestras vidas. Todo eso es posible.

“AL ORGANIZARNOS EN LAS EMPRESAS ESTAMOS CREANDO EL GERMEN DE LA NUEVA SOCIEDAD DENTRO DE LA ESTRUCTURA DE LA VIEJA”

Esa es la idea. Nuestra acción a corto plazo se integra dentro del objetivo a largo plazo.

No sabemos exactamente cómo será la nueva sociedad, pero sí sabemos que será verdaderamente democrática, controlada por la inmensa mayoría de la raza humana: los trabajadores. Esto puede significar el fin de la guerra, el hambre, la esclavitud y la destrucción del medio ambiente, porque todo eso va en contra de nuestros intereses. Cuando los trabajadores dirijamos la economía, lo haremos en defensa de nuestros intereses porque somos la mayoría, y lo haremos en paz y armonía. Esto es algo por lo que vale la pena trabajar y vivir; y en mi opinión es posible hacerlo.

Si usted todavía no se ha afiliado al IWW, piénselo. Si usted pertenece a la clase trabajadora (o sea que no puede contratar ni despedir a otros trabajadores) y está de acuerdo con los principios del preámbulo que hemos comentado, póngase en contacto con un delegado local, una sección del sindicato o con la oficina central y únase a nosotros. Hágalo parte de su vida. Juntos podemos construir un mundo mejor, mejor de lo que nunca imaginó. 


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Trabajar para mandar – Parte 3

417588453_527f1b0872Escrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 3: tras la línea

El día después de la reunión de los trabajadores de Starbucks en la Batcueva, nos vimos trabajando un turno de mañana con falta de personal, pero aquella vez fue diferente. En vez de sentir la frustración de siempre, aquellos de nosotros que habían asisitido a la reunión intercambiamos miradas cómplices y empezamos a llevar a cabo nuestro plan de seguir todas las normas, haciendo así el servicio más lento. También susurramos a los compañeros de trabajo que no sabían nada que fueran más despacio, que no se matasen. Fue como si todos respirásemos profundamente y empezamos a trabajar a un paso seguro y riguroso. Los efectos fueron instantáneos. La velocidad del servicio cayó en picado inmediatamente. Se nos acabó el café preparado porque sólo lo preparábamos cuando el temporizador lo señalaba. Todos nos quedamos en las posiciones que nos habían sido asignadas y actuaromos solamente bajo las direcciones del Store Manager. Cada 10 minutos, cuando se le asignaba a alguien limpiar la sala, hacíamos un trabajo meticuloso, asegurándonos que todo estaba limpio y correctamente abastecido. Cada pedido de bebida y comida fue perfecto. Dan, el Store Manager, perdió la cabeza. Corría arriba y abajo como un loco. Fue lo más que ninguno de nosotros lo había visto trabajar. Lo mejor de todo fue que no podía enfadarse con nosotros: no sólo estábamos haciendo nuestro trabajo, sino que lo estábamos haciendo exactamente como debíamos. Cada bebida fue hecha de manera perfecta, las pastas fueron horneadas una por una con la configuración de horno correcta, y cada tarea de limpieza se hizo exactamente tal como debía hacerse. Continuamos haciendo esto toda la semana. Nos vimos a nosotros mismos haciendo risitas y compartiendo intercambios de apoyo secretamente. Era normal escuchar “¡Uau, mira, Dan está trabajando hoy! Ahora sabe lo que aguantamos cada día”. Estábamos trabajando como un equipo en vez de culparnos unos a otros de una situación que ninguno de nosotros podía controlar. Mientras tanto, los trabajadores seguíamos llamando a Partner Resources (Recursos para el Trabajador). Todos llamaron a la línea directa excepto dos baristas y dos supervisores. Todos nosotros nos atuvimos a lo que dijimos en nuestra reunión inicial, con la esperanza que nuestras llamadas contasen una historia consistente.

No parecía pasar nada, pero al menos sentíamos que controlábamos la situación. Sentíamos que estábamos haciendo algo para hacer nuestros trabajos y nuestras vidas mejor, en vez de esperar a que las cosas cambiasen. Nuestra capacidad de disminuir la cantidad de negocio de la tienda reforzaba este hecho.

Una semana después de haber empezado nuestro trabajo para mandar y nuestros contactos coordinados con Partner Resources, vimos resultados. Se inició una investigación de nuestra tienda. Los jefes de Dan estaban allí cada día. Curiosamente, la investigación no fue el resultado de nuestras llamadas y quejas, sino de que habíamos disminuido las ganancias de la tienda unos 10.000 dólares aquella semana. Los jefes de Dan estaban furiosos ante la pérdida de negocio. Ellos vigilaron mientras uno de cada cinco clientes se iba de la tienda porque la cola era demasiado larga y se movía lentamente. Cuando a los baristas nos preguntaron por qué pasaba aquello, todos respondimos: “Hace falta más personal. Necesitamos de 7 a 9 personas para hacer bien nuestro trabajo y mantener contentos a los clientes”. El horario del siguiente mes ya había sido impreso, pero de repente Dan empezó a preguntarnos a todos si queríamos más horas. Añadió al menos a dos personas en cada turno. Después de eso, siempre hubo suficientes trabajadores como para realizar bien nuestro trabajo. Ahora, Dan sabía qué pasaría si había falta de personal, y sabía que la pérdida de ganancias que podíamos causarle seguramente afectaría su futuro en la empresa.

Desgraciadamente, no pudimos lograr que Dan dejase de ser nuestro Store Manager, y él continúa haciendo de nuestras vidas un infierno. Sin embargo, el poder que sentimos aquella semana no será olvidado. Los lazos de solidaridad entre aquéllos involucrados en la planificación e implementación de la acción durarán por mucho tiempo. Todos nosotros saboreamos lo que era tener control sobre nuestros trabajos, y eso nunca nos lo podrán quitar.

Solidaridad,

FW Sarah

Starbucks Workers Union (Sindicato de Trabajadores de Starbucks)

~

– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

logo del IWW

Trabajar para mandar – Parte 1

IWWstarbucksEscrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 1: la chispa que encendió el fuego

Los fines de semana son una auténtica locura para un barista de Starbucks. Son los días en que la gente tiene tiempo para descargar las frustraciones de su semana de trabajo en algún trabajador desprevenido. Los clientes entran con niños gritando, autobuses enteros de turistas se ven con dificultades para entender por qué una bebida pequeña se llama “alta”, y las tiendas en sí no tienen suficientes trabajadores como para satisfacer la demanda. Por eso tiene sentido que fuese domingo cuando un acontecimiento desencadenó que los baristas de Starbucks empezasen un inteligente juego de poder para mejorar sus condiciones de trabajo.

Anna, también conocido como “Mamá Oso” por su fiera actitud protectora, es nativa de Florida. Me contó su historia una vez que caminábamos por el vecindario donde trabajamos: el abuso que soportó en su casa, la violación que resultó en el nacimiento de su hijo, el acoso a manos de las otras niñas en el colegio y la muerte de su mejor amiga. Anna ha sido una barista de Starbucks durante los últimos tres años. Le gusta su trabajo porque sus compañeros son simpáticos y le muestran respeto. Conoce a casi todos los clientes que vienen a nuestra tienda, que tiene un alto volumen de ventas, y algunas veces incluso les decora el vaso con dibujos hechos a mano. La capacidad de trabajo de Anna se ve frecuentemente afectada por problemas de salud crónicos. He trabajado en turnos en los que se va de la sala para toser sangre. La intensidad del trabajo que hacemos cuando no hay suficiente personal, amplificada por factores ambientales debidos a la pobreza y el vivir en los barrios bajos, hace que enferme y que agarre cualquier resfriado o virus con el que tenga contacto.

Aquel domingo en particular, Anna necesitaba irse antes debido a enfermedad. Ya había trabajado varios turnos enferma aquella semana, pero aquel día ya no podía más. Ella sabía que no se le pagarían las horas de baja y que se arriesgaba a perder su subsidio de atención sanitaria si trabajaba menos horas de las requeridas para mantenerlo. Anna caminó hasta la habitación trasera, donde el manager de nuestra tienda se sentaba, para hacer aquella necesaria petición.

3552680183_fa799684b7El manager de nuestra tienda, Dan, había sido trasladado allí hacía cuatro meses. Todos le dimos una oportunidad de organizarse. Como he mencionado antes, nuestra tienda tiene unas ventas muy elevadas. Servir a cien clientes en media hora y hacer una caja de 10.000 dólares antes de las 10am es normal para nosotros. El trabajo enseguida era demasiado para Dan, tenía dificultades para hacer una sola bebida y si estaba en la sala más de 30 minutos quedaba cubierto de sudor. Era disperso, ladraba órdenes que causaban confusión y se negaba a escuchar los consejos de los baristas que habían trabajado en la tienda durante más de cinco años. Los resultados eran confusión, moral baja y comentarios humillantes de los clientes frustrados. Dan hacía favoritismos y, si le cuestionabas sus decisiones, se te daban menos horas o eras transferido a otra tienda. Anna sabía que ponía en peligro algo más que su paga del día cuando se fue a la parte de atrás para pedir irse a casa por enfermedad. Pero no se esperaba lo que pasó. Anna se aproximó tímidamente a Dan mientras él estaba sentado en su escritorio, fingiendo revisar los formularios de pedidos que de todos modos seguirían siendo incorrectos. Ni siquiera se volvió para saludarla mientras ella explicaba que casi se había desmayado y, finalmente, hacía su petición. Las palabras “necesito irme a casa” provocaron a Dan. Para ser un hombre que nunca se mueve rápido, Dan se giró a la velocidad de la luz y, en su frustración, lanzó un clasificador de tres anillos lleno de papeles contra Anna mientras ladraba: “¿Realmente estás tan enferma?”. Anna se quedó sin palabras y, anonadada ante esta inmadura agresión, se alejó. Cuando se retiró a la barra, donde el resto de nosotros seguíamos trabajando, acordamos entre todos que ella debía simplemente fichar la salida e irse a casa. Dan se había pasado de la raya.

Apéndice 1: Jerga de Starbucks

Barista: trabajador que hace bebidas, limpia los baños y la tienda, hace de cajero y abastece la tienda.

Ayudante: trabajador que limpia y repone artículos. Starbucks ha eliminado casi completamente este puesto de trabajo de la empresa, obligando a los baristas a hacer turnos para limpiar y reponer mientras están sirviendo a los clientes.

Supervisor de turno; supervisor: llamado también “el barista que cuenta dinero”. Son jefes de sala y dicen a los baristas cuándo pueden tomarse un descanso y cuándo deben estar trabajando. También piden suministros, cuentan el dinero de las cajas y atienden a las situaciones dificultosas o los clientes alborotados cuando es necesario.

Ayudante de manager: hace muchas de las tareas asignadas al manager y actúa como su ayudante operando la tienda. También trabajan de barista durante sus turnos.

Store manager; manager: está al cargo de hacer los horarios, hacer pedidos y implementar nuevas promociones. También deberían estar en la sala ayudando a los baristas cuando estamos muy ocupados.

Suelo; barra: la zona donde los baristas hacemos la bebidas y servimos a los clientes.

Parte de atrás: habitación donde se guardan los productos y donde tomamos nuestros descansos.

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– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

logo del IWW

Acerca de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW)

por: Pasionaria, Bristol IWW (Reino Unido)

¿Por qué el IWW? Samsung action - Bristol IWW

Somos un sindicato de base y democrático que ayuda a organizar a todos/as los/as trabajadores en todos los lugares de trabajo. El IWW se diferencia de los sindicatos tradicionales en que creemos que la clase trabajadora más voz cuando está organizada por sus diferentes industrias. Por ejemplo, maestros/as, trabajadores de limpieza y secretarios/as que trabajan en la misma escuela deberían todos ser clasificados como trabajadores de la educación y formar parte del mismo sindicato. Además, los sindicatos de una industria son mucho más fuertes si se encuentran en la misma organización que el resto de los sindicatos industriales. Nuestro objetivo es una reorganización de la sociedad que beneficie a toda la comunidad y no sólo a los accionistas y a las empresas.

No somos:

Un sindicato lleno de burocracia asfixiante o vinculado a partidos o grupos políticos.

Un sindicato liderado por peces gordos podridos de dinero que concluyen acuerdos con la clase dirigente a tus espaldas.

Un sindicato que vende servicios, seguros de vida o tarjetas de crédito.

Somos:

Un sindicato liderado por nuestros/as miembro/as: todos tomamos todas las decisiones y tenemos derecho a una opinión propia.

Un sindicato a favor de unir a la clase trabajadora de todos los comercios, industrias y países.

Un sindicato capaz de ofrecer ayuda práctica a nuestros/as miembros/as en sus lugares de trabajo.

Un sindicato flexible que no excluye a nadie aunque cambie de trabajo o contrato.

¿Para quién es el IWW?

En IWW es un sindicato para todos/as los/as trabajadores que no tengan el poder de contratar o despedir a otros/as trabajadores. Esto también incluye trabajadores que se hayan jubilado, que tengan contratos a tiempo parcial o temporales o que trabajen desde sus casas, estudiantes y desempleados/as. También son bienvenidos/as miembros/as de otros sindicatos.

Una introducción al IWW

Fundado en 1905, el IWW es abierto a todos/as los/as trabajadores. No hay que dejarse confundir por la palabra “industrial” en nuestro nombre: nuestros integrantes son profesores, trabajadores de limpieza, trabajadores sociales, vendedores, albañiles, camareros/as o programadores informáticos/as. También te puedes unir al sindicato si aún no tienes empleo. Sólo los jefes pueden afiliarse.

El IWW está dirigido por trabajadores, no por jefes ni burócratas sindicales. No está controlado por ni afiliado a ningún partido o movimiento político. Tampoco damos dinero a ningún político. Las cuotas de afiliación se utilizan exclusivamente para mantener la unión y organizar en diferentes lugares de trabajo. Por eso son muy bajas.

¿Por qué unirse al IWW? Pay Bonny - Bristol IWW

No se necesita mucho tiempo para darse cuenta de que trabajadores y empleadores no tienen los mismos intereses. La clase trabajadora quiere menos horas, salarios más altos y mejores beneficios. Queremos que nuestro trabajo sea menos aburrido, menos peligroso y menos destructivo para el medio ambiente. Queremos tener control sobre la forma en que producimos bienes y cómo prestamos servicios. Queremos un trabajo significativo que contribuya a nuestras comunidades y al mundo. La clase dirigente, en cambio, quiere que trabajemos más horas, más duramente, más rápido y más barato; quieren menos regulaciones ambientales y de seguridad y exigen un control absoluto sobre todas las decisiones, los horarios de trabajo, las palabras y las acciones en el lugar de trabajo.

Los beneficios prácticos de un sindicato

Unirse a un sindicato es la forma más fácil de defendernos en nuestros lugares de trabajo y comunidades. También es la manera más efectiva de mejorar nuestras condiciones laborales. Esa es la causa por la que los empresarios luchan tanto y destinan tanto dinero para mantener a los sindicatos fuera de sus lugares de trabajo.

Los/as trabajadores que hacen parte de un sindicato suelen tener un salario mejor, más seguridad en el empleo, mayores beneficios y más flexibilidad para programar sus turnos. Tener salarios más altos significa poder trabajar menos y tener más horas para disfrutar de las cosas buenas de la vida. Además, los lugares de trabajo sindicalizados son más seguros y producen menos casos de acoso, discriminación y favoritismo. Esto se debe a que un sindicato otorga a los/as trabajadores el poder de tomar todas las decisiones acerca del trabajo. Cuanto menos decisiones dejemos en manos de la patronal, mejores serán nuestras vidas, nuestras familias y nuestras comunidades. Los sindicatos también ofrecen asistencia externa, es decir, ayuda en cualquier tipo de problema laboral, pero también fuera del trabajo.

¿Por qué un gran sindicato único? Samsung picket - Bristol IWW

Aunque tu trabajo no sea malísimo, o es “bastante bueno” (por el momento), en el IWW creemos que deberías afiliarte al sindicato de todos modos. Tenemos que empezar a sacar la cara por nosotros/as mismos/as y nuestros/a compañeros/as en las diferentes industrias y lugares de trabajo. Pregunta en tu próximo turno cuántos compañeros de trabajo tienen dos o tres trabajos, o a cuántos les queda un día de pago antes de perder su casa.

Tenemos el deber de mejorar las condiciones laborales a largo plazo también: no sólo en términos de victorias inmediatas, sino como parte de un proyecto más grande de construcción de una economía radicalmente nueva dirigida por los/as trabajadores en beneficio de toda la comunidad. La única manera de hacerlo es organizarnos. Cuando nos unimos en torno a nuestras experiencias e intereses comunes, podemos mejorar visiblemente nuestros puestos de trabajo. Nuestra tarea, no la de los jefes, es la que hace posible nuestros puestos de trabajo. Son nuestros conocimientos y nuestras experiencias que mantienen sus negocios a flote. Podemos usar ese poder para mejorar nuestra vida laboral.

¡Sí, me quiero afiliar!red_card

Como miembro del IWW, recibirás:

1. Ánimo, asistencia mútua y apoyo.

2. Asesoramiento de expertos y ayuda con procedimientos como audiencias disciplinarias o quejas.

3. Ayuda y orientación sobre la organización en tu lugar de trabajo.

4. Una organización internacional dedicada a trabajar para construir el poder de la clase trabajadora en nuestro trabajos y comunidades.

5. Algunas cosas prácticas que proveeremos:

Tu tarjeta de afiliación de la Unión, tu insignia del IWW, copias digitales en PDF del “Industrial Worker”, nuestro periódico internacional, boletines internos, una suscripción a la lista interna de correo electrónico, el folleto “El gran sindicato”, la Constitución Internacional, el Libro de Reglas y el Manual de Políticas y Prácticas de la Administración Regional.

Formulario de solicitud

Para subscribirte, rellena el siguiente formulario on line: http://www.iww.org/membership/2/form

Para más información, mándanos un correo a –  bristol@iww.org.uk

 

logo del IWW

 

Nadie dijo que esto sería fácil

workerspowerPor: Norma Raymond
Trabajo en una empresa grande y estúpida que tiene básicamente un monopolio en su industria. Escaparse es poco probable por eso yo he desarrollado muchos mecanismos de supervivencia. Espero que estos métodos no sean evidencia verdadera de rastros de síndrome de Estocolm. Justificar este empleo es difícil así que hago lo que puedo para sabotear mientras intento formar un sindicato.
Todos los días animo a los compañeros para que bajen la producción. Los urjo que falten cuando están enfermos. Los suplico que hablen cuando hay algún problema. Me ofrezco para acompañarlos si eso les haría más cómodos. Pensamos ideas juntos sobre qué podría mejorar nuestro trabajo y hacer que sea más gratificante. Les señalo los problemas laborales y aliento un diálogo abierto. Estas no son acciones extraordinarias. Suceden naturalmente, todos los días como respuesta a los patrones empresarios.
Se le dice a un trabajador enfermo que “Bueno, no nos conviene que te vayas a casa temprano,” (como si nosotros pudiéramos agendar nuestras enfermedades) o “No te ganaste suficientes horas pagadas para faltar por enfermedad.” Se le dice a una trabajadora que pasa por acoso sexual  que “Bueno, a nosotros nos gustaría tener un ambiente laboral donde se puede bromear y pasarlo bien,” o “Los hombres son así no más”. Tener esperanza es difícil cuando algunos que sufren ese acoso se niegan a hablar. Es frustrante cuando ellos que tienen que escuchar estas cosas ridículas acaban hartos y se renuncian. Los jefes les dicen “tranquilo” o “relájate” como si ellos fueran los culpables. El patrón no te va a proteger, por eso tienes que aprender como protegerte a ti mismo. El patrón es innecesario, pero va a implicar que tú eres reemplazable. Por eso tenemos que luchar, sindicalizarnos y conocer nuestros derechos.

Me dijeron en el entrenamiento de organizadores 101 del IWW que cuando uno intenta formar un sindicato siempre habrá personas que nos decepcionan. Un/a gran amigo/a que asegura que él o ella apoya el sindicato. Una persona que está 100% a favor puede renunciar. Pero también nos dijeron que alguien imprevisto, inesperado, tiene una queja seria y un futuro afiliado del sindicato en espera. Otra persona más, después de aprender, querrá participar ansiosamente.

Intento ser un ejemplo de militancia, esperando que con ese ejemplo los demás tomen la iniciativa. Escucho a los demás y me los tomo en serio. Lucho por mis compañeros y por mi misma. Tengo la esperanza de que ellos luchen por mi también, pero que mantengan cierta precaución porque sé que capaz no lo tomen en cuenta. Pienso críticamente sobre lo que los patrones dicen y lo que de verdad quieren decir- He aprendido sus juegos y siempre elaboro nuevas estrategias.
Es una paradoja. La lucha es difícil aunque completamente natural. Es lenta, pero estimuladora. La lucha te puede hacer sentir muy solitario pero también muy empoderado. Te puede romper el corazón o hacer que se llene de orgullo. No es fácil – pero en cierto sentido lo es también! Lo único constante es que mantener la esperanza es lo más importante. No solo por ti mismo, sino por tus compañeros de trabajo, tus amigos, tu familia, y las generaciones que vienen. Tantas personas antes que tú, tantas personas que nunca conociste, lucharon por ti. Capaz que algunos digan “Las cosas antes eran muchas peores” pero no dejes que eso te ciegue, sabes que toda la actualidad se puede mejorar.
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Traducido por FW x379108
– Apareció originalmente en “The Industrial Worker“, abril 2015.
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¡Bienvenidos a Solidaridad 2016!

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¡Bienvenidos a Solidaridad 2016!

Hola y bienvenidos al nuevo año de Solidaridad, la revista en lengua española de los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.). Ya después del primer año del relanzamiento de nuestra revista hemos publicado más que 70 artículos, porciones de libros, historias de trabajo y resistencia, canciones y más. Esperamos superarlo este año y presentar consejos útiles para organizarse en el trabajo, noticias del movimiento obrero y contar luchas de la clase trabajadora.

¡Contribuir a Solidaridad!

Agradecemos a todos los lectores que visitaron nuestra pagina este año. Nuestras publicaciones recibieron más que 6,500 vistas y este año esperamos que los que antes leían Solidaridad comiencen a contribuir también. Si el año pasado tradujiste un artículo, te interesaría escribir sobre tus condiciones laborales este año? Si solo leíste la pagina ponte en contacto con nosotros! Si estás afiliado/a a otra organización, puedes comunicarte con nosotros para compartir publicaciones y noticias. Siempre estamos abiertos a cualquier forma de participación y esperamos sus mensajes! Fotos, vídeos, artículos, comentarios – todos serán bienvenidos. Nuestra visión es crear una publicación útil y interesante que sirve a la clase trabajadora en todos lados para organizarse y ganar mejoras económicas.

Gracias a todos por su apoyo!

Salud y solidaridad,

El Comité de Solidaridad

Graeme M., J. Pierce., MK, Fernando G., Matt Z.

 

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