Breve historia del IWW fuera de Estados Unidos

iww79maydayPor: F.N. Brill & Solidaridad

Traducido por: JL

Esta lista de comentarios es un buen punto de partida para estudiar la actividad del IWW en países que no sean los Estados Unidos. Solidaridad lo considera un “documento vivo” pues sabemos que los lectores podrán encontrar información que ayudará a corregir o ampliar alguno de los detalles expuestos abajo. Por favor mándanos tus añadidos o correcciones y actualizaremos la lista periódicamente.  – Editores de Solidaridad

Breve historia del IWW fuera de Estados Unidos (1905 – 1999)

(Originalmente) por F.N. Brill – Enero 1999

Agradecimientos especiales para: Gary Jewell (Canadá); Alexis Buss, Tim Acott, Jon Bekken, Fred Chase, Gwion, Steve Kellerman y Robert Rush (EEUU); Kevin Brandstatter (Reino Unido).

Introducción de F.N. Brill:

La dimensión internacional del IWW es algo que ha eludido a la mayoría de los historiadores del movimiento obrero. Aunque el sindicato ha sido reconocido como una parte importante de dicho movimiento, en muchos casos se le ha relegado o bien a una expresión infantil del proletariado o a una inspiración de los sindicatos “exitosos” de los años 30.

Para aquellos que le eran hostiles, los liberales y los estalinistas, era más cómodo declararlo muerto en 1919 y barrer las posibilidades del IWW bajo la alfombra. Aunque Lenin respetaba mucho al IWW, los historiadores estalinistas del movimiento obrero han necesitado borrar las diferencias entre el IWW y las prácticas organizativas de los comunistas de los años 20 y 30. Aunque parecidos superficialmente en cuanto a estilo y retórica, el IWW difiere de los estalinistas en su insistencia en un liderazgo rotativo desde la base. Los comunistas, esperando liderarlas, ayudaron a construir las burocracias sindicales que conocemos hoy.

Sin embargo incluso los historiadores del IWW han ignorado las ramificaciones internacionales del IWW. Desgraciadamente, hasta Fred Thompson, autor de la maravillosa historia oficial del IWW, El IWW: Sus Primeros 50 Años, tan sólo comenta por encima el tremendo impacto internacional del IWW y se centra exclusivamente en los EEUU. Para ser justos hay que decir que los recursos del IWW eran muy limitados en la época en la que salió el libro, lo cual hizo que éste fuera mucho más escueto.

El IWW fue un movimiento importante en muchos países y en alta mar. Probablemente ha tenido un impacto más duradero en Australia y Chile que en EEUU y Canadá. En ciertos momentos el Sindicato de Trabajadores del Transporte Marino del IWW estuvo a punto de controlar buena parte del transporte mundial, mientras que en Australia el IWW paralizaba realmente los esfuerzos militares del Dominio durante la Primera Guerra Mundial.

A pesar de no llegar a formarse, o sólo formarse brevemente, el IWW también influyó significativamente en el desarrollo de los movimientos obreros de Irlanda, Sudáfrica, Escandinavia y China.

Esta página es una visión general de toda la información que he podido recabar, gracias a los IWW de todo el mundo. No logré mucha información del IWW en Suecia o los países centroeuropeos. Las ediciones futuras deberían rellenar esos huecos.

Espero que este resumen sea el inicio de un nuevo reconocimiento de los logros del IWW. También espero que sea un estímulo para reconstruir el IWW internacionalmente y lograr lo que nuestros camaradas no pudieron alcanzar.

Historia del IWW

Argentina

Noviembre de 1919. El Sindicato de Trabajadores del Transporte Marino establecen una rama en Buenos Aires con su propio periódico.

En un mes el IWW acabó a través de la acción directa con el encarcelamiento de marineros en el puerto.

AustraliaReunion del IWW Sydney Australia 11 Sept. 1916

“Nadie ha ejercido una influencia más profunda sobre las perspectivas del sindicalismo en Australia (que el IWW)” – Gordon Childe

Es mil veces mejor ser un traidor a tu país que ser un traidor a tu clase” – “Clubs” australianos del IWW, formados en 1907

Julio de 1907 Huelga de mineros de carbón en NSW y Victoria liderada por IWW

1908 IWW lidera la huelga de transporte de Sydney

1909 huelga en Broken Hill, trabajadores afectados por cierre patronal y líderes del IWW juzgados por sedición

31 de enero de 1914, aparece el periódico Direct Action.

1915

Brisbane – El discurso del primer ministro Hughe es ahogado por una muchedumbre liderada por miembros del IWW. Los miembros del IWW comienzan a contar en voz alta y el público les sigue; al llegar al número diez, Hughe ha enmudecido.

Región de Victoria – Recolectores de frutas obtienen subidas salariales cuando miembros del IWW colocan carteles en las huertas que dicen “Por favor no introduzca clavos de cobre en los árboles frutales porque los destruiría”

1916 El IWW lidera la ralentización de los talleres de New South Wales Railway

1916 Mineros de Broken Hill se toman las tardes de los sábados libres, otorgándose a sí mismos una semana de trabajo de 44 horas. Después hacen huelga por la jornada de ocho horas. La huelga se extiende a 11500 mineros, casi cerrando la minería de carbón del país durante dos meses.

13, 1916 Miembros de IWW dan un discurso ante 80-100.00 personas contra el esfuerzo bélico del Dominio de Sydney.

30, 1916 Registros de sedes del IWW y arrestos de miembros clave

3, 1916 Siete miembros de IWW condenados a 15 años de cárcel por acciones contra la guerra. Otros condenados a 5 y 10 años.

“Un grupo de vendedores de periódicos agresivos informaron a sus empleadores que se habían afiliado al IWW y tenían la intención de hacer el menor trabajo posible en el futuro”

27, 1917 IWW ilegalizado, las listas de afiliados reveladas a los empleadores.

A pesar de la represión generalizada, el IWW ayuda a liderar la Huelga General de 1917.

1924 Reconstituido el IWW de Melbourne.

1927 Reconstituido el IWW de Sydney.

Mayo 1928, IWW de Adeladale forma la Administración Australiana, comienza a publicar Direct Action. En agosto se prohíbe Direct Action.

Durante los años 30 IWW realiza la campaña de agitación “Ni un minuto del día, ni un penique menos de paga, lucha contra las 48 horas y las bajadas salariales”

IWW se opone a la Segunda Guerra Mundial y es ilegalizado.

1946 El IWW australiano reconstituido en Sydney.

1946-65 Pat Mackie del IWW lidera una gran huelga/cierre en Mt. Isa

Dos Comités Regionales Organizadores existen en la actualidad, en Australia y Tasmania.

CanadáSyndicat Industriel Quebec

Cinco ramas fueron constituidas en BC en 1906, incluyendo una Rama de Manipuladores de Maderas formada por indígenas canadienses.

Para 1911, el IWW proclamaba que tenía 10.000 miembros en Canadá, sobre todo en la minería, la explotación forestal, operaciones portuarias y la industria textil.

El 1912 el IWW luchó en una batalla feroz por la libertad de expresión en Vancouver, obligando a la ciudad a derogar una prohibición contra las reuniones callejeras.

La organización de los trabajadores de la construcción que construían el Canadian Northern Railway en BC comenzó en 1911. En septiembre una huelga breve de 900 trabajadores paralizó 100 millas de construcción.

Febrero de 1912, el número de miembros del IWW en el CN asciende a 8.000.

27 de marzo, incapaces de seguir tolerando las condiciones de vida insoportables de los campos de trabajo, los 800 “dynos and dirthands” se pusieron en huelga. La huelga se extendió a más de 400 millas de territorio, pero el IWW estableció una “línea de piquetes de 1.000 millas” mientras miembros del IWW hacían piquetes contra oficinas de empleo de Vancouver, Seattle, Tacoma, San Francisco y Minneapolis para impedir el reclutamiento de esquiroles.

Agosto de 1912, se unieron a ellos 3.000 trabajadores de la construcción del Grand Trunk Pacific en BC y Alberta.

(Según la leyenda) La huelga de CN originó el apodo “Wobbly” (tambaleante). El encargado de un restaurante chino que daba de comer a los huelguistas, según se dice, pronunció mal “IWW” al preguntar a los clientes “¿Sois ‘eye wobble wobble’?”, y el nombre se quedó.

Se crea la táctica “esquirol en el trabajo”; consiste en enviar miembros del IWW de incógnito a los campamentos de esquiroles para llevar a los trabajadores a la huelga.

El IWW crea una Liga de Desempleados de Edmonton para exigir a la ciudad que provea trabajo para todos, sin importar la raza, el color o la nacionalidad, por un salario de 30 céntimos la hora, y además que la ciudad reparta tres boletos de comida de 25 céntimos a diario a cada hombre, boletos que serían canjeables en cualquier restaurante de la ciudad. El 28 de nero de 1914, el gobierno municipal acordó proporcionar a las personas sin casa una gran sala, distribuyó tres boletos de comida de 25 céntimos diarios a cada hombre y contrató a 4.000 personas para un proyecto público.

El 24 de septiembre de 1918 una orden federal en el consejo declaró que mientras Canadá estuviera involucrada en una guerra, catorce organizaciones serían consideradas ilegales, incluido el IWW. La pena por pertenencia se estableció en cinco años de prisión.

En 1916, estando prácticamente desparecido en el resto del país, el IWW se desplazó de las minas de hierro de Minnesota, en la cordillera Mesaba, hacia el norte, entró en Ontario, y consiguió un gran número de seguidores en los bosques del norte.

En 1919 los trabajadores forestales de Ontario se afiliaron al OBU, pero los delegados del IWW siguieron introduciendo materiales del sindicato de contrabando para la minoría que quería mantener la afiliación al IWW, de la misma manera que hicieron delegados de OBU-IWW en B.C.

El 2 de abril de 1919 se derogó la prohibición contra el IWW. Se crearon dos ramas, en Toronto y Kitchener.

Para 1923 el IWW ya tenía tres ramas con control de trabajos en Canadá: Trabajadores de la madera IU 120 y Trabajadores del Transporte Marino IU 510 en Vancouver, y una rama de LWU en Cranbook, BC, con un total de 5.600 miembros.

1924 fue un año de máximo auge del IWW en Canadá. 8.000 en Northern Ontario, el Canadian Lumber Workers vota para incorporarse al IWW.

El 1 de enero de 1924, la rama IWW Trabajadores de la Madera IU120 hizo huelga contra los patrones de la madera de la Columbia Británica, exigiendo una jornada de 8 horas con suministro de mantas, liberación de todo tipo de prisioneros de guerra, y el fin de la discriminación contra los miembros del IWW y de las prohibiciones contra la literatura del IWW.

En lucha contra un control de cuotas obligatorias del United Mine Workers, mineros del carbón de Alberta se afiliaron al IWW en 1924. La empresa minera ofreció, sin éxito, una subida salarial del 10% a los mineros que aceptaran al UMWA.

Delegados canadienses se reunieron en Port Arthur el 20 de septiembre de 1931 y votaron a favor de formar una administración canadiense para coordinar la actividad industrial específicamente canadiense.

La agitación de los desempleados llevada a cabo por el IWW generó cierta cantidad de arrestos. El Diario de Ritchie fue sindicado en el IWW durante un tiempo, y se creó una rama de pescadores en McDiarmid, Ontario.

Se emprendió la organización en los Maritimes, pero no se sostuvo. En 1935 el IWW tenía doce ramas en Canadá con 4.200 miembros.

La agitación del IWW en Canadá se mantuvo fuerte hasta 1939, sobre todo en el norte de Ontario. Las unidades del IWW en Sudbury y Port Arthur eran ramas mixtas de leñadores, mineros y obreros.

Durante la Guerra Civil Española, 1936-39, el IWW de Ontario reclutó activamente para las milicias sindicales revolucionarias españolas.

En 1949 había 2.100 miembros en Canadá agrupados en seis ramas; dos en Port Arthur y una en cada uno de los siguientes lugares: Vancouver, Sault Ste. Marie, Calgary y Toronto.

En 1968 se decidió que se afiliaran los estudiantes junto con los trabajadores de la educación en Trabjadores de la Educación IU620, a lo que siguió un levantamiento salvaje y errático de los campus, siendo dos casos notables Waterloo U en Ontario y New Westminster BC.

1974 En Vancouver una cuadrilla de construcción de Gastown firmó IWW pero se le negó la certificación, siendo declarado el IWW un sindicato no de oficio según sus estatutos.

1988 El periódico estudiantil de la universidad Simon Frazier se organiza en el IWW.

1998 IWW crea en Harvest Foods de Winnipeg el primer sindicato canadiense del IWW legal en décadas.

1999 IWW organiza un grupo de tiendas de la Avenida Whyte en Edmonton.

ChileIWW Chile

El congreso fundacional del IWW chileno tuvo lugar en Santiago en 1919. Manteniendo los principios y tácticas del IWW internacional, los chilenos fueron capaces de reagrupar a maestros y operadores portuarios radicales, junto con la mayor parte del disperso movimiento anarcosindicalista chileno.

En los años 20 el IWW publicó diez periódicos distintos en cinco ciudades de Chile. El periódico central Acción Directa se publicó entre 1920 y 1926. Durante los tiempos de represión los periódicos chilenos se imprimieron en la planta de impresión del IWW de Chicago e introducidos en Chile de contrabando por marineros del IWW.

En el verano de 1920 el sindicato chileno llevó a cabo una huelga de tres meses para impedir la exportación de cereales en un momento en el que la exportación de este producto estaba produciendo hambruna y los precios y beneficios típicos de situaciones de hambruna.

El 22 de julio de 1920 la policía registró la sede central de Santiago. En Valparaíso, la policía colocó dinamita en la sede del IWW y arrestó a casi todos los organizadores acusándoles de terrorismo. El motivo fue el éxito de las huelgas contra la exportación de granos durante la hambruna.

1924 4.000 encuadernadores del IWW de Santiago ganan una huelga para conseguir la semana de trabajo de 44 horas.

La administración chilena del IWW se mantuvo unida hasta 1925 cuando los sindicatos de puertos, imprentas y panaderías se separaron para formar la anarcosindicalista Federación Obrera Regional de Chile (FORCh). En desacuerdo con el sindicalismo de sector practicado por el IWW estos sindicatos optaron por organizarse de forma federalista/regional y según los oficios.

El IWW fue el único sindicato que abiertamente se opuso al golpe de estado militar de 1927. El Partido Comunista, en cambio, “al principio fue esquivo y después recopiló una lista de demandas para el nuevo régimen”. Sólo cuando las demandas no fueron atendidas se decidieron a oponerse a la dictadura militar.

Los dos sindicatos fueron silenciados en 1927 por la dictadura de Ibez. En 1931, el gobierno de Ibez cayó y los antiguos miembros de IWW y FORCh formaron un nuevo sindicato anarcosindicalista, la CGT.

Tras el golpe de estado militar de 1973, un miembro estadounidense del IWW, Frank Teruggi, fue asesinado a tiros por un escuadrón de la muerte chileno. Teruggi, que estaba en Chile estudiando los movimientos obreros, había sido retenido en el Estadio Nacional durante el golpe junto con cientos de otros radicales y sindicalistas. Fue encontrado muerto poco después de ser “liberado” del estadio de fútbol/prisión. Teruggi es el compañero del estadounidense desaparecido buscado por su padre en la película ganadora de un Oscar de Costa-Gavras, “Missing”.

ChinaIWW Chinese

En el period de 1910 a 1916 el IWW australiano ayuda a traducir documentación al chino y distribuirla en China. Estos materiales fueron publicados por Liu Szu-fu (“Shih-fu”) y los ideales del IWW se hicieron influyentes en Canton y Shanghai.

Ecuador

Administración constituida en 1922.

Fiji

1916 Huelga de pescadores del IWW.

SAMSUNG

Alemania

1924 Rama Sindical de Trabajadores del Transporte Marítimo creada en Setting, Hamburgo y otros puertos. Más de 10.000 miembros en el momento de su fundación. El IWW sigue actuando abiertamente hasta que Hitler llega al poder, y después sigue actuando en la clandestinidad.

Alta Mar

1924 IWW convoca la Conferencia Internacional de Trabajadores del Transporte Marítimo en Nueva Orleans. Asisten delegados de Argentina, Canadá, Cuba, Ecuador, México y EEUU.

1925 IWW controla todo el transporte entre Escandinavia y EEUU a través de acciones en el trabajo y huelgas breves.

Noviembre de 1925 Miembros del IWW de la costa este hacen huelga en apoyo a los marineros del Reino Unido, Escandinavia, Nueva Zelanda y Australia, en la primera huelga marítima internacional.

Segunda conferencia internacional celebrada en Montevideo, Uruguay.

9 de abril de 1930, El IWW organiza a la tripulación de 1.700 marinos del Leviathan, el buque más grande del mundo.

IrlandaBill Jim James

1913 Los miembros de IWW James Connolly y Jim Larkin fundan el Sindicato General de Trabajadores del Transporte como base para un IWW irlandés.

Durante el periodo de guerra civil de 1917-23, Irlanda vivió una auténtica insurrección: colectivización del transporte en Cork, levantamiento de campesinos sin tierra, establecimiento de soviets y situación de poder dual en muchas ciudades…

La recesión y la persecución estatal desviaron la acción del sindicato en 1923. Una facción aún mantuvo una variedad local de sindicalismo revolucionario en el Sindicato de Trabajadores de Irlanda, pero era minoritaria.

JapónPreambulo en Japones 1909

1924 Rama de Trabajadores del Transporte Marino fundada en Yokohama.

México

Existieron vínculos con revolucionarios mexicanos desde la fundación del IWW.

Ricardo Flores Magón fue supuestamente miembro del IWW y usó la organización y los medios de prensa del IWW para recabar apoyos para el movimiento revolucionario de México.

En 1911 el partido Liberal Mexicano (PLM), una organización anarquista, invadió Baja California para intentar establecer una república de los trabajadores. La campaña se dirigió desde una sede del IWW en Hotville, California. Cien miembros del IWW, incluyendo a Joe Hill y Frank Little (?) formaron parte de la fuerza insurrecta.

Julio de 1912, varios sindicatos de gremio se unieron asumiendo el preámbulo del IWW.

En 1917, cuando muchos de los pozos cerraron como protesta de sus dueños estadounidenses contra un impuesto al petróleo y contra las demandas salariales de los trabajadores, el liderazgo de dichas demandas estuvo “casi del todo en las manos del IWW”.

En la fase final del proceso revolucionario mexicano las sedes del IWW en Arizona apoyaron el movimiento zapatista.

1919, se crea la administración mexicana del IWW.

El 2 de junio de 1921, la sede del IWW en Tampico, México, fue registrada y el IWW convocó una huelga general en la región que logró que se mantuviera la sede.

3.000 mineros del IWW hacen una huelga exitosa en Santa Eulalia.

La administración mexicana del IWW se mantuvo hasta principios de los años 60. (?)

Nueva ZelandaGo Slow! IWW en Nueva Zelanda

Administración del IWW creada en 1912.

Tom Barker, organizador del IWW, arrestado por sedición durante las grandes Huelgas de 1912-13, seguidamente escapa a Australia para organizar allí.

Nicaragua

Estando exiliado en México a principios de los años 20, Sandino participa en huelgas lideradas por el IWW. Inspirado por ellas vuelve a fomentar la revolución en Nicaragua. Adopta los colores rojo y negro del IWW.

Perú

En 1923 el IWW lideró una huelga en las líneas Centrales Peruanas cuando un ferroviario fue despedido tras 20 años de buen trabajo. En 24 horas todo el sistema ferroviario estaba en huelga, cumpliendo el lema del IWW “si tocan a uno, nos tocan a todos”. El trabajador fue readmitido, habiendo rechazado en primer lugar un soborno de $50.000 de la empresa para que aceptara el despido.

Rusia

1919 16.000 mineros forman un sindicato en Siberia y adoptan el preámbulo del IWW.

Suecia

1971 Rama constituida en los astilleros de Malm.

Sierra Leona

1996 Mineros de oro y de diamantes se organizan en el IWW.TW Thibedi, IWW en Sudafrica

Sudáfrica

Administración sudafricana fundada en 1911.

IWW hace campaña para convencer a los trabajadores blancos de que “su enemigo real no es el trabajador de color, y que sólo uniéndonos y cooperando sin importar el color podemos mantener y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores blancos”.

1912 IWW lidera una huelga de conductores de tranvía en Johannesburgo, la primera huelga multirracial de la historia del país.

Reino Unido

El IWW en Gran Bretaña ha existido, en una u otra forma, desde 1906. Comenzó con pequeños grupos, sobre todo de marineros, que trajeron el mensaje del sindicalismo industrial a estas costas desde los Estados Unidos.

En 1908 el sindicato se escindió según las mismas divisiones que en Estados Unidos. Los miembros del IWW que siguieron a Daniel De Leon se constituyeron como los British Advocates for Industrial Unionism (Partidarios Británicos del Sindicalismo Industrial) y organizaron algunas huelgas importantes, sobre todo en el cinturón industrial de Escocia central. La huelga en la fábrica de máquinas de coser Singer en 1908 fue la más famosa. Los miembros del IWW que se quedaron en la facción contraria a la de De Leon formaron la Industrial League (Liga Industrial).

Participación del IWW en una huelga en 1909 en el Ruskin College, Oxford, que condujo a la creación de un movimiento educativo revolucionario, “The Plebs League” (la Liga de los Plebeyos) y al marxista “Central Labour College” (Universidad Central del Trabajo). También participaron miembros del IWW en la creación del “Daily Herald”, el primer periódico controlado por la clase trabajadora y que incluía muchas noticias sobre la lucha obrera.

En 1910 Bill Haywood recorrió el país y en un pozo de carbón en el sur de Gales habló en una gran conferencia de mineros en huelga a los que incitó a propagar su huelga a todo el sector y ocupar los pozos. Se atribuye a su influencia la explosión de militancia en la zona, y es uno de los motivos de que antiguos miembros del IWW produjeran y distribuyeran en las minas “The Miners Next Step”, un panfleto cuyo propósito era convertir la South Wales Miners Federation (Federación de Mineros del Sur de Gales) en un único sindicato industrial en toda la región. Se le considera el documento más importante a favor del sindicalismo industrial de ese periodo.

En 1913 el Sindicato concedió una constitución a la Administración Británica del IWW, que fue dirigida como una organización esencialmente independiente. El sindicato tenía ramas fuertes en las grandes ciudades pero no existen pruebas de una huelga del IWW como tal.

Partidarios destacados del IWW como Jim Larkin y James Connolly participaron activamente en las huelgas de los estibadores y otros trabajadores de transportes durante este periodo.Bread and Roses revista de IWW Reino Unido Oct 2006

El sindicato, a través de organizaciones como la Industrial Syndicalist Education League (ISEL, Liga Educativa de Sindicalistas Industriales) y la Industrial Democracy League (Liga por la Democracia Industrial), estuvo involucrada en los años de disturbios que precedieron a la Primera Guerra Mundial. La ISEL destacó en los esfuerzos por crear sindicatos industriales a través de fusiones de sindicatos de gremio existentes, y estuvo al frente de la creación del National Union of Railwaymen (Sindicato Nacional de Ferroviarios) y el Transport and General Workers Union (Sindicato de Trabajados del Transporte y Trabajadores En General).

Las Conferencias Nacionales de Consejos de Gremios de 1919 y 1920 avalaron el principio Un Sindicato Grande como una formad e unir a la clase trabajadora y establecer sindicatos de industria. Los carnets de afiliado del movimiento de Shop Steward se hicieron intercambiables con los del IWW.

El sindicato se mantuvo a duras penas en los años 20 y 30, refugiado en las ciudades de Liverpool, Birmingham y Londres y con muy poca influencia en otros lugares.

En 1946 la suerte cambió a mejor y se constituyó una nueva Administración Británica que jugó un papel activo en la huelga portuaria de 1947.

A mediados de los años 70 un Centro de Trabajadores se estableció en Oldham y una Sección Británica se mantuvo activa hasta principios de los años 80. El IWW se involucró sobre todo en los intentos de control de los sindicatos desde la base, y los organizadores del IWW estuvieron al frente del National Rank and File Movement (Movimiento Nacional de Base).

Una nueva era comenzó para el IWW en 1993, cuando se reunió un pequeño grupo para reconstituir el sindicato. La afiliación ha crecido, acercándose a cien, y se han establecido ramas en una docena de ciudades o más.

En 1995 el sindicato creó su primera “rama de centro de trabajo” en Stevenson College, en Edimburgo, que ha jugado un papel importante para evitar redundancias y exponer la naturaleza tosca del sindicalismo sectorizado en la educación.

En 1995 afiliados del IWW acordaron crear el primer Comité Organizador Regional, que comenzó su existencia en 1997, poco después de que el sindicato presentara su nueva revista trimestral, “Bread and Roses”.Tom Barker, IWW

1998 IWW organiza a los trabajadores de tiendas de comestibles y farmaceúticos en Devon y Dorset.

Tom Barker

Este documento está dedicado a la memoria del Compañero Tom Barker, que organizó para el IWW en Nueva Zelanda, Australia, Chile, Argentina, EEUU, Reino Unido, Rusia, Alemania y alta mar.

¡Por El Gran Sindicato!

IWW

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¡Bienvenidos a Solidaridad 2016!

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¡Bienvenidos a Solidaridad 2016!

Hola y bienvenidos al nuevo año de Solidaridad, la revista en lengua española de los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.). Ya después del primer año del relanzamiento de nuestra revista hemos publicado más que 70 artículos, porciones de libros, historias de trabajo y resistencia, canciones y más. Esperamos superarlo este año y presentar consejos útiles para organizarse en el trabajo, noticias del movimiento obrero y contar luchas de la clase trabajadora.

¡Contribuir a Solidaridad!

Agradecemos a todos los lectores que visitaron nuestra pagina este año. Nuestras publicaciones recibieron más que 6,500 vistas y este año esperamos que los que antes leían Solidaridad comiencen a contribuir también. Si el año pasado tradujiste un artículo, te interesaría escribir sobre tus condiciones laborales este año? Si solo leíste la pagina ponte en contacto con nosotros! Si estás afiliado/a a otra organización, puedes comunicarte con nosotros para compartir publicaciones y noticias. Siempre estamos abiertos a cualquier forma de participación y esperamos sus mensajes! Fotos, vídeos, artículos, comentarios – todos serán bienvenidos. Nuestra visión es crear una publicación útil y interesante que sirve a la clase trabajadora en todos lados para organizarse y ganar mejoras económicas.

Gracias a todos por su apoyo!

Salud y solidaridad,

El Comité de Solidaridad

Graeme M., J. Pierce., MK, Fernando G., Matt Z.

 

logo del IWW

La CTEP escribe un nuevo capítulo en la historia del Movimiento Obrero en Argentina

por: Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) (Argentina)revista de CTEP

Tras cinco años de lucha de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), bajo el número de resolución 1727/15, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación (MTEySS) creó un régimen de agremiación para los Trabajadores de la Economía Popular que finalmente reconoce nuestro derecho a sindicalizarnos.

Esto implica el reconocimiento de nuestros compañeros y compañeras como trabajadores y su derecho a organizarse sindicalmente para representar sus intereses colectivos y mejorar sus condiciones laborales.

Este reconocimiento concede a la CTEP las siguientes atribuciones:

  • Representar los intereses colectivos de los trabajadores de la economía popular, es decir, trabajadores cuentapropistas, autogestionados, cooperativistas o de programas sociales.
  • Recurrir a mecanismos de conciliación en el ámbito del Ministerio de Trabajo para resolver los conflictos que se susciten en el ámbito de la Economía Popular.
  • Crear su propia obra social y promover la incorporación de sus representados en el sistema provisional, según las modalidades establecidas o que oportunamente establezca la legislación en la materia, teniendo en cuenta su especial situación laboral.
  • Proponer ante los organismos competentes formas de regulación laboral y protección social que contemplen la especificidad de su problemática.
  • Colaborar en el perfeccionamiento de la legislación aplicable y el diseño de los programas sociales dirigidos a los trabajadores de la economía popular y de las empresas recuperadas y autogestionadas.

Por ese motivo podemos decir que la CTEP ya es un sindicato plenamente reconocido cuyo primer acto será solicitar formalmente la apertura de Paritarias Populares al gobierno entrante.

logo de CTEP

Los Aceiteros: una victoria con clase

Hoy presentamos un artículo sobre la huelga de los trabajadores aceiteros en Argentina de este año. Originalmente publicado en el periódico “Organización Obrera” de la Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.) cuenta la victoria de los trabajadores que lograron un aumento salarial de 36%.

Por: La Sociedad de Resistencia Oficios Varios de Rosario, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.)

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Con asambleas y piquetes, paralizaron la salida de las oleaginosas y la agroindustria en Argentina, parando los puertos y aceiterosdejando centenares de barcos sin cargar. El salario de $14.300 retroactivo a abril y el aumento en una sola cuota rompieron la pauta del 27% que había fijado el ejecutivo junto a la UOM, la UOCRA, y Comercio.

El día 30 de Mayo se conoció la noticia: Luego de 25 días y noches en huelga los trabajadores aceiteros nucleados en la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (F.T.C.I.O.D.y A.R.A) lograron un aumento salarial del 36%.

El Ministerio de Trabajo homologó un acuerdo del 27,8%, pero acordaron por fuera con las empresas del sector que se comprometían a sumar otro porcentaje. Así, el básico que percibe un empleado de esta industria ascenderá a 14.300 pesos (antes era de 10.500).

El reclamo estaba fundado en lo que establece la Ley de Contrato de Trabajo en su artículo 116 sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil “es la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión”.

La medida de fuerza originó pérdidas millonarias en la industria del Gran Rosario, unos 150 buques sobre el río Paraná a la espera de ingresar a los puertos que se mantuvieron bloqueados por los piquetes y 40 plantas paralizadas.

asamblea_aceiterosEl Ministerio de Trabajo y las Cámaras aceiteras no se ponían de acuerdo, pero eso no era problema de los aceiteros que ya habían sido categóricos “Cargill en 2013 facturó $26.000 millones, Dreyfus $19.000 millones, mientras que Molinos Río de la Plata, una empresa local, $21.000 millones. El aumento que pedimos llegará a $1.500 millones de pesos, mientras que las empresas van a facturar $250.000 millones este año. Las empresas pueden pagar lo que pedimos y mucho más también.”

En momentos en que el Gobierno, empresarios y gremios llaman a la “razonabilidad” en los pedidos de aumentos salariales, para así imponernos condiciones de esclavitud que permitan seguir generando ganancias y acumulando capital, la huelga nacional aceitera consiguió que la acción directa de los trabajadores pase al centro de la escena del mundo gremial para defender el precio de la fuerza de trabajo aplicando los métodos de lucha más contundentes y sostenidos de los que se tenga memoria en los últimos años.

Paritarias que no terminan de cerrar a mitad de año, sindicatos que son la mano derecha de los patrones buscando cerrar convenios colectivos en torno al 26, 27 o 28% y no lo que están demandando los trabajadores. Pero en el caso de los aceiteros el gobierno no logró su cometido y esta lucha, como todas las que tienen como protagonistas a la clase explotada, dejan su saldo en la memoria colectiva y esa es la mayor victoria.

Sello_Vcongreso

Los orígenes del modelo sindical argentino: Conclusión

La conclusión del libro “Los orígenes del modelo sindical argentino”.Origenes_del_modelo_Sindical_Tapa

Las secciones anteriores se encuentran acá.

Se puede descargar el libro entero en PDF acá.

Por: Leonardo Elgorriaga

Libro publicado por: La Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.)

Conclusión:

El resumen histórico realizado hasta aquí permite apreciar que el actual modelo sindical es la resultante del proceso de acercamiento del Estado el movimiento sindical, influyendo en su constitución y desenvolvimiento histórico. El cambio operado por los Estados principalmente a partir del período de entre guerras y la adopción de modelos de pacto social o acuerdo de clases, ha llevado a los mismos a buscar el apoyo del movimiento obrero de sus respectivos países abandonando la actitud exclusivamente confrontativa que habían tenido hasta ese momento.

La adopción de un modelo de pacto social en el cual el Estado asume el carácter de árbitro o mediador en el conflicto entre capital y trabajo, exige no sólo precisar los términos de ese pacto, sino antes bien determinar los sujetos que obrarán como partes en el mismo. En este sentido, resulta determinante para la suerte de este modelo que los sujetos que deberían participar estén dispuestos a hacerlo, y sobre todo, tengan la aptitud de obligar al sector social que supuestamente representan.

En el caso de nuestro país como en muchos otros, la primera actitud de las organizaciones obreras fue el rechazo terminante a la política de acuerdo social o a cualquier forma de acercamiento al Estado, tomando como fundamento para tal rechazo el principio de acción directa hasta ese momento adoptado por gran parte del movimiento obrero. Por otro lado, un sector importante de la burguesía también rechazaba cualquier forma de concesión a los trabajadores, propiciando las políticas de Estado mínimo y de represión al movimiento obrero. Sin embargo, un largo proceso de castigos y de recompensas permitió al Estado, con el apoyo de los sectores más dinámicos de la burguesía, ir formando una dirigencia sindical más dispuesta a la negociación y a las políticas de Estado, y al mismo tiempo, permitió desgastar y aislar a aquellos sectores del movimiento obrero que no estaban interesados en esas metodologías. Las políticas de acuerdo social se verían luego corregidas en sus “excesos” y “fracasos” por los continuos golpes de estado que se produjeron en nuestro país.

El modelo implementado a partir del decreto 23.852/45 responde a esa política de pacto social o alianza de clases. El mismo esta destinado a conformar una dirigencia sindical única con aptitudes para obligar y representar al colectivo de trabajadores en la búsqueda de mejoras programadas y acordadas con el sector patronal correspondiente. Los límites para esta forma de acción colectiva son los del propio sistema, no pudiéndose exigir más de lo que el propio sistema puede dar. Por otro lado, el modelo permite con sus numerosos recursos excluir aquellos sectores del movimiento obrero que pretenden otra forma de actuación y objetivos diferentes.

Todo ello nos permite apreciar que el llamado modelo de unidad promocionada constituye una intromisión del poder estatal sobre la libre constitución y desenvolvimiento de las organizaciones sindicales, definiendo un conjunto de “atribuciones lícitas” para un modelo de consenso. De esta manera, al definir los fines y las atribuciones propias del sindicato, e imponer al mismo tiempo una representación obligatoria al conjunto de los trabajadores a los efectos de esos fines y atribuciones, el Estado logra “direccionar” al conjunto del movimiento obrero manteniéndolos dentro de los límites del propio sistema. En este sentido, la confusión entre unidad y concentración le ha permitido al modelo conformar una estructura piramidal de representación, y a partir de allí, definir los sujetos que obligarán al conjunto de los trabajadores de una misma actividad.

La instauración de estructuras monopólicas de representación ha condicionado no sólo la constitución general de las organizaciones sindicales sino que además ha definido sin quererlo las estrategias implementadas por los sectores opositores al propio sistema. En este sentido, la lucha “por adentro” alentada por gran parte de los sectores vinculados a la izquierda, aún en condiciones en las cuales la burocracia, con el beneplácito de las autoridades gubernamentales y sectores patronales, limitan hasta lo imposible las posibilidades de éxito, constituye una estrategia creada por las propias condiciones del modelo actualmente vigente. Si tenemos presente que el sindicato con personería gremial es la resultante de una estructura monopólica de representación definida por el propio Estado, correspondería preguntarse quién determina el “adentro” de esa forma de lucha y cuál es el resultado que se pretende obtener. En condiciones de baja tasa de afiliación como sucede en la actualidad, considerar a los sindicatos como organizaciones de masas resulta una afirmación muy ambiciosa, por lo tanto, pretender hasta el extremo conquistar los sindicatos “más representativos” para evitar así el aislamiento, pierde todo su significado y dilata aún más los objetivos históricos de la clase trabajadora. No se tiene en cuanta que esa lucha “por adentro” contra la burocracia sindical es en definitiva una lucha por el control de esas estructuras monopólicas de representación impuestas por el propio sistema que, en condiciones de baja participación activa de los trabajadores, arrastran tras de sí a un colectivo de trabajadores totalmente pasivo acostumbrado a que unos pocos actúen por ellos. Son esas mismas estructuras de representación las que generan las condiciones necesarias para la formación y permanencia de una burocracia sindical sobre la base de un quietismo generalizado del colectivo de trabajadores.

Todo ello ha generado que las organizaciones sindicales se presenten en la actualidad como realidades por sí, instituciones ya definidas a las cuales el conjunto de los trabajadores se deben acomodar. Asimismo, el Estado al asignarle facultades erga omnes similares a las propias al sindicato con personería gremial, ha desdibujado con ello los alcances de una actuación propia de los trabajadores, depositando esas facultades en sus “representantes” y utilizando el colectivo como fuerza potencial de presión. El sindicato se transformó al igual que el Estado en un factor más de quietismo y de actuación a-través-de-otro contrario al principio de acción directa.

Sin embargo, la historia nos ha mostrado que los trabajadores no necesitaron de la ley para unir sus fuerzas, ni tampoco que el Estado defina los límites de su actuación, ni la manera en que debían organizarse. El primer movimiento sindical que existió en nuestro país no esperó a que el Estado defina qué es una organización sindical y cuáles sus funciones “propias”. Tampoco buscó la subsistencia del sistema a través de una actuación lícita, ni tampoco pretendió erigirse representante de nadie. El sindicato era la resultante de una unión real y activa de los trabajadores, fruto de la solidaridad y de la explotación de la cual eran objeto. Su actuación no tenía otros límites más que la autonomía colectiva y hasta donde llegaran sus propias fuerzas. Era un principio de la primacía de la realidad sindical: o había unión real, solidaridad obrera y participación activa; o nada. Todo lo que provenga por fuera del principio de acción directa sólo podía ser una expresión más del propio sistema que intentaban abolir.

La puesta en crisis del actual modelo sindical no pasa por la dicotomía unidad o pluralidad sindical. Todo ello es sólo una lectura errónea de la problemática. La unidad real de los trabajadores no puede ser decidida por ley ni definida por un modelo premeditado. Al mismo tiempo, la ausencia de una unidad formal impuesta por el Estado tampoco debe entenderse como una pluralidad necesaria ya que las organizaciones sindicales, libradas a su propia determinación, pueden perfectamente unir sus fuerzas. Asimismo, la intromisión del Estado a través de estructuras monopólicas de representación ha servido también como un factor generador de divisiones dentro del movimiento sindical. Por lo tanto, lo que se entiende por unidad promocionada no es otra cosa que la intromisión distorsionadora del Estado dentro del movimiento sindical, coartando la libertad sindical y apropiándose de una expresión espontánea de los trabajadores. El objetivo de este trabajo era justamente tratar ciertas cuestiones fundamentales que la problemática actual del modelo sindical continúa sin considerar y que resultan de una importancia decisiva para la puesta en crisis del presente modelo.

– Leonardo Elgorriaga, 13 de agosto de 2010

FORA rojo y negro

Los orígenes del modelo sindical argentino: VIII. La unidad obrera garantía estatal

Hoy presentamos la octava sección del libro “Los orígenes del modelo sindical argentino”.

Edelmiro Farrell, el dicatador-presidente, y Juan Perón. Abril 1945
Edelmiro Farrell, el dictador-presidente, y Juan Perón. Abril 1945

Las secciones anteriores se encuentran acá.

Por: Leonardo Elgorriaga

Libro publicado por: La Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.)

El decreto 23.852/45: La unidad obrera garantía estatal:

“Los gobiernos de los países atrasados, o sea coloniales o semicoloniales, asumen en general un carácter bonapartista o semibonapartista. Difieren entre sí en que algunos intentan orientarse en una dirección democrática, buscando el apoyo de obreros y campesinos, mientras que otros implantan una forma de dictadura policíaco-militar. Esto determina también la suerte de los sindicatos: o están bajo la tutela del Estado o bien, sujetos a una cruel persecución. Este tutelaje está determinado por las dos grandes tareas antagónicas que el Estado debe encarar: atraer a toda la clase obrera, para así ganar un punto de apoyo para la resistencia a las pretensiones excesivas por parte del imperialismo y, al mismo tiempo, disciplinar a los mismos obreros poniéndolos bajo control de una burocracia”1. En estas pocas líneas Trotsky anunciaba en 1940, en su definitivo exilio mexicano, la larga secuencia de gobiernos populares y golpes militares que sacudirán la región y la diferente situación en que se encontrarán los sindicatos, especialmente cuando el Estado pretenda buscar apoyo en los mismos.

Los generales Arturo Rawson y Pedro Pablo Ramírez saludan a la multitud en Plaza de Mayo el día del golpe de estado, 4 de junio de 1943.
Los generales Arturo Rawson y Pedro Pablo Ramírez saludan a la multitud en Plaza de Mayo el día del golpe de estado, 4 de junio de 1943.

El nuevo gobierno surgido tras el golpe de estado del 4 de junio de 1943 se propuso rápidamente reglamentar la actuación de las asociaciones sindicales. Previo al dictado del decreto 23.852/45, el gobierno militar dictó el 20 de julio de 1943 el decreto 2.669/43, siendo ésta la primera normativa en materia de asociaciones profesionales sancionada en nuestro país. Sus considerandos expresaban “Que es necesario la adopción de un estatuto que reglamente las actividades de las asociaciones profesionales, para encauzar dentro de un ordenamiento que las aleje de todo objeto o finalidad ajenos a los que ellas deben proponerse conseguir en atención al carácter que les es propio”. Esta normativa contenía ya la distinción entre personería jurídica y personería gremial, concediendo a la entidad que haya obtenido esta última ciertas ventajas de las cuales no goza el primero, a condición de someterse a un mayor control por parte del Estado. Alejandro Unsain al comentar dicho decreto señalaba que “La personería gremial aparece más bien como una calificación de entidad de derecho público en tanto que la personería jurídica caracteriza relaciones de derecho privado”2. Sin embargo, todavía no se le concedía a la entidad con personería gremial facultades “erga omnes” que afectaran al conjunto de los trabajadores de la actividad, sino que, por el contrario, su actuación en materia de negociación colectiva, conciliación y arbitraje, sólo era “…en nombre de sus asociados” (art. 11). Pero por otro lado, dicho decreto tampoco establecía que la personería gremial recaía sobre la entidad más representativa, ni tampoco establecía que se otorgaría la personería gremial a una sola entidad por actividad. Por lo tanto, el modelo implementado por el decreto 2.669/43 no era el actualmente denominado unidad promocionada.

El decreto 2.669/43 tuvo una vigencia muy breve ya que fue derogada a los pocos meses y en los hechos no llegó a ser implementado. En su reemplazo el gobierno militar dicta el 2 de octubre de 1945 el decreto 23.852/45 sobre asociaciones profesionales de trabajadores, dando inicio con ello al modelo sindical que regirá en nuestro país hasta la actualidad. En sus considerandos se expresaba “Que en el actual período de evolución y desarrollo de las relaciones entre empleadores y trabajadores, es innegable la importancia que reviste la colaboración del Estado y de las asociaciones profesionales en todo lo concerniente a la fijación de las condiciones de trabajo y a la necesaria adaptación de las normas básicas de la legislación obrera a las distintas clases de actividades”.

El nuevo decreto mantenía la distinción entre personería gremial y personería jurídica, pero con importantes variaciones en cuanto al criterio para el otorgamiento. El art. 8º del decreto establecía que “Son condiciones esenciales para el reconocimiento gremial de las asociaciones profesionales de trabajadores:… 3º Que por el número de afiliados cotizantes, en relación al de las personas que ejerzan la actividad de que se trate, se la considera suficientemente representativa en la zona en que se circunscribe su actuación”. Asimismo, el art. 9º establecía que “En el caso de existir sindicato con personería gremial, sólo podrá concederse esa personalidad a otro sindicato de la misma actividad, cuando el número de afiliados cotizantes de este último, durante un período mínimo y continuado de seis meses, inmediatamente anteriores a la solicitud, fuera superior al de los pertenecientes a la asociación que goce de personalidad gremial”. El decreto 23.852/45 inaugura en nuestro país el modelo denominado como “unidad promocionada”, concediendo la personería gremial a una sola asociación sindical por actividad dentro del mismo ámbito territorial de actuación.

El alcance de esa unidad es sustancialmente corporativo al ser promocionada para cada actividad, manteniendo de esta forma la división de los trabajadores sobre la base de la actividad a la cual pertenecen. Incluso el art. 2º del decreto consideraba sindicatos a los que comprenden trabajadores de una misma “profesión, industria, oficio y otros similares o conexos”, y que se constituyan “para la defensa de sus intereses profesionales”. La defensa exclusiva del interés profesional también aparecía expresada en la Constitución del 49´, en cuyo art. 37 se reconocía “El derecho de agremiarse libremente y de participar en otras actividades lícitas tendientes a la defensa de los intereses profesionales…”. El interés profesional como límite de actuación ha traído como consecuencia que ciertas prácticas antes habituales de las organizaciones sindicales se vean seriamente limitadas, como es el caso de la huelga por solidaridad en donde la CSJN en el año 1965 estableció un criterio restringido para su reconocimiento3, y con el tiempo otros pronunciamientos han llegado incluso a declararla como una practica ilícita4.

Edmondo Rossoni, ex-socialista y delegado sindical fascista de Italia
Edmondo Rossoni, ex-socialista y delegado sindical fascista de Italia

Pero la diferencia fundamental entre el modelo establecido en el decreto 23.852/45 y el establecido en la ley sindical italiana antes comentada, se encuentra en el hecho de que el primero concedía la personería gremial sobre la base de la fórmula de la asociación más representativa, mientras que en el segundo constituía una facultad discrecional de la autoridad de aplicación. Hay que señalar que en la Décima Conferencia Internacional del Trabajo realizada en Ginebra en 1927, el delegado obrero italiano, Sr. Rossoni, fue impugnado por violar su designación lo establecido en el art. 389 del Tratado de Versalles. En los fundamentos de su impugnación se señaló que al ser el Sr. Rossoni miembro de la Confederación Nacional de los Sindicatos Obreros Fascistas, su designación había sido hecha sobre la base de la ley sindical del 3 de abril de 1926 dictada en ese país, por lo que no se trata de una organización sindical libre sino un órgano de la dictadura. Asimismo, se señaló que “Los tratados son la ley de las potencias contratantes; constituyen para éstas, obligaciones que deben ser respetadas. No se puede permitir a ningún Estado eludirlas o negarlas, ya sea por medio de actos arbitrarios, ya por medio de la ley… La ley del 3 de abril de 1926 es la negación de la libertad sindical garantizada por la Parte XIII del Tratado de paz que determina el funcionamiento y los fines del Organismo Internacional del Trabajo”5. Este incidente posiblemente haya sido uno de los fundamentos para que se haya elegido en nuestro país la fórmula prevista en el art. 389 del Tratado de Versalles para determinar la entidad que obtendría la personería gremial.

Pero otra diferencia fundamental entre el decreto 23.852/45 y la ley sindical italiana, es que el primero todavía no reconocía a la asociación sindical con personería gremial las facultades erga omnes reconocidas por el segundo. En efecto, si bien el art. 33 inc. 1º del decreto declaraba al sindicato con personería gremial representante de los intereses profesionales ante el Estado y los empleadores, los restantes derechos que les eran reconocidos no sobrepasaban los límites de su constitución como entidad de derecho privado. El decreto no establecía aún que los convenios colectivos celebrados por la asociación con personería gremial benefician a todos los trabajadores de la actividad, ni que el mismo pueda recabar contribuciones a todos ellos, aún a los no afiliados. Por el contrario, los efectos erga omnes del sindicato con personería gremial se irán consolidando en los años inmediatamente posteriores al dictado del mencionado decreto.

En lo que hace a la negociación colectiva, hasta ese momento la única forma en que el Estado podía otorgar carácter general a las disposiciones contenidas en las convenciones colectivas de trabajo era recabando la adhesión de todas las empresas hacia las cuales el convenio iba dirigido, o dándole fuerza obligatoria general mediante el dictado de un decreto especial, tal como sucedió con el decreto 23.935/44 que dio fuerza obligatoria al convenio colectivo de peluqueros y peinadores6. Sin embargo, el 6 de marzo de 1944 el flamante Secretario de Trabajo y Previsión dicta la Resolución Nº 16/44 cuyo punto sexto establecía que “…los convenios que establezcan condiciones generales de salarios y trabajo, deberán ser redactados por intermedio de la Dirección de Acción Social, la que, según el mérito de los mismos, consultará sus términos con la Dirección General de Trabajo”. El 16 de agosto de 1944 se dicta el decreto 21.877/44 cuyo art. 4º establecía que “La falta de cumplimiento a los convenios aludidos en el punto 6º de la resolución de la Secretaría de Trabajo y Previsión, de fecha 6 de marzo del corriente año, traerá aparejada para los patrones la aplicación de las sanciones contenidas en los arts. 1º y 2º de este decreto, para la organización obrera u obreros en desacato, además, la sanción de ilegalidad de la actitud asumida, la prohibición de ser atendidos en el futuro en forma colectiva, como así también la imposibilidad de realizar todo acto que tienda a mantener, propagar o difundir la actitud ilegal considerada”. En 1947 la CSJN rechazó un recurso extraordinario presentado por un empleador que cuestionó la constitucionalidad de la multa que le fue aplicada por incumplir con un convenio colectivo de trabajo que él no había suscripto7. Se comenzaban sentar de esta forma las bases para el reconocimiento de la obligatoriedad general a las disposiciones contenidas en las convenciones colectivas de trabajo suscritas por el sindicato con personería gremial. Finalmente, el 29 de septiembre de 1953 se dicta la ley 14.250 cuyo art. 3º establecía que “Las convenciones colectivas deberán ser homologadas por el Ministerio de Trabajo y Previsión. Cumplido ese requisito, no sólo serán obligatorias para quienes las suscribieron, sino también para todos los trabajadores y empleadores de la actividad, en las condiciones a que se refieren los artículos 8º y 9º”.

Por otro lado, el art. 8º originario de la ley 14.250 establecía que “Las cláusulas de la convención por las que se establezcan contribuciones a favor de la asociación de trabajadores participante, serán válidas no sólo para los afiliados, sino también para los no afiliados comprendidos en el ámbito de la convención”. El sindicato con personería gremial se sostiene patrimonialmente en parte con una contribución que recauda no sólo sobre sus afiliados sino también sobre la totalidad de los trabajadores comprendidos por el convenio colectivo, sosteniéndose de alguna manera de igual forma en que lo hace el Estado mediante el tributo y la carga pública. Siendo ésta una medida altamente burocratizante, el sindicato con personería gremial se sostiene patrimonialmente aún con baja tasa de afiliación y con poca participación activa de los trabajadores en su vida interna, por lo que su mala respuesta a los intereses de los trabajadores no se refleja tan claramente en su situación patrimonial.

En lo que respecta a la conciliación y al arbitraje en conflictos colectivos de trabajo, el carácter vinculante que tiene la actuación del sindicato con personería gremial en materia de negociación colectiva sobre la totalidad de los trabajadores de la actividad, se trasladará a su actuación como representantes de los trabajadores de la actividad ante cualquier conflicto colectivo. De esta manera, la ley 14.786 del 22 de diciembre de 1958 instaura la conciliación obligatoria en los conflictos colectivos de intereses. La misma, sobre la base de las distintas normativas que continuaron al decreto 23.852/45, coloca en la mesa de negociación al sindicato con personería gremial por ser éste el único representante de los intereses colectivos, y por ende, la fórmula conciliatoria a la cual se adhiera obligará a todos los trabajadores alcanzados por el conflicto. Lo mismo sucede en el supuesto de que el sindicato acepte someterse al arbitraje, en donde el art. 7º de la citada ley establece que “El laudo tendrá los mismos efectos que las convenciones colectivas a que se refiere la ley 14.250”.

Periódico del sindicato ferroviario apoyando a Perón.
Periódico del sindicato ferroviario apoyando a Perón.

Si bien el decreto Nº 23.852/45 no prohibió expresamente el recurso de la huelga como si lo hizo el art. 18 de la ley sindical italiana, tampoco lo consagró expresamente como un derecho de los trabajadores. La reforma constitucional del 49´ tampoco reconoció el derecho de huelga. En la Convención Constituyente de 1949 se expresaron entre otras razones por su falta de reconocimiento: “Sr. Salvo.- Como dirigente obrero debo exponer por qué razón la causa peroniana no quiere el derecho de huelga. Si deseamos que en el futuro esta Nación sea socialmente justa, deben de estar de acuerdo conmigo los señores convencionales en que no podemos, después de enunciar ese propósito, hablar a reglón seguido del derecho de huelga que trae la anarquía y que significaría dudar de nuestra responsabilidad y de que en adelante nuestro país será socialmente justo. (¡Muy bien! ¡Muy bien! Aplausos). Consagrar el derecho de huelga es estar en contra del avance de la clase proletaria en el campo de las mejoras sociales… Sr. Perazzolo.- Los trabajadores que estamos embanderados en la causa sindicalista desde hace muchos años miramos el presente con la sonrisa en los labios y el corazón conmovido. Recordamos que hace años las manifestaciones del 1º de Mayo tenían el carácter de protesta por la ejecución de los obreros de Chicago. Eran entonces una expresión de odio, de rebeldía y de lucha contra el capitalismo. Pero desde que está el general Perón al frente de los destinos de la patria, ya no albergamos odios ni rencores: nos reunimos junto a la tribuna del 1º de Mayo para bendecir a Dios y celebrar la felicidad de los trabajadores argentinos. (¡Muy bien! ¡Muy bien! Aplausos)”8.

El reconocimiento del derecho de huelga vendría recién con la introducción del art. 14 bis por la reforma constitucional del 57´. Si bien es claro el sentido amplio del término “gremio” utilizado por el convencional constituyente, cierta parte de la doctrina9 ha entendido que sólo al sindicato con personería gremial le corresponde declarar la huelga, intentando con ello hacer perder a los trabajadores su principal arma de lucha y expresión espontánea de la solidaridad obrera. Sin embargo, pese a tal interpretación del art. 14 bis de la CN, el art. 9º de la ley 14.786 se preocupa bien en sancionar directamente a los trabajadores con la pérdida de la remuneración correspondiente si la huelga es declarada durante el período de conciliación obligatoria. Esta disposición parece intuir muy bien quienes son en definitiva los que ejercen el derecho de huelga, y comprende también que no existe una relación necesaria entre el sindicato que participa en la conciliación y los trabajadores en conflicto.

Estos principios son los que definieron el modelo sindical surgido del proceso de acercamiento del Estado a las organizaciones sindicales y que se mantienen en la actualidad con la ley 23.551 (LAS). El proceso de unidad por concentración había comenzado tiempo antes, pero durante el período 1943-1947 el mismo alcanzó una magnitud antes impensable definiendo el mapa sindical de nuestro país hasta la actualidad. A partir de ese momento se conforman los principales sindicatos de actividad mediante la fusión de pequeños sindicatos de oficio, prefiriendo para su constitución la forma de uniones nacionales. Como muestra de la finalización del proceso de acercamiento entre Estado y movimiento sindical, en abril de 1950 el Congreso General Extraordinario de la CGT aprobó un preámbulo de su estatuto en que manifestaba su “…indeclinable decisión de constituirse en celosa depositaria y fiel ejecutora de los altos postulados que alientan la Doctrina Peronista y en leal custodia de la Constitución de Perón…”.

Notas:

1) Trotsky León; “Los sindicatos y las tareas de los revolucionarios” (compilación), CEIP León Trotsky, 2010, p. 129
2) Unsain Alejandro; “Líneas generales de la reglamentación de la asociación profesional”, DT 1943
3) CSJN, 22/12/1965, “Valdez, Julián y otro c. Tipoití S.A.”, AR/JUR/80/1965
4) CNAT, sala II, 25/06/1990, “Fernández, José L. y otros c. Proveeduría para el Personal del Banco de la Provincia de Buenos Aires”, LL 1990-D, 322
5) Palacios Alfredo; op. cit. p. 343
6) Deveali Mario L.; “Formas y alcances de la intervención del Estado en los convenios colectivos”, DT 1945 p. 311
7) CSJN: “Basile Hnos.”, 23/05/1947, DT 1947, p. 385
8) Peña Milciades; op. cit. p. 101
9) Vázquez Vialard Antonio; “Derecho del trabajo y de la seguridad social”, Astrea, 1978, p. 553

FORA rojo y negro

Los orígenes del modelo sindical argentino: VII. La estructura sindical italiana

En la séptima sección del libro “Los orígenes del modelo sindical argentino”, se demuestra la influencia de la estructura fascista italiana en varios países.

Un grupo antifascista con Malatesta, 1922
Un grupo antifascista con Malatesta, 1922

Las secciones anteriores se encuentran acá.

Por: Leonardo Elgorriaga

Libro publicado por: La Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.)

El Estado corporativo y la organización sindical en Italia:

En su obra “La doctrina del fascismo”, Benito Mussolini decía “No hay individuos ni grupos (partidos políticos, asociaciones, sindicatos, clases) fuera del Estado. Porque el fascismo es contrario al socialismo, que inmoviliza el movimiento histórico en la lucha de clases e ignora la unidad del Estado, que funde las clases en una sola realidad económica y moral; y, análogamente, está en oposición al sindicalismo clasista. Pero en la órbita del Estado ordenador, las exigencias reales que fueron la causa del movimiento socialista y sindicalista, el fascismo quiere sean reconocidas y hacerlas valer en el sistema corporativo, donde aquellos intereses se concilian con la unidad del Estado… Los individuos constituyen las clases, según la categoría de intereses; se sindican según las diferentes actividades económicas cointeresadas; pero son, ante todo y sobre todo, el Estado”1. El fascismo y la noción de Estado corporativo por ella implementado implicaban un reconocimiento de los diferentes sectores sociales pero al solo efecto de encauzar su actuación y lograr su integración armónica en la unidad del Estado. Los diferentes sectores sociales se concilian y se confunden con la estructura misma del Estado, el cual absorbe de esta manera a esos sectores adquiriendo las formas del Estado totalitario: “…el fascismo es totalitario, y el Estado fascista, síntesis y unidad de todos los valores, interpreta, desarrolla y patentiza toda la vida del pueblo”.

Mussolini y camisas negras, en la "marcha sobre Roma", octubre de 1922
Mussolini y camisas negras, en la “marcha sobre Roma”, octubre de 1922

El Programa del Partido Nacional Fascista señalaba como parte de su política social: “…disciplinar las luchas de interés desorganizadas entre las categorías y las clases”. Para ello adquiría una gran importancia el concepto de categoría profesional como fórmula antitética a la de clase social. El propio Mussolini en su discurso del 14 de noviembre de 1933 ante la asamblea general del Consejo Nacional de Corporaciones, luego de enumerar las distintas ramas y grupos profesionales que componían la economía italiana (industriales, comerciantes, artesanos, personal de servicios, fuerzas armadas, empleados públicos, etc.), concluye que “Este cuadro también os demuestra que se equivocaba Carlos Marx, el cual, en obediencia a sus esquemas apocalípticos, pretendía que la sociedad humana se podía dividir en dos clases netamente diferenciadas entre sí y eternamente irreconciliables”2. La división de la sociedad en base a la categoría profesional a la cual pertenecían los individuos, permitía lograr la armonización de las dos clases sociales enfrentadas a través de la imposición de una estructura corporativa de carácter imperativo, en la cual ambas clases aparecían representadas para atender las cuestiones propias al grupo profesional que pertenecen. La solidaridad y unión de cada clase social se lograba descomponer por medio de una división profesional imperativa que reunía en cada una de ellas a ambas clases sociales. En las corporaciones la división entre capital y trabajo se resolvía dentro de cada rama de la economía, perdiendo ambos la división orgánica entre los mismos y pasaban a formar parte de la estructura misma del Estado.

En el caso de las organizaciones sindicales, la cuestión era más compleja ya que el sistema implementado por el régimen prohibía la constitución de sindicatos mixtos, por lo que empleadores y trabajadores mantenía la diferenciación orgánica por medio de organizaciones estructuralmente diferenciadas. Asimismo, dentro de la estructura piramidal implementado, los sindicatos se encontraban en un escalón más abajo que las corporaciones por lo que la absorción de los mismos dentro de la estructura del Estado era menos evidente. Sin embargo, ambos aspectos existieron, siendo la organización sindical uno de los pilares fundamentales del régimen fascista en Italia.

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Alfredo Rocco, autor de la ley sindical italiana, Ministro de Justicia de Mussolini

En el discurso dado por Alfredo Rocco, autor de la ley sindical italiana, ante la Cámara de Diputados decía “Las masas entran en el Estado no para destruirlo sino para consolidarlo, para darle la mejor parte de ellas mismas, en la misma manera que el Estado les da la más alta protección y el más amplio reconocimiento”, y la nueva ley “consagra un sindicalismo que no tiene nada de revolucionario, nada de contrario al Estado, lo que responde plenamente a la naturaleza de las cosas porque en sí el sindicalismo no es revolucionario ni contrario al Estado ni antinacional; es un fenómeno necesario y eterno que pertenece a todas las sociedades y a todos los períodos de la historia… el sindicato colaborará con el Estado en el cumplimiento de sus deberes morales y sociales, para mantener el sentimiento patriótico y religioso, para realizar la paz social perfecta, la solidaridad nacional completa… el sindicato es un órgano del Estado, participa de las funciones del Estado y hasta ejerce derechos inherentes a la soberanía como es su derecho de establecer y de percibir impuestos coercitivos. No se puede imaginar que un órgano que representa no solamente a los que están inscriptos sino a toda la categoría de patrones y de obreros para la cual ha sido constituido, que estipula contratos colectivos para todos los que pertenecen a esa categoría, estén o no estén inscriptos, que impone contribuciones aún a los que no hacen parte de él pueda substraerse al control del Estado”3.

Por su parte, la Carta del Lavoro de 1927 declaraba “La organización sindical o profesional es libre. Pero sólo el sindicato legalmente constituido y sometido al contralor del Estado, tiene derecho a representar legalmente a toda la categoría de dadores de trabajo o de trabajadores para la que está constituido; a amparar sus intereses ante el Estado y las demás asociaciones profesionales; a estipular contratos colectivos de trabajo, obligatorios para todos los que pertenecen a la categoría; a imponerles contribuciones y a ejercer, con respecto a los mismos, funciones delegadas de interés público”. De esta manera, si bien se reconocía el principio de libertad sindical, la Carta del Lavoro traza una clara diferencia entre aquellos sindicatos que no se encuentran legalmente reconocidos y aquellos que sí lo están, asumiendo estos últimos la representación del conjunto de los trabajadores de la misma categoría, lo que implica que el mismo asuma funciones propias de los poderes públicos.

La ley sindical italiana del 3 de abril de 1926, que formaba parte de las denominadas “leyes fascistísimas”, establecía en su art. 4º que el reconocimiento de las asociaciones de patrones y obreros tiene lugar “por decreto real, a propuesta del Ministerio competente, de acuerdo con el Ministro del Interior y oído el consejo de Estado”. El art. 6º establecía que “No puede ser reconocida legalmente, para cada categoría de patrones, de trabajadores, de artistas o de personas que ejercen una profesión liberal, sino una sola asociación”. Por último, el art. 12 establecía que “Las asociaciones de patrones, de trabajadores, de artistas y de personas que ejercen una profesión liberal que no están legalmente reconocidas, continuarán subsistiendo como asociaciones de hecho, conforme la legislación en vigor…”. Claramente se puede apreciar que el modelo de organización sindical implementado por el régimen fascista en Italia era el actualmente denominado de “unidad promocionada” para cada grupo profesional. La manera de promocionar esa unidad es la de conceder al sindicato legalmente reconocido facultades propias de los poderes públicos con efecto “erga omnes” que superaban las dimensiones propias de cualquier asociación privada.

En este sentido el art. 5º establecía que “Las asociaciones reconocidas legalmente tienen la personería jurídica y representan legalmente a todos los patrones, obreros, artistas, y personas que ejercen una misma profesión liberal de la categoría para la cual están constituidas, estén inscriptas o no, en la extensión de la circunscripción territorial en que ellas operan”. Asimismo, agrega que “Las asociaciones reconocidas legalmente tienen la facultad de imponer a todos los patrones, trabajadores, artistas y personas que ejercen una profesión liberal, a que ellas representan, estén o no inscriptos, una contribución anual…”. El art. 10 establecía que “Los contratos colectivos de trabajo establecidos por las asociaciones de patrones, de obreros, de artistas y de personas que ejercen una profesión liberal legalmente reconocida son válidos respecto de todos los patrones, trabajadores, artistas y personas que ejerzan una profesión liberal de la categoría de aquélla a la que el contrato colectivo se refiere y que estas asociaciones representan en virtud del artículo 5º”. Finalmente, el art. 17 establecía que “El derecho de intentar una acción en materia de diferencias relativas a las relaciones colectivas de trabajo pertenece únicamente a las asociaciones legalmente constituidas y puede ser ejercitado contra las asociaciones legalmente reconocidas”.

Carlos_J_Rodríguez
Carlos J. Rodríguez, diputado radical y autor del proyecto “Organización Corporativa Nacional”

El sindicato legalmente reconocido asumía de esta manera facultades exorbitantes que alcanzaban al conjunto de los trabajadores de la categoría de que se trate, estén afiliados o no al mismo, superando con ello los límites propios de toda estructura asociativa. Estas facultades se circunscriben en la representación que ejerce el sindicato sobre el conjunto de los trabajadores, lo que comprende negociación colectiva y solución en los conflictos colectivos de trabajo, a lo que se suma la posibilidad de recaudar una contribución obligatoria al colectivo que supuestamente representan, sosteniéndose patrimonialmente de la misma forma en que lo hace el Estado. Al alcanzar la actuación del sindicato reconocido a quienes no se encuentran afiliados al mismo, se consolida para las organizaciones sindicales la clásica división entre representantes y representados, entre los sujetos activos y pasivos del movimiento sindical, lo que alienta el desdoblamiento entre sindicato y trabajadores.

El modelo de unidad promocionada y las facultades concedidas al sindicato reconocido que hemos analizado anteriormente, se inauguran por primera vez con el régimen fascista en Italia. El mismo influenciará en la estructura sindical de varios países, entre los cuales se encuentra el nuestro a partir del dictado del decreto 23.852/454.

Notas:

1) García Orza Raúl; “Mussolini y el fascismo”, CEAL, 1972, p. 31
2) García Orza Raúl; op. cit. p. 87
3) “Anales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata”, 1926, p. 152
4) El diputado radical Carlos J. Rodríguez presentó en 1928 ante la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley sobre “Organización Corporativa Nacional”, inspirado en los regímenes implementados en Italia y España. En su expresión de motivos señalaba “Laboremos en tiempo y en completa libertad, para que mañana no tengamos que lamentar la revolución o el golpe de Estado…” (Diario de sesiones de la Cámara de Diputados, 21/09/1928, p. 681)

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