Rescate de archivo: Carta de SOLIDARIDAD de 1924

Hola SOLIDARIDAD,

Les envío esta carta que un amigo jubilado, José Antonio, me hizo favor de compartir. El abuelo de este compañero andaba con los Flores Magón, el junto con otros compañeros del pueblo de Melchor Ocampo, en el Estado de México, tenían un sindicato campesino, su abuelo y su hermano tenían relaciones sindicales con la IWW. Aún no me ha contado toda la historia, pero me dijo que intentará escribirla, como parte de la historia de su familia con la revolución y el sindicalismo. Este miembro jubilado es parte de nuestro grupo de compañeros dentro de nuestro sindicato.

Esta es una carta de invitación a ser parte de la red IWW en México al sindicato de campesinos de Melchor Ocampo, organizado por los familiares de uno de nuestros compañeros.

Espero les sirva para que puedan publicar algo de la IWW en México en la década de 1920; supongo que ahí hay más historia que se puede rescatar, pero ya será algo que veremos en un futuro.

Saludos.
Victor

***

 

SOLIDARIDAD
El Periódico de los Trabajadores
P.O. Box 753
Chicago, Illinois

Chicago Agosto de 1924.

Estimados compañeros, Salud;

Hace unos días os hemos mandado unos números de SOLIDARIDAD, periódico de los trabajadores y órgano de los Trabajadores Industriales del Mundo; o sean los I.W.W.

Tenemos la casi seguridad que habréis sentido nombrar a esta organización y de que tal vez tengáis ya formado vuestro concepto de ella. Ahora bien; cuál es ese concepto?

Mientras el nombre de los I.W.W. ha llegado a todos los confin del mundo, pocos, poquisimos, con los que tienen un conocimiento perfecto de lo que ellos son y de lo que quieren. Amigos y enemigos tanto en el campo burgués como en el campo obrero se han ocupado extensamente de nosotros, pero casi nadie nos presenta en la posición justa y verdadera.

Como os consideramos amantes de la verdad y de la emancipación de los de nuestra clase, creemos que vosotros estaréis interesados en conocer a la organización que tanto ha dado que hablar y que tan poco conocida es.

En una circular no os podemos dar una extensa información de lo que son y lo que quieren los I.W.W., por lo que os aconsejamos os subscribáis a SOLIDARIDAD, leyendo la cual os podréis informar, y os adelantamos estos dos puntos de nuestras creencias y propósitos.

Nosotros creemos que la humanidad está dividida en dos clases, la de los ricos y la de los pobres. Estas dos clases no tienen nada en común entre sí más que una lucha a muerte, porque la clase rica que nada produce y que para nada es necesaria se apodera del producto del trabajo de la clase pobre, que es la que lo produce todo y vive en la miseria.

Nosotros creemos que tenemos un solo enemigo, el patrono. Si declaramos la guerra a muerte al patrono, cuando él desaparezca, desaparecerán con él todos los demás parásitos que le sostienen.

Los trabajadores, a nuestro entender, todos tenemos un interés común, el de librarnos de la explotación de que somos objeto. Por esto mismo ningún trabajador puede ser enemigo nuestro. Tanto si es católico como si es anarquista, es hermano nuestro en explotación; podremos no estar de acuerdo con él en la manera de pensar, pero es imprescindible que nosotros estemos de acuerdo con él, y él con nosotros, en la manera de librarnos del yugo capitalista.

Debemos pues de dejar a un lado las cosas, que en la apariencia, no tienen una relación directa con el problema económico, y concentrar todos nuestros esfuerzos por la unidad en el terreno económico; después al través de la lucha, esta nos demostrará que resolviendo el problema económico los hemos resuelto todos.

Página 2.

La formación de UNA SOLA GRAN UNION de todos los trabajadores controlada por ellos mismos desde el trabajo, es la que resolverá todas nuestras dificultades.

Sabemos que no faltan los críticos que se declaran enemigos nuestros dentro del movimiento obrero, por causas que no explican claro y que no son capaces de explicar inteligentemente.

Nosotros como declaramos, no consideramos ni podemos considerar a ningún trabajador enemigo nuestro; nuestro solo enemigo es el capitalista.

Para que puedan enterarse mejor de nuestro programa, les aconsejamos se subscriban a SOLIDARIDAD el único órgano en español en la prensa obrera que explica, sostiene y defiende el programa de los Trabajadores Industriales del Mundo.

En las planillas adjuntas encontrarán las condiciones de subscripción.

En espera de tener una más estrecha relación en el futuro quedamos vuestros por la emancipación de los trabajadores.

Adolfo García
Redactor de SOLIDARIDAD

Frank J. Guscetti
Administrador dimitente de SOLIDARIDAD

Lucía Sánchez Saornil: Periodista y poeta anarquista, miembro de Mujeres Libres

Cronista de guerra, literata, anarcosindicalista, Lucía Sánchez dedicó su vida a transformar el papel secundario de la mujer, dentro incluso de las organizaciones obreras, gestando la primera organización anarcofeminista europea: Mujeres Libres.

Escrito por D. Marín  del Periódico CNT

Lucía Sánchez colaboró con la fotoperiodista húngara Kati Horna en la revista Umbral en octubre de 1937 en un interesante articulo: “La maternidad bajo el signo de la revolución”. Un tema inquietante que hasta aquel momento jamás se había planteado en un contexto bélico. Un contexto de lucha antifascista en Europa acostumbrado a hablar de heroicidades o victorias militares y en el que destacan los adjetivos referidos a la masculinidad, a la valentía, el ardor guerrero, o el coraje. Pero las mujeres eran desde hacia siglos la parte secundaria de todas las guerras: madres, esposas o «el descanso del guerrero», es decir, una parte relegada a la retaguardia. Lucía Sánchez y sus compañeras modernizaron el panorama cultural y político de su época, y rompieron el muro del silencio de las mujeres al aparecer, reclamando su espacio, en prensa, radio y demás medios de comunicación, como lo habían hecho al aparecer en las calles plantando cara a los sublevados de julio de 1936. Este espacio público, por primera vez, habla de mujeres, educación, niños, hospitales o casas de maternidad, milicianas, y como no, de un proyecto común de futuro equitativo integrado en el contexto de la revolución española, la única hasta el momento en que la clase trabajadora autogestiono la mayoría de aspectos de la vida cotidiana. Las mujeres fueron parte intrínseca y determinante de esta transformación social.

Una de las protagonistas de esta transformación fue Lucía Sánchez (1895-1970) que tenia tras de sí una brillante trayectoria militante ligada al anarcosindicalismo y rompió su particular techo de cristal, pasando de ser una empleada de la compañía telefónica madrileña a destacar como poeta, conferenciante y periodista en el Madrid de los años treinta. Su militancia obrera la hizo frecuentar mundos hasta aquel tiempo vetados a las mujeres: reuniones nocturnas, imprentas clandestinas, plenos de sindicatos, etc. Su juventud y su carácter decidido hicieron el resto: pronto se implicó hasta el final y poco a poco se gesta en su mente la decisión de crear una organización especifica de mujeres, ya que el atraso intelectual y ético del país se revela como un lastre del que hay que librarse si se quiere avanzar hacía la igualdad. El sindicato y la misma organización libertaria son su primer lugar de batalla. La lucha por la inclusión de la mujer en el debate sindical y laboral será una de las batallas emprendidas por las muchachas que gestan la primera organización anarcofeminista europea: Mujeres Libres.

Cronista y miliciana

Lucía Sánchez fue secretaria de redacción de CNT (1933-1934) antes había publicado en Ultra, Tableros, Plural y otras revistas madrileñas de literatura, participó en la gran huelga de Telefónica y fue duramente represaliada. Este y otros motivos la obligaron a trasladarse a Valencia (1927-1931) y fue readmitida en Telefónica en 1936. Aquel año participa con su organización, la CNT, en los combates callejeros del asalto al Cuartel de la Montaña y luego partió rauda al frente de guerra donde trabajo como periodista, lo que mejor sabia hacer: escribir la crónica de la lucha obrera. Ya en Valencia escribe en Umbral donde es jefa de redacción en 1937. De la ciudad del Turia pasó a Barcelona, reclamada por la organización y realiza múltiples labores de educación y coordinación hasta que en mayo de 1938 se encarga de SIA (Solidaridad Internacional Antifascista) organización anarquista solidaria destinada a la ayuda de la población civil que proyectará su labor después de la evacuación de la población civil en territorio francés.

Lucía Sánchez también pasa la frontera y es internada en los campos de refugiados. En 1940 reside en París y más tarde en Montauban con su compañera de toda la vida América Barroso a la que había conocido en Valencia. Pasan clandestinamente a España gracias a las redes de evasión anarquistas y residen, sin papeles, en Madrid y Valencia. No legaliza su situación hasta 1954 y se ve obligada a desempeñar multitud de oficios precarios que la obligan a coartar su terrible creatividad que expresará a través del dibujo y de escritos que jamás verán la luz. Una vida truncada por la terrible represión franquista que planea siempre como una espada de Damocles sobre los militantes clandestinos. Lucía Sánchez murió en Valencia y solo algunos viejos militantes y buenos amigos conocían sus altas capacidades intelectuales y morales. Su vida discreta tuvo que ser rescatada años más tarde a partir, como no, de otras mujeres anarquistas, como Pepita Carpena, Suceso Portales, Antonia Fontanillas, Pilar Molina, Llum Quiñonero y algunas más.

Su labor más destacada es la que realiza dentro de Mujeres Libres, como explica muy bien la anarcofeminista Lola Iturbe en su libro pionero sobre las mujeres libertarias española editado en México en 1974 y que desvela por primera vez rastros y rostros de la lucha de las mujeres en el siglo XX. Mujeres Libres es una organización única en su tiempo de la que tomaran modelo otras organizaciones antifascistas y que pone en marcha multitud de escuelas de capacitación femenina, clínicas, cursillos, charlas y un largo etcétera, una labor que jamás se había emprendido en nuestro país, con uno de los indices de analfabetismo obrero, y de entre él el femenino, más altos de Europa.

Lucía Sánchez no estaba sola en esta lucha, secundan su idea la jovencísima doctora aragonesa Amparo Poch y la intelectual Mercedes Comaposada. A su alrededor se apiñan un grupo de obreras entusiastas, pero también maduras militantes de los años del plomo barcelonés en que los militantes se ven obligados a crear los grupos de defensa confederales en los cuales se implican compañeras, amigas y familiares. Todas ellas ponen en marcha una organización sin precedentes en la carca España que se abre paso ante la inquietud de la iglesia católica y del privilegio de los más cavernícolas que ven peligrar sus prerrogativas. Una organización que denuncia la doble opresión que padece la mujer. Teresa Claramunt lo había expresado a la perfección a finales del XIX: «La mujer obrera en España es la esclava del esclavo».

Ahora una publicación se suma a las que van recuperando su trayectoria vital. Después de la antología de poemas compilada por Rosa Maria Martín en 1996, ahora llega la recopilación de artículos escritos por Lucía Sánchez de la mano de Pau Martinez y Antonia Fontanillas que pacientemente los recuperó a lo largo de toda su vida y que ahora publica La Malatesta. Una buena ocasión para profundizar en la trayectoria de una mujer libre. Pasado y presente conforman parte de la utopía cotidiana que día a día se transforma en futuro posible. ¡Va por ti, Lucía!

Periódico CNT nº 417 – Marzo 2015

CNT simbolo