La Cultura Política de los Industrial Workers en sus primeros 20 años de Historia.

Aquí tenemos un escrito enviado a SOLIDARIDAD por un compañero en España quien estudió el tema de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW) estadounidense. El encontró ideas interesantes sobre los orígenes políticos del IWW y su cultura, sin embargo en el presente articulo, tambien encontrarás algunos hechos que necesitan más investigación (Los hechos estan marcados con este simbolo † ). No podemos tomar crédito por sus resultados pero fomentamos el debate sobre sus ideas y la investigación sobre sus afirmaciones. – JP

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La Cultura Política de los Industrial Workers en sus primeros 20 años de Historia.

Por: Jaime Caro Morente (Universidad Autónoma de Madrid)

El sindicato Industrial Workers of the World – Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), fundado en 1905, es un rara avis dentro del movimiento obrero estadounidense. A pesar de que el movimiento obrero estadounidense fue muy fuerte todas sus sindicales eran muy conservadoras, sin embargo, los IWW, son un sindicato radical plenamente estadounidense. Entender las circunstancias en las que nacen los IWW y toda su cultura política es entender una transformación vital que acontece a finales del siglo XIX dentro del movimiento obrero.

Como algunos historiadores han señalado, entre ellos Paul Buhle, podemos diferenciar dos etapas en el movimiento obrero estadounidense: la primera, la mayor parte del siglo XIX, el peso del movimiento obrero lo tienen inmigrantes; en la segunda, comenzando por los Knights of Labor (Caballeros de Labor), pero mostrándose con todo su esplendor en los IWW, el peso del movimiento lo llevan los propios nativos estadounidenses. Estas fases se pueden extrapolar al terreno de los partidos políticos: contando con el Socialist Labor Party (SLP) de Daniel de Leon -inmigrante- en la primera; y en la segunda con el Socialist Party of America del bien conocido Eugene Debs.

Los Industrial Workers of the World tienen un lugar privilegiado dentro del imaginario sindicalista radical estadounidense debido a su temprano éxito y a la represión tanto estatal como privada a la que fueron sometidos hasta casi su destrucción. Pero, en mi opinión, lo verdaderamente importante de este sindicato es su cultura política única, que fue la que les brindó sus primeros éxitos y hace que, a día de hoy, sigan existiendo sin que su ideología haya cambiado mucho.

Debido a que, en su seno, desde la Convención Fundacional de 1905, han participado líderes pertenecientes a las dos culturas políticas obreras principales, anarquismo y socialismo, los historiadores que consideran estas dos ideologías “enemigas” no han sabido clasificarlos ideológicamente. Desde el historiador Paul Brissenden hasta la década de los 70, se determinó un status quo en los estudios relacionados con ellos: sus primeros dos años socialistas, a partir del cisma con el SLP debido a la “cuestión política”, anarquistas. Con esta simple clasificación, no solo perdemos la oportunidad de profundizar en su ideología, llega un momento en el que cualquiera que se acerque a su historia no entienda porque un sindicato anarquista pueda unirse a los socialistas en Lawrence 1912, esté presente en las reuniones de la II Internacional socialista discutiendo con Vladimiro Lenin o Rosa Luxemburgo, e incluso decida entrar por dos años en la Internacional Comunista .

Hay dos historiadores a los que debemos el reabrir el debate sobre la ideología de los IWW, Melvyn Dubofsky y Paul Buhle, ambos en sus investigaciones empezaron a ver que a los IWW no se los podía clasificar en este marco teórico, necesitaban uno nuevo. Paul Buhle fue el que se quedó más cercano al intentar un nuevo marco teórico: son socialistas, leen a Carlos Marx pero no están de acuerdo con él en todo, utilizan tácticas anarcosindicalistas, no quieren conquistar el Estado y son plenamente estadounidenses, nacen de su propia historia y experiencias.

Para empezar el análisis de su cultura política, que avanzo, es una cultura política “socialista estadounidense”, me gustaría empezar con una imagen: “Big Bill” Haywood el 27 de Junio de 1905 proclamando:

Fellow Workers! This is the Continental Congress of the working class. We are here to confederate the workers of this country into a working class movement that shall have for its purpose the emancipation of the working class from the slave bondage of capitalism.

¡Compañeros trabajadores! Este es el congreso continental de la clase obrera. Estamos aquí para confederar a los trabajadores de este país en un movimiento de la clase obrera que tendrá como propósito la emancipación de la clase obrera de la esclavitud del capitalismo.

En esta proclamación podemos condensar la principal hipótesis de que la ideología de los IWW nace directamente de los revolucionarios “Padres Fundadores” de Estados Unidos y de su tradición política. Es decir, la cultura política de los IWW es heredera, y una reformulación obrerista -con la ayuda del primigenio marxismo-, de la creada por Thomas Jefferson y James Madison .

Jefferson y Madison son los dos revolucionarios que crearon el corpus ideológico del republicanismo democrático estadounidense, ambos, influenciados por la obra de Thomas Hobbes, el Leviatán . Desde que se ganó la Guerra de Independencia y se empezaron a constituir los Estados Unidos, ambos quisieron trabajar en pro de las libertades individuales frente a, lo que temían, un Estado que pudiese acabar quitando la libertad de sus ciudadanos y “esclavizarlos”. Todos conocemos el sueño de país ideal de Thomas Jefferson, aquel país agrario en el que todos sus ciudadanos son poseedores de una parcela donde cultivar. Y, a través de los “Federalist Papers” sabemos la idea de Madison sobre la democracia, enlazándola con el sueño de Jefferson, tanto uno como otro, creen imposible la democracia si no hay propietarios del mayor recurso de la época, la tierra. Lo que asegura la democracia y la libertad, es la independencia económica. Madison fue más allá, no se puede ejercer la democracia ni la libertad si no se tiene la independencia económica.

La tremenda industrialización que se dio en Estados Unidos a finales del siglo XIX produjo un shock en sus habitantes, este progreso los estaba condenando a la miseria había unas ideologías que intentaba responder ante esto, pero eran europeas y de inmigrantes, se veían como ajenas a todo lo que se había construido y prometido en esta joven república. El primer sindicato estadounidense en intentar dar una respuesta a esta miseria fueron los Knights of Labor que acabaron en fracaso, pero en 1905 surgirían los IWW que dentro de la tradición política estadounidense iban a dar respuestas a sus habitantes.

Los Industrial Workers of the World reunieron en 1905 a todos los líderes del sindicalismo estadounidense, incluso al líder de su enemiga American Federation of Labor, Samuel Gompers , para proponerles una “solución” al conflicto industrial y a la lucha de clases. Su propuesta era el sueño de Jefferson, todos los trabajadores debían controlar los medios de producción, solo así, se conseguiría la democracia de Madison, la Industrial Democracy. Si bien esta era su idea principal, necesitaban de más ideas para articular su discurso político y para ello se servirían del marxismo primigenio que incluso algunos anarquistas entre sus filas aceptaban.

La Convención de 1905 siempre se ha tratado en la Historia como un pacto tácito entre las tres “almas” de los IWW: los sindicalistas, los marxistas y los socialistas de Debs †. Sin embargo, no hubo tal pacto, lo que hubo fue una reformulación de las tres culturas políticas para crear una nueva, de mínimos, en las que pudieran estar todos cómodos, sin olvidar la presencia anarquista en la convención de personajes como Carlo Tresca , Lucy Parsons y el apoyo de la mítica Emma Goldman . En esta reformulación, quien llevaba el liderazgo fue la rama sindicalista dirigida por Thomas Hagerty, “Big Bill” Haywood y William Trautmann.

Al haber un crisol tan grande de ideologías, y no todas ellas “amigas” la construcción en de los IWW en base a objetivos a corto plazo y a largo plazo era la más lógica, pero la más compleja también. A partir de principales objetivos, se construiría la organización para conseguirlos de la manera más eficiente y no al revés, los IWW nacían desde el pragmatismo, aunque con unos objetivos casi irrealizables y que iban más allá de lo propuesto por cada ideología constituyente de los mismos. La nueva Hegemonía se estaba formando.

Una vez alcanzadas posturas comunes sobre los objetivos, había que poner el camino para llegar a ellos, y definieron dos tipos de objetivos: a corto plazo; (1) mejora de las condiciones de vida de los obreros, y a largo plazo; (2) abolir el presente sistema y (3) la producción controlada por los trabajadores organizados en los IWW.

El primer objetivo, y en el que todos estaban de acuerdo con conseguir era mejorar las condiciones de vida del obrero. El segundo era una cesión a los socialistas, marxistas y anarquistas: abolir el capitalismo -llamado por los sindicalistas wage system. Y el tercer y último objetivo, cesión de los socialistas, marxistas y anarquistas a los sindicalistas era, el que la IWW sería la que llevaría a cabo la producción una vez derribado el anterior sistema, otorgándoles así el sueño Jeffersonionano de propietarios. Aunque, tanto para el marxismo como para el anarquismo, los trabajadores son los que deberían ejercer la producción una vez abolido el capitalismo, los sindicalistas querían poseer los medios de producción por su propia cultura política estadounidense.

Los IWW dedicarían la mayoría de su existencia al primer objetivo, aunque pusieron mucho empeño en realizar el segundo mediante la educación de sus militantes. No podemos olvidar la importante maquinaria educativa, comunitaria y propagandística de los IWW en esta época.

Precisamente, esta unión entre diferentes culturas políticas fue la que le reporto la fuerza y los éxitos de los que gozaría hasta la llegada de la Tercera Internacional. Era un sindicato estadounidense, no ajeno a sus habitantes ya que habían sido educados en la cultura de propietarios también, pero era radical al aunar el marxismo y el anarquismo. “One Big Union” no era un lema de ensueño, durante sus primeros años los IWW consiguieron ser la sindical por excelencia y con pleno derecho en Estados Unidos.

Para finalizar me gustaría destacar 3 hitos o éxitos de los IWW en la historia del movimiento obrero global. El aporte de los representantes del SPA, SLP e IWW al Congreso de Stuttgart de 1907. En este congreso los IWW consiguieron debatir de igual a igual, dentro de la teoría marxista, con gigantes como Lenin, Karl Kautsky y Luxemburgo sobre la naturaleza del movimiento obrero y la relación entre partido y sindicato. Los europeos siempre han pensado que el partido está por encima del sindicato y este último debe cumplir las órdenes del partido como vanguardia del movimiento obrero. Los IWW consiguieron pasar una resolución en la que se proclamaba que el sindicato y el partido estaban al mismo nivel en cuanto a la tarea revolucionaria, eran iguales y no había jerarquías entre ellos. El segundo hito, los debates internos -con votaciones- sobre la inclusión de los wobblies a la III Internacional Comunista. Este debate interno desangró a los IWW, pero con todo respeto a sus hermanos ideológicos soviéticos decidieron no entrar en la III Internacional para mantenerse fieles a su cultura política †, la conquista de los medios de producción por parte de los trabajadores sin la necesidad de la toma del estado.

Y, este segundo hito enlaza con el tercero, al mantenerse fieles a su ideología han conseguido mantenerse con vida hasta ahora con lo cual pueden aprovecharse de la coyuntura del capitalismo hoy en día. Hoy es una realidad que el “capitalismo americano” y sus valores, el American way of life ha triunfado en el mundo. Pero un sindicato que nace precisamente de estos valores y es tan internacional como los IWW pueden aprovechar esta coyuntura para expandir su propia “revolución” y sindicalismo. No hay que olvidar que pensadores como Noam Chomsky, militante wobbly, han extraído de su concepto clave, la Industrial Democracy, la idea básica para articular su debate de “democracia contra capitalismo”, que a día de hoy lo podemos ver usado en la “nueva izquierda”, que viene a sustituir a la socialdemocracia, cuyos representantes a nivel político pueden ser Bernie Sanders en Estados Unidos o Jeremy Corbyn en Reino Unido.

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Contáctanos para más información sobre la historia del Gran Sindicato: los Trabajadores Industriales del Mundo – IWW. 

solidaridad@iww.org

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Preámbulo con anotaciones a la constitución del IWW

Gréve Génerale! SITT - IWW Montreal

por: Tim Acott

El preámbulo a la constitución del IWW fue aprobado en el congreso fundacional del sindicato en 1905 y ha cambiado muy poco en todos estos años. Es el documento más elegante, conciso y brillante que conozco. En la actualidad es un documento fundamental de la IWW.

Soy afiliado de base del IWW y escribo estas anotaciones sobre este importante texto con un poco de aprensión. Sin embargo, es necesario hacerlo. El lenguaje que usa es un poco anticuado, pero yo no cambiaría ni una palabra. Casi un siglo de lucha, la pérdida de las tradiciones de la clase obrera y de su transmisión oral han hecho que el texto sea un poco menos accesible para el lector moderno. Empecé a escribir estas anotaciones con un profundo respeto por los compañeros que lo escribieron y por todos los afiliados al sindicato que luego se guiaron por él, lucharon por una causa justa y nos dejaron una digna herencia hasta el día de hoy.

Los afiliados al IWW siempre han tenido iniciativa y han sido decididos en su acción. Cuando hay algo que hacer, simplemente lo hacemos. No esperamos a que los expertos nos digan cómo hacerlo o a que lo hagan por nosotros. Los trabajadores podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, si lo hacemos juntos. Es con esa actitud con la que trataré de aclarar y explicar el mejor texto escrito que jamás he visto. ¡Deseenme suerte!

Unidos“LA CLASE TRABAJADORA Y LA CLASE EMPRESARIAL NO TIENEN NADA EN COMÚN”

Empecemos. Sé que esto causa el rechazo de alguna gente. Observe que dice “la clase trabajadora y la clase empresarial”.
¿Cuáles son estas clases sociales? La clase trabajadora es la mayor parte de la sociedad y de la economía, la gente que se gana la vida con su trabajo intelectual o manual y que crea toda la riqueza pública y privada que existe. La clase empresarial es esa pequeña parte de la sociedad que obtiene su riqueza del trabajo de otras personas. Esta clase no crea riqueza, la toma de otros. Ya sé que alguna gente hace un poco de los dos; pero sólo porque algunas cosas sean de color naranja no significa que no existan el rojo y el amarillo. El IWW marca el límite en la persona que tiene poder para contratar y despedir.

No dice que los miembros de la clase trabajadora no tengan nada en común con los miembros de la clase empresarial. Eso sería estúpido. Los seres humanos tienen mucho en común. Todos comemos, bebemos agua y respiramos. Todos vivimos y, después de un tiempo, morimos. Tenemos más cosas en común que los caballos y los burros porque podemos cruzar nuestras razas y tener hijos fértiles. Podemos incluso pasar de una clase social a otra, aunque es poco frecuente. Normalmente se pasa a la clase inferior, dado que la clase trabajadora crece y la empresarial se reduce. Los miembros de las dos clases tienen algunas cosas en común, pero solo como individuos.
Y lo que es más, nosotros no les deseamos ningún mal. No los odiamos y no queremos hacerles daño. Pero sí vamos a lesionar sus intereses económicos cuando tengamos oportunidad. El IWW es una organización no violenta y siempre lo ha sido. Estamos orgullosos de eso.

Lo que esta primera frase quiere decir es que las dos clases no tienen nada en común. No es nada personal. Es la economía. Lo que nosotros los trabajadores necesitamos y queremos es justo lo opuesto de lo que los empresarios quieren y necesitan.
Queremos mejor salario por nuestro trabajo, menos horas de trabajo, un trabajo menos aburrido y repetitivo, menos peligroso y más control sobre nuestras cortas vidas. Queremos más control sobre los bienes que producimos y los servicios que ofrecemos, y sobre cómo se hacen estas cosas. Queremos más control sobre los efectos de la producción en nuestra salud, sobre la calidad y la seguridad de nuestros vecindarios y nuestras casas, en este hermoso planeta Tierra.
La clase empresarial necesita que trabajemos más horas, más duro, más rápido, más barato, con menos normas de seguridad, con menos controles de contaminación y con menos voz en las decisiones. Lo que realmente quieren son esclavos que no necesiten alimento ni paga, superrobots que sepan tanto como nosotros y puedan hacer todo el trabajo del mundo. Igual que nosotros pero con menos mantenimiento y sin problemas.

Lo que nosotros queremos y necesitamos es libertad verdadera, el control de la tierra, de los recursos, las máquinas, la toma de decisiones… en definitiva, de todo. Queremos un lugar seguro y saludable para nuestros hijos (no solo los nuestros, también los de la clase empresarial) y una vida buena y digna. Queremos, en fin, todo lo que los empresarios no desean que tengamos. Nuestras necesidades y demandas simplemente no son buenas para sus negocios.

“NO PUEDE HABER PAZ MIENTRAS MILLONES DE TRABAJADORES SUFRAN HAMBRE Y NECESIDAD AL MISMO TIEMPO QUE UNOS POCOS, LA CLASE EMPRESARIAL, DISFRUTAN DE UNA VIDA EN LA ABUNDANCIA”

Las dos clases sociales son enemigas naturales. Estamos en una guerra, una lucha entre clases. Esto no es una figura retórica. Es una guerra real, espantosa, con un número de muertos tal que dejaría a la Segunda Guerra Mundial en un juego de niños.
En esta guerra luchamos todos los días, pero no con balas y bombas. Nuestras armas son la educación, la organización y el trabajo. Luchamos sin combatir.

“LA LUCHA ENTRE ESTAS DOS CLASES SOCIALES CONTINUARÁ HASTA QUE LOS TRABAJADORES DE TODO EL MUNDO SE ORGANICEN, ASUMAN LA PROPIEDAD DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, LAS FÁBRICAS Y TIERRA, Y ACABEN CON EL TRABAJO ASALARIADO”

Nosotros no empezamos esta guerra; hemos nacido en ella. Pero estamos convencidos de que habrá que luchar y de que venceremos. No hay elección. Cada año que pasa nos quitan un poco de nuestra vida, crean más miseria, matan y mutilan a más compañeros de trabajo y destruyen un poco más el planeta. Nunca se detendrán a menos que se les haga frente. Están locos.
Seguimos hablando de las clases sociales. La clase empresarial está sumida en una locura. Nos roban más y más. Destruyen más y más. No les importa el coste en vidas, la miseria, la degradación y la contaminación. No les importa el futuro. Sólo tienen en cuenta el beneficio de sus inversiones. No les importan los niños. Sólo quieren amasar fortunas. Esa clase social es como un perro rabioso. No digo que haya que matarlos, pero hay que detenerlos. Y la única forma de hacerlo es organizando a la clase trabajadora con una estrategia clara y una acción directa. Luego hablaremos de eso.

la palabra solidaridad“LA CONCENTRACIÓN DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL EN CADA VEZ MENOS MANOS DIFICULTA LA LUCHA DE LOS SINDICATOS CONTRA EL PODER CRECIENTE DE LA CLASE EMPRESARIAL”

Recuerde que esto se escribió en 1905. Es una idea muy incisiva para su tiempo, ¿no cree? Los miembros del sindicato que escribieron esto ya vieron que esta tendencia de concentración de la propiedad en pocas manos hacía a la clase empresarial muy poderosa y la distanciaba cada vez más del resto. También vieron que este control iba más allá de las fronteras nacionales, las razas y las nacionalidades, y que se basaba en el dinero y el poder. Por esta razón fundaron un sindicato internacional, con la vocación de unir a todos los trabajadores del mundo.
Lo que ya se empezaba a vislumbrar en 1905 es algo obvio hoy en día. Ahora, sólo un puñado de las personas más ricas entre las ricas controla la mayor parte de la riqueza del mundo y tienen el poder político y militar; y esta tendencia continúa. Y están organizados, muy bien organizados. Es por eso que también los trabajadores tienen que organizarse y deben hacerlo a gran escala y rápidamente. Pero tenemos que organizarnos bien. Esto nos lleva de nuevo al preámbulo de la constitución:

“LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS SINDICATOS DE OBREROS HA DADO LUGAR A QUE LOS GRUPOS DE TRABAJADORES SE ENFRENTEN UNOS A OTROS SIN QUE NINGUNO GANE DENTRO DEL SISTEMA DE SALARIOS. MÁS AÚN, ESTAS ORGANIZACIONES SINDICALES CONTRIBUYEN AL ENGAÑO DE QUE LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES COINCIDEN CON LOS DE LA CLASE EMPRESARIAL”

Cuando hablan de “los sindicatos de obreros” se están refiriendo a la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL), que causó un gran estruendo en el mundo obrero de esa época y que tras unirse con el Congreso de Organizaciones Industriales formó lo que ahora es el sindicato AFL-CIO. Nuestra posición sobre el AFL-CIO es muy clara. El AFL-CIO tiene en sus filas un gran número de valiosos trabajadores que han luchado en la defensa de los intereses obreros muchas veces. Nosotros saludamos con respeto a esos héroes de la lucha de clases. El IWW aplaude y admira tal actitud.

El IWW ha tenido, sin embargo, alguna que otra diferencia seria con el AFL-CIO desde sus inicios. Son diferencias de opinión, ideológicas al nivel más básico. La AFL se fundó para representar los intereses de una parte muy minoritaria de la clase obrera: hombres blancos, obreros especializados, nacidos en EE. UU. y que hablaban inglés. Nunca pretendió dar respuesta a las necesidades de la clase trabajadora en general sino a una parte específica de ellos, la aristocracia del trabajo.

Estaba, y en parte lo sigue estando todavía, organizada por el tipo de trabajo que se hace. Así, los trabajadores de los ferrocarriles o del servicio de correos estaban, y están, divididos en sindicatos diferentes que no cooperaban mutuamente en la defensa de sus intereses comunes.

El resultado de este extraño concepto de organización ha sido el surgimiento de los esquiroles. Unas veces los conserjes van al trabajo cruzando las líneas de piquetes de los camioneros y otras veces los camioneros cruzan las líneas de piquetes de los conserjes, todo ello con la aprobación del sindicato. Extraño, ¿verdad? ¿Cómo se pueden conseguir demandas salariales o mejoras de las condiciones laborales en una situación así? La AFL saboteó con esquiroles muchas huelgas del IWW.

El concepto en el que se basa el AFL-CIO es que el capitalismo funciona y que los obreros, o al menos algunos de ellos, pueden recibir un trato justo si se hacen algunos ajustes en el sistema. Por otra parte, el IWW se basa en la idea de que el capitalismo no se puede reformar, no puede ponerse al servicio de nuestros intereses. Tiene que sustituirse por un sistema de democracia económica controlada por los trabajadores, pues estos nunca tendrán una vida justa bajo el capitalismo.

Diferentes ideas dan lugar a diferentes prácticas. En el fondo nos solidarizamos con los trabajadores de todo el mundo y con los afiliados de base de cualquier sindicato, pero no podemos compartir la actitud de colaboración que los dirigentes de este sindicato tienen hacia las empresas.

El IWW fue fundado por sindicalistas con experiencia que habían sufrido las heridas de la lucha de clases y estaban hartos de los sindicatos de entonces. Por eso decidieron crear un instrumento diferente de lucha por los intereses de la clase obrera.Ferrocarrileros IWW

“ESTAS CONDICIONES SE PUEDEN CAMBIAR. LOS INTERESES DE LA CLASE TRABAJADORA SOLAMENTE PREVALECERÁN SI EXISTE UNA ORGANIZACIÓN DE OBREROS DE TODAS LAS INDUSTRIAS CAPAZ DE REALIZAR UNA HUELGA QUE PARALICE LA PRODUCCIÓN Y EN LA QUE UNA INJURIA COMETIDA CONTRA UNO ES UNA INJURIA CONTRA TODOS”
Y eso es lo que hicieron. Crearon un sindicato democrático controlado por sus bases para evitar la corrupción y la burocracia sindical. El sindicato es independiente de cualquier partido político. En él están representados todos los trabajadores de una empresa: el cocinero, el oficinista, el conserje, el camionero… todos en el mismo sindicato. La forma en que está organizado el sindicato obedece al hecho de que sus intereses son idénticos.

El IWW existe para luchar por los trabajadores y para nadie más. No se creó para defender al Estado, a los políticos, a los burócratas de carrera, a los mafiosos, a ninguna religión, raza o sexo. Y mucho menos a los empresarios y capitalistas. Es nuestro instrumento de lucha y solo está controlado por los propios trabajadores. Está hecho en solidaridad y pensado para la lucha.

“EN LUGAR DEL LEMA CONSERVADOR DE ‘UN SALARIO JUSTO POR UN DÍA DE TRABAJO’, DEBEMOS ESCRIBIR EN NUESTRO ESTANDARTE LA CONSIGNA REVOLUCIONARIA DE LA SUPRESIÓN DEL TRABAJO ASALARIADO”

No le demos más vueltas al asunto, compañeros. Luchamos por un salario mejor y mejores condiciones de trabajo, pero también estamos aquí para cambiar el sistema económico. La democracia política sin democracia económica es una mentira, una farsa y una broma cruel. Estamos aquí para luchar por unas condiciones mejores ahora y por una vida mejor en el futuro. Esto no es contradictorio porque se trata de la misma lucha.

Unete con nosotros“ES LA MISIÓN HISTÓRICA DE LA CLASE TRABAJADORA ACABAR CON EL CAPITALISMO”

Esto suena como una profecía antigua, pero en realidad tiene mucho sentido. No hay nadie más para hacer el trabajo. Tenemos que hacerlo nosotros los trabajadores. La política siempre obedecerá a la economía, nunca al revés. Y el poder militar es también un reflejo del poder económico.
El poder está realmente en nuestras manos. Ese es el gran secreto. Nosotros hacemos con nuestras manos todas las cosas que se producen y damos todos los servicios que ofrecen las empresas. Nosotros lo hacemos todo. Podemos pararlo todo con tan solo cruzarnos de brazos. No nos interesa la lucha armada. Las armas no nos sirven para cumplir nuestro objetivo.

Tenemos el único poder lo suficientemente fuerte como para derrotar al capitalismo. Todo lo que tenemos que hacer es organizarnos, y organizarnos bien. Solo así podremos detener la locura de la clase empresarial de una vez por todas.

“LA CLASE TRABAJADORA DEBE ORGANIZARSE, NO SOLO PARA LUCHAR CONTRA LOS CAPITALISTAS SINO PARA CONTINUAR LA PRODUCCIÓN CUANDO EL CAPITALISMO HAYA SIDO DERROCADO”

Tenemos que organizarnos para esta lucha justa, aquí y ahora. Y después de la última batalla contra el capitalismo deberemos seguir unidos para remplazar la estructura y la organización capitalistas con una estructura y un orden superiores, con una democracia económica y social, la democracia obrera. Con esa estructura seguiremos adelante, con una nueva democracia que se desarrolle y transforme nuestras vidas. Todo eso es posible.

“AL ORGANIZARNOS EN LAS EMPRESAS ESTAMOS CREANDO EL GERMEN DE LA NUEVA SOCIEDAD DENTRO DE LA ESTRUCTURA DE LA VIEJA”

Esa es la idea. Nuestra acción a corto plazo se integra dentro del objetivo a largo plazo.

No sabemos exactamente cómo será la nueva sociedad, pero sí sabemos que será verdaderamente democrática, controlada por la inmensa mayoría de la raza humana: los trabajadores. Esto puede significar el fin de la guerra, el hambre, la esclavitud y la destrucción del medio ambiente, porque todo eso va en contra de nuestros intereses. Cuando los trabajadores dirijamos la economía, lo haremos en defensa de nuestros intereses porque somos la mayoría, y lo haremos en paz y armonía. Esto es algo por lo que vale la pena trabajar y vivir; y en mi opinión es posible hacerlo.

Si usted todavía no se ha afiliado al IWW, piénselo. Si usted pertenece a la clase trabajadora (o sea que no puede contratar ni despedir a otros trabajadores) y está de acuerdo con los principios del preámbulo que hemos comentado, póngase en contacto con un delegado local, una sección del sindicato o con la oficina central y únase a nosotros. Hágalo parte de su vida. Juntos podemos construir un mundo mejor, mejor de lo que nunca imaginó. 


Acerca de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW)

por: Pasionaria, Bristol IWW (Reino Unido)

¿Por qué el IWW? Samsung action - Bristol IWW

Somos un sindicato de base y democrático que ayuda a organizar a todos/as los/as trabajadores en todos los lugares de trabajo. El IWW se diferencia de los sindicatos tradicionales en que creemos que la clase trabajadora más voz cuando está organizada por sus diferentes industrias. Por ejemplo, maestros/as, trabajadores de limpieza y secretarios/as que trabajan en la misma escuela deberían todos ser clasificados como trabajadores de la educación y formar parte del mismo sindicato. Además, los sindicatos de una industria son mucho más fuertes si se encuentran en la misma organización que el resto de los sindicatos industriales. Nuestro objetivo es una reorganización de la sociedad que beneficie a toda la comunidad y no sólo a los accionistas y a las empresas.

No somos:

Un sindicato lleno de burocracia asfixiante o vinculado a partidos o grupos políticos.

Un sindicato liderado por peces gordos podridos de dinero que concluyen acuerdos con la clase dirigente a tus espaldas.

Un sindicato que vende servicios, seguros de vida o tarjetas de crédito.

Somos:

Un sindicato liderado por nuestros/as miembro/as: todos tomamos todas las decisiones y tenemos derecho a una opinión propia.

Un sindicato a favor de unir a la clase trabajadora de todos los comercios, industrias y países.

Un sindicato capaz de ofrecer ayuda práctica a nuestros/as miembros/as en sus lugares de trabajo.

Un sindicato flexible que no excluye a nadie aunque cambie de trabajo o contrato.

¿Para quién es el IWW?

En IWW es un sindicato para todos/as los/as trabajadores que no tengan el poder de contratar o despedir a otros/as trabajadores. Esto también incluye trabajadores que se hayan jubilado, que tengan contratos a tiempo parcial o temporales o que trabajen desde sus casas, estudiantes y desempleados/as. También son bienvenidos/as miembros/as de otros sindicatos.

Una introducción al IWW

Fundado en 1905, el IWW es abierto a todos/as los/as trabajadores. No hay que dejarse confundir por la palabra “industrial” en nuestro nombre: nuestros integrantes son profesores, trabajadores de limpieza, trabajadores sociales, vendedores, albañiles, camareros/as o programadores informáticos/as. También te puedes unir al sindicato si aún no tienes empleo. Sólo los jefes pueden afiliarse.

El IWW está dirigido por trabajadores, no por jefes ni burócratas sindicales. No está controlado por ni afiliado a ningún partido o movimiento político. Tampoco damos dinero a ningún político. Las cuotas de afiliación se utilizan exclusivamente para mantener la unión y organizar en diferentes lugares de trabajo. Por eso son muy bajas.

¿Por qué unirse al IWW? Pay Bonny - Bristol IWW

No se necesita mucho tiempo para darse cuenta de que trabajadores y empleadores no tienen los mismos intereses. La clase trabajadora quiere menos horas, salarios más altos y mejores beneficios. Queremos que nuestro trabajo sea menos aburrido, menos peligroso y menos destructivo para el medio ambiente. Queremos tener control sobre la forma en que producimos bienes y cómo prestamos servicios. Queremos un trabajo significativo que contribuya a nuestras comunidades y al mundo. La clase dirigente, en cambio, quiere que trabajemos más horas, más duramente, más rápido y más barato; quieren menos regulaciones ambientales y de seguridad y exigen un control absoluto sobre todas las decisiones, los horarios de trabajo, las palabras y las acciones en el lugar de trabajo.

Los beneficios prácticos de un sindicato

Unirse a un sindicato es la forma más fácil de defendernos en nuestros lugares de trabajo y comunidades. También es la manera más efectiva de mejorar nuestras condiciones laborales. Esa es la causa por la que los empresarios luchan tanto y destinan tanto dinero para mantener a los sindicatos fuera de sus lugares de trabajo.

Los/as trabajadores que hacen parte de un sindicato suelen tener un salario mejor, más seguridad en el empleo, mayores beneficios y más flexibilidad para programar sus turnos. Tener salarios más altos significa poder trabajar menos y tener más horas para disfrutar de las cosas buenas de la vida. Además, los lugares de trabajo sindicalizados son más seguros y producen menos casos de acoso, discriminación y favoritismo. Esto se debe a que un sindicato otorga a los/as trabajadores el poder de tomar todas las decisiones acerca del trabajo. Cuanto menos decisiones dejemos en manos de la patronal, mejores serán nuestras vidas, nuestras familias y nuestras comunidades. Los sindicatos también ofrecen asistencia externa, es decir, ayuda en cualquier tipo de problema laboral, pero también fuera del trabajo.

¿Por qué un gran sindicato único? Samsung picket - Bristol IWW

Aunque tu trabajo no sea malísimo, o es “bastante bueno” (por el momento), en el IWW creemos que deberías afiliarte al sindicato de todos modos. Tenemos que empezar a sacar la cara por nosotros/as mismos/as y nuestros/a compañeros/as en las diferentes industrias y lugares de trabajo. Pregunta en tu próximo turno cuántos compañeros de trabajo tienen dos o tres trabajos, o a cuántos les queda un día de pago antes de perder su casa.

Tenemos el deber de mejorar las condiciones laborales a largo plazo también: no sólo en términos de victorias inmediatas, sino como parte de un proyecto más grande de construcción de una economía radicalmente nueva dirigida por los/as trabajadores en beneficio de toda la comunidad. La única manera de hacerlo es organizarnos. Cuando nos unimos en torno a nuestras experiencias e intereses comunes, podemos mejorar visiblemente nuestros puestos de trabajo. Nuestra tarea, no la de los jefes, es la que hace posible nuestros puestos de trabajo. Son nuestros conocimientos y nuestras experiencias que mantienen sus negocios a flote. Podemos usar ese poder para mejorar nuestra vida laboral.

¡Sí, me quiero afiliar!red_card

Como miembro del IWW, recibirás:

1. Ánimo, asistencia mútua y apoyo.

2. Asesoramiento de expertos y ayuda con procedimientos como audiencias disciplinarias o quejas.

3. Ayuda y orientación sobre la organización en tu lugar de trabajo.

4. Una organización internacional dedicada a trabajar para construir el poder de la clase trabajadora en nuestro trabajos y comunidades.

5. Algunas cosas prácticas que proveeremos:

Tu tarjeta de afiliación de la Unión, tu insignia del IWW, copias digitales en PDF del “Industrial Worker”, nuestro periódico internacional, boletines internos, una suscripción a la lista interna de correo electrónico, el folleto “El gran sindicato”, la Constitución Internacional, el Libro de Reglas y el Manual de Políticas y Prácticas de la Administración Regional.

Formulario de solicitud

Para subscribirte, rellena el siguiente formulario on line: http://www.iww.org/membership/2/form

Para más información, mándanos un correo a –  bristol@iww.org.uk

 

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