“Resurge la lucha laboral” – Huelga en Matamoros, Tamaulipas

“Resurge la lucha laboral”

por: Chak,  Cuaderno Común (México)

La lucha por mejores condiciones en el trabajo y por la emancipación de l@s trabajadores nunca se detiene. Siempre hay trabajadores que se organizan y resisten. Al inicio de este año, en Matamoros, Tamaulipas, l@s trabajadores se lanzaron a la lucha exigiendo el pago de un bono anual que se les asignaba desde hacía 15 años, a cambio de no incrementar sus salarios.

Este acuerdo ya de por si era abusivo, pero ante la perspectiva de que dicho bono debía incrementar en la misma proporción en la que incrementó el salario mínimo, la patronal decidió no pagarlo.

Frente a esto, obrer@s de siete empresas maquiladoras iniciaron en enero un paro de labores, enfrentando a sus patrones, a sus propios “líderes sindicales”, a las Juntas de Conciliación locales y a Ricardo Monreal, Senador de MORENA, quien insistía en llamar a l@s trabajadores a que detuvieran su movimiento, actuando así, no como representante sino como socio de los empresarios.

A pesar de las dificultades, la lucha se extendió llegando a alrededor de 70 empresas, incorporando a trabajadores de Coca-Cola, Coppel, entre otras. La lucha conquistó el 20% de incremento salarial y el pago del bono anual. No obstante, el movimiento ahora enfrenta el contraataque de la patronal que ha despedido a miles de trabajadores y ha anunciado que continuará con los despidos.

Así que la moneda está en el aire y el resultado dependerá de la capacidad de resistencia y solidaridad que l@s trabajadores de todo el país logremos construir.

Sin importar el resultado posterior, este movimiento ya ha brindado algunas lecciones de suma importancia: recordarnos que sólo organizad@s y unid@s l@s trabajadores podremos lograr mejores condiciones de vida; que ante la voracidad de l@s patrones, la complicidad de los líderes sindicales y del gobierno, surgen nuevas dirigencias con suficiente dignidad y determinación como para levantar un movimiento de resistencia que hacía décadas no se vivía en este país.

¡Viva la lucha de l@s trabajadores!

Y como dicen nuestr@s herman@s zapatistas: ¡Para tod@s, todo!

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La I.W.W y La matanza de la Escuela Santa María de Iquique

Aquí, tenemos un escrito de nuestro compañero de Chile sobre una masacre infame y la canción que la conmemorizó. Mineros salitreras y sus familias estaban en huelga en todas partes del Norte de Chile y se juntaron en Iquique. Ahí es donde el ejército chileno abrieron fuego y aplastó la huelga. Es un honor de tener publicado este escrito en SOLIDARIDAD y esperamos más sobre el movimiento obrero heroico de Chile. – JP 

La I.W.W y La matanza de la Escuela Santa María de Iquique

por: I. Libertad

“…tuve la oportunidad de visitar las minas salitreras y la Escuela Santa María. Quedé impactado al conocer la historia de este horrible crimen, la peor matanza en la historia de los trabajadores de la cual tengo conocimiento”.  – Noam Chomsky

El movimiento obrero ha sufrido represión de distintas formas, por gobiernos democráticos o dictaduras. A la hora de hacer callar a los trabajadores y trabajadoras que buscan un mejor futuro, usan a la policía o a los militares. No hay lugar en el mundo que esté libre de hechos de violencia contra los trabajadores.

En Chile, el crimen de estado más grande que guardó la memoria popular, fue el 21 de Diciembre de 1907. Los hechos fueron conocidos como La Matanza de la Escuela Santa María de Iquique. Tres años antes de La Matanza, un grupo de propaganda anarquista se instalaba en el Norte de Chile, uno de los propagandistas era el conocido Poeta Popular Francisco Pezoa Astudillo (1885-1945). Muchos fueron los aportes literarios del poeta para la causa de los trabajadores, uno de ellos fue un poema, o más bien, una especie de versión de una famosa canción llamada “Ausencia”, que el compañero Pezoa le cambio la letra y tituló “La Pampa”.

Esta era una forma de propaganda muy común que el poeta usaba, la cual fue un gran acierto para llegar a lo más profundo de los trabajadores, dejando huellas impensables. La canción se coreaba en distintas actividades obreras, saliendo de los círculos puramente anarquistas y llegando desde el  Norte de Chile a otras regiones. La Matanza era recordada en actividades obreras, pero estas jamás iban a tener la repercusión histórica de una canción.

En 1919 se funda la IWW-Chile. La editorial LUX, vinculada a la IWW, edita un Cancionero Revolucionario en 1925, en el cual incluyen “La Pampa”. El cancionero, sin duda, ayuda a la masificación de la canción que sólo se había publicado meses después de La Matanza en algunos periódicos obreros de orientación anarquista. Los componentes de la IWW-Chile, que agitaban en la Editorial LUX, tenían claro que la música era una valiosa arma de protesta, denuncia y unidad.

El cancionero revolucionario también contenía versos de un IWW pero de Estados Unidos, se trataba del músico y sindicalista revolucionario Joe Hill, él también usaba canciones populares, a las cuales les cambiaba el contenido por un texto reivindicativo de protesta y también social. Estas, se recopilaron en el Libro Rojo de Canciones de la IWW-Estados Unidos. Los IWW o Wobblies -como eran conocidos popularmente- no importaba de donde fuesen, su credo internacional les unía más allá del sindicato: usaron la música como herramienta contra el olvido.

La canción política, de protesta, no nació entre 1960-1970. De mucho antes los trabajadores crearon melodías, textos reivindicativos, y fue esta labor la que originó, posteriormente una corriente musical denominada canción protesta, sus raíces están en el movimiento obrero de la primera hora.

Existe un debate al respecto del nombre de la canción y sobre el verdadero texto, ya que desde 1908, hasta que se publicara el cancionero en 1925, se publicó varias veces, con distintos nombres y pequeñas modificaciones de texto. El cancionero fue una recopilación de Armando Triviño, el primer secretario general de la IWW-Chile, amigo cercano de Francisco Pezoa Astudillo y compañero de organización, ya que Pezoa era de la Unión Sindical de Panificadores adherida a la IWW.

En base a esto, podemos afirmar que el nombre y texto que se publicó en El Cancionero de 1925, viene directamente de Francisco Pezoa Astudillo. Cuarenta y dos años después de la edición del cancionero, el famoso e histórico grupo musical Quilapayún, publica su versión y la titulan “Canto a la pampa”. El texto es el mismo que el del cancionero, solo que eliminan dos estrofas.

En 1968, ya habían pasado sesenta años desde que Francisco Pezoa publicara sus primeros versos sobre La Matanza; Quilapayún toma el texto del cancionero y los obreros de la época vuelven a conmemorar el 21 de diciembre de 1907 como la peor masacre obrera a manos del estado chileno.

Quilapayún, solo dos años después de que publicaran “Canto a la pampa” (1968), graban otra obra conmemorativa sobre La Matanza. La obra maestra del canto popular de protesta, se titula “Cantata Santa María de Iquique”, fue compuesta por Luis Advis y estrenada en 1970.

Muchos trabajadores en Chile, por más de 100 años se han enterado de La Matanza a través de la música y los IWW-Chile fueron un gran aporte a este proceso de memoria. Es común escuchar que “ningún libro de historia me enseñó sobre La Matanza, eso lo aprendí por la música”. La importancia de la canción y de la cultura en general es, que trasciende los tiempos, las organizaciones, las comunidades, los idiomas y se hace patrimonio de la humanidad.

La lucha social es una canción en construcción que aún no llega a su coro, es hora de que comencemos a escribirlo, para que cantemos al universo que ya no existen injusticias en la tierra.

Sindicalismo Minoritario – “Reporte Minoritario #1”

wages01-e1367270887480Escrito por Alexis Buss, en Industrial Worker (Julio de 2002)

Traducido por Milena

Durante estos últimos años he contribuido en una columna ocasional llamada “Wobbling the Works” (“Wobilizando los Trabajos”), centrada en cómo la ley de trabajo afecta a la organización sindical. Todavía escribiré sobre ese tema de vez en cuando, pero últimamente mi atención se ha fijado en un concepto al que llamaré “sindicalismo minoritario”, una manera de describir un método de organización que no espera a que la mayoría de empleados de un lugar de trabajo hayan obtenido el derecho legal de negociar. Este mes, compartiré con vosotros algunas de las cosas que suscitaron mi interés y me situaron en esta dirección.

Hace poco, tuve que rehacer la consittución del IWW para nuestros compañeros de los Comités Regionales de Organización del IWW, que estaban hartos de los errores de escritura americanos en palabras como “labour” y “organising”. Buscar a lo largo de la constitución me hizo pensar en la idea de las secciones por trabajo. Una sección por trabajo es un grupo de cinco o más miembros del IWW que pertenecen al mismo lugar de trabajo y que están al cargo de reunirse una vez al mes. Esto implicaría hablar de quejas, idear estrategias para resolverlas y crear una presencia del sindicato en el lugar de trabajo.

Estoy trabajando en un proyecto que empezó como una versión en vídeo del clásico panfleto de la IWW A Worker’s Guide to Direct Action (Guía del Tabajador para la Acción Directa), pero su ámbito ha crecido bastante desde que empezamos. Buscando información para el vídeo, vi a Miriam Ching Yoon Louie hablar de su libro Sweatshop Warriors (Guerreros del Taller Clandestino), que ofrece algunos ejemplos excelentes de cómo los centros de trabajadores inmigrantes han ayudado a trabajadores individuales a comprender sus derechos y organizarse en diversos asuntos de trabajo y comunidad. También tuve la oportunidad de entrevistar a Barbara Prear, señora de la limpieza en la Universidad de Carolina del Norte y presidenta de la UE Local 150, cuando visitó al personal de apoyo de la Universidad de Swarthmore, quienes han estado llevando una campaña para un salario mínimo vital durante seis años. El sindicato UNC no tiene el derecho legal de negociar, pero ha tenido mucho éxito al utilizar tácticas de presión para llevar a los administradores a la mesa de negociación con tal de hablar de mejoras para los trabajadores menos pagados del campus.

lynd-staughton-labor-law-for-the-rank-o-filerHe estado pensando bastante sobre las maneras en que los trabajadores que no tienen ni autoridad legal para negociar ni contrato pueden actuar como un sindicato, usando la ley para mejorar su trabajo. Esto se me ocurrió porque Staughton Lynd me pidió que trabajara con él en una nueva edición de Labor Law for the Rank and Filer (Ley del Trabajo para el Soldado Raso) en un momento en que yo me había vuelto particularmente cínico hacia el potencial del uso de la ley del trabajo al organizar. Justamente acabo de llegar de pasar un fin de semana con los Lynd, gente del Youngstown Workers Solidarity Club (Club Solidario de los Trabajadores de Youngstown) y sus cohortes, alborotadores y soldados rasos de lugares cercanos y no tan cercanos, activistas veteranos y estudiantes organizadores.

El club se desarrolló como un “cuerpo laboral central paralelo” para llenar el vacío en el que el consejo central del trabajo local no podía ofrecer suficiente apoyo para una huelga. Pasar tiempo con estas personas fue un antídoto para el cinismo que sentía; no es que ahora tenga más confianza en la ley, pero me siento más capaz de ponderar las posibilidades… Hace un mes vi un documental sobre la Overnite Trucking Strike (huelga nocturna de camioneros), American Standoff, que reseñé en la anterior edición [del Industrial Worker]. Standoff ilustró un montón de problemas que no han sido afrontados adecuadamente. ¿Cómo lidiamos con la organización en empresas que son tan anti-sindicato que están dispuestas a gastarse millones de dólares para evitar incluso que los trabajadores se sienten en la mesa de negociación? La campaña de Teamsters’ Overnite, que ahora está en un punto del camino tan difícil que no está claro que se pueda salvar, es una de la larga lista de campañas que parecen haber dejado a la fuerza laboral rascándose su cabeza colectiva, preguntándose qué hacer ante unos directivos autodestructivos y una ley del trabajo retrógrada. Claramente, la respuesta no es rendirse. No es conformarse con una camarilla minoritaria de activistas en cada lugar de trabajo. Es construir redes de solidaridad significativas y organizadas, capaces de obtener mejoras en lugares de trabajo concretos, en industrias enteras, y para el beneficio de la clase trabajadora internacional.

Por último, si bien no menos importante, diversos compañeros del otro lado del océano me reenviaron un artículo sobre sindicalismo minoritario que apareció en una publicación reciente de The Nation. Este artículo, escrito por Richard B. Freeman y Joel Rogers, defiende que el AFL-CIO debería desarrollar un plan de organización que no dependa de tener la mayoría en un lugar de trabajo. Lo genial de recibir múltiples copias de este artículo en mi bandeja de entrada fue el desconcierto de los sindicalistas no americanos que lo enviaron. El modo en que nosotros, yanquis retrógrados, hacemos las cosas es absurdo. Pocos países hacen sindicalismo tal como se hace en los Estados Unidos, con el sindicato como el único agente negociador de una mayoría declarada. Creo que ayudaría que más de los trabajadores con los que hablo supieran cómo se hace en otros lugares, y también sería bueno que personas de fuera de los EUA viesen las implicaciones del modo de hacer de aquí.

Así que este es el propósito de esta columna. Quiero compartir estas historias y experiencias. Quiero conectar a mis compañeros con recursos que otros han encontrado útiles en su trabajo. No puedo ofrecer una receta para el éxito, no todos estos ejemplos serán apropiados para todo el mundo. Pero pensar de modo inteligente en la manera de progresar no sólo es posible, está pasando. Y al desarrollar recursos para probar estas cosas, nos daremos unos a otros la seguridad necesaria en nosotros mismos como para transformar comentarios como “qué buena idea” en “voy a intentarlo”.

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logo del IWW

Solidaridad con el CNTE! Alto a la represión en Oaxaca!

Alto a la represion en Oaxaca

Por: J. Pierce y Kamila Font

¡Qué coraje! ¡Mira todo lo que está pasando en México!

Los maestros están marchando y luchando por una educación publica, gratuita y de calidad.  Están defendiendo los derechos laborales de los docentes, estos que todos los trabajadores merecen. El pueblo está consciente que los maestros están en lo correcto. ¡¿Pero necesitamos aguantar una masacre en Oaxaca perpetuada por el gobierno corrupto que nadie lo quiere?!

La Dictadura vs. Los Docentes

Dos líderes del CNTE en Oaxaca, Rubén Núñez Ginéz y Francisco Villalobos Ricárdez, están en la cárcel como criminales por sus “delitos graves,” supuestamente “lavado de dinero” y “robar libros de textos”.  Estos héroes magisteriales están cautivos en el Centro Federal de Readaptación Social número 11, en Hermosillo, Sonora. Juan José Ortega Madrigal, exlíder de la CNTE en Michoacán, también está en la cárcel. Mientras, el levantamiento en Oaxaca sigue. Ocho personas han perdido la vida y 50 se encuentran heridas (al menos lo que hasta el momento se sabe) mientras la policía y el ejecito intentan quitar los bloqueos y los plantones de los docentes con toda la violencia y la brutalidad del estado. El gobierno insiste en que los policías no están armados, sin embargo hay testigos y heridos de balas que dicen lo contrario.

¿Qué clase de gobierno tenemos que prefiere mandar policías federales a golpear y matar a los maestros en lugar mantener un diálogo y solucionar los inconformidades? El gobierno mexicano, bajo del PRI y Enrique Peña Nieto, está gastando su fuerza y nuestros impuestos en atacar a los maestros en lugar de mejorar las escuelas y la educación. Todos ellos sean olvidado que las reformas son para el pueblo. Pero si el pueblo realmente no quiere esta Reforma, ¿porque la prepotencia del gobierno insiste en imponer estas leyes? Hay tantas manifestaciones en la que nos deja claro que el pueblo mexicano está en contra, porque sabe que esta afecta a sus intereses como clase trabajadora.

La calidad educativa y la lucha de clasesCNTE con paraguas

La mejor manera para conocer los intereses del estado capitalista es ver como los políticos corruptos atacan de una manera salvaje a los profesores. Es claro que la Reforma Educativa es una reforma laboral que busca eliminar todas las prestaciones que los maestros han obtenido a través de los años y mucho esfuerzo. Si realmente el estado quisiera mejorar la calidad educativa, tendría que empezar con los docentes – dándoles apoyo, formación, respeto y aumento salarial. Los maestros de varias escuelas están “trabajando bajo protesta” anunciando sus propuestas modestas:

“Para tener Calidad Educativa necesitamos: Grupos de 25 alumnos; Escuelas equipadas con tecnología; Docentes que reciben diplomados y cursos de calidad; Desayunos y comidas escolares; Programas de estudio que desarrollen competencias en los alumnos. NO NECESITAMOS una reforma que atente en las escuelas públicas y con los derechos laborales de los maestros!”

Pero de hecho, todo esto no es un misterio.  Los intereses del estado capitalista es debilitar a los sindicatos de los maestros; destruir la educación publica; señalar y decir, “Mira, la educación publica es un fracaso!”; incrementar la educación privada; ofrecer una educación (peor) a los pocos que pueden pagarla; y ganar dinero de un derecho humano básico. Al final, con su visión, la clase obrera está pagando más para una educación falsa e inferior.

Vimos muchas manifestaciones de los maestros bajo de la bandera del CNTE en todas partes: en Chiapas, en Oaxaca, en Querétaro, en Guerrero, en Michoacán, en Nuevo León y muchas más.  Este movimiento solo va empezando.  Es la esperanza del pueblo mexicano que los maestros pueden dirigir un cambio grande en este país, fuera de la explotación del capitalismo y hacia un futuro de justicia y solidaridad.

El sindicato Trabajadores Industriales del Mundo (IWW) apoya a las maestras y maestros del CNTE, quienes están luchando por la educación publica y los intereses de la clase obrera!

¡Alto a la represión en Oaxaca!   ¡Alto a la Reforma Educativa! 

 

CNTE logo negro

Se necesita más que la acción directa

Cycle-couriers-flash-mobPor: Colin Bossen

Traducido por: Milena

A lo largo de los últimos siete años, he estado involucrado en tres campañas importantes del IWW. La primera fue con el Chicago Couriers Union (Sindicato de Mensajeros de Chicago). Esta campaña fundó con éxito un sindicato de mensajeros en bicicleta que, durante los últimos siete años, ha mantenido un grupo pequeño pero muy implicado de afiliados. A lo largo de su existencia, el sindicato de los mensajeros ha conseguido marcar una diferencia en las vidas de los trabajadores de esta industria. Desde su naciemiento, el sindicato ha hecho lo siguiente: conseguir un aumento de sueldos en la tercera empresa de mensajería más grande de Chicago, abogar por numerosos trabajadores que fueron despedidos injustamente, no se les pagó suficiente, se les retuvo ilegalmente trabajando durante su pausa, o fueron acosados o victimizados de alguna otra forma; enseñar normas de seguridad a los trabajadores nuevos y mejorar el acceso a los edificios. El sindicato también ha organizado muchos eventos sociales y carreras de bicicleta para miembros locales, nacionales e internacionales de la industria de mensajería. Estos eventos, combinados con las victorias del sindicato, han hecho de este una presencia significativa en Chicago y en la industria.

troqueros del IWW y PDA en la puerta de Los AngelesLas otras dos campañas en las que he participado no han tenido tanto éxito. La primera fue un intento de organizar los troqueros, o camioneros portuarios, en los puertos de Los Angeles y Long Beach. Este esfuerzo empezó con buen pie. El IWW fue contactado por un grupo de troqueros interesados en organizarse. Ni más ni menos que cinquenta trabajadores asisitieron a la reunión inicial del grupo. Y lo que es más importante: el grupo fue capaz de organizar una huelga que obligó a cerrar ambos puertos. A pesar de esta acción espectacular, que involucró a miles de trabajadores y afectó a un enorme sector de la economía, los troqueros no fueron capaces de construir con éxito un sindicato con presencia duradera en la industria.

La segunda campaña fallida de la que formé parte tiene características similares a la de los troqueros. Implicó a un grupo de taxistas de Cleveland. De nuevo, al principio hubo mucho entusiasmo. Antes de reunirse con el IWW, el grupo había conseguido organizar reuniones con la asistencia de nada menos que ochenta trabajadores. En el transcurso de un año, los taxistas llevaron a cabo una serie de acciones y protestas con las que ganaron respeto en la industria. El director del Aeropuerto Internacional de Cleveland-Hopkins se reunió con ellos para escuchar sus preocupaciones y ellos presentaron vocalmente sus peticiones a los propietarios de dos empresas de taxis. Luego de un año de semejante actividad y a pesar de sus prometedores inicios, los esfuerzons organizativos de los taxistas también se extinguieron.

Las dos campañas de organización fallidas tenían mucho en común. En ambos casos se llevaron a cabo en ciudades donde el IWW no tenía una sección local bien organizada. En ambos casos intenté organizar la campaña con poco apoyo adicional. Y en ambos casos los trabajadores tenían poco interés en hacer el trabajo institucional de la formación de un sindicato: no querían presentarse a delegados ni utilizar ningún tipo de estructura para llevar a cabo sus reuniones. Esto significó que a menudo las reuniones de trabajadores estaban dominadas por personalidades y que no había ningún mecanismo formal de responsabilidad de tus actos."135 S LaSalle Sucks!" Chicago

La campaña resultante del sindicato de mensajeros de Chicago supone un agudo contraste con las otras dos. Tuvo lugar en un sitio con una sección local dinámica y bien organizada. Entre la sección y el sindicato internacional recaudaron dinero, en dos ocasiones separadas, para pagar a un organizador durante tres meses. Y a lo largo de las fases iniciales de la campaña había siempre un puñado de personas de fuera de la industria involucrados en los esfuerzos de organización. Estas diferencias significaron que había gente trabajando en la campaña cuando el interés de los trabajadores de la industria disminuía, y que había un modelo de organización al que los mensajeros podían remitirse mientras construían el suyo propio.

Las diferencias entre estas tres campañas me han llevado a creer que, para que los esfuerzos de organización tengan éxito a largo plazo, los organizadores y trabajadores deben concentrarse en formar una institución. Estoy seguro que, si hubiesen habido secciones fuertes del IWW en Los Angeles o Cleveland cuando estaba trabajando con los troqueros o los taxistas, el resultado de ambas campañas hubiese sido diferente.

Si el IWW quiere crecer hasta ser una fuerza poderosa para la clase trabajadora, debemos concentrarnos en hacer más fuertes nuestras instituciones. Esto significa, como mínimo, secciones locales mejor organizadas y más recursos para financiar a los organizadores. Si dedicamos nuestras energías a esto, seremos una fuerza a la que tener en cuenta. Si no lo hacemos, nuestros esfuerzos para organizar continuarán teniendo resultados variables y, más veces que no, terminarán en fracaso.

logo del IWW

Lecciones persistentes de la lucha de clases

Por M. Jones y MK

“Para construir la nueva sociedad, se necesita a gente nueva, y la gente sólo puede transformarse en la actividad.” – Martin Glaberman, Trabajo y conciencia de clase obrera.UPS_Sprinter_van

El 20 de marzo, 2004. En el transcurso de un año se había desarrollado un compañerismo fuerte entre todo un grupo de cargadores de UPS (United Parcel Service). Ellos tenían poder en el trabajo, y lo utilizaban abiertamente al negarse a trabajar a la velocidad exigida por los jefes. La empresa contrató a un nuevo trabajador y la gestión intentó todo lo posible para aislarlo del grupo activista. Cuando este trabajador desafió a la gestión y se alineó con el resto de los trabajadores, trabajando a su ritmo, llamando a la gestión “camisas azules” y pasando sus descansos con otros obreros militantes, la gestión puso aún más presión sobre él, obligándole a cambiar su rutina y trabajar más rápido o perdería su trabajo. Sus compañeros de trabajo respondieron una mañana después de un descanso cuando se negaron a volver a trabajar hasta que un cierto “camisa azul”, el principal responsable de la presión ejercida sobre el nuevo trabajador, fuera sacado de la línea. Fue un enfrentamiento y la tensión se subió porque ninguno de ellos jamás había estado involucrado en algo así. Ganaron su demanda, los patrones sacaron el gerente de la línea, y amenazaron a los trabajadores con despidos si ellos intentaban algo así otra vez. En el próximo año todos comenzaron a dejar el trabajo, a cambiar trabajos, a pasar a otros turnos en UPS o a otros departamentos.

Aproximadamente un año y medio después de la acción, dos amigos del trabajo de UPS se visitan por primera vez hace rato. Charlando con una cerveza en mano, uno de los dos ya había dejado de trabajar en UPS, pero el otro seguía allá. El segundo contó cómo él mencionaba la historia cada vez que veía a su antiguo gerente despreciado, cómo la cara de esa “camisa azul” se volvía rojo y se iba muy enojado. Nostálgicos del viejo equipo y su acción audaz en el trabajo, el trabajador que se había ido de UPS llamó a otro ex-compañero de trabajo. Él también expresó su orgullo por el desafío al jefe y agregó que esperaba con ansiedad la próxima vez que podía demostrar a los gerentes quien estaba realmente a cargo. Aunque los que ganaron ya se había ido hace mucho, la memoria y la experiencia todavía persistían en los trabajadores que guardaban el deseo de actuar próxima vez que tenían la fuerza.

El 17 de mayo, 2006. Los Mensajeros de Arrow Messenger Service en Chicago se reúnen para una fiesta especial de aniversario en la casa de un compañero de trabajo. Hace exactamente un año, en la tarde de un jueves muy atareado, todos habían apagado sus radios mensajeros usadas para comunicarse con su despachador. Después de haber pasado por tres sesiones de negociación infructuosas con la empresa, ésta era su forma de mostrar Arrow Messenger Service que si los patrones no cedían a los términos de los trabajadores, la empresa no podría operar. Después de una batalla durante el mes siguiente, la empresa accedió a las demandas de los trabajadores.

Mientras se reúnen en la fiesta, dan pequeños discursos borrachos y rememoran la lucha interminable del año pasado, sólo tres o cuatro de ellos – de los veinte – siguen trabajando en la empresa. Varios fueron despedidos durante la campaña, otros renunciaron por frustración, y otros simplemente decidieron cambiar de trabajo. No queda casi ningún nivel de organización en la empresa y actualmente casi no se lucha contra los patrones. En otro año el sindicato se habrá perdido completamente en Arrow y qué será de los logros alcanzados en el invierno 2005 es una incógnita.

Cycle-couriers-flash-mobPero una cosa está clara: ninguno de esos trabajadores hubiera cambiado nada. Para algunos fue su mejor experiencia en el trabajo. Hay consenso en que todo el asunto era una experiencia transformadora. Trabajo de mierda ya no es algo que sólo se debe soportar. Puede ser resistida colectivamente.

A primera vista uno puede mirar estas escaramuzas en el trabajo y ver la derrota. Las conquistas se erosionaron, y no se construyó ninguna organización persistente. Pero a través de la lucha producimos más que mejores o peores condiciones de trabajo, más que quejas resueltas o no resueltas, más que un sindicato o ningún sindicato. Producimos nuevos tipos de personas. Una parte importante de organizarnos es el cambio en nuestra conciencia. Es por esto que nuestras tácticas son tan importantes. Este tipo de cambio de perspectiva no sucede a través de una campaña electoral de la JNRT (Junta Nacional de Relaciones del Trabajo De Los Estados Unidos). La acción directa, donde los propios trabajadores hacen el cambio, da la sensación de poder a nosotros los trabajadores. La mayoría de los miembros de nuestra clase no conocen la sensación de poder, pero una vez que se arma es mucho más difícil empujarlo bajo la superficie.

Cuando nosotros los trabajadores actuamos como grupo hacemos una declaración a cada compañero de trabajo en cuestión. Esta declaración es clara, estoy dispuesto a respaldarte aquí si estás aquí para respaldarme a mí también. Quizás ganemos esta pelea, o quizás perdamos, pero esa afirmación siempre se queda con nosotros. Resuena con nosotros mientras avanzamos por nuestras vidas. Cuando nos organizamos y cuando tomamos una acción que efectivamente desafía a nuestro jefe, tenemos el poder para exigir los cambios que queremos. Esta es la clave para entender por qué este tipo de acción cambia nuestras vidas. En la historia de UPS, los trabajadores se pusieron de pie y se arriesgaron por otro trabajador. En la historia de Arrow, los trabajadores tomaron medidas para fortalecer su posición y dejar en claro un punto: estamos unidos y sin NOSOTROS los patrones no tienen una empresa. Cuando nos arriesgamos uno por el otro, nadie se olvida de lo que es posible después.

El concepto de producir organizadores en una empresa que después se dispersen a otras empresas se ha convertido en un lema para algunos organizadores del IWW en los esfuerzos de organizar toda una industria, y el concepto es bueno, pero hay algo más que eso. No todo el mundo va a convertirse en uno de los organizadores, pero todo el mundo va a tener que evaluar la lucha por la cual pasaron y sacar conclusiones para sus propias vidas. Cuando el polvo se asiente de nuestra acción, como lo hace inevitablemente, nos quedamos a considerar lo que sucedió. Hemos visto el poder que tenemos como trabajadores, un poder desconocido antes. Puede que no se nos ocurra inmediatamente pero con cualquier cambio importante en nuestras vidas hay una resonancia – un ruido blanco que no desaparece. Podría ser un mes más tarde y que podríamos estar en el mismo puesto de trabajo, o un año más tarde y podríamos haber cambiado de trabajo dos veces ya, pero vamos a recordar. Y cuando tenemos la oportunidad, nos alineamos con, o tal vez incluso guiamos, un esfuerzo para organizar y luchar contra el patrón. Esta vez lo hacemos con menos vacilación que antes, tal vez con más visión de futuro y con más vigor, porque ahora sabemos exactamente lo que significa.

Lo esencial es esto: nuestra organización debe tener como subproducto un nuevo aumento en la disposición de los trabajadores para resistir – un aumento en nuestra propensión a actuar con nuestros impulsos para resistir a los jefes – incluso si la resistencia es individual. Este es el resultado revolucionario. Esto sentará las bases para la organización futura, en esta industria e otros. “Organizar al trabajador no el trabajo” como decimos en este sindicato, es crear gradualmente nuevos tipos de personas, las personas que tienen más probabilidades de dejar de rodar y jamás tomar la mierda el patrón les tira.

Las inundaciones de Missoula eran enormes eventos que cambiaron el paisaje durante la última edad de hielo, algunos de los cuales descargaron 2,6 millones de galones de agua cada segundo, pero sólo fueron posibles por las pequeñas rupturas rápidas de la presa de hielo en el río Clark Ford. Rupturas pequeñas provocaron rupturas más grandes que juntas lentamente debilitaron la presa. En el IWW, nuestros comités de trabajo, nuestras campañas, y nuestras luchas con el patrón han roto la producción, sólo para ver a las empresas volver a los mismos negocios. Pero las verdaderas rupturas son los individuos modificados que salen después de estas peleas. Algún día nuestros años de luchas se convertirán estas rupturas en un torrente revolucionario que cambiará para siempre el panorama de la economía mundial.

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logo del IWW

Los Aceiteros: una victoria con clase

Hoy presentamos un artículo sobre la huelga de los trabajadores aceiteros en Argentina de este año. Originalmente publicado en el periódico “Organización Obrera” de la Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.) cuenta la victoria de los trabajadores que lograron un aumento salarial de 36%.

Por: La Sociedad de Resistencia Oficios Varios de Rosario, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.)

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Con asambleas y piquetes, paralizaron la salida de las oleaginosas y la agroindustria en Argentina, parando los puertos y aceiterosdejando centenares de barcos sin cargar. El salario de $14.300 retroactivo a abril y el aumento en una sola cuota rompieron la pauta del 27% que había fijado el ejecutivo junto a la UOM, la UOCRA, y Comercio.

El día 30 de Mayo se conoció la noticia: Luego de 25 días y noches en huelga los trabajadores aceiteros nucleados en la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (F.T.C.I.O.D.y A.R.A) lograron un aumento salarial del 36%.

El Ministerio de Trabajo homologó un acuerdo del 27,8%, pero acordaron por fuera con las empresas del sector que se comprometían a sumar otro porcentaje. Así, el básico que percibe un empleado de esta industria ascenderá a 14.300 pesos (antes era de 10.500).

El reclamo estaba fundado en lo que establece la Ley de Contrato de Trabajo en su artículo 116 sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil “es la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión”.

La medida de fuerza originó pérdidas millonarias en la industria del Gran Rosario, unos 150 buques sobre el río Paraná a la espera de ingresar a los puertos que se mantuvieron bloqueados por los piquetes y 40 plantas paralizadas.

asamblea_aceiterosEl Ministerio de Trabajo y las Cámaras aceiteras no se ponían de acuerdo, pero eso no era problema de los aceiteros que ya habían sido categóricos “Cargill en 2013 facturó $26.000 millones, Dreyfus $19.000 millones, mientras que Molinos Río de la Plata, una empresa local, $21.000 millones. El aumento que pedimos llegará a $1.500 millones de pesos, mientras que las empresas van a facturar $250.000 millones este año. Las empresas pueden pagar lo que pedimos y mucho más también.”

En momentos en que el Gobierno, empresarios y gremios llaman a la “razonabilidad” en los pedidos de aumentos salariales, para así imponernos condiciones de esclavitud que permitan seguir generando ganancias y acumulando capital, la huelga nacional aceitera consiguió que la acción directa de los trabajadores pase al centro de la escena del mundo gremial para defender el precio de la fuerza de trabajo aplicando los métodos de lucha más contundentes y sostenidos de los que se tenga memoria en los últimos años.

Paritarias que no terminan de cerrar a mitad de año, sindicatos que son la mano derecha de los patrones buscando cerrar convenios colectivos en torno al 26, 27 o 28% y no lo que están demandando los trabajadores. Pero en el caso de los aceiteros el gobierno no logró su cometido y esta lucha, como todas las que tienen como protagonistas a la clase explotada, dejan su saldo en la memoria colectiva y esa es la mayor victoria.

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