Condicionando el trabajo #3: Robo de sueldo (SFU-IWW)

Fin al robo de sueldo en fiestas grandes  Familia Unida de Stardust – IWW

Escrito por: Marianne L.  & traducido por: Oli, Cuaderno Común

En un restaurante sumamente turístico en Times Square, Nueva York,  durante la temporada baja (en los meses más fríos), con frecuencia la gerencia llena el restaurante con reservaciones en grupo o “compras completas”. Se hace un cargo a estos grupos del 18% de propina en automático, pero toma una comisión del 3% de comisión de ventas de ello para el gerente de reservaciones.

Así mismo, si las fiestas de grupo no estaban animadas,  la gerencia disminuiría la cuenta, pero eso se tomaba del cargo por propinas, es decir, del corte de caja de los servers (esto es, del personal que atiende a los comensales, da sugerencias, toma la orden y cobra la cuenta), en vez del corte de cuenta del restaurante.

Esto afectaba no solo a los servers, si no a todo el personal de apoyo que depende de las propinas, como los meseros y los ayudantes de mesero.

Los servers se reunieron y discutieron sus demandas, entonces elaboraron una carta sobre sus demandas a la gerencia: el 18% completo por propinas en cada fiesta, y obtener acceso a todos los recibos de reservaciones de grupo.

Después planearon una “marcha para ir al jefe” para entregar la carta. Los participantes de la marcha incluyeron no solo a los servers, si no a las anfitrionas (hosts), los ayudantes de mesero y los meseros. Bajaron hacia la gerencia en el ajetreo de un ocupado almuerzo de viernes. La gerente parecía confundida y distraída, pero ellos se aseguraron que había tomado la carta.

Los trabajadores le habían dado a la gerencia una fecha límite del mediodía del lunes, con dos acciones en escalada planeada para la semana, si sus demandas no se habían cumplido.

Justo antes del mediodía del lunes, el Gerente General envío el aviso a todo el personal del cumplimiento de sus demandas. Los servers habían obtenido el 18% completo, y obtuvieron acceso a los recibos de las fiestas, desde entonces, y en consecuencia, se daría propina a todo el personal de apoyo.

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Hablando con jefes: ¡Mantente en el guion!

Sr. Avaricia

Escrito por: Nate Hawthorne

Traducido por: O. Portal

Como clase no tenemos nada en común con ellos pero en ocasiones necesitamos hablar con nuestros jefes. Por ejemplo, cuando deseamos confrontar a nuestros jefes necesitamos hablar con ellos. Muchos jefes parecen tener una habilidad innata para cambiar las fichas del tablero en contra nuestra y muchos trabajadores tienen el hábito de dejarles hacerlo. Pasamos tanto tiempo siguiendo sus órdenes y ellos dándonoslas que, cuando les plantamos cara, puede ser tan confuso para ellos como los es para nosotros mismos. Eso puede facilitar que el superior tome control de la conversación.Mohawk Valley

Para mantener el control de la conversación necesitamos saber lo que queremos conseguir. No podemos llegar a nuestro camino sino sabemos cuál es ese camino. En otras palabras si no tenemos un acertado plan entonces las cosas nunca saldrán como deseamos.

Tomemos, por ejemplo, que queremos confrontar a nuestro jefe sobre la decisión de mantener a un empleado trabajando hasta más tarde de lo previsto. Algunas de las respuestas que podemos recibir de su parte son: justificar la decisión (“teníamos más trabajo, alguien tenía que hacerlo”), resaltar algún otro asunto (“bueno, parece que no tienen uniformes”), tratar de hacerte sentir culpable de alguna manera (“¿hace esto después de que conseguí esa magnífica cafetera para su tiempo libre?”), desviarte a otro sitio o persona (“deberías hablar de esto en nuestra próxima reunión de equipo” o “deberías dirigirte al departamento de recursos humanos”), e incluso cuestionar tu derecho a opinar sobre el tema (“este es un tema privado entre mí y esa persona, no tiene nada que ver con usted.”) Hay otras posibles respuestas. La cuestión es que deberías prever las diferentes formas en las que el jefe podría responder y saber cómo reaccionar en cada caso.

Insomnia Cookies carta de demandas

El objetivo de contestar a la respuesta del jefe es el de volver a debatir el problema y la solución. No te desvíes. No discutas. Como mucho, reconoce algunos puntos, (“apreciamos la nueva cafetera”, “ya intentamos hablar con recursos humanos”), no dejes que cambie la dirección de la conversación como él quiera. Plantea el problema y objetivo nuevamente. “Nos hace trabajar más de lo esperado y eso nos causa problemas. ¿Podría no repetirlo?” Si intenta cambiar de tema, y de seguro lo intentará, simplemente di “esto no se trata de eso, estamos aquí para hablar del problema de trabajar más de lo previsto.” Entonces trae de vuelta el problema y lo que quieres.

El punto más importante es que nuestro problema y nuestra demanda no se discutan. No nos dejaremos convencer de que un problema en el trabajo es algo sin importancia y tampoco que nuestra demanda sea menospreciada. Estamos dejando claro que el problema es serio y estamos presentando una demanda para arreglarlo. Si es necesario, solo di “no estamos aquí para debatir con usted o para discutir otros temas. Queremos saber si dejará o no de extender las horas de los empleados o no. Eso es todo lo que queremos hablar. ¿Sí o no?”Trabajadores de Campanias Unidos - Portland IWW

Mantente en el guion y podrás cambiar el tablero contra del jefe.

 

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