Contra La Guerra de Estado, Guerra de Clases – extracto de los IWW de Estambul sobre la invasión Turca de Siria.

Por: İWW İstanbul – Dünya Endüstri İşçileri
Traducción por: Adri Clemente

Publicado originalmente en Yeryüzü Postası.

Hacemos un llamamiento para todos los trabajadores – aquellos explotados
bajo este sistema, que están siendo empobrecidos cada vez más y que están
siendo enviados a morir – no para participar en esta guerra, sino para unirse en su contra.

Mientras la guerra se libra en Siria, cuyo único propósito es la muerte, la
destrucción y la pobreza, el gobierno del AKP ha empezado una campaña de
ocupación que solo seguirá sembrando la discordia en la zona. Como en la
previa ocupación de Afrin, esta operación muestra que el pueblo Kurdo no
preocupa a ninguna potencia imperialista, como Rusia o los Estados Unidos.

Esta actuación es una continuación del exterminio y la negación del estado
Kurdo basada en el rechazo a una solución pacífica al conflicto, y es parte de
las fantasías imperiales del AKP, que solo complicarán el problema Sirio. La
provocación de Turquía, con la ayuda de otros países, ha forzado a más
personas sirias a abandonar su país, desencadenando una nueva ola
migratoria que imposibilita construir viviendas para refugiados que fueron
evacuados de las región fronteriza. Es una locura.

Eliminar a los Kurdos de la zona fronteriza descarta la posibilidad de una
resolución pacífica del conflicto. Esto empeora aún más la guerra y solo
aumenta las probabilidades de que el caos se siga extendiendo por el Oriente
Medio.

Consecuentemente, el salario de los trabajadores ya ha empezado a ser
recortado para financiar las operaciones de Turquía. El significado de esta
operación es “¿conoce el precio de una bala?”

El creciente nacionalismo y la militarización de Turquía solo fortalecen el
sistema capitalista y los patrones que lo dirigen. Esta actuación y la crisis que
está creando debilitan nuestra lucha contra el capitalismo.

Estamos completamente en contra de esta operación, ya que significa más
muerte y pobreza para nuestra clase. Condenamos todas las guerras entre
naciones como parte de nuestro patrimonio histórico. Creemos que la lucha
contra esta guerra, y contra la mentira de la unidad nacional que el conflicto
intenta impulsar, forma parte del deber histórico de la clase trabajadora. ¡No
tenemos intereses comunes con los patrones y los gobiernos a su servicio!

Además, los trabajadores turcos y miles de otras personas han perdido la vida,
se están empobreciendo cada minuto y viven aterrorizados debido a la guerra
siria. Para poner fin a esta guerra los trabajadores del mundo deben organizarse y moverse. Debemos oponernos firmemente a la política de los estados que provocan, profundizan y hacen aún más destructivas las guerras libradas para los intereses de la clase dominante.

Hacemos un llamamiento para todos los trabajadores – aquellos explotados
bajo este sistema, que están siendo empobrecidos cada vez más y que están
siendo enviados a morir – no para participar en esta guerra, sino para unirse en su contra.

Es hora de hablar sobre lo que podemos hacer contra esta guerra desde
nuestros talleres, cómo silenciar a los chovinistas, cómo vencer el olor a sangre
nacionalista en el aire y cómo detener la guerra y mitigar sus efectos. Estamos
organizando trabajadores contra la guerra. ¡Inmediatamente! ¡Ahora!

 

Solidaridad con los migrantes y refugiados en Turquía!

por: Yeryüzü Postası & IWW Istanbul

Cada vez más personas se ven obligadas a huir debido a la destrucción ecológica, las guerras, el colapso social y la pobreza causadas por el capitalismo. En los lugares donde estas personas migran para una vida mejor, la cuestión de los inmigrantes se está convirtiendo en un problema fundamental. A medida que la guerra en Siria está entrando en su octavo año, cerca de cuatro millones de inmigrantes de Siria viven en Turquía ahora y Turquía se ha convertido en el país líder en el que este problema se vive en toda su intensidad. Cientos de miles de inmigrantes de Afganistán y África ya viven en Turquía. La mayoría de estos inmigrantes han llegado a Turquía con la esperanza de llegar a Europa donde tendrían condiciones de vida seguras y humanas. Sin embargo, los inmigrantes están atrapados en este país debido al acuerdo entre la UE y Turquía sobre el reasentamiento de refugiados de regreso a Turquía y el fortalecimiento de instituciones como Frontex.

Finalmente, muchos inmigrantes han establecido sus vidas aquí. Sin embargo, todavía están sujetos a graves abusos y explotación en Turquía. La mayoría de los inmigrantes están trabajando ‘bajo la tabla’ debajo del salario mínimo, y eso es si pueden encontrar un trabajo. Al carecer de estatus legal, muchos inmigrantes están excluidos de los servicios de salud y educación. Sin duda, en estas condiciones, el sufrimiento de las mujeres y los niños inmigrantes es especialmente grave. Las mujeres sirias están en desventaja en el mercado laboral en comparación con los hombres. Son vulnerables a los abusos y agresiones sexuales y, en numerosos casos, las mujeres inmigrantes son vendidas a hombres ricos como esclavas.

Hoy, los inmigrantes sirios en Turquía se enfrentan a una ola de violencia y opresión alimentada por una creciente animosidad. Parece que la nueva política del gobierno hacia los inmigrantes sirios es la deportación. Tanto el gobierno como los llamados políticos del partido de oposición están alimentando los sentimientos racistas anti-sirios en palabras y hechos, mientras que los ataques a los barrios sirios hasta el punto de linchamiento y saqueo están aumentando. Esto no es una coincidencia. Los pogromos provocativos llevados a cabo por grupos racistas son una indicación tanto del colapso de la política turca hacia los inmigrantes como de la nueva política de deportación. Mientras que el gobierno inició una intensa política de deportación, AKP, CHP (el principal partido opositor kemalista), MHP (el principal partido fascista turco, pro-AKP) e IYIP (un segundo partido racista turco que es más secular y aliado con el CHP) están en una carrera de racismo entre ellos. El consenso antiinmigrante establecido durante las últimas elecciones locales, junto con las prohibiciones de los municipios de CHP (CHP mantiene a la mayoría de los municipios en las ciudades costeras del Egeo y el Mediterráneo) en el acceso de los sirios a las playas o sus acciones, como cortar claramente las ayudas sociales para los inmigrantes, muestra que todas las partes del orden están al unísono en esta política antiinmigrante. Este plan inhumano de deportar a las personas a Siria, donde la guerra aún continúa, es al mismo tiempo producto del acuerdo de soborno de los Estados europeos con Turquía, que llamaron “acuerdo de readmisión”.

Los eventos de los últimos dos meses ya proporcionaron muchas evidencias de este ataque racista contra inmigrantes y el reciente aumento en las noticias de deportación masiva nos llama a tomar medidas urgentes. Recientemente, hay un número alarmantemente creciente de noticias sobre cierres de lugares de trabajo propiedad de sirios, opresiones y fuertes multas contra tiendas con letreros árabes en varias ciudades. Especialmente en Estambul, circulan noticias e imágenes en las redes sociales sobre sirios arrestados en grandes cantidades y obligados a firmar un documento de “retorno voluntario” por la policía, luego de lo cual son deportados de Turquía. Dado que la guerra aún continúa en Siria, el régimen está obligando a los inmigrantes a firmar documentos de “retorno voluntario” para deportarlos y esta práctica es utilizada por el gobierno para deportaciones arbitrarias desde hace un tiempo. Sin embargo, especialmente desde mediados de julio, se informa que esta práctica se ha implementado masivamente, que la policía casi comenzó una “caza siria” en Estambul y que los sirios son deportados a regiones en Siria como Idlib, donde la guerra civil aún continúa con ciertas excusas.

No podemos permitir que los capitalistas y los políticos que les sirven obliguen a los sirios a pagar el precio de las guerras de las que no son responsables. No podemos mirar ociosamente mientras los sirios son empujados a zonas de guerra imperialistas donde enfrentan la muerte y la destrucción.

Tenemos que explicar persistentemente que el verdadero enemigo es el capitalismo: es el capitalismo el responsable de las actuales crisis económicas, guerras, la crisis ecológica y otros problemas sociales y no los sirios. Tenemos que luchar juntos contra todo esto, de lo contrario nos enfrentaremos a la extinción como especie.

Tenemos que luchar juntos con todos los inmigrantes para crear condiciones de vida humanas para todos y contra el trato inhumano que los inmigrantes reciben aquí.

Tenemos que aumentar la lucha junto con nuestros camaradas europeos para cancelar el acuerdo de readmisión entre la UE y Turquía, y para asegurar la apertura de las fronteras para todos para que todos puedan establecerse donde se sientan más felices y seguros.

Hacemos un llamado a todos nuestros amigos y camaradas de todo el mundo, que luchan por un mundo sin fronteras: alcemos nuestras voces juntas contra las políticas hipócritas de Turquía y los estados de la UE contra los inmigrantes sirios. No permita que nuestros estados envíen a las víctimas de las guerras de regreso al medio del mismo caos que desencadenan nuestros propios estados.

¡Solidaridad con los inmigrantes!
¡Por un mundo sin fronteras!

Los refugiados son el reflejo de nuestra civilización

Por: El doctor Argyris N. Argyriadis, médico psiquiatra y activista del IWW-Grecia

refugiados_greciaLa ONU estima que más de un millón de personas serán reubicadas durante el próximo año si continúa la guerra en Siria. En Grecia, en los últimos dos meses han llegado más de 28.000 hombres, mujeres y niños a las islas del mar Egeo próximas a Turquía. Todas estas per­sonas quieren seguir viaje hacia Europa continental (Alemania, Holanda, etc.) a invitación de familiares suyos o por creer que podrán instalarse y vivir en un próspero lugar. La tragedia de los refugiados es un proceso en curso. Desde el inicio de su viaje han sido explotados por las redes de transporte clandestino de personas, que les vendieron una promesa falsa o incluso “mortal”. Para escapar de la crueldad y llegar a Grecia los refugiados están dispuestos a caminar miles de kilómetros y pagar mucho dinero por un lugar en un despojo de lancha. Pero si llegan a Grecia su calvario tampoco habrá terminado. Una vez allí, tienen que lidiar con la burocracia, la brutalidad policial, las detenciones y el comportamiento racista en el que incurren incluso los nacionalistas de izquierda, aunque la solidaridad es fuerte, tanto en las islas, su punto de llegada, como a lo largo de la ruta hacia las fronteras de Grecia. Salir de Grecia no es una tarea fácil y si lo consiguen se encontrarán con un largo recorrido a través de los Balcanes y de Europa Oriental, en países que aplican una política hostil a los refugiados.

Iww_greciaLa llegada masiva de estas personas a las costas griegas crea un embotellamiento, con muchos refugiados apilados en las islas, en Atenas y finalmente en las fronteras con Mace­donia. Se han creado grandes campamentos, pero el invierno se acerca y los recursos médicos, alimentarios o de alojamiento no estarán a la altura de las necesidades. Algunos dicen que Europa está siendo invadida por los refugiados. No estoy de acuerdo. Por el contrario, es un éxodo para escapar de la muerte y la crueldad que imperan en sus lugares de origen. Por eso no temen sacrificar sus vidas y las de sus hijos en embarcaciones y balsas atestadas, sin chaleco salvavidas incluso cuando no saben nadar; se trata de escapar del régimen de muerte instaurado en Siria. Si Europa y el mundo occidental quieren ayudar a estas personas deben tratar de detener el corazón del problema, que es la guerra en Siria. Un conflicto geopolítico de intereses entre el mundo “civilizado” occidental y oriental. La solidaridad es necesaria, pero si no hay presión para detener la guerra seguiremos teniendo que manejar las consecuencias y no la causa real de esta tragedia humana.

Todas estas personas son las verdaderas víctimas de la lucha por el poder entre naciones y religiones. Estos daños colaterales han convertido al Mediterráneo en un cementerio abierto de miles de hombres, mujeres, bebés y niños. Limitarse a presionar a los gobiernos a través de los canales institucionales habituales no es suficiente. Los ciudadanos europeos y los movimientos sociales deben orientar sus primeros esfuerzos a abrir las fronteras, a proporcionar un lugar seguro a los refugiados y a exigir el fin de la guerra en Siria.

Los refugiados son el reflejo de nuestra civilización. Recuérdalo la próxima vez que te mires en el espejo. Es muy importante recordar también el poema de John Donne (*):

“No man is an island, / Entire of itself, / Every man is a piece of the continent, / A part of the main. / If a clod be washed away by the sea, / Europe is the less. / As well as if a promontory were. / As well as if a manor of thy friend’s / Or of thine own were: / Any man’s death diminishes me, / Because I am involved in mankind, / And therefore never send to know for whom the bell tolls; / It tolls for thee.”

* Puede verse una traducción de este poema aquí

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Este texto apareció originalmente en la revista “Trasversales”

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