Publicado en Julio 3, 2026 por Christian S.
Nuestras identidades individuales, colectivos, e institucionales nos organizan. El punto de vista común sugiere que la identidad es un hecho fijo. Eres X o Y y nada cambia. Este punto de vista no es sólo equivocado, sino restringe nuestra habilidad de conocer a nuestros co-trabajadores donde son y dificulta conectar con ellos como resultó. La identidad es una construcción y rechazar de enfrentarse con si como construcción no hace el hecho menos correcto. Simplemente cede el poder a algún usurpador. Estoy de acuerdo con Proudhon; “Quienquiera que ponga su mano sobre mí para gobernarme es un usurpador y un tirano, y lo declaro mi enemigo.” Nuestras identidades son importantes. La gente las construye. Nuestra autonomía individual y nuestro éxito como organizadores depende de este hecho: el sindicalismo basado en solidaridad y no burocrático depende de las relaciones y la confianza entre co-trabajadores. Construimos esas relaciones de confianza para identificar nosotros, nuestros compañeros de trabajo, y el sindicato juntos. La retórica de identificación y división de Kenneth Burke nos ayuda a pensar en cómo trabajar con identidades. Identificación significa identificar algo por sus propiedades, genealogía, y asociaciones. La identificación genera consubstancialidad. La consubstancialidad importa porque determina si educamos, entretenemos, persuadimos, y/o auto-retratamos eficazmente y así nos ayuda a organizarnos. Finalmente, necesitamos escoger estratégicamente cuales identidades construyamos y empleamos basados en que es bueno, verdadero, y útil.
Identificamos a algo o alguien por sus propiedades. Eso incluye la manera en que parece, habla, actúa, siente, etc. sus atrezos y otros artículos materiales. Identificamos a Anton Chigurh (interpretado por Javier Bardem en No Country for Old Men) por su inquietante corte de pelo que parece una capucha y lo equivale con la Parca. Trabajadores sindicalizandose se identifican por sus prendedores IWW o sus carnetes rojas, que son atrezos. Recientemente dio y dirigió una introducción muy corta al IWW y al organizar en el lugar de trabajo, que dice que los wobblies son democráticos, directos, y cariñosos. La presentación identifica a nosotros en términos de lo que hacemos y cómo lo hacemos. En todos esos casos, identificamos a las personas, grupos, e instituciones por describir sus propiedades.
Identificamos las cosas genealógicamente, por su ancestría y sus relaciones familiares. Miramos un ejemplo. En 1918, el gobierno de Canadá prohibió el IWW. El año siguiente, 1919, el “Un Gran Sindicato” Canadiense brotó. Finge que eres organizador canadiense en 1920. ¿Cómo describirías el nuevo “Un Gran Sindicato” a un co-trabajador? Podría relatar el “Un Gran Sindicato” al IWW y demostrar que este retoño viene de una tradición, una familia más grande de sindicatos. Cuando identificamos algo por sus antepasados o relaciones familiares, lo llamamos genealógico. También aplica a las palabras y cuando lo hacemos con palabras, lo llamamos etimológico. Alguna vez mi prometido me preguntó porqué nos llamamos “wobblies”. Repitió la historia de “The Wobblies.” La película dice que a los trabajadores inmigrantes chinos les dio pena pronunciar “IWW” y así la expresaba “I wobble wobble” y ahora bamboleamos (EN: wobble) pero no caemos. Es posible que esta historia sea falsa, pero demuestra cómo podemos identificarnos como grupo, y así todos sus miembros, por mirar a la historia de un término y sus relaciones. Si es genealógico o etimológico, identificamos algo por sus raíces y relaciones.
La asociación crea la identidad, conscientemente e inconscientemente ambos. Los estudios han demostrado que las personas pueden tomar un placebo, saber que es un placebo, y aún sentirse mejor. Sus cuerpos inconscientemente identifican “píldora” con “curativo” por resultado de tantas veces en que esas píldoras se curaban. Las personas pueden confiar en artículos de estudios insensatos simplemente porque tienen la misma forma que artículos que son dignos de confianza. Lo demuestro a mis estudiantes con un ejercicio. Les dan seis fuentes y les pregunta determinar cuales son dignos de confianza y porque. Incluyó un artículo “antivax” que los investigadores después rebatieron más allá de cualquier duda fundada. La mayoría vasta de mis estudiantes, más del 85 por ciento, aún dicen que es un artículo digno de confianza porque aparece en una revista con arbitraje, está en un base de datos de la biblioteca de la universidad, cita sus fuentes, y demás. Mis estudiantes asocian esas características formales con “digno de confianza” y “verdad”, aunque el contenido es falaz. También podemos identificar al IWW por asociación. El artículo de Rudolf Rocker recientemente republicado “Anarcho-Syndicalism Theory and Practice” reporta que el IWW participaba en la Conferencia de Organizaciones Sindicalistas en 1921 que exigió una conferencia internacional sindicalista más grande en la primavera de 1922. El IWW no se unió a la conferencia de 1922 que establece al AIT ni se unió con cualquier internacional (que yo conozco) hasta 2018 cuando fue un miembro fundacional del ICL-CIT. Identificamos las cosas por la compañía que mantienen y así la historia nos dice algo del IWW.
Identificación también quiere decir identificar con, para ser consubstancial. Consustanciación viene del catolicismo y describe como Cristo, el espíritu santo, y Dios son personas diferentes pero comparten una sustancia. Consustanciación proporciona el poder retórico por la comunión, el momento extraño cuando las personas anteriormente diferentes de repente se sienten como uno. Otras palabras en la familia “con/com” también comparten este poder, como comunicación, comunidad, comunismo. La Consustanciación nos trae a sustancia y la sustancia es compleja. (nota del editor: lo siguiente solo funciona en inglés, y así lo traduzco basado en la palabra en inglés) Rompemos la palabra “substance” (sustancia en español) en “sub” y “stance”, que quiere decir lo que se pone abajo. Probablemente es suficiente, pero tengo dos puntos adicionales que nos ayudará entender mejor la consustanciación.
Punto primero: sustancia frecuentemente quiere decir alguna esencia invariable, pero cuando intentamos cogerlo, se escapa de nuestras manos. La comprensión esencialista a la sustancia se derrumba porque el sentido es una telaraña y los seres humanos lo crean. No podemos entender nada por sí mismo, pero solo en relación a todas las cosas que no es. Determinamos las cosas en relación a otros términos. No hay maestro sin esclavos, no jefe sin obreros. No hay un sindicato de solo una persona.
Punto segundo: la sustancia es una acción. El IWW se basa en la presencia de dos identidades, la clase empleador y la clase trabajador. Algunos textos viejos dicen “productores” y “parásitos,” que suena más duro, pero algunos sacerdotes de Capital y el estado dan vuelta a eso para defenderse. Los trabajadores trabajan y los empleadores emplean a los trabajadores. Los productores producen y los parásitos parasitan. La sustancia es una acción y por actuar juntos las personas vienen consustanciales. Seamos compañeros de trabajo por trabajar juntos. Pero, la sustancia se decrece cuando las relaciones cesan y los actos paran.
Identificación y división son dos lados de la misma moneda. Cuando me identifico con y me acerco a “A”, me largo de “B”. Por eso, podemos identificarnos con A por dividirnos de B. Blood Meridian por Cormac McCarthy argumenta a favor de eso concisamente. “El Juez miró a él [el Niño] por las barras, sacudía la cabeza. Lo que une a los hombres, dijo él, no es compartir el pan, sino compartir los enemigos.” Él tiene razón parcialmente. Podemos identificarnos juntos por dividirnos de algo separado.
No tenemos que escoger solo uno de los dos métodos. Digamos que durante la agitación, descubrimos que nuestro jefe negaba la petición de un co-trabajador por tiempo libre. Imagínese que reaccionáramos con compasión y dijéramos, “Estoy de tu parte. Quiero ayudarte si puedo.” Obviamente nos jale mas acerca a nuestro co-trabajador. Imagínese que dijéramos mejor, “El jefe es un pendejo por no darte el tiempo libre.” A nadie le gustan los pendejos, y por eso la identidad nueva del jefe se dividiera de nuestro co-trabajador. Ahora, imagínese que dijéramos, “Estoy de tu parte. El jefe es un pendejo. Quiero ayudarte si puedo.” Nos identificamos francamente con nuestro co-trabajador y se dividió con el jefe, generando la consustanciación por dos maneras. Guiguzi, el Tratado Primero de Retórica en China lo llama arreglando y rompiendo. Los sabios poseen y practican esta habilidad.
Los organizadores se pueden identificarse a sí mismo, los wobblies, el IWW, sus co-trabajadores, jefes, etc. por varios métodos diferentes. Recomiendo pragmatismo cuando estás reduciendo y decidiendo en las identidades que quieres usar en cualquier momento. La buena estrategia se basa en el análisis. Significa que hay que pensar en el contexto, audiencia, propósito, asunto, y la manera en que daremos nuestro lenguaje (método o modalidad), y el evento que convocaba el acto de habla (exigencia). Este análisis ayudará a los organizadores decidir en cuáles identidades estarán mejor por su situación.
Ser práctico y estratégico no significa que la verdad puede ir de camino al infierno y quedarse allí, pero no debemos ser ingenuos tampoco. Las personas crean muchas verdades y, como reconoció Voline, frecuentemente presumen falsamente que su astilla es la Verdad entera. Pero, ningún astilla está completo por si mismo. No digo que debemos escoger entre la verdad y lo falso, pero escoger entre las verdades con ojo por lo que está buena y verdad y útil en nuestras situaciones retóricas. El mundo mejor que viene depende de si.
En resumen, las identidades, la identificación, y la división son importantes para los organizadores porque para organizarnos con nuestros co-trabajadores, debemos demostrar que somos consustanciales, que compartimos un modo de vida y puntos comunes. Demostramos nuestra consustancialidad por enfocarnos en las propiedades, genealogías, asociaciones, y acciones, por hablar su lenguaje, por gestos, tonalidades, orden, imágenes, actitudes, e ideas. Debemos entender nuestras situaciones retóricas y ser estratégicos por las identidades que escogemos construir/deconstruir con ojo a lo que está bien, verdad, y útil. Hay otras maneras en que el retórico de la identificación y división se relaciona con la organización, pero faltamos el tiempo y espacio aquí. Urjo a todos pensarlo por si mismo.
Aviso legal: Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor. No significa que representan los del IWW, Industrial Worker, o Solidaridad en conjunto.