La Razón Que Necesitamos Sindicalismo de Solidaridad en una Escala Industrial

Publicado en Julio 23, 2026 por Múltiples Wobblies

El IWW Va De Gira (Otra Vez)

Detalles de la gira y SRC

Este verano, el sindicato Trabajadores Industriales del Mundo (IWW/TIM) otra vez va de gira nacionalmente. Los Wobblies en varias ciudades han organizado la Gira “Echa Su Jefe” para, pues, demostrar a todos los trabajadores como se pueden echar su jefe y propagar los principios de sindicalismo industrial, sindicalismo de solidaridad, y la organización de los lugares de trabajo de manera radical.

El sindicato Trabajadores Industriales del Mundo (IWW/TIM) hace tiempo dio miedo a los capitalistas y al estado. El IWW, muchas veces conocido como el “Un Gran Sindicato,” representó una visión fundamentalmente diferente del poder de la clase trabajadora que ha existido anteriormente. En su cima en 1917, el sindicato tenía unos 150,000 miembros, casi la mitad de un por ciento de la clase obrera en los EEUU. Es posible que la mitad de un por ciento parezca pequeño, pero eso llegaba a 150,000 o más trabajadores-organizadores, entre industrias y el país, todos trabajando para crear un sindicato revolucionario. Imagínese que significa hoy en día. Si solo la mitad de un porciento de la clase obrera moderna se hubiera organizado basado en la misma visión, llegaría a casi un millón de trabajadores-organizadores luchando juntos por la misma meta.

Hoy en día, mientras los trabajadores por todo el país enfrentan la represión renovada y nuevas (o viejas) formas de explotación, no nos sirviera mal mirar al ejemplo del IWW por inspiración. No queremos idealizar el pasado, pero las condiciones que enfrentó el IWW antiguo en esos momentos son sorprendentemente familiares hoy en día: la concentración de la riqueza masiva, desigualdad descontrolada, y un movimiento laboral dividido y colaboracionista. Contra este mundo, el IWW antiguo ofreció una visión fuerte, en que los trabajadores se organizaron como clase, cruzando cada división artificial impuesto en sí, y peleando contra el capitalismo por donde se duele: en el trabajo. La escala, método industrial, y insistencia en la organización dirigida por los trabajadores del IWW aún ofrecen lecciones poderosas por trabajadores-organizadores que quieren romper las barreras que nos dividen y unir la clase obrera para crear una fuerza capaz de cambio verdadero y transformativo. 

Entonces, ¿cómo llegaría a ser el IWW una fuerza tan poderosa en 1917? ¿Que atraía tantos obreros a este sindicato y les inspiraba organizar bajo su bandera? 

En primer lugar, el IWW se comprometía a una clase obrera unida. Mientras otros sindicatos excluían a los trabajadores basados en sus niveles de habilidad, género, raíz, origen etnico, o gremio, el IWW daba la bienvenida a todos los obreros. Su gran visión fue “una organización formada en una manera en que todos sus miembros cualquier industria singular, o en todas las industrias si es necesario, paran su trabajo cuando está un paro o cierre en cualquier departamento de sí, así asegurando que una ofensa a uno es un ataque a todos.” El IWW intentaba romper las divisiones que existía entre la clase obrera y unirnos contra nuestro enemigo en común, la clase empleadora, y funcionaba. Esa es precisamente la razón por la que la clase dirigente temía al IWW.

En segundo lugar, el IWW se comprometía a la democracia radical y control por los bases. En vez de crear un sindicato que dependía del personal pagado, el IWW desarrollaba trabajadores-organizadores en el lugar de trabajo, y todas las decisiones eran tomadas por los trabajadores mismos. Este modelo está crítico por crear un movimiento de las masas. Involucra porciones grandes de trabajadores en la huelga, les da el poder de tomar acción directa y autónoma, y crea un modelo sostenible por desarrollar constantemente organizadores nuevos en vez de depender en líderes carismáticos o organizadores “superhéroes”. Aún podemos ver los rastros de esta cultura de organizar hoy en día. La campana de Starbucks Workers United (Trabajadores Unidos de Starbucks), que fue precedido por una campana IWW  de trabajadores de Starbucks veinte años antes, fue manejado por las baristas organizandose democráticamente en el nivel de las tiendas, con los trabajadores mismos tomando las roles de líderes y haciendo las decisiones colectivamente en vez de dependiendo en personal external del sindicato que es demasiadas veces la expectativa de otros sindicatos. 

One famous story from 1916 captures this culture of rank-and-file democracy:

En el año 1916 en Everett, Washington, un transbordador lleno de activistas por la libertad de expresión de los Trabajadores Industriales del Mundo intentó atracar. En la dársena, el alguacil local, con ayudantes armadas y guardias armadas contratados por negocios locales, intentó porvenir el transbordador atracar. Según la sabiduría popular, cuando el alguacil pidió, ‘¿Quienes son sus líderes?’ la respuesta del transbordador fue una grita de todos a bordo, declarando, ‘Somos todos líderes aquí.’ Como el músico folk Utah Phillips explica, ‘eso dio a la ley es susto de la vida ¿sabes?’”

El poder del IWW antiguo no se ubicaba un un solo líder que se pudieran arrestar, comprar, desacreditar, o remover. Su poder se ubicaba en la capacidad colectiva de los trabajadores de las bases de ser líderes por sí mismos.

Finalmente, el IWW se comprometía a la dignidad de la clase obrera en su sentido más profundo. El Preámbulo a la Constitución del IWW (1905) famosamente declara: “En vez del lema conservador, ‘un salario justo por una jornada justa de trabajo,’ hemos de inscribir en nuestra bandera esta consigna revolucionaria: ‘La abolición del sistema salarial.’” Es la misión histórica de la clase obrera acabar con el capitalismo.” Cuando el IWW decía que quiere más de las cosas buenas de la vida, no solo hablaba de conseguir que los jefes suelten un poco más de dinero. Las metas del IWW son más grandes que esto. Queremos una vida mejor aquí y ahora. Eso se puede contrastar con el movimiento de sindicatos de oficio, que desanimaba (y sigue desanimando) a los trabajadores por hacer acuerdos secretos y turbios con las jefes. 

El IWW es, fue, y siempre será un sindicato por y para la clase obrera. 

El IWW contemporáneo aún se compromete a todos esas cosas, y la gran visión que describió en los años tempranos de los 1900s es tan relevante y necesaria ahora que fue anteriormente. Su forma contemporánea no es idéntica a la de los tempranos del siglo veinte, pero la gran visión que describió se queda urgentemente relevante.

Solidaridad y Sindicalismo Industrial

En el año 1911, Big Bill Haywood, un miembro fundador del IWW, dio un discurso sobre “la huelga general como arma de la clase obrera.” En respuesta a una pregunta del público sobre la acción política y que distingue el IWW del AFL, él respondió: 

Los Trabajadores Industriales del Mundo es una organización económica sin afiliación con ningún partido política o secta no política. Yo como Industrialista digo que el sindicalismo industrial es la interpretacion politica mas amplio del poder de la clase obrera, porque por organizar a los trabajadores industrialmente a la misma vez concede los derechos a los mujeres en los lugares de trabajo, a la misma vez concede los derechos a los hombres negros que son privados politicamente una voz en la operacion de las industrias; y lo mismo extendiera a cualquier trabajador. Que a mi mente es el tipo de acción política que quiere la clase obrera. Debe ser infeliz ir a la urna en el primer martes después del primer lunes en Noviembre, la urna erigido por la clase capitalista, vigilado por secuaces capitalistas, y depositar su votación para ser contado por mafiosos con manos negros, y decir, “Eso es accion politica.” Debe proteger su votación por una organización hiciera cumplir con los mandados de su clase. Quiero acción política que cuenta. Quiero una clase obrera que pudiera tener una elección cada día si quisiera.

Como aclaro Haywood, el IWW no rechazara las políticas sí mismo sino que rechazara reducir las políticas al tipo electoral. Según los Wobblies, el lugar de trabajo mismo era una escena política. De hecho, era la escena política. Era y permanece el lugar donde los trabajadores pasan la mayoría de sus horas despiertas(y muchas veces sus horas durmientes). El Sindicalismo Industrial según los Wobblies era una manera de democratizar el poder donde los trabajadores de verdad vivían, trabajaban, y eran disciplinados. El Sindicalismo Industrial podría extender el poder político verdadero a los trabajadores excluidos o marginalizados de la ciudadanía formal. La urna es una institución formada, vigilada y restringida por el poder capitalista. Lo que importaba, entonces, no era simplemente el derecho a votar, sino la capacidad colectiva para hacer cumplir con las demandas de la clase obrera por la organización en el punto de la producción. Cuando Haywood dijo que quería una clase obrera que podría tener una elección cada día si quisiera, quería decir que su visión de la democracia no es una en que (algunos) trabajadores puedan delegar representación periodico dentro de las instituciones capitalistas, sino que una en que el poder colectivo continuo está ejercido directamente por los trabajadores que han arrancado el control de sus lugares de trabajo.

Según los miembros fundadores del IWW, el defecto fundamental en las organizaciones de trabajo establecidas como el AFL se extendió mucho más allá que el simple conservatismo. Afirmaban que la estructura misma de los sindicatos de oficios era inherentemente incapaz de resolver las tendencias monopolísticas del capitalismo moderno. En el Preámbulo a la Constitución del IWW (1905), los miembros fundadores del IWW observó que, cuando el capital se concentra cada vez más en los manos de unos pocos monopolios, el modelo de los sindicatos de oficio, enfocado apenas en oficios específicos y habilidosos, era no más que una barrera obsoleta. Enfrentado al poder arrollador de una clase empleadora que había consolidado las industrias en monopolios vastos, el IWW creía que el método del AFL de proteger solamente los trabajadores habilidosos servía solo para fragmentar y últimamente debilitar la clase obrera. 

Entonces, los Wobblies defendían una visión radicalmente diferente del poder de los trabajadores, descrito por William Trautmann en la convención fundador del IWW en el año 1905 como una en que los trabajadores rechazaren ser “obligados por la santidad de un contrato.” Mejor, el IWW intentaba unir a todos los trabajadores, sin considerar su gremio, sin importar si el capital y el estado se considera habilidoso o no, en una fuerza sola y cohesiva capaz de lograr verdadera justicia económica, y así la justicia social y política, por el sindicalismo industrial. Este visión del sindicalismo industrial depende en lo que después describirán Alice y Staughton Lynd como sindicalismo de solidaridad, específicamente una forma de organizar en que los trabajadores aprenden ser en solidaridad juntos, rechazando las divisiones impuestos en sí por los empleadores y el estado, para toma directamente accion colectivo para mejorar sus vidas. Según los Wobblies, el sindicato no debería ser una organización de servicio que representaría los trabajadores desde arriba, sino que la autoorganización de los trabajadores mismos, capaz de formar y hacer cumplir sus demandas por varias formas de acción directa que colectivamente y democráticamente decidiera. El punto no es solo ganar contratos mejores entre el capitalismo, sino cultivar las prácticas cotidianas de la democracia verdadera de la clase obrera y el poder que eventualmente cambiará la autoridad capitalista en su fuente.

Porque Este Momento Requiere una Devolución al Sindicalismo de Solidaridad en una Escala Industrial

Consolidando nuestro poder y uniendonos cruzando industrias enteras abre un mundo de oportunidades para lo que los trabajadores pueden lograr. Nuestros jefes (o nuestros dueños, como dijo una vez mi compañero de trabajo) ya entienden eso. El capital siempre se consolida: cuatro corporaciones son dueños de un tercio de todas las tiendas de comestibles en este país, y solo doce corporaciones son dueños de casi cada producto y marca de esas estantes. La riqueza y el poder acumulado por esas corporaciones es abrumador, pero la estructura no es nueva. De muchas formas, las condiciones del siglo veintiuno parecen los de los primeros años del siglo veinte, cuando el IWW salió en respuesta a los monopolios, desprofesionalizado, trabajo precario (lo que llamamos trabajo independiente es, por supuesto, un nombre nuevo por una forma vieja de la explotación), y, sobre todo, la concentración de industrias enteras en las manos de unos pocas capitalistas poderosos. En esos tiempos, como ahora, los trabajadores eran divididos por trabajo, lugar de trabajo, raíz, género, ciudadanía, si eran denominados habilidosos o no, mientras el capital operaba sin considerar todas esas divisiones. Si el capital se organiza industrialmente, los trabajadores deben hacer lo mismo. ¿Qué tal si hicieramos lo mismo y organizaremos en Un Gran Sindicato? ¿Qué tal si formáremos comités de organización que cruzan lugares de trabajo y que atraen los trabajadores de diferentes lugares de trabajo entra la misma industria? Es por construir esas conecciones y estructuras que hiciéramos los preparativos por la solidaridad industrial, así creando redes de la clase obrera que dificulta aislar, intimidar, y últimamente vencer cualquier grupo solo de trabajadores. Sobre todo, como nuestros antepasados Wobblies, tenemos que empezar practicar el principio básico de sindicalismo de solidaridad: que los trabajadores no necesitan esperar por permiso de sus empleadores, de las cortes, o Juntas Nacionales de Relaciones del Trabajo para actuar colectivamente; nuestro poder empieza en el punto preciso cuando reconocemos nuestras condiciones compartidos y organizamos para cambiarlas.

De otra perspectiva, mientras la desigualdad de riqueza está tan alta como nunca, la represión del gobierno contra activistas también está tan alta como nunca. Esa también es otra similaridad clave entre nuestros tiempos y los de los Wobblies antiguos. Desde Prairieland a las redadas del FBI en Minnesota y Michigan, el gobierno otra vez está intentando sofocar el disentimiento; creando un movimiento de labor militante y organizado industrialmente es una de las maneras más efectivas contraatacar esos ataques. Tenemos que crear el poder necesario para defendernos como clase. Imagínese si cuando el FBI o ICE viniera a Minneapolis, el país entero venía a punto muerto y realmente paráramos todas las putas cosas. Imagínese si estuviéramos a la ofensiva en vez de siempre reaccionar. Eso es lo que es posible por el sindicalismo industrial revolucionario. 

La Gira “Echa Su Jefe”

La Gira “Echa Su Jefe” marca el primer evento por organización coordinado nacionalmente por los Wobblies en la historia reciente. En Portland, OR, Seattle, WA, Sacramento, CA, Denver, CO, Burlington, VT, Chicago, IL, Ypsilanti, MI, New York City, y posiblemente ciudades adicionales, los Wobblies otra vez predicarán el Evangelio Wobbly de sindicalismo industrial, sindicalismo de solidaridad, y sindicalismo revolucionario. A diferencia de un giro de habla tradicional, en que algunos “expertos” dan discursos nacionalmente, esa es una iniciativa descentralizada en que las sucursales locales del IWW organizan sus eventos mismos mientras organizan la gira colectivamente. Dependiendo de la ciudad, los eventos durante la gira incluyen talleres sobre la organización de su lugar de trabajo, discusiones de la estrategia de organización, y sesiones en que los trabajadores pueden compartir sus experiencias. Más importante de todo, cada parada en la gira es una oportunidad de conectarse con otros compañeros de trabajo en su región que están comprometidos a crear un movimiento laboral más fuerte. Mientras nuestras condiciones precarias del trabajo y de la vida cada vez más parecen las condiciones de los Wobblies antiguos, los principios y la estrategia de sindicalismo de solidaridad y sindicalismo industrial ahora son más cruciales que nunca. Trabajadores del Mundo, ¡Únanse(y SRC para la gira)!

Esta obra fue escrita por una colección de miembros del IWW y formalmente sometida por la sucursal de membresía general de Ypsilanti.

Nota del editor: la imagen asociada aún no está correcta: por favor visite a https://industrialworker.carrd.co/ para ver las acciones corrientes. El editor lamenta que solo existe en inglés.

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