Todavía en Solidaridad desde Solitario

por: Ezzial Williams

El compañero encarcelado Ezzial Williams habla desde el confinamiento solitario.

Saludos camaradas,

Con un año más de solidaridad durante la próxima huelga nacional de prisioneros, a menudo me preguntan por qué sigo participando. ¿Qué significa todo de todos modos? ¿Realmente hace la diferencia de una forma u otra? La respuesta corta es SÍ, lo hace. Sin embargo, con décadas de práctica, el sistema de “injusticia” penal de los Estados Unidos es muy hábil para frustrar a las personas con el fin de debilitar los movimientos hacia la justicia, el progreso y la revolución, por lo que me gustaría dar mi respuesta personal a eso. Incluso incluiré las diez demandas de por qué hacemos huelga, para puntos extras.

Verá, primero comencé a aprender sobre las dificultades de ser oprimido a través de mi madre, quien sola nos crió a mí y a mis hermanos en un hogar de bajos ingresos; cuando tuvimos una casa. Nos quedamos sin hogar varias veces y el sistema no nos proporcionó ninguna alternativa positiva. En cambio, todos los llamados programas que proporcionaron fueron diseñados para mantenernos dependientes de ellos y para mantenernos atrapados en la puerta giratoria de la impotencia. Aprendí temprano que vivíamos en un sistema roto, así que cuando me gradué de “primaria-a-penitenciaria”, rápidamente me di cuenta de que la prisión era una extensión de ese sistema, una puerta giratoria de reincidencia. Siempre tuve una tendencia natural a defender a los oprimidos, así que cuando presencié de primera mano la opresión que se desarrolla dentro del complejo industrial-penitenciario supe que tenía que ayudar a crear conciencia y, por lo tanto, me uní al Movimiento Nacional de Huelga de Prisioneros, y también el Comité Organizador de Trabajadores Encarcelados (IWOC) y el Colectivo de Lucha en Contra de Prisiones Toxicos (Fight Toxic Prisions).

A pesar de mi participación pacífica en la huelga el año pasado, me colocaron en Gestión Cercana Solitaria (Close Management Solitary)  durante 18 meses, solo por escribir un correo electrónico. Aun así, he llegado lejos en mi viaje de autodesarrollo y conciencia social. Continúo educándome a mí mismo, creando redes y elaborando estrategias para planes para el futuro, de modo que algún día pueda ayudar enormemente en los esfuerzos positivos hacia la reforma penitenciaria con personas del mundo libre. Por ahora, el maravilloso apoyo externo que he obtenido me ha inspirado para iluminar humildemente a mis hermanos por dentro. Después de todo, la exposición constante a las realidades de la opresión es lo que lleva a las personas, por dentro y por fuera, a hacer suya la lucha.

En el lado negativo, aunque la mayoría de las personas entienden y pueden comprender las mismas condiciones de opresión, aún no muestran signos de resistencia a las fuerzas enfermas del opresor, pacíficas o de otro tipo. “¿Qué diferencia hará?” Es el sentimiento común. En la prisión, por ejemplo, solo unos pocos de nosotros enfrentaremos las injusticias o un oficial o personal que maltratará a un preso. Por un lado, estamos prestando un servicio a toda la población carcelaria, defendiendo a otro internado y no dejando que los guardias represivos y despiadados se salgan con la suya, incluso a costa de represalias. Por otro lado, podría ser que estamos permitiendo las inacciones de los “internados”, mientras que los verdaderos “convictos” hacen el trabajo sucio. Casi podías escucharlos pensar en voz alta, “el trabajo duro nunca mató a nadie, pero ¿por qué arriesgarse?”. Dejando a un lado las bromas, es peculiar para mí que la mayoría de las veces el hermano que está siendo irrespetado o maltratado por el personal no se defenderá, pero no dudará en reventar a otro preso si incluso lo mira mal. Los convictos se mantienen unidos, pero cuando personas con ideas afines como yo intentamos sensibilizar a esos presos, se vuelven negativos y de mente cerrada. Algunos incluso pueden volverse discutidores y querer expresar su punto de vista agresivamente, para parecer que saben lo que es correcto.

A eso, mis camaradas, les digo esto: hay quienes en este caso pueden sentirse inadecuados en ciertas áreas de solidaridad, por lo que abordarlos desde ángulos de particular interés es algo en lo que pensar. Una cosa importante que adaptaría sobre el enfoque sería ver a estos hermanos como amigos y no como adversarios. Es imperativo que conozcamos a las personas en su nivel de preocupación y nos esforcemos por encontrar un terreno común. No tenemos interés en iluminar a las personas que no tienen oposición, y ciertamente no podemos creer que las personas que no tienen educación sobre el funcionamiento interno del complejo industrial-penitenciario no sepan absolutamente nada. Puede que no sean educados por instituciones burguesas o incluso en filosofía política o historia, pero las masas encarceladas tienen una experiencia de por vida viviendo oprimidos bajo un sistema corrupto que gobierna por el poder dictatorial y la represión forzada de la oposición. Yo sé que he tenido esa experiencia.

En lugar de derribar a las personas para que sean receptivas a nuestra lucha, ayudemos a abrir a las personas y a que sigamos juntos este camino. A través de esta táctica podemos muy bien despertar su interés de manera profunda. Incluso puede ayudarlos a ser positivos y de mente abierta sobre el cambio revolucionario. Esta es la realidad más grande para nosotros que no tememos las repercusiones de ser parte de la Huelga Nacional de Prisioneros, porque creemos que es posible una reforma de la prisión y, en última instancia, una sociedad sin encarcelamiento masivo. Esa es la respuesta larga.

Una vez me uní a un grupo de autoayuda para personas que hablaban demasiado, se llamaba “On and On Anon!” LOL. Para terminar y con la mayor seriedad, aquí hay diez razones por las que hacemos la huelga:

  1. Mejoras inmediatas a las condiciones de las cárceles y las políticas penitenciarias que reconocerán la humanidad de los hombres, mujeres y la comunidad LGBTQ encarcelados.
  2. El fin inmediato de la esclavitud en prisión bajo la 13a enmienda de la Constitucion. Todas las personas encarceladas en cualquier lugar de detención bajo la jurisdicción de los Estados Unidos deben recibir el salario vigente en su estado o territorio por su trabajo.
  3. La Ley de Reforma de Litigios Penitenciarios debe ser revocada, permitiendo a los humanos encarcelados un canal adecuado para abordar las quejas y las violaciones de sus derechos.
  4. La Ley de Verdad en la Sentencia y la Ley de Reforma de la Sentencia deben ser rescindidas para que los humanos encarcelados tengan la posibilidad de rehabilitación y libertad condicional. Ningún ser humano será sentenciado a muerte por encarcelamiento ni cumplirá sentencia sin posibilidad de libertad condicional.
  5. Un fin inmediato a la sobrecarga racial, la condena excesiva y las negaciones de libertad condicional de humanos negros y marrones. A los humanos negros ya no se les negará la libertad condicional porque la víctima del crimen era blanca, lo cual es un problema particular en los estados del sur.
  6. Un fin inmediato a las leyes racistas de intensificacion sobre pandillas dirigidas a humanos negros y marrones.
  7. A ningún humano encarcelado se le negará el acceso a los programas de rehabilitación en su lugar de detención debido a su etiqueta de delincuente violento.
  8. Las cárceles estatales deben ser financiadas específicamente para ofrecer más servicios de rehabilitación.
  9. Las Becas Federales Pell en las cárceles deben restablecerse en todos los estados y territorios de EE. UU.
  10. Se deben contar los derechos de voto de todos los ciudadanos confinados que cumplen condenas de prisión, detenidos en prisión preventiva y los llamados “ex delincuentes”. Se exige representación. Todas las voces cuentan.

“Todavía” en solidaridad desde solitario,

Ezzial Williams # 228036
Suwannee Correctional Institution
5964 U.S.Hwy 90
Live Oak, FL 32060

***

Ezzial está cumpliendo 18 meses de gestión cercana por ‘incitar una revuelta’ en las semanas previas a la huelga de prisión nacional del 21 de agosto 2018. Close Management es similar al confinamiento solitario y Ezzial se mantiene en una celda de 9×7 durante 23 horas al día. Ezzial agradecería enormemente el correo y podría usar estampillas y suministros de escritura.

Para obtener más información sobre los esfuerzos de IWW para acabar con la esclavitud en las cárceles, visite: https://incarceratedworkers.org/

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“Gracias” de un huelgista de hambre y prisionero

Gracias a todos por su apoyo de la huelga de hambre que comenzó el 31 de julio en la Institución Correccional Scotland en Laurinburg, Carolina del Norte, Estados Unidos. Las líneas de comunicación entre los huelgistas y sus partidarios fueron bloqueadas temporalmente por los tiranos de la prisión hasta hace poco, cuando finalmente pudimos recibir la siguiente carta:
 – Comité de Organización de Trabajadores Encarcelados – IWOC-IWW

 

* * *

11 de ago de 2019

Amor revolucionario,

Kamarada es más que un amigo, es un título otorgado a alguien que lucha contigo y hace sacrificios para asegurar que su Kamarada sepa que tiene un Kamarada.

Así que gracias Kamaradas a todos ustedes que se tomaron el tiempo para arrojar una luz estroboscópica sobre las condiciones de vida inhumanas a las que yo y otros estábamos siendo sometidos. Cuando los prisioneros inconscientes ven que hay personas que se preocupan por nosotros, su moral y su deseo de unirse a la lucha alcanzan alturas imprevistas.

El amor y la solidaridad fue lo que los motivó a todos y sabemos que estamos agradecidos por todo el tiempo y la energía que se invirtió para que estos oficiales delincuentes sepan que tenemos personas que nos aman a pesar de nuestros defectos. Cuando se muestra apoyo externo, estos oficiales delincuentes piensan dos veces antes de meterse con nosotros.

Sabíamos que habría represalias y yo fui víctima de ellas, pero con mucho gusto las tomo con orgullo sabiendo que mi compañero de prisión puede disfrutar del ejercicio fuera de su celda cinco días a la semana y recibir una llamada telefónica cada 90 días.

Desde que se hicieron las llamadas, la Capitána Henderson ha estado en el proceso de atender nuestras quejas. Ella dejó saber que no se haría de la noche a la mañana, pero la recreación se rectificó de inmediato, todavía estamos esperando saber de ella en las llamadas telefónicas que deben proporcionarse una vez cada 90 días. Obviamente no están cumpliendo con sus propias políticas y procedimientos. Esta negligencia en nombre del personal de la prisión no es nada nuevo y todavía hay una milla que caminar, pero con el apoyo de ustedes en el exterior, no tenemos que caminar la milla solo.

Compañero Kamarada
Huelgista de hambre
Detenido cautivo por el estado en Scotland Correctional Institution

Carta I: Para no morir trabajando.

por: Francisco Arana.

“Los mayores adelantos en las facultades, o principios productivos del trabajo, y la destreza, pericia, y acierto con que este se aplica y dirige en la sociedad no parecen efectos de otra causa que de la división del trabajo mismo”.

 

Con este principio, Adam Smith acuño el obituario de generaciones y generaciones de explotados que se ven obligados a ofertarse como trabajo vivo, esta separación o especialización del trabajo tiene por función primordial, la de segmentar a una clase que revienta de la misma forma, quizás, dentro de una oficina climatizada donde los trabajadores llegan tarde (y se van muy tarde), juegan fútbol en las áreas comunes o llevan a sus mascotas, mientras discuten del restaurante/cooperativa que vende solo productos con responsabilidad social y libres de crueldad (pero que reproducen los esquemas de producción y distribución bajo la dinámica capitalista); que los trabajadores ilegales que se han desplazado y hoy construyen altos edificios, cosechan en los campos, cuidan a los hijos de los trabajadores locales o son integrados a las formas mas violentas y crueles de existencia dentro del capital (crimen y esclavitud), todos yacemos bajo el mismo sol, que nos abrasa sin clemencia, porque trabajo es lo único que podemos intercambiar para supervivir en un mundo capitalista, este intercambio no corresponde a la intensidad del trabajo, sino a la regulación que los capitalistas disponen para corresponder de forma desigual con un salario de mierda, no son abstracciones, son actos concretos, no es que los patrones hagan reuniones secretas donde se grite entre carcajadas de cuanto sera la miserable paga, o el valor de la mercancía sino que este pende del tiempo socialmente necesario o tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de un valor, esto sera lo que determine su magnitud de valor, habrá quien niegue esta “forma teórica” de valor, vociferando a los 4 vientos que tenemos que tomar la maquinaria y ponerla al servicio de la humanidad, ¿pero si la maquina nació para destruir a la humanidad y la tierra? ¿Por qué habremos de salvarla? ¿Por qué no aclarar la totalidad de nuestra existencia real? Para negarla, desaprenderla y destruirla.

Así pues, cuando hablamos contra el trabajo, hablamos contra la relación social que de este surge en la que el sujeto se convierte en mercancía y la mercancía es sujeto de las relaciones sociales, la esclavitud a la que se nos condena desde el principio de nuestra existencia, la que avasalla por igual a la obrera en Maracay, que al estibador en un puerto de Inglaterra o al encargado de atención telefónica en Ciudad del Cabo y a la campesina en Tailandia, esta supera las divisiones de genero, raza y demás categorizaciones sociológicas segmentarías que surgen de la educación (razón capitalista), nos contiene a todos en sí, e incluso nos engaña, creyendo que existen trabajos que son mejores que otros, que vale mas la pena graduarnos para obtener un puesto organizativo que dejar de hacerlo y trabajar 12 horas de pie como cajera de un supermercado; ¡falso!

No existe un trabajo mejor que otro, todos nos roban el breve tiempo que tenemos sobre este mundo, nos enajena, nos vuelve esclavos del estrés, de los suplementos, de la medicina, nos atomiza, nos enseña a ver en cada ser humano un rival, nos enseña a pensar que en nombre del progreso esta bien destruir los bosques, respirar aire saturado de veneno, adquirir toda la basura que producimos, mirar al vació sin sueños.

Tampoco sera una vuelta de tuerca en la que veremos el retorno de la comunidad primitiva, pues la base de producción de las sociedades pre-capitalistas fueron igualitarias en medida de la necesidad de subsistencia y su modo de producción (recolector/cazador) en la tierra ha sido imposibilitado por el nivel de destrucción que el capital ha concretado, habrá que recordar también que estas comunidades primitivas en los albores de la historia humana fundaron bandos, en los que nació la practica de esclavizar al enemigo capturado, pariendo así la contradicción entre dos clases, la de los amos y la de nosotros los esclavos; también es inimaginable la cantidad de brechas que se han vislumbrado en el camino de la humanidad hacia el futuro, no sabemos si tras la llamarada de una inherente e histórica lucha que se ha gestado de forma permanente entre explotadores y explotados miremos el encumbramiento un oasis paradisiaco e igualitario o un hermoso y salvaje planeta que no necesita ser domesticado, lo que si sé y estoy convencido, es que necesitamos mantenernos, indomables, insatisfechos con cualquier trabajo, afines a la humanidad (fuera del humanismo burgués que desprende ese tufillo renacentista y progresista) a la naturaleza viva, a entender y escribir todo lo que nos oprime para no morir trabajando hasta reventar.

Recordando un Wobbly de mucha admiración: Vincent St. John

Por: Juan Conatz

Traducción por: JP y KF

Durante los 114 años de la existencia de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), ha habido muchos organizadores y miembros cuyos nombres ha llegado a prominencia entre el sindicato. Algunos han tenido respeto, a otros los han odiado, y otros han tenido una mezcla de los dos. Pero nadie ha sido tan admirado en el IWW como Vincent St. John.

Nombrado “El Santo,” St. John nació en 1876 de padres Irlandés-holandés. Durante sus primeros 15 años, su familia se cambió frequentemente de lugares, residiendo en cuatros estados diferentes hasta que se estableció en Colorado en 1895, cuando St. John tenía 19 años.  Ahí comenzó a trabajar como minero y organizador del sindicato.

Con la edad de 24 años, fue elegido presidente de su sindicato local, en Telluride, de la Federación Occidental de Mineros (Western Federation of Miners – WFM). Al siguiente año, el local de Telluride fue involucrado en una huelga ferozmente disputada. Uno de los dueños de las minas organizó una “Alianza Ciudadana” anti-sindical para oponerse a los mineros huelgistas.

La policía delegó y armó a los esquiroles. En respuesta, St. John ordenó 250 rifles y 50,000 rondas de municiones para el sindicato. A medida que la huelga se prolongaba, ocurrió una confrontación entre los esquiroles y los huelgistas, en la que hubo disparos y unos cuantos hombres muertos. Al final de la batalla, los esquiroles se retiraron, y los huelgistas ocuparon las minas, prefigurando las huelgas de brazos caídos y las ocupaciones que primero hicieron el IWW en 1906 y luego seguido por el Congreso de Organizaciones Industriales (Congress of Industrial Organizations – CIO) y sindicatos independientes en los 1930s.

Un año despues, con la huelga en calma, Arthur Collins, quien organizó la Alianza Ciudadana, fue baleado y asesinado. Aunque poco evidencia existió para implicar a St. John, lo acosaron y lo pusieron en la lista negra de trabajadores mineros por años. Durante el mismo tiempo, y añadiendo a la mitología de su sobrenombre, St. John estuvo involucrado en el rescate de un desastre minero. Fue considerado un héroe local. Sin embargo, debido ha esto contrajo asma bronquial crónica a cambio de sus esfuerzos, se piensa que esto contribuyó a su temprana muerte.

Radicalizado por sus experiencias como minero en el Oeste Americana, St. John estaba considerado parte de la izquierda del sindicato Federación Occidental de Mineros (WFM). Cuando el WFM se convirtió en uno de los sindicatos fundadores del IWW, él se lanzó a si mismo entre el trabajo del IWW también. Además, se juntó al Partido Socialista de América, incluso se postuló para un cargo político en un momento dado.

En la Convención General del IWW de 1906, St. John fue uno de los principales de los “sindicalistas revolucionarios” que querían y lograron correr al presidente del nuevo IWW, Charles Sherman, considerado demasiado conservador. Además, los sindicalistas revolucionarios lograron abolir el cargo de presidente. Eligieron a St. John como ‘Organizador general’. En el mismo año, lo arrestaron en el área Coeur d’Alene en Idaho, mas probable por agitación sindical.

A finales de 1906 y principios de 1907, St. John estaba muy involucrado en la huelga de Goldfield, Nevada. Goldfield, que ahora es una ciudad muerta, fue una zona de minas en auge con cerca de 20,000 habitantes en ese tiempo. La huelga por la WFM, ahora afiliada con el IWW, fue confrontada de nuevo por una Alianza Ciudadana, y también por ley marcial y tropas federales. Aunque los trabajadores del pueblo Goldfield se organizaron con el IWW e iniciaron una huelga en simpatía con los mineros, la entrada de las tropas federales en el asunto dío fuerza a los dueños de las minas, y los usaron para recortar los salarios y declarar la política de “trabajo abierto” [“Open Shop” – osea, libre de sindicato].  Implicaron a St. John otra vez en un asesinato, con poca o ninguna evidencia, este vez de un dueño de un restaurante local.

Complicando aún más la huelga, e involucrando a St. John, fue una disputa jurisdiccional entre la WFM y una sección local del los Carpinteros de la Federación Americana del Trabajo (American Federation of Labor – AFL), que aparentemente se volvió violenta. Alguien, posiblemente un miembro de la AFL, disparó a St. John iriendo su mano, deshabilitandola por el resto de su vida. A pesar de que la huelga se considera una pérdida, ganaron el día de ocho horas de trabajo, algunos aumentos salariales, y otros beneficios. Sin embargo, la experiencia llevó a la salida de la WFM del IWW y St. John salió o fue expulsado de la WFM mas adelante en ese año.

En la Convención del IWW en 1908, St. John presidió. Aunque dudaba en llevar la moción para el debate, al final St. John se puso del lado de los “accionistas directos” en contra de los “socialistas políticos” como Daniel DeLeon. También lo eligieron como Secretario general (GS), cargo que ocupó hasta que salió del sindicato. Al entrar a su posición, él encontró al sindicato en profunda crisis financiera y suspendió el Boletín del Sindicato Industrial (Industrial Union Bulletin), una publicación con raíces en la facción “sindicalistas revolucionarios” de 1906. Para los próximos años, en su cargo como GS del IWW, ayudó a dar forma al sindicato en un modo radical y vió al sindicato crecer diez veces más en membresía. Muchas de las huelgas famosas, campañas de organización dinámicas, y estrategias innovadoras occurieron en esta epoca antes de la Primera Guerra Mundial, cuando St. John era el GS. Adicionalmente, actuó como una de las caras públicas del sindicato, llamando en las páginas de los periódicos sindicales, como Solidarity, para reforzar las luchas de libertad de expresión (“Free Speech Fights”) en lugares como Spokane, Washington y Duluth, Minnesota. A los alcaldes de Fresno y San Diego, California, St. John les envió declaraciones diciendo, “Se establecerá  la libertad de expresión… aunque tome veinte años.”

En 1914, posiblemente ahogotado después de años de batallas de organización y peleas faccionales, St. John renunció a su cargo de Secretario general y se fue al suroeste de Estados Unidos para ser prospector de oro. A pesar de su cambio, no se salvo de ser arrestado en 1918 durante la guerra, como parte de la persecución del IWW por el gobierno de EEUU. Lo pusieron a juicio junto con 101 otros Wobblies. Aunque St. John era un radical laboral con poco ilusiones en el sistema de justicia, su sentencia de viente años lo sorprendió. “No pensaba en que justicia de turba prevalecería en un corte de Estados Unidos,” él dijo. Cumplió dos años y medio en la Penitenciaría Federal de Leavenworth, Kansas, antes de ser indultado.

Tras su liberación, se reincorporó al IWW, pero justo durante un conflicto con el recien establecido Partido Comunista de América (CP), el cual estaba intentando ganar Wobblies a su partido. St. John se puso del lado de los anti-CP.

Se sabe muy poco sobre lo que él hizo entre su liberación y su muerte a los 56 años en San Francisco. St. John fue enterrado en una tumba sin marcas en Oakland, California. Casi 70 años después, finalmente, fue donada una lápida adecuada:

VINCENT ST. JOHN

1876 – 1929

“THE SAINT”

GENERAL SECRETARY

INDUSTRIAL WORKERS OF THE WORLD

Revolución ante el monstruo capitalista

Por: Boletín La Oveja Negra

Hoy generalmente se habla de revolución cuando se habla de la historia en tiempo pasado, en los anuncios publicitarios de una nueva mercancía o en un nuevo descubrimiento científico. Toda la izquierda y los reformistas en general hablan de “cambio”, “transformación”, etc, etc… Hablar de revolución social según la ideología dominante es anticuado, extremista, ridículo. Porque es “anticuada” cualquier manera de pensarnos a través del hilo combativo de la historia, es “ridículo” salirse de sus dogmas de comportamiento y es “extremista” cualquiera que no sea un oportunista, quien tenga posiciones firmes e invariantes ante el monstruo capitalista.

Más a tono con esta época es hablar de “REVOLUCIÓN INTERIOR”. Se lo hace desde la auto-ayuda, desde los delirios místicos consumistas que se adquieren en el mercado para reprimir o al menos calmar el dolor que causa esta sociedad antisocial, e incluso en ciertos ámbitos rebeldes. Se habla de “revolución interior” en sintonía con los mandatos de la ideología dominante, es decir: ya no habría revolución social y lo único que queda es hacer pequeñas transformaciones personales para que no cambie nada, ya no habría comunidad por lo cual sólo quedaría abocarse a lo individual. No vamos a ser nosotros quienes desprecien la importancia de los pequeños cuestionamientos, estas “tomas de conciencia” surgen de las condiciones materiales de existencia, del sentimiento común y comunitario con los demás, y no desde el repliegue individualista que se ve en cada semejante un competidor si no directamente un enemigo. Nos oponemos, y vamos a denunciar cada vez que podamos que: no existen soluciones individuales a problemas sociales, que no existen soluciones particulares a problemas totales. Y además remarcamos que en momentos de lucha, de insurrección, de organización proletaria, esos cambios personales se dan con más frecuencia, más intensos, más profundos… lo que hace evidente  cómo las condiciones materiales de existencia modifican la conciencia, y al revés. Es decir, no podemos pretender que todas las personas se “revolucionen” interiormente para, ahí sí, revolucionar el mundo; éstos son dos hechos indisociables, complementarios, y simultáneos.

En nuestra época también existe otra manera de rechazar la noción de revolución y de ponerla además en un lugar completamente estúpido. Se trata de ese discurso moderno o posmoderno (ya ni sabemos) que dice que es una cosa ya pasada de moda, que se acabaron los grandes discursos, las grandes transformaciones, que ya no hay proletariado ni burgesía sino un sinfin de sujetos sociales, etc, etc, etc… Es un síntoma de estos tiempos y su justificación victoriosa. La única verdad sería que «ya no hay verdades» y su brutal certeza sería que «todo es relativo».

Así nos proponen contemplar el mundo sin revolucionarlo, adaptarnos a él aunque tengamos algunas críticas y disgustos. En fin, otra vez nos proponen escoger una opción dentro de los asquerosos límites del sistema capitalista.  Pero de lo que se trata es de hacer saltar por los aires el modo de producción capitalista para destruir toda opresión, toda explotación, toda competencia y todo condicionamiento económico. Desde los discursos políticos, la publicidad, la televisión o las conversaciones entre esclavos que sólo representan la voz del amo, nos muestran esta realidad como algo ajeno a nosotros mismos y por lo tanto inalterable. Así nos sentimos desdichados pero impotentes, enojados pero resignados, deprimidos y enfermos por el dinero, el trabajo, en fin… por el Capital. ¿Por qué condenarnos a esto? ¿Por qué condenar a toda la humanidad a esto?

La desobediencia a lo establecido, el cuestionamiento de la normalidad capitalista y sobre todo la lucha cuando es social y revolucionaria, nos recuerdan que hay otras posibilidades, que esta mierda que nos imponen no es la única forma de vivir.

Mujeres Sindicalistas II: la chica, la dama, y el sindicato

Mujeres Sindicalistas II: la Chica Rebelde, la Dama Sindicalista, y el lado en que ellas estan

Escrito por: Joe Grim Feinberg

Traducido por: Grace ML & J. Pierce

…Continuación de parte 1 – Mujeres Sindicalistas I: ¡Pan y Rosas!

La idea de una nueva belleza proletaria, encuentra su expresión, por ejemplo, en la representación de Joe Hill de “The Rebel Girl” en 1914, inspirada por la gran sindicalista Elisabeth Gurley Flynn, quien, entre otras cosas, ayudó a la organización de la “Huelga de pan y rosas” de 1912.

Yes, her hands may be hardened from labor,
And her dress may not be very fine;
But a heart in her bosom is beating
That is true to her class and her kind.

Sí, ella tiene callos en las manos de trabajar,
y su vestido quizá no sea muy fino.
Pero un corazón está latiendo en su pecho.
que es auténtico para ella y para su clase.

That’s the Rebel Girl, that’s the Rebel Girl!
To the working class she’s a precious pearl.
She brings courage, pride and joy
To the fighting Rebel Boy.

¡Esa es la Chica Rebelde, esa es la Chica Rebelde!
Para la clase trabajadora ella es una perla preciosa.
Proporciona coraje, orgullo y alegría
al chico rebelde que lucha.

Y en 1940 Woody Guthrie colmó de felicitaciones similares a su “Dama Sindicalista”

There once was a union maid, who never was afraid
Of the goons and ginks and the company finks
Or the deputy sheriff who made the raid.
She went to the union hall, when a meeting it was called
And when the Legion boys came ‘round she always stood her ground.

Había una vez una dama sindicalista, que nunca tuvo miedo,
De esbirros, imbéciles y chivatos de la empresa
O del ayudante del alguacil que hizo la redada.
Ella fue a la sede del sindicato, cuando se convocó una reunión,
Y cuando los chicos de la Legión llegaron, ella siempre se mantuvo firme.

Oh, you can’t scare me, I’m sticking to the union…
I’m sticking to the union, ‘till the day I die.

Oh, no puedes asustarme, pertenezco al sindicato…
Pertenezco al sindicato, hasta el día que muera.

Sin embargo, se debería decir que estos gestos de solidaridad de género mantuvieron una perspectiva masculina de una chica ideal trayendo felicidad a los chico rebeldes, eclipsando y avergonzando esos gallinas que tienen miedo de rebelarse. Por contraste, la canción sindicalista más popular de la lengua inglesa, en realidad escrita por una mujer, es, significativamente, sobre hombres:

If you go to Harlan County,
There is no neutral there.
You’ll either be a union man
Or a thug for J. H. Blair.

Si vas a Condado Harlan,
No hay neutrales allí.
Serás un hombre sindicalista
o un esbirro para J. H. Blair.

Which side are you on, boys? Which side are you on?
En cuál lado estan, chicos? En cuál lado estas?

Gentlemen, can you stand it?
Oh, tell me how you can?
Will you be a gun thug
Or will you be a man?

Señores, pueden aguantarlo?
Oh, digan me cómo pueden?
Serás un matón
O serás un hombre?

Así escribió Florence Reece en 1931, durante una huelga de mineros de Kentucky que fue violentamente suprimido, y las palabras han estado adoptadas a muchas huelgas nuevas desde entonces. Pero esa huelga destaca, porque sus dos protagonistas famosas eran mujeres y compositores, quien vivieron entre mineros pero no trabajaron (y no eran permitidas trabajar) en las minas.  Para Reece, el papel de la mujer es lo de una agitadora quien, como en la representatión de Guthrie, ecplisa a los hombres menos audaz, pero quien – no como en la canción de Guthrie – coloca responsibilidad principalmente en los hombres para levantarse y unirse con ella.

Pero la canción de Reece, aunque sí menciona pan (“Con pistolas y con fusiles/Nos quitan nuestro pan/Y si ustedes mineros lo insinuaron/Se golpearán en la cabeza”), no habla mucha de rosas. Algo de rosas puede ser encontrado, por otra parte, en una canción, que mas probable se inspiró a Reece, escrito a la misma melodía popular por “Tía” Molly Jackson, la otra agitatora bien conocida del Sindicato Nacional de Mineros (NMU) de Condado Harlan, Kentucky, en 1930-1:

I am a union woman
As Brave as I can be;
I do not like the bosses,
And the bosses don’t like me.

Soy una mujer sindicalista.
Tan valiente como puedo;
No me gustan los jefes,
Y yo no le gusto a ellos.

Join the NMU, come join the NMU
Únete a la NMU, ven y únete a la NMU.

The bosses ride fine horses
While we walk in the mud,
Their banner is the dollar sign,
Ours is striped with blood.

Los jefes cabalgan sobre buenos caballos,
Mientras nosotros caminamos en el lodo,
Su bandera lleva un símbolo de dólar,
la nuestra esta rayada de sangre.

Es posible que los jefes tienen el pan más dulce, pero los trabajadores tienen una rosa que no se marchita: una bandera coloreada en la lucha. La mujer sindicalista exige rosas, no porque sea más delicada, más sensible que los hombres, sino porque ella fue la primera que reconoció que la belleza nace de la lucha por el pan.

Mujeres Sindicalistas I: ¡Pan y Rosas!

Por: Joe Grim Feinberg

Traducido por: Grace ML

Parece que nadie sabe exactamente cuando, pero años antes de 1911 una canción y una idea llamada “Pan y Rosas” comenzó a difundirse por el movimiento obrero internacional. Era, aparentemente, justo en tiempo. Cuando James Oppenheim publicó su poema “Pan y Rosas”, en diciembre de 1911, en “The American Magazine”, atribuyó su inspiración a “una consigna de las mujeres del este”, y de verdad, en aquellos años parecía circular entre las activistas norteamericanas del medio oeste de “The Women’s Trade Union League”. Sin embargo, este honorable origen fue rápidamente eclipsado por otros acontecimientos históricos.

As we come marching, marching in the beauty of the day,
A million darkened kitchens, a thousand mill lofts gray,
Are touched with all the radiance that a sudden sun discloses,
For the people hear us singing: “Bread and roses! Bread and roses!”

Mientras vamos marchando, marchando a través del hermoso día
Un millón de cocinas oscuras y miles de apartamentos grises,
Son tocados por un radiante sol que asoma repentinamente ,
Para el pueblo que nos oye cantar: ¡Pan y rosas! ¡Pan y rosas!

Primero vino el Día Internacional de las Mujeres, el cual celebra su nacimiento meses antes de la aparición del poema de Oppenheim. El movimiento de las mujeres estaba naciendo, sucedió justo cuando “Pan y Rosas” se estaba afinando (generalmente atribuída a una arreglista de melodías obreras y populares llamada Caroline Kholsaat) y comenzaba a conocerse más allá de las paginas de revistas literarias.

Lo siguiente que vino fue la huelga de trabajadores de 1912 en Lawrence, Massachusetts, la cual fue conocida como “La huelga de pan y rosas”. No hay evidencias históricas de que la frase “Pan y Rosas”, cantada, hablada, o escrita, apareciera durante la huelga, la más larga y exitosa de la historia de EE.UU, pero la leyenda obrera cuenta que la mayorías de las huelguistas llevaban carteles que decían “¡Queremos pan, y rosas también!”. Al final, da igual si la canción inspiró la huelga y el movimiento o al revés. Algo ya estaba en el aire.

As we come marching, marching, we battle too for men,
For they are women’s children, and we mother them again.
Our lives shall not be sweated from birth until life closes;
Hearts starve as well as bodies; give us bread, but give us roses!

Mientras vamos marchando, marchando, luchamos también por los hombres,
Por aquellos hijos de mujeres, y los protegemos maternalmente otra vez,
Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte,
Los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos,
¡dennos pan, pero también dennos rosas!

Es interesante como el movimiento socialista necesitaba del movimiento de mujeres para recordarle que el hombre no sólo vive de pan. Pero de una manera u otra, el correctivo se empleó para combatir la creciente unilateralidad económica de la Segunda Internacional. Si la lucha por el socialismo había tomado la apariencia de hombres musculosos que exigían llenar sus panzas –  o peor aún, de duros trabajadores esperando obedientemente al inevitable desarrollo económico – entonces era hora de apuntar que “Los corazones padecen hambre igual que los cuerpos”. O mejor aún, no es sólo que el pan no nos satisface – porque sólo comemos pedazos – sino que no hay pan a menos que este venga con aroma a rosas. La materia prima es un sin sentido sin “arte, amor y belleza”, lo único que puede redimir el haber tan materialista de nuestros antepasados.

As we come marching, marching, unnumbered women dead
Go crying through our singing their ancient cry for bread.
Small art and love and beauty their drudging spirits knew.
Yes, it is bread we fight for – but we fight for roses, too!

Mientras vamos marchando, marchando, innumerables mujeres muertas
Van gritando a través de nuestro canto su antiguo reclamo de pan.
Sus espíritus fatigados conocieron el pequeño arte y el amor y la belleza
¡Sí, es por el pan que peleamos, pero también peleamos por rosas!

Pero, ¿Qué son el arte, el amor y la belleza? ¿No son categorías burguesas construídas por la separación de la simpleza, la crueldad y la fealdad de la esfera de vida refinada de la burguesía? ¿El género de estas categorías no enmascara la realidad opresiva de las mujeres trabajadoras de la idealizada imagen de las esposas burguesas? ¿Pueden las proletarias alcanzar esas cosas tan delicadas, sin excluirse a sí mismas como proletarias?

Sí, dice la canción, “Mientras vamos marchando, marchando” – la marcha en sí misma es lo que toca las oscuras cocinas y los miles de apartamentos grises con un radiante sol que “asoma repentinamente”. El día es bonito porque (“para”) la gente nos escucha cantar: ¡Pan y Rosas! ¡Pan y Rosas!. Como vamos marchando, marchando, hacemos belleza, cambiamos el significado de belleza, echamos abajo los muros de la fábrica que mantienen la belleza alejada.

As we come marching, marching, we bring the greater days.
The rising of the women means the rising of the race.
No more the drudge and idler – ten that toil where one reposes,
But a sharing of life’s glories: Bread and roses! Bread and roses!

A medida que vamos marchando, marchando, traemos con nosotras días mejores.
El levantamiento de las mujeres significa el levantamiento de la humanidad.
Ya basta del agobio del trabajo y del holgazán: diez trabajan y uno descansa.
¡Queremos compartir las glorias de la vida: pan y rosas, pan y rosas!

* * *

Lee la segunda parte de este artículo en Mujeres Sindicalistas: La Chica Rebelde, que se publicará próximamente en SOLIDARIDAD.

Para más información:

Timothy P. Lynch, Strike Songs of the Depression, Jackson, Mississippi: University Press of Mississippi, 2001.

Shelly Romalis,  Pistol Packin’ Mama: Aunt Molly Jackson and the Politics of Folksong, Urbana, Illinois: University of Illinois Press, 1999.

Jim Zwick, “Behind the Song: ‘Bread and Roses,’” in Sing Out! Vol. 46., no. 4 (Winter 2003), pp. 92-3.