Sindicalismo Minoritario – “Reporte Minoritario # 2”

Escrito por: Alexis Buss (Industrial Worker Octubre 2002)logo del Sindicato de los Trabajadores de South Street, Phildelphia - IWW

Traducido por: MK

En la reciente Asamblea General de la IWW, tuve la oportunidad de estar en un panel para compartir ideas sobre cómo reconstruir el movimiento obrero. Mi charla fue sobre el sindicalismo minoritario. He aquí algunos extractos:

Si el sindicalismo se va a convertir en un movimiento nuevo, tenemos que romper con el modelo actual, que ha llegado a confiar en una receta cada vez más difícil de preparar: la mayoría de los trabajadores votan a un sindicato en, y se negocia un contrato . Tenemos que volver a los tipos de agitación por los bases en el lugar de trabajo que ganó la jornada de 8 horas y los sindicatos construido como una fuerza vital. Una manera de hacer esto, es lo que se conoce ahora como “sindicalismo minoritario.” Se refiere a la formación de las redes de solidaridad, significativas y organizadas, capaces de ganar de las mejoras en cada lugar de trabajo, a través de las industrias, y para el beneficio de la clase obrera internacional. ino equivocado.

Sindicalismo minoritario ocurre en nuestros propios términos, independientemente del reconocimiento legal. No significa la creación de una camarilla pequeña de descontentos profesionales. Se debe aspirar a crecer, pero en el corto plazo da un ejemplo de qué tipo de organización es posible cuando decidamos que nuestros sindicatos van a existir, porque necesitamos que los existan.

E incluso en América del Norte, la idea de que un sindicato necesita el reconocimiento oficial o una mayoría para tener derecho a representar a sus miembros es de origen relativamente reciente, gracias sobre todo a la elección de los sindicatos empresariales, que comercio fuera la fuerza de los bases para mantenimiento de sus garantías legales de membresía.

El movimiento obrero no fue construido por el sindicalismo mayoritario, que no podría haber sido así. Hace cien años los sindicatos no tenían estatus legal (de hecho, los tribunales suelen dictaminó que los sindicatos eran una conspiración ilegal y las huelgas eran una forma de extorsión) – ellos se ganaron el reconocimiento a través del poder industrial prima.

IWW AWO toman un voto

 

Cuando la IWW lucharon por la jornada de 8 horas en los campamentos madereros y las campas de trigo, no demostraron su mayoría al jefe por las elecciones. Trabajadores, en lugar se reunió para decidir lo que sus demandas eran, elegieron a los comités de empresa para presentar las demandas, y emplearon tácticas tales como caminar fuera del trabajo al final de un turno de 8 horas para convencer a los jefes recalcitrantes de acuerdo a esas demandas. Reconocimiento de los sindicatos en construcción fue construida a través de una combinación de huelgas, la acción directa y honrar a los piquetes de huelga (este último con frecuencia no lo suficiente).

La ola de huelgas de brazos caídos que se estableció el CIO en la industria automotriz y acero, por ejemplo, se hizo por los sindicatos minoritarios que habían una sustancial presencia en los lugares de trabajo y que tenian una historia de agitación sobre las quejas. Entonces los sindicatos se extrajo de que esa presencia minoría para llevar a cabo acciones directas que galvanizaron la fuerza de trabajo mas grande en sus plantas – y llevan a los trabajadores en todo el continente.

El sindicalismo fue construido a través de la acción directa y a través de la organización en el trabajo. Pero en la década de 1930, los patrones encuentra cada vez más difícil mantenerse libre de sindicatos con matones a sueldo, despidos masivos y sus jueces amistosos. Reconociendo que no había manera de aplastar a los sindicatos por completo, y cansado de la lucha continua, ellos ofrecieron un trato: si los sindicatos estarían de acuerdo en renunciar a sus industriales el poder y en su lugar se trabajarían a través de los canales adecuados – el Junto Nacional de Relaciones de Trabajo (NLRB) en los Estados Unidos, y diversas juntas provinciales de Canadá – entonces el gobierno actuaría como un árbitro “imparcial” para determinar si el sindicato era el representante genuino de los trabajadores.

En el corto plazo, los sindicatos fueron capaces de provocar un cortocircuito en la necesidad de firmar los trabajadores uno por uno y cobrar las cuotas directamente. Los jefes sindicales les intercambiaron sus matones por los quebradores del sindicato. Y después de una corta ráfaga del número de miembros, los sindicatos (sobre todo en los Estados Unidos) comenzó una espiral descendente a largo plazo. Bajo este modelo exclusivo de negociación, los sindicatos no tratan de funciónar en el trabajo hasta que obtener la certificación legal. El proceso legal permite a los jefes oportunidad casi ilimitada para amenazar e intimidar a los trabajadores, y para arrastrar los procedimientos a cabo desde hace años. Es un sistema diseñado para interferir con el derecho de sindicación de los trabajadores y la IWW dijeron lo mismo cuando la Ley Nacional de Relaciones Laborales (NLRA) fue aprobada.

Sin embargo, mientras que el régimen de derecho laboral se ha diseñado en torno a este sindicalismo mayoritario, en realidad no se lo requiere. Siempre y cuando los trabajadores están actuando en conjunto, ellos gozan de los mismos derechos legales básicos – tales como los son – ya sea que estén o no en un sindicato certificado oficialmente. De hecho, en algunos casos gozan de mayores derechos, como los tribunales han determinado que la mayoría de los contratos sindicales implícitan renunciar al derecho de huelga. Es ilegal despedir a los miembros de un sindicato minoritario por su actividad sindical, discriminar en contra de ellos, despedirlos en represalia por ir en huelga, negarse a permitir que los representantes sindicales a participar en las audiencias disciplinarias, etc. Un grupo organizado de los trabajadores tiene derechos legales, aunque que sería un error esperar que las juntas laborales para hacerlas cumplir tan vigorosamente que lo hacen para los sindicatos que han sido certificados. Y un grupo organizado de trabajadores, aun cuando se trata de una pequeña minoría, tiene mucho más poder potencial que los trabajadores individuales no organizados.

En su mayor parte usted tiene tanto derecho legal como un sindicato minoritario como un sindicato mayoritario – con la única excepción de certificación como el agente exclusivo de negociación, con la autoridad exclusiva para negociar un contrato. Un sindicato minoritario tiene derecho a presentar quejas (aunque un procedimiento formal de quejas no podrían existir), para participar en actividades concertadas, para hacer demandas al jefe, a buscar las reuniones, incluso a la huelga (aunque esto no es un gran idea si usted no tiene apoyo de la mayoría).

Si usted elige sus demandas bien y los utilizan como una oportunidad para hablar con y contratar a sus compañeros de trabajo, simultáneamente se puede luchar por mejores condiciones y construir el sindicato. En una campaña en torno a temas que le importan a sus compañeros de trabajo, usted está construyendo la credibilidad del sindicato, usted está ganando experiencia en la auto-organización, usted está aprendiendo quien puede confiar en, usted se está estableciendo que el sindicato es los trabajadores en el trabajo y que estamos en él para el largo plazo.

El movimiento obrero fue construido cuando los grupos de trabajadores se reunieron y comenzaron a agitar para mejores condiciones: A veces, ellos persuadieron a sus compañeros de trabajo abordar al jefe y demandar de que algún problema sea corregido. A veces se negaban a trabajar en condiciones inseguras o de manera no segura, y persuadió a sus compañeros a hacer lo mismo. A veces se tomaron medidas en el lugar de trabajo individual, a veces ellos se manifestaron en toda la ciudad sobre temas de interés común, tales como horas de trabajo o trabajo peligroso.

El punto importante es que actuaron. Se identificaron los temas clave de interés, que se reunieron, se decidieron por un curso de acción, y actuó en consecuencia. Eso es el sindicalismo en la acción. No se requiere el reconocimiento oficial, y no se requiere un contrato. Se requiere que los trabajadores a unirse y actuar colectivamente.

Si el sindicalismo es llegar a ser un movimiento otra vez, tenemos que romper con el modelo actual y volver a la especie de agitación de los bases que ganó la jornada 8 horas y los sindicatos construido como una fuerza vital. Sindicalismo Minoritario es sobre la formación de redes significativas, organizados, y capaces de ganar de las mejoras en cada lugar de trabajo, a través de las industrias, y para el beneficio de la clase obrera internacional. Es un proceso, un proceso que ofrece una esperanza para la transformación de nuestra mayor debilidad – el hecho de que nuestros miembros se encuentran dispersos en muchos lugares de trabajo, en gran parte desorganizados – en una fortaleza.

 

logo del IWW

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Sobre Liderazgo

Escrito por: Phinneas Gage

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Miguel era carismático. De mediana edad y aún así guapo, un hombre de familia con principios, un comunista abierto y refugiado de Chile. Formó parte de la izquierda, quienes desesperadamente proponían que la clase obrera tenía que defenderse aun cuando Allende, el presidente socialista chileno, fue arrastrado y tirado en un sótano. Mientras exterminaban o hacían desaparecer a toda una generación, enterrados debajo de los estadios de fútbol y arrojados desde aviones al interior de volcanes, Miguel logró llegar a Canadá y, al igual que toda una generación de chilenos, él prometió no abandonar la lucha. Él era un superviviente, un militante y un líder.

Así que mi sindicato decidió darle la posición de líder. Cuando Miguel estaba en la planta tenía más poder que cualquiera de los Jefes. Recuerdo que yo era un delegado sindical, nervioso y sin experiencia, frente a un posible despido; había mucho en juego – la trabajadora en cuestión había tenido un accidente, su tercero en aquel mes. Tres accidentes en un año es suficiente para que despidan a un conductor, y encima de todo, ella era todavía una trabajadora temporaria, ni siquiera estaba cerca del final de su periodo de prueba y estaba embarazada, como recién se había enterado un supervisor. Pedí ayuda a Miguel para que me ayudara a representar a la compañera ya que los riesgos eran demasiado altos como para que me encargara de la situación yo solo.

Decir que salimos ganando en esa entrevista sería una subestimación. Miguel simplemente entró en la habitación, radiante, y se sentó inclinándose hacia atrás en su silla. Obviamente sorprendió a los dos supervisores jóvenes, estaban visiblemente nerviosos. Hay un estereotipo de cómo se debería portar el trabajador militante; gritándole al jefe, desafiante, una persona que vive y respira la acción directa. Sin duda, hubo momentos en que Miguel era exactamente así. Sin embargo, el poder sereno que tenía era más fuerte. En este caso solamente les dijo a los supervisores que si despedían a la trabajadora compañera sería una injusticia que los trabajadores no podrían perdonar. Ni una sola vez mencionó el sindicato. Lo único que dijo fue que los trabajadores no iban a tolerar esta injusticia.

Ese poder sereno, el liderazgo de ese hombre y sus habilidades como un organizador no provenían de él solo. Los supervisores no temían a Miguel sino temían el respeto que él recibía de sus compañeros. Los jefes temían la capacidad de los trabajadores bajo el liderazgo de Miguel de hacerles la vida difícil. Miguel creía en sus compañeros de trabajo y sus compañeros creían en él.

Un oficial del sindicato no necesita el apoyo de los trabajadores en la planta. Él – y por lo general los oficiales son hombres – sólo necesita el apoyo de los trabajadores que de los trabajadores que se preocupan por votar. Un líder de la clase obrera sólo puede existir con el apoyo tácito de los trabajadores. El problema es la relación que el oficial tiene con los trabajadores que representa, con los que solía trabajar codo con codo. Es por esto que un dirigente sindical no es necesariamente un líder de la clase obrera.

Cuando el liderazgo proviene de los trabajadores en el lugar de trabajo hay poca distancia entre un líder de la clase obrera y sus partidarios. Regaños amistosos y tal vez un par de bromas de que se le sube a la cabeza su nueva posición pueden advertir al líder si está actuando fuera de sintonía con los trabajadores. Esta disciplina ejercida por los trabajadores sobre su liderazgo es parte del ambiente de trabajo normal.

Cuando uno se vuelve un delgado sindical, se “visita el espacio de trabajo”. Ya no se está en el trabajo como en casa, uno es un invitado en el propio espacio de los trabajadores. Esto crea una distancia, una relación que hace que los oficiales puedan ver su papel como una posición profesional, como si fueran expertos que vienen de fuera. Incluso los sindicatos más progresistas, mientras le dicen a cada afiliado “usted es el sindicato”, después hablan de la necesidad de “dar servicios a nuestros miembros”. Estas dos concepciones del activismo sindical están enfrentadas. De hecho, la idea de que “los afiliados son el sindicato” actúa como una cortina de humo para el sindicato que se transforma en un tercero por encima y más allá de la propia actividad de los trabajadores en el trabajo. Al igual que los patrones que siempre intentan llamar a los equipos, a los grupos de trabajo, o a los subordinados “socios”, los sindicatos enmascaran su burocracia, combinando la capacidad de movilizar e inspirar con una posición en la jerarquía sindical.

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Trabajadores del correo canadiense en huelga

Dos años antes Miguel fue presidente del local; él sirvió dos mandatos y luego volvió a trabajar en la planta. Durante una acción salvaje en su antiguo lugar de trabajo Miguel estaba atrapado en una posición difícil. Detener el correo suele resultar en despedidos, pero los trabajadores se indignaron. En contra de sus prácticas anteriores (ya le habían despedido una vez a Miguel por incitar una acción laboral varios años antes) Miguel les aconsejó a los trabajadores que volvieran a trabajar. Tenía miedo de que alguien perdiera su trabajo, ya que casi le había pasado a él.

No hay duda de que algunas personas mantienen su militancia mientras son oficiales o dirigentes sindicales. Hay dirigentes obreros valientes y he conocido a bastantes. Miguel seguramente era uno de ellos. Pero, una vez más, no basta que un líder sea valiente y tenga principios. La pregunta importante es ¿por qué Miguel estaba dispuesto a incitar a las acciones sindicales hasta el punto de ser despedido cuando era él quien corría el riesgo, pero aconsejó a los demás a no correr el mismo riesgo? Porque su relación con la lucha y con los trabajadores había cambiado.

Cuando la institución quita la dirección sindical del lugar de trabajo y la ubica en una oficina, destruye la relación entre el líder y los trabajadores; el pronombre cambia de “nosotros” a “usted”. Así los medios de disciplinar la dirección sindical se transforman en destituirles a los líderes y no reelegirlos en elecciones. En efecto, esto quiere decir que cuando te equivocas tu castigo es volver a ser un trabajador normal. El foco de actividad ya no está en el trabajo sino en la oficina del sindicato. Un buen militante que estaría perfectamente dispuesto arriesgarse el cuello en una acción sindical con sus compañeros de trabajo tiene miedo de que los demás tomen ese riesgo. Su instinto es noble; quiere proteger a su gente.

El deseo de no incitar a otros a correr grandes riesgos, incluso si uno mismo podría tomar esos riesgos es una buena calidad en una persona. El problema no es la calidad del liderazgo de la clase obrera sino la relación de ese liderazgo con su base de trabajadores. La clave es construir liderazgo de la clase obrera que puede permanecer en el lugar de trabajo. Esto significa organizar de una manera que no quita a los trabajadores el liderazgo en el lugar de trabajo y organizar sin dirigentes asalariados a tiempo completo. El verdadero liderazgo no es una oficina o un título sino la capacidad de mover a la gente. De esta manera cuando decidimos correr riesgos y asumir una lucha lo hacemos con pleno conocimiento de lo que estamos haciendo sin pedir que otros corran riesgos nosotros mismos no estamos dispuestos a correr.

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Una traducción del articulo ‘On Leadership’ publicado por Recomposition

 

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Piénsalo: Una introducción a los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.) Parte 2

“Piénsalo” es una traducción en español de Think it Over: An Introduction to the IWW, una guía intoductoria de los principios de IWW. Hoy publicamos la segunda y ultima parte del folleto.thinkitover

Primera parte

Folleto escrito por Tim Acott, y traducido por Andrea Velasco.
Publicado por el Local de Miembros Generales de Portland del IWW

 

LA CLASE TRABAJADORA Y LA CLASE DE LOS PATRONES NO TIENEN NADA EN COMÚN

“La clase trabajadora y la clase de los patrones no tienen nada en común” dice el preámbulo de la constitución de los IWW. Esa es la base de nuestras relaciones laborales y nuestra unión.  Miremos esta frase por un momento.

No significa que los trabajadores y los patrones son distintas especies, que no respiran el mismo aire sucio y toman la misma agua, aun si el aire y el agua en un sector de clase trabajadora están un chingo mas sucio que en donde viven los patrones.   Significa que las dos clases, que ante todo, existen, se oponen por su misma naturaleza.

Lo que es bueno para los patrones – la mano de obra barata, controlada, y pasiva, es malo para los trabajadores.  Lo que es bueno para los trabajadores – control sobre el trabajo, condiciones de trabajo, objetivos y métodos, y compensación máxima por nuestro valioso tiempo, significa la muerte para los patrones, y ellos van a luchar contra eso con todas sus fuerzas. No es nada personal; es como un león odia a la gacela; es natural, impersonal, una enemistad económica que no se puede sobrepasar o ignorar.  Es el principio que organiza nuestras vidas, tanto para capitalistas como para trabajadores.

Si el patrón se pone muy amistoso con los trabajadores y trata de ser su compañero, su negocio sufrirá.  Si el trabajador se pone muy amistoso con el patrón, el o ella serán explotados o engañados. Son enemigos naturales en el plano impersonal de la economía.  Ustedes pueden pertenecer a la misma iglesia y hasta tomar en la misma cantina, pero no pueden proteger los intereses del otro por mucho tiempo sin amenazar sus propios intereses.  Esto es bien simple y obvio para cualquier trabajador que presta atención a su vida personal.  Los patrones inteligentes nunca se les olvida esto.  No es esotérico, es pragmático y de sentido común.  Lo que implica para las uniones es muy radical, nos dirige a la raíz de las causas y curas.  Implica la solidaridad entre clases.  Todos los trabajadores tienen el mismo interés y el mismo enemigo de clase.  Implica la democracia en la unión.  Somos parte de ella y solo el poder de los trabajadores puede guiar a la unión de manera segura y confiable.  Los únicos en que podemos confiar somos nosotros mismos, y una unión que no controlemos de manera directa es un real peligro para nuestros intereses.

Implica militancia, porque nos presenta una situación de lucha de clases continua (no es una frase muy fuerte si vemos la destrucción que ha causado) que debe ser ganada para poder terminar.  Debemos luchar con todas nuestras fuerzas para defender nuestros intereses y nuestra seguridad.  Es una guerra, compañeros trabajadores, y sucia, pero es la realidad en que vivimos y solo podemos adelantar si nos organizamos bien y luchamos la buena lucha.

La clase trabajadora y la clase de los patrones no tienen nada en común.  Es la verdad, es obvio, es sentido común, y no podemos ignorarlo.

Por Alexis Buss - Industrial Worker , Septiembre 2005.
Por Alexis Buss – Industrial Worker , Septiembre 2005.

UNA GUÍA SIMPLE SOBRE LA LEY LABORAL

La ley laboral es una rama de estudios que una persona puede estudiar en la universidad para obtener su doctorado y tener una carrera bien lucrativa defendiendo a los trabajadores.  Esa persona puede comprar un carro cada año, vivir en una casa buena y grande, mantener una esposa o un esposo que jamás tendrán que dejar su hogar para ganar dinero, ser miembro de un club social, ponerse ropa bien bonita, y mandar a sus hijos a las mejores universidades.  De hecho, puede tener todo lo mejor.  Claro, no tendrá mucho en común con los trabajadores que defiende día a día, pero ¿que abogado tiene algo en común con un trabajador? Es una profesión especializada, y paga bien.

No me malentienda. Apreciamos a los abogados, especialmente cuando es nuestra vida que esta en juego. Queremos que sean bien inteligentes y que conozcan cada pedacito de la red complicada y enredada que es la ley laboral.

Pero usted y yo no tenemos el tiempo o el dinero para estudiar la ley laboral o ir a la universidad.  Cuesta mucho dinero.  Aun así, si tenemos que entender los hechos mas básicos de la ley laboral y como afecta nuestro trabajo día a día.

Bueno, aquí esta una guía bien simple sobre la ley laboral. La ley laboral fue creada por los patrones y su gobierno y su sistema de cortes para prevenir que usted y yo, los trabajadores, nos unamos y luchemos por nuestro pedazo del pastel, por el temor que tienen que un día podamos agarrar todo el pastel.  Ese es el hecho esencial.  La idea fundamental tras Taft Hartley, Laudnum Griffith, y el resto de las leyes, es que se puede tener una unión si realmente se quiere pero esta unión solo puede luchar por ciertas cosas, enfrentar algunos temas, y debe ponerse pesas sobre los pies y guantes de boxeo y seguir leyes complicadas que en la practica, solo benefician al patrón y a sus amigos en el club social.  Usted tiene que esperar, pero el o ella pueden obtener el servicio de la corte rápidamente. Usted tiene que limitar sus actividades a ciertos parámetros legales, pero el o ella puede hacer prácticamente lo que sea y salirse con la suya.  Sus abogados son mas grandes que los nuestros, siempre, porque cuestan mas.  ¡Usted debería ver los carros que conducen!

¿A caso le sorprende que suceda esto, aquí en la Tierra de la Libertad y la Patria de los Valientes? Espero que no.  Mire, esto no es realmente una democracia, porque las decisiones económicas no se hacen de esa manera, y estas son el fundamento de todas las otras decisiones que se hacen.  El flujo de dinero, productos, bienes y servicios, comida y vivienda, cuidado medico y diversión vacacional, todo eso cae bajo el otro sistema de hacer decisiones.  Usted puede llamarlo capitalismo, o mandato corporativo, o negocio, o lo que quiera, pero realmente no lo puede llamar democracia.  Todos se reirán si dice eso.  Así que la ley no es la ley del pueblo, por el pueblo, y para el pueblo, no importa si su maestro le haya dicho lo contrario.  Disculpe, pero simplemente no es así.

La ley laboral es el producto o la influencia de los intereses de los grandes negocios sobre el gobierno y el sistema de cortes, y significa que usted tiene que vigilar su cabeza y todo lo demás también, y ser bien cuidadoso sobre lo que dice y hace.  Si usted quiere jugar a su manera, simplemente siga dentro del sistema que existe.  Firme sus tarjetas, llame a elecciones, espere.  Habrá veces cuando esta sea la manera mas inteligente de hacer las cosas.  Pero no deje que el patrón defina las reglas del juego y cante las jugadas.

Esta es una pelea de calle, un robo, un asalto frío y calculado, y usted necesita defenderse como pueda.  Vigile su cabeza, y lo demás también, y utilice su creatividad y sobre todo la ayuda de sus compañeros en el trabajo, y toda estrategia y táctica e idea inteligente que pueda tener. Si deja que definan las reglas del juego, simplemente no tendrá opción de ganar. Es así de simple.  Y eso, compañeros, es una guía bien simple sobre la ley laboral.

Aun así, no es el único juego que existe, la única manera de proceder, la única solución a sus problemas comunes. Aprenda un poco mas sobre los IWW.  Piénselo, conviértase en miembro de la unión de su clase y luche por el producto de su labor, a su manera.  No permita que ellos canten las jugadas y hagan las reglas.  Este es nuestro juego.  Nosotros hacemos el trabajo.  Nosotros hacemos los productos y los transportamos.  Nosotros controlamos la economía. Si nosotros nos organizamos de manera democrática para avanzar nuestros intereses, podremos compartir la riqueza de lo que ya producimos, y tener suficiente para todos los que hacen y comparten el trabajo.

NUNCA OLVIDAMOS

“NUNCA OLVIDAMOS” es la frase que cargan muchas de las viejas calcomanías y afiches de los IWW, especialmente los de los años 1920 cuando las cárceles de América todavía sostenían cientos de los arrestados en los años 1910 y 1920 con cargos de sindicalismo criminal, sabotaje y sedición.  Es obvio, un significado de la frase es que nunca abandonaríamos la lucha por la libertad de estos compañeros.  Y nunca los abandonamos.  Nos mantuvimos haciendo todo en nuestro poder por liberar a nuestros hermanos y hermanas, encarcelados en la lucha de clases tan ardiente de esa época.

Pero la frase también tiene otro significado.  Uno que corre profundo y se aplica aun mas hoy en día, cuando la lucha de clases esta comenzando a arder nuevamente. Se trata de lo que el compañero Bruce “Utah” Phillips, un hombre grande y sabio, llama “La Larga Memoria,” y que describe a nuestra arma mas peligrosa, nuestra gran herramienta.

¿Cómo puede ser?  Quizás se trate de ese viejo dicho sobre como la historia o nos informa o nos atrapa.

En estos tiempos a lo viejo le faltan el respeto y lo botan; este comportamiento es desafortunado y una perdida para nosotros.  Las viejas historias se han olvidado, los mayores se les ignora.  Pero no en los IWW, y eso es parte de nuestra fuerza.  Es como una escondida bajo la manga cuando mas se necesita.

¿Que podemos ganar con esta memoria, esta ocupación con el pasado, tan pasada de moda?  Estas historias contienen verdades perennes, ejemplos de cómo en tiempos pasados la clase trabajadora pudo aguantar una lucha mas intensa, problemas mas difíciles, un ataque mas directo.   No podemos copiarnos de estas viejas acciones o tratarlas como planos a seguir al pie de la letra.  Eso seria idiota.  Pero la información al corazón de estas acciones, sobre como los IWW de ayer analizaron los problemas que enfrentaban, y como aplicaron los principios y conocimientos de sus varias luchas y batallas, ese es oro que debemos minar y refinar.

La manera en que estos compañeros ya muertos lo hicieron, en sus vidas diarias, sus procesos mentales y actitudes, su perspectiva del mundo, esto es lo que necesitamos para guiarnos a través del vidrio quebrado y el metal viejo y sucio de nuestro camino por el basurero industrial.

Los tiempos han cambiado y las cosas son distintas, pero lo esencial se mantiene igual.  La lucha de clases continua, mas ardiente por ahora, mas fría por un rato, y después caliente otra vez.  La misma locura todavía guía a nuestros enemigos de clase hacia la destrucción, sin que les importe sus alrededores.  El mismo peligro y la misma malicia todavía nos cazan de día y de noche.  Las mismas reglas se aplican, con distintas palabras y distintas aplicaciones quizás, pero encontramos mas de lo mismo que de lo nuevo y distinto.

La larga memoria, la sabiduría y experiencia acumulada en 92 años de participación activa en la lucha de clases, acumulada con sangre y sufrimiento, los días y años de experiencia de mas de un millón de compañeros trabajadores (la “x” en el numero de nuestras tarjetas significa un millón, así que yo, #x344468, soy el trabajador numero 1344468 en agarrar una tarjeta roja y comprometerme a luchar en la batalla entre el patrón y el trabajador, el capital y la labor).

Ya casi están perdidas, esas historias y esos momentos, esas vidas de luchadores simples y pensadores brillantes del pasado, habladores intensos y organizadores perrones, pero cuando sacamos la tarjeta roja y pagamos nuestra mensualidad, continuamos esa misma lucha, alzamos la misma bandera roja y la acercamos un poco mas hacia “la lucha común que nos espera.”  Nos unimos a una cadena irrompible de luchadores de clase que se estira a través del siglo, a través de las generaciones.  Mi abuelo no fue miembro de los IWW, pero muchos lo fueron.  Buscamos entender sus vidas y sus pensamientos, para saber como tomaron sus decisiones, esperando que estas experiencias nos guíen hacia el futuro y la luz de un nuevo día, en un nuevo mundo de paz y prosperidad, felicidad y compartir.

AYUDE A AVANZAR EL TRABAJO

William "Big Bill" Haywood
William “Big Bill” Haywood

William D. Haywood, también conocido como “Big Bill”, firmaba sus cartas y correspondencias de la siguiente manera: “Ayude a avanzar el trabajo, William D. Haywood.”  El fue uno de los organizadores, fundadores, y el Secretario Tesorero General  de los IWW por muchos años, a través de sus tiempos mas turbulentos, y un gran líder.  Esa frase dice mucho sobre su método de liderazgo, y la unión de su tiempo.

Ayude a avanzar el trabajo.  Nos unimos, ayer y hoy, para trabajar, para cumplir una tarea, por nosotros y por nuestros prójimos, por nuestra clase y por generaciones a futuro.  Esa tarea, deletreada en el preámbulo, es la Abolición del Sistema de Sueldo.  Construir una nueva sociedad dentro del marco de la vieja.  Terminar, de una vez por todas, la tiranía del dinero, del patrón sobre el trabajador.

Es una labor grande.  Demasiado grande para ser cumplida por un héroe o un pequeño grupo de héroes, no importa cuan de grandes sean.  Ayude a avanzar el trabajo.  Es una gran labor que va a tomar el tiempo que se tome, las batallas, horas de trabajo voluntario, y pensamiento que se tome.  Las tareas, pequeñas o grandes, que se cumplan.  Las horas de viaje, de publicar un boletín tras el otro a tiempo, año tras año, cuantas juntas y discusiones, votos impresos y mandados y contados, estampillas de mensualidades vendidas y pegadas a cuantas libretitas rojas sean, dinero contado y contraloreado.

No todo es divertido, la mayoría no lo es.  Es tedioso y similar a un negocio.  Es trabajo duro hecho mas fácil por la colaboración entre varias personas, compartiendo horas, tomando pequeños pasitos.  A veces, simplemente manteniéndose a flote. A veces, ni eso.  Algunos saltos y brincos.

“Todo miembro y organizador,” “todos somos lideres,” “si cada uno de los IWW puede incorporar a un nuevo IWW una vez por semana tendremos un Estado Común en pocos años.” Ayude a avanzar el trabajo.

El trabajo: Educación, Organización, Emancipación. Así se llaman las tres estrellas del emblema de los IWW, impreso en cada libro de mensualidad y botón.  Educación, tanto para uno como para los compañeros trabajadores.  Organización, tanto para uno como para los compañeros trabajadores.   Emancipación de una clase en lucha, en guerra, y de la tierra que nos alimenta y mantiene a todos.

¿No desea unirse a nuestra lucha? ¿Ayudar a avanzar el trabajo? ¿Existe otra opción?

logo del IWW

Piénsalo: Una introducción a los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.) Parte 1

“Piénsalo” es una traducción de Think it Over: An Introduction to the IWW, una guía intoductoria de los Trabajadores Industriales del Mundo. Publicaremos el folleto en dos partes: la primera hoy, y la segunda en la semana que viene.pi_nsalo-_una_introducci_n_a_los_trabajadores_industriales_del_mundo-1.300x0

Folleto escrito por Tim Acott, y traducido por Andrea Velasco.
Publicado por el Local de Miembros Generales de Portland del IWW.

 

SOLIDARIDAD

Los trabajadores tenemos una sola opción en la economía de hoy. Necesitamos resistir, con todas nuestras fuerzas, al programa de las grandes empresas que buscan profundizar la pobreza de los trabajadores.

Por la primera vez en la historia moderna, las ganancias crecen mientras los sueldos y los beneficios bajan.  En el pasado, las ganancias y los sueldos se relacionaban, aun cuando eran desiguales.  Hoy en día el juego ha cambiado.  Una ola de pobreza nos espera si no nos levantamos en contra de ella.  Las condiciones de trabajo que vemos hoy en Asia y Centroamérica indican el futuro de nuestros propios trabajos en las “Democracias Occidentales.”

La única esperanza que tenemos para detener esta ola de miseria es la herramienta de la solidaridad. Cada trabajador debe levantarse junto a otros trabajadores, no importa donde sea que vivan o de donde vengan, no importa si son hombres o mujeres, jóvenes o mayores, debemos levantarnos juntos.

La perdida de un trabajador es la perdida de todos, y la victoria de una parte de la clase obrera es la victoria de todos.

Debemos levantarnos juntos.  Debemos rechazar la compra de productos hechos por trabajadores vendidos, debemos rechazar el trabajo cuando hay huelga. Debemos extender nuestras manos a través de las fronteras y los océanos.  Debemos apoyar la lucha de cada trabajador como si fuera la nuestra, porque lo es.

Juntos podemos ganar.  Juntos podemos hacer que este sea un mundo mejor para vivir, para criar a nuestros hijos, para pasar nuestra vejez.

TODO TRABAJADOR NECESITA UNA UNIÓN

En los últimos años la membresía en los sindicatos ha decaído.  Esto no es sorprendente, dada la burocracia del movimiento sindical y el gran numero de vendidos; la mayoría de los trabajadores de hoy no tienen mucha fe en los sindicatos.

No obstante, existe la necesidad de tener una organización de clase obrera que defienda los intereses de los trabajadores.  Esa es la unión.  La necesitamos. Nadie mas se levantará por nosotros.   Los partidos políticos nos cortejan por nuestros votos y donaciones, pero solo el dinero habla, y por ahora, son los patrones los que tienen el dinero.  Ellos le dan el tono a la política. Nuestra única opción es la unión.

organizefishNecesitamos construir estas uniones bien.  Necesitamos construirlas de una manera que las podamos controlar, para que podamos confiar en ellas, para que sirvan nuestras necesidades, y no las necesidades de patrones y burócratas y politiqueros.  Eso significa construir una unión democrática.   Significa tener oficiales elegidos y sujetos a revocatoria, que tengan que reportarse directamente a los trabajadores.   Significa que todas las decisiones importantes son hechas directamente por la membresía.  Significa que cualquier empleo o acción o huelga es controlada y negociada por los trabajadores en sus lugares de trabajo.  Significa informes claros sobre todo asunto de finanzas y el control de los trabajadores sobre los fondos de la unión.

Significa hacer las cosas de una manera distinta a la de los sindicatos.  Significa hacer las cosas de la manera que las hacemos en los Trabajadores Industriales del Mundo (I.W.W.).

DEMOCRACIA EN LA UNIÓN

Los sindicatos de la mayoría de trabajadores hoy en día, si es que son miembros de algún sindicato, son unas de las organizaciones mas anti-democráticas del mundo.  Los oficiales son apuntados, no elegidos.  Los contratos son negociados en secreto y presentados a los trabajadores para que los aprueben.  Los sindicatos locales reciben ordenes de los sindicatos internacionales. Los gerentes de los sindicatos están en sus plazos por vida, sin necesidad de regresar al lugar de trabajo, si es que alguna vez trabajaron en él.

¿Es sorprendente que la membresía en los sindicatos ha bajado y que la confianza de los trabajadores en sus lideres no existe? ¿Es sorprendente que estamos perdiendo las victorias de las luchas del pasado? ¿Es sorprendente que el trabajador vendido y el contrato, el burócrata ladrón y rico del sindicato, son lo que se relaciona con el movimiento laboral de hoy en día, mientras que el trabajador que es luchador social es visto como un concepto del pasado?

Para poder defendernos y a nuestras familias necesitamos juntarnos y crear una unión.  Necesitamos combinar nuestra fuerza para enfrentar a los ricos y sus gobiernos.  Necesitamos una unión, pero la unión necesita ser una unión democrática.  ¿De que otra manera podremos defender nuestras necesidades y no las de nuestros patrones?  De que otra manera podremos controlar nuestras luchas, escoger nuestras metas y los temas que nos interesan.  Necesitamos uniones democráticas, controladas por los trabajadores; una democracia directa y de trabajadores que luche nuestras luchas.   Ningún sindicato burócrata se ha levantado con los trabajadores, y ninguno lo hará.  Necesitamos levantarnos nosotros mismos, juntos, en una unión democrática.  Si no podemos controlar nuestra unión y su liderazgo, entonces no podemos confiar en ellos.  Es así de simple.

LA ACCIÓN DIRECTA

La acción directa se define como el uso de cualquier herramienta, táctica o estrategia que uno mismo pueda controlar.  Significa utilizar tácticas que resuelvan los problemas de una manera directa.  Es directa, simple, y puede confiar en ella.  Es exitosa o falla, dependiendo de lo buena que sea su idea, la fuerza con la que la aplique, y lo apropiada que sea la situación.

Votar por candidatos que prometen resolver sus problemas por usted no es una acción directa. Ir a la huelga, trabajar lento, parar de trabajar, estas son acciones directas.   Protestar de manera simbólica con el propósito de obtener la atención de los medios, con la esperanza de que esto cree apoyo y simpatía por su causa, esto no es acción directa, no importa cuales sean sus tácticas de protesta.  Hacer huelga junto a distintos trabajadores, de otros lugares de trabajo, de otra nación, estas son acciones directas.

Toma solo un breve vistazo a la historia para entender que lo que nos dan nos lo pueden quitar.  Los únicos éxitos que podemos esperar mantener son los que tomamos y defendemos con nuestras propias manos y corazones.  Esas migajas que nos lanzan de vez en cuando los ricos y sus gobiernos siempre nos las quitan.

folletos del IWWEl gobierno sirve los intereses de las clases en el poder, y siempre lo hará. En el futuro, podemos esperar obtener lo mismo que ya nos han dado: unos restos de vez en cuando, para confundirnos y debilitar nuestro compromiso; pero sobre todo, debemos esperar una patada y el sonido de rejas cerrándose.  La acción directa, junto con la solidaridad, igualan al éxito.

Las únicas tácticas de lucha y defensa en que podemos confiar son las que nosotros, el pueblo trabajador, controlamos.  La acción directa obtiene los frutos.  Para defendernos necesitamos levantarnos nosotros mismos.

WOBBLE ES UN VERBO

El valor esencial de la unión se encuentra en lo que puede hacer. Lo que puede hacer para usted y los suyos y los de su clase.  Lo que usted puede hacer con ella. Como la puede utilizar para lo que necesita hacer.  Hacer es un verbo. Es de acción que estamos hablando.

Cuando nos unimos en el trabajo para resolver nuestros problemas comunes utilizando la fuerza compartida de nuestra acción común, estamos haciendo algo.  No estamos hablando de ello, aun cuando es importante hablar, y no estamos leyendo o pensando sobre ello, no estamos buscando hacer publicidad o un espectáculo, aun si estas cosas son importantes en su debido tiempo.  Estamos actuando. Haciendo. Somos sujetos, para ponerlo en términos gramáticos, y el problema es nuestro objeto, sobre el cual juntos actuamos para cambiar.   Esa es acción. Un verbo.

En los trabajos de construcción el verbo “to wobble” (tambalear) es utilizado para describir una acción de grupo que busca resolver un problema en el trabajo, un problema con el patrón, como tienden ser los problemas de trabajo.  Hacer que el trabajo wobble es salir, trabajar lento, ir juntos a discutir con el patrón sobre las horas de trabajo, unirse para resolver los problemas de manera directa.  De eso es lo que se trata.

Ocurre todo el tiempo, en todas partes.  Es una parte necesaria de la vida diaria en el trabajo.  Usted también lo puede hacer.  Usted y sus compañeros trabajadores, en su trabajo, también pueden tambalear la situación para mejorarla.  Eso es control en el trabajo, y eso es lo que debemos establecer y proteger, por nuestra seguridad y salud, para asegurar una buena compensación por nuestro valioso tiempo, por divertirnos y ganar y descansar del aburrimiento y la soledad que domina nuestras vidas en el mundo moderno del trabajo.

La clave para wobble bien es la unión.  Esa pequeña unión significa cooperación y esfuerzo coordinado entre compañeros, gente con las mismas necesidades y circunstancias; por ejemplo, la gente con que trabajo todos los días.  Solos somos débiles y poco efectivos.   Juntos nuestro poder es increíble.  Solo tenemos que organizar y manejar este poder, por el beneficio común, para hacer de este mundo un lugar mejor.  Juntos podemos ganar. Solo tenemos que hacerlo. Actuemos ahora.

logo del IWW

 

Hablando con jefes: ¡Mantente en el guion!

Sr. Avaricia

Escrito por: Nate Hawthorne

Traducido por: O. Portal

Como clase no tenemos nada en común con ellos pero en ocasiones necesitamos hablar con nuestros jefes. Por ejemplo, cuando deseamos confrontar a nuestros jefes necesitamos hablar con ellos. Muchos jefes parecen tener una habilidad innata para cambiar las fichas del tablero en contra nuestra y muchos trabajadores tienen el hábito de dejarles hacerlo. Pasamos tanto tiempo siguiendo sus órdenes y ellos dándonoslas que, cuando les plantamos cara, puede ser tan confuso para ellos como los es para nosotros mismos. Eso puede facilitar que el superior tome control de la conversación.Mohawk Valley

Para mantener el control de la conversación necesitamos saber lo que queremos conseguir. No podemos llegar a nuestro camino sino sabemos cuál es ese camino. En otras palabras si no tenemos un acertado plan entonces las cosas nunca saldrán como deseamos.

Tomemos, por ejemplo, que queremos confrontar a nuestro jefe sobre la decisión de mantener a un empleado trabajando hasta más tarde de lo previsto. Algunas de las respuestas que podemos recibir de su parte son: justificar la decisión (“teníamos más trabajo, alguien tenía que hacerlo”), resaltar algún otro asunto (“bueno, parece que no tienen uniformes”), tratar de hacerte sentir culpable de alguna manera (“¿hace esto después de que conseguí esa magnífica cafetera para su tiempo libre?”), desviarte a otro sitio o persona (“deberías hablar de esto en nuestra próxima reunión de equipo” o “deberías dirigirte al departamento de recursos humanos”), e incluso cuestionar tu derecho a opinar sobre el tema (“este es un tema privado entre mí y esa persona, no tiene nada que ver con usted.”) Hay otras posibles respuestas. La cuestión es que deberías prever las diferentes formas en las que el jefe podría responder y saber cómo reaccionar en cada caso.

Insomnia Cookies carta de demandas

El objetivo de contestar a la respuesta del jefe es el de volver a debatir el problema y la solución. No te desvíes. No discutas. Como mucho, reconoce algunos puntos, (“apreciamos la nueva cafetera”, “ya intentamos hablar con recursos humanos”), no dejes que cambie la dirección de la conversación como él quiera. Plantea el problema y objetivo nuevamente. “Nos hace trabajar más de lo esperado y eso nos causa problemas. ¿Podría no repetirlo?” Si intenta cambiar de tema, y de seguro lo intentará, simplemente di “esto no se trata de eso, estamos aquí para hablar del problema de trabajar más de lo previsto.” Entonces trae de vuelta el problema y lo que quieres.

El punto más importante es que nuestro problema y nuestra demanda no se discutan. No nos dejaremos convencer de que un problema en el trabajo es algo sin importancia y tampoco que nuestra demanda sea menospreciada. Estamos dejando claro que el problema es serio y estamos presentando una demanda para arreglarlo. Si es necesario, solo di “no estamos aquí para debatir con usted o para discutir otros temas. Queremos saber si dejará o no de extender las horas de los empleados o no. Eso es todo lo que queremos hablar. ¿Sí o no?”Trabajadores de Campanias Unidos - Portland IWW

Mantente en el guion y podrás cambiar el tablero contra del jefe.

 

logo del IWW

¿Qué hace el IWW?

Escrito por: Nate Hawthorne

Traducido por: O. PortalMobile Rail piquete

 

Se llega a ser miembro de el IWW de dos maneras. Algunas personas se afilian por la ideología y otras a causa de la actividad sindical. En las mismas líneas, el IWW realiza dos tareas principales. Primero, ayuda a trabajadores a organizarse para resolver problemas que tengan en el trabajo. Segundo, transforma a las personas. El IWW mejora las condiciones de trabajo y necesariamente radicaliza a sus simpatizantes mediante la acción colectiva y el debate. Gracias a ello los miembros ganan habilidades prácticas y confianza para realizar su tarea. Otra forma de llamar a este par de principios es: construcción de poder industrial y construcción de organizadores.

Necesitamos espacio para estos dos principios. Nuestra organización debe radicalizar a los trabajadores y también debe conseguir que personas que se sientan radicales sean más efectivos en su lucha contra los jefes y los capitalistas.IU 460 NYC IWW

En la práctica estos principios están grandemente relacionados. Por ejemplo, la campaña de los almacenes de comida en Nueva York fue puesta en marcha gracias al duro trabajo y la dedicación de un puñado de miembros del IWW. El peso de mantener y desarrollar la unión cae sobre los hombres de un pequeño porcentaje de miembros. En este aspecto opino somos parecidos a la mayoría de uniones. Construimos poder industrial mediante organizadores. Estos principios trabajan juntos.

Si bien es cierto que estos principios se sobreponen, a veces puede resultar beneficioso pensar en ellos de manera individual. Esto nos da dos formas diferentes para evaluar éxitos y establecer prioridades. Digamos que logramos conseguir estupendos contratos para 100 persones en una tienda pero no conseguimos despertar conciencia de clase en ningún miembro de esa tienda. Ahora tomemos por ejemplo que perdemos en otra campaña pero cinco personas que ya eran miembros del IWW se convierten en mejores organizadores y otros cinco nuevos se suman a la unión. La primera situación es más atractiva en caso de que nuestra prioridad sea poder industrial. La segunda resulta mejor si nuestra prioridad es desarrollar organizadores.

trabajadores de freshii

Personalmente pienso que si alguien se preocupa solamente por un principio o el otro entonces el IWW puede ser el grupo equivocado para ellos, dependiendo en que industria en la que trabajen y que papel quieran desempeñar. Si alguien quiere organizar y solamente se centra en crear poder industrial, en la mayoría de los casos otras uniones logran un mejor trabajo en esa tarea. Si algún miembro quiere organizarse de forma en la cual todo esté destinado a desarrollar conciencia de clase, creo que existen grupos que lo hacen mejor que nosotros. El IWW, sin embargo, es una de las pocas uniones que lograr un balance en los dos aspectos.

Es cierto que estos dos principios son importantes, mi opinión personal es que en estos momentos el IWW debe priorizar en el desarrollo de organizadores. Esto no significa negar la importancia que significa el poder industrial ya que solo podemos desarrollar organizadores apuntando a la creación de poder industrial. Pero la realidad es que el IWW depende demasiado en miembros que se unieron con valores y habilidades ya desarrolladas. Necesitamos mejorar en la creación de organizadores, incrementar sus habilidades con el tiempo y mantenerlos. Esto es clave para construir el Gran Sindicato y finalmente eliminar el sistema de salarios.

 

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La huelga como herramienta de lucha

Folleto publicado por: La Sociedad de Resistencia Oficios Varios Capital, adherida a La Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.)FORA bandera

La huelga es la interrupción colectiva de la actividad productora por parte de los trabajadores y es la herramienta que tenemos para ejercerle presión a los patrones con el fin de exigir nuestras demandas y de conquistar nuestras reivindicaciones. Sin embargo, los medios de comunicación masivos influencian a la gran mayoría de la población para que se identifiquen con los intereses patronales y no con los intereses económicos de los trabajadores, logrando así que la huelga sea reprobada y deslegitimizada públicamente.

Y por si esto no fuera poco, el modelo sindical que tenemos en Argentina no colabora bajo ningún concepto para que los trabajadores participemos y seamos protagonistas de las huelgas que se realizan, sino que siguen alimentando el discurso burgués de los políticos y empresarios para que la sociedad rechace estos métodos de acción.

 

El significado de la huelga en la sociedad actual

Para conseguir que la huelga sea mal vista y se distorsione su concepto, los medios de comunicación utilizan distintas estrategias. Por un lado, ya no la llaman “huelga”, sino ”paro” dándole una connotación menos confrontadora y enfocada simplemente en “no concurrir al trabajo”, evitando cualquier intento de que la medida de fuerza sea un punto de encuentro, debate y decisión de los trabajadores que ejercen dicha acción. Por otro lado, construyen una legitimación social del trabajador que boicotea la huelga (que desde siempre hemos llamado “carnero”), que quiere ejercer su derecho a trabajar a costa de la lucha colectiva, y que obviamente disfrutará de las conquistas obtenidas sin haber arriesgado nada.

Exponiendo las dificultades que tuvo para cumplir con su horario laboral, los medios masivos lo muestran como el ciudadano ejemplar que todos debemos ser. De esta manera se fomenta la traición, el individualismo y el beneficio propio, eternos ideales de las clases poderosas, y contrarios a los ideales de solidaridad y emancipación social que nosotros buscamos construir entre los explotados. Y por último construyen la imagen del trabajador que realiza una huelga como alguien que no tiene ganas de trabajar sin ningún tipo de fundamento, cuando en realidad, razones nos sobran para detener cualquier actividad del sistema productivo y mercantil. Toda esta maquinaria de los medios de comunicación influyen directamente en el trabajador para que no solo no luche por sus intereses e incluso se posicione en contra de ello, sino también para que no tenga noción del potencial que puede llegar a conseguir si se organiza con sus compañeros de trabajo. La propaganda masiva en contra de los huelguistas y de toda medida de acción directa de los trabajadores, favorece también a que éstos dejen su voluntad y decisión en dirigentes sindicales que ostentan la representación gremial, negociando en nombre de todos y apropiándose de las herramientas de los trabajadores, dándole una legitimidad social al modelo sindical imperante.

 

El uso Político de la huelgaFORA sala

Los trabajadores padecemos un modelo sindical autoritario y vertical donde la decisión de convocar a huelga es propiedad de las distintas dirigencias sindicales. Esta decisión la llevan a cabo cuando lo creen conveniente de acuerdo a sus intereses y cuyos reclamos siempre son insuficientes para encauzar nuestras verdaderas necesidades. Los sindicatos a veces pueden consultar o pueden aceptar cierta participación limitada de los trabajadores, sobretodo cuando hay mucha presión desde los lugares de trabajo, pero nunca es decisiva, ya que por la estructura vertical y el principio de representación, la dirigencia tiene la última palabra. A los trabajadores nos organizaron de tal manera que los sindicatos funcionan sin nuestra participación, debemos acatar cualquier medida o decisión que tomen los que nos representan por ley. Esta representación está hecha a imagen y semejanza del sistema político demócrata, siendo el sindicato con más afiliados el que representa a todos los trabajadores, estén afiliados o no a ese sindicato mayoritario; y la organización interna del sindicato, en la gran mayoría de los casos, escapa a la decisión de los trabajadores, incluso de los que están afiliados.

Como consecuencia de esto, en lugar de entenderse por el concepto que describimos al principio, la huelga pasa a ser una facultad especial otorgada por el Estado a un sindicato en particular. Esta forma de organización vertical naturaliza que sean los dirigentes sindicales los que tienen la decisión exclusiva de convocar a huelga y de negociar todo lo referido a aumentos de sueldo y condiciones laborales, logrando que esta herramienta deje de ser utilizada por los trabajadores y pase a ser potestad de los sindicalistas profesionales. Sin ir más lejos, naturalizada esta situación, la huelga es utilizada como amenaza y como medida de presión de los sindicalistas para obtener beneficios políticos, ya sean personales o para alguna oposición partidaria, ya que no necesitan tener aprobación de los trabajadores que representan. A raíz de todo esto, ambas partes dirigenciales obtienen un beneficio mutuo, ya que no sirve solo para que los sindicalistas reafirmen su poder, sino también para que los empresarios puedan mantener la estructura actual de explotación. Prefieren conformarnos con aumentos de sueldo migaja o con algún cambio en el convenio colectivo, antes que arriesgarse a que los trabajadores descreamos de los dirigentes sindicales y nos agrupemos por voluntad propia construyendo Organizaciones horizontales que no puedan controlar.

 

El Estado y la huelgaFORA petroleros

En todo esto el Estado cumple con dos funciones muy especificas. Por un lado es un aparato de conciliación de clases para reproducir el sistema de desigualdad imperante, y por otro lado hace las veces de patrón de una empresa. En tanto conciliador o árbitro se arroga la potestad de ser mediador y juez de las negociaciones laborales aparentando ser neutral cuando en realidad sólo beneficia a los poderes establecidos. Es el creador, defensor, garante, productor y reproductor de este modelo sindical para asegurarse el control sobre los trabajadores, impidiendo la negociación directa de éstos con los patrones, y consiguiendo que las relaciones de capital­/trabajo no escapen de su órbita y de sus parámetros. En tanto patrón, el Estado es un aparato burocrático con empleados que funciona como una empresa normal, donde la variable de ajuste son los sueldos y las condiciones laborales. En este sentido el Estado contrata y despide personal precarizado y en negro, como cualquier empresa y hasta otorga la posibilidad legal de la representación sindical, lo que resulta curioso ya que nunca se auto­designa como patrón y a los trabajadores no se los llama públicamente empleados del Estado, sino administrativos públicos. Esto es importante remarcarlo dado que se lo muestra como un ente neutral que busca el beneficio común, cuando en realidad, por sus intereses económicos provenientes de su condición empresarial, es imposible que sea neutral, sino un enemigo más de los trabajadores.

 

Nuestra ideas y accionesFORA primero de mayo

Nuestra organización está adherida a la F.O.R.A., que en su primer congreso en 1901 declaró: “La Federación Obrera Argentina reconociendo que la huelga general debe ser la base suprema de la lucha económica entre el Capital y el Trabajo, afirma la necesidad de propagar entre los trabajadores la idea que la abstención general de trabajo es el desafío a la burguesía imperante, cuando se demuestre la oportunidad de promoverla con posibilidades de éxito”. Esta afirmación, que con respecto a la noción actual es bastante original, está relacionada con el génesis del concepto de huelga, dándole un significado más activo y dirigido a la conciencia y al accionar de los trabajadores. Está estrechamente relacionada con una voluntad de acción llevada adelante por los mismos trabajadores sin esperar decisiones de dirigentes o Partidos Políticos. En nuestro sistema federalista, la decisión de ir a las huelgas o no, es potestad de las asambleas de trabajadores, que es el espacio de decisión colectiva donde todos se solidarizan entre sí, participan, debaten y aprenden a hacerse cargo de resolver su situación de forma conjunta. En los lugares de trabajo donde la asamblea decide, los delegados cumplen la función inversa que en el sistema centralista y vertical que describimos anteriormente, ya que estos deben ser voceros de lo que se decide en las asambleas para que los trabajadores no pierdan la capacidad de decisión sobre el conflicto en cuestión. La huelga, como medida de acción directa, debe ser el fruto de una organización previa, asamblearia y federativa de los trabajadores, siendo necesario mantenerla viva para contrarrestar cualquier avance de las patronales en los períodos de baja conflictividad y evitar futuras represalias.

Ahora bien, en la actualidad, en un sistema regido por un modelo sindical que no tiene relación con nuestro sistema federativo, y donde la libertad de asociación gremial es cercenada por el Estado, se nos presenta un problema en particular cuando alguno de los sindicatos existentes convoca a una huelga general a partir de los intereses antes mencionados. ¿Sirve realmente incluir un reclamo propio en este tipo de huelgas, en un lugar acotado dentro de todas las reivindicaciones que circulan, y que seguramente sea la de los sindicatos más poderosos la que más se escuche? Eso es relativo y dependerá del peso especifico de la Organización en la sociedad y la fuerza que tengan los trabajadores para hacerse oír en su lugar de trabajo. Lo que sí tenemos claro es que las huelgas, ademas de detener el proceso productivo o mercantil, abre espacios de debate, participación y decisión entre los trabajadores. Es tarea nuestra como activistas aprovechar cualquier instancia posible para hacer difusión de nuestras ideas, generar debate, decisión y conciencia solidaria entre nuestros hermanos de explotación. Es necesario aprovechar el momento para denunciar el papel de la dirigencia sindical, que convoca a huelga cuando les conviene, y denunciar la verdadera situación de los trabajadores, que muchas veces pasa desapercibida por el enfrentamiento entre los sectores de la burguesía. En concordancia con esto, manifestamos nuestra solidaridad con los trabajadores que en asambleas hayan decidido adherir a la huelga en cuestión, pero haciendo notar también que hay un problema de fondo que subyace, y es que la iniciativa de la huelga fue de la dirigencia sindical, y no de los trabajadores. La discusión no debería pasar por la disyuntiva entre acoplarse o no a una huelga, que igualmente se va a realizar por los medios verticales que se utilizaron para organizarla, sino en contrarrestar los motivos por los cuales no se realizan huelgas generales por fuera de estas estructuras sindicales; y buscando siempre que la huelga sea el resultado de una construcción colectiva, surgida de las necesidades de los trabajadores, y no de la conveniencia de los patrones del Sindicato.

Solo así, por medio de la solidaridad y la acción directa, podremos lograr que la política deje de robarnos la huelga y que la emancipación de los trabajadores sea obra de los trabajadores mismos.

 

FORA rojo y negro