Condicionando el trabajo #2: La Cubeta de Propinas (SFU-IWW)

Aquí tenemos la segunda oferta de “Condicionando el trabajo”, una serie de luchas, victorias pequeñas y SOLIDARIDAD. 

Continuamos con trabajadora/es de restaurante y cantantes organizados en el sindicato Stardust Family United de Nueva York, afiliado con los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW). ¡Disfrútalo y prueba esto en tu trabajo!

Protegiendo nuestros ingresos: La Cubeta de Propinas

Escrito por: Marianne G., Traducida por: Monica K.

En el restaurante Ellen’s Stardust en Nueva York, los camareros hacen shows de cabaret y canto mientras atienden a los clientes. El restaurante no les paga para cantar; solo un sueldo mínimo, más las propinas que ganan como meseros. La única forma de ganar dinero por cantar, es pasando una cubeta roja de metal por todas las mesas a cada hora para recoger propinas. Recolectan varios cientos de dólares por noche, lo cual hace una gran diferencia en la paga que los meseros se llevan a casa todos los días.

Un día, la gerencia simplemente les quitó la cubeta diciendo que parecía “poco profesional” o algo así. Esto fue inaceptable para los meseros, así que planearon ir a ver al jefe para escracharlo y exigir que devuelva la cubeta. Como señal, y para animarse mutuamente, cantaron “My Shot” (Mi Oportunidad) del musical Hamilton y lograron que todos los clientes levantaran sus botellas de ketchup en el aire. Luego, cinco meseros fueron a ver al gerente y exigieron que se les devolviera la cubeta dentro de 24 horas. Mientras esto ocurría, no había canto en el restaurante, y el silencio era realmente notable. El gerente tartamudeando y nervioso les dijo que pusieran su solicitud por escrito, y que no pusieran una fecha límite. Los meseros se mantuvieron firmes: “Nos escuchaste” y se fueron. Cinco horas después, recuperaron la cubeta de propinas.

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Mujeres Sindicalistas II: la chica, la dama, y el sindicato

Mujeres Sindicalistas II: la Chica Rebelde, la Dama Sindicalista, y el lado en que ellas estan

Escrito por: Joe Grim Feinberg

Traducido por: Grace ML & J. Pierce

…Continuación de parte 1 – Mujeres Sindicalistas I: ¡Pan y Rosas!

La idea de una nueva belleza proletaria, encuentra su expresión, por ejemplo, en la representación de Joe Hill de “The Rebel Girl” en 1914, inspirada por la gran sindicalista Elisabeth Gurley Flynn, quien, entre otras cosas, ayudó a la organización de la “Huelga de pan y rosas” de 1912.

Yes, her hands may be hardened from labor,
And her dress may not be very fine;
But a heart in her bosom is beating
That is true to her class and her kind.

Sí, ella tiene callos en las manos de trabajar,
y su vestido quizá no sea muy fino.
Pero un corazón está latiendo en su pecho.
que es auténtico para ella y para su clase.

That’s the Rebel Girl, that’s the Rebel Girl!
To the working class she’s a precious pearl.
She brings courage, pride and joy
To the fighting Rebel Boy.

¡Esa es la Chica Rebelde, esa es la Chica Rebelde!
Para la clase trabajadora ella es una perla preciosa.
Proporciona coraje, orgullo y alegría
al chico rebelde que lucha.

Y en 1940 Woody Guthrie colmó de felicitaciones similares a su “Dama Sindicalista”

There once was a union maid, who never was afraid
Of the goons and ginks and the company finks
Or the deputy sheriff who made the raid.
She went to the union hall, when a meeting it was called
And when the Legion boys came ‘round she always stood her ground.

Había una vez una dama sindicalista, que nunca tuvo miedo,
De esbirros, imbéciles y chivatos de la empresa
O del ayudante del alguacil que hizo la redada.
Ella fue a la sede del sindicato, cuando se convocó una reunión,
Y cuando los chicos de la Legión llegaron, ella siempre se mantuvo firme.

Oh, you can’t scare me, I’m sticking to the union…
I’m sticking to the union, ‘till the day I die.

Oh, no puedes asustarme, pertenezco al sindicato…
Pertenezco al sindicato, hasta el día que muera.

Sin embargo, se debería decir que estos gestos de solidaridad de género mantuvieron una perspectiva masculina de una chica ideal trayendo felicidad a los chico rebeldes, eclipsando y avergonzando esos gallinas que tienen miedo de rebelarse. Por contraste, la canción sindicalista más popular de la lengua inglesa, en realidad escrita por una mujer, es, significativamente, sobre hombres:

If you go to Harlan County,
There is no neutral there.
You’ll either be a union man
Or a thug for J. H. Blair.

Si vas a Condado Harlan,
No hay neutrales allí.
Serás un hombre sindicalista
o un esbirro para J. H. Blair.

Which side are you on, boys? Which side are you on?
En cuál lado estan, chicos? En cuál lado estas?

Gentlemen, can you stand it?
Oh, tell me how you can?
Will you be a gun thug
Or will you be a man?

Señores, pueden aguantarlo?
Oh, digan me cómo pueden?
Serás un matón
O serás un hombre?

Así escribió Florence Reece en 1931, durante una huelga de mineros de Kentucky que fue violentamente suprimido, y las palabras han estado adoptadas a muchas huelgas nuevas desde entonces. Pero esa huelga destaca, porque sus dos protagonistas famosas eran mujeres y compositores, quien vivieron entre mineros pero no trabajaron (y no eran permitidas trabajar) en las minas.  Para Reece, el papel de la mujer es lo de una agitadora quien, como en la representatión de Guthrie, ecplisa a los hombres menos audaz, pero quien – no como en la canción de Guthrie – coloca responsibilidad principalmente en los hombres para levantarse y unirse con ella.

Pero la canción de Reece, aunque sí menciona pan (“Con pistolas y con fusiles/Nos quitan nuestro pan/Y si ustedes mineros lo insinuaron/Se golpearán en la cabeza”), no habla mucha de rosas. Algo de rosas puede ser encontrado, por otra parte, en una canción, que mas probable se inspiró a Reece, escrito a la misma melodía popular por “Tía” Molly Jackson, la otra agitatora bien conocida del Sindicato Nacional de Mineros (NMU) de Condado Harlan, Kentucky, en 1930-1:

I am a union woman
As Brave as I can be;
I do not like the bosses,
And the bosses don’t like me.

Soy una mujer sindicalista.
Tan valiente como puedo;
No me gustan los jefes,
Y yo no le gusto a ellos.

Join the NMU, come join the NMU
Únete a la NMU, ven y únete a la NMU.

The bosses ride fine horses
While we walk in the mud,
Their banner is the dollar sign,
Ours is striped with blood.

Los jefes cabalgan sobre buenos caballos,
Mientras nosotros caminamos en el lodo,
Su bandera lleva un símbolo de dólar,
la nuestra esta rayada de sangre.

Es posible que los jefes tienen el pan más dulce, pero los trabajadores tienen una rosa que no se marchita: una bandera coloreada en la lucha. La mujer sindicalista exige rosas, no porque sea más delicada, más sensible que los hombres, sino porque ella fue la primera que reconoció que la belleza nace de la lucha por el pan.

Sindicato de Trabajadores de Burgerville (IWW) invicto en las elecciones

El cuarto y quinto Burgervilles votan para sindicalizarse:
Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) invicto en las elecciones

por: Burgerville Workers’ Union (BVWU-IWW) Portland, Oregon, EEUU

Contacto de prensa: Emmett Schlenz,
emmett.schlenz@gmail.com, 401-855-9440

 

PORTLAND, OR: Esta semana, el Sindicato de Trabajadores de Burgerville (BVWU) ganó dos elecciones sindicales en rápida sucesión. El jueves y viernes, los trabajadores de Burgerville en la sede del Centro de Convenciones votaron a favor a la BVWU, con un recuento final del 67% para el sindicato. A principios de la semana, el martes y el miércoles, los trabajadores de Montavilla Burgerville votaron 63% a favor de la BVWU. Esto casi duplica el número de trabajadores formalmente representados por el sindicato, y hace que la BVWU esté invicto en cinco elecciones consecutivas.

Estas victorias se producen menos de un año después de que la BVWU ganara su primera elección sindical en el lugar 92 y Powell, convirtiéndose en el único sindicato de trabajadores de comida rápida reconocido a nivel federal en el país. Pero la atmósfera que rodea a estas elecciones ha diferido enormemente de las elecciones de la BVWU en el pasado, debido a una escalada significativa en las tácticas de eliminación de sindicatos de Burgerville.

El mes pasado, cuando Burgerville Corporate se negó a reconocer voluntariamente al sindicato en las ubicaciones de Montavilla y al Centro de Convenciones, los trabajadores de ambas tiendas presentaron su elección ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB). En menos de una semana, la gerencia del Centro de Convenciones disciplinó a todos los trabajadores que firmaron la petición para sindicalizarse, el 90% de la tripulación. Después de enfrentarse a la feroz resistencia de los trabajadores, Burgerville ha rescindido esas acciones disciplinarias.

En las últimas semanas, la gerencia de Montavilla y el Centro de Convenciones intentaron presionar a los trabajadores para que votaran en contra del sindicato a través de ofertas de promoción, intimidación durante las reuniones individuales y carteles antisindicales.

A principios de esta semana, antes de la elección, Esther Mann dijo: “Hay propaganda antisindical en todas partes en Montavilla”. Mann, una trabajadora en la ubicación de Montavilla, dijo que “la compañía está haciendo todo lo posible, y parecen desesperados por asustarnos en votar en contra. Pero ninguna táctica de intimidación se interpondrá entre nosotros y la lucha por lo que sabemos que merecemos “.

A través de la votación afirmativa frente a la intensificación de la represión sindical, los trabajadores de Burgerville han demostrado su compromiso de estar juntos y luchar colectivamente por mejores salarios y condiciones de trabajo.

“Me siento exaltado y muy orgulloso de mis compañeros de trabajo”, dijo Erik Dieter, un trabajador del Centro de Convenciones que ha trabajado para Burgerville durante diez años. “Espero involucrarme en las negociaciones contractuales y estar junto a mis compañeros trabajadores de Burgerville para luchar por un contrato justo y decente”.

Tras las victorias electorales, los trabajadores del Centro de Convenciones y Montavilla se unirán a sus compañeros de trabajo de otras tres tiendas de Burgerville en las negociaciones de contratos, lo que elevará el total de tiendas en la unidad de negociación a cinco. Llevan la militancia y la nueva energía a la mesa de negociaciones en un momento crucial, cuando el sindicato entra en la recta final en su lucha por un contrato justo.

El boicot de Burgerville llamado por la BVWU-IWW el año pasado continuará hasta que se firme un contrato justo.

“Resurge la lucha laboral” – Huelga en Matamoros, Tamaulipas

“Resurge la lucha laboral”

por: Chak,  Cuaderno Común (México)

La lucha por mejores condiciones en el trabajo y por la emancipación de l@s trabajadores nunca se detiene. Siempre hay trabajadores que se organizan y resisten. Al inicio de este año, en Matamoros, Tamaulipas, l@s trabajadores se lanzaron a la lucha exigiendo el pago de un bono anual que se les asignaba desde hacía 15 años, a cambio de no incrementar sus salarios.

Este acuerdo ya de por si era abusivo, pero ante la perspectiva de que dicho bono debía incrementar en la misma proporción en la que incrementó el salario mínimo, la patronal decidió no pagarlo.

Frente a esto, obrer@s de siete empresas maquiladoras iniciaron en enero un paro de labores, enfrentando a sus patrones, a sus propios “líderes sindicales”, a las Juntas de Conciliación locales y a Ricardo Monreal, Senador de MORENA, quien insistía en llamar a l@s trabajadores a que detuvieran su movimiento, actuando así, no como representante sino como socio de los empresarios.

A pesar de las dificultades, la lucha se extendió llegando a alrededor de 70 empresas, incorporando a trabajadores de Coca-Cola, Coppel, entre otras. La lucha conquistó el 20% de incremento salarial y el pago del bono anual. No obstante, el movimiento ahora enfrenta el contraataque de la patronal que ha despedido a miles de trabajadores y ha anunciado que continuará con los despidos.

Así que la moneda está en el aire y el resultado dependerá de la capacidad de resistencia y solidaridad que l@s trabajadores de todo el país logremos construir.

Sin importar el resultado posterior, este movimiento ya ha brindado algunas lecciones de suma importancia: recordarnos que sólo organizad@s y unid@s l@s trabajadores podremos lograr mejores condiciones de vida; que ante la voracidad de l@s patrones, la complicidad de los líderes sindicales y del gobierno, surgen nuevas dirigencias con suficiente dignidad y determinación como para levantar un movimiento de resistencia que hacía décadas no se vivía en este país.

¡Viva la lucha de l@s trabajadores!

Y como dicen nuestr@s herman@s zapatistas: ¡Para tod@s, todo!

Condicionando el trabajo #1: La Banqueta (SFU-IWW)

SOLIDARIDAD le ofrece una serie nueva de descripciones cortas de las victorias pequeñas de las y los trabajadores en lucha – lo que llamamos “condicionando el trabajo.”

Vamos a empezar nuestra serie con las luchas de las y los trabajadores del restaurante Ellen’s Stardust Diner en Nueva York. Ella/os se organizaron su sindicato con el IWW en 2016 (llamado “Stardust Family United” o “Familia Unida de Stardust”) y hasta la fecha usan el modelo ‘sindicalismo solidario’ que se basa en acciones directas organizadas y dirigidas por las y los trabajadores misma/os en el trabajo – en lugar de transferar su poder a los abogados, a los políticos y otros ajeno de su fuerza propia.

 Porque su sindicato tiene una mayoria de mujeres, marzo, el mes del Día Internacional de las Mujeres, es el mes perfecta para iniciar esta serie y celebrar las victorias de las mujeres rebeldes del IWW.

La Banqueta: Una Cuestión de Seguridad

Escrito por Marianne G. y traducida por Monica K.

En el restaurante Ellen’s Stardust Diner en Nueva York, los meseros hacen shows de cabaret y canto mientras atienden a los clientes. Cuando cantan, suelen pararse en un escenario que se extiende a lo largo de una banqueta larga a doble cara en el centro del restaurante. La banqueta no estaba en buen estado, y quien se paraba arriba de ella corría peligro.

Es más, un mesero ya se había caído, y la gerencia le había rechazado su reclamo de indemnización por accidente de trabajo. Muchos de los empleados ya habían expresado su preocupación por la banqueta. La gerencia siguió prometiendo arreglarla pero meses pasaron sin ninguna acción.

Finalmente, las y los camarera/os decidieron entre ellos no pararse más en la banqueta. La decisión tomó agallas, pero se mantuvieron firmes. Rehusarse a cantar en el escenario disminuyó la calidad del espectáculo ya que para los clientes era más difícil ver a los meseros.

Poco tiempo después, la gerencia instaló una nueva banqueta. Probablemente les costó decenas de miles de dólares. Pero lo hicieron, porque los meseros habían encontrado la manera de “motivarlos”.

Ve su sitio de web: http://www.stardustfamilyunited.com/

¡Huelga contra el Patriarcado!

por: FAU (Unión de Trabajadores Libres – Alemania) & ICL-CIT (Confederación Internacional del Trabajo) (26 feb 19)

En los últimos años, las mujeres han salido a las calles una y otra vez para protestar contra la violencia y la opresión, las restricciones a sus derechos reproductivos, las desigualdades existentes y la discriminación. Italia, Argentina, Polonia, Corea del Sur y Estados Unidos han visto numerosas protestas, manifestaciones, acciones directas y huelgas, que han culminado en España, donde varios millones de mujeres y hombres participaron en una huelga general. El año pasado en Alemania se formó una Alianza de Huelga de Mujeres (Frauen*Streik Bündnis), movilizando a individuos, varias organizaciones y redes para construir el movimiento de huelga alrededor del 8 de marzo. A pesar de que los movimientos feministas y sus logros se enfrentan a una creciente resistencia debido al cambio político a la derecha, cada vez más personas se unen a las protestas.

El trabajo de una mujer nunca se acaba

Las mujeres están oprimidas en todo el mundo. El racismo institucional, las desventajas estructurales, la violencia sexual, los regímenes fronterizos, los recortes en las prestaciones sociales, etc., hacen que la vida de las mujeres sea aún más difícil: en el hogar, en el trabajo y en los espacios públicos.

El orden de género —el patriarcado— asigna un papel tradicional a las mujeres, en el que se supone que son responsables del cuidado, del hogar y del trabajo educativo. Estas son actividades que se realizan en casa como cocinar, lavar, limpiar, cuidar a los niños, cuidar a los mayores, así como el trabajo emocional y sexual. Por lo tanto, las mujeres se enfrentan a una doble carga: el trabajo de cuidado no remunerado además del trabajo asalariado. Dos tercios del total de horas de trabajo en el mundo actual son actividades de cuidado no remuneradas realizadas casi exclusivamente por mujeres. En los países industrializados, las mujeres empleadas a tiempo completo dedican un promedio de 23 horas semanales a tareas domésticas no remuneradas, y de 6 a 12 horas al trabajo no remunerado de cuidado de niños, siendo este último de 2 a 4 veces mayor que el de los hombres. Según la información publicada en 2017, la brecha de cuidado de género (“Gender Care Gap”) en Alemania es del 52,4%.

Al mismo tiempo, tareas como el cuidado de familiares mayores, el trabajo doméstico, el cuidado de los niños y el trabajo sexual también están disponibles para su compra en el mercado capitalista, donde este trabajo también está dividido en función del género. Las estructuras patriarcales están entrelazadas con el sistema capitalista y hacen que las mujeres y su trabajo sean considerados menos valiosos. Un ejemplo es la situación de los cuidadoras. Aunque en Alemania existe la llamada “crisis del cuidado”, el problema del aumento de la demanda de personal asistencial sigue sin resolverse. ¿Por qué? El “poco atractivo” del trabajo de cuidado se debe tanto a los bajos salarios como al bajo estatus del trabajo de cuidado como profesión, que se considera como “trabajo de mujeres” y, por lo tanto, socialmente devaluado.

Al final, el trabajo de cuidado se delega a las mujeres migrantes, que no sólo trabajan en instituciones públicas, sino también en hogares privados, especialmente en el cuidado de personas mayores. Se estima que en Alemania hay entre 150.000 y 500.000 inmigrantes que cuidan a personas mayores. La mayoría son mujeres de Europa del Este, que a menudo trabajan de forma irregular y en condiciones precarias. El trabajo de cuidado transnacional no es un fenómeno nuevo en Alemania, y a las trabajadoras migrantes se les refiere a menudo como “nuevas sirvientas”.

En el mercado laboral, el trabajo asignado al género femenino, el llamado trabajo de las mujeres, es mal remunerado, temporal, ilegal, estigmatizado y en gran medida carece de seguridad social. Las compañeras son intimidadas en el supermercado por su jefe; los aprendices son tratados como mano de obra barata; los cuidadoras son explotadas física-, psicológica- y emocionalmente en las residencias de ancianos; las mujeres son acosadas sexualmente en el lugar de trabajo; las compañeras son obligadas a trabajar horas extras no remuneradas; las mujeres de edad avanzada a menudo son empleadas en condiciones precarias y sin seguridad social; las colegas son despedidas por estar embarazadas; las mujeres migrantes ni siquiera son invitadas a la entrevista de trabajo por su nombre; los desempleadas de larga duración son estigmatizadas como parásitos y amenazadas con sanciones; las mujeres son intimidadas en el lugar de trabajo porque son transgénero; las madres solteras son consideradas permanentemente desempleables… Estos son algunos ejemplos de nuestra práctica sindical: los bajos salarios, las condiciones laborales precarias y el acoso (sexual) son algunas de las muchas formas de discriminación que sufren las mujeres diariamente en todos los ámbitos de la vida.

Feminización de la pobreza

Según la Oficina Federal de Estadística (Statistisches Bundesamt), las mujeres en Alemania todavía ganan mucho menos que los hombres. En 2017, la diferencia de ingresos entre mujeres y hombres (la llamada brecha salarial de género) era de alrededor del 21%. El salario medio por hora de las mujeres fue de 16,59 euros brutos, muy por debajo del de los hombres (21,00 euros). Las diferencias estructurales que se reflejan en las biografías de empleo y en las opciones de carrera tienen un gran impacto en esto. Pero incluso en el sector de la salud y la asistencia social dominado por las mujeres, la brecha salarial entre hombres y mujeres era del 20%. Las mujeres no ganan más que los hombres en ninguna sola industria. Además, la mayoría de las mujeres están empleadas a tiempo parcial y sin seguridad social. En 2017, este era el caso de casi todas las demás mujeres trabajadoras de entre 20 y 64 años (47%). En el mismo grupo de edad de los hombres, la proporción fue del 9%. Por el contrario, mientras que las mujeres declararon que el principal motivo para trabajar a tiempo parcial era el cuidado de los niños o de las parientes mayores (31%) u otros compromisos familiares o personales (18%), para los hombres el motivo principal era el trabajo en el marco de la educación o la formación profesional (25%).

Como resultado de las limitaciones socioeconómicas, las mujeres están más expuestas a condiciones de trabajo precarias y más a menudo amenazadas por el desempleo de larga duración y la pobreza (de la tercera edad). En 2015, las mujeres recibían una pensión un 53% inferior a la de los hombres (la llamada brecha de la pensión de género). En este contexto hablamos de “feminización de la pobreza”.

Entre la explotación y la emancipación

Cada vez se transfiere más trabajo de cuidado a las mujeres, a las que se les paga poco o nada por ello. Esto genera beneficios que sólo benefician a unos pocos privilegiados. El hecho de que vivimos en una sociedad con crecientes diferencias de clase a menudo se mantiene oculto. El desmantelamiento del estado de bienestar nos deja con la situación en la que sólo los “ricos” pueden comprar servicios privados en el sector asistencial, mientras que los “pobres” tienen que arreglárselas solos.

Mientras tanto, la vida de las mujeres privilegiadas se presenta como un ideal “feminista” por el que vale la pena luchar. Sin embargo, la “política de igualdad” neoliberal sólo trata de explotar a las mujeres en el sistema capitalista inherentemente desigual como patrones, trabajadoras y consumidoras, en lugar de abordar realmente las desigualdades. ¿Ha cambiado nuestra situación desde que hay más mujeres representadas en los parlamentos? ¿Son nuestros salarios más altos cuando las mujeres gerentes supervisan nuestro trabajo? ¿Cuál es la causa de los bajos salarios de las mujeres, los recortes en la seguridad social, la criminalización del aborto, la falta de mujeres en el poder o el sistema económico que sólo funciona manteniendo las desigualdades sociales? Aunque las mujeres precarizadas realizan un trabajo esencial en la sociedad, ellas mismas están limitadas en las formas en que pueden moldear sus propias vidas.

Cada vez más mujeres trabajadoras se organizan en sindicatos de base, donde ningún funcionario puede dictarles cuándo hacer huelga, por qué y con qué medios. Desde hace un buen año, algunas trabajadoras organizadas en la Unión de Trabajadores Libres (FAU) se han defendido contra las condiciones del trabajo explotador y sexista en la floristería “Blumen Wolf” en la estación central de Hannover. Exigieron salarios más altos que al menos cubrieran los costos básicos de la vida, horas de trabajo y descansos adecuados, y más días de vacaciones. Los salarios en la floristería, como en otros “trabajos de mujeres” típicos, son sólo ligeramente superiores al salario mínimo. Para ganarse la vida, los trabajadoras tenían que trabajar muchas más horas extras de las permitidas por la ley. Se ignoraron el tiempo de pausa legalmente garantizado, las horas de trabajo máximo y los períodos de descanso entre los turnos. Además, las trabajadoras de “Blumen Wolf”, como responsables de la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado en la familia, se ven afectadas por la doble explotación. Los bajos salarios contribuyen a que las mujeres dependan de hombres mejor remunerados. Por eso es una lucha laboral feminista. Los trabajadorAs se organizaron en la FAU y lograron numerosas mejoras en la empresa. Después de un aumento salarial del 50 por ciento, su salario está ahora por encima del salario estándar en la industria de las flores. No habrá más turnos de 16 horas —las horas de trabajo deben cumplir ahora con los límites legales. Las compañeras han reescrito los horarios de los turnos y acortado las horas de apertura para cumplir con las horas de trabajo legalmente reguladas. Se han opuesto a la intimidación del jefe. El público fue informado de las miserables condiciones de trabajo con piquetes, volantes y por las medias. En el mercado mundial de las flores, las condiciones de trabajo suelen ser aún más precarias que en “Blumen Wolf”, y la mayoría que trabajan en este sector son mujeres. Las compañeras de “Blumen Wolf” declaran su solidaridad con las trabajadoras de la industria de la floricultura a nivel mundial y exigen condiciones de trabajo justas y humanas no sólo en su propio lugar de trabajo, sino también donde se siembran, cortan y empacan las flores.

Juntas paramos, juntas avanzamos!

En todo el mundo, las mujeres luchan contra la opresión del patriarcado y el capitalismo. Como su principal arma de resistencia, han elegido la huelga. La lucha contra la explotación de la mujer en el hogar y en el mercado laboral como consecuencia de la división del trabajo basada en el género, es también la lucha contra la forma neoliberal del patriarcado, que subordina a las mujeres en todo el mundo de diferentes maneras, pero en todas partes con la misma brutalidad. Por lo tanto, la huelga de mujeres debe incluir también el hogar, la escuela, el hospital y otros centros de atención, y todas las formas de trabajo que realizan las mujeres—también el trabajo de cuidado no remunerado y el trabajo emocional. La huelga de mujeres muestra que las mujeres tienen intereses comunes, que están ligados al interés común de todos los trabajadores del mundo: quieren liberarse de la explotación económica y la opresión social.

Desafiando el orden neoliberal que exige el control total sobre el cuerpo, la vida y el tiempo de las mujeres, las mujeres están exigiendo poder, quieren tomar decisiones por sí mismas, y son conscientes de que no lo conseguirán sin luchar. La fem*fau, un grupo de trabajo a nivel federal de la FAU, llama a la participación en el movimiento de huelga el 8 de marzo de 2019: “Nos esforzamos por superar el capitalismo y el patriarcado. Estas luchas también deben dirigirse contra el racismo y la explotación transnacional, ya que todas estas estructuras de poder están entrelazadas. Nuestro objetivo es la liberación de toda explotación, opresión y dominación. La huelga, el rechazo del trabajo (pagado e impagado), es nuestro medio más eficaz. Sólo a través de la acción colectiva podemos lograr la emancipación social y la autodeterminación”. Las mujeres de todas las profesiones y condiciones sociales se declaran en huelga para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de toda la clase obrera: mejores condiciones de trabajo y salarios decentes, seguridad social, libertad (de movimiento) y autodeterminación.

Información adicional: Participación de la FAU en la Huelga de Mujeres el 8 de marzo de 2019

Como parte de la Alianza de Huelga de Mujeres, muchos sindicatos de la FAU se están movilizando activamente para el 8 de marzo organizando eventos, conferencias y proyecciones de películas, y produciendo y distribuyendo sus propios folletos y material informativo. El grupo de trabajo feminista de la FAU, fem*fau, ha publicado una edición especial feminista de nuestro periódico sindical Acción Directa (Direkte Aktion). Aborda la lucha de las mujeres por su autodeterminación en la vida cotidiana, por ejemplo, en el lugar de trabajo, en la oficina de empleo, en el sindicato y en la familia. El periódico se centra en temas como el trabajo reproductivo no remunerado, las recientes luchas laborales en las llamadas industrias de mujeres, el sexismo en el lugar de trabajo, las precarias condiciones laborales de los trabajadoras migrantes de cuidado, las relaciones jerárquicas de género, etc. El periódico sindical se distribuirá gratuitamente durante la huelga y los eventos relacionados con la lucha feminista para llegar a más gente. Además, se ha publicado un folleto con consejos legales sobre cómo participar en la huelga. Con algunos consejos prácticos y ejemplos queremos llegar a las empleadas y desempleadas, a las estudiantes y a las jubiladas, etc. y animarlas a unirse a la huelga. Hacemos un llamado a la solidaridad con todas las mujeres para apoyar sus luchas cotidianas, ya sea en casa o en el trabajo. Organicémonos en la lucha por una vida mejor y mejores condiciones de trabajo para todos!

CNT Francia: “TODAS Y TODOS EN LA HUELGA EL 8 DE MARZO!”

¡CONTRA LA VIOLENCIA SEXISTA!  ¡CONTRA LA DESIGUALDAD SALARIAL!

por: Confédération nationale du travail (CNT-f) Francia

A pesar de las leyes, discursos y promesas, el sexismo y el patriarcado siguen siendo las normas dominantes en 2019 en Francia. Según los departamentos, los puestos ocupados, a las mujeres se les paga de 9% a 25% menos en promedio.

216,000 mujeres son víctimas de violencia doméstica (física o sexual) cada año. Esta violencia mata a una mujer cada tres días. Y cada 7 minutos, 1 mujer es violada en Francia.

La violencia contra las mujeres también es acoso sexual en la calle y en el trabajo, asalto sexual y violación, incluidos los cónyuges, novios, ex parejas; mutilaciones, escisiones y matrimonios forzados. Cuando hacemos la adición, llegamos a un total de casi 500 000 víctimas anuales en Francia.

¡Basta, basta, basta!!!

Todas y todos a la Huelga feminista del 8 de marzo!