Sangre en el piso de la planta

Escrito por: AnónimoQuad Graphics

El viernes, 24 de marzo 2015, se falleció un trabajador en la planta de Quad Gráficos en Oklahoma City, Oklahoma. Su muerte fue un shock y un horror para sus compañeros de trabajo. Mientras él reparaba el equipo en una toma de mantenimiento una grúa le aplastó y murió. Quad Gráficos decidió no cerrar y mandaron de vuelta a los trabajadores a las prensas.

Quad Gráficos (basada ​​en Sussex, Wisconsin) se fundó en 1971 por Harry V. Quadracci. Anteriormente, Quadracci era un ejecutivo de la empresa de impresión WA Krueger. Después de una prolongada huelga laboral en 1969, Quadracci renunció para iniciar su propia empresa antisindical de impresión, Quad Graphics, que lleva su nombre. Quad es la empresa impresora de crecimiento más rápido en los Estados Unidos. Es la segunda en todas las industrias, pero primera en varias categorías, como la producción de revistas. Tienen una presencia en todo el mundo con plantas en México, Argentina, Chile y otros países de América Latina, así como Polonia y la India. Ellos son infames entre los activistas laborales por las condiciones de explotación en sus plantas, por las políticas antisindicales viciosas (como Walmart, cierran un lugar de trabajo si los trabajadores logran formar un sindicato) y por pagar el sueldo más bajo de la industria, con un promedio alrededor de dos tercios de lo que sus competidores pagan. También la empresa es uno de los principales sustentos financieros del gobernador de Wisconsin, Scott Walker, y de las mal llamadas leyes de “derecho al trabajo” (“right-to-work”) en varios estados.

Una planta de Quad Gráficos en Wisconsin, Estados Unidos
Una planta de Quad Gráficos en Wisconsin, Estados Unidos

Oklahoma fue elegido como una ubicación ideal para el transporte y la distribución. Ubicada en mitad del país y con grandes autopistas como la Interestatal 40 desde el este al oeste y la Interestatal 35 desde el norte al sur, la Ciudad de Oklahoma planta pueda despachar a cualquier lugar. Es la mayor instalación de impresión al oeste del río Misisipi, siendo casi 1,5 millones de pies cuadrados, que tiene nueve prensas offset de bobina, seis prensas de huecograbado, y un enorme departamento de acabado con capacidades de enviar (co-mailing). Es la planta del principal revista y catálogo de Quad, que imprime títulos como  Time, Sports Illustrated, People, US Weekly, revistas de Boys Life y muchos más. Las condiciones laborales en la planta son horribles. Los trabajadores tienen turnos de 12 horas sin descansos y sin un almuerzo sentado. En general se espera que los trabajadores coman mientras trabajan – si es que uno tiene tiempo. Es común que los trabajadores se saltan comidas si hay mucho trabajo en aquel turno. El salario base es terriblemente bajo, así que la mayoría de los trabajadores esperan trabajar horas extras para poder sobrevivir. Trabajar más de 60 horas a la semana es de rutina, y semanas de 84 horas de trabajo también son comunes. Varios niveles de agotamiento entre los trabajadores también es normal. Quad tiene la amabilidad de vender en sus máquinas expendedoras bebidas energéticas carísimas. Niveles de tripulación en las plantas se mantienen lo más bajo posible y así muy a menudo los trabajadores tienen que hacer múltiples tareas a la vez. La empresa prefiere por la contratar a trabajadores vulnerables y desesperados como los que tienen condenas por delitos graves. Mientras que la contratación de los criminales es encomiable (y socialmente necesario si las personas con convicciones van a llegar a reconstruir sus vidas), Quad lo hace sobre todo para la deducción de impuestos y porque en teoría es menos probable que una fuerza de trabajo desesperado luche contra los abusos patronales. La tasa de rotación es más que 90 por ciento, y más de la mitad de las nuevas contrataciones no sobreviven su primera semana.

Prensas de huecograbado
Prensas de huecograbado

Quad practica una política sarcásticamente conocida como “la promoción sin remuneración.” Debido a la muy alta tasa de rotación promuevan rápidamente por necesidad absoluta cualquiera que sigue trabajando y se esfuerza, pero lo hacen sin aumentos de sueldo por el mayor tiempo posible. En una planta de impresión tradicional (generalmente representada por un sindicato) la tasa de rotación es mucho menor y uno puede esperar años para pasar a la siguiente posición. Puede tomar varios años para pasar de manipulador de materiales (la posición de nivel de entrada) a tendedor de rollos, pero en Quad puede suceder tan pronto como 30 días. Es muy común que las personas pasan de nuevo empleado a segundo impresor en menos de un año, todos sin ningún aumento de sueldo. La gerencia dice a los trabajadores que tomen una variedad de clases totalmente inútiles antes de que los aumentos salariales pueden ocurrir. Incluso después de eso es muy raro conseguir el grado de pago completo que refleja la posición actual de un trabajador. Varias leyes de trabajo, de seguridad y ambientales son ignoradas de forma rutinaria. Se les dice a las trabajadores que dispongan de productos químicos por el desagüe del fregadero (algo que la Agencia de Protección Ambiental prohíbe totalmente), y el trabajo con papel y incendios de productos químicos inflamables no es infrecuente. De vez en cuando los depuradores de aire utilizados para mantener la calidad del aire (por la Ley de Aire Limpio) se fallan y el aire contaminado se bombea en el edificio, lo cual obliga a los trabajadores a respirar el aire, para que la prensa no se cierre. En esos momentos el aire es espeso y turbio alrededor de la prensa. Las lesiones son comunes y, aunque en su mayoría son leves, a veces pueden ser catastróficas. Hace varios años un trabajador perdió todo un brazo. Perder las puntas de los dedos es más común. Se les miente a los nuevos empleados en su orientación y se les dice que tendrán dos descansos de 20 minutos por turno y un almuerzo de 20 minutos. Nadie que trabaja con la prensa realmente tiene un descanso. Los trabajadores que tienen más conciencia de clase suelan romper esta regla y, si el tiempo lo permite, ayudan para que todos tengan un descanso en un acto de solidaridad, pero la gerencia ve con malos ojos esta costumbre. La política de asistencia es muy estricto. Faltar en un día de horas extras cuenta como dos ocurrencias, por lo cual si sucede una emergencia y uno termina faltando varias veces seguidas es posible que se quede sin trabajo. Los trabajadores frecuentemente presentan a trabajar enfermo por el miedo de perder sus puestos de trabajo.

Prensas de offset
Prensas de offset de bobina

El estado de ánimo en el taller es oscuro y pesimista. La moral es terriblemente baja. La rabia por estas condiciones a veces se desborda en una variedad de maneras. Actos espontáneos de sabotaje no son infrecuentes, como amenazas de violencia hacia la gerencia. En por lo menos dos incidentes, los trabajadores recién despedidos volvieron a la planta con armas y amenazaron a la gerencia. Después de eso se acordó un contrato con la policía local y ahora los autos de la policía se pueden ver en el estacionamiento en todos los cambios de turno con agentes uniformados que andan vigilando a los trabajadores. Hay más cerraduras en más puertas, y las cámaras se han instalado en todas partes. La gerencia teme su fuerza de trabajo, pero es absolutamente indispuesto a mejorar las condiciones de trabajo. Un constante estado de guerra de clases es evidente en todas partes. Los equipos están mal cuidados. Los mecánicos y electricistas en el departamento de mantenimiento quieren arreglar el equipo, pero con demasiada frecuencia sus manos están atadas. Las partes de las maquinas no se compran y en cambio las cosas se arreglan en lo posible con lo que está a mano. A veces las partes vitales de prensas operan en un estado sub-óptimo, si no un estado absolutamente roto durante muchos meses.

ambulanciaEl 24 de marzo, se le mandó a un electricista veterano al departamento de la prensa de huecograbado en una toma de mantenimiento. Durante la toma de mantenimiento se ocurrió un incidente en lo cual murió aplastado bajo una grúa. No quedó totalmente claro si se trataba de un fallo de la maquina o un extraño accidente. No cerraron ninguna prensa de offset ni la planta jamás. Los trabajadores seguían trabajando mientras un camarada y compañero de trabajo moría. Los abogados y los agentes de seguros llegaron a la planta incluso antes de que se le notificara a su familia del incidente. Ante el temor de lo que la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA – Occupational Safety & Health Administration) podría descubrir, se les dijo a los trabajadores que limpiaran, que etiquetaran correctamente los productos químicos, y que hicieran que la planta pareciera más seguro de lo que realmente era. A los pocos días de la muerte del trabajador la prensa en cuestión estaba funcionando de nuevo. La producción continuó incluso mientras su sangre se secaba. La indignación es palpable pero por el momento la gente guarda silencio por miedo.

En un día bueno las condiciones en Quad son insoportables. Ya que un trabajador murió quedó claro para todos lo poco que los empleados le importan a la empresa como individuos. La vida no tiene dignidad en Quad. A veces la ira llega a un punto de salir a la superficie. Incluso se sabe que los trabajadores especializados con antigüedad a veces salen a mitad de turno por pura frustración con la situación y las condiciones. El enojo es evidente, pero un miedo profundo es aún más fuerte. Quad es infame por su política de tierra quemada con los sindicatos. ¿Entonces qué hay que hacer? La solidaridad es evidente y en todas partes. Los trabajadores apoyan a los demás, se organizan mutuamente descansos si la situación lo permite, se dan entre ellos tiempo para almuerzos a pesar de la política de la empresa, y se apoyan unos a otros en una amplia variedad de maneras inspiradoras. Lo que queda evidente es que esta situación no puede continuar. La vida tiene dignidad y este método de producción, del lucro antes de cualquier otra consideración se debe cesar. La clase obrera crea la sociedad, debemos gestionarla.

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Publicado en “The Industrial Worker”, junio 2015

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Los refugiados son el reflejo de nuestra civilización

Por: El doctor Argyris N. Argyriadis, médico psiquiatra y activista del IWW-Grecia

refugiados_greciaLa ONU estima que más de un millón de personas serán reubicadas durante el próximo año si continúa la guerra en Siria. En Grecia, en los últimos dos meses han llegado más de 28.000 hombres, mujeres y niños a las islas del mar Egeo próximas a Turquía. Todas estas per­sonas quieren seguir viaje hacia Europa continental (Alemania, Holanda, etc.) a invitación de familiares suyos o por creer que podrán instalarse y vivir en un próspero lugar. La tragedia de los refugiados es un proceso en curso. Desde el inicio de su viaje han sido explotados por las redes de transporte clandestino de personas, que les vendieron una promesa falsa o incluso “mortal”. Para escapar de la crueldad y llegar a Grecia los refugiados están dispuestos a caminar miles de kilómetros y pagar mucho dinero por un lugar en un despojo de lancha. Pero si llegan a Grecia su calvario tampoco habrá terminado. Una vez allí, tienen que lidiar con la burocracia, la brutalidad policial, las detenciones y el comportamiento racista en el que incurren incluso los nacionalistas de izquierda, aunque la solidaridad es fuerte, tanto en las islas, su punto de llegada, como a lo largo de la ruta hacia las fronteras de Grecia. Salir de Grecia no es una tarea fácil y si lo consiguen se encontrarán con un largo recorrido a través de los Balcanes y de Europa Oriental, en países que aplican una política hostil a los refugiados.

Iww_greciaLa llegada masiva de estas personas a las costas griegas crea un embotellamiento, con muchos refugiados apilados en las islas, en Atenas y finalmente en las fronteras con Mace­donia. Se han creado grandes campamentos, pero el invierno se acerca y los recursos médicos, alimentarios o de alojamiento no estarán a la altura de las necesidades. Algunos dicen que Europa está siendo invadida por los refugiados. No estoy de acuerdo. Por el contrario, es un éxodo para escapar de la muerte y la crueldad que imperan en sus lugares de origen. Por eso no temen sacrificar sus vidas y las de sus hijos en embarcaciones y balsas atestadas, sin chaleco salvavidas incluso cuando no saben nadar; se trata de escapar del régimen de muerte instaurado en Siria. Si Europa y el mundo occidental quieren ayudar a estas personas deben tratar de detener el corazón del problema, que es la guerra en Siria. Un conflicto geopolítico de intereses entre el mundo “civilizado” occidental y oriental. La solidaridad es necesaria, pero si no hay presión para detener la guerra seguiremos teniendo que manejar las consecuencias y no la causa real de esta tragedia humana.

Todas estas personas son las verdaderas víctimas de la lucha por el poder entre naciones y religiones. Estos daños colaterales han convertido al Mediterráneo en un cementerio abierto de miles de hombres, mujeres, bebés y niños. Limitarse a presionar a los gobiernos a través de los canales institucionales habituales no es suficiente. Los ciudadanos europeos y los movimientos sociales deben orientar sus primeros esfuerzos a abrir las fronteras, a proporcionar un lugar seguro a los refugiados y a exigir el fin de la guerra en Siria.

Los refugiados son el reflejo de nuestra civilización. Recuérdalo la próxima vez que te mires en el espejo. Es muy importante recordar también el poema de John Donne (*):

“No man is an island, / Entire of itself, / Every man is a piece of the continent, / A part of the main. / If a clod be washed away by the sea, / Europe is the less. / As well as if a promontory were. / As well as if a manor of thy friend’s / Or of thine own were: / Any man’s death diminishes me, / Because I am involved in mankind, / And therefore never send to know for whom the bell tolls; / It tolls for thee.”

* Puede verse una traducción de este poema aquí

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Este texto apareció originalmente en la revista “Trasversales”

IWW

La IWW en Chile: Un sindicato y una leyenda (1919-1951), Parte 2

iww_uneteLa segunda sección de una breve historia del IWW en Chile.  Esta selección es del libro “Sin Dios, Ni Patrones. Historia, diversidad y conflictos del anarquismo en la región chilena (1890-1990)” escrito por Víctor Muñoz Cortés. Lo pueden consultar haciendo clic aquí.

Escrito por: Víctor Muñoz Cortés

En los primeros meses de 1920 fue tal el crecimiento y la actividad huelguística de la IWW que las autoridades se le fueron encima. Como se sabe, durante todo el segundo semestre de 1920 la organización fue procesada por su pretendido carácter ilícito y terrorista. Cuestión que quedó en nada cuando se supo que todo había sido originado por un montaje policial.

Del 15 al 18 de Mayo de 1921 se realizó en Valparaíso la Segunda Convención Nacional de la IWW. Asistieron cincuenta y cinco delegados en representación de ochenta y seis organizaciones laborales de Caleta Buena, Iquique, Antofagasta, Taltal, Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, Talca, Talcahuano, Tomé y Concepción. Este sería su primer encuentro formal. Allí se tomaron los siguientes acuerdos:

Hogar Común. Las Uniones Locales propiciarán la concentración de las finanzas gastadas en pequeños salones gremiales para instalar el Hogar común con capacidad para sesiones amplias de las Uniones Locales o Departamentos Industriales y dar facilidades a la instalación de Biblioteca, Teatro, Clínica y Oficina de Contratación de Trabajo.

Pro-imprenta. Se acuerda que cada asociado a los gremios adheridos a los Trabajadores Industriales del Mundo pagará una cuota mínima de un peso para adquirir una imprenta.

Jornada de trabajo. Exigiéndolo el exceso de desgaste físico y favoreciendo la mayor ocupación de obreros cesantes, recomienda la jornada máxima de 44 horas semanales, en todas las fábricas y faenas, divididas en 8 horas diarias y 4 horas el día sábado.

Salarios. Los departamentos y Uniones Locales deben luchar por un salario mínimo que compense las máximas necesidades de los trabajadores; no obstante sostenemos la abolición del salario. Único factor de la tiranía y explotación capitalista.

Trabajo a contrato. Se acuerda tratar de abolir el sistema de contrato y especialmente los contratistas en las faenas marítimas, por considerarse perniciosa para los intereses de los trabajadores y porque en las fábricas y obras se establece la competencia entre ellos y éste sólo beneficia al capitalista.

A falta de trabajo. A falta justificada de trabajo en fábricas, talleres y faenas, imponer (la redondilla) o sea turnos rotativos o disminución de horas de trabajo, a fin de impedir la suspensión o cesantía forzosa de los trabajadores.

Enganches. Boycotearlos en todas formas y sentidos, sosteniendo la libre demanda y libre concurrencia o contratos directos, impidiendo así la especulación y despotismo desenfrenado por enganchadores.

Matrícula de gente de mar y fotografía de identidad en fábricas y faenas. Acuérdese sostener y gastar todo el empeño posible en anular estas marcas impuestas por el capitalismo gubernamental.

Peso máximo de llevar al hombro. Las Uniones Locales deben exigir a los capitalistas fijen el máximo de peso de 70 kilos.

Herramientas en el trabajo. Se insinúa iniciar la lucha por la abolición de las herramientas llevadas por los obreros en todas las faenas y establecimientos fabriles, exigiendo sean costadas y proporcionadas por los capitalistas y patrones.

Emancipación de la mujer. Las Uniones Locales y los asociados en particular deben luchar en todas las esferas propagando, adelantando y sosteniendo la emancipación de la mujer, organizándola. Creando en nuestro periódico secciones especiales donde se les invite a colaborar. Igualmente la edición de folletos, proclamas afines en este sentido. También propiciarán la lucha por la forma lógica y justa de igual trabajo, igual salario para contrarrestar la libre competencia entre ambos sexos a que las condena el régimen capitalista.

Alcoholismo. Se encarga a los Centros de Estudios Sociales dependientes de la I.W.W. y los que simpaticen con nuestros principios, intensifiquen con energía una campaña práctica y teórica hasta donde les sea posible y con el concurso de las Uniones Locales contra este anestesiador vicio, fomentado por los vinicultores y gobernantes.

Habitaciones obreras. No reconociendo el derecho de usurpación de la tierra por unos pocos, máxime cuando éstos nos explotan descaradamente obligándonos a vegetar en conventillos u otras habitaciones estrechas insalubres y caras, se recomienda mantener una constante agitación en pro de su abaratamiento y salubridad hasta la huelga de arrendatarios: es decir no pagar arriendos por las habitaciones sucios y caras.

Atención sanitaria. Las Uniones Locales y Departamentos deberán exigir a los capitalistas asistencia médica en fábricas, talleres, minas, bahía, etc. También estimular las atenciones sanitarias fundando clínicas, extendiendo sus servicios a sus asociados y sus familias para contrarrestar la hipocresía de la caridad burguesa con la solidaridad proletaria.

Funerales. Se recomienda que los funerales de los asociados sólo se harán solidarias las organizaciones cuando hayan caído en las luchas sociales o por accidente en el trabajo, como medio de propaganda emancipadora y apostrofar la indolencia capitalista. En los demás casos las organizaciones quedan en libertad de obrar como lo estimen conveniente.

Primero de Mayo. El primero de Mayo es un día de protesta mundial y de acción revolucionaria. No obstante, nosotros, los Trabajadores Industriales del Mundo declaramos que mientras exista el régimen capitalista con sus ejércitos de parásitos usurpadores del esfuerzo productor y acaparadores de la tierra convirtiéndola en propiedad privada, y la explotación del hombre por hombres privilegiados, todos los días mientras este estado subsista será y deben ser de protesta y de continuada agitación proletaria.

Presos por cuestiones sociales. Las Uniones Locales y organizaciones afines deben mantener una constante agitación por la libertad de nuestros camaradas, que por servir a las causas proletarias son víctimas de venganza capitalista, secuestrándolos en cárceles y presidios. No menos debe ser la atención debida a los hogares de todos los abnegados luchadores.

Comunismo Libertario y Consejo de Fábrica. Recomiéndese a los trabajadores el estudio del comunismo libertario; igualmente el estudio de los consejos de fábricas ideados y puestos en práctica en Rusia e Italia, debiendo atender al estudio y difusión de ambos temas los conferencistas y los redactores de los periódicos y folletos que se editen.

Saludo Fraternal. La convención acuerda enviar un saludo fraternal a los camaradas revolucionarios del mundo, y exteriorizarlo a nuestros dignos camaradas que por hoy se encuentran en las cárceles y presidios, borrón infamante del capitalismo, y manifestamos por ellos nuestra protesta y afirmamos luchar con el calor de nuestra convicción hasta conseguir su libertad.

Voto de simpatía. Considerando que con la Federación de Estudiantes de Chile y la Federación Obrera de Magallanes andamos ligados por los vejámenes y crímenes de que fuimos víctimas en la pasada administración gubernativa y tomando en consideración que en la primera existen miembros que nos han prestado desinteresado concurso a nuestra organización y con la segunda nos ligan intereses comunes, la comisión acuerda un voto de simpatía y solidaridad a estas Federaciones que sea al mismo tiempo una protesta hacia nuestros comunes victimarios”1.

federacionobreramagallanes

Tras esa Convención la IWW reactivó sus campañas reivindicativas a nivel nacional. En junio de 1921 y junto a la FOCH ayudaron a los panaderos a ganar su huelga general. Ese mismo mes, pero en el puerto, apoyaron una paralización de obreros de la Fábrica de Galletas Hucke. La boicotearon dos semanas hasta que vencieron2.

Entre 1920 y 1921 la IWW era la organización laboral más poderosa y belicosa de Valparaíso. Contaba con unos 6 mil afiliados entre estibadores, lancheros, transportistas, operadores de grúas, tripulantes, cargueros de ferrocarriles y trabajadoras fábricas. Con ellos protagonizó numerosas huelgas y boicots. Muchas veces la sola amenaza de paralización bastaba para conquistar sus demandas.

La IWW se ganó muchos enemigos entre el empresariado, la prensa de masas y el Estado, pero también entre los comunistas y la FOCH, puesto que varios sindicatos de la vieja federación, sobre todo en Antofagasta, Rancagua, Talca y Talcahuano, se pasaron a la filas anarcosindicalistas. Los gremios conservadores, desde luego, acusaban a la IWW de subversiva y antipatriótica3.

En respuesta a los libertarios industrialistas, los patrones organizaron la Asociación de Comerciantes de Valparaíso, que luego tuvo similares en Antofagasta, Talcahuano y otras ciudades. La Asociación le declaró un lockout a los IWW desde el 18 al 26 de agosto de 1921, paralizando las descargas portuarias para des-emplear a los subversivos. La IWW, por su parte, respondió con la huelga general a partir del día 28. Les secundaron los IWW de Antofagasta y Talcahuano y pronto encontraron la solidaridad de sus compañeros de Iquique, Mejillones, San Antonio, Coronel y Punta Arenas4.

Por las magnitudes de la huelga el gobierno ofreció mediar y la Oficina del Trabajo llamó al arbitraje, cuestión que fue rechazada por los comerciantes. Finalmente todo acabaría –momentáneamente– en un empate. Sin embargo, el 24 de octubre el presidente Arturo Alessandri decretó la abolición de la “redondilla”. Esta derrota afectó dramáticamente a los IWW de todos los puertos del país, pues la redondilla era allí la base de su poder5. La redondilla era un mecanismo de empleo en donde los turnos de trabajo para cargar y descargar naves eran establecidos por el sindicato. Ellos regulaban el horario y ellos elegían también quienes desempeñarían el trabajo. En Iquique la redondilla fue suprimida en octubre de 1923 tras sangrientos ochenta y ocho días de huelga. En ese conflicto, además, asaltaron la imprenta de El Sembrador, publicación anarquista íntimamente ligada al Sindicato de Lancheros de la ciudad6. La nortina sección de la IWW cesó sus actividades. Ese mismo año los wobblies de la Fábrica de galletas Hucke de Valparaíso fueron derrotados también en otro conflicto laboral.

Además de estos reveses en el terreno sindical, en 1923 estalló la crisis interna del campo anarcosindicalista, separándose aguas entre la IWW por un lado, y los anarquistas específicos y los sindicatos federalistas, por el otro. A los primeros se les acusaba de centralistas y marxistas. A esas alturas seguían siendo “fieles” a la IWW los obreros portuarios de Valparaíso y San Antonio y los trabajadores de la construcción de la capital, principalmente. Y es que aún cuando conservaban organizaciones en otras provincias, la fuerza de la IWW estaba siendo considerablemente mermada.

En la Tercera Convención Nacional realizada en Santiago en marzo de 1924, y producto de las críticas que venían del interior del movimiento sindicalista libertario, la IWW se hizo industrialista y federalista al mismo tiempo. No excluiría formas de organización mientras se luchara mediante la acción directa. Además, en el afán de responder a las acusaciones de centralismo, se abolió el Comité Regional Administrativo y se instauró un Comité de Relaciones. Por último, explicitó su adhesión al comunismo anárquico7.

En la Cuarta Convención Nacional de Concepción, realizada desde el 1° al 4 de enero de 1926, además de reafirmar los acuerdos anteriores, se planteó rehacer los contactos con la Asociación Internacional de Trabajadores –con sede en Berlín–, pues tenían a la entidad mundial libertaria descuidada. Se revitalizó el llamado a propagar el neomaltusianismo y se reafirmó el deseo de intensificar las campañas por la libertad de Sacco y Vanzetti8.

A partir de la dictación de las leyes sociales en 1925 y hasta su extinción, la IWW realizó campañas en contra del Código del Trabajo y los sindicatos legales, reafirmando la necesidad de organizarse fuera del Estado para conservar la autonomía de los movimientos sociales.

Entre 1925 y 1927 sus fuerzas eran bastante escasas dado que la mayoría de los sindicatos libertarios pertenecía ahora al sector autonomista, que desde 1926 se alineó en la Federación Obrera Regional Chilena. Entonces los IWW se concentraban en los obreros de la construcción y en los tripulantes de embarcaciones. Entre estos últimos seguían siendo hegemónicos en comparación con otras tendencias. De hecho, en mayo de 1925 y mayo de 1926, organizaron las Convenciones Marítimas Portuarias, en Valparaíso y Coquimbo, respectivamente. Planeaban organizar una “Gran Unión Marítima del Litoral Chileno”. Aún eran capaces, además, de hacer giras de propaganda a Punta Arenas y Ecuador9.

Carlos Ibáñez del Campo,
Carlos Ibáñez del Campo, presidente durante la dictadura de 1927-1931

La Dictadura de Ibáñez entre febrero de 1927 y julio de 1931 reprimió desde un principio a la IWW. Sus principales organizadores y propagandistas fueron perseguidos, algunos de ellos capturados y confinados, mientras que otros debieron cruzar la frontera para ponerse a salvo. Un grupo de wobblies que se reunió en Buenos Aires publicó Acción Directa allí en 1928 y algunos de ellos (Armando Triviño y Pedro Ortúzar) participaron en la fundación de la Asociación Continental Americana de Trabajadores, ACAT, dependiente de la AIT.

Tras la caída de Ibáñez, los IWW intentaron reagruparse pero sin mayor éxito, salvo en algunos de sus gremios característicos, como el de tripulantes de embarcaciones10.En Valparaíso contaban con un sindicato de mueblistas y uno de metalúrgicos. En Santiago poseían un Departamento de mueblistas y una organización de oficios varios.

En sus locales, acondicionados como ateneos, seguían realizando veladas solidarias y actividades de difusión política11. Los inmuebles de la IWW de los años treinta y cuarenta albergaron el Hogar del Artista Obrero y el Policlínico de la IWW12. Esa última entidad, ahora bajo el nombre de Policlínico Juan Gandulfo, en recuerdo de su fundador fallecido en 1932, seguirá existiendo en 1954.

El 18 y 19 de septiembre de 1937 los wobblies realizaron su Sexta Convención Nacional en Viña del Mar. En ella reafirmaron sus principios e insistieron en mantenerse al margen de las otras organizaciones obreras. Desde la nueva central libertaria –la Confederación General de Trabajadores– se les acusó de tradicionalista, por “vivir de recuerdos” en lugar de sumarse a la organización anarcosindicalista mayoritaria. No obstante esas disputas, existentes sobre todo en la primera mitad de los años treinta, la IWW y la CGT no se excluyeron de unirse en determinadas campañas o en la conmemoración del 1º de Mayo.

Ya en la década del cuarenta los IWW fueron desplazados de casi todos sus espacios y solo unos pequeños grupos conservaron sus siglas en instancias relacionadas con el teatro y la salud de los trabajadores13. La última noticia que se tiene de la IWW es la edición en 1951 de una nueva versión de su clásico periódico Acción Directa.

La IWW fue efectiva en varios aspectos. A ella se debió la unificación, aunque momentánea, de casi todo el espectro libertario de la región chilena, cuestión que a pesar de haber sido buscada con anterioridad, jamás se había logrado. Varios triunfos en huelgas parecieron demostrar la idealidad de sus métodos de organización por industrias, al comprometer la solidaridad de varios oficios a favor del sindicato en conflicto. Quién sabe si fue eso mismo, sumado a la represión estatal y la persecución empresarial, lo que acabó desgastándola. Ciertamente varias de sus actitudes demostraron un cierto dejo de sectarismo, sobre todo en las disputas con marxistas y otros sindicatos libertarios, pero la IWW, con sus victorias y derrotas, conquistó un lugar destacado en la historia del movimiento social chileno de los años veinte.

Notas

1) 387 “Bases, Principios y Métodos de la I.W.W. Aprobados en la Segunda Convención efectuada del 15 al 18 de Mayo de 1921”, Acción Directa, Santiago, primera quincena de agosto de 1921. “Segunda Convención de los IWW”, Claridad, Santiago, 4 junio 1921.

2) 388 Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 270.

3) 389 Enemiga declarado de la IWW fue la Federación de Gente del Mar de la Marina Mercante. Ver El Tripulante, Valparaíso, 1925-1926. Por ejemplo “Las letras fatídicas. IWW”, del 28 de mayo y 4 de junio de 1925; “Como se nos combate”, “La Asociación de Comerciantes y la Dirección del Territorio Marítimo contra nosotros”, La Voz del Mar, Valparaíso, primera quincena noviembre 1924, 11 noviembre 1926; Sobre los consejos federales de la FOCH ver “La IWW en la región chilena”, Acción Directa, Santiago, primera quincena de mayo 1921; “Consejo n°2 de Gente de Mar”, La Chispa, Talcahuano, 29 de mayo de 1921.

4) 390 “El lockout de Valparaíso”, “El comicio del viernes”, El Productor, Iquique, 12 septiembre 1921.

5) 391 Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 269-274.

6) 392 Ver reportajes de El Sembrador, Iquique, 20 octubre 1923; También revisar El Productor de la misma ciudad.

7) 393 En esa convención asistieron delegaciones de Santiago, Valparaíso, Talca y Concepción: AGP, FOIC, F. Organizaciones autónomas, Pintores, Unión en Resistencia de Albañiles y RS, CES, Empajadores de Damajuanas, Comité Pro-presos y Deportados. De Iquique no llegaron por la crisis. La FOIC y la F. de Organizaciones Autónomas se retiraron. “La IWW y su Tercera Convención Regional”, Ideas, Antofagasta, primera quincena de mayo 1924; “Tercera Convención IWW”, Campana Nueva, Valparaíso, primera quincena abril 1924; “La última convención IWW”, El Obrero Constructor, Santiago, junio 1924.

8) 394 “La 4ta Convención de la IWW en Concepción”, La Voz del Mar, Valparaíso, 16 abril 1926.

9) 395 Véanse las notas sobre las conferencias del IWW Carlos Mondaca en Punta Arenas en 1926, a través de El Trabajo, Punta Arenas, 1926. “Nuestra gira al Ecuador”, La Voz del Mar, Valparaíso, 26 de septiembre 1926.

10) 396 Véase La Voz del Tripulante, Valparaíso, 1936-1938.

11) 397 Ver por ejemplo “Conferencias y charlas de interés sindical”, La Hora, Santiago, 15 julio 1937; “La IWW puede revivir sus días de gloria”, “Por línea justa”, El Ariete, Santiago, segunda quincena de junio y segunda quincena de noviembre de 1939.

12) 398 En esos años, sus locales en Santiago estaban ubicados sucesivamente en Avenida Matta n°644, 614, 832, y 1113. Memorándum, 22 septiembre 1933, AHN, FMI., V. 8383; “Teatro del pueblo”, La Hora, Santiago, 2 abril de 1941.

13) 399 En 1934 contaban con un Sindicato de Mueblistas. En 1940 fundaron un Comité IWW en el sector San Pablo y pensaban que estaban reviviendo. “Los Trabajadores Industriales del Mundo renacen en Chile: Mantienen un gran hogar social con Policlínica para los Barrios”, Vea, Santiago, 3 de julio 1940; Memorándum, 24 abril 1932, AHN, FMI, V. 8147; Memorándum, 14 de mayo 1932, AHN, FMI., V. 8147; Memorándum, 25 de abril, AHN, FMI., V. 8148. En 1938, y según su prensa, contaban con pequeños grupos en Arica, Iquique, Antofagasta, Taltal, Valparaíso, Los Andes, Santiago y San Antonio

 

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La IWW en Chile: Un sindicato y una leyenda (1919-1951), Parte 1

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Huelga IWW en Santiago, 1924

Hoy publicamos la primera sección de una breve historia del IWW en Chile.  Esta selección es del libro “Sin Dios, Ni Patrones. Historia, diversidad y conflictos del anarquismo en la región chilena (1890-1990)” escrito por Víctor Muñoz Cortés. Lo pueden consultar haciendo clic aquí.

Escrito por: Víctor Muñoz Cortés

La IWW fue sin lugar a dudas la organización libertaria más recordada de la región chilena. No es ni la más grande ni la más afectiva de cuantas hubo, y tampoco fueron muchos sus años de efectiva trascendencia en el movimiento social criollo, pero sus tres letras se convirtieron en todo un emblema de rebeldía generacional que perduró muchas décadas después de su auge. La IWW no solo marcó a los trabajadores y trabajadoras que eligieron sumarse a sus filas. Muchos estudiantes y profesores se sintieron afines con su ideario, el empresariado padeció su efectividad y el Estado tuvo hasta que inventar montajes para suprimirla y garantizar el orden social. Revolucionaria, conflictiva, internacionalista, la IWW y sus siglas, encarnaron en sí mismas el imaginario subversivo de los años veinte. A continuación abordaremos los orígenes y algunos aspectos significativos de la tensa historia de esta organización y su paso por el país1.

Tras la desaparición de la Federación Obrera Regional Chilena (1913- 1917), los intentos para reunir a los anarcosindicalistas de diversos oficios y a nivel “nacional” no cesaron y pronto los mismos gremios marítimos de Valparaíso –precursores de la experiencia fallida recién mencionada– transmitieron una novedosa propuesta: adherir al sistema industrialista que proponía la organización de origen norteamericano Trabajadores Industriales del Mundo, más conocida como IWW, por sus iniciales en inglés (Industrial Workers of the World).

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Trabajadores marineros de la Unión Industrial 510 del IWW, Nueva York, 1920

El contacto entre el Sindicato de Estibadores de Valparaíso y los tripulantes de barcos pertenecientes al Marine Transport Worker´s Industrial Unión y a la IWW de Nueva York, Chicago y California que arribaban a ese puerto, permitieron la introducción de las nuevas ideas2.

La propuesta fue madurada en 1918 en el interior de un congreso de la Sociedad Gremial de Gente de Mar y tras ello fue presentada a las demás federaciones y sindicatos de orientación libertaria del país, acordándose realizar una convención para establecer las bases del nuevo organismo. La Federación Obrera Local de Santiago organizó el encuentro entre el 24 y el 27 de diciembre de 1919 en la capital. Tras una asamblea abierta y bien concurrida quedó constituida la sección chilena de la IWW3.

En ese congreso fundacional se hicieron representar organizaciones de resistencia de toda la región formándose Uniones locales desde Iquique a Corral. Si bien en un primer momento la conexión fue más bien nominal y hasta un poco ficticia, con los meses se consolidaron activos núcleos IWW en Iquique, Valparaíso, Santiago, Talca y Concepción, principalmente.

La IWW era una central sindicalista revolucionaria fundada en Estados Unidos en 1905. Con los años se crearon secciones en varios continentes. En América Latina sus principales enclaves estuvieron en México y Chile, aunque también hubo núcleos en Venezuela, Ecuador y Uruguay4.

Cada sección nacional de la IWW era autónoma y variaba en sus inclinaciones ideológicas según sus propios componentes. Así por ejemplo, la sección estadounidense en estos años era más bien sindicalista revolucionaria (sin finalidad ideológica), mientras que la sección chilena estuvo ligada desde su origen al anarco-sindicalismo, aún cuando solo en 1923 estableció formalmente en sus estatutos el Comunismo Anárquico como finalidad de la organización.

La IWW proponía relacionar los sindicatos bajo el sistema industrialista. Esto es, crear una organización que reuniera a las entidades laborales por ramo (departamentos) de la producción en lugar de mantener los sindicatos por oficio. Así por ejemplo los estibadores, lancheros, jornaleros, pescadores y carpinteros de rivera formarían el Departamento Industrial Marítimo, mientras que los ladrilleros, estucadores, carpinteros y pintores se agruparían en el Departamento Industrial de la Construcción5.

iww_uneteAllí donde no se contaba con sindicatos de un gremio, se reunía a individualidades de distintas especialidades y se formaba un Departamento de Oficios Varios6. Esta centralización implicaba un alto nivel de coordinación y apoyo en los conflictos que se suscitaban, pues se estimaba que la capacidad de negociación crecería junto con la organización. La idea es que si paralizaba un sindicato en particular, todos los oficios que componían su Departamento le acompañarían en la huelga. En la práctica estos métodos demostraron ser efectivos sobre todo en los gremios portuarios y entre los trabajadores de la construcción. Pero a su vez, sostenerlos involucró un alto costo social dado que en cada huelga los sindicatos, sin importar su propia situación particular, quedaban relativamente a merced de las iniciativas de otras entidades. Mientras existió afinidad y acuerdo no hubo mayores problemas, pero cuando aquella se reducía o desgastaba por la propia intensidad conflictiva de la IWW, o por la falta de unanimidad en las organizaciones de oficio, la coordinación se hizo más difícil. De hecho, de esta tensión nació la principal disputa en el interior del campo sindicalista libertario de los años veinte: la cuestión de la autonomía.

En cada ciudad los sindicatos de oficios se agrupaban en sus departamentos correspondientes. Los diversos departamentos componían a su vez la Unión Local. Las uniones locales enviaban representantes al Consejo Administrativo de la IWW. En cada Convención Nacional participaban todos los gremios adheridos y juntos discutían el devenir orgánico y estratégico de la entidad en su generalidad.

La IWW reivindicaba la acción directa y proponía como medios de lucha la huelga parcial y general, el boicot, el sabotaje (obstruir la fuente laboral7), el label (marcar el producto boicoteado) y la abstención de participar en elecciones estatales8. Sus cuotas eran bajas y no se producía el enriquecimiento de las Cajas de Resistencia, pues todo el dinero se ocupaba en conflictos. De esa forma se evitaba la burocratización9. Además de ello, y según Moisés Montoya, uno de sus destacados miembros:

“La IWW lucha por arrebatar a todos los proletarios de sus vicios para convertirlos en productores útiles y libres, capaces de administrarse solos, sin la intervención de los demás. Para esto desarrolla el siguiente programa: En lugar de una cantina, en que el alcohol hace al hombre un instrumento dócil para cualquier cambullón, tiene una biblioteca con una librería donde se expenden folletos y libros para embriagar de ideales a todos los que desean emanciparse. En lugar de una filarmónica, que sirve para educar los pies y prostituir a las compañeras, tienen ateneos en que se discuten todas las ideas, con veladas culturales y conferencias para educar el cerebro y convertir a los compañeros en hombres capaces de defenderse de todos los robos políticos. En lugar de un ring, en que se convierte al hombre en una bestia humana, sin razonamiento, enseñándole a abofetear al compañero, mientras frente al patrón es un carnero que se deja explotar mansamente, tiene una Escuela de Dibujo, en que se enseña a apreciar la belleza del arte y a organizar la sociedad futura”10.

La Hoja Sanitaria
La Hoja Sanitaria del IWW de Santiago

Esta organización no solo debe analizarse desde la perspectiva sindical, pues la IWW también fue un importante núcleo de irradiación política y cultural para trabajadores, estudiantes y mentalidades inquietas en general. La IWW, por ejemplo, animó LUX, la más prolífera de las editoriales anarquistas que hubo en la región y creó varios periódicos en las ciudades en que tuvo presencia: El Productor en Iquique; Mar y Tierra, La Voz del Mar y La Voz del Tripulante en Valparaíso; Boletín de los Trabajadores Industriales del Mundo, Acción Directa, El Comunista, Hoja Sanitaria de la IWW y La Voz del Industrialismo en Santiago; El Azote y El Proletario en Talca; Bandera Roja, Emancipación Proletaria y La Luz de Concepción.

Las diversas secciones de la IWW contaban con locales para realizar conferencias y debates públicos. Su Ateneo de Santiago fue todo un centro de encuentro político en la década del veinte en donde llegaban muchas personas cercanas y bien ajenas al ideario ácrata, a escuchar y debatir lo que allí se decía11. Lo mismo ocurría en Valparaíso con las conferencias temáticas que todos los jueves realizaban en la Plaza Echaurren. La IWW también impulsó el teatro obrero y las escuelas racionalistas12. Y hasta fundó un policlínico en 1923 para los trabajadores y sus familias.

En sus primeros años de vida el modelo de organización de la IWW, es decir, la organización por industria, fue asumido con entusiasmo por la mayoría de las organizaciones laborales influidas por libertarios. Sus pilares fueron los estibadores y tripulantes de la marina mercante, los obreros de la construcción (albañiles y estucadores) y los mueblistas, principalmente, pero también contó con lancheros, jornaleros, donkeros, carpinteros de bahía, pintores, baldosistas, constructores de automóviles, zapateros, sastres, entre otros. Si bien los wobblies –como así mismo se llamaban– nunca pudieron unificar a todos los gremios libertarios, pues muchos de ellos –obreros de imprenta, panaderos y zapateros– preferían su autonomía, entre 1919 y 1923 los IWW efectivamente fueron “la central” de los libertarios criollos, relacionando a la mayoría de los sindicatos, periódicos, grupos y estudiantes anarquistas del país13.

Gracias a la actividad entre los tripulantes de embarcaciones de circulación nacional e internacional, así como por las constantes giras de propaganda y organización, los principios de la IWW se expandieron con prolijidad por Mar y Tierra y en gran parte del territorio14. Sus “uniones locales” más estables estuvieron en Iquique15, Valparaíso16, Santiago, Talca17, Concepción y Talcahuano18. Y aunque fueron más frágiles y fugaces, igual las hubo en Arica19, Caleta Buena, Antofagasta, Tocopilla, Viña del Mar, San Antonio20, San Felipe, Rancagua, San Javier, Tomé, Carahue21 y Corral. Además, como varios de sus miembros eran tripulantes de barcos, constantemente los IWW llegaban a los puertos de toda la región, cultivando relaciones e influyendo en gremios portuarios desde Arica a Punta Arenas22.

Notas

1) Sobre la IWW en Chile, véase Mario Araya, Los Wobblies criollos. Fundación e ideología en la región chilena de la Industrial Workers of the World IWW (1919- 1927), Tesis para optar al grado de Licenciado en Historia y Ciencias Sociales, Santiago, Universidad ARCIS, 2008; Peter DeShazo, The Industrial Workers of the World in Chile, 1917-1927, M.A. Thesis, University of Wisconsin, Wisconsin, 1973.

2) Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit., p. 225.

3) “Los Trabajadores Industriales del Mundo IWW y la FOLS de Santiago celebran una convención en Santiago”, Numen, Santiago, 3 de enero 1920.

4) En 1921 los confiteros, mozos, ayudantes y peones de Montevideo se organizan como IWW. “Uruguay”, El Productor, Iquique, 21 agosto 1921.

5) Por ejemplo, en 1922 el Departamento de Manufacturas en Madera de Santiago estaba dividido en 3 sub-departamentos geográficos (Barrio Independencia, Cortés Yungay y San Eugenio), y tenía 450 miembros entre mueblistas, talladores, barnizadores, tapiceros, maquinistas barraqueros y taqueros.

6) En 1923, por ejemplo, se creó un Departamento Femenino de Oficios Varios en Santiago para reunir a las mujeres de todas las fábricas y luchar contra los prejuicios religiosos. Y es que, aparte del policlínico, en 1924 se habían “implantado las clases nocturnas de castellano, matemáticas, dibujo lineal y ornamental, conferencias sobre educación y alimentación del niño, de sociología y sobre típicos de suma importancia para la sociedad en general”. Ver “Departamento Femenino de Oficios Varios”, El Obrero Constructor, Santiago, junio 1924. “Correspondencia del extranjero”, Nuestra Tribuna, Necochea, 1 noviembre 1923.

7) Esta medida fue retirada en la Convención de Mayo de 1921.

8) “Constitución”, Boletín de los Trabajadores Industriales del Mundo, Santiago, abril de 1920.

9) El portuario Luís Toro hace una completa descripción de la organización y metodología de acción de la IWW en “Nuestra organización revolucionaria”, La Voz del Mar, Valparaíso, segunda quincena de agosto, primera quincena de septiembre 1924.

10) “¿Qué opina usted del Movimiento obrero en Chile? Responde Moisés Montoya”, Claridad, Santiago, 11 agosto 1923.

11) El 6 y 13 de julio de 1926, por ejemplo, el mismísimo presbítero Daniel Merino discutió contra los ácratas sobre “La función social de la propiedad privada y del capital”. “Informaciones gremiales”, Justicia, Santiago, 5 julio 1926. En Iquique los anarquistas locales habían debatido públicamente con el obispo José María Caro a fines de 1924. Véase “Controversiando con el obispo Caro”, El Surco, Iquique, 3 y 10 de enero 1925.

12) En los años veinte su local estaba en Nataniel 1057.

13) En marzo de 1921, los gremios santiaguinos vinculados a la IWW, eran Unión en Resistencia de Elaboradores en Madera, Unión en Resistencia de Estucadores, Unión en Resistencia de Albañiles y Concreteros, Unión en Resistencia de Baldosistas, Federación de Pintores, Federación de Curtidores, Club de Talladores, Centro Comunista de Panaderos, Federación de Obreros y Obreras en Calzado, Federación de Obreros de Imprenta de Santiago, Federación de Sastres.

14) Si bien la IWW nunca asimiló a todos los gremios anarco-sindicalistas, la cantidad de afiliados no deja de ser importante para la época. En 1920, antes de un año de haber sido organizada, la IWW contaba con 10 mil miembros. En julio de 1921, luego de la segunda Convención Regional, decían tener cerca de 13 mil. A fines de 1922, tras la represión, contaba solo con 3 mil. La cifra aumentaría en los años siguientes, sobre todo debido a la reunificación de los sectores portuarios. En Valparaíso llegaron a tener 4 mil miembros pero tras algunas huelgas perdidas y la represión imperante en 1924 solo tenían 1240 con sus cuotas al día. En Santiago el promedio era de 3 mil, siendo en su mayoría trabajadores de la construcción. Mario Araya, Los wobblies criollos: op. Cit.; Peter DeShazo, Trabajadores urbanos…, , op. Cit..; Cifras en Acción Directa, Santiago, 15 de diciembre de 1922. Ver también Trabajo, Punta Arenas, 1925-1926.

15) En Iquique, entre 1921 y 1923, la IWW estuvo compuesta por Lancheros, Cargadores, Departamento Femenino, Oficios Varios, Calafates. Ver El Productor, Iquique, 1921-1923; Ver también La Unión Local, Manifiesto al proletariado. Explicando nuestra actitud (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 21 de diciembre de 1922; Los grupos de jornaleros marítimos, A los jornaleros marítimos (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 1 de agosto 1924; La Unión Local, Voz de Alerta. Al pueblo y a los obreros marítimos (volante), Imprenta Progreso, Iquique, 15 de marzo de 1924.

16) El local de la IWW en Valparaíso, en 1926, estaba en San Ignacio 109.

17) La IWW de Talca estaba compuesta también por cigarreros de la Fábrica propiedad de Fígari. Por un Departamento de Oficios Varios, Unión de Elaboradores en Madera, Estucadores y Sastres. Y por un Departamento Femenino. “Fábrica de cigarrillos boicoteada”, El Productor, Iquique, 25 agosto 1923. Ver El Azote, Talca, 1921.

18) Su local en Concepción estaba en Orompello n°1195. Sobre la IWW en esa zona ver Bandera Roja, Concepción, 1926.

19) “Solidaridad con los IWW de Arica”, La Voz del Tripulante, Valparaíso, diciembre 1936.

20) “San Antonio”, La Voz del Mar, Valparaíso, 22 febrero 1925. En 1938, el local de la IWW en San Antonio estaba en Aldea n°151. Destacaron en esa sección Segundo Vera, Carlos Navarrete.

21) A fines de 1924 se creó en Carahue la Unión Local IWW que organizó a los zapateros de la ciudad y estaba trabajando por adherir a ella a los trabajadores a jornal de la Cía Buques y Maderas, y de ferrocarriles. Un estudiante, perseguido de la era de San Fuentes, de apellido García les ayudaba gestionando un policlínico de la IWW y dando charlas. “De Carahue”, La Voz del Mar, Valparaíso, primera quincena de enero 1925.

22) Entre 1925 y 1927, por ejemplo, hubo una activa presencia de la IWW en Punta Arenas. Véase, El Trabajo, Punta Arenas, 1925-1926.

logo del IWW

Los Aceiteros: una victoria con clase

Hoy presentamos un artículo sobre la huelga de los trabajadores aceiteros en Argentina de este año. Originalmente publicado en el periódico “Organización Obrera” de la Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.) cuenta la victoria de los trabajadores que lograron un aumento salarial de 36%.

Por: La Sociedad de Resistencia Oficios Varios de Rosario, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.)

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Con asambleas y piquetes, paralizaron la salida de las oleaginosas y la agroindustria en Argentina, parando los puertos y aceiterosdejando centenares de barcos sin cargar. El salario de $14.300 retroactivo a abril y el aumento en una sola cuota rompieron la pauta del 27% que había fijado el ejecutivo junto a la UOM, la UOCRA, y Comercio.

El día 30 de Mayo se conoció la noticia: Luego de 25 días y noches en huelga los trabajadores aceiteros nucleados en la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (F.T.C.I.O.D.y A.R.A) lograron un aumento salarial del 36%.

El Ministerio de Trabajo homologó un acuerdo del 27,8%, pero acordaron por fuera con las empresas del sector que se comprometían a sumar otro porcentaje. Así, el básico que percibe un empleado de esta industria ascenderá a 14.300 pesos (antes era de 10.500).

El reclamo estaba fundado en lo que establece la Ley de Contrato de Trabajo en su artículo 116 sobre el Salario Mínimo Vital y Móvil “es la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión”.

La medida de fuerza originó pérdidas millonarias en la industria del Gran Rosario, unos 150 buques sobre el río Paraná a la espera de ingresar a los puertos que se mantuvieron bloqueados por los piquetes y 40 plantas paralizadas.

asamblea_aceiterosEl Ministerio de Trabajo y las Cámaras aceiteras no se ponían de acuerdo, pero eso no era problema de los aceiteros que ya habían sido categóricos “Cargill en 2013 facturó $26.000 millones, Dreyfus $19.000 millones, mientras que Molinos Río de la Plata, una empresa local, $21.000 millones. El aumento que pedimos llegará a $1.500 millones de pesos, mientras que las empresas van a facturar $250.000 millones este año. Las empresas pueden pagar lo que pedimos y mucho más también.”

En momentos en que el Gobierno, empresarios y gremios llaman a la “razonabilidad” en los pedidos de aumentos salariales, para así imponernos condiciones de esclavitud que permitan seguir generando ganancias y acumulando capital, la huelga nacional aceitera consiguió que la acción directa de los trabajadores pase al centro de la escena del mundo gremial para defender el precio de la fuerza de trabajo aplicando los métodos de lucha más contundentes y sostenidos de los que se tenga memoria en los últimos años.

Paritarias que no terminan de cerrar a mitad de año, sindicatos que son la mano derecha de los patrones buscando cerrar convenios colectivos en torno al 26, 27 o 28% y no lo que están demandando los trabajadores. Pero en el caso de los aceiteros el gobierno no logró su cometido y esta lucha, como todas las que tienen como protagonistas a la clase explotada, dejan su saldo en la memoria colectiva y esa es la mayor victoria.

Sello_Vcongreso

Levantamiento de Trabajadores Encarcelados en Nebraska

Por compañero Chadrick, X385061

Traducido por los compañeros X378240 y X363823 (Chicago, IL, EEUU)IWW_Poster_incarcerated_workers

¡Bienvenidos mis amigxs!

Me llamo Chadrick Fitzgerald, X385061 siendo mi número de afiliación IWW. Mientras escribo estas palabras, estoy sentado en una celda en la Unidad de Seguridad Máxima del Centro Penitenciario Tecumseh y bajo investigación por el levantamiento que ocurrió el 10 de Mayo de 2015. Hace mucho tiempo  que el Departamento de Asuntos Penitenciarios de Nebraska está mal dirigido; hemos tenido unos cambios de directores por lo tanto. Los problemas son bastantes. Unos problemas más importantes incluyen hacinamiento, falta de programas y maltrato de presos.

Para ilustrar como se ha vuelto fuera de control, los guardias demandaron al estado Nebraska y ellos mismos ganaron, porque sus compañeros de trabajo los habían abusado con comentarios racistas. La Uníon Estadounidense de Libertades Civiles ha amenazado llevar el estado a juicio por el hacinamiento y las condiciones de vida actuales. Nuestra población de presos ha tratado muchas veces de obtener programas que nos puedan ayudar al salir de prisión y una y otra vez: nada.

obrerosencareladosHay pocos trabajos que pagan más que $24 mensual ($1,21 diario) y están limitados aproximadamente a 200 de los, más que, 1.000 presos que viven aquí. Estos trabajos incluyen carpintería y lavandería de “Cornhusker State Industries” y unos en la cocina. Pues una vez se juntó un grupo de presos para compilar una lista de cosas que había que cambiar. La lista iba a ser presentada al personal a las 2:30 pm el 10 de mayo. Si el personal hubiera rechazado hablar con nosotros, luego el trabajo hubiera parado el 11 de mayo.

A las 2:30 pm aproximadamente, un grupo de unos 65 presos fue a la área principal del recinto mientras otros llamaron a la enfermería por el sistema de megafonía. Cuando el personal se dio cuenta, el grupo fue confrontado. Diecisiete miembros del personal trataron de parar que más se unieran al creciente grupo. Mientras un preso le estaba dando la lista al personal, el personal se puso agresivo y sacó latas grandes de gas lacrimógeno. Le dijeron al preso que se esposara y el preso preguntó por qué. Poco después había una pelea en que el personal rociaba gas lacrimógeno y los presos contraatacaban. Se dispararon tiros de la torre de vigilancia y mientras los presos y el personal se tumbaban en el piso todo se puso en silencio.

Los guardias y el personal retomaron control de la situación por un momento. Esposaron a algunos presos y identificaron a los demás. Pero en poco tiempo sus insultos se volvieron excesivos para nosotros. El grupo se mantuvo unido y marchó por el recinto. En este tiempo los presos de las unidades de vivienda se unieron. El personal corrió a cobertura, dejando todos fuera de sus unidades de vivienda con las puertas cerradas. El grupo marchando por el recinto trató de forzar la entrada del gimnasio para liberar a los presos encerrados. Esto fue cuando dispararon al preso Washington en la parte superior de su pierna. Mientras presos trataban de darle los primeros auxilios, la torre disparó otros tiros. Los dos disparados eran Washington y Camancho. Los presos llevaron a Washington a la área médica donde rechazaron ayudarlo por algún tiempo hasta que lo arrastraron por su brazo a la entrada de el hospital.

cuando_uno_esta_encadenado_todosUna vez que todo se hizo conocido, se prendieron fuegos. Horas más tarde policía local y del estado juntos con guardias de la prisión vinieron y retomaron la prisión con fuerza, disparando a los presos con balas menos letales a bocajarro. Algunos ya estaban esposados cuando los dispararon. Llevaron a los presos al edificio educativo hasta que todos fueron contados. Dejaron a muchos esposados con las manos detrás de la espalda por más que 48 horas.

En el momento de escribir, eso fue hace ocho días. Desde entonces hemos recibido sólo dos comidas al día con poca o ninguna manera de comunicarnos con nuestras familias y nuestrxs queridxs. No sabemos lo que traiga el futuro pero hasta que no haya prisiones tenemos que seguir luchando.

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– Artículo originalmente publicado en “The Industrial Worker”, Julio 2015

logo del IWW

Los orígenes del modelo sindical argentino: Conclusión

La conclusión del libro “Los orígenes del modelo sindical argentino”.Origenes_del_modelo_Sindical_Tapa

Las secciones anteriores se encuentran acá.

Se puede descargar el libro entero en PDF acá.

Por: Leonardo Elgorriaga

Libro publicado por: La Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A. – A.I.T.)

Conclusión:

El resumen histórico realizado hasta aquí permite apreciar que el actual modelo sindical es la resultante del proceso de acercamiento del Estado el movimiento sindical, influyendo en su constitución y desenvolvimiento histórico. El cambio operado por los Estados principalmente a partir del período de entre guerras y la adopción de modelos de pacto social o acuerdo de clases, ha llevado a los mismos a buscar el apoyo del movimiento obrero de sus respectivos países abandonando la actitud exclusivamente confrontativa que habían tenido hasta ese momento.

La adopción de un modelo de pacto social en el cual el Estado asume el carácter de árbitro o mediador en el conflicto entre capital y trabajo, exige no sólo precisar los términos de ese pacto, sino antes bien determinar los sujetos que obrarán como partes en el mismo. En este sentido, resulta determinante para la suerte de este modelo que los sujetos que deberían participar estén dispuestos a hacerlo, y sobre todo, tengan la aptitud de obligar al sector social que supuestamente representan.

En el caso de nuestro país como en muchos otros, la primera actitud de las organizaciones obreras fue el rechazo terminante a la política de acuerdo social o a cualquier forma de acercamiento al Estado, tomando como fundamento para tal rechazo el principio de acción directa hasta ese momento adoptado por gran parte del movimiento obrero. Por otro lado, un sector importante de la burguesía también rechazaba cualquier forma de concesión a los trabajadores, propiciando las políticas de Estado mínimo y de represión al movimiento obrero. Sin embargo, un largo proceso de castigos y de recompensas permitió al Estado, con el apoyo de los sectores más dinámicos de la burguesía, ir formando una dirigencia sindical más dispuesta a la negociación y a las políticas de Estado, y al mismo tiempo, permitió desgastar y aislar a aquellos sectores del movimiento obrero que no estaban interesados en esas metodologías. Las políticas de acuerdo social se verían luego corregidas en sus “excesos” y “fracasos” por los continuos golpes de estado que se produjeron en nuestro país.

El modelo implementado a partir del decreto 23.852/45 responde a esa política de pacto social o alianza de clases. El mismo esta destinado a conformar una dirigencia sindical única con aptitudes para obligar y representar al colectivo de trabajadores en la búsqueda de mejoras programadas y acordadas con el sector patronal correspondiente. Los límites para esta forma de acción colectiva son los del propio sistema, no pudiéndose exigir más de lo que el propio sistema puede dar. Por otro lado, el modelo permite con sus numerosos recursos excluir aquellos sectores del movimiento obrero que pretenden otra forma de actuación y objetivos diferentes.

Todo ello nos permite apreciar que el llamado modelo de unidad promocionada constituye una intromisión del poder estatal sobre la libre constitución y desenvolvimiento de las organizaciones sindicales, definiendo un conjunto de “atribuciones lícitas” para un modelo de consenso. De esta manera, al definir los fines y las atribuciones propias del sindicato, e imponer al mismo tiempo una representación obligatoria al conjunto de los trabajadores a los efectos de esos fines y atribuciones, el Estado logra “direccionar” al conjunto del movimiento obrero manteniéndolos dentro de los límites del propio sistema. En este sentido, la confusión entre unidad y concentración le ha permitido al modelo conformar una estructura piramidal de representación, y a partir de allí, definir los sujetos que obligarán al conjunto de los trabajadores de una misma actividad.

La instauración de estructuras monopólicas de representación ha condicionado no sólo la constitución general de las organizaciones sindicales sino que además ha definido sin quererlo las estrategias implementadas por los sectores opositores al propio sistema. En este sentido, la lucha “por adentro” alentada por gran parte de los sectores vinculados a la izquierda, aún en condiciones en las cuales la burocracia, con el beneplácito de las autoridades gubernamentales y sectores patronales, limitan hasta lo imposible las posibilidades de éxito, constituye una estrategia creada por las propias condiciones del modelo actualmente vigente. Si tenemos presente que el sindicato con personería gremial es la resultante de una estructura monopólica de representación definida por el propio Estado, correspondería preguntarse quién determina el “adentro” de esa forma de lucha y cuál es el resultado que se pretende obtener. En condiciones de baja tasa de afiliación como sucede en la actualidad, considerar a los sindicatos como organizaciones de masas resulta una afirmación muy ambiciosa, por lo tanto, pretender hasta el extremo conquistar los sindicatos “más representativos” para evitar así el aislamiento, pierde todo su significado y dilata aún más los objetivos históricos de la clase trabajadora. No se tiene en cuanta que esa lucha “por adentro” contra la burocracia sindical es en definitiva una lucha por el control de esas estructuras monopólicas de representación impuestas por el propio sistema que, en condiciones de baja participación activa de los trabajadores, arrastran tras de sí a un colectivo de trabajadores totalmente pasivo acostumbrado a que unos pocos actúen por ellos. Son esas mismas estructuras de representación las que generan las condiciones necesarias para la formación y permanencia de una burocracia sindical sobre la base de un quietismo generalizado del colectivo de trabajadores.

Todo ello ha generado que las organizaciones sindicales se presenten en la actualidad como realidades por sí, instituciones ya definidas a las cuales el conjunto de los trabajadores se deben acomodar. Asimismo, el Estado al asignarle facultades erga omnes similares a las propias al sindicato con personería gremial, ha desdibujado con ello los alcances de una actuación propia de los trabajadores, depositando esas facultades en sus “representantes” y utilizando el colectivo como fuerza potencial de presión. El sindicato se transformó al igual que el Estado en un factor más de quietismo y de actuación a-través-de-otro contrario al principio de acción directa.

Sin embargo, la historia nos ha mostrado que los trabajadores no necesitaron de la ley para unir sus fuerzas, ni tampoco que el Estado defina los límites de su actuación, ni la manera en que debían organizarse. El primer movimiento sindical que existió en nuestro país no esperó a que el Estado defina qué es una organización sindical y cuáles sus funciones “propias”. Tampoco buscó la subsistencia del sistema a través de una actuación lícita, ni tampoco pretendió erigirse representante de nadie. El sindicato era la resultante de una unión real y activa de los trabajadores, fruto de la solidaridad y de la explotación de la cual eran objeto. Su actuación no tenía otros límites más que la autonomía colectiva y hasta donde llegaran sus propias fuerzas. Era un principio de la primacía de la realidad sindical: o había unión real, solidaridad obrera y participación activa; o nada. Todo lo que provenga por fuera del principio de acción directa sólo podía ser una expresión más del propio sistema que intentaban abolir.

La puesta en crisis del actual modelo sindical no pasa por la dicotomía unidad o pluralidad sindical. Todo ello es sólo una lectura errónea de la problemática. La unidad real de los trabajadores no puede ser decidida por ley ni definida por un modelo premeditado. Al mismo tiempo, la ausencia de una unidad formal impuesta por el Estado tampoco debe entenderse como una pluralidad necesaria ya que las organizaciones sindicales, libradas a su propia determinación, pueden perfectamente unir sus fuerzas. Asimismo, la intromisión del Estado a través de estructuras monopólicas de representación ha servido también como un factor generador de divisiones dentro del movimiento sindical. Por lo tanto, lo que se entiende por unidad promocionada no es otra cosa que la intromisión distorsionadora del Estado dentro del movimiento sindical, coartando la libertad sindical y apropiándose de una expresión espontánea de los trabajadores. El objetivo de este trabajo era justamente tratar ciertas cuestiones fundamentales que la problemática actual del modelo sindical continúa sin considerar y que resultan de una importancia decisiva para la puesta en crisis del presente modelo.

– Leonardo Elgorriaga, 13 de agosto de 2010

FORA rojo y negro