Como construir una rama del IWW #1

por: J. Pierce

Compa! Aquí tienes una lista de verificación para construir tu rama del sindicato revolucionario – los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW). No es una lista oficial, ni por las reglas oficiales. Es una lista sencilla y práctica que he desarollado a través de los años.  Tampoco es una lista con secuencia. Puedes empezar con el elemento más fácil y desarrollar tu rama desde ahí. Esta lista está dirigida a nueva/os organizadores en Latinoamérica pero es aplicable en casí todas partes.

Si la situación en tu país es poco precaria, debes de tener mucho cuidado y evaluar cada paso pensando en las consecuencias potenciales.

1.) Un grupo de compañero/as. – (tres que realmente quieren dedicar a este proyecto)  Si no tienes tres personas para empezar, va a quedar como tu idea no más. En adición de tus organizadores, vas a necesitar ‘mentores‘. Ellos van a contribuir la rama con mucha historia de las luchas de tu comunidad, región, país, etc. Lo más probable van estar en contra de tu proyecto, ideológicamente, pero van a tener esperanza en ustedes de todas maneras.
2.) Un lugar para reunirse. – (un café, un centro comunitario, la biblioteca, una librería…)  Siempre recomiendo “Wobbly Wednesdays” en un café. (Tú puedes inventar un nombre que sirve en español…)  Todos llegan con sus computadores, cuadernos, u otros materiales para hacer poco trabajo mientras platican sobre los planes, la política, etc.  Si no están escribiendo y trabajando, es posible que vaya a quedar como una sesión de quejas o club revolucionario de estilo de vida. Construir el IWW involucra mucho trabajo y vas a encontrar mucha/os compas que no quieren trabajar en eso.  (Ellos van a ser sus simpatizantes.)

3.) Una lista de correo electrónico (espero que no solo facebook…). Hay mucha gente que solo conoce facebook pero en mi experiencia una lista de correo electrónico significa que hay trabajo para hacer, y facebook significa solo socializar. Es fácil socializar pero lo que vas a necesitar es compas que trabajen. (Dar ‘like’ no es sindicalismo revolucionario.)

4.) Una persona que se quiere registrar como un miembro (oficial) del IWW con la oficina central –  GHQ (General Headquarters)  en Chicago. Esta persona va a ser el enlace entre tu rama y la organización general. (Más probable eres tú, compa.)  Digo una persona ahora porque en muchas partes, lo que ganan ustedes monetariamente es más valioso en tu país que en EEUU. No suena lógico enviar tu dinero a EEUU mientras no sea necesaria. Entonces es mejor que tus compas guarden sus cuotas en tu país hasta que tengan una rama establecida. Luego ustedes pueden comunicarse con GHQ y crear un acuerdo que sirva para las dos partes.
5.) Amistad con otros sindicatos independientes y organizaciones revolucionarios en tu país.  Es ideal que encuentres un grupo militante de trabajadores que quieran afiliarse con el IWW. Pero este ideal no es fácil ni común.  Conexiones con grupos feministas, comunitarios, estudiantes, etc. son muy importantes también. Queremos ser, primero, un Comité de organizadores y, luego, un Sindicato revolucionario de trabajadores. Por eso recomiendo permancer enfocado en las industrias y ser amigos con los sindicalistas. También, en varios países ya hay un sindicato revolucionario que llamamos una ‘organización hermana’ – la FORA en Argentina, el FAT en México, por ejemplo. Queremos colaborar y ayudarles, no competir con ellos.  Si tienes un ambiente peligroso en tu área, estas amistades van a ser muy importantes para la protección.  El IWW es anti-sectario: queremos más amigos, no más enemigos.
6.) Herramientas y equipaje.  – (para pancartas de piquetes; papel, madera, una grapadora, marcadores; un celular de la rama; un megáfono o un sistema de altavoces; una compañía para hacer camisetas, calcomanías, volantes; y un carro!  A veces ser útil para un grupo independiente de trabajadores es la clave de crecer tu rama. Si hay una huelga, por ejemplo, de trabajadores independientes y ustedes pueden proveer equipaje útil para un piquete o una marcha, ellos van a ver el IWW más fuerte y organizado, y con suerte, pueden unirse a tu rama (o al menos sus militantes).
7.) Literatura y trastos del IWW.  Siempre digo “No hay tal cosa como un sindicato. Solo es una idea, un sentimiento. Son los artículos que podemos ver y tocar que transforman un sentimiento a una organización de verdad.”  Vas a necesitar varias cosas para crear la sensación que ustedes tienen una organización de verdad, literatura que ya existe en español son “El Gran Sindicato” y “Piénsalo”. Hay muchos escritos en SOLIDARIDAD que ustedes pueden usar para crear panfletos. Vas a necesitar gorras, camisetas, botones, banderas, etc.  Algunos de estos puedes obtener del GHQ pero por los precios altos de EEUU, va a ser mejor hacerlos en tu país y venderlos para crecer fondos. También, a través de crear amistades con Wobblies en otros países, vas a colectar artículos del IWW que estos compas van a darles.  Estas cosas ayudan a crear el sentido que ustedes son una rama de verdad de un sindicato mundial.
8.) Una plataforma de internet –  (un blog,  página de web,  facebook, etc.)  Esto es el más fácil y tal vez el primer paso.  Muchos fotos van a demonstrar tu perspectiva, tus acciones, tus metas. Puedes usar WordPress.com o Wix.com u otros de tu país.  Puedes agarrar material de SOLIDARIDAD y otros sitios del IWW para crear tu sitio en una tarde de café!  Crear tu propia hoja informativa va a ser un paso muy importante y este sitio y hoja van a ayudarles a encontrar tus nuevo/as contactos.
Esta lista va a continuar.  Si estas construyendo tu rama del IWW, comunícate con SOLIDARIDAD y GHQ para más ayuda y consejos.
solidaridad@iww.org
ghq@iww.org
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Realizar lo irrealizable

 

Saludos companeros, aqui esta un boletín mundial de lucha de clase. Es el análisis material de la realidad bajo el capital y de la necesidad de lucha y avance de la comunidad humana contra toda la explotación. – JDM

«Alguno pensará que “suena muy bien pero es irrealizable”, ¡lo que es irrealizable es modificar tímidamente un poquito del sistema!  ¡lo que es irrealizable es una revolución parcial, meramente política, económica o cultural, que deje intactos los pilares donde se asienta todo este sistema capitalista!»

Toda tarea constructiva o positiva que no se base en la contraposición al dominio del Capital solo sirve para fortalecerlo,  ¡No hay nada positivo a salvar!  Los explotados no tenemos nada que gestionar, construir, ni proponer para que funcione mejor esta sociedad.

La tarea de los revolucionarios consiste en la negación de este sistema de muerte, con su trabajo, sus mercancías, sus jerarquías, su progreso, su ciencia, su familia, sus ideologías, sus religiones, todos sus muros, prisiones y hospitales, …

Este sistema en el que no puede existir otra comunidad que la del dinero, es totalitario, y por lo tanto ha de ser destruido totalmente.  Lo único que es necesario afirmar es la comunidad de lucha para abolir este orden social y pelear contra todos los espejismos que nos proponen para salvarlo.  Y esta comunidad únicamente se abre paso en la negación , en la ruptura, en la crítica, en la destrucción de todo lo que nos destruye.  Es en esa inmensa tarea destructiva donde se halla el germen de la verdadera comunidad humana.

Boletín Voladura

Sindicalismo Minoritario – “Reporte Minoritario #1”

wages01-e1367270887480Escrito por Alexis Buss, en Industrial Worker (Julio de 2002)

Traducido por Milena

Durante estos últimos años he contribuido en una columna ocasional llamada “Wobbling the Works” (“Wobilizando los Trabajos”), centrada en cómo la ley de trabajo afecta a la organización sindical. Todavía escribiré sobre ese tema de vez en cuando, pero últimamente mi atención se ha fijado en un concepto al que llamaré “sindicalismo minoritario”, una manera de describir un método de organización que no espera a que la mayoría de empleados de un lugar de trabajo hayan obtenido el derecho legal de negociar. Este mes, compartiré con vosotros algunas de las cosas que suscitaron mi interés y me situaron en esta dirección.

Hace poco, tuve que rehacer la consittución del IWW para nuestros compañeros de los Comités Regionales de Organización del IWW, que estaban hartos de los errores de escritura americanos en palabras como “labour” y “organising”. Buscar a lo largo de la constitución me hizo pensar en la idea de las secciones por trabajo. Una sección por trabajo es un grupo de cinco o más miembros del IWW que pertenecen al mismo lugar de trabajo y que están al cargo de reunirse una vez al mes. Esto implicaría hablar de quejas, idear estrategias para resolverlas y crear una presencia del sindicato en el lugar de trabajo.

Estoy trabajando en un proyecto que empezó como una versión en vídeo del clásico panfleto de la IWW A Worker’s Guide to Direct Action (Guía del Tabajador para la Acción Directa), pero su ámbito ha crecido bastante desde que empezamos. Buscando información para el vídeo, vi a Miriam Ching Yoon Louie hablar de su libro Sweatshop Warriors (Guerreros del Taller Clandestino), que ofrece algunos ejemplos excelentes de cómo los centros de trabajadores inmigrantes han ayudado a trabajadores individuales a comprender sus derechos y organizarse en diversos asuntos de trabajo y comunidad. También tuve la oportunidad de entrevistar a Barbara Prear, señora de la limpieza en la Universidad de Carolina del Norte y presidenta de la UE Local 150, cuando visitó al personal de apoyo de la Universidad de Swarthmore, quienes han estado llevando una campaña para un salario mínimo vital durante seis años. El sindicato UNC no tiene el derecho legal de negociar, pero ha tenido mucho éxito al utilizar tácticas de presión para llevar a los administradores a la mesa de negociación con tal de hablar de mejoras para los trabajadores menos pagados del campus.

lynd-staughton-labor-law-for-the-rank-o-filerHe estado pensando bastante sobre las maneras en que los trabajadores que no tienen ni autoridad legal para negociar ni contrato pueden actuar como un sindicato, usando la ley para mejorar su trabajo. Esto se me ocurrió porque Staughton Lynd me pidió que trabajara con él en una nueva edición de Labor Law for the Rank and Filer (Ley del Trabajo para el Soldado Raso) en un momento en que yo me había vuelto particularmente cínico hacia el potencial del uso de la ley del trabajo al organizar. Justamente acabo de llegar de pasar un fin de semana con los Lynd, gente del Youngstown Workers Solidarity Club (Club Solidario de los Trabajadores de Youngstown) y sus cohortes, alborotadores y soldados rasos de lugares cercanos y no tan cercanos, activistas veteranos y estudiantes organizadores.

El club se desarrolló como un “cuerpo laboral central paralelo” para llenar el vacío en el que el consejo central del trabajo local no podía ofrecer suficiente apoyo para una huelga. Pasar tiempo con estas personas fue un antídoto para el cinismo que sentía; no es que ahora tenga más confianza en la ley, pero me siento más capaz de ponderar las posibilidades… Hace un mes vi un documental sobre la Overnite Trucking Strike (huelga nocturna de camioneros), American Standoff, que reseñé en la anterior edición [del Industrial Worker]. Standoff ilustró un montón de problemas que no han sido afrontados adecuadamente. ¿Cómo lidiamos con la organización en empresas que son tan anti-sindicato que están dispuestas a gastarse millones de dólares para evitar incluso que los trabajadores se sienten en la mesa de negociación? La campaña de Teamsters’ Overnite, que ahora está en un punto del camino tan difícil que no está claro que se pueda salvar, es una de la larga lista de campañas que parecen haber dejado a la fuerza laboral rascándose su cabeza colectiva, preguntándose qué hacer ante unos directivos autodestructivos y una ley del trabajo retrógrada. Claramente, la respuesta no es rendirse. No es conformarse con una camarilla minoritaria de activistas en cada lugar de trabajo. Es construir redes de solidaridad significativas y organizadas, capaces de obtener mejoras en lugares de trabajo concretos, en industrias enteras, y para el beneficio de la clase trabajadora internacional.

Por último, si bien no menos importante, diversos compañeros del otro lado del océano me reenviaron un artículo sobre sindicalismo minoritario que apareció en una publicación reciente de The Nation. Este artículo, escrito por Richard B. Freeman y Joel Rogers, defiende que el AFL-CIO debería desarrollar un plan de organización que no dependa de tener la mayoría en un lugar de trabajo. Lo genial de recibir múltiples copias de este artículo en mi bandeja de entrada fue el desconcierto de los sindicalistas no americanos que lo enviaron. El modo en que nosotros, yanquis retrógrados, hacemos las cosas es absurdo. Pocos países hacen sindicalismo tal como se hace en los Estados Unidos, con el sindicato como el único agente negociador de una mayoría declarada. Creo que ayudaría que más de los trabajadores con los que hablo supieran cómo se hace en otros lugares, y también sería bueno que personas de fuera de los EUA viesen las implicaciones del modo de hacer de aquí.

Así que este es el propósito de esta columna. Quiero compartir estas historias y experiencias. Quiero conectar a mis compañeros con recursos que otros han encontrado útiles en su trabajo. No puedo ofrecer una receta para el éxito, no todos estos ejemplos serán apropiados para todo el mundo. Pero pensar de modo inteligente en la manera de progresar no sólo es posible, está pasando. Y al desarrollar recursos para probar estas cosas, nos daremos unos a otros la seguridad necesaria en nosotros mismos como para transformar comentarios como “qué buena idea” en “voy a intentarlo”.

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logo del IWW

La Guardería

Twin Cities IWW consigue que una guardería local pague los salarios pendientes de pago

Escrito por: The Organizer, Twin Cities IWW.

Traducido por: J.L.La Guarderia TC IWW

Este verano, la afiliada de IWW Anja fue despedida de su trabajo en Crocus Hill Academy, una guardería. Le dijeron que era por hablar con actuales y antiguos compañeros de trabajo acerca de asuntos relacionados con su jefe Imran Khan. Dos semanas después, Anja aún no había recibido su sueldo, sus pertenencias personales, o una copia que había pedido de su ficha de empleada. Tres afiliados de la rama de IWW de Twin Cities acompañaron a Anja a la guardería para entregar un escrito de demandas. El señor Khan reaccionó de manera agresiva, gritando y amenazando a la delegación sindical, acusando a Anja de maltratar a los niños, y llamando a la policía de St. Paul. Él se negó a aceptar el escrito y la policía pidió a la delegación de IWW que abandonara la propiedad.

robosalarialEl día siguiente, un grupo más numeroso de afiliados de IWW repartió panfletos en la guardería. Mientras Mr. Khan chillaba desde la puerta, miembros del sindicato hablaron con los padres acerca del despido de Anja y otros agravios. Ante el rechazo continuado del señor Khan a recibir el escrito, miembros del sindicato llevaron a cabo una campaña de llamadas telefónicas y otra en las redes sociales contra Crocus Hill Academy. En unos pocos días, Anja recibió una llamada del nuevo director del colegio, rogando que le diera una copia del escrito de demandas que el señor Khan se había negado a recibir. Desde entonces, Anja ha recibido su último sueldo y un cheque adicional de 120 dólares para compensarle por la pérdida de sus pertenencias personales y de la ficha de personal, cosas que el señor Khan había “extraviado”.

Jefes mentirosos y manipuladores como el señor Khan son un peligro para las personas trabajadoras, sobre todo cuando castigan a los trabajadores por actividades protegidas como hablar de sus condiciones de trabajo y del robo de salarios. Pero cuando nos enfrentamos solos, o cuando esperamos que el gobierno nos ayude, estamos renunciando a nuestro poder de luchar. Cuando nos unimos con otras personas trabajadoras podemos conseguir lo que merecemos. La acción directa funciona y la solidaridad triunfa. Ponte en contacto con IWW de Twin Cities si tienes problemas en el trabajo.

Email: twincities@iww.org

logo del IWW

Trabajar para mandar – Parte 3

417588453_527f1b0872Escrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 3: tras la línea

El día después de la reunión de los trabajadores de Starbucks en la Batcueva, nos vimos trabajando un turno de mañana con falta de personal, pero aquella vez fue diferente. En vez de sentir la frustración de siempre, aquellos de nosotros que habían asisitido a la reunión intercambiamos miradas cómplices y empezamos a llevar a cabo nuestro plan de seguir todas las normas, haciendo así el servicio más lento. También susurramos a los compañeros de trabajo que no sabían nada que fueran más despacio, que no se matasen. Fue como si todos respirásemos profundamente y empezamos a trabajar a un paso seguro y riguroso. Los efectos fueron instantáneos. La velocidad del servicio cayó en picado inmediatamente. Se nos acabó el café preparado porque sólo lo preparábamos cuando el temporizador lo señalaba. Todos nos quedamos en las posiciones que nos habían sido asignadas y actuaromos solamente bajo las direcciones del Store Manager. Cada 10 minutos, cuando se le asignaba a alguien limpiar la sala, hacíamos un trabajo meticuloso, asegurándonos que todo estaba limpio y correctamente abastecido. Cada pedido de bebida y comida fue perfecto. Dan, el Store Manager, perdió la cabeza. Corría arriba y abajo como un loco. Fue lo más que ninguno de nosotros lo había visto trabajar. Lo mejor de todo fue que no podía enfadarse con nosotros: no sólo estábamos haciendo nuestro trabajo, sino que lo estábamos haciendo exactamente como debíamos. Cada bebida fue hecha de manera perfecta, las pastas fueron horneadas una por una con la configuración de horno correcta, y cada tarea de limpieza se hizo exactamente tal como debía hacerse. Continuamos haciendo esto toda la semana. Nos vimos a nosotros mismos haciendo risitas y compartiendo intercambios de apoyo secretamente. Era normal escuchar “¡Uau, mira, Dan está trabajando hoy! Ahora sabe lo que aguantamos cada día”. Estábamos trabajando como un equipo en vez de culparnos unos a otros de una situación que ninguno de nosotros podía controlar. Mientras tanto, los trabajadores seguíamos llamando a Partner Resources (Recursos para el Trabajador). Todos llamaron a la línea directa excepto dos baristas y dos supervisores. Todos nosotros nos atuvimos a lo que dijimos en nuestra reunión inicial, con la esperanza que nuestras llamadas contasen una historia consistente.

No parecía pasar nada, pero al menos sentíamos que controlábamos la situación. Sentíamos que estábamos haciendo algo para hacer nuestros trabajos y nuestras vidas mejor, en vez de esperar a que las cosas cambiasen. Nuestra capacidad de disminuir la cantidad de negocio de la tienda reforzaba este hecho.

Una semana después de haber empezado nuestro trabajo para mandar y nuestros contactos coordinados con Partner Resources, vimos resultados. Se inició una investigación de nuestra tienda. Los jefes de Dan estaban allí cada día. Curiosamente, la investigación no fue el resultado de nuestras llamadas y quejas, sino de que habíamos disminuido las ganancias de la tienda unos 10.000 dólares aquella semana. Los jefes de Dan estaban furiosos ante la pérdida de negocio. Ellos vigilaron mientras uno de cada cinco clientes se iba de la tienda porque la cola era demasiado larga y se movía lentamente. Cuando a los baristas nos preguntaron por qué pasaba aquello, todos respondimos: “Hace falta más personal. Necesitamos de 7 a 9 personas para hacer bien nuestro trabajo y mantener contentos a los clientes”. El horario del siguiente mes ya había sido impreso, pero de repente Dan empezó a preguntarnos a todos si queríamos más horas. Añadió al menos a dos personas en cada turno. Después de eso, siempre hubo suficientes trabajadores como para realizar bien nuestro trabajo. Ahora, Dan sabía qué pasaría si había falta de personal, y sabía que la pérdida de ganancias que podíamos causarle seguramente afectaría su futuro en la empresa.

Desgraciadamente, no pudimos lograr que Dan dejase de ser nuestro Store Manager, y él continúa haciendo de nuestras vidas un infierno. Sin embargo, el poder que sentimos aquella semana no será olvidado. Los lazos de solidaridad entre aquéllos involucrados en la planificación e implementación de la acción durarán por mucho tiempo. Todos nosotros saboreamos lo que era tener control sobre nuestros trabajos, y eso nunca nos lo podrán quitar.

Solidaridad,

FW Sarah

Starbucks Workers Union (Sindicato de Trabajadores de Starbucks)

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– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

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Trabajar para mandar – Parte 2

Grand Rapids SBX IWWEscrito por FW Sarah
Traducido por Milena
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Trabajar para mandar – Parte 1

IWWstarbucksEscrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 1: la chispa que encendió el fuego

Los fines de semana son una auténtica locura para un barista de Starbucks. Son los días en que la gente tiene tiempo para descargar las frustraciones de su semana de trabajo en algún trabajador desprevenido. Los clientes entran con niños gritando, autobuses enteros de turistas se ven con dificultades para entender por qué una bebida pequeña se llama “alta”, y las tiendas en sí no tienen suficientes trabajadores como para satisfacer la demanda. Por eso tiene sentido que fuese domingo cuando un acontecimiento desencadenó que los baristas de Starbucks empezasen un inteligente juego de poder para mejorar sus condiciones de trabajo.

Anna, también conocido como “Mamá Oso” por su fiera actitud protectora, es nativa de Florida. Me contó su historia una vez que caminábamos por el vecindario donde trabajamos: el abuso que soportó en su casa, la violación que resultó en el nacimiento de su hijo, el acoso a manos de las otras niñas en el colegio y la muerte de su mejor amiga. Anna ha sido una barista de Starbucks durante los últimos tres años. Le gusta su trabajo porque sus compañeros son simpáticos y le muestran respeto. Conoce a casi todos los clientes que vienen a nuestra tienda, que tiene un alto volumen de ventas, y algunas veces incluso les decora el vaso con dibujos hechos a mano. La capacidad de trabajo de Anna se ve frecuentemente afectada por problemas de salud crónicos. He trabajado en turnos en los que se va de la sala para toser sangre. La intensidad del trabajo que hacemos cuando no hay suficiente personal, amplificada por factores ambientales debidos a la pobreza y el vivir en los barrios bajos, hace que enferme y que agarre cualquier resfriado o virus con el que tenga contacto.

Aquel domingo en particular, Anna necesitaba irse antes debido a enfermedad. Ya había trabajado varios turnos enferma aquella semana, pero aquel día ya no podía más. Ella sabía que no se le pagarían las horas de baja y que se arriesgaba a perder su subsidio de atención sanitaria si trabajaba menos horas de las requeridas para mantenerlo. Anna caminó hasta la habitación trasera, donde el manager de nuestra tienda se sentaba, para hacer aquella necesaria petición.

3552680183_fa799684b7El manager de nuestra tienda, Dan, había sido trasladado allí hacía cuatro meses. Todos le dimos una oportunidad de organizarse. Como he mencionado antes, nuestra tienda tiene unas ventas muy elevadas. Servir a cien clientes en media hora y hacer una caja de 10.000 dólares antes de las 10am es normal para nosotros. El trabajo enseguida era demasiado para Dan, tenía dificultades para hacer una sola bebida y si estaba en la sala más de 30 minutos quedaba cubierto de sudor. Era disperso, ladraba órdenes que causaban confusión y se negaba a escuchar los consejos de los baristas que habían trabajado en la tienda durante más de cinco años. Los resultados eran confusión, moral baja y comentarios humillantes de los clientes frustrados. Dan hacía favoritismos y, si le cuestionabas sus decisiones, se te daban menos horas o eras transferido a otra tienda. Anna sabía que ponía en peligro algo más que su paga del día cuando se fue a la parte de atrás para pedir irse a casa por enfermedad. Pero no se esperaba lo que pasó. Anna se aproximó tímidamente a Dan mientras él estaba sentado en su escritorio, fingiendo revisar los formularios de pedidos que de todos modos seguirían siendo incorrectos. Ni siquiera se volvió para saludarla mientras ella explicaba que casi se había desmayado y, finalmente, hacía su petición. Las palabras “necesito irme a casa” provocaron a Dan. Para ser un hombre que nunca se mueve rápido, Dan se giró a la velocidad de la luz y, en su frustración, lanzó un clasificador de tres anillos lleno de papeles contra Anna mientras ladraba: “¿Realmente estás tan enferma?”. Anna se quedó sin palabras y, anonadada ante esta inmadura agresión, se alejó. Cuando se retiró a la barra, donde el resto de nosotros seguíamos trabajando, acordamos entre todos que ella debía simplemente fichar la salida e irse a casa. Dan se había pasado de la raya.

Apéndice 1: Jerga de Starbucks

Barista: trabajador que hace bebidas, limpia los baños y la tienda, hace de cajero y abastece la tienda.

Ayudante: trabajador que limpia y repone artículos. Starbucks ha eliminado casi completamente este puesto de trabajo de la empresa, obligando a los baristas a hacer turnos para limpiar y reponer mientras están sirviendo a los clientes.

Supervisor de turno; supervisor: llamado también “el barista que cuenta dinero”. Son jefes de sala y dicen a los baristas cuándo pueden tomarse un descanso y cuándo deben estar trabajando. También piden suministros, cuentan el dinero de las cajas y atienden a las situaciones dificultosas o los clientes alborotados cuando es necesario.

Ayudante de manager: hace muchas de las tareas asignadas al manager y actúa como su ayudante operando la tienda. También trabajan de barista durante sus turnos.

Store manager; manager: está al cargo de hacer los horarios, hacer pedidos y implementar nuevas promociones. También deberían estar en la sala ayudando a los baristas cuando estamos muy ocupados.

Suelo; barra: la zona donde los baristas hacemos la bebidas y servimos a los clientes.

Parte de atrás: habitación donde se guardan los productos y donde tomamos nuestros descansos.

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– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

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