Un mensaje a la clase obrera desde la junta ejecutiva de la IWW después de la elección presidencial 2016 en los EEUU

three_fistVivimos en momentos difíciles, momentos de lucha y de privación. La clase empleadora posee más riqueza y poder que nunca, y la división entre los obreros y nuestros opresores se pone más ancho cada día.

Hace falta recordar que no hay nada nuevo en eso. Desde el nacimiento del capitalismo, la patronal ha perseguido una guerra contra la clase obrera. Nosotros, l@s obrer@s del mundo, seguimos siendo explotados y abusados, y el valor de nuestro trabajo siempre cae en las bolsas de la patronal. A la vez que amasa beneficios sin precedente, la patronal sigue dañando nuestro planeta por la extracción insostenible e irresponsable de los recursos naturales. Eses buitres te dicen que las desilusiones, los fracasos, y las privaciones que sufres son por culpa de otr@s obrer@s. Personas de otras razas, otras nacionalidades, otras religiones. “Échales la culpa a los inmigrantes,” dicen. “A los negros y a los latinos,” dicen. A la vez que luchamos entre nosotr@s mism@s, la patronal fiesta en sus salas doradas, brindando por la división de la clase obrera.

Much@s obrer@s trataron de localizar esperanza en el sistema electoral ese año, confidentes que ganarían la razón y la compasión. Much@s otr@s se motivaron por la intolerancia. El sistema electoral se diseñó para silenciar a la clase obrera entera, tomando sus esperanzas y deseos como meras sugerencias más bien que reivindicaciones concretas. Los sindicatos, que deben luchar por la clase obrera entera, impulsaron que la gente confíe en la votación para derrocar a la intolerancia – y ahora dicen que están “listos para colaborar” con los que fomentan la intolerancia y la división. Sin duda, estás con desilusión, con miedo, con rabia, y estás list@ para considerar maneras diferentes de luchar contra nuestros opresores.

Te invitamos desde la IWW (Trabajadores Industriales del Mundo – Industrial Workers of the World) a colaborar en la creación de un nuevo movimiento obrero, el cual romperá con las reglas de la patronal. No más vamos dejarla dividirnos por las líneas artificiales de raza, de género, de orientación sexual, de nacionalidad, ni de religión. Am@s de casa, prisioneros, trabajadores de fábrica y de oficina, somos todos la clase obrera, y es nuestro labor que produce cada riqueza. Unidos podemos desafiar a la clase dominante, pero esa unidad ha de empezar en primer lugar con defender a l@s más oprimid@s y vulnerables entre nosotr@s, ya que “la herida de un@ es la herida de tod@s.” Es evidente que hay gran corriente de intolerancia entre la clase obrera en los EEUU, y prometemos confrontar esa intolerancia directamente con la manera en que organizamos.  Creemos que podemos convencer a los obreros a rechazar la intolerancia si mostramos que tenemos un plan para ganar un mundo mejor. Hace falta trabajar para la formación de un mundo nuevo dentro de la cáscara del antiguo, y la única manera para formarlo es organizar en nuestros sitios de trabajo y en nuestras comunidades.

La IWW se ha ocupado en organizar a la clase obrera hace más que 110 años, y tenemos un porvenir luminoso como sindicato revolucionario.  Enfocamos en la acción directa. En vez de depender de funcionarios electos u otros representantes, llevamos la pelea directamente a nuestros opresores. Somos pioneros en el actual movimiento obrero, formando sindicatos con obrer@s de comida rápida en Oregon, almacenistas en Minnesota, obrer@s de entretenimiento y hospitalidad en Nueva York, y obrer@s encarcelad@s por todo el país – nombrando sólo algun@s. Nuestros miembros han participado en las vanguardias de resistencia contra la violencia policial y contra el oleoducto “Dakota Access.” Estamos trabajando incansablemente para formar una genuina y realmente representativa organización obrera que pueda fortalecer a la clase obrera, y necesitamos tu apoyo.

Si tienes preguntas sobre exactamente quienes somos y qué hacemos, habla con nosotros. Si estás list@ para organizar y resistir, afíliate con nosotros y te darémos la bienvenida como compañer@ de clase. Es hora de organizar, es hora de contraatacar. Hacemos temerosos de nuestro poder a los racistas, a los fascistas, y a todos que fomentan la intolerancia. Nuestra lucha será larga, será difícil, pero venceremos. Afíliate con El Gran Sindicato hoy mismo, y organicemos juntos en nuestros sitios de trabajo y en nuestras comunidades. Ninguna cosa es demasiado buena para la clase obrera, y queremos todos los bienes que se ofrece la vida.

logo del IWW

Pasado y presente de la polarización

J. PierceCitizens of Boston

En el verano de 2011, el IWW de Phoenix organizó un evento para celebrar el 75 aniversario de la revolución española. Ese mismo verano, mientras visitaba a un amigo, recorrí varios lugares históricos de los abolicionistas, los afroamericanos y la Guerra Civil en Virginia. Entretanto, la lucha por los derechos de los trabajadores inmigrantes en Arizona se estaba calentando y todo el mundo, al parecer, tenía una opinión sobre el tema. Creo que la conexión de estos dramas históricos podría contribuir a nuestro trabajo en el IWW. Para eso, el concepto de polarización social puede ser clave.

En el IWW se enseña que la organización laboral lleva a una polarización en el trabajo. Tenemos que llegar a nuestros compañeros de trabajo para apoyar los esfuerzos del sindicato o se aliarán con la empresa. Cuando el sindicato se hace público, ya no queda espacio para la ambigüedad. Aquellos que tratan de permanecer neutrales, ayudan a la patronal al final. Sin embargo, al mirar a la sociedad en general, ¿podemos decir que este principio se mantiene?

Espana barricadaGuerra civil en España: el fascismo contra la revolución de los trabajadores

En el verano de 1936, España fue testigo de los levantamientos de la derecha y la izquierda. Los militares intentaron un golpe de estado, mientras que los anarquistas respondieron ocupando las fábricas y la tierra. Estas rebeliones dieron lugar a una guerra civil entre 1936-39. El país se polarizó no sólo entre fascistas y antifascistas, sino en una “guerra de tres vías,” basada en los intereses de clase.

Los nacionalistas eran una mezcla de tendencias contradictorias dentro de la derecha. Querían, de diversas maneras, una reestructuración radical de la sociedad basada en la ideología modernista y fascista, favorecer el poder de la Iglesia católica, la restauración de la monarquía y el separatismo regionalista. Los anarquistas, con la Confederación Nacional del Trabajo, la Federación Anarquista Ibérica y Asociación Internacional del los Trabajadores (CNT-FAI-AIT), actuaron como el polo que atrajo a la clase obrera y los campesinos hacia el comunismo libertario. Los republicanos, socialdemócratas y socialistas, en general, querían mantener el capitalismo y la democracia liberal. El Partido Comunista, en su intento por ganar el control del Gobierno, trató se ganarse el apoyo de políticos, empresarios y la Policía.

Las divisiones y contradicciones eran ineludibles en una guerra que afectó a todos los aspectos de la sociedad y obligó a todo el mundo a tomar partido. Los fascistas organizaron una sublevación ilegal contra el Gobierno elegido, creando la división en la sociedad entre quienes apoyaban al Gobierno republicano y quienes se oponían a él. Los anarquistas estaban en una posición difícil: tenían que luchar contra la sublevación fascista y adquirir armas sin reforzar el actual Gobierno. No sólo la población se polarizó con el levantamiento, también lo hicieron los antifascistas en sus diversas respuestas. Las discusiones sobre la línea de acción de la CNT son documentos muy valiosos para el IWW de hoy en día.

54th Mass detailLa Guerra Civil en Estados Unidos: esclavitud contra la libertad

Un tipo diferente de polarización se produjo en Estados Unidos, en este caso sobre la esclavitud, que condujo a la Guerra Civil americana de 1861-65. El país se dividió social y regionalmente, entre el Norte y el Sur. Los abolicionistas hicieron innumerables esfuerzos para polarizar al país sobre el sistema esclavista. Su tarea, en lo que respecta a los blancos, era mostrar los horrores de la esclavitud, obligando a los ciudadanos a elegir entre la justicia y la maldad. Con respecto a los negros, la tarea consistía en liberarlos, ya sea con libros, periódicos, formas de huida y armas.

Al igual que en el caso español, el ejército federal del Sur se alineó con los derechistas locales. La burguesía esclavista de la Confederación lideró un levantamiento contra de su propio Gobierno. Para muchos blancos, el estallido de la guerra les privó de la posibilidad de ver el conflicto desde la distancia. Se vieron obligados a tomar partido, ya sea con el Norte o con el Sur, y en última instancia, independientemente de sus propias actitudes raciales, con la abolición o con la esclavitud. Para los negros, la guerra fue una oportunidad para liberarse, ya sea como soldados en el ejército del Norte o escapando de la esclavitud para cruzar las líneas de la Unión. Muchos abolicionistas prominentes se entregaron en cuerpo y alma a la causa de la Unión, y por lo tanto apoyaron al Gobierno republicano. Caben destacar a Harriet Tubman, que trabajó como exploradora, espía y enfermera del Ejército, y a Frederick Douglass, que reclutó negros para el 54 regimiento de Massachusetts, entre ellos a sus dos hijos. El principal movimiento abolicionista, formado por un puñado de cristianos y pacifistas del Norte, y las rebeliones aisladas de esclavos, podría constituir un importante objeto de estudio para los miembros del IWW interesados en el desarrollo de la polarización.

Ambas guerras civiles proporcionan paralelismos interesantes para nuestro tiempo. Los elementos de la derecha se sienten amenazados por las reformas de los Gobiernos progresistas y recurre a la violencia abandonando la legalidad constitucional, a pesar de la santa lealtad que antes le profesaba. Al parecer, a veces estamos mucho más cerca del rechazo a la democracia liberal de la derecha de lo que lo estamos de la revolución proletaria. Para aquellos de nosotros que estamos en EE. UU. sería una situación extraña encontrarnos del mismo lado que el Gobierno en su lucha contra el fascismo, pero no es imposible y hay precedentes.

IMG_1344El IWW como agente agudizador

El pasado influye a menudo directamente en el presente. En las ferias de armas de Phoenix se puede ver a los derechistas fomentando la lucha contra los socialistas y los mexicanos. Pero dejando de lado a los locos armados de Arizona, nuestra tarea como miembros del IWW es hacer de las divisiones políticas y el odio racial una lucha basada en la clase. Nuestro objetivo es enfrentar a la clase explotada, incluidos los blancos de derecha, en contra del capitalismo. Tenemos que definir el conflicto en términos que alienten a los trabajadores a ponerse de nuestro lado: la esclavitud contra la libertad, fascismo contra la democracia, o tal vez el 1 % contra el 99 %. Debemos definir el capitalismo como el enemigo y agudizar el conflicto para que los elementos económicamente descontentos se unan, quizá sin darse cuenta, al lado de sus compañeros de trabajo y en contra de las empresas para las que trabajan. Tenemos que crear una situación en la que los trabajadores blancos tengan que preguntarse: ¿Estoy del lado de mis jefes y los políticos, el fascismo, el nazismo y la esclavitud, o estoy del lado de los trabajadores, la democracia y la libertad?

El IWW tiene una posición excepcional para agudizar la polarización del conflicto de clases. Somos los abolicionistas y antifascistas de nuestro tiempo. Tenemos el poder de crear una división de clases en la actual turbulencia y apostar por una revolución social multiracial. Para ello, tendremos que considerar numerosas tensiones: formar coaliciones o confiar en nosotros mismos como organización, centrarnos en la liberación de los trabajadores negros y morenos o bien predisponer a los trabajadores blancos en contra del sistema, exacerbar las contradicciones de los sindicatos y la izquierda u organizar la autodefensa mutua, continuar la organización sindical o desarrollar una posición más abiertamente revolucionaria.

El IWW se está posicionando lentamente para facilitar, o tal vez liderar, un poderoso movimiento de clase a nivel internacional. Debemos estar listos para convertirnos en el polo que atraiga a la clase obrera revolucionaria.