Los Trabajadores Industriales Chilangos

por: SITT-IWW Ciudad de México

En 1919, los miembros del IWW en la Ciudad de México trataron de establecer una presencia del IWW en el capital. Pero fueron reprimidos por el gobierno federal; sus miembros extranjeros deportados del país. Desde entonces, a nuestro entender, no se ha tratado de reiniciar la presencia del IWW por estos sitios: hasta ahora, cien años después. Desde de medios de marzo 2019, hemos estado tratando de organizarnos bajo la bandera de los Industrial Workers of the World, y estamos muy estusiasmados para continuar creciendo.

Empecemos por el principio. ¿Cómo es que nosotros, siendo de México, descubrimos una organización como el IWW? En resumen: una frustración -y decepción- entre trabajadores y estudiantes con el nuevo gobierno socialdemócrata. De esta manera, buscamos una alternativa para empezar a construir solidaridad entre nosotros sin tener que depender de alguien más, y descubrimos a los IWW tras una serie de días de investigación de formas efectivas para organizarnos.

Permítanos presentarnos

HJ es un estudiante que quiere convertirse en ingeniero en transportes y organizar todo tipo de conductores.

CH es un maestro que ha estado en Chiapas varias veces, y siempre ha tenido la oportunidad de apoyar cualquier proyecto para evitar la destrucción del ambiente.

JL es un periodista interesado en la autogestión de los trabajadores, y actualmente está involucrado en ayudar a trabajadores encarcelados.

LM es un historiador del trabajo que lee un montón. Siempre se está informando sobre las últimas reformas de la Ley Federal del Trabajo y sobre noticias sobre huelgas.

FH es un programmador que quiere usar la automatización para ayudar a los trabajadores y apoyar a las cooperativas de trabajadores siempre que sea posible.

SM es un bici-repartidor de alimentos que está extremadamente preocupado por las condiciones precarias que ellos deben de tolerar mientras trabajan. También le encantan las bicicletas.

Ellos son los miembros más activos, ¡pero eso no significa que sean los únicos! Tenemos un grupos de activistas, trabajadores, y estudiantes que están muy interesados en ayudarnos también.

Los obstáculos a superar

Relaciones laborales existentes

No es un secreto que la mayoría de los sindicatos en México son sindicatos charros. Estos “sindicatos” son controlados por el gobierno: desde sus estatuos, el secretario general, hasta el momento en que se van a huelga. También están los sindicatos blancos, los cuales son controlados por el patrón, e impiden que los trabajadores se organicen en un sindicato independiente de manera oficial.

Cuando se habla del sindicalismo en México, lo que viene a la mente es la corrupción, la opacidad, la poca defensa de los trabajadores y la sumisión ante el poder. Los sindicatos en México no son el factor de deliberación ni la movilización; sino de contención, al contrario que otros partes del mundo.

La situación de los disidentes

Por acá, muchos activistas, periodistas, defensores de la tierra, y promotores de los derechos humanos han sido espiados y asesinados por el gobierno, y la impunidad no permite que se lleve a la luz sus acciones. Esto ha desembocado en unos trabajadores interesados en unirse, además de que la manera en que los medios cubren a los sindicalistas es muy desfavorable.

¡No hay tiempo suficiente!

El 75% de los trabajadores en todo el país deben de trabajar por más de 8 horas diarias y seis días a la semana, lo que impide que puedan asistir a reuniones sindicales o que se puedan organizar con sus compañeros de trabajo, pues están agotados al final del día y ya no les quedan energías.

Concluciones

En general, realmente creemos que los IWW es la mejor manera de organizar el trabajo, ya que tiene una larga historia de experiencia. Realmente esperamos poder organizarnos industrialmente en todo México, ya que vemos muchos problemas que podrían resolverse a través del modelo organizativo del IWW.

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“Resurge la lucha laboral” – Huelga en Matamoros, Tamaulipas

“Resurge la lucha laboral”

por: Chak,  Cuaderno Común (México)

La lucha por mejores condiciones en el trabajo y por la emancipación de l@s trabajadores nunca se detiene. Siempre hay trabajadores que se organizan y resisten. Al inicio de este año, en Matamoros, Tamaulipas, l@s trabajadores se lanzaron a la lucha exigiendo el pago de un bono anual que se les asignaba desde hacía 15 años, a cambio de no incrementar sus salarios.

Este acuerdo ya de por si era abusivo, pero ante la perspectiva de que dicho bono debía incrementar en la misma proporción en la que incrementó el salario mínimo, la patronal decidió no pagarlo.

Frente a esto, obrer@s de siete empresas maquiladoras iniciaron en enero un paro de labores, enfrentando a sus patrones, a sus propios “líderes sindicales”, a las Juntas de Conciliación locales y a Ricardo Monreal, Senador de MORENA, quien insistía en llamar a l@s trabajadores a que detuvieran su movimiento, actuando así, no como representante sino como socio de los empresarios.

A pesar de las dificultades, la lucha se extendió llegando a alrededor de 70 empresas, incorporando a trabajadores de Coca-Cola, Coppel, entre otras. La lucha conquistó el 20% de incremento salarial y el pago del bono anual. No obstante, el movimiento ahora enfrenta el contraataque de la patronal que ha despedido a miles de trabajadores y ha anunciado que continuará con los despidos.

Así que la moneda está en el aire y el resultado dependerá de la capacidad de resistencia y solidaridad que l@s trabajadores de todo el país logremos construir.

Sin importar el resultado posterior, este movimiento ya ha brindado algunas lecciones de suma importancia: recordarnos que sólo organizad@s y unid@s l@s trabajadores podremos lograr mejores condiciones de vida; que ante la voracidad de l@s patrones, la complicidad de los líderes sindicales y del gobierno, surgen nuevas dirigencias con suficiente dignidad y determinación como para levantar un movimiento de resistencia que hacía décadas no se vivía en este país.

¡Viva la lucha de l@s trabajadores!

Y como dicen nuestr@s herman@s zapatistas: ¡Para tod@s, todo!

Como construir una rama del IWW #1

por: J. Pierce

Compa! Aquí tienes una lista de verificación para construir tu rama del sindicato revolucionario – los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW). No es una lista oficial, ni por las reglas oficiales. Es una lista sencilla y práctica que he desarollado a través de los años.  Tampoco es una lista con secuencia. Puedes empezar con el elemento más fácil y desarrollar tu rama desde ahí. Esta lista está dirigida a nueva/os organizadores en Latinoamérica pero es aplicable en casí todas partes.

Si la situación en tu país es poco precaria, debes de tener mucho cuidado y evaluar cada paso pensando en las consecuencias potenciales.

1.) Un grupo de compañero/as. – (tres que realmente quieren dedicar a este proyecto)  Si no tienes tres personas para empezar, va a quedar como tu idea no más. En adición de tus organizadores, vas a necesitar ‘mentores‘. Ellos van a contribuir la rama con mucha historia de las luchas de tu comunidad, región, país, etc. Lo más probable van estar en contra de tu proyecto, ideológicamente, pero van a tener esperanza en ustedes de todas maneras.
2.) Un lugar para reunirse. – (un café, un centro comunitario, la biblioteca, una librería…)  Siempre recomiendo “Wobbly Wednesdays” en un café. (Tú puedes inventar un nombre que sirve en español…)  Todos llegan con sus computadores, cuadernos, u otros materiales para hacer poco trabajo mientras platican sobre los planes, la política, etc.  Si no están escribiendo y trabajando, es posible que vaya a quedar como una sesión de quejas o club revolucionario de estilo de vida. Construir el IWW involucra mucho trabajo y vas a encontrar mucha/os compas que no quieren trabajar en eso.  (Ellos van a ser sus simpatizantes.)

3.) Una lista de correo electrónico (espero que no solo facebook…). Hay mucha gente que solo conoce facebook pero en mi experiencia una lista de correo electrónico significa que hay trabajo para hacer, y facebook significa solo socializar. Es fácil socializar pero lo que vas a necesitar es compas que trabajen. (Dar ‘like’ no es sindicalismo revolucionario.)

4.) Una persona que se quiere registrar como un miembro (oficial) del IWW con la oficina central –  GHQ (General Headquarters)  en Chicago. Esta persona va a ser el enlace entre tu rama y la organización general. (Más probable eres tú, compa.)  Digo una persona ahora porque en muchas partes, lo que ganan ustedes monetariamente es más valioso en tu país que en EEUU. No suena lógico enviar tu dinero a EEUU mientras no sea necesaria. Entonces es mejor que tus compas guarden sus cuotas en tu país hasta que tengan una rama establecida. Luego ustedes pueden comunicarse con GHQ y crear un acuerdo que sirva para las dos partes.
5.) Amistad con otros sindicatos independientes y organizaciones revolucionarios en tu país.  Es ideal que encuentres un grupo militante de trabajadores que quieran afiliarse con el IWW. Pero este ideal no es fácil ni común.  Conexiones con grupos feministas, comunitarios, estudiantes, etc. son muy importantes también. Queremos ser, primero, un Comité de organizadores y, luego, un Sindicato revolucionario de trabajadores. Por eso recomiendo permancer enfocado en las industrias y ser amigos con los sindicalistas. También, en varios países ya hay un sindicato revolucionario que llamamos una ‘organización hermana’ – la FORA en Argentina, el FAT en México, por ejemplo. Queremos colaborar y ayudarles, no competir con ellos.  Si tienes un ambiente peligroso en tu área, estas amistades van a ser muy importantes para la protección.  El IWW es anti-sectario: queremos más amigos, no más enemigos.
6.) Herramientas y equipaje.  – para pancartas de piquetes; papel, madera, una grapadora, marcadores; un celular de la rama; un megáfono o un sistema de altavoces; una compañía para hacer camisetas, calcomanías, volantes; y un carro!  A veces ser útil para un grupo independiente de trabajadores es la clave de crecer tu rama. Si hay una huelga, por ejemplo, de trabajadores independientes y ustedes pueden proveer equipaje útil para un piquete o una marcha, ellos van a ver el IWW más fuerte y organizado, y con suerte, pueden unirse a tu rama (o al menos sus militantes).
7.) Literatura y trastos del IWW.  Siempre digo “No hay tal cosa como un sindicato. Solo es una idea, un sentimiento. Son los artículos que podemos ver y tocar que transforman un sentimiento a una organización de verdad.”  Vas a necesitar varias cosas para crear la sensación que ustedes tienen una organización de verdad, literatura que ya existe en español son “El Gran Sindicato” y “Piénsalo”. Hay muchos escritos en SOLIDARIDAD que ustedes pueden usar para crear panfletos. Vas a necesitar gorras, camisetas, botones, banderas, etc.  Algunos de estos puedes obtener del GHQ pero por los precios altos de EEUU, va a ser mejor hacerlos en tu país y venderlos para crecer fondos. También, a través de crear amistades con Wobblies en otros países, vas a colectar artículos del IWW que estos compas van a darles.  Estas cosas ayudan a crear el sentido que ustedes son una rama de verdad de un sindicato mundial.
8.) Una plataforma de internet –  (un blog,  página de web,  facebook, etc.)  Esto es el más fácil y tal vez el primer paso.  Muchos fotos van a demonstrar tu perspectiva, tus acciones, tus metas. Puedes usar WordPress.com o Wix.com u otros de tu país.  Puedes agarrar material de SOLIDARIDAD y otros sitios del IWW para crear tu sitio en una tarde de café!  Crear tu propia hoja informativa va a ser un paso muy importante y este sitio y hoja van a ayudarles a encontrar tus nuevo/as contactos.
Esta lista va a continuar.  Si estas construyendo tu rama del IWW, comunícate con SOLIDARIDAD y GHQ para más ayuda y consejos.
solidaridad@iww.org
ghq@iww.org

Realizar lo irrealizable

 

Saludos companeros, aqui esta un boletín mundial de lucha de clase. Es el análisis material de la realidad bajo el capital y de la necesidad de lucha y avance de la comunidad humana contra toda la explotación. – JDM

«Alguno pensará que “suena muy bien pero es irrealizable”, ¡lo que es irrealizable es modificar tímidamente un poquito del sistema!  ¡lo que es irrealizable es una revolución parcial, meramente política, económica o cultural, que deje intactos los pilares donde se asienta todo este sistema capitalista!»

Toda tarea constructiva o positiva que no se base en la contraposición al dominio del Capital solo sirve para fortalecerlo,  ¡No hay nada positivo a salvar!  Los explotados no tenemos nada que gestionar, construir, ni proponer para que funcione mejor esta sociedad.

La tarea de los revolucionarios consiste en la negación de este sistema de muerte, con su trabajo, sus mercancías, sus jerarquías, su progreso, su ciencia, su familia, sus ideologías, sus religiones, todos sus muros, prisiones y hospitales, …

Este sistema en el que no puede existir otra comunidad que la del dinero, es totalitario, y por lo tanto ha de ser destruido totalmente.  Lo único que es necesario afirmar es la comunidad de lucha para abolir este orden social y pelear contra todos los espejismos que nos proponen para salvarlo.  Y esta comunidad únicamente se abre paso en la negación , en la ruptura, en la crítica, en la destrucción de todo lo que nos destruye.  Es en esa inmensa tarea destructiva donde se halla el germen de la verdadera comunidad humana.

Boletín Voladura

Sindicalismo Minoritario – “Reporte Minoritario #1”

wages01-e1367270887480Escrito por Alexis Buss, en Industrial Worker (Julio de 2002)

Traducido por Milena

Durante estos últimos años he contribuido en una columna ocasional llamada “Wobbling the Works” (“Wobilizando los Trabajos”), centrada en cómo la ley de trabajo afecta a la organización sindical. Todavía escribiré sobre ese tema de vez en cuando, pero últimamente mi atención se ha fijado en un concepto al que llamaré “sindicalismo minoritario”, una manera de describir un método de organización que no espera a que la mayoría de empleados de un lugar de trabajo hayan obtenido el derecho legal de negociar. Este mes, compartiré con vosotros algunas de las cosas que suscitaron mi interés y me situaron en esta dirección.

Hace poco, tuve que rehacer la consittución del IWW para nuestros compañeros de los Comités Regionales de Organización del IWW, que estaban hartos de los errores de escritura americanos en palabras como “labour” y “organising”. Buscar a lo largo de la constitución me hizo pensar en la idea de las secciones por trabajo. Una sección por trabajo es un grupo de cinco o más miembros del IWW que pertenecen al mismo lugar de trabajo y que están al cargo de reunirse una vez al mes. Esto implicaría hablar de quejas, idear estrategias para resolverlas y crear una presencia del sindicato en el lugar de trabajo.

Estoy trabajando en un proyecto que empezó como una versión en vídeo del clásico panfleto de la IWW A Worker’s Guide to Direct Action (Guía del Tabajador para la Acción Directa), pero su ámbito ha crecido bastante desde que empezamos. Buscando información para el vídeo, vi a Miriam Ching Yoon Louie hablar de su libro Sweatshop Warriors (Guerreros del Taller Clandestino), que ofrece algunos ejemplos excelentes de cómo los centros de trabajadores inmigrantes han ayudado a trabajadores individuales a comprender sus derechos y organizarse en diversos asuntos de trabajo y comunidad. También tuve la oportunidad de entrevistar a Barbara Prear, señora de la limpieza en la Universidad de Carolina del Norte y presidenta de la UE Local 150, cuando visitó al personal de apoyo de la Universidad de Swarthmore, quienes han estado llevando una campaña para un salario mínimo vital durante seis años. El sindicato UNC no tiene el derecho legal de negociar, pero ha tenido mucho éxito al utilizar tácticas de presión para llevar a los administradores a la mesa de negociación con tal de hablar de mejoras para los trabajadores menos pagados del campus.

lynd-staughton-labor-law-for-the-rank-o-filerHe estado pensando bastante sobre las maneras en que los trabajadores que no tienen ni autoridad legal para negociar ni contrato pueden actuar como un sindicato, usando la ley para mejorar su trabajo. Esto se me ocurrió porque Staughton Lynd me pidió que trabajara con él en una nueva edición de Labor Law for the Rank and Filer (Ley del Trabajo para el Soldado Raso) en un momento en que yo me había vuelto particularmente cínico hacia el potencial del uso de la ley del trabajo al organizar. Justamente acabo de llegar de pasar un fin de semana con los Lynd, gente del Youngstown Workers Solidarity Club (Club Solidario de los Trabajadores de Youngstown) y sus cohortes, alborotadores y soldados rasos de lugares cercanos y no tan cercanos, activistas veteranos y estudiantes organizadores.

El club se desarrolló como un “cuerpo laboral central paralelo” para llenar el vacío en el que el consejo central del trabajo local no podía ofrecer suficiente apoyo para una huelga. Pasar tiempo con estas personas fue un antídoto para el cinismo que sentía; no es que ahora tenga más confianza en la ley, pero me siento más capaz de ponderar las posibilidades… Hace un mes vi un documental sobre la Overnite Trucking Strike (huelga nocturna de camioneros), American Standoff, que reseñé en la anterior edición [del Industrial Worker]. Standoff ilustró un montón de problemas que no han sido afrontados adecuadamente. ¿Cómo lidiamos con la organización en empresas que son tan anti-sindicato que están dispuestas a gastarse millones de dólares para evitar incluso que los trabajadores se sienten en la mesa de negociación? La campaña de Teamsters’ Overnite, que ahora está en un punto del camino tan difícil que no está claro que se pueda salvar, es una de la larga lista de campañas que parecen haber dejado a la fuerza laboral rascándose su cabeza colectiva, preguntándose qué hacer ante unos directivos autodestructivos y una ley del trabajo retrógrada. Claramente, la respuesta no es rendirse. No es conformarse con una camarilla minoritaria de activistas en cada lugar de trabajo. Es construir redes de solidaridad significativas y organizadas, capaces de obtener mejoras en lugares de trabajo concretos, en industrias enteras, y para el beneficio de la clase trabajadora internacional.

Por último, si bien no menos importante, diversos compañeros del otro lado del océano me reenviaron un artículo sobre sindicalismo minoritario que apareció en una publicación reciente de The Nation. Este artículo, escrito por Richard B. Freeman y Joel Rogers, defiende que el AFL-CIO debería desarrollar un plan de organización que no dependa de tener la mayoría en un lugar de trabajo. Lo genial de recibir múltiples copias de este artículo en mi bandeja de entrada fue el desconcierto de los sindicalistas no americanos que lo enviaron. El modo en que nosotros, yanquis retrógrados, hacemos las cosas es absurdo. Pocos países hacen sindicalismo tal como se hace en los Estados Unidos, con el sindicato como el único agente negociador de una mayoría declarada. Creo que ayudaría que más de los trabajadores con los que hablo supieran cómo se hace en otros lugares, y también sería bueno que personas de fuera de los EUA viesen las implicaciones del modo de hacer de aquí.

Así que este es el propósito de esta columna. Quiero compartir estas historias y experiencias. Quiero conectar a mis compañeros con recursos que otros han encontrado útiles en su trabajo. No puedo ofrecer una receta para el éxito, no todos estos ejemplos serán apropiados para todo el mundo. Pero pensar de modo inteligente en la manera de progresar no sólo es posible, está pasando. Y al desarrollar recursos para probar estas cosas, nos daremos unos a otros la seguridad necesaria en nosotros mismos como para transformar comentarios como “qué buena idea” en “voy a intentarlo”.

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logo del IWW

La Guardería

Twin Cities IWW consigue que una guardería local pague los salarios pendientes de pago

Escrito por: The Organizer, Twin Cities IWW.

Traducido por: J.L.La Guarderia TC IWW

Este verano, la afiliada de IWW Anja fue despedida de su trabajo en Crocus Hill Academy, una guardería. Le dijeron que era por hablar con actuales y antiguos compañeros de trabajo acerca de asuntos relacionados con su jefe Imran Khan. Dos semanas después, Anja aún no había recibido su sueldo, sus pertenencias personales, o una copia que había pedido de su ficha de empleada. Tres afiliados de la rama de IWW de Twin Cities acompañaron a Anja a la guardería para entregar un escrito de demandas. El señor Khan reaccionó de manera agresiva, gritando y amenazando a la delegación sindical, acusando a Anja de maltratar a los niños, y llamando a la policía de St. Paul. Él se negó a aceptar el escrito y la policía pidió a la delegación de IWW que abandonara la propiedad.

robosalarialEl día siguiente, un grupo más numeroso de afiliados de IWW repartió panfletos en la guardería. Mientras Mr. Khan chillaba desde la puerta, miembros del sindicato hablaron con los padres acerca del despido de Anja y otros agravios. Ante el rechazo continuado del señor Khan a recibir el escrito, miembros del sindicato llevaron a cabo una campaña de llamadas telefónicas y otra en las redes sociales contra Crocus Hill Academy. En unos pocos días, Anja recibió una llamada del nuevo director del colegio, rogando que le diera una copia del escrito de demandas que el señor Khan se había negado a recibir. Desde entonces, Anja ha recibido su último sueldo y un cheque adicional de 120 dólares para compensarle por la pérdida de sus pertenencias personales y de la ficha de personal, cosas que el señor Khan había “extraviado”.

Jefes mentirosos y manipuladores como el señor Khan son un peligro para las personas trabajadoras, sobre todo cuando castigan a los trabajadores por actividades protegidas como hablar de sus condiciones de trabajo y del robo de salarios. Pero cuando nos enfrentamos solos, o cuando esperamos que el gobierno nos ayude, estamos renunciando a nuestro poder de luchar. Cuando nos unimos con otras personas trabajadoras podemos conseguir lo que merecemos. La acción directa funciona y la solidaridad triunfa. Ponte en contacto con IWW de Twin Cities si tienes problemas en el trabajo.

Email: twincities@iww.org

logo del IWW

Trabajar para mandar – Parte 3

417588453_527f1b0872Escrito por FW Sarah
Traducido por Milena

Parte 3: tras la línea

El día después de la reunión de los trabajadores de Starbucks en la Batcueva, nos vimos trabajando un turno de mañana con falta de personal, pero aquella vez fue diferente. En vez de sentir la frustración de siempre, aquellos de nosotros que habían asisitido a la reunión intercambiamos miradas cómplices y empezamos a llevar a cabo nuestro plan de seguir todas las normas, haciendo así el servicio más lento. También susurramos a los compañeros de trabajo que no sabían nada que fueran más despacio, que no se matasen. Fue como si todos respirásemos profundamente y empezamos a trabajar a un paso seguro y riguroso. Los efectos fueron instantáneos. La velocidad del servicio cayó en picado inmediatamente. Se nos acabó el café preparado porque sólo lo preparábamos cuando el temporizador lo señalaba. Todos nos quedamos en las posiciones que nos habían sido asignadas y actuaromos solamente bajo las direcciones del Store Manager. Cada 10 minutos, cuando se le asignaba a alguien limpiar la sala, hacíamos un trabajo meticuloso, asegurándonos que todo estaba limpio y correctamente abastecido. Cada pedido de bebida y comida fue perfecto. Dan, el Store Manager, perdió la cabeza. Corría arriba y abajo como un loco. Fue lo más que ninguno de nosotros lo había visto trabajar. Lo mejor de todo fue que no podía enfadarse con nosotros: no sólo estábamos haciendo nuestro trabajo, sino que lo estábamos haciendo exactamente como debíamos. Cada bebida fue hecha de manera perfecta, las pastas fueron horneadas una por una con la configuración de horno correcta, y cada tarea de limpieza se hizo exactamente tal como debía hacerse. Continuamos haciendo esto toda la semana. Nos vimos a nosotros mismos haciendo risitas y compartiendo intercambios de apoyo secretamente. Era normal escuchar “¡Uau, mira, Dan está trabajando hoy! Ahora sabe lo que aguantamos cada día”. Estábamos trabajando como un equipo en vez de culparnos unos a otros de una situación que ninguno de nosotros podía controlar. Mientras tanto, los trabajadores seguíamos llamando a Partner Resources (Recursos para el Trabajador). Todos llamaron a la línea directa excepto dos baristas y dos supervisores. Todos nosotros nos atuvimos a lo que dijimos en nuestra reunión inicial, con la esperanza que nuestras llamadas contasen una historia consistente.

No parecía pasar nada, pero al menos sentíamos que controlábamos la situación. Sentíamos que estábamos haciendo algo para hacer nuestros trabajos y nuestras vidas mejor, en vez de esperar a que las cosas cambiasen. Nuestra capacidad de disminuir la cantidad de negocio de la tienda reforzaba este hecho.

Una semana después de haber empezado nuestro trabajo para mandar y nuestros contactos coordinados con Partner Resources, vimos resultados. Se inició una investigación de nuestra tienda. Los jefes de Dan estaban allí cada día. Curiosamente, la investigación no fue el resultado de nuestras llamadas y quejas, sino de que habíamos disminuido las ganancias de la tienda unos 10.000 dólares aquella semana. Los jefes de Dan estaban furiosos ante la pérdida de negocio. Ellos vigilaron mientras uno de cada cinco clientes se iba de la tienda porque la cola era demasiado larga y se movía lentamente. Cuando a los baristas nos preguntaron por qué pasaba aquello, todos respondimos: “Hace falta más personal. Necesitamos de 7 a 9 personas para hacer bien nuestro trabajo y mantener contentos a los clientes”. El horario del siguiente mes ya había sido impreso, pero de repente Dan empezó a preguntarnos a todos si queríamos más horas. Añadió al menos a dos personas en cada turno. Después de eso, siempre hubo suficientes trabajadores como para realizar bien nuestro trabajo. Ahora, Dan sabía qué pasaría si había falta de personal, y sabía que la pérdida de ganancias que podíamos causarle seguramente afectaría su futuro en la empresa.

Desgraciadamente, no pudimos lograr que Dan dejase de ser nuestro Store Manager, y él continúa haciendo de nuestras vidas un infierno. Sin embargo, el poder que sentimos aquella semana no será olvidado. Los lazos de solidaridad entre aquéllos involucrados en la planificación e implementación de la acción durarán por mucho tiempo. Todos nosotros saboreamos lo que era tener control sobre nuestros trabajos, y eso nunca nos lo podrán quitar.

Solidaridad,

FW Sarah

Starbucks Workers Union (Sindicato de Trabajadores de Starbucks)

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– Publicado en “The Industrial Worker” 2013

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