Trabajadores Mexicanos del Campo

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Por FW x379809

Durante varias décadas los trabajadores del campo han sido sujetos de abuso por parte de sus empleadores. Esto en las fronteras de Estados Unidos y México donde se pueden ver a familias enteras trabajando en los campos del Estado de Washington y otras más viajando miles de kilómetros a Baja California. Pero hace poco trabajadores, principalmente indígenas mexicanos, de Guerrero y Oaxaca comenzaron a levantarse ante la explotación de sus jefes. Durante la primavera familias de San Quintin, Baja California, se rebelaron en contra del monopolio en el mercado de la fresa Driscoll o Sakuma Brothers (que también se vende bajo la marca Driscoll en la granja de Washington) por los salarios y condiciones precarias; así como recolectores de bayas también de Washigton que se unieron a la causa, y se declararon en huelga.

Sin embargo la explotación laboral e infantil sigue, Sakuma Brothers admitió su culpa y acordó pagar a los trabajadores $850,000: dinero que a la fecha todavía no se ha entregado ni tampoco se han mejorado las condiciones de trabajo. Por lo contrario los trabajadores han recibido por parte de los productores a través de guardias de seguridad represalias, amenazándolos e intimidando en separarlos de sus familias o bien con su deportación.

Diversas organizaciones sociales en ciudades como Seattle, Washington, Sacramento, Oakland y Fresno, California, Detroit Michigan y Kansas City Missouri y el Distrito de Columbia, se han unido en apoyo a los trabajadores tales como el Sindicato de Trabajadores Agrícolas, Alianza de Organizaciones por la Justicia Social en México y Familias Unidas por la Justicia en el Estado de Washigton.

IWW Bellingham realizaron desde la primavera boicots y piquetes informativos para invitar a la ciudadanía a que no compren la marca de la explotación en algunos centros comerciales como Cost-Co, Walmart y Whole Foods.

Mientras tanto los trabajadores realizaron paros en sus lugares de trabajo durante el verano e incluso lograron organizar a más trabajadores de otras granjas. El boicot continuó creciendo con las manifestaciones celebradas en 10 grandes ciudades de Estados Unidos en el mes de agosto y octubre. Los sindicatos -Familias Unidas y Allianza -y su representantes se reunieron en la frontera entre Estados Unidos y México como una demostración de la solidaridad internacional.

La propuesta de Bellingham wobblies en el IWW de apoyar a los trabajadores del campo se aprobó en la Convención general. El Gran Sindicato, Familias Unidas por la Justicia en el Estado de Washigton y Allianza de Organizaciones por la Justicia Social en México comprometieron a apoyar a los trabajadores y promocionan la petición de no comprar bayas de las grandes compañías explotadoras y en su lugar apoyar a los productores de locales.

Escribir correos y llamar por teléfono en apoyo de Familias Unidas por la Justicia.

– Sakuma Bros. 17400 Cook Rd. Burlington, WA 98233 info@sakumabros.com 1-360-757-6611
– Driscoll’s Attn: Consumers Relations Dept. PO box 50045, Watsonville,CA 95077-5045
– Whole Foods Market, Inc., 550 Bowie St. Austin, TX 78703-4644 1-512-477-4455

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Trabajo Invisible: Retos de las Mujeres en la Economía de Servicios

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Por: Lydia Alpural-Sullivan

Traducido por: X378240 y X363823 (Chicago, IL, EEUU)

En el cambiado panorama económico de la economía global del siglo 21, no existe ni una teoría ni un sistema bien desarrollado para cuantificar el valor del trabajo fuera del campo de la producción de bienes materiales. La tarea de cuantificar el valor del trabajo como un bien en sí es compleja y abstracta.  El resultado de este problema es que, cuando un empleador quiere determinar el valor de las habilidades de un/a trabajador/a para fijar el pago un empleador tiende a usar subjetivos puntos de referencia definidos por la tradición y particularmente la división sexual del trabajo en el caso de las mujeres.

El tipo de trabajo disponible a las mujeres (no debe confundirse con el trabajo que las mujeres escojan, como a la clase capitalista le gusta verlo) sin duda es influenciado por la desigualdad de pago. En 2013 los datos de La Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU (OEL) indica que la gran mayoría de los trabajos de más bajo salario está en el sector de servicios, particularmente en las ocupaciones alimentarias y al detalle—industrias ocupados en gran parte por trabajadoras femeninas.  Es más, las mujeres no están solo sobre-representadas en los trabajos de bajo salario; también tienen los salarios más bajos entre esa sección de trabajadorxs.

El trabajo doméstico que las mujeres hacen en la casa y en la comunidad también es un trabajo tradicionalmente no pagado. Es razonable imaginar que hoy los patrones simplemente esperen las mismas habilidades y trabajos de las mujeres, y así normalizan la idea de que esas formas particulares de trabajo femenino deban ser proveído sin costo adicional. En su libro escrito en 1983, El corazón dirigido, Arlie Hochschild acuño la buena frase “trabajo emocional”, definida como lo que “requiere que una persona provoque o reprimir sentimientos para mantener el semblante exterior que produce el estado de ánimo apropiado de los demás.”  Mujeres trabajadoras están particularmente susceptible de realizar labor emocional por los trabajos disponibles a ellas y, además, porque son socializadas sin piedad a cargar el peso de ser agradables y amistosas. Ciertas sectas del Mormonismo adoptaron el dicho para sus mujeres jovenes—”Siga amable”, como un aviso que la amabilidad pasiva es el deber de su sexo.

Entonces, ¿Qué es la conexión precisa entre mujeres con trabajos que reflejan la división sexual del trabajo y la divergencia salarial? Tradiciones culturales derivadas de una historia escrita por la voz del patriarcado parecen sugerir que el trabajo femenino sea simplemente más inútil. Ciertas tareas, asignadas históricamente al ámbito de mujeres, se han transformado en empleos “humillantes” (en vez de “honoríficos”)—o en otras palabras, empleos que nunca fueron celebrados, agradecidos, respetados y que nunca serán respetadoes en proporción a su uso y valor para la sociedad.

Para encontrar vieja prueba de milenios de una divergencia de género en valor, se puede empezar en Levítico 27, versos 3-7, que contiene una tarifa donde se describe el valor de esclavas. El valor promedio de una esclava era aproximadamente 63 por ciento menos del valor de un esclavo. Qué interesante, la diferencia salarial promedia de una trabajadora entre 1950 y 1990 estuvo 62.5 por ciento del salario de hombres. Hasta casi el siglo 21 parece que el pago de mujeres se ha quedado en general asombrosamente atrás. Es posible que el patriarcado inherente de estos sistemas de creencias sea el vehículo a través de los siglos que causa una diferencia de valor en general.

Para ver como el trabajo emocional es ignorado en el lugar del trabajo, solo hay que imaginar qué tarea parece más agotosa—una trabajadora de jardín de niñxs cuidando a 20 niñxs o un técnico arreglando un carro.  Hay que incluir en la consideración que el técnico gana casi doble lo que gana la cuidadora—y él es masculino y ella femenina. Alternativamente, unas industrias dominadas por hombres (como la informática) contratan a “madres de oficina”—mujeres empleadas para que las oficinas funcionen sin problemas, usando sus habilidades interpersonales. Estas mujeres no reciben sueldos por sus contribuciones interpersonales a la empresa a pesar de que cargan un peso emocional y psicológico significativo en el lugar de trabajo.

Obviamente, cerrando la divergencia salarial tiene implicaciones profundas para la clase trabajadora.  Lo que podemos hacer como trabajadorxs para ayudar a solucionar esto es primero reconocer el trabajo que hacemos y entender los problemas particulares que trabajadoras tiene en los trabajos de servicios. También tenemos que hacer un esfuerzo para considerar nuestrxs compañerxs trabajadorxs así. Y quizás lo más importante es que tenemos que unirnos voluntariamente y hablar cuando vemos que los patrones se están aprovechando de esta condición.  La herramienta favorita de la clase capitalista es dividir a lxs trabajadorxs—por el pago, por la raza, por el género—para tentarnos a creer que unos trabajos, unas habilidades, unxs trabajadorxs son más importantes que otrxs y que tienen más valor. Tolerar una divergencia salarial de género es asistir a la clase patronal hacia esa finalidad.  a única solución es ser una persona defensora de cualquier trabajador/a que no recibe pago suficiente para cada pedazo de trabajo que hacen, sea trabajo visible o no.

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Publicado en “The Industrial Worker”, marzo 2014

logo del IWW

Puta y criada

strikeEscrito por: Madeira Darling

Quiero hablar del trabajo feminizado. Quiero hablar del trabajo sexual y del trabajo doméstico. Quiero hablar de la carácter interrelacionado de estos dos tipos de trabajo que están íntimamente conectados con las mujeres y con el hogar.

Quiero hablar de la forma en que se tratan estos tipos de trabajo. Quiero hablar de qué tan frecuentemente la gente niega que las trabajadoras sexuales y domésticas sean trabajadores. A menudo se le dice a una trabajadora sexual que “consiga un trabajo real”; una trabajadora doméstica es tratada como infrahumana, gana una miseria en un trabajo que requiere conocimiento especializado para hacerlo bien y es muy físicamente exigente. Quiero hablar de que los hombres suelen extraer el trabajo sexual y doméstica de las mujeres con violencia o amenazas de violencia. Quiero hablar de que la mayoría de las víctimas de la trata de personas terminan haciendo el trabajo doméstico o sexual o ambos. Quiero hablar de que el trabajo doméstico y el trabajo sexual se suelen hacer en condiciones aisladas, en la casa del empleador o en la casa de la trabajadora, lejos de otros empleados que con los cuales se podría encontrar la solidaridad, y lejos de la escasa protección de la legislación laboral (y la ley en general). Esto hace que las trabajadoras sean aún más vulnerables a los caprichos del patrón. Quiero hablar de que las trabajadoras sexuales deben mantener la ilusión de que su trabajo no es trabajo, que se alegran por estar allí, que tienen que responder que “sí” cuando un cliente potencial le pregunta si se le sacia. Quiero hablar de que se espera que las trabajadoras domesticas sean invisibles o que se comporten como si fueran “parte de la familia”, que quieran a los niños que se les paga por cuidar, que estén dispuestas a cocinar la cena de su patrón , que caminen de una línea entre no sobrepasar su posición subordinada y no socavar la ilusión de que se alegran muchísimo por estar allí, que no se sienten como siervos, que no les importa su posición inferior.

Un trabajador a quien se le puede negar la etiqueta de “trabajador” es un empleado perfecto para un patrón. A la patronal se le exime de la culpa de la explotación, ya sea porque el patrón puede negar la realidad de la explotación o negar que él sea culpable, y nos niega el marco adecuado para explicar nuestra condición. Nos denominan “putas”, nos denominan “víctimas”, nos denominan “amigas”, nos denominan “ayuda doméstica”, nos denominan “invisibles”, nos denominan “objetos”, nos denominan “esposas”, pero nunca nos denominan “trabajadoras”. Denominarnos “trabajadoras” nos permitiría entender nuestros problemas como problemas de la clase trabajador y acabar con su habilidad de proponer soluciones falsas y nocivas a la miseria de nuestras condiciones para mantenernos ocupadas y con miedo. Se espera que ocultemos la cantidad de trabajo que hacemos para que puedan negar que nos merezcamos mayor compensación, y para mitigar su culpa de tener sirvientes. Pagar a las trabajadoras en estos ámbitos laborales más feminizados es algo que a la gente le molesta intensamente. Se ve en los salarios degradantes de las trabajadoras domésticas, en los clientes que reciben cargos de “robo de servicios” cuando violan a una trabajadora sexual. Se ve en el hecho de que la gran mayoría de las víctimas de la trata de personas terminan haciendo trabajo sexual o doméstico, en los estereotipos deshumanizantes de trabajadoras domésticas inmigrantes (véase cualquiera de las trabajadoras domésticas en la televisión que habla inglés pésimo para que todos se rían) y de las trabajadoras sexuales (véase episodios de “CSI”, donde prostitutas muertas, sin nombres caen muertas en la mayoría de los episodios). Se ve en cada tropo cultural que nos denomina cualquier cosa menos trabajadoras, porque estas son cosas que los hombres y la burguesía detestan admitir que se pagan, o que se debería pagar. Se ve en el horror de la sociedad que provoca la idea de que una ama de casa debería ser pagada por su contribución social. Una ama de casa tradicional – la esposa arquetípica – se gana la vida en una doble capacidad. Hace el trabajo doméstico en forma de cocinar, limpiar, cuidar a los niños, etc., y hace el trabajo sexual y emocional con su esposo. Sin embargo la sociedad estigmatiza al ama de casa (por lo menos el ama de casa de la clase obrera, véase especialmente Peggy de “Matrimonio con hojos / Casados con hijos“) como perezosa, inútil y una carga (el ama de casa blanca de clase alta es una cuestión muy diferente, aunque incluso el ama de casa burgués es el sujeto de muchos chistes, véase las numerosas amas de casa neuróticas y esponjas de la Televisión, la ficción y la Televisión de “realidad”).

gecnewLa sociedad considera el trabajo sexual como una forma fácil de ganar mucha plata y a la vez intrínsecamente degradante. La primera declaración es incorrecta; el trabajo es duro y el pago no es suficiente para la cantidad de trabajo realizado y la falta de beneficios y obras sociales. Es así incluso si uno es una trabajadora independiente con bastante éxito, y es una representación de la trabajadora sexual basada en la propaganda burguesa y la virtud inherente del “trabajo duro” (la cantidad de dinero debe ser siempre una recompensa por la virtud). En cuanto al carácter degradante del trabajo sexual, argumento yo que la sugestión que el sexo siempre debe degradar inherentemente a una mujer es decir que el valor de una mujer depende intrínsecamente de su conducta sexual, una posición que es la altura de la misoginia, sino también queda obvio que todo el trabajo es degradante bajo el capitalismo. Estar obligado a vender el trabajo para evitar la muerte es degradante, y completamente deshumanizante, y por lo tanto culpar a la parte “sexual” en el trabajo sexual por la degradación de las trabajadoras, en lugar de enfocarse en la porción de “trabajo” en el trabajo sexual, el capital desvía las preocupaciones de la gente sobre el trabajo sexual para ocultar la naturaleza totalmente explotadora del sistema en el que se produce.

Del mismo modo, la sociedad lanza acusaciones de pereza (y por lo tanto la falta de virtud capitalista) a trabajadoras domésticas para justificar su maltrato. ¿Cuántas veces algún imbécil burguesa que nunca ha hecho un día de trabajo en su vida, se ha quejado de que la empleada de limpieza (probablemente agotada y ganando una miseria) no haya limpiado bajo un mueble pesado o que no haya fregado adecuadamente su bañera sucia?

Además, se dice que tanto el trabajo doméstico como el trabajo sexual no requieren ninguna habilidad (la habilidad es otra virtud que la burguesía valora) que, aunque descaradamente falso, justifica el uso de las trabajadoras domésticas y sexuales como blancos fáciles aceptables.

En ambos casos, se utilizan las acusaciones de la pereza y la falta de habilidad (es decir, la falta de virtud) para justificar la situación de subordinación social de la clase obrera, y por lo tanto el capitalismo como sistema, así como para enfrentar a obreros “buenos” (los que trabajan duro y por lo tanto “merecen” compensación) contra obreros “malos” (los que son “perezosos” “no calificados” “disruptivos” o “codiciosos” y así “merecen” ser indigentes) y crear un chivo expiatorio para el capital: el obrero “malo”, a quien se atribuye toda la gula parasitaria del capitalista, y a lo cual la sociedad echa la culpa de todo el sufrimiento de su clase. La puta, la “reina del subsidio”, la empleada de limpieza perezosa y sin educación, la ama de casa dominante y frívola; No es conveniente que estos arquetipos de obreros “malos” son de los grupos que la sociedad más ha oprimido? Las mujeres, especialmente las mujeres de color, son los más frecuentemente invocadas para mantener a los trabajadores divididos con su atención puesta hacia abajo.

La única puta buena es una puta que no cobra, o por lo menos está feliz, pasiva, y poco exigente. Esta puta es la que la narrativa neoliberal del “empoderamiento” de las trabajadoras sexuales exige. Si nos sentimos maltratadas, se nos dice que estamos aceptando el carácter degradante de nuestro trabajo, y así que justificamos la denegación de nuestros derechos y nuestro propio encarcelamiento y asesinato. Si hablamos de los problemas de nuestro trabajo se nos dice que estamos entregando municiones al enemigo en forma de la aceptación del carácter misógino de la industria del sexo, el enemigo que nos considera traidores a las mujeres, y a quien le gustaría ver que nos fusilen. Si no hay algo malo, la única solución es que una persona amable interviene y nos rescata de nuestro trabajo; nunca luchar para mejorar el ambiente y la sociedad en que trabajamos. Se ve la naturaleza ingeniosa de esta retórica paradójica.

adios_jefeLa única buena trabajadora doméstica es incansable, alegre y nunca resentida contra su empleador. Ella es la niñera que acepta el peor sueldo y verdaderamente ama a los pequeños niños que se le paga para criar con preferencia a sus propios hijos. Ella es la empleada que limpia la casa impecablemente, que exige menos del salario mínimo y toma un descanso sin pago para escuchar los problemas de su empleadores porque los considera como un buenos amigos. Ella acepta productos usados con gratitud, y nunca se pregunta por qué es justo que ella sólo debe tener lo de segunda mano. Ella trata a su empleador con toda la adoración asombrada que tiene un perro por su maestro. Si su empleador se siente atraído por ella, ella devuelve a sus sentimientos (véase: “The Nanny“). Si ella llega a competir con su empleador para la atención romántica, se desaparece en el fondo de la casa, asexual, nunca con el deseo de eclipsar a sus “superiores” (véase: Dot en los misterios “Friné Fisher”, la arquetípica niñera). A una niñera que no ama a sus cargos o incluso prefiere a sus propios hijos a los de su empleador se le dice que es cruel, insensible y el monstruo de un cuento de hadas. Una criada que no se mata trabajando es perezosa, egoísta y se aprovecha de su empleador. Si ella no le da a su empleador el trabajo emocional de parecer que le cae bien y de estar muy contenta con hacer su trabajo mal pagado y físicamente exigente, ella es quejumbrosa, ingrata, indigna y de mal humor. Defenderse es convertirse en el villano.

Una buena puta, una buena trabajadora doméstica, una buena esposa, hace todo y no exige nada, porque se nos dice que justificamos nuestro propio maltrato si nos atrevemos a pedir más que los restos más pequeños.

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Publicado en “The Industrial Worker”, junio 2015

logo del IWW

5 pasos para crear solidaridad internacional directa

protesta en el matriz de Freeport - McMoRan en solidaridad con los mineros de Papua Occidental
protesta en el sede de Freeport – McMoRan en solidaridad con los mineros de Papua Occidental

Escito por: J. Pierce, IWW de Phoenix, Arizona

 

ALTO: Lea esta columna mientras usa el Internet. Esto será práctico y divertido.

El objetivo de esta columna es para que cada rama del IWW establezca conexiones directas con los trabajadores en otros países, basado en las empresas que están centralizadas en su ciudad.

El IWW de Phoenix, en un tiempo, tenía más de 100 amigos en Facebook que trabajan para la compañía minera Freeport-McMoran en Papúa Occidental, Indonesia. Tuvimos varias acciones en la sede de Freeport en Phoenix, impulsados ​​por las peticiones de los sindicalistas de SPSI en la mina Grasberg. Estamos muy contentos de esta conexión y queremos duplicarlo para más ramas.

Paso 1: Busca en el Internet para “Sede Corporativa en  ____________” y luego tecla su ciudad. Si tomamos Phoenix, Arizona como un ejemplo, 72 grandes operaciones corporativas sacan. Algunos de ellos son operaciones, algunos son sedes regionales, y otros son sedes internacionales como Freeport-McMoRan – la compañía que inspiró esta columna. Ahora, examine su lista y selecciona una empresa reconocible que podría tener operaciones en otros países y suyos empleados podrían anunciar su empleo, por ejemplo, “Isabel G. Flynn trabaja en: Frutas Del Monte SA de CV.” Estamos buscando a los mineros, los trabajadores de las granjas, los trabajadores de las maquiladoras, los trabajadores del transporte, los trabajadores de textiles, etc. Contratistas para Walmart, Nike, etc. podrían ser más difíciles de encontrar, pero se puede. Voy a seleccionar APL como mi ejemplo. American President Lines, la compañía naviera, tiene su sede norteamericano en Scottsdale, Arizona, un suburbio de Phoenix. APL probablemente tiene operaciones extranjeras, está sindicalizado, y podría estar presente en Facebook. Además, somos conscientes de luchas anteriores de los estibadores del ILWU y campañas anti-guerra contra los envíos de armas de APL. Estos elementos hacen APL un blanco perfecto para la solidaridad de IWW.

Paso 2: Busca para las operaciones extranjeras de su empresa. Busca sus operaciones en un local conocido o de sus trabajadores sindicalizados. Wikipedia dice que APL es propiedad de Neptune Orient Lines (NOL); NOL que tiene su sede en Singapur y “totalmente propiedad del gobierno de Singapur,” y que APL es la quinta mayor empresa de transporte a nivel mundial. Tienen 10 terminales en los EEUU, Japón, Taiwán, Tailandia, Vietnam y China. Tienen 153 embarcaciones navieras que hacen escala en 90 puertos. Así que ahora estamos pensando en las posibilidades de apoyo a los trabajadores portuarios y marineros. Desde mi propia experiencia de andar en el Centro Marítimo Internacional, la cual es una casa religiosa de hospitalidad cerca de los muelles de Oakland, sé que los marineros vienen de todas partes. Saqué mis revistas viejas de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) de aquella casa. Uno de ellos es en árabe, uno en japonés, una en tagalo, y dos están en inglés. Evidentemente, la revista se imprime también en chino, alemán, indonesio, polaco, ruso, español y turco. Así que este sindicato y estos trabajadores pueden ser nuestro objetivo.

Satu Luka, Semua Rasa - Una injuria a uno/a es una injuria a todo/as
Satu Luka, Semua Rasa – Una Injuria a Uno/a es una Injuria a Todo/as

Paso 3: Busca de un sindicato en el área de orientación. Rápidamente encontré el Sindicato de los Trabajadores del Puerto de Singapur (SPWU), que coincide con los tres – son trabajadores portuarios, que están en el país donde tiene su sede APL-NOL  y en el que 80 barcas de APL llaman, y los de SPWU trabajan en el Puerto de Singapur. Sin embargo, parece que APL no tiene su propia terminal en este puerto. Así que estamos empezando a reducir, si es posible, a Singapur, marineros y portuarios, y ITF & SPWU. Todo esto se basada en la sede norteamericana de APL se cambiaron recientemente de Oakland, California a Scottsdale, Arizona. (Tienen 11 oficinas en los EEUU, 5 en Australia, 5 en Inglaterra, 4 en Alemania, 3 en Canadá y 1 cada uno en Finlandia, Países Bajos, Noruega y Escocia.)

Paso 4: Busca para organizaciones militantes en su área de orientación. En una búsqueda rápida, me encontré con una historia de sindicalismo izquierdista en Singapur, incluyendo las luchas comunistas, anti-coloniales, y étnicas. Descubrí un sindicato izquierdista muy interesante llamado el Sindicato de Trabajadores Industriales (IWU) que todavía puede estar en existencia. Así que además de comunicarse con la ILWU, ILA, ITF, y SPWU, me gustaría buscar el IWU y otros grupos de trabajadores radicales contemporáneos en Singapur. Yo podría hacer esto para otras ciudades portuarias de APL también.

Paso 5: Busca para grupos y personas en Facebook o un otro red social que se córele a su combinación. Para APL-NOL, no pude encontrar la combinación exacta de un marinero o trabajador portuario de APL que vive en Singapur. Encontré algunos trabajadores del puerto de Singapur, sin embargo. (La clave es encontrar la combinación correcta de los nombres. Para Freeport-McMoRan, se llama “PT Freeport Indonesia.” Con el uso de este nombre, usted encontrará cientos de empleados de Freeport-McMoRan en Facebook.) Encontré individuos y grupos para la Autoridad del Puerto de Singapur. Encontré un puesto de un individuo Tamil que tenía una caricatura chistosa y radical sobre la “economía de goteo.”  Envié a esta persona un mensaje en inglés y tamil usando Google Translate. (Tamiles de la India son históricamente conocidos por su sindicalismo radical en Singapur, que descubrí.)

Solidaritas Lintas Batas! - Solidaridad Global!
Solidaritas Lintas Batas! – Solidaridad Global!

Esta parte podría tomar algún tiempo. Cuando establezca el círculo correcto de la gente que conoce el valor de conectar con los militantes en la ciudad de la sede de la compañía, “haciendo amigos” va a ser fácil. Nuestra experiencia con Freeport Indonesia fue sin esfuerzo – ya que se dedicaban a una ocupación y huelga, hicimos una acción solidaria, se encontraron con la página de Facebook del IWW en Phoenix, y nos contactaron ellos!

Cuando cada rama del IWW establece conexiones directas con los trabajadores en el exterior y ofrece para apoyar sus luchas en la ciudad de la sede, que podría llegar a ser el conocimiento común en todo el mundo que se comunique con el IWW en la ciudad natal cuando se va de huelga. Además, estas relaciones podrían crecer con los años en alianzas formidables y las posibilidades son infinitas.

ACTUALIZACIÓN:  Desde este artículo ha estado publicado, Facebook ha cambiado sus reglas y métodos para las páginas que parecen organizaciones, como los de nosotros.  Ellos convertieron nuestra cuenta personal a una página de organización, sin nuestro permiso.  En el proceso, se convertieron todos de nuestros contactos o ‘amigos’ a “likes” o ‘le gustas’ y ahora no puedes ver o tener comunicación directa con ellos, efectivamente borraron nuesta lista de contactos, en este caso los mineros de Indonesia.  Todos se fueron.  Fue una táctica eficiente de evitar lo que estábamos haciendo – usando Facebook como una herramienta de lucha. Entonces, este artículo está recomendando que todos hacen lo que Compañero Eric Lee dijo años atrás en su columna del Industrial Worker, “Online Picket Line”, que cuando obtiene un nuevo contacto de una página como Facebook, tiene que conseguir un otro método independiente de contactarle, como su correo electrónico, para evitar que Facebook, o otro red social capitalista, borrar su lista de contactos.  Ellos siempre están pensando como mantener sus herramientas inutil para la revolución, entonces siempre tenemos que operar independientemente de sus trampas.  Buena suerte para crecer Solidaridad Internacional Directa!

logo del IWW

La IWW en Chile: Un sindicato y una leyenda (1919-1951), Parte 2

iww_uneteLa segunda sección de una breve historia del IWW en Chile.  Esta selección es del libro “Sin Dios, Ni Patrones. Historia, diversidad y conflictos del anarquismo en la región chilena (1890-1990)” escrito por Víctor Muñoz Cortés. Lo pueden consultar haciendo clic aquí.

Escrito por: Víctor Muñoz Cortés

En los primeros meses de 1920 fue tal el crecimiento y la actividad huelguística de la IWW que las autoridades se le fueron encima. Como se sabe, durante todo el segundo semestre de 1920 la organización fue procesada por su pretendido carácter ilícito y terrorista. Cuestión que quedó en nada cuando se supo que todo había sido originado por un montaje policial.

Del 15 al 18 de Mayo de 1921 se realizó en Valparaíso la Segunda Convención Nacional de la IWW. Asistieron cincuenta y cinco delegados en representación de ochenta y seis organizaciones laborales de Caleta Buena, Iquique, Antofagasta, Taltal, Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, Talca, Talcahuano, Tomé y Concepción. Este sería su primer encuentro formal. Allí se tomaron los siguientes acuerdos:

Hogar Común. Las Uniones Locales propiciarán la concentración de las finanzas gastadas en pequeños salones gremiales para instalar el Hogar común con capacidad para sesiones amplias de las Uniones Locales o Departamentos Industriales y dar facilidades a la instalación de Biblioteca, Teatro, Clínica y Oficina de Contratación de Trabajo.

Pro-imprenta. Se acuerda que cada asociado a los gremios adheridos a los Trabajadores Industriales del Mundo pagará una cuota mínima de un peso para adquirir una imprenta.

Jornada de trabajo. Exigiéndolo el exceso de desgaste físico y favoreciendo la mayor ocupación de obreros cesantes, recomienda la jornada máxima de 44 horas semanales, en todas las fábricas y faenas, divididas en 8 horas diarias y 4 horas el día sábado.

Salarios. Los departamentos y Uniones Locales deben luchar por un salario mínimo que compense las máximas necesidades de los trabajadores; no obstante sostenemos la abolición del salario. Único factor de la tiranía y explotación capitalista.

Trabajo a contrato. Se acuerda tratar de abolir el sistema de contrato y especialmente los contratistas en las faenas marítimas, por considerarse perniciosa para los intereses de los trabajadores y porque en las fábricas y obras se establece la competencia entre ellos y éste sólo beneficia al capitalista.

A falta de trabajo. A falta justificada de trabajo en fábricas, talleres y faenas, imponer (la redondilla) o sea turnos rotativos o disminución de horas de trabajo, a fin de impedir la suspensión o cesantía forzosa de los trabajadores.

Enganches. Boycotearlos en todas formas y sentidos, sosteniendo la libre demanda y libre concurrencia o contratos directos, impidiendo así la especulación y despotismo desenfrenado por enganchadores.

Matrícula de gente de mar y fotografía de identidad en fábricas y faenas. Acuérdese sostener y gastar todo el empeño posible en anular estas marcas impuestas por el capitalismo gubernamental.

Peso máximo de llevar al hombro. Las Uniones Locales deben exigir a los capitalistas fijen el máximo de peso de 70 kilos.

Herramientas en el trabajo. Se insinúa iniciar la lucha por la abolición de las herramientas llevadas por los obreros en todas las faenas y establecimientos fabriles, exigiendo sean costadas y proporcionadas por los capitalistas y patrones.

Emancipación de la mujer. Las Uniones Locales y los asociados en particular deben luchar en todas las esferas propagando, adelantando y sosteniendo la emancipación de la mujer, organizándola. Creando en nuestro periódico secciones especiales donde se les invite a colaborar. Igualmente la edición de folletos, proclamas afines en este sentido. También propiciarán la lucha por la forma lógica y justa de igual trabajo, igual salario para contrarrestar la libre competencia entre ambos sexos a que las condena el régimen capitalista.

Alcoholismo. Se encarga a los Centros de Estudios Sociales dependientes de la I.W.W. y los que simpaticen con nuestros principios, intensifiquen con energía una campaña práctica y teórica hasta donde les sea posible y con el concurso de las Uniones Locales contra este anestesiador vicio, fomentado por los vinicultores y gobernantes.

Habitaciones obreras. No reconociendo el derecho de usurpación de la tierra por unos pocos, máxime cuando éstos nos explotan descaradamente obligándonos a vegetar en conventillos u otras habitaciones estrechas insalubres y caras, se recomienda mantener una constante agitación en pro de su abaratamiento y salubridad hasta la huelga de arrendatarios: es decir no pagar arriendos por las habitaciones sucios y caras.

Atención sanitaria. Las Uniones Locales y Departamentos deberán exigir a los capitalistas asistencia médica en fábricas, talleres, minas, bahía, etc. También estimular las atenciones sanitarias fundando clínicas, extendiendo sus servicios a sus asociados y sus familias para contrarrestar la hipocresía de la caridad burguesa con la solidaridad proletaria.

Funerales. Se recomienda que los funerales de los asociados sólo se harán solidarias las organizaciones cuando hayan caído en las luchas sociales o por accidente en el trabajo, como medio de propaganda emancipadora y apostrofar la indolencia capitalista. En los demás casos las organizaciones quedan en libertad de obrar como lo estimen conveniente.

Primero de Mayo. El primero de Mayo es un día de protesta mundial y de acción revolucionaria. No obstante, nosotros, los Trabajadores Industriales del Mundo declaramos que mientras exista el régimen capitalista con sus ejércitos de parásitos usurpadores del esfuerzo productor y acaparadores de la tierra convirtiéndola en propiedad privada, y la explotación del hombre por hombres privilegiados, todos los días mientras este estado subsista será y deben ser de protesta y de continuada agitación proletaria.

Presos por cuestiones sociales. Las Uniones Locales y organizaciones afines deben mantener una constante agitación por la libertad de nuestros camaradas, que por servir a las causas proletarias son víctimas de venganza capitalista, secuestrándolos en cárceles y presidios. No menos debe ser la atención debida a los hogares de todos los abnegados luchadores.

Comunismo Libertario y Consejo de Fábrica. Recomiéndese a los trabajadores el estudio del comunismo libertario; igualmente el estudio de los consejos de fábricas ideados y puestos en práctica en Rusia e Italia, debiendo atender al estudio y difusión de ambos temas los conferencistas y los redactores de los periódicos y folletos que se editen.

Saludo Fraternal. La convención acuerda enviar un saludo fraternal a los camaradas revolucionarios del mundo, y exteriorizarlo a nuestros dignos camaradas que por hoy se encuentran en las cárceles y presidios, borrón infamante del capitalismo, y manifestamos por ellos nuestra protesta y afirmamos luchar con el calor de nuestra convicción hasta conseguir su libertad.

Voto de simpatía. Considerando que con la Federación de Estudiantes de Chile y la Federación Obrera de Magallanes andamos ligados por los vejámenes y crímenes de que fuimos víctimas en la pasada administración gubernativa y tomando en consideración que en la primera existen miembros que nos han prestado desinteresado concurso a nuestra organización y con la segunda nos ligan intereses comunes, la comisión acuerda un voto de simpatía y solidaridad a estas Federaciones que sea al mismo tiempo una protesta hacia nuestros comunes victimarios”1.

federacionobreramagallanes

Tras esa Convención la IWW reactivó sus campañas reivindicativas a nivel nacional. En junio de 1921 y junto a la FOCH ayudaron a los panaderos a ganar su huelga general. Ese mismo mes, pero en el puerto, apoyaron una paralización de obreros de la Fábrica de Galletas Hucke. La boicotearon dos semanas hasta que vencieron2.

Entre 1920 y 1921 la IWW era la organización laboral más poderosa y belicosa de Valparaíso. Contaba con unos 6 mil afiliados entre estibadores, lancheros, transportistas, operadores de grúas, tripulantes, cargueros de ferrocarriles y trabajadoras fábricas. Con ellos protagonizó numerosas huelgas y boicots. Muchas veces la sola amenaza de paralización bastaba para conquistar sus demandas.

La IWW se ganó muchos enemigos entre el empresariado, la prensa de masas y el Estado, pero también entre los comunistas y la FOCH, puesto que varios sindicatos de la vieja federación, sobre todo en Antofagasta, Rancagua, Talca y Talcahuano, se pasaron a la filas anarcosindicalistas. Los gremios conservadores, desde luego, acusaban a la IWW de subversiva y antipatriótica3.

En respuesta a los libertarios industrialistas, los patrones organizaron la Asociación de Comerciantes de Valparaíso, que luego tuvo similares en Antofagasta, Talcahuano y otras ciudades. La Asociación le declaró un lockout a los IWW desde el 18 al 26 de agosto de 1921, paralizando las descargas portuarias para des-emplear a los subversivos. La IWW, por su parte, respondió con la huelga general a partir del día 28. Les secundaron los IWW de Antofagasta y Talcahuano y pronto encontraron la solidaridad de sus compañeros de Iquique, Mejillones, San Antonio, Coronel y Punta Arenas4.

Por las magnitudes de la huelga el gobierno ofreció mediar y la Oficina del Trabajo llamó al arbitraje, cuestión que fue rechazada por los comerciantes. Finalmente todo acabaría –momentáneamente– en un empate. Sin embargo, el 24 de octubre el presidente Arturo Alessandri decretó la abolición de la “redondilla”. Esta derrota afectó dramáticamente a los IWW de todos los puertos del país, pues la redondilla era allí la base de su poder5. La redondilla era un mecanismo de empleo en donde los turnos de trabajo para cargar y descargar naves eran establecidos por el sindicato. Ellos regulaban el horario y ellos elegían también quienes desempeñarían el trabajo. En Iquique la redondilla fue suprimida en octubre de 1923 tras sangrientos ochenta y ocho días de huelga. En ese conflicto, además, asaltaron la imprenta de El Sembrador, publicación anarquista íntimamente ligada al Sindicato de Lancheros de la ciudad6. La nortina sección de la IWW cesó sus actividades. Ese mismo año los wobblies de la Fábrica de galletas Hucke de Valparaíso fueron derrotados también en otro conflicto laboral.

Además de estos reveses en el terreno sindical, en 1923 estalló la crisis interna del campo anarcosindicalista, separándose aguas entre la IWW por un lado, y los anarquistas específicos y los sindicatos federalistas, por el otro. A los primeros se les acusaba de centralistas y marxistas. A esas alturas seguían siendo “fieles” a la IWW los obreros portuarios de Valparaíso y San Antonio y los trabajadores de la construcción de la capital, principalmente. Y es que aún cuando conservaban organizaciones en otras provincias, la fuerza de la IWW estaba siendo considerablemente mermada.

En la Tercera Convención Nacional realizada en Santiago en marzo de 1924, y producto de las críticas que venían del interior del movimiento sindicalista libertario, la IWW se hizo industrialista y federalista al mismo tiempo. No excluiría formas de organización mientras se luchara mediante la acción directa. Además, en el afán de responder a las acusaciones de centralismo, se abolió el Comité Regional Administrativo y se instauró un Comité de Relaciones. Por último, explicitó su adhesión al comunismo anárquico7.

En la Cuarta Convención Nacional de Concepción, realizada desde el 1° al 4 de enero de 1926, además de reafirmar los acuerdos anteriores, se planteó rehacer los contactos con la Asociación Internacional de Trabajadores –con sede en Berlín–, pues tenían a la entidad mundial libertaria descuidada. Se revitalizó el llamado a propagar el neomaltusianismo y se reafirmó el deseo de intensificar las campañas por la libertad de Sacco y Vanzetti8.

A partir de la dictación de las leyes sociales en 1925 y hasta su extinción, la IWW realizó campañas en contra del Código del Trabajo y los sindicatos legales, reafirmando la necesidad de organizarse fuera del Estado para conservar la autonomía de los movimientos sociales.

Entre 1925 y 1927 sus fuerzas eran bastante escasas dado que la mayoría de los sindicatos libertarios pertenecía ahora al sector autonomista, que desde 1926 se alineó en la Federación Obrera Regional Chilena. Entonces los IWW se concentraban en los obreros de la construcción y en los tripulantes de embarcaciones. Entre estos últimos seguían siendo hegemónicos en comparación con otras tendencias. De hecho, en mayo de 1925 y mayo de 1926, organizaron las Convenciones Marítimas Portuarias, en Valparaíso y Coquimbo, respectivamente. Planeaban organizar una “Gran Unión Marítima del Litoral Chileno”. Aún eran capaces, además, de hacer giras de propaganda a Punta Arenas y Ecuador9.

Carlos Ibáñez del Campo,
Carlos Ibáñez del Campo, presidente durante la dictadura de 1927-1931

La Dictadura de Ibáñez entre febrero de 1927 y julio de 1931 reprimió desde un principio a la IWW. Sus principales organizadores y propagandistas fueron perseguidos, algunos de ellos capturados y confinados, mientras que otros debieron cruzar la frontera para ponerse a salvo. Un grupo de wobblies que se reunió en Buenos Aires publicó Acción Directa allí en 1928 y algunos de ellos (Armando Triviño y Pedro Ortúzar) participaron en la fundación de la Asociación Continental Americana de Trabajadores, ACAT, dependiente de la AIT.

Tras la caída de Ibáñez, los IWW intentaron reagruparse pero sin mayor éxito, salvo en algunos de sus gremios característicos, como el de tripulantes de embarcaciones10.En Valparaíso contaban con un sindicato de mueblistas y uno de metalúrgicos. En Santiago poseían un Departamento de mueblistas y una organización de oficios varios.

En sus locales, acondicionados como ateneos, seguían realizando veladas solidarias y actividades de difusión política11. Los inmuebles de la IWW de los años treinta y cuarenta albergaron el Hogar del Artista Obrero y el Policlínico de la IWW12. Esa última entidad, ahora bajo el nombre de Policlínico Juan Gandulfo, en recuerdo de su fundador fallecido en 1932, seguirá existiendo en 1954.

El 18 y 19 de septiembre de 1937 los wobblies realizaron su Sexta Convención Nacional en Viña del Mar. En ella reafirmaron sus principios e insistieron en mantenerse al margen de las otras organizaciones obreras. Desde la nueva central libertaria –la Confederación General de Trabajadores– se les acusó de tradicionalista, por “vivir de recuerdos” en lugar de sumarse a la organización anarcosindicalista mayoritaria. No obstante esas disputas, existentes sobre todo en la primera mitad de los años treinta, la IWW y la CGT no se excluyeron de unirse en determinadas campañas o en la conmemoración del 1º de Mayo.

Ya en la década del cuarenta los IWW fueron desplazados de casi todos sus espacios y solo unos pequeños grupos conservaron sus siglas en instancias relacionadas con el teatro y la salud de los trabajadores13. La última noticia que se tiene de la IWW es la edición en 1951 de una nueva versión de su clásico periódico Acción Directa.

La IWW fue efectiva en varios aspectos. A ella se debió la unificación, aunque momentánea, de casi todo el espectro libertario de la región chilena, cuestión que a pesar de haber sido buscada con anterioridad, jamás se había logrado. Varios triunfos en huelgas parecieron demostrar la idealidad de sus métodos de organización por industrias, al comprometer la solidaridad de varios oficios a favor del sindicato en conflicto. Quién sabe si fue eso mismo, sumado a la represión estatal y la persecución empresarial, lo que acabó desgastándola. Ciertamente varias de sus actitudes demostraron un cierto dejo de sectarismo, sobre todo en las disputas con marxistas y otros sindicatos libertarios, pero la IWW, con sus victorias y derrotas, conquistó un lugar destacado en la historia del movimiento social chileno de los años veinte.

Notas

1) 387 “Bases, Principios y Métodos de la I.W.W. Aprobados en la Segunda Convención efectuada del 15 al 18 de Mayo de 1921”, Acción Directa, Santiago, primera quincena de agosto de 1921. “Segunda Convención de los IWW”, Claridad, Santiago, 4 junio 1921.

2) 388 Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 270.

3) 389 Enemiga declarado de la IWW fue la Federación de Gente del Mar de la Marina Mercante. Ver El Tripulante, Valparaíso, 1925-1926. Por ejemplo “Las letras fatídicas. IWW”, del 28 de mayo y 4 de junio de 1925; “Como se nos combate”, “La Asociación de Comerciantes y la Dirección del Territorio Marítimo contra nosotros”, La Voz del Mar, Valparaíso, primera quincena noviembre 1924, 11 noviembre 1926; Sobre los consejos federales de la FOCH ver “La IWW en la región chilena”, Acción Directa, Santiago, primera quincena de mayo 1921; “Consejo n°2 de Gente de Mar”, La Chispa, Talcahuano, 29 de mayo de 1921.

4) 390 “El lockout de Valparaíso”, “El comicio del viernes”, El Productor, Iquique, 12 septiembre 1921.

5) 391 Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 269-274.

6) 392 Ver reportajes de El Sembrador, Iquique, 20 octubre 1923; También revisar El Productor de la misma ciudad.

7) 393 En esa convención asistieron delegaciones de Santiago, Valparaíso, Talca y Concepción: AGP, FOIC, F. Organizaciones autónomas, Pintores, Unión en Resistencia de Albañiles y RS, CES, Empajadores de Damajuanas, Comité Pro-presos y Deportados. De Iquique no llegaron por la crisis. La FOIC y la F. de Organizaciones Autónomas se retiraron. “La IWW y su Tercera Convención Regional”, Ideas, Antofagasta, primera quincena de mayo 1924; “Tercera Convención IWW”, Campana Nueva, Valparaíso, primera quincena abril 1924; “La última convención IWW”, El Obrero Constructor, Santiago, junio 1924.

8) 394 “La 4ta Convención de la IWW en Concepción”, La Voz del Mar, Valparaíso, 16 abril 1926.

9) 395 Véanse las notas sobre las conferencias del IWW Carlos Mondaca en Punta Arenas en 1926, a través de El Trabajo, Punta Arenas, 1926. “Nuestra gira al Ecuador”, La Voz del Mar, Valparaíso, 26 de septiembre 1926.

10) 396 Véase La Voz del Tripulante, Valparaíso, 1936-1938.

11) 397 Ver por ejemplo “Conferencias y charlas de interés sindical”, La Hora, Santiago, 15 julio 1937; “La IWW puede revivir sus días de gloria”, “Por línea justa”, El Ariete, Santiago, segunda quincena de junio y segunda quincena de noviembre de 1939.

12) 398 En esos años, sus locales en Santiago estaban ubicados sucesivamente en Avenida Matta n°644, 614, 832, y 1113. Memorándum, 22 septiembre 1933, AHN, FMI., V. 8383; “Teatro del pueblo”, La Hora, Santiago, 2 abril de 1941.

13) 399 En 1934 contaban con un Sindicato de Mueblistas. En 1940 fundaron un Comité IWW en el sector San Pablo y pensaban que estaban reviviendo. “Los Trabajadores Industriales del Mundo renacen en Chile: Mantienen un gran hogar social con Policlínica para los Barrios”, Vea, Santiago, 3 de julio 1940; Memorándum, 24 abril 1932, AHN, FMI, V. 8147; Memorándum, 14 de mayo 1932, AHN, FMI., V. 8147; Memorándum, 25 de abril, AHN, FMI., V. 8148. En 1938, y según su prensa, contaban con pequeños grupos en Arica, Iquique, Antofagasta, Taltal, Valparaíso, Los Andes, Santiago y San Antonio

 

logo del IWW

La IWW en Chile: Un sindicato y una leyenda (1919-1951), Parte 1

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Huelga IWW en Santiago, 1924

Hoy publicamos la primera sección de una breve historia del IWW en Chile.  Esta selección es del libro “Sin Dios, Ni Patrones. Historia, diversidad y conflictos del anarquismo en la región chilena (1890-1990)” escrito por Víctor Muñoz Cortés. Lo pueden consultar haciendo clic aquí.

Escrito por: Víctor Muñoz Cortés

La IWW fue sin lugar a dudas la organización libertaria más recordada de la región chilena. No es ni la más grande ni la más afectiva de cuantas hubo, y tampoco fueron muchos sus años de efectiva trascendencia en el movimiento social criollo, pero sus tres letras se convirtieron en todo un emblema de rebeldía generacional que perduró muchas décadas después de su auge. La IWW no solo marcó a los trabajadores y trabajadoras que eligieron sumarse a sus filas. Muchos estudiantes y profesores se sintieron afines con su ideario, el empresariado padeció su efectividad y el Estado tuvo hasta que inventar montajes para suprimirla y garantizar el orden social. Revolucionaria, conflictiva, internacionalista, la IWW y sus siglas, encarnaron en sí mismas el imaginario subversivo de los años veinte. A continuación abordaremos los orígenes y algunos aspectos significativos de la tensa historia de esta organización y su paso por el país1.

Tras la desaparición de la Federación Obrera Regional Chilena (1913- 1917), los intentos para reunir a los anarcosindicalistas de diversos oficios y a nivel “nacional” no cesaron y pronto los mismos gremios marítimos de Valparaíso –precursores de la experiencia fallida recién mencionada– transmitieron una novedosa propuesta: adherir al sistema industrialista que proponía la organización de origen norteamericano Trabajadores Industriales del Mundo, más conocida como IWW, por sus iniciales en inglés (Industrial Workers of the World).

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Trabajadores marineros de la Unión Industrial 510 del IWW, Nueva York, 1920

El contacto entre el Sindicato de Estibadores de Valparaíso y los tripulantes de barcos pertenecientes al Marine Transport Worker´s Industrial Unión y a la IWW de Nueva York, Chicago y California que arribaban a ese puerto, permitieron la introducción de las nuevas ideas2.

La propuesta fue madurada en 1918 en el interior de un congreso de la Sociedad Gremial de Gente de Mar y tras ello fue presentada a las demás federaciones y sindicatos de orientación libertaria del país, acordándose realizar una convención para establecer las bases del nuevo organismo. La Federación Obrera Local de Santiago organizó el encuentro entre el 24 y el 27 de diciembre de 1919 en la capital. Tras una asamblea abierta y bien concurrida quedó constituida la sección chilena de la IWW3.

En ese congreso fundacional se hicieron representar organizaciones de resistencia de toda la región formándose Uniones locales desde Iquique a Corral. Si bien en un primer momento la conexión fue más bien nominal y hasta un poco ficticia, con los meses se consolidaron activos núcleos IWW en Iquique, Valparaíso, Santiago, Talca y Concepción, principalmente.

La IWW era una central sindicalista revolucionaria fundada en Estados Unidos en 1905. Con los años se crearon secciones en varios continentes. En América Latina sus principales enclaves estuvieron en México y Chile, aunque también hubo núcleos en Venezuela, Ecuador y Uruguay4.

Cada sección nacional de la IWW era autónoma y variaba en sus inclinaciones ideológicas según sus propios componentes. Así por ejemplo, la sección estadounidense en estos años era más bien sindicalista revolucionaria (sin finalidad ideológica), mientras que la sección chilena estuvo ligada desde su origen al anarco-sindicalismo, aún cuando solo en 1923 estableció formalmente en sus estatutos el Comunismo Anárquico como finalidad de la organización.

La IWW proponía relacionar los sindicatos bajo el sistema industrialista. Esto es, crear una organización que reuniera a las entidades laborales por ramo (departamentos) de la producción en lugar de mantener los sindicatos por oficio. Así por ejemplo los estibadores, lancheros, jornaleros, pescadores y carpinteros de rivera formarían el Departamento Industrial Marítimo, mientras que los ladrilleros, estucadores, carpinteros y pintores se agruparían en el Departamento Industrial de la Construcción5.

iww_uneteAllí donde no se contaba con sindicatos de un gremio, se reunía a individualidades de distintas especialidades y se formaba un Departamento de Oficios Varios6. Esta centralización implicaba un alto nivel de coordinación y apoyo en los conflictos que se suscitaban, pues se estimaba que la capacidad de negociación crecería junto con la organización. La idea es que si paralizaba un sindicato en particular, todos los oficios que componían su Departamento le acompañarían en la huelga. En la práctica estos métodos demostraron ser efectivos sobre todo en los gremios portuarios y entre los trabajadores de la construcción. Pero a su vez, sostenerlos involucró un alto costo social dado que en cada huelga los sindicatos, sin importar su propia situación particular, quedaban relativamente a merced de las iniciativas de otras entidades. Mientras existió afinidad y acuerdo no hubo mayores problemas, pero cuando aquella se reducía o desgastaba por la propia intensidad conflictiva de la IWW, o por la falta de unanimidad en las organizaciones de oficio, la coordinación se hizo más difícil. De hecho, de esta tensión nació la principal disputa en el interior del campo sindicalista libertario de los años veinte: la cuestión de la autonomía.

En cada ciudad los sindicatos de oficios se agrupaban en sus departamentos correspondientes. Los diversos departamentos componían a su vez la Unión Local. Las uniones locales enviaban representantes al Consejo Administrativo de la IWW. En cada Convención Nacional participaban todos los gremios adheridos y juntos discutían el devenir orgánico y estratégico de la entidad en su generalidad.

La IWW reivindicaba la acción directa y proponía como medios de lucha la huelga parcial y general, el boicot, el sabotaje (obstruir la fuente laboral7), el label (marcar el producto boicoteado) y la abstención de participar en elecciones estatales8. Sus cuotas eran bajas y no se producía el enriquecimiento de las Cajas de Resistencia, pues todo el dinero se ocupaba en conflictos. De esa forma se evitaba la burocratización9. Además de ello, y según Moisés Montoya, uno de sus destacados miembros:

“La IWW lucha por arrebatar a todos los proletarios de sus vicios para convertirlos en productores útiles y libres, capaces de administrarse solos, sin la intervención de los demás. Para esto desarrolla el siguiente programa: En lugar de una cantina, en que el alcohol hace al hombre un instrumento dócil para cualquier cambullón, tiene una biblioteca con una librería donde se expenden folletos y libros para embriagar de ideales a todos los que desean emanciparse. En lugar de una filarmónica, que sirve para educar los pies y prostituir a las compañeras, tienen ateneos en que se discuten todas las ideas, con veladas culturales y conferencias para educar el cerebro y convertir a los compañeros en hombres capaces de defenderse de todos los robos políticos. En lugar de un ring, en que se convierte al hombre en una bestia humana, sin razonamiento, enseñándole a abofetear al compañero, mientras frente al patrón es un carnero que se deja explotar mansamente, tiene una Escuela de Dibujo, en que se enseña a apreciar la belleza del arte y a organizar la sociedad futura”10.

La Hoja Sanitaria
La Hoja Sanitaria del IWW de Santiago

Esta organización no solo debe analizarse desde la perspectiva sindical, pues la IWW también fue un importante núcleo de irradiación política y cultural para trabajadores, estudiantes y mentalidades inquietas en general. La IWW, por ejemplo, animó LUX, la más prolífera de las editoriales anarquistas que hubo en la región y creó varios periódicos en las ciudades en que tuvo presencia: El Productor en Iquique; Mar y Tierra, La Voz del Mar y La Voz del Tripulante en Valparaíso; Boletín de los Trabajadores Industriales del Mundo, Acción Directa, El Comunista, Hoja Sanitaria de la IWW y La Voz del Industrialismo en Santiago; El Azote y El Proletario en Talca; Bandera Roja, Emancipación Proletaria y La Luz de Concepción.

Las diversas secciones de la IWW contaban con locales para realizar conferencias y debates públicos. Su Ateneo de Santiago fue todo un centro de encuentro político en la década del veinte en donde llegaban muchas personas cercanas y bien ajenas al ideario ácrata, a escuchar y debatir lo que allí se decía11. Lo mismo ocurría en Valparaíso con las conferencias temáticas que todos los jueves realizaban en la Plaza Echaurren. La IWW también impulsó el teatro obrero y las escuelas racionalistas12. Y hasta fundó un policlínico en 1923 para los trabajadores y sus familias.

En sus primeros años de vida el modelo de organización de la IWW, es decir, la organización por industria, fue asumido con entusiasmo por la mayoría de las organizaciones laborales influidas por libertarios. Sus pilares fueron los estibadores y tripulantes de la marina mercante, los obreros de la construcción (albañiles y estucadores) y los mueblistas, principalmente, pero también contó con lancheros, jornaleros, donkeros, carpinteros de bahía, pintores, baldosistas, constructores de automóviles, zapateros, sastres, entre otros. Si bien los wobblies –como así mismo se llamaban– nunca pudieron unificar a todos los gremios libertarios, pues muchos de ellos –obreros de imprenta, panaderos y zapateros– preferían su autonomía, entre 1919 y 1923 los IWW efectivamente fueron “la central” de los libertarios criollos, relacionando a la mayoría de los sindicatos, periódicos, grupos y estudiantes anarquistas del país13.

Gracias a la actividad entre los tripulantes de embarcaciones de circulación nacional e internacional, así como por las constantes giras de propaganda y organización, los principios de la IWW se expandieron con prolijidad por Mar y Tierra y en gran parte del territorio14. Sus “uniones locales” más estables estuvieron en Iquique15, Valparaíso16, Santiago, Talca17, Concepción y Talcahuano18. Y aunque fueron más frágiles y fugaces, igual las hubo en Arica19, Caleta Buena, Antofagasta, Tocopilla, Viña del Mar, San Antonio20, San Felipe, Rancagua, San Javier, Tomé, Carahue21 y Corral. Además, como varios de sus miembros eran tripulantes de barcos, constantemente los IWW llegaban a los puertos de toda la región, cultivando relaciones e influyendo en gremios portuarios desde Arica a Punta Arenas22.

Notas

1) Sobre la IWW en Chile, véase Mario Araya, Los Wobblies criollos. Fundación e ideología en la región chilena de la Industrial Workers of the World IWW (1919- 1927), Tesis para optar al grado de Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, Santiago, Universidad ARCIS, 2008; Peter DeShazo, The Industrial Workers of the World in Chile, 1917-1927, M.A. Thesis, University of Wisconsin, Wisconsin, 1973.

2) Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 225.

3) “Los Trabajadores Industriales del Mundo IWW y la FOLS de Santiago celebran una convención en Santiago”, Numen, Santiago, 3 de enero 1920.

4) En 1921 los confiteros, mozos, ayudantes y peones de Montevideo se organizan como IWW. “Uruguay”, El Productor, Iquique, 21 agosto 1921.

5) Por ejemplo, en 1922 el Departamento de Manufacturas en Madera de Santiago estaba dividido en 3 sub-departamentos geográficos (Barrio Independencia, Cortés Yungay y San Eugenio), y tenía 450 miembros entre mueblistas, talladores, barnizadores, tapiceros, maquinistas barraqueros y taqueros.

6) En 1923, por ejemplo, se creó un Departamento Femenino de Oficios Varios en Santiago para reunir a las mujeres de todas las fábricas y luchar contra los prejuicios religiosos. Y es que, aparte del policlínico, en 1924 se habían “implantado las clases nocturnas de castellano, matemáticas, dibujo lineal y ornamental, conferencias sobre educación y alimentación del niño, de sociología y sobre típicos de suma importancia para la sociedad en general”. Ver “Departamento Femenino de Oficios Varios”, El Obrero Constructor, Santiago, junio 1924. “Correspondencia del extranjero”, Nuestra Tribuna, Necochea, 1 noviembre 1923.

7) Esta medida fue retirada en la Convención de Mayo de 1921.

8) “Constitución”, Boletín de los Trabajadores Industriales del Mundo, Santiago, abril de 1920.

9) El portuario Luís Toro hace una completa descripción de la organización y metodología de acción de la IWW en “Nuestra organización revolucionaria”, La Voz del Mar, Valparaíso, segunda quincena de agosto, primera quincena de septiembre 1924.

10) “¿Qué opina usted del Movimiento obrero en Chile? Responde Moisés Montoya”, Claridad, Santiago, 11 agosto 1923.

11) El 6 y 13 de julio de 1926, por ejemplo, el mismísimo presbítero Daniel Merino discutió contra los ácratas sobre “La función social de la propiedad privada y del capital”. “Informaciones gremiales”, Justicia, Santiago, 5 julio 1926. En Iquique los anarquistas locales habían debatido públicamente con el obispo José María Caro a fines de 1924. Véase “Controversiando con el obispo Caro”, El Surco, Iquique, 3 y 10 de enero 1925.

12) En los años veinte su local estaba en Nataniel 1057.

13) En marzo de 1921, los gremios santiaguinos vinculados a la IWW, eran Unión en Resistencia de Elaboradores en Madera, Unión en Resistencia de Estucadores, Unión en Resistencia de Albañiles y Concreteros, Unión en Resistencia de Baldosistas, Federación de Pintores, Federación de Curtidores, Club de Talladores, Centro Comunista de Panaderos, Federación de Obreros y Obreras en Calzado, Federación de Obreros de Imprenta de Santiago, Federación de Sastres.

14) Si bien la IWW nunca asimiló a todos los gremios anarco-sindicalistas, la cantidad de afiliados no deja de ser importante para la época. En 1920, antes de un año de haber sido organizada, la IWW contaba con 10 mil miembros. En julio de 1921, luego de la segunda Convención Regional, decían tener cerca de 13 mil. A fines de 1922, tras la represión, contaba solo con 3 mil. La cifra aumentaría en los años siguientes, sobre todo debido a la reunificación de los sectores portuarios. En Valparaíso llegaron a tener 4 mil miembros pero tras algunas huelgas perdidas y la represión imperante en 1924 solo tenían 1240 con sus cuotas al día. En Santiago el promedio era de 3 mil, siendo en su mayoría trabajadores de la construcción. Mario Araya, Los wobblies criollos: op. Cit.; Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit..; Cifras en Acción Directa, Santiago, 15 de diciembre de 1922. Ver también Trabajo, Punta Arenas, 1925-1926.

15) En Iquique, entre 1921 y 1923, la IWW estuvo compuesta por Lancheros, Cargadores, Departamento Femenino, Oficios Varios, Calafates. Ver El Productor, Iquique, 1921-1923; Ver también La Unión Local, Manifiesto al proletariado. Explicando nuestra actitud (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 21 de diciembre de 1922; Los grupos de jornaleros marítimos, A los jornaleros marítimos (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 1 de agosto 1924; La Unión Local, Voz de Alerta. Al pueblo y a los obreros marítimos (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 15 de marzo de 1924.

16) El local de la IWW en Valparaíso, en 1926, estaba en San Ignacio 109.

17) La IWW de Talca estaba compuesta también por cigarreros de la Fábrica propiedad de Fígari. Por un Departamento de Oficios Varios, Unión de Elaboradores en Madera, Estucadores y Sastres. Y por un Departamento Femenino. “Fábrica de cigarrillos boicoteada”, El Productor, Iquique, 25 agosto 1923. Ver El Azote, Talca, 1921.

18) Su local en Concepción estaba en Orompello n°1195. Sobre la IWW en esa zona ver Bandera Roja, Concepción, 1926.

19) “Solidaridad con los IWW de Arica”, La Voz del Tripulante, Valparaíso, diciembre 1936.

20) “San Antonio”, La Voz del Mar, Valparaíso, 22 febrero 1925. En 1938, el local de la IWW en San Antonio estaba en Aldea n°151. Destacaron en esa sección Segundo Vera, Carlos Navarrete.

21) A fines de 1924 se creó en Carahue la Unión Local IWW que organizó a los zapateros de la ciudad y estaba trabajando por adherir a ella a los trabajadores a jornal de la Cía Buques y Maderas, y de ferrocarriles. Un estudiante, perseguido de la era de San Fuentes, de apellido García les ayudaba gestionando un policlínico de la IWW y dando charlas. “De Carahue”, La Voz del Mar, Valparaíso, primera quincena de enero 1925.

22) Entre 1925 y 1927, por ejemplo, hubo una activa presencia de la IWW en Punta Arenas. Véase, El Trabajo, Punta Arenas, 1925-1926.

logo del IWW

Recordamos En Noviembre: Vicky Starr

Por Staughton Lyndvickystarr

Traducido por X378240 y X363823 (Chicago, IL, EEUU)

Cuando mi esposa y yo entrevistamos a Vicky Starr, en 1969 y 1971, para una colección de historias orales llamada Rank and File, Vicky se llamaba “Stella Nowicki” porque no quería que su patrón (La Universidad de Chicago) en aquel momento supiera de sus actividades radicales en los años 1930.  Cuando la entrevistamos otra vez para una segunda colección, más de 25 años más tarde, se había jubilado y no tuvo problema con usar su nombre verdadero.

Vicky Starr era la hija de inmigrantes europexs del este. Creció en una granja en Michigan.  “No teníamos electricidad.  Teníamos baños afuera.”  A los 17 años Vicky se escapó de su casa porque “no había suficiente dinero para alimentar la familia durante la [Gran] Depresión.

El padre de Vicky era minero de carbón y compró “unos pocos libros sobre Lenin y Gorky.”  Ella recordó que cuando se ejecutaron a Sacco y Vanzetti “la gente nacida en el extranjero lloró sus muertes por una semana.”  La familia practicó lo que el padre de Vicky describió como una idea socialista, “No trabajar, no comer.”

Agnes, una mujer de Chicago, había venido a la granja por su salud.  Agnes invitó a Vicky que volviera a Chicago con ella.  Primero Vicky vivió con la familia de Agnes y a través de ellos conoció a un miembro de la Liga Juvenil Comunista1 llamado Herb March.

Vicky hacía trabajo doméstico por $4 semanales y lo odiaba.  Herb March le sugirió que consiguiera un trabajo en el distrito de la industria de carnicería.  Vicky empezó en el “cuarto de cocinar” donde las mujeres cortaban grandes trozos de carne en pedazos más pequeños para hacer guiso.  Trabajaba turnos de seis horas, ganando 37,5 centavos a la hora.

En el piso de abajo las mujeres hacían salchichas y un día los dedos de una mujer quedaron atrapados mientras metía carne por la tajadera. Se cortó los dedos.  Todos los seis pisos pararon su trabajo y se sentaron.  La compañía instaló dispositivos de seguridad.  Pero Vicky fue identificada como líder y fue despedida.

Un amigo fue llamado otra vez a ir al distrito de la industria de carnicería pero tenía otro trabajo y no quería ir.  Usando el nombre del amigo, Vicky volvió.

Líder comunista William Z. Foster y otros organizadores profesionales pasaban por Chicago y celebraban reuniones.  Se escribieron folletos.  Estudiantes de la Universidad de Chicago, que no podían ser despedidos, los repartían en la entrada antes de trabajo.  El Orden Internacional de Trabajadores2, que le ayudaba dar subsidios de enfermedad y seguros a la gente, les daba acceso a los organizadores sindicales a un gran número de simpatizantes potenciales.  Vicky se afilió a La Hermandad Católica3 y La Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes4.

En el trabajo, las mujeres con quienes Vicky trabajaba practicaban la solidaridad con la limitación de su producción dentro límites acordados. Pero no querían pagar cuotas sindicales. Otra vez era la salud y la seguridad que abrieron la puerta. Una de las mujeres se quedó paralizada por el aire frío intermitente, a que la línea estaba expuesta. Y se murió.  “Dentro una semana organizamos todo ese departamento.”

Con frecuencia las mujeres en verdad trabajaban más duro que los hombres y ganaban menos. Adentro de la unión, solo los hombres recibieron los trabajos de personería. “Yo era invitada a salir por hombres y me preguntaban por qué estaba en el sindicato, así que decía que yo apoyaba el socialismo.” Vicky aprendió a jugar billar y boliche y así juntaba hombres al sindicato.

En 1938, 1939, 1940 lxs trabajadores de empacadora no tuvieron derechos de negociación. Había un “fermento tremendo” recordó Vicky: “Se tenía la sensación que la gente estuviera lista a juntarse, a protegerse . . . . Algunos fueron despedidos, pero cuando lo hicieron lxs trabajadores simplemente cerraron completamente el departamento.”

Por los años 1940 el sindicato traía un camión con altavoces y miles de personas venían para reuniones en medio del distrito de la industria de carnicería al mediodía. “El liderazgo sindical negociaba dentro una planta particular sobre una queja [y si] el problema no se resolvía en un cierto tiempo el departamento entero abandonaría el trabajo.”

En 1945, con el sindicato reconocido y la guerra terminada, Vicky salió de la industria de empacar. Se casó con un linotipista del Chicago Tribune y tuvo tres hijxs. Alrededor de 1950 regresó a trabajar como secretaria en La Universidad de Chicago.

La Junta Nacional del Trabajo [JNT]5 decidió que “el grupo de negociación apropiado” era compuesto de oficinistas por todo la universidad. Había 1.800 de ellxs. Más que dieciocho edificios tenían que ser organizadas.

Después de que los otros sindicatos habían intentado y fracasado, los Teamsters lanzaron una campaña. Vicky no necesitaba al presidente del sindicato local que ganaba $200.000 al año. Pero veintiún delegadxs sindicales fueron elegidxs por voto secreto en una elección de la JNT y Vicky–que en ese momento trabajaba en el Departamento de Educación—era una de ellxs. Dieciocho de lxs nuevxs delegadxs eran mujeres.

Como en el distrito de la industria de carnicería, las quejas fueron perseguidas y ganadas antes de que los patrones reconocieron el sindicato. Y después del reconocimiento “lxs delegadxs sindicales se constituyeron en un comité de negociación.”

Vicky trabajó diez años más después que el sindicato fue reconocido. Recordó que fue al hospital universitario por razones médicos después de que se retiró. Amable como siempre, conversó con lxs secretarixs. Les dijo “Ayudamos organizar el sindicato,” y le dijeron, “Muchísimas, muchísimas gracias.”

UawVicky nos introdujo a dos amigas, Katherine Hyndman y Sylvia Woods, y las tres se hicieron protagonistas en el documental Union Maids6. Sylvia, una afroamericana, ayudó a organizar un local del UAW7 en Bendix durante la Segunda Guerra Mundial. Memorablemente, declaró en su entrevista en Rank and File: “Nunca teníamos [la deducción] de cuotas sindicales. No queríamos eso. Decíamos que si hay una empresa con un sindicato y la deducción cuota, todos se sientan y no tienen que preocuparse con organizar y no les importa lo que pasa. Nunca quisimos eso.”

Durante sus años mayores Vicky Starr también se separó de su esposo y se hizo a una defensora ardente por la liberación de mujeres.

Dice Vicky al final de Union Maids: “Hay algo potencial tremendo en la gente laborista, en la gente trabajadora, y en la gente sindicalista. . . . Son muy democráticos. Hay una militancia tremenda abajo de la superficie que se levantará y saldrá.

Vicky Starr murió en noviembre 2009.

Notas

1) “The Young Communist League”

2) “The Interntional Workers’ Order”

3) “Catholic Soldality”

4) “The Young Womens’ Christian Association”

5) “The National Labour Relations Board”

6) “Mujeres Sindicalistas”

7) El sindicato United Automobile Workers—Trabajadores Automotrices Unidos.

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– Este texto apareció originalmente en el “Industrial Worker” (noviembre 2010)

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