Anunciando el “Sindicato Chico Grande”!

“Little Big Union” ante la empresa de comida rápida Little Big Burger en Portland, Oregon

traducido por J. Pierce

Las y los trabajadores de Little Big Burger sabemos que nuestra seguridad, bienestar, y voces son importantes. Cada día servimos a los clientes, cocinamos la comida, limpiamos las mesas, y lavamos los platos. Hemos formado el Sindicato Chico Grande (Little Big Union) para asegurarnos que Little Big Burger es realmente inclusivo de nuestra voz colectiva como trabajadores.

Portland, Oregon, EEUU, es la zona de impacto para organización de trabajadores de comida rápida. Amamos ésta ciudad y llamamos el Noroeste Pacífico nuestro hogar. Sin embargo, el alquiler y el costo de la vida han continuado incrementando mientras nuestras salarios no han aumentado. Hoy en día, es cada vez mas difícil vivir en los vecindarios que servimos. Ésta es la razón por la cual estamos orgullosos de estar en solidaridad con el Sindicato de Trabajadores de Burgerville, como miembro/as de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), en la lucha de hacer el trabajo de servicio de comida un trabajo honesto, digno, y seguro.

Little Big Burger ya no es una empresa pequeña, fue adquirido en 2015 por una corporación multinacional de Carolina Norte, Chanticleer Holdings. Nosotros los y las trabajadores y nuestras familias dependemos en estos trabajos por nuestro sustento, y esperamos que los y las que preparan la comida, sirven a los clientes, y crean el ambiente que ha construido Little Big Burger pueden crecer con nuestra empresa.  Las y los trabajadores siguen esforzandonos por estirando los cheques mes a mes, sobreviviendo con el salario mínimo, propinas inseguras, y horarios inconsistentes publicado a veces uno o dos días antes de iniciar la semana laboral. Estamos orgullosos del trabajo duro que proveemos a Little Big Burger y por eso demandamos:

  • aumentos de $5 por hora
  • horarios justos y consistentes
  • trabajos seguros y saludables
  • trato respetuoso y profesional de la gerencia
  • beneficios como estancias infantiles, días de incapacidad pagados para madres y padres, cuidado de la salud de calidad, cajas de comida, pases de autobús, pases de estacionamiento, y cervezas de turno
  • días de enfermedad pagados y vacaciones
  • autonomía laboral para reusar servicio a clientes abusivos o peligrosos
  • días inhábiles pagados
  • políticas transparentes para ser empleado (contratado) y/o despedido
  • trabajos santuarios

Al reconocer el Sindicato Chico Grande, Little Big Burger pasará a ser la segunda empresa de comida rápida de la historia de Estados Unidos para iniciar una relación de negociación colectiva con un sindicato. Creemos que Little Big Burger merece este distintivo.

Somos tus vecinos, tus amigas y amigos, tus compañero/as escolares, tu familia, y estamos apenas sobreviviendo como todos los trabajadores de salarios bajos.

“Somos los que hacen la comida, y ahora es el tiempo de que comamos tambien!”

 

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1° de Mayo. Día de lucha internacional

CONTRA LA EXPLOTACIÓN CAPITALISTA Y LA OPRESIÓN DEL ESTADO

por: Federación Obrera Regional Argentina – FORA-CIT

Cuando reivindicamos el 1° de mayo siempre evocamos su vigencia y actualidad. Cuando hablamos de su vigencia nos referimos a los motivos por los cuales las y los trabajadores comenzaron a organizarse sindicalmente, ¿cuáles eran? Reducción de la jornada de trabajo, mejores condiciones laborales y aumentos de salarios; pero eso solo era la punta del ovillo de las reivindicaciones obreras y del movimiento que se venía generando alrededor del mundo.

Por aquella época el horario de trabajo obligatorio era de 10, 12 o 14 horas diarias. De estas jornadas tampoco estaban excluidos los miles de niñas y niños, o las mujeres que se les pagaban salarios inferiores, sin mencionar que de por sí los salarios eran muy bajos y las condiciones de trabajo insalubres.

Pasados 133 años, y a pesar del avance que hubo en tantas décadas de lucha, aún tenemos pendiente el terminar con la desigualdad salarial por género, el trabajo de niñas y niños y la mejora en las condiciones de trabajo, además del pendiente más importante que tiene la clase trabajadora: la destrucción del capitalismo y su reemplazo por una organización social y económica más justa e igualitaria.

Retomando la comparación con 133 años más, tenemos los siguientes datos en Argentina:

  • Hacia fines de 2017, había más de 1.100.000 niñxs en tareas consideradas como trabajo infantil.

 

  • La brecha salarial por género es de 27,5%, es decir, las mujeres tienen que trabajar 1 año y 3 meses más para igualar el dinero obtenido un hombre en un año de trabajo. Aquellas trabajadoras que están “en negro”, tienen una diferencia del 36%. Agregando además que son quienes más afectadas se ven por la desocupación, siendo del 10,4%.

 

  • El salario a nivel mundial está bajando, y en Argentina, debido a las recientes devaluaciones y las constantes subas del dólar producto de la especulación financiera; se redujo el salario de los trabajadores en un 50 % aproximadamente, tocando hasta ahora el piso de US$700, y en este año se prevé que el dólar aumente mucho más aún. En mucha peor situación están aquellos trabajadores que están “en negro” y cobrando quizás un poco más del salario mínimo.

  • Muere aproximadamente un/a trabajador/a cada 20 horas por condiciones insalubres de labor. Entre octubre de 2017 y septiembre de 2018 hubo 375 trabajadoras y trabajadores “en blanco” que murieron por las condiciones de trabajo.

 

A partir de la irrupción del movimiento obrero organizado, los capitalistas y el Estado han buscado la manera de contener el avance de la conciencia obrera y su consecuente organización. Conscientes además de la justicia de los reclamos y del peligro para sus privilegios que encarnaba este movimiento si seguía creciendo de la manera que lo hacía, tuvieron que buscar aliados entre la misma clase trabajadora, que contenga el reclamo y lo encauce a bajar el nivel del reclamo y a colaborar con quienes los explotan. A lo largo de la historia diversas organizaciones y partidos cumplieron ese papel, y muchas lo siguen cumpliendo. El fundamental aliado de los explotadores es la burocracia sindical, eterna garante de ganancias empresarias y policía ideológica dentro de cada establecimiento sindicalizado. Gracias a un sistema verticalista de organización, la burocracia puede dirigir tranquilamente hacia donde ellos quieran los reclamos y las acciones para conseguirlos (en tanto y en cuanto las trabajadoras y trabajadores acaten sus decisiones). ¿Cómo se explicaría si no, que ante la constante inflación, el crecimiento del desempleo, y salarios que no llegan jamás a cubrir los aumentos ni tienen en cuenta todos los aspectos que afectan al sueldo; ellos prefieren hacer la plancha y “amenazar” con un paro sin fecha, o anunciar paro y levantarlo a cambio de 32 millones de pesos para las obras sociales?

Es por esto que no pueden enfrentar la precarización laboral y la esclavitud en la que están inmersos miles de trabajadoras y trabajadores, muchos de ellos hasta dejando su vida en el trabajo, ni la discriminación de género, ni detener los planes de flexibilización que vienen realizando las empresas. No pueden, precisamente, porque ellos mismos están participando del negocio capitalista y de la ganancia a costa de lxs obrerxs. Son ellos quienes cobran para impedir los reclamos, quienes arman empresas eventuales o cooperativas truchas en donde negrean a sus mismos afiliados-empleados, quienes señalan para despedir obreros, son ellos quienes ante la embestida de patrones y Estado se quedan “en el molde”. Porque si molestan al Capital, ellos también pueden caer por la cantidad de delitos que cometen para sostener sus fortunas.

Y como sucede todos los años, y más en uno electoral como éste, las burocracias juegan sus propias cartas hacia uno u otro candidato político, y predican una y otra vez que el cambio es en las urnas y que la sociedad debe “votar bien”. Sin paros ni grandes medidas de fuerza, pero con muchos intereses en juego, van proponiendo candidatos y nos dicen a las trabajadoras y trabajadores que lo que más se necesita es un cambio de cara, pero sea quien sea el Partido que gane, no pueden dejar de reconocer que todas las políticas llevadas a cabo hasta ahora van a quedar para los gobiernos que sigan. A menos que haya un cambio rotundo o un quiebre total en la estructura social, se va a seguir en este sendero que marcaron los empresarios y el FMI: más deuda, más ajuste, más pobreza, más precarización laboral. ¿Realmente creemos que alguno de los que están participando del circo electoral van a romper con el FMI? Como mucho, patear hacia adelante el problema y mientras, ver qué pasa y qué pueden hacer. Cuando hablan de generar empleo y de calidad, ¿estarán diciendo que van a ir contra la precariedad laboral de las agencias o del fraude laboral? ¡Si el mismo Estado se valió de ella para despedir a más 20 mil trabajadores estatales y es el mayor negrero de todos!

Necesitamos un cambio estructural de la sociedad, donde el mismo pueblo decida su destino de una manera directa y participativa y se rompa con la lógica de ganancia a costa de la clase trabajadora. Un cambio donde la prioridad sea la satisfacción de las necesidades del pueblo y donde los trabajadores y trabajadoras tengamos real intervención en la economía y en las decisiones de las distintas fábricas y establecimientos. Pero mientras sigamos en este eterno esperar, políticos o burócratas “buenos” o más “sensibles” a nuestras necesidades como pueblo y como clase, seguiremos perdiendo calidad de vida, seguiremos yendo detrás de la zanahoria del supuesto futuro próspero que nos ponen delante en esta trampa llamada capitalismo.

Finalizamos con un texto perteneciente a un volante que circulaba mientras se preparaba la gran huelga por las 8hs de jornada de trabajo, como una muestra de la actitud que se supo tener y que debemos recuperar como clase para poner fin a todos los atropellos a los que se nos sometió y se nos somete:

«¡Un día de rebelión, no de descanso! (…) Un día en que con tremenda fuerza la unidad del ejército de los trabajadores se moviliza contra los que hoy dominan el destino de los pueblos de toda nación. Un día de protesta contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día en que comenzar a disfrutar ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana».

Por la emancipación social de la clase trabajadora

Consejo Federal de la F.O.R.A./C.I.T.

¡Justicia para Alberto Picuasi!

por: Sindicato de Oficios Varios – Santiago

SANTIAGO, CHILE: El jueves 4 de abril de 2019, la policía persigue a trabajadores ambulantes que se ganan la vida vendiendo en la vía pública. Entre los detenidos se encuentra Alberto Picuasi, originario de Otavalo-comunidad indígena Guananci (Ecuador). Luego de ser golpeado en el suelo, logra escapar cuando un policía lo embarga por la espalda, generándole un golpe que lo hace caer hacia la calle donde transitan los buses, lo que termina en el atropellamiento y posterior muerte de dicho trabajador.

Desde el Sindicato de Oficios Varios-Santiago (SOV-Santiago), se vienen denunciando estos hechos de violencia contra los trabajadores ambulantes hace ya un buen tiempo, mediante convocatorias y propaganda, las cuales han sido silenciadas, incluso por los medios de prensa alternativos.

La muerte de Alberto Pascuasi, es consecuencia de la política Municipal del Alcalde de derecha Alessandri, quien contrata a verdaderos matones para robar y golpear a los trabajadores de la vía pública, acciones que realizan con apoyo de la policía. El SOV-Santiago convocó a una manifestación para exigir justicia por ALBERTO PICUASI, el día martes 9 de abril a las 19:00 hrs. en Ahumada con Alameda, Santiago.

Somos trabajadores, no delincuentes.

¡ALESSANDRI ASESINO!

Sindicato de Trabajadores de Burgerville (IWW) invicto en las elecciones

El cuarto y quinto Burgervilles votan para sindicalizarse:
Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) invicto en las elecciones

por: Burgerville Workers’ Union (BVWU-IWW) Portland, Oregon, EEUU

Contacto de prensa: Emmett Schlenz,
emmett.schlenz@gmail.com, 401-855-9440

 

PORTLAND, OR: Esta semana, el Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) ganó dos elecciones sindicales en rápida sucesión. El jueves y viernes, los trabajadores de Burgerville en la sede del Centro de Convenciones votaron a favor a la BVWU, con un recuento final del 67% para el sindicato. A principios de la semana, el martes y el miércoles, los trabajadores de Montavilla Burgerville votaron 63% a favor de la BVWU. Esto casi duplica el número de trabajadores formalmente representados por el sindicato, y hace que la BVWU esté invicto en cinco elecciones consecutivas.

Estas victorias se producen menos de un año después de que la BVWU ganara su primera elección sindical en el lugar 92 y Powell, convirtiéndose en el único sindicato de trabajadores de comida rápida reconocido a nivel federal en el país. Pero la atmósfera que rodea a estas elecciones ha diferido enormemente de las elecciones de la BVWU en el pasado, debido a una escalada significativa en las tácticas de eliminación de sindicatos de Burgerville.

El mes pasado, cuando Burgerville Corporate se negó a reconocer voluntariamente al sindicato en las ubicaciones de Montavilla y al Centro de Convenciones, los trabajadores de ambas tiendas presentaron su elección ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB). En menos de una semana, la gerencia del Centro de Convenciones disciplinó a todos los trabajadores que firmaron la petición para sindicalizarse, el 90% de la tripulación. Después de enfrentarse a la feroz resistencia de los trabajadores, Burgerville ha rescindido esas acciones disciplinarias.

En las últimas semanas, la gerencia de Montavilla y el Centro de Convenciones intentaron presionar a los trabajadores para que votaran en contra del sindicato a través de ofertas de promoción, intimidación durante las reuniones individuales y carteles antisindicales.

A principios de esta semana, antes de la elección, Esther Mann dijo: “Hay propaganda antisindical en todas partes en Montavilla”. Mann, una trabajadora en la ubicación de Montavilla, dijo que “la compañía está haciendo todo lo posible, y parecen desesperados por asustarnos en votar en contra. Pero ninguna táctica de intimidación se interpondrá entre nosotros y la lucha por lo que sabemos que merecemos “.

A través de la votación afirmativa frente a la intensificación de la represión sindical, los trabajadores de Burgerville han demostrado su compromiso de estar juntos y luchar colectivamente por mejores salarios y condiciones de trabajo.

“Me siento exaltado y muy orgulloso de mis compañeros de trabajo”, dijo Erik Dieter, un trabajador del Centro de Convenciones que ha trabajado para Burgerville durante diez años. “Espero involucrarme en las negociaciones contractuales y estar junto a mis compañeros trabajadores de Burgerville para luchar por un contrato justo y decente”.

Tras las victorias electorales, los trabajadores del Centro de Convenciones y Montavilla se unirán a sus compañeros de trabajo de otras tres tiendas de Burgerville en las negociaciones de contratos, lo que elevará el total de tiendas en la unidad de negociación a cinco. Llevan la militancia y la nueva energía a la mesa de negociaciones en un momento crucial, cuando el sindicato entra en la recta final en su lucha por un contrato justo.

El boicot de Burgerville llamado por la BVWU-IWW el año pasado continuará hasta que se firme un contrato justo.

Carta de las zapatistas a las mujeres que luchan en el mundo

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

Febrero del 2019.

A: las mujeres que luchan en todo el mundo.
De: las mujeres zapatistas.

Hermana, compañera:

Te mandamos un saludo de como mujeres que luchan que somos, de parte de las mujeres zapatistas.

Lo que te queremos decir o avisar es un poco triste porque te comunicamos que no vamos a poder hacer el II Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, aquí en nuestras tierras zapatistas, este marzo del 2019.

Las razones de que no podemos, pues tal vez es que ya las sabes, y si no pues te platicamos un poco:

Pues resulta que los nuevos malos gobiernos ya lo dijeron claro que van a hacer sus megaproyectos de los grandes capitalistas.  De su Tren Maya, de su plan para el Istmo de Tehuantepec, de la siembra de árboles para mercancía de maderas y frutas.  También dijo que entran las mineras y las grandes empresas de alimentos.  Y además tiene un su plan agrario que es que lleva hasta lo último la idea de destruirnos como pueblos originarios, de la manera de convertir nuestras tierras en mercancías, que así quieren completar lo que dejó pendiente el Carlos Salinas de Gortari que no pudo porque lo paramos con nuestro alzamiento.

Esos proyectos pues son de destrucción.  No importa cuánto lo quieran tapar con sus mentiras.  No importa cuántas veces multipliquen sus 30 millones de apoyos.  La verdad es que van por todo en contra de los pueblos originarios, de sus comunidades, de sus tierras, de sus montañas, de sus ríos, de sus animales, de sus plantas y hasta de sus piedras.

O sea que no sólo van contra nosotras las zapatistas, sino que contra todas las mujeres que dicen indígenas.  Y pues también contra los hombres, pero ahorita estamos hablando de cómo mujeres que somos.

Quieren que nuestras tierras ya no sean para nosotras, nosotros, sino que para que los turistas se vengan a pasear y tengan sus grandes hoteles y sus grandes restaurantes, y los negocios que se necesitan para que los turistas tengan esos lujos.

Quieren que nuestras tierras se conviertan en fincas productoras de maderas preciosas, de frutas y de agua; en minas para sacar el oro, la plata, el uranio, y todos los minerales que hay y que quieren los capitalistas.

Quieren que nos convirtamos en sus peonas, en sus sirvientas, que vendamos nuestra dignidad por unas monedas al mes.

Porque esos capitalistas, y quienes los obedecen en los nuevos malos gobiernos, piensan que lo que queremos es paga.

No pueden entender que nosotras queremos la libertad, no entienden que lo poco que hemos logrado es luchando sin que nadie nos lleve la cuenta, sin fotos, sin entrevistas, sin libros, sin consultas, sin encuestas, sin votaciones, sin museos y sin mentiras.

No entienden que lo que ellos llaman “progreso” es una mentira, que ni siquiera pueden cuidar la seguridad de las mujeres, que siguen siendo golpeadas, violadas y asesinadas en sus mundos progresistas o reaccionarios.

¿Cuántas mujeres han sido asesinadas en esos mundos progresistas o reaccionarios mientras tú lees estas palabras, compañera, hermana?

Tal vez tú lo sabes, pero claro te decimos que acá, en territorio zapatista, no ha sido asesinada ni una sola mujer en muchos años.  Pero eso sí, dicen que nosotras somos las atrasadas, las ignorantes, las poca cosa.

Tal vez no lo sabemos de qué es el mejor feminismo, tal vez no sabemos decir “cuerpa” o según cómo cambian las palabras, o qué es lo de equidad de género o esas cosas que hay tantas letras que ni se puede contar.  Y ni siquiera está cabal eso que dicen “equidad de género”, porque sólo hablan de equidad de mujeres y hombres, y hasta nosotras, que nos dicen ignorantes y atrasadas, lo sabemos bien que hay quienes no son ni hombres ni mujeres y que nosotras les llamamos “otroas” pero que esas personas se llaman como se les da la gana, y no les ha sido fácil ganar ese derecho de ser lo que son sin esconderse, porque les burlan, les persiguen, les violentan, les asesinan.  ¿Y a poco todavía les vamos a obligar que o son hombres o son mujeres y que tienen que ponerse de un lado o de otro?  Si esas personas no quieren pues se hace mal si no se les respeta.  Porque entonces, ¿cómo nos quejamos de que no nos respetan como mujeres que somos, si no respetamos a esas personas?  Pero bueno, tal vez es porque hablamos de lo que hemos mirado de otros mundos y no tenemos mucho conocimiento de esas cosas.

Lo que sí sabemos es que luchamos por nuestra libertad y que nos toca ahora luchar para defenderla, para que la historia de dolor de nuestras abuelas no la sufran nuestras hijas y nietas.

Nos toca luchar para que no se repita la historia donde volvemos al mundo de sólo hacer la comida y parir crías, para verlas luego crecer en la humillación, el desprecio y la muerte.

No nos alzamos en armas para volver a lo mismo.

No llevamos 25 años resistiendo para ahora pasar a servirles a los turistas, a los patrones, a los capataces.

No vamos a dejar de ser promotoras de educación, de salud, de cultura, tercias, autoridades, mandos, para ahora pasar a ser de empleadas en hoteles y restaurantes, sirviéndoles a extraños por unos cuantos pesos.  No importa si son muchos o pocos los pesos, lo que importa es que nuestra dignidad no tiene precio.

Porque eso quieren, compañera, hermana, que en nuestra propia tierra, nos convirtamos en esclavas que reciben unas limosnas por dejar que destruyan la comunidad.

Compañera, hermana:

Cuando tú llegaste en estas montañas para el encuentro de 2018 lo miramos que nos miras con respeto, y a veces tal vez con admiración.  Aunque no todas las que vinieron así hicieron, porque bien que lo sabemos que hay quien vino para criticarnos y mal mirarnos.  Pero eso no importa porque lo sabemos que el mundo es grande y son muchos los pensamientos y hay quien entiende que no todas podemos hacer lo mismo, y hay quien no entiende.  Eso pues lo respetamos, compañera y hermana, porque no para eso fue el encuentro.  Que sea que no fue para ver quién nos da buena calificación o mala calificación, sino para encontrarnos y sabernos que luchamos como mujeres que somos.

Y pues no queremos que ahora nos vas a mirar con pena o con lástima, como sirvientas a las que se le dan órdenes de buen o mal modo; o como a las que se les regatea el precio de su producto, en veces artesanías, en veces frutas o verduras, en veces lo que sea, como así hacen las mujeres capitalistas.  Pero bien que cuando van a comprar a sus centros comerciales ahí no regatean sino que cabal pagan lo que dicen los capitalistas y hasta se ponen contentas.

No compañera, hermana.  Nosotras vamos a luchar con todo y con todas nuestras fuerzas en contra de esos megaproyectos.  Si conquistan estas tierras, será sobre la sangre de nosotras las zapatistas.

Así lo hemos pensado y así lo vamos a hacer.

De repente esos nuevos malos gobiernos lo piensan o lo creen que, como somos mujeres, rápido lo vamos a bajar la cabeza, obedientes ante el patrón y sus nuevos capataces, porque lo que buscamos es un buen patrón y una buena paga.

Pero no, lo que nosotras queremos es la libertad que nadie nos regaló, sino que la conquistamos luchando incluso con nuestra sangre.

¿Tú lo crees que cuando vengan las fuerzas de los nuevos malos gobiernos, sus paramilitares, sus guardias nacionales, los vamos a recibir con honores, con agradecimiento, con alegría?

No, qué va a ser, les vamos a recibir luchando y a ver si así aprenden lo que son las mujeres zapatistas que no se venden, no se rinden y no claudican.

Nosotras, cuando fue el encuentro de mujeres que luchan el año pasado, pues nos esforzamos para que estuvieras contenta y alegre y segura, compañera y hermana.  Y ahí lo tenemos el buen tanto de críticas que nos dejaste: que está muy dura la tabla, que la comida no te gusta, que está muy cara, que por qué esto y que por qué lo otro.  Ya te informamos de cómo fue que trabajamos y las críticas que recibimos.

Y aunque con las quejas y críticas, pues acá estuviste segura, sin que los hombres malos o buenos te están mirando y calificando.  Puras mujeres estuvimos, tú lo sabes.

Y pues ahora ya no es seguro, porque lo sabemos que el capitalismo viene por todo y lo quiere no importa a qué costo.  Y lo van a hacer porque sienten que mucha gente los apoya y que pueden hacer barbaridad y media y todavía les van a aplaudir.  Y nos van a atacar y a revisar sus encuestas a ver si tienen buenos puntos y así hasta que nos acaban.

Y mientras te escribimos esta carta, ya empezaron los ataques de sus paramilitares.  Son los mismos que antes eran del PRI, luego del PAN, luego del PRD, luego del PVEM y ahora son de MORENA.

Entonces pues te decimos, compañera y hermana, que no vamos a hacer acá el Encuentro, pero sí háganlo en sus tierras, según sus modos y sus tiempos.

Aunque no vamos a asistir, como quiera las vamos a pensar.

Compañera, hermana:

No te dejes de luchar.  Aunque esos malditos capitalistas y sus nuevos malos gobiernos se salgan con la suya y nos aniquilen, pues tú tienes que seguir luchando en tu mundo.

Porque bien que lo acordamos en el encuentro que vamos a luchar para que ni una sola mujer en cualquier rincón del mundo tenga miedo de ser mujer.

Y pues tu rincón es tu rincón, compañera y hermana, y ahí te toca, como a nosotras nos toca acá en tierras zapatistas.

Esos nuevos malos gobiernos lo piensan que fácil nos van a derrotar, que somos pocas y que nadie nos apoya allá en otros mundos.

Pero qué va ser, compañera y hermana, aunque sea que sólo quede una de nosotras, pues esa una va a pelear por defender nuestra libertad.

Y no tenemos miedo, compañera y hermana.

Si no tuvimos miedo hace ya más de 25 años cuando nadie nos miraba, pues menos ahora que ya nos miraste tú, bien o mal pero nos miraste.

Compañera, hermana:

Bueno, pues ahí te encargamos la pequeña luz que te regalamos.

No dejes que se apague.

Aunque la de nosotras se apague aquí con nuestra sangre, y aunque se apague en otros lados, tú cuida la tuya porque, aunque los tiempos ahora son difíciles, tenemos que seguir siendo lo que somos, y es que somos mujeres que luchan.

Pues es todo compañera y hermana.  El resumen es que no vamos a hacer el Encuentro o sea que no vamos a participar.

Y si lo hacen el encuentro en tu mundo y te preguntan que dónde están pues las zapatistas, que por qué no llegan, pues tú diles la verdad, diles que las zapatistas están luchando en su rincón por su libertad de como mujeres que somos.

Es todo, ahí te cuides compañera y hermana.

De repente pues ya no nos miramos.

Tal vez te dicen que ya no las piensas a las zapatistas porque ya se acabaron ya, que ya no hay zapatistas te van a decir.

Pero cuando piensas que ya no, que ya nos derrotaron, ahí nomás sin que das cuenta, vas a mirar que te miramos y que una de nosotras se acerca y te pregunta al oído para que sólo tú escuches:“¿Dónde está pues tu lucecita que te dimos?

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Las Mujeres Zapatistas.
Febrero del 2019.

enlacezapatista.ezln.org.mx

¡Huelga contra el Patriarcado!

por: FAU (Unión de Trabajadores Libres – Alemania) & ICL-CIT (Confederación Internacional del Trabajo) (26 feb 19)

En los últimos años, las mujeres han salido a las calles una y otra vez para protestar contra la violencia y la opresión, las restricciones a sus derechos reproductivos, las desigualdades existentes y la discriminación. Italia, Argentina, Polonia, Corea del Sur y Estados Unidos han visto numerosas protestas, manifestaciones, acciones directas y huelgas, que han culminado en España, donde varios millones de mujeres y hombres participaron en una huelga general. El año pasado en Alemania se formó una Alianza de Huelga de Mujeres (Frauen*Streik Bündnis), movilizando a individuos, varias organizaciones y redes para construir el movimiento de huelga alrededor del 8 de marzo. A pesar de que los movimientos feministas y sus logros se enfrentan a una creciente resistencia debido al cambio político a la derecha, cada vez más personas se unen a las protestas.

El trabajo de una mujer nunca se acaba

Las mujeres están oprimidas en todo el mundo. El racismo institucional, las desventajas estructurales, la violencia sexual, los regímenes fronterizos, los recortes en las prestaciones sociales, etc., hacen que la vida de las mujeres sea aún más difícil: en el hogar, en el trabajo y en los espacios públicos.

El orden de género —el patriarcado— asigna un papel tradicional a las mujeres, en el que se supone que son responsables del cuidado, del hogar y del trabajo educativo. Estas son actividades que se realizan en casa como cocinar, lavar, limpiar, cuidar a los niños, cuidar a los mayores, así como el trabajo emocional y sexual. Por lo tanto, las mujeres se enfrentan a una doble carga: el trabajo de cuidado no remunerado además del trabajo asalariado. Dos tercios del total de horas de trabajo en el mundo actual son actividades de cuidado no remuneradas realizadas casi exclusivamente por mujeres. En los países industrializados, las mujeres empleadas a tiempo completo dedican un promedio de 23 horas semanales a tareas domésticas no remuneradas, y de 6 a 12 horas al trabajo no remunerado de cuidado de niños, siendo este último de 2 a 4 veces mayor que el de los hombres. Según la información publicada en 2017, la brecha de cuidado de género (“Gender Care Gap”) en Alemania es del 52,4%.

Al mismo tiempo, tareas como el cuidado de familiares mayores, el trabajo doméstico, el cuidado de los niños y el trabajo sexual también están disponibles para su compra en el mercado capitalista, donde este trabajo también está dividido en función del género. Las estructuras patriarcales están entrelazadas con el sistema capitalista y hacen que las mujeres y su trabajo sean considerados menos valiosos. Un ejemplo es la situación de los cuidadoras. Aunque en Alemania existe la llamada “crisis del cuidado”, el problema del aumento de la demanda de personal asistencial sigue sin resolverse. ¿Por qué? El “poco atractivo” del trabajo de cuidado se debe tanto a los bajos salarios como al bajo estatus del trabajo de cuidado como profesión, que se considera como “trabajo de mujeres” y, por lo tanto, socialmente devaluado.

Al final, el trabajo de cuidado se delega a las mujeres migrantes, que no sólo trabajan en instituciones públicas, sino también en hogares privados, especialmente en el cuidado de personas mayores. Se estima que en Alemania hay entre 150.000 y 500.000 inmigrantes que cuidan a personas mayores. La mayoría son mujeres de Europa del Este, que a menudo trabajan de forma irregular y en condiciones precarias. El trabajo de cuidado transnacional no es un fenómeno nuevo en Alemania, y a las trabajadoras migrantes se les refiere a menudo como “nuevas sirvientas”.

En el mercado laboral, el trabajo asignado al género femenino, el llamado trabajo de las mujeres, es mal remunerado, temporal, ilegal, estigmatizado y en gran medida carece de seguridad social. Las compañeras son intimidadas en el supermercado por su jefe; los aprendices son tratados como mano de obra barata; los cuidadoras son explotadas física-, psicológica- y emocionalmente en las residencias de ancianos; las mujeres son acosadas sexualmente en el lugar de trabajo; las compañeras son obligadas a trabajar horas extras no remuneradas; las mujeres de edad avanzada a menudo son empleadas en condiciones precarias y sin seguridad social; las colegas son despedidas por estar embarazadas; las mujeres migrantes ni siquiera son invitadas a la entrevista de trabajo por su nombre; los desempleadas de larga duración son estigmatizadas como parásitos y amenazadas con sanciones; las mujeres son intimidadas en el lugar de trabajo porque son transgénero; las madres solteras son consideradas permanentemente desempleables… Estos son algunos ejemplos de nuestra práctica sindical: los bajos salarios, las condiciones laborales precarias y el acoso (sexual) son algunas de las muchas formas de discriminación que sufren las mujeres diariamente en todos los ámbitos de la vida.

Feminización de la pobreza

Según la Oficina Federal de Estadística (Statistisches Bundesamt), las mujeres en Alemania todavía ganan mucho menos que los hombres. En 2017, la diferencia de ingresos entre mujeres y hombres (la llamada brecha salarial de género) era de alrededor del 21%. El salario medio por hora de las mujeres fue de 16,59 euros brutos, muy por debajo del de los hombres (21,00 euros). Las diferencias estructurales que se reflejan en las biografías de empleo y en las opciones de carrera tienen un gran impacto en esto. Pero incluso en el sector de la salud y la asistencia social dominado por las mujeres, la brecha salarial entre hombres y mujeres era del 20%. Las mujeres no ganan más que los hombres en ninguna sola industria. Además, la mayoría de las mujeres están empleadas a tiempo parcial y sin seguridad social. En 2017, este era el caso de casi todas las demás mujeres trabajadoras de entre 20 y 64 años (47%). En el mismo grupo de edad de los hombres, la proporción fue del 9%. Por el contrario, mientras que las mujeres declararon que el principal motivo para trabajar a tiempo parcial era el cuidado de los niños o de las parientes mayores (31%) u otros compromisos familiares o personales (18%), para los hombres el motivo principal era el trabajo en el marco de la educación o la formación profesional (25%).

Como resultado de las limitaciones socioeconómicas, las mujeres están más expuestas a condiciones de trabajo precarias y más a menudo amenazadas por el desempleo de larga duración y la pobreza (de la tercera edad). En 2015, las mujeres recibían una pensión un 53% inferior a la de los hombres (la llamada brecha de la pensión de género). En este contexto hablamos de “feminización de la pobreza”.

Entre la explotación y la emancipación

Cada vez se transfiere más trabajo de cuidado a las mujeres, a las que se les paga poco o nada por ello. Esto genera beneficios que sólo benefician a unos pocos privilegiados. El hecho de que vivimos en una sociedad con crecientes diferencias de clase a menudo se mantiene oculto. El desmantelamiento del estado de bienestar nos deja con la situación en la que sólo los “ricos” pueden comprar servicios privados en el sector asistencial, mientras que los “pobres” tienen que arreglárselas solos.

Mientras tanto, la vida de las mujeres privilegiadas se presenta como un ideal “feminista” por el que vale la pena luchar. Sin embargo, la “política de igualdad” neoliberal sólo trata de explotar a las mujeres en el sistema capitalista inherentemente desigual como patrones, trabajadoras y consumidoras, en lugar de abordar realmente las desigualdades. ¿Ha cambiado nuestra situación desde que hay más mujeres representadas en los parlamentos? ¿Son nuestros salarios más altos cuando las mujeres gerentes supervisan nuestro trabajo? ¿Cuál es la causa de los bajos salarios de las mujeres, los recortes en la seguridad social, la criminalización del aborto, la falta de mujeres en el poder o el sistema económico que sólo funciona manteniendo las desigualdades sociales? Aunque las mujeres precarizadas realizan un trabajo esencial en la sociedad, ellas mismas están limitadas en las formas en que pueden moldear sus propias vidas.

Cada vez más mujeres trabajadoras se organizan en sindicatos de base, donde ningún funcionario puede dictarles cuándo hacer huelga, por qué y con qué medios. Desde hace un buen año, algunas trabajadoras organizadas en la Unión de Trabajadores Libres (FAU) se han defendido contra las condiciones del trabajo explotador y sexista en la floristería “Blumen Wolf” en la estación central de Hannover. Exigieron salarios más altos que al menos cubrieran los costos básicos de la vida, horas de trabajo y descansos adecuados, y más días de vacaciones. Los salarios en la floristería, como en otros “trabajos de mujeres” típicos, son sólo ligeramente superiores al salario mínimo. Para ganarse la vida, los trabajadoras tenían que trabajar muchas más horas extras de las permitidas por la ley. Se ignoraron el tiempo de pausa legalmente garantizado, las horas de trabajo máximo y los períodos de descanso entre los turnos. Además, las trabajadoras de “Blumen Wolf”, como responsables de la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado en la familia, se ven afectadas por la doble explotación. Los bajos salarios contribuyen a que las mujeres dependan de hombres mejor remunerados. Por eso es una lucha laboral feminista. Los trabajadorAs se organizaron en la FAU y lograron numerosas mejoras en la empresa. Después de un aumento salarial del 50 por ciento, su salario está ahora por encima del salario estándar en la industria de las flores. No habrá más turnos de 16 horas —las horas de trabajo deben cumplir ahora con los límites legales. Las compañeras han reescrito los horarios de los turnos y acortado las horas de apertura para cumplir con las horas de trabajo legalmente reguladas. Se han opuesto a la intimidación del jefe. El público fue informado de las miserables condiciones de trabajo con piquetes, volantes y por las medias. En el mercado mundial de las flores, las condiciones de trabajo suelen ser aún más precarias que en “Blumen Wolf”, y la mayoría que trabajan en este sector son mujeres. Las compañeras de “Blumen Wolf” declaran su solidaridad con las trabajadoras de la industria de la floricultura a nivel mundial y exigen condiciones de trabajo justas y humanas no sólo en su propio lugar de trabajo, sino también donde se siembran, cortan y empacan las flores.

Juntas paramos, juntas avanzamos!

En todo el mundo, las mujeres luchan contra la opresión del patriarcado y el capitalismo. Como su principal arma de resistencia, han elegido la huelga. La lucha contra la explotación de la mujer en el hogar y en el mercado laboral como consecuencia de la división del trabajo basada en el género, es también la lucha contra la forma neoliberal del patriarcado, que subordina a las mujeres en todo el mundo de diferentes maneras, pero en todas partes con la misma brutalidad. Por lo tanto, la huelga de mujeres debe incluir también el hogar, la escuela, el hospital y otros centros de atención, y todas las formas de trabajo que realizan las mujeres—también el trabajo de cuidado no remunerado y el trabajo emocional. La huelga de mujeres muestra que las mujeres tienen intereses comunes, que están ligados al interés común de todos los trabajadores del mundo: quieren liberarse de la explotación económica y la opresión social.

Desafiando el orden neoliberal que exige el control total sobre el cuerpo, la vida y el tiempo de las mujeres, las mujeres están exigiendo poder, quieren tomar decisiones por sí mismas, y son conscientes de que no lo conseguirán sin luchar. La fem*fau, un grupo de trabajo a nivel federal de la FAU, llama a la participación en el movimiento de huelga el 8 de marzo de 2019: “Nos esforzamos por superar el capitalismo y el patriarcado. Estas luchas también deben dirigirse contra el racismo y la explotación transnacional, ya que todas estas estructuras de poder están entrelazadas. Nuestro objetivo es la liberación de toda explotación, opresión y dominación. La huelga, el rechazo del trabajo (pagado e impagado), es nuestro medio más eficaz. Sólo a través de la acción colectiva podemos lograr la emancipación social y la autodeterminación”. Las mujeres de todas las profesiones y condiciones sociales se declaran en huelga para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de toda la clase obrera: mejores condiciones de trabajo y salarios decentes, seguridad social, libertad (de movimiento) y autodeterminación.

Información adicional: Participación de la FAU en la Huelga de Mujeres el 8 de marzo de 2019

Como parte de la Alianza de Huelga de Mujeres, muchos sindicatos de la FAU se están movilizando activamente para el 8 de marzo organizando eventos, conferencias y proyecciones de películas, y produciendo y distribuyendo sus propios folletos y material informativo. El grupo de trabajo feminista de la FAU, fem*fau, ha publicado una edición especial feminista de nuestro periódico sindical Acción Directa (Direkte Aktion). Aborda la lucha de las mujeres por su autodeterminación en la vida cotidiana, por ejemplo, en el lugar de trabajo, en la oficina de empleo, en el sindicato y en la familia. El periódico se centra en temas como el trabajo reproductivo no remunerado, las recientes luchas laborales en las llamadas industrias de mujeres, el sexismo en el lugar de trabajo, las precarias condiciones laborales de los trabajadoras migrantes de cuidado, las relaciones jerárquicas de género, etc. El periódico sindical se distribuirá gratuitamente durante la huelga y los eventos relacionados con la lucha feminista para llegar a más gente. Además, se ha publicado un folleto con consejos legales sobre cómo participar en la huelga. Con algunos consejos prácticos y ejemplos queremos llegar a las empleadas y desempleadas, a las estudiantes y a las jubiladas, etc. y animarlas a unirse a la huelga. Hacemos un llamado a la solidaridad con todas las mujeres para apoyar sus luchas cotidianas, ya sea en casa o en el trabajo. Organicémonos en la lucha por una vida mejor y mejores condiciones de trabajo para todos!

CNT Francia: “TODAS Y TODOS EN LA HUELGA EL 8 DE MARZO!”

¡CONTRA LA VIOLENCIA SEXISTA!  ¡CONTRA LA DESIGUALDAD SALARIAL!

por: Confédération nationale du travail (CNT-f) Francia

A pesar de las leyes, discursos y promesas, el sexismo y el patriarcado siguen siendo las normas dominantes en 2019 en Francia. Según los departamentos, los puestos ocupados, a las mujeres se les paga de 9% a 25% menos en promedio.

216,000 mujeres son víctimas de violencia doméstica (física o sexual) cada año. Esta violencia mata a una mujer cada tres días. Y cada 7 minutos, 1 mujer es violada en Francia.

La violencia contra las mujeres también es acoso sexual en la calle y en el trabajo, asalto sexual y violación, incluidos los cónyuges, novios, ex parejas; mutilaciones, escisiones y matrimonios forzados. Cuando hacemos la adición, llegamos a un total de casi 500 000 víctimas anuales en Francia.

¡Basta, basta, basta!!!

Todas y todos a la Huelga feminista del 8 de marzo!