por La Negra Mangi
El artículo original fue publicado el 13 de noviembre de 2025 en Organización Obrera.
Lxs trabajadorxs en estos últimos años venimos teniendo cada vez peores condiciones laborales y también periodos largos de desocupación o sobreocupación, siendo estos unos de los mayores problemas en todo el territorio. En este periodo donde nuestro salario se pulveriza cada vez más y las necesidades básicas de vida como vivienda, alimentos y ropa son inaccesibles para cualquier familia trabajadora, tenemos varias generaciones que para llegar a fin de mes tienen que super emplearse.
En diferentes estadísticas y estudios de empleo-desempleo del último semestre se dan cifras que nadie cree o por lo menos no concuerdan con la realidad que vemos quienes pateamos la calle. Estas dicen que CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) es el menos afectado en desempleo o pérdida de puestos de trabajo, y que los sectores más perjudicados son empleados públicos, obra pública, comercios y algunos sectores del transporte.
Hoy las calles de la Ciudad de Buenos Aires están repletas de familias viviendo en la calle, donde sufren los desalojos y la mano dura de un gobierno que quiere “limpiar las calles” con campañas nefastas del “antes y después” festejando el tirarles los colchones y las pocas cosas que estas personas tienen. Vemos negocios vacíos o en alquiler por la baja de consumo, el transporte ya es un lujo, por lo que no se puede evitar el salto de molinete y el incremento del uso de bicicletas. El acceso al alquiler es casi imposible por el negocio inmobiliario y así podemos continuar con una lista enorme de ajustes.
En los últimos meses, el epicentro de Argentina está marcado por represión y hostilidad para los trabajadorxs. Nadie nos puede negar que vivimos al día y teniendo mayor carga laboral para llegar a la primera quincena del mes ¡con suerte!
Con el abrazo del enemigo Yanqui y la deuda que se incrementa a costa de nuestro trabajo los medios de incomunicación nos enredan en diferentes trampas, una de ellas las reformas laboral, previsional y tributaria que asoman para nuestro pueblo. Hoy se no teme la reforma laboral ya que somos un país que desde los ´90 trabajamos más de 10hs al día, con horarios rotativos, salarios por debajo de los convenios, contratos truchos (no registrados, monotributo, fuera de convenio, etc.) ¡HOY LA REFORMA LABORAL NO ASUSTA AL LABURANTE! Ya está naturalizada en nuestro pueblo por los años de precarización en los que vivimos y por la complicidad de la cúpula sindical.
Muchas más líneas podrían seguir esta nota, pero nuestro desafío tendrá que ser volver a las bases, discutir con cada unx de nuestros compas que la realidad en la que estamos viviendo no puede seguir legitimada. Que la injerencia de los Yanquis o de cualquier gobierno con sus planes económicos no es garantía de oportunidad, sino de mayor penurias y hambrunas para nosotrxs. Y para quien hoy no tenga la oportunidad de hablar en su lugar de trabajo, busquemos la forma organizándonos y activando dentro de las Sociedades de Resistencia. Estas herramientas, si bien no son nuevas en términos históricos, si lo son para un movimiento obrero que en este siglo se cansó de ver un modelo sindical autoritario, corrupto e ineficiente.
El imperialismo, en cualquiera de sus versiones (Yanki, criollo, etc.) no hace más que perpetuar sistemas sociales con desigualdad. Nos negamos a colaborar con esta mentira. Seguimos creyendo en la solidaridad de clase y en el porvenir de un mundo sin oprimidos ni opresores. Seguramente este discurso parece utópico, pero para nosotrxs, utópico es creer que este sistema perverso funcione de manera justa.
La Negra Mangi