CNT Francia: “TODAS Y TODOS EN LA HUELGA EL 8 DE MARZO!”

¡CONTRA LA VIOLENCIA SEXISTA!  ¡CONTRA LA DESIGUALDAD SALARIAL!

por: Confédération nationale du travail (CNT-f) Francia

A pesar de las leyes, discursos y promesas, el sexismo y el patriarcado siguen siendo las normas dominantes en 2019 en Francia. Según los departamentos, los puestos ocupados, a las mujeres se les paga de 9% a 25% menos en promedio.

216,000 mujeres son víctimas de violencia doméstica (física o sexual) cada año. Esta violencia mata a una mujer cada tres días. Y cada 7 minutos, 1 mujer es violada en Francia.

La violencia contra las mujeres también es acoso sexual en la calle y en el trabajo, asalto sexual y violación, incluidos los cónyuges, novios, ex parejas; mutilaciones, escisiones y matrimonios forzados. Cuando hacemos la adición, llegamos a un total de casi 500 000 víctimas anuales en Francia.

¡Basta, basta, basta!!!

Todas y todos a la Huelga feminista del 8 de marzo!

CNT convoca formalmente huelga general feminista para el próximo 8 de marzo

por: Confederación Nacional del Trabajo  (España – 13 feb 19)

Este 8 de marzo la CNT vuelve a colocarse detrás del movimiento feminista estatal y convoca, tal y como es su mandato, una huelga general de 24 horas en todos los sectores laborales. Escuchamos muy atentamente al movimiento feminista y compartimos su análisis, siendo conscientes de la responsabilidad que como organización obrera y feminista tenemos en el momento histórico nos toca vivir. La huelga llamará tanto a mujeres como a hombres, igual que el pasado 8 de marzo de 2018.

Las mujeres de clase obrera nos enfrentamos día tras día a un sistema capitalista y patriarcal cuya existencia misma depende de la opresión de la mujer, por lo que comprendemos que esta huelga no puede circunscribirse únicamente al ámbito laboral. Nos unimos al movimiento feminista en la exigencia de que el trabajo de cuidados se equipare al trabajo productivo y sea reconocido como lo que es: un valor social de primer orden sin el cual la sociedad no sobreviviría.

Denunciamos la violencia de género como herramienta de control patriarcal. Las cifras escalofriantes de mujeres asesinadas a manos de sus parejas, exparejas, amigos, familiares, compañeros de trabajo, vecinos… en definitiva, a manos de hombres conocidos y desconocidos, son el aspecto más extremo y doloroso de la violencia estructural que sufrimos las mujeres, pero no el único. A las mujeres la violencia nos atraviesa en todos los aspectos de la vida: estudios, familia, trabajo, sexualidad, cultura…

En el ámbito laboral exigimos el fin de la brecha salarial, que alcanza más de un 20%, conscientes de que existen mecanismos para anularla que no se están poniendo en práctica, tales como la definición de los elementos determinantes del salario y complementos salariales como contenido mínimo de los convenios, la realización de campañas de oficio por parte de Inspección de trabajo, sanciones a empresas en las que existe brecha salarial, el establecimiento de medidas procesales individuales y colectivas que permitan el ejercicio de acciones contra la discriminación indirecta o la realización de un diagnóstico oficial de la brecha salarial con la participación de los sindicatos y las organizaciones feministas.

Exigimos el acceso al Empleo y la Promoción Profesional estableciendo para ello medidas objetivas por la vía de la negociación colectiva, prohibiendo a las empresas que exijan disponibilidad horaria fuera de la jornada de trabajo y obligándoles a que la formación deba realizarse obligatoriamente dentro del horario laboral.

Exigimos el derecho de información a todos los sindicatos con presencia en cada empresa en lo referente a los procesos de selección, para garantizar la no discriminación, y que se establezcan límites legales a la libertad de contratación por ser una fuente de discriminación indirecta, así como campañas de oficio de la Inspección de Trabajo orientadas a comprobar el cumplimiento de la objetividad en el acceso al empleo y promoción profesional, con establecimiento de sanciones específicas a su incumplimiento.

Exigimos que los permisos de maternidad y paternidad sean idénticos, obligatorios e intransferibles y que ello vaya acompañado de medidas de fomento de la corresponsabilidad entre hombres y mujeres, establecimiento de permisos por emergencia familiar, obligatoriedad para las empresas con plantillas de más de 250 personas de contar con servicio de guardería y centro de día para personas mayores, establecimiento como servicio mínimo a prestar por Ayuntamientos de más de 5.000 habitantes de centros de día y guarderías y la derogación Decreto 20/2012 que, entre otras cosas, elimina la cotización a la seguridad social de las cuidadoras no profesionales de la personas dependientes.

En lo referente al Empleo al Servicio del Hogar Familiar, exigimos la ratificación del Convenio de la 189 de la OIT y, por lo tanto, la derogación del “carácter especial” de esa relación laboral y su inclusión en el régimen general y en el Estatuto de los Trabajadores a todos los efectos, incluida la consecuencia de la nulidad del despido, la intervención de la Inspección de Trabajo y la consideración de las horas “de presencia” como tiempo de trabajo efectivo.

Exigimos así mismo el establecimiento de medidas de igualdad y no discriminación como contenido mínimo de todos los convenios colectivos, con independencia del tamaño de la empresa y la obligatoriedad para todas las empresas de realizar un análisis de los riesgos del puesto de trabajo y específicamente de los riesgos durante el embarazo y la lactancia.

En lo referente a las pensiones, exigimos la eliminación brecha de género. Esta brecha deriva de la organización social de los trabajos, que desvaloriza los cuidados, y de las discriminaciones de género existentes en el mercado laboral, que provocan que las mujeres tengamos un menor acceso y estemos empleadas menos horas y menos años a lo largo de nuestra vida laboral.

La reforma del sistema de pensiones ha acentuado esta brecha de género al ampliar el período de cotización necesario para conseguir el total de la pensión de jubilación, aumentar el número mínimo de años cotizados y endurecer las reglas de cálculo de la pensión. La brecha en las pensiones es el resultado de una sociedad injusta y misógina que castiga a las mujeres mayores por haber mantenido y seguir manteniendo a flote a tres generaciones.

En el ámbito internacional queremos aprovechar una vez más para mostrar nuestra solidaridad con la revolución social de Rojava, en el centro de la cual están las mujeres. Allí han sido parte fundamental en la formación de una nueva sociedad. Una forma de organización pluralista basada en la democracia radical, la transformación de la mentalidad social machista, la lucha contra Dáesh, el estado fascista turco, y, sobre todo, la alianza Patriarcado-Estado-Capital. Su ejemplo nos reafirma en que ninguna revolución puede tener éxito sin la plena participación de las mujeres.

La CNT estará a la altura de estas reivindicaciones e irá a la huelga convencida de la victoria. No aceptamos la tibieza de los sindicatos de concertación que quieren hacerse la foto a la vez que pretenden desactivar el movimiento y convertir una Huelga General en una protesta inofensiva, simbólica y sin capacidad transformadora. Nos vemos obligados/as una vez más a denunciar la miseria de unas organizaciones que boicotean todas aquellas luchas que no pueden controlar.

También nos negamos a que se nos utilice en procesos electorales, bien como moneda de cambio o bien como decorado de las distintas campañas. Las reivindicaciones feministas son un fin en sí mismo y las mujeres trabajadoras no somos rehenes de nadie, por eso utilizamos la huelga, una herramienta de control obrero que no permite recuperaciones ni manipulaciones partidistas.

Este 8 de marzo los hombres y mujeres de la CNT iremos a la huelga conscientes de que cualquier pequeño paso atrás puede suponer un gran retroceso. Sabemos que más pronto que tarde la represalia patriarcal estará al nivel del desafío lanzado por el movimiento feminista y que, como siempre, tendrá al fascismo y a la patronal de su lado. No es momento, por tanto, de tibieza ni medias tintas.

Las mujeres de clase obrera sabemos que este es nuestro momento y que esta lucha solo podremos ganarla desde la unidad, que no uniformidad. Mujeres de distintas edades, de distintas procedencias, de distintos sectores, en el campo, en la industria, en los servicios, en los pueblos y en las ciudades, trabajadoras de dentro y de fuera de casa… encontrándonos donde nos hemos encontrado siempre las mujeres: en el apoyo mutuo y en la solidaridad.

Viva la huelga, compañeras. Si lo paramos todo, no podrán pararnos.

Anita.

Anita: dirigido por Freida Lee Mock. Producido por Samuel Goldwyn Films (2013).

escrito por Jane LaTour, traducido por Laura S. y Mayra M.Anita Hill poster

Para las generaciones que se conviertieron en adulto al rededor de 1991, el nombre de Anita Hill se ha separado de su narrativa. Muchos jóvenes reconocen el nombre, mas no saben la historia que protagonizó. Para muchos, los acontecimientos que ocurrieron en aquel verano se quemaron en nuestro cerebros. Conservamos la imagen de la colina con su traje azul y fragmentos de diálogo sorprendente – como una acusación de:  “La saga de Anita Hill y Clarence Thomas”; está se desarrolló públicamente, pegado a los espectadores a su TV “un poco loca y un poco putilla.” conjuntos.

Afortunadamente para todos nosotros, tanto los que tienen recuerdos vívidos y los que no tienen conocimiento alguno del impacto que Anita Hill había creado en la conciencia de la nación con respecto al acoso sexual en el lugar de trabajo, un nuevo documental está disponible para llenar los espacios en blanco.

El documental; “Anita”, fue lanzado esta primavera en medio de una campaña de publicidad de bajo nivel. Esta película merece más atención. Raza y viajes de género uno tras del otro, y ambos constituyen el primer plano, el fondo y trasfondo de la historia. Sin embargo, para propósitos de este ensayo, quiero abordar algunos de los aspectos de género que normalmente se pasan por alto. A raíz de las audiencias, una serie de libros cubrió el tema. Uno de estos libros que considero es absolutamente de los mejores: “Extraña justicia: la venta de Clarence Tomas” escrito por Jane Mayer y Jill Abramson, finalista del Premio Nacional de Literatura en 1994 .

La documentalista Freida Mock alista los dos reporteros estrellas como las cabezas parlantes que proporcionan la columna vertebral de la película. Revisitando este capítulo de la historia de la mujer que abre muchas vías para la exploración. Una de ellas es la distancia que las mujeres han recorrido desde el graduado de la Escuela de Derecho de Yale Anita Hill, un profesor de derecho de Norman, Oklahoma. Se sentó en agosto de 1991 ante un grupo excepcionalmente “ingenuos” y todos varones miembros del Comité Judicial del Senado de Estados Unidos a testificar acerca de su experiencia de ser acosada sexualmente mientras trabajaba como ayudante del Comisionado de Clarence Thomas, que en ese momento era el jefe de la Comisión de Oportunidades de Empleo (EEOC). Mientras ella testificaba, los miembros de la comisión, bajo el liderazgo de su presidente, el senador Joseph Biden, la sometieron a un interrogatorio humillante y excepcionalmente hostil.

La participación de Hill en las vistas del senado para la confirmación de Clarence Thomas por un puesto en la Corte Suprema de Estados Unidos, la apertura que resultó de la jubilación del legendario icono de los derechos civiles, Justicia Thurgood Marshall, provocó un debate nacional sobre el acoso sexual.

Sisters in the Brotherhoods

En mi libro, “Sisters in the Brotherhoods”: Working Women Organizing for Equality in New York City,” la historia de Anita Hill está incluida en un capítulo llamado “Servicio incivil,” sobre las experiencias de Ann Jochems, la solitaria carpintera que trabaja para New York City en la Junta de Educación:

“En 1991, Anita Hill coloca el acoso sexual en la agenda nacional. Hasta ese momento, las experiencias tortuosas de muchas mujeres en el lugar de trabajo habían pasado desapersividas. Hill había dejado su trabajo en la EEOC en 1983. El acoso que ella alegó ya estaba en su pasado. La ironía de que este acoso se dirigió a Hill, una abogada, trabajando para la EEOC radicaba en que esa es la agencia encargada de hacer cumplir la ley sobre el acoso sexual – a manos del jefe de esa agencia, sólo subrayó la compleja realidad de la naturaleza del acoso sexual.

“Hasta ese momento, el hecho de que el acoso sexual en el lugar de trabajo no es cosa de risa, pero una grave violación de la ley había pasado desapersivida por muchas personas. Pero el testimonio fascinante de Hill sobre el comportamiento de su jefe, Clarence Thomas, ante una Comisión Judicial muy condescendiente del Senado de Estados Unidos tuvo mucho que ver con cambiar esa realidad. A medida que el comité consideró la idoneidad de Clarence Thomas para un puesto en la Corte Suprema de Estados Unidos, el público nacional obtuvo un tutorial por parte de la profesora Hill en el tema doloroso de acoso sexual. Anita Hill se convirtió en una inspiración para las mujeres de todo el país.

“Una escena de la película ‘North Country’ sobre la demanda colectiva de las primeras mineras mujeres empleadas por Eveleth Mines muestra ‘Josie Aimes,” el demandado principal de ficción Lois Jenson, de pie paralizado delante del testimonio televisado de la profesora Hill. La atención nacional del caso alumbró y enfocó el acoso sexual resonando profundamente en las mujeres como Lois Jenson, Ann Jochems y todas las otras mujeres que sufrian a solas los similares crudos y humillantes incidentes como parte de su trabajo diario.

Los ejemplos graves de acoso sexual que las mujeres de mi libro han experimentado fueron repetidas por los que Lilly Ledbetter experimentó en su trabajo en Goodyear Tire. Si bien la historia de Ledbetter se ha centrado en la desigualdad salarial que experimentó, el acoso sexual es igualmente parte de su historia.

En su libro, “Gracia y Coraje: Mi Lucha por la igualdad de remuneración y de imparcialidad en Goodyear y más allá” (escrito con Lanier Scott Isom), Ledbetter describe la letanía de abusos amontonado sobre ella mientras realizaba sus tareas en un trabajo que se consideran “no tradicionales” para una mujer.

Grace and Grit

Para aquellas mujeres que trabajan en las estaciones de bomberos de la nación, en obras de construcción, plantas de energía, telecomunicaciones y otros trabajos especializados de cuello azul que permanecen “a trabajos no tradicionales” para las mujeres, su escasa representación y el consiguiente aislamiento siguen dando lugar a incidentes de acoso sexual.

Estas historias aparecen con frecuencia en los tabloides y otras publicaciones. Lo que ha cambiado es que el paisaje de acoso sexual ha sido identificado llanamente. A menudo, los acosadores ya no pueden operar con impunidad si sus víctimas tienen el coraje de presentar un recurso y arrastre sus opresores a la luz del día. Sin embargo, la mala conducta indignante es todavía una realidad común en el lugar de trabajo. Estos casos no se limitan a las mujeres en entornos de cuello azul. Una reciente demanda acusa que una representante de ventas que trabajaba en el centro comercial Westchester para una empresa de bolsos de alta gama fue trasladada al servicio higiénico después de negarse a su jefe ‘insinuaciones sexuales.’

Hacia el final de este poderoso documental, Anita Hill habla de las miles de cartas que ha recibido – caminando frente a los archivos, ella describe las cartas de odio y amenazas de muerte dirigidas a ella después de su testimonio. Luego ella señala al último gabinete, el cual tiene las cartas de quienes la apoyan. Ella nota  que las mujeres que han experimentado la misma cosa ahora pueden hablar de ello. “!Esperemos que no sean disuadidas para que no hagan sus denucias!”

Después de no hablar durante dos años sobre las audiencias de Thomas, Anita Hill comenzó a expresar más su punto de vista. Ella se convirtió en una defensora de las mujeres, poniendo su experiencia en perspectiva. “El acoso sexual es sólo una parte del problema más amplio de la desigualdad de género,” dice ella. A medida que el cineasta visita un taller de adolescentes en el programa basado en Brooklyn, Niñas para la Equidad de Género, se plantea la pregunta: “¿Quién sabe de Anita Hill?” Esta generación está siendo preparada y comprometida en el debate más amplio. “Hemos estado construyendo una comprensión de la igualdad y de lo que se necesita para llegar allí. Es mejor de lo que era en 1991. La honestidad, la dignidad y el valor será recordado, ” dice Hill. Expuso estas cualidades en abundancia.
Encuentre la película y veala. Lea el libro fascinante de Mayer y Abramson. Un buen balance de la historia en su caja de herramientas le hará un activista más potente y eficaz.