Marruecos: finaliza la huelga de hambre de los presos políticos rifeños

Comunicado de apoyo del SOV de Málaga para el Pueblo Rifeño

por: CNT Málaga – Mayo 2019

La huelga de hambre de los presos políticos rifeños finalizó habiéndose conseguido el objetivo de romper su aislamiento y denunciar los malos tratos a los que estaban siendo sometidos.

Esta huelga de hambre comenzó este pasado 8 de abril tras confirmarse las penas de hasta veinte años de prisión para algunos de los activistas rifeños del Hirak más destacados, entre ellos Nasser Zefzafi y Mohamed Al-Haki que se cosieron la boca con aguja e hilo en protesta por su injusto encarcelamiento a veinte años de reclusión, así como por la situación de ocupación militar que sufre su pueblo.

El Hirak A Shabaa o Movimiento Popular del Rif ha sido un movimiento social asambleario, pacífico y masivo nacido el 28 de octubre de 2016 en Alhucemas,(norte de Marruecos) cuando el pescador Mojssin Fikri murió asesinado por la policía.

En los meses siguientes el Movimiento Popular Rifeño fue un desborde de dignidad asamblearia que pedía el fin de la corrupción gubernamental, derechos democráticos, libertades y mejoras materiales tales como hospitales y una universidad en Alhucemas, con el fin de mejorar las condiciones de vida del pueblo rifeño y evitar que el exilio-emigración sea la única alternativa para una vida mejor.

Pero la lucha del Rif no es solo una lucha por universidades, escuelas y hospitales en esta región, es una lucha por la libertad, por la dignidad y por un mundo mejor.

A partir de mayo de 2017 se inició una represión masiva que llena las cárceles del estado marroquí con varios cientos de activistas rifeños y ensangrenta las calles de Alhucemas con el asesinato de varios manifestantes por parte de la policía.

A pesar de la liberación de muchos compañeros la ocupación militar del Rif sigue vigente y la dictadura marroquí ha sentenciado a penas durísimas de veinte años de cárcel a las personas que se destacaron más en la lucha.

Queremos expresar todo nuestro apoyo y solidaridad a los compañeros presos, a sus familias y a todo el pueblo del Rif.

Exigimos la liberación inmediata de todos los compañeros que aún siguen presos y el cumplimiento de las justas demandas del pueblo rifeño.

Así mismo denunciamos la hipócrita política exterior del estado español que es uno de los principales apoyos de la infame dictadura de Mohamed VI.

Debemos denunciar igualmente el papel cómplice con el estado marroquí de los principales medios de comunicación españoles que han ignorado de manera interesado un hecho tan trascendente como esta huelga de hambre que ha llegado a movilizar a miles de personas en las calles de Rabat en apoyo a los compañeros presos.

No se nos escapa que este desinterés interesado de las oligarquías del estado español por silenciar la represión en Marruecos está directamente relacionado con las actividades de las multinacionales españolas en el país vecino y su vergonzosa alianza con la dictadura de Mohamed VI.

Ante esta realidad es necesaria es ampliar la lucha de los trabajadores por encima de las fronteras arbitrarias que nos imponen los estados.

Hacemos un llamamiento a todos los sindicatos de la Confederación Nacional del Trabajo para que le den máxima visibilidad y apoyo a la lucha del pueblo rifeño, para que apoyen con acciones directas no violentas a nuestros compañeros presos, con concentraciones, manifestaciones, difusión de información y guerrilla informativa, boicots, huelgas…

Pero para ello el primer paso ha de ser la información y la construcción de redes con las compañeras y compañeros del Hirak. Debemos destacar que la llegada de compañeros rifeños refugiados aunque silenciada es constante y no ha terminado. Estos compañeros deben saber que en los sindicatos de CNT tienen un lugar amigo de apoyo y lucha.

En este sentido animamos a las compañeras y compañeros del MPR a trabajar con la CNT para que podamos juntas luchar con más fuerza. Una acción eficaz en este sentido solo será fruto de un trabajo conjunto, organizado y constante en una lucha que se intuye larga pero de la cual estamos seguros terminará con la victoria del pueblo rifeño.

Nos alegramos profundamente de la reciente victoria de los compañeros presos que ha sido fruto de su valor y tenacidad y de la movilización de miles de personas en las calles de Rabat. Es necesario que los trabajadores que vivimos a este lado del Estrecho nos sumemos a esta lucha con el mismo entusiasmo con que lo hacen los trabajadores de Alhucemas, Nador o Rabat.

Llamamos a todas las trabajadoras y trabajadores, del estado español, a los de Marruecos, a los de los territorios del Sáhara ocupado y a los del mundo entero a apoyar esta lucha tan llena de justicia.

En la CNT un nexo profundo nos une como sindicato al pueblo rifeño.
Retrasamos nuestro propio congreso de fundación porque nos pusimos a construir barricadas en las calles de Barcelona contra la guerra del Rif allá por 1.909. En 1.921 fuimos los únicos en señalar que la solución al “problema de Marruecos” no era más sangre sino dejar de cometer crímenes de guerra contra el pueblo rifeño. Nos opusimos desde el comienzo y en todo momento a la guerra del Rif y animamos a nuestros afiliados a votar… con los pies, rechazando el alistamiento militar. Nos enorgullecemos de haber llamado a la deserción entonces y de no formar parte de los crímenes contra la humanidad que aún hoy deberían avergonzar al estado español.

Desgraciadamente durante muchos años no hemos podido hacer efectiva una verdadera colaboración entre la clase obrera de ambos lados del Mediterráneo. Fruto de esta derrota fueron las terribles dictaduras de Franco y Hassan II cuyas estructuras aún perviven en los estados español y marroquí.

Sin embargo los instrumentos para hacer efectivo este internacionalismo resurgen paso a paso como da cuenta la fundación de la Confederación Internacional del Trabajo de la cual forma parte la CNT en este año pasado de 2018.

Por eso animamos a las compañeras y compañeros rifeños y a las de todo el Magreb que formen sindicatos independientes de los partidos políticos y que entren en contacto con la recientemente formada Confederación Internacional del Trabajo para luchar con más efectividad formando secciones o grupos de amigos de la CIT en el Magreb.

La lucha de los trabajadores, la lucha de las mujeres, la lucha contra la opresión de los pueblos y la lucha contra la dictadura de Mohamed VI es una misma lucha, por eso exigimos no solo la liberación de los presos rifeños sino de todos los presos políticos en las cárceles de Marruecos.

¡LIBERTAD PRESOS POLITICOS!

¡ABAJO LA DICTADURA DE MOHAMED VI!

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO RIFEÑO!

 

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Recordando un Wobbly de mucha admiración: Vincent St. John

Por: Juan Conatz

Traducción por: JP y KF

Durante los 114 años de la existencia de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), ha habido muchos organizadores y miembros cuyos nombres ha llegado a prominencia entre el sindicato. Algunos han tenido respeto, a otros los han odiado, y otros han tenido una mezcla de los dos. Pero nadie ha sido tan admirado en el IWW como Vincent St. John.

Nombrado “El Santo,” St. John nació en 1876 de padres Irlandés-holandés. Durante sus primeros 15 años, su familia se cambió frequentemente de lugares, residiendo en cuatros estados diferentes hasta que se estableció en Colorado en 1895, cuando St. John tenía 19 años.  Ahí comenzó a trabajar como minero y organizador del sindicato.

Con la edad de 24 años, fue elegido presidente de su sindicato local, en Telluride, de la Federación Occidental de Mineros (Western Federation of Miners – WFM). Al siguiente año, el local de Telluride fue involucrado en una huelga ferozmente disputada. Uno de los dueños de las minas organizó una “Alianza Ciudadana” anti-sindical para oponerse a los mineros huelgistas.

La policía delegó y armó a los esquiroles. En respuesta, St. John ordenó 250 rifles y 50,000 rondas de municiones para el sindicato. A medida que la huelga se prolongaba, ocurrió una confrontación entre los esquiroles y los huelgistas, en la que hubo disparos y unos cuantos hombres muertos. Al final de la batalla, los esquiroles se retiraron, y los huelgistas ocuparon las minas, prefigurando las huelgas de brazos caídos y las ocupaciones que primero hicieron el IWW en 1906 y luego seguido por el Congreso de Organizaciones Industriales (Congress of Industrial Organizations – CIO) y sindicatos independientes en los 1930s.

Un año despues, con la huelga en calma, Arthur Collins, quien organizó la Alianza Ciudadana, fue baleado y asesinado. Aunque poco evidencia existió para implicar a St. John, lo acosaron y lo pusieron en la lista negra de trabajadores mineros por años. Durante el mismo tiempo, y añadiendo a la mitología de su sobrenombre, St. John estuvo involucrado en el rescate de un desastre minero. Fue considerado un héroe local. Sin embargo, debido ha esto contrajo asma bronquial crónica a cambio de sus esfuerzos, se piensa que esto contribuyó a su temprana muerte.

Radicalizado por sus experiencias como minero en el Oeste Americana, St. John estaba considerado parte de la izquierda del sindicato Federación Occidental de Mineros (WFM). Cuando el WFM se convirtió en uno de los sindicatos fundadores del IWW, él se lanzó a si mismo entre el trabajo del IWW también. Además, se juntó al Partido Socialista de América, incluso se postuló para un cargo político en un momento dado.

En la Convención General del IWW de 1906, St. John fue uno de los principales de los “sindicalistas revolucionarios” que querían y lograron correr al presidente del nuevo IWW, Charles Sherman, considerado demasiado conservador. Además, los sindicalistas revolucionarios lograron abolir el cargo de presidente. Eligieron a St. John como ‘Organizador general’. En el mismo año, lo arrestaron en el área Coeur d’Alene en Idaho, mas probable por agitación sindical.

A finales de 1906 y principios de 1907, St. John estaba muy involucrado en la huelga de Goldfield, Nevada. Goldfield, que ahora es una ciudad muerta, fue una zona de minas en auge con cerca de 20,000 habitantes en ese tiempo. La huelga por la WFM, ahora afiliada con el IWW, fue confrontada de nuevo por una Alianza Ciudadana, y también por ley marcial y tropas federales. Aunque los trabajadores del pueblo Goldfield se organizaron con el IWW e iniciaron una huelga en simpatía con los mineros, la entrada de las tropas federales en el asunto dío fuerza a los dueños de las minas, y los usaron para recortar los salarios y declarar la política de “trabajo abierto” [“Open Shop” – osea, libre de sindicato].  Implicaron a St. John otra vez en un asesinato, con poca o ninguna evidencia, este vez de un dueño de un restaurante local.

Complicando aún más la huelga, e involucrando a St. John, fue una disputa jurisdiccional entre la WFM y una sección local del los Carpinteros de la Federación Americana del Trabajo (American Federation of Labor – AFL), que aparentemente se volvió violenta. Alguien, posiblemente un miembro de la AFL, disparó a St. John iriendo su mano, deshabilitandola por el resto de su vida. A pesar de que la huelga se considera una pérdida, ganaron el día de ocho horas de trabajo, algunos aumentos salariales, y otros beneficios. Sin embargo, la experiencia llevó a la salida de la WFM del IWW y St. John salió o fue expulsado de la WFM mas adelante en ese año.

En la Convención del IWW en 1908, St. John presidió. Aunque dudaba en llevar la moción para el debate, al final St. John se puso del lado de los “accionistas directos” en contra de los “socialistas políticos” como Daniel DeLeon. También lo eligieron como Secretario general (GS), cargo que ocupó hasta que salió del sindicato. Al entrar a su posición, él encontró al sindicato en profunda crisis financiera y suspendió el Boletín del Sindicato Industrial (Industrial Union Bulletin), una publicación con raíces en la facción “sindicalistas revolucionarios” de 1906. Para los próximos años, en su cargo como GS del IWW, ayudó a dar forma al sindicato en un modo radical y vió al sindicato crecer diez veces más en membresía. Muchas de las huelgas famosas, campañas de organización dinámicas, y estrategias innovadoras occurieron en esta epoca antes de la Primera Guerra Mundial, cuando St. John era el GS. Adicionalmente, actuó como una de las caras públicas del sindicato, llamando en las páginas de los periódicos sindicales, como Solidarity, para reforzar las luchas de libertad de expresión (“Free Speech Fights”) en lugares como Spokane, Washington y Duluth, Minnesota. A los alcaldes de Fresno y San Diego, California, St. John les envió declaraciones diciendo, “Se establecerá  la libertad de expresión… aunque tome veinte años.”

En 1914, posiblemente ahogotado después de años de batallas de organización y peleas faccionales, St. John renunció a su cargo de Secretario general y se fue al suroeste de Estados Unidos para ser prospector de oro. A pesar de su cambio, no se salvo de ser arrestado en 1918 durante la guerra, como parte de la persecución del IWW por el gobierno de EEUU. Lo pusieron a juicio junto con 101 otros Wobblies. Aunque St. John era un radical laboral con poco ilusiones en el sistema de justicia, su sentencia de viente años lo sorprendió. “No pensaba en que justicia de turba prevalecería en un corte de Estados Unidos,” él dijo. Cumplió dos años y medio en la Penitenciaría Federal de Leavenworth, Kansas, antes de ser indultado.

Tras su liberación, se reincorporó al IWW, pero justo durante un conflicto con el recien establecido Partido Comunista de América (CP), el cual estaba intentando ganar Wobblies a su partido. St. John se puso del lado de los anti-CP.

Se sabe muy poco sobre lo que él hizo entre su liberación y su muerte a los 56 años en San Francisco. St. John fue enterrado en una tumba sin marcas en Oakland, California. Casi 70 años después, finalmente, fue donada una lápida adecuada:

VINCENT ST. JOHN

1876 – 1929

“THE SAINT”

GENERAL SECRETARY

INDUSTRIAL WORKERS OF THE WORLD

Revolución ante el monstruo capitalista

Por: Boletín La Oveja Negra

Hoy generalmente se habla de revolución cuando se habla de la historia en tiempo pasado, en los anuncios publicitarios de una nueva mercancía o en un nuevo descubrimiento científico. Toda la izquierda y los reformistas en general hablan de “cambio”, “transformación”, etc, etc… Hablar de revolución social según la ideología dominante es anticuado, extremista, ridículo. Porque es “anticuada” cualquier manera de pensarnos a través del hilo combativo de la historia, es “ridículo” salirse de sus dogmas de comportamiento y es “extremista” cualquiera que no sea un oportunista, quien tenga posiciones firmes e invariantes ante el monstruo capitalista.

Más a tono con esta época es hablar de “REVOLUCIÓN INTERIOR”. Se lo hace desde la auto-ayuda, desde los delirios místicos consumistas que se adquieren en el mercado para reprimir o al menos calmar el dolor que causa esta sociedad antisocial, e incluso en ciertos ámbitos rebeldes. Se habla de “revolución interior” en sintonía con los mandatos de la ideología dominante, es decir: ya no habría revolución social y lo único que queda es hacer pequeñas transformaciones personales para que no cambie nada, ya no habría comunidad por lo cual sólo quedaría abocarse a lo individual. No vamos a ser nosotros quienes desprecien la importancia de los pequeños cuestionamientos, estas “tomas de conciencia” surgen de las condiciones materiales de existencia, del sentimiento común y comunitario con los demás, y no desde el repliegue individualista que se ve en cada semejante un competidor si no directamente un enemigo. Nos oponemos, y vamos a denunciar cada vez que podamos que: no existen soluciones individuales a problemas sociales, que no existen soluciones particulares a problemas totales. Y además remarcamos que en momentos de lucha, de insurrección, de organización proletaria, esos cambios personales se dan con más frecuencia, más intensos, más profundos… lo que hace evidente  cómo las condiciones materiales de existencia modifican la conciencia, y al revés. Es decir, no podemos pretender que todas las personas se “revolucionen” interiormente para, ahí sí, revolucionar el mundo; éstos son dos hechos indisociables, complementarios, y simultáneos.

En nuestra época también existe otra manera de rechazar la noción de revolución y de ponerla además en un lugar completamente estúpido. Se trata de ese discurso moderno o posmoderno (ya ni sabemos) que dice que es una cosa ya pasada de moda, que se acabaron los grandes discursos, las grandes transformaciones, que ya no hay proletariado ni burgesía sino un sinfin de sujetos sociales, etc, etc, etc… Es un síntoma de estos tiempos y su justificación victoriosa. La única verdad sería que «ya no hay verdades» y su brutal certeza sería que «todo es relativo».

Así nos proponen contemplar el mundo sin revolucionarlo, adaptarnos a él aunque tengamos algunas críticas y disgustos. En fin, otra vez nos proponen escoger una opción dentro de los asquerosos límites del sistema capitalista.  Pero de lo que se trata es de hacer saltar por los aires el modo de producción capitalista para destruir toda opresión, toda explotación, toda competencia y todo condicionamiento económico. Desde los discursos políticos, la publicidad, la televisión o las conversaciones entre esclavos que sólo representan la voz del amo, nos muestran esta realidad como algo ajeno a nosotros mismos y por lo tanto inalterable. Así nos sentimos desdichados pero impotentes, enojados pero resignados, deprimidos y enfermos por el dinero, el trabajo, en fin… por el Capital. ¿Por qué condenarnos a esto? ¿Por qué condenar a toda la humanidad a esto?

La desobediencia a lo establecido, el cuestionamiento de la normalidad capitalista y sobre todo la lucha cuando es social y revolucionaria, nos recuerdan que hay otras posibilidades, que esta mierda que nos imponen no es la única forma de vivir.

1° de Mayo. Día de lucha internacional

CONTRA LA EXPLOTACIÓN CAPITALISTA Y LA OPRESIÓN DEL ESTADO

por: Federación Obrera Regional Argentina – FORA-CIT

Cuando reivindicamos el 1° de mayo siempre evocamos su vigencia y actualidad. Cuando hablamos de su vigencia nos referimos a los motivos por los cuales las y los trabajadores comenzaron a organizarse sindicalmente, ¿cuáles eran? Reducción de la jornada de trabajo, mejores condiciones laborales y aumentos de salarios; pero eso solo era la punta del ovillo de las reivindicaciones obreras y del movimiento que se venía generando alrededor del mundo.

Por aquella época el horario de trabajo obligatorio era de 10, 12 o 14 horas diarias. De estas jornadas tampoco estaban excluidos los miles de niñas y niños, o las mujeres que se les pagaban salarios inferiores, sin mencionar que de por sí los salarios eran muy bajos y las condiciones de trabajo insalubres.

Pasados 133 años, y a pesar del avance que hubo en tantas décadas de lucha, aún tenemos pendiente el terminar con la desigualdad salarial por género, el trabajo de niñas y niños y la mejora en las condiciones de trabajo, además del pendiente más importante que tiene la clase trabajadora: la destrucción del capitalismo y su reemplazo por una organización social y económica más justa e igualitaria.

Retomando la comparación con 133 años más, tenemos los siguientes datos en Argentina:

  • Hacia fines de 2017, había más de 1.100.000 niñxs en tareas consideradas como trabajo infantil.

 

  • La brecha salarial por género es de 27,5%, es decir, las mujeres tienen que trabajar 1 año y 3 meses más para igualar el dinero obtenido un hombre en un año de trabajo. Aquellas trabajadoras que están “en negro”, tienen una diferencia del 36%. Agregando además que son quienes más afectadas se ven por la desocupación, siendo del 10,4%.

 

  • El salario a nivel mundial está bajando, y en Argentina, debido a las recientes devaluaciones y las constantes subas del dólar producto de la especulación financiera; se redujo el salario de los trabajadores en un 50 % aproximadamente, tocando hasta ahora el piso de US$700, y en este año se prevé que el dólar aumente mucho más aún. En mucha peor situación están aquellos trabajadores que están “en negro” y cobrando quizás un poco más del salario mínimo.

  • Muere aproximadamente un/a trabajador/a cada 20 horas por condiciones insalubres de labor. Entre octubre de 2017 y septiembre de 2018 hubo 375 trabajadoras y trabajadores “en blanco” que murieron por las condiciones de trabajo.

 

A partir de la irrupción del movimiento obrero organizado, los capitalistas y el Estado han buscado la manera de contener el avance de la conciencia obrera y su consecuente organización. Conscientes además de la justicia de los reclamos y del peligro para sus privilegios que encarnaba este movimiento si seguía creciendo de la manera que lo hacía, tuvieron que buscar aliados entre la misma clase trabajadora, que contenga el reclamo y lo encauce a bajar el nivel del reclamo y a colaborar con quienes los explotan. A lo largo de la historia diversas organizaciones y partidos cumplieron ese papel, y muchas lo siguen cumpliendo. El fundamental aliado de los explotadores es la burocracia sindical, eterna garante de ganancias empresarias y policía ideológica dentro de cada establecimiento sindicalizado. Gracias a un sistema verticalista de organización, la burocracia puede dirigir tranquilamente hacia donde ellos quieran los reclamos y las acciones para conseguirlos (en tanto y en cuanto las trabajadoras y trabajadores acaten sus decisiones). ¿Cómo se explicaría si no, que ante la constante inflación, el crecimiento del desempleo, y salarios que no llegan jamás a cubrir los aumentos ni tienen en cuenta todos los aspectos que afectan al sueldo; ellos prefieren hacer la plancha y “amenazar” con un paro sin fecha, o anunciar paro y levantarlo a cambio de 32 millones de pesos para las obras sociales?

Es por esto que no pueden enfrentar la precarización laboral y la esclavitud en la que están inmersos miles de trabajadoras y trabajadores, muchos de ellos hasta dejando su vida en el trabajo, ni la discriminación de género, ni detener los planes de flexibilización que vienen realizando las empresas. No pueden, precisamente, porque ellos mismos están participando del negocio capitalista y de la ganancia a costa de lxs obrerxs. Son ellos quienes cobran para impedir los reclamos, quienes arman empresas eventuales o cooperativas truchas en donde negrean a sus mismos afiliados-empleados, quienes señalan para despedir obreros, son ellos quienes ante la embestida de patrones y Estado se quedan “en el molde”. Porque si molestan al Capital, ellos también pueden caer por la cantidad de delitos que cometen para sostener sus fortunas.

Y como sucede todos los años, y más en uno electoral como éste, las burocracias juegan sus propias cartas hacia uno u otro candidato político, y predican una y otra vez que el cambio es en las urnas y que la sociedad debe “votar bien”. Sin paros ni grandes medidas de fuerza, pero con muchos intereses en juego, van proponiendo candidatos y nos dicen a las trabajadoras y trabajadores que lo que más se necesita es un cambio de cara, pero sea quien sea el Partido que gane, no pueden dejar de reconocer que todas las políticas llevadas a cabo hasta ahora van a quedar para los gobiernos que sigan. A menos que haya un cambio rotundo o un quiebre total en la estructura social, se va a seguir en este sendero que marcaron los empresarios y el FMI: más deuda, más ajuste, más pobreza, más precarización laboral. ¿Realmente creemos que alguno de los que están participando del circo electoral van a romper con el FMI? Como mucho, patear hacia adelante el problema y mientras, ver qué pasa y qué pueden hacer. Cuando hablan de generar empleo y de calidad, ¿estarán diciendo que van a ir contra la precariedad laboral de las agencias o del fraude laboral? ¡Si el mismo Estado se valió de ella para despedir a más 20 mil trabajadores estatales y es el mayor negrero de todos!

Necesitamos un cambio estructural de la sociedad, donde el mismo pueblo decida su destino de una manera directa y participativa y se rompa con la lógica de ganancia a costa de la clase trabajadora. Un cambio donde la prioridad sea la satisfacción de las necesidades del pueblo y donde los trabajadores y trabajadoras tengamos real intervención en la economía y en las decisiones de las distintas fábricas y establecimientos. Pero mientras sigamos en este eterno esperar, políticos o burócratas “buenos” o más “sensibles” a nuestras necesidades como pueblo y como clase, seguiremos perdiendo calidad de vida, seguiremos yendo detrás de la zanahoria del supuesto futuro próspero que nos ponen delante en esta trampa llamada capitalismo.

Finalizamos con un texto perteneciente a un volante que circulaba mientras se preparaba la gran huelga por las 8hs de jornada de trabajo, como una muestra de la actitud que se supo tener y que debemos recuperar como clase para poner fin a todos los atropellos a los que se nos sometió y se nos somete:

«¡Un día de rebelión, no de descanso! (…) Un día en que con tremenda fuerza la unidad del ejército de los trabajadores se moviliza contra los que hoy dominan el destino de los pueblos de toda nación. Un día de protesta contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día en que comenzar a disfrutar ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana».

Por la emancipación social de la clase trabajadora

Consejo Federal de la F.O.R.A./C.I.T.

Mujeres Sindicalistas I: ¡Pan y Rosas!

Por: Joe Grim Feinberg

Traducido por: Grace ML

Parece que nadie sabe exactamente cuando, pero años antes de 1911 una canción y una idea llamada “Pan y Rosas” comenzó a difundirse por el movimiento obrero internacional. Era, aparentemente, justo en tiempo. Cuando James Oppenheim publicó su poema “Pan y Rosas”, en diciembre de 1911, en “The American Magazine”, atribuyó su inspiración a “una consigna de las mujeres del este”, y de verdad, en aquellos años parecía circular entre las activistas norteamericanas del medio oeste de “The Women’s Trade Union League”. Sin embargo, este honorable origen fue rápidamente eclipsado por otros acontecimientos históricos.

As we come marching, marching in the beauty of the day,
A million darkened kitchens, a thousand mill lofts gray,
Are touched with all the radiance that a sudden sun discloses,
For the people hear us singing: “Bread and roses! Bread and roses!”

Mientras vamos marchando, marchando a través del hermoso día
Un millón de cocinas oscuras y miles de apartamentos grises,
Son tocados por un radiante sol que asoma repentinamente ,
Para el pueblo que nos oye cantar: ¡Pan y rosas! ¡Pan y rosas!

Primero vino el Día Internacional de las Mujeres, el cual celebra su nacimiento meses antes de la aparición del poema de Oppenheim. El movimiento de las mujeres estaba naciendo, sucedió justo cuando “Pan y Rosas” se estaba afinando (generalmente atribuída a una arreglista de melodías obreras y populares llamada Caroline Kholsaat) y comenzaba a conocerse más allá de las paginas de revistas literarias.

Lo siguiente que vino fue la huelga de trabajadores de 1912 en Lawrence, Massachusetts, la cual fue conocida como “La huelga de pan y rosas”. No hay evidencias históricas de que la frase “Pan y Rosas”, cantada, hablada, o escrita, apareciera durante la huelga, la más larga y exitosa de la historia de EE.UU, pero la leyenda obrera cuenta que la mayorías de las huelguistas llevaban carteles que decían “¡Queremos pan, y rosas también!”. Al final, da igual si la canción inspiró la huelga y el movimiento o al revés. Algo ya estaba en el aire.

As we come marching, marching, we battle too for men,
For they are women’s children, and we mother them again.
Our lives shall not be sweated from birth until life closes;
Hearts starve as well as bodies; give us bread, but give us roses!

Mientras vamos marchando, marchando, luchamos también por los hombres,
Por aquellos hijos de mujeres, y los protegemos maternalmente otra vez,
Nuestras vidas no serán explotadas desde el nacimiento hasta la muerte,
Los corazones padecen hambre, al igual que los cuerpos,
¡dennos pan, pero también dennos rosas!

Es interesante como el movimiento socialista necesitaba del movimiento de mujeres para recordarle que el hombre no sólo vive de pan. Pero de una manera u otra, el correctivo se empleó para combatir la creciente unilateralidad económica de la Segunda Internacional. Si la lucha por el socialismo había tomado la apariencia de hombres musculosos que exigían llenar sus panzas –  o peor aún, de duros trabajadores esperando obedientemente al inevitable desarrollo económico – entonces era hora de apuntar que “Los corazones padecen hambre igual que los cuerpos”. O mejor aún, no es sólo que el pan no nos satisface – porque sólo comemos pedazos – sino que no hay pan a menos que este venga con aroma a rosas. La materia prima es un sin sentido sin “arte, amor y belleza”, lo único que puede redimir el haber tan materialista de nuestros antepasados.

As we come marching, marching, unnumbered women dead
Go crying through our singing their ancient cry for bread.
Small art and love and beauty their drudging spirits knew.
Yes, it is bread we fight for – but we fight for roses, too!

Mientras vamos marchando, marchando, innumerables mujeres muertas
Van gritando a través de nuestro canto su antiguo reclamo de pan.
Sus espíritus fatigados conocieron el pequeño arte y el amor y la belleza
¡Sí, es por el pan que peleamos, pero también peleamos por rosas!

Pero, ¿Qué son el arte, el amor y la belleza? ¿No son categorías burguesas construídas por la separación de la simpleza, la crueldad y la fealdad de la esfera de vida refinada de la burguesía? ¿El género de estas categorías no enmascara la realidad opresiva de las mujeres trabajadoras de la idealizada imagen de las esposas burguesas? ¿Pueden las proletarias alcanzar esas cosas tan delicadas, sin excluirse a sí mismas como proletarias?

Sí, dice la canción, “Mientras vamos marchando, marchando” – la marcha en sí misma es lo que toca las oscuras cocinas y los miles de apartamentos grises con un radiante sol que “asoma repentinamente”. El día es bonito porque (“para”) la gente nos escucha cantar: ¡Pan y Rosas! ¡Pan y Rosas!. Como vamos marchando, marchando, hacemos belleza, cambiamos el significado de belleza, echamos abajo los muros de la fábrica que mantienen la belleza alejada.

As we come marching, marching, we bring the greater days.
The rising of the women means the rising of the race.
No more the drudge and idler – ten that toil where one reposes,
But a sharing of life’s glories: Bread and roses! Bread and roses!

A medida que vamos marchando, marchando, traemos con nosotras días mejores.
El levantamiento de las mujeres significa el levantamiento de la humanidad.
Ya basta del agobio del trabajo y del holgazán: diez trabajan y uno descansa.
¡Queremos compartir las glorias de la vida: pan y rosas, pan y rosas!

* * *

Lee la segunda parte de este artículo en Mujeres Sindicalistas: La Chica Rebelde, que se publicará próximamente en SOLIDARIDAD.

Para más información:

Timothy P. Lynch, Strike Songs of the Depression, Jackson, Mississippi: University Press of Mississippi, 2001.

Shelly Romalis,  Pistol Packin’ Mama: Aunt Molly Jackson and the Politics of Folksong, Urbana, Illinois: University of Illinois Press, 1999.

Jim Zwick, “Behind the Song: ‘Bread and Roses,’” in Sing Out! Vol. 46., no. 4 (Winter 2003), pp. 92-3.

¡Huelga contra el Patriarcado!

por: FAU (Unión de Trabajadores Libres – Alemania) & ICL-CIT (Confederación Internacional del Trabajo) (26 feb 19)

En los últimos años, las mujeres han salido a las calles una y otra vez para protestar contra la violencia y la opresión, las restricciones a sus derechos reproductivos, las desigualdades existentes y la discriminación. Italia, Argentina, Polonia, Corea del Sur y Estados Unidos han visto numerosas protestas, manifestaciones, acciones directas y huelgas, que han culminado en España, donde varios millones de mujeres y hombres participaron en una huelga general. El año pasado en Alemania se formó una Alianza de Huelga de Mujeres (Frauen*Streik Bündnis), movilizando a individuos, varias organizaciones y redes para construir el movimiento de huelga alrededor del 8 de marzo. A pesar de que los movimientos feministas y sus logros se enfrentan a una creciente resistencia debido al cambio político a la derecha, cada vez más personas se unen a las protestas.

El trabajo de una mujer nunca se acaba

Las mujeres están oprimidas en todo el mundo. El racismo institucional, las desventajas estructurales, la violencia sexual, los regímenes fronterizos, los recortes en las prestaciones sociales, etc., hacen que la vida de las mujeres sea aún más difícil: en el hogar, en el trabajo y en los espacios públicos.

El orden de género —el patriarcado— asigna un papel tradicional a las mujeres, en el que se supone que son responsables del cuidado, del hogar y del trabajo educativo. Estas son actividades que se realizan en casa como cocinar, lavar, limpiar, cuidar a los niños, cuidar a los mayores, así como el trabajo emocional y sexual. Por lo tanto, las mujeres se enfrentan a una doble carga: el trabajo de cuidado no remunerado además del trabajo asalariado. Dos tercios del total de horas de trabajo en el mundo actual son actividades de cuidado no remuneradas realizadas casi exclusivamente por mujeres. En los países industrializados, las mujeres empleadas a tiempo completo dedican un promedio de 23 horas semanales a tareas domésticas no remuneradas, y de 6 a 12 horas al trabajo no remunerado de cuidado de niños, siendo este último de 2 a 4 veces mayor que el de los hombres. Según la información publicada en 2017, la brecha de cuidado de género (“Gender Care Gap”) en Alemania es del 52,4%.

Al mismo tiempo, tareas como el cuidado de familiares mayores, el trabajo doméstico, el cuidado de los niños y el trabajo sexual también están disponibles para su compra en el mercado capitalista, donde este trabajo también está dividido en función del género. Las estructuras patriarcales están entrelazadas con el sistema capitalista y hacen que las mujeres y su trabajo sean considerados menos valiosos. Un ejemplo es la situación de los cuidadoras. Aunque en Alemania existe la llamada “crisis del cuidado”, el problema del aumento de la demanda de personal asistencial sigue sin resolverse. ¿Por qué? El “poco atractivo” del trabajo de cuidado se debe tanto a los bajos salarios como al bajo estatus del trabajo de cuidado como profesión, que se considera como “trabajo de mujeres” y, por lo tanto, socialmente devaluado.

Al final, el trabajo de cuidado se delega a las mujeres migrantes, que no sólo trabajan en instituciones públicas, sino también en hogares privados, especialmente en el cuidado de personas mayores. Se estima que en Alemania hay entre 150.000 y 500.000 inmigrantes que cuidan a personas mayores. La mayoría son mujeres de Europa del Este, que a menudo trabajan de forma irregular y en condiciones precarias. El trabajo de cuidado transnacional no es un fenómeno nuevo en Alemania, y a las trabajadoras migrantes se les refiere a menudo como “nuevas sirvientas”.

En el mercado laboral, el trabajo asignado al género femenino, el llamado trabajo de las mujeres, es mal remunerado, temporal, ilegal, estigmatizado y en gran medida carece de seguridad social. Las compañeras son intimidadas en el supermercado por su jefe; los aprendices son tratados como mano de obra barata; los cuidadoras son explotadas física-, psicológica- y emocionalmente en las residencias de ancianos; las mujeres son acosadas sexualmente en el lugar de trabajo; las compañeras son obligadas a trabajar horas extras no remuneradas; las mujeres de edad avanzada a menudo son empleadas en condiciones precarias y sin seguridad social; las colegas son despedidas por estar embarazadas; las mujeres migrantes ni siquiera son invitadas a la entrevista de trabajo por su nombre; los desempleadas de larga duración son estigmatizadas como parásitos y amenazadas con sanciones; las mujeres son intimidadas en el lugar de trabajo porque son transgénero; las madres solteras son consideradas permanentemente desempleables… Estos son algunos ejemplos de nuestra práctica sindical: los bajos salarios, las condiciones laborales precarias y el acoso (sexual) son algunas de las muchas formas de discriminación que sufren las mujeres diariamente en todos los ámbitos de la vida.

Feminización de la pobreza

Según la Oficina Federal de Estadística (Statistisches Bundesamt), las mujeres en Alemania todavía ganan mucho menos que los hombres. En 2017, la diferencia de ingresos entre mujeres y hombres (la llamada brecha salarial de género) era de alrededor del 21%. El salario medio por hora de las mujeres fue de 16,59 euros brutos, muy por debajo del de los hombres (21,00 euros). Las diferencias estructurales que se reflejan en las biografías de empleo y en las opciones de carrera tienen un gran impacto en esto. Pero incluso en el sector de la salud y la asistencia social dominado por las mujeres, la brecha salarial entre hombres y mujeres era del 20%. Las mujeres no ganan más que los hombres en ninguna sola industria. Además, la mayoría de las mujeres están empleadas a tiempo parcial y sin seguridad social. En 2017, este era el caso de casi todas las demás mujeres trabajadoras de entre 20 y 64 años (47%). En el mismo grupo de edad de los hombres, la proporción fue del 9%. Por el contrario, mientras que las mujeres declararon que el principal motivo para trabajar a tiempo parcial era el cuidado de los niños o de las parientes mayores (31%) u otros compromisos familiares o personales (18%), para los hombres el motivo principal era el trabajo en el marco de la educación o la formación profesional (25%).

Como resultado de las limitaciones socioeconómicas, las mujeres están más expuestas a condiciones de trabajo precarias y más a menudo amenazadas por el desempleo de larga duración y la pobreza (de la tercera edad). En 2015, las mujeres recibían una pensión un 53% inferior a la de los hombres (la llamada brecha de la pensión de género). En este contexto hablamos de “feminización de la pobreza”.

Entre la explotación y la emancipación

Cada vez se transfiere más trabajo de cuidado a las mujeres, a las que se les paga poco o nada por ello. Esto genera beneficios que sólo benefician a unos pocos privilegiados. El hecho de que vivimos en una sociedad con crecientes diferencias de clase a menudo se mantiene oculto. El desmantelamiento del estado de bienestar nos deja con la situación en la que sólo los “ricos” pueden comprar servicios privados en el sector asistencial, mientras que los “pobres” tienen que arreglárselas solos.

Mientras tanto, la vida de las mujeres privilegiadas se presenta como un ideal “feminista” por el que vale la pena luchar. Sin embargo, la “política de igualdad” neoliberal sólo trata de explotar a las mujeres en el sistema capitalista inherentemente desigual como patrones, trabajadoras y consumidoras, en lugar de abordar realmente las desigualdades. ¿Ha cambiado nuestra situación desde que hay más mujeres representadas en los parlamentos? ¿Son nuestros salarios más altos cuando las mujeres gerentes supervisan nuestro trabajo? ¿Cuál es la causa de los bajos salarios de las mujeres, los recortes en la seguridad social, la criminalización del aborto, la falta de mujeres en el poder o el sistema económico que sólo funciona manteniendo las desigualdades sociales? Aunque las mujeres precarizadas realizan un trabajo esencial en la sociedad, ellas mismas están limitadas en las formas en que pueden moldear sus propias vidas.

Cada vez más mujeres trabajadoras se organizan en sindicatos de base, donde ningún funcionario puede dictarles cuándo hacer huelga, por qué y con qué medios. Desde hace un buen año, algunas trabajadoras organizadas en la Unión de Trabajadores Libres (FAU) se han defendido contra las condiciones del trabajo explotador y sexista en la floristería “Blumen Wolf” en la estación central de Hannover. Exigieron salarios más altos que al menos cubrieran los costos básicos de la vida, horas de trabajo y descansos adecuados, y más días de vacaciones. Los salarios en la floristería, como en otros “trabajos de mujeres” típicos, son sólo ligeramente superiores al salario mínimo. Para ganarse la vida, los trabajadoras tenían que trabajar muchas más horas extras de las permitidas por la ley. Se ignoraron el tiempo de pausa legalmente garantizado, las horas de trabajo máximo y los períodos de descanso entre los turnos. Además, las trabajadoras de “Blumen Wolf”, como responsables de la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado en la familia, se ven afectadas por la doble explotación. Los bajos salarios contribuyen a que las mujeres dependan de hombres mejor remunerados. Por eso es una lucha laboral feminista. Los trabajadorAs se organizaron en la FAU y lograron numerosas mejoras en la empresa. Después de un aumento salarial del 50 por ciento, su salario está ahora por encima del salario estándar en la industria de las flores. No habrá más turnos de 16 horas —las horas de trabajo deben cumplir ahora con los límites legales. Las compañeras han reescrito los horarios de los turnos y acortado las horas de apertura para cumplir con las horas de trabajo legalmente reguladas. Se han opuesto a la intimidación del jefe. El público fue informado de las miserables condiciones de trabajo con piquetes, volantes y por las medias. En el mercado mundial de las flores, las condiciones de trabajo suelen ser aún más precarias que en “Blumen Wolf”, y la mayoría que trabajan en este sector son mujeres. Las compañeras de “Blumen Wolf” declaran su solidaridad con las trabajadoras de la industria de la floricultura a nivel mundial y exigen condiciones de trabajo justas y humanas no sólo en su propio lugar de trabajo, sino también donde se siembran, cortan y empacan las flores.

Juntas paramos, juntas avanzamos!

En todo el mundo, las mujeres luchan contra la opresión del patriarcado y el capitalismo. Como su principal arma de resistencia, han elegido la huelga. La lucha contra la explotación de la mujer en el hogar y en el mercado laboral como consecuencia de la división del trabajo basada en el género, es también la lucha contra la forma neoliberal del patriarcado, que subordina a las mujeres en todo el mundo de diferentes maneras, pero en todas partes con la misma brutalidad. Por lo tanto, la huelga de mujeres debe incluir también el hogar, la escuela, el hospital y otros centros de atención, y todas las formas de trabajo que realizan las mujeres—también el trabajo de cuidado no remunerado y el trabajo emocional. La huelga de mujeres muestra que las mujeres tienen intereses comunes, que están ligados al interés común de todos los trabajadores del mundo: quieren liberarse de la explotación económica y la opresión social.

Desafiando el orden neoliberal que exige el control total sobre el cuerpo, la vida y el tiempo de las mujeres, las mujeres están exigiendo poder, quieren tomar decisiones por sí mismas, y son conscientes de que no lo conseguirán sin luchar. La fem*fau, un grupo de trabajo a nivel federal de la FAU, llama a la participación en el movimiento de huelga el 8 de marzo de 2019: “Nos esforzamos por superar el capitalismo y el patriarcado. Estas luchas también deben dirigirse contra el racismo y la explotación transnacional, ya que todas estas estructuras de poder están entrelazadas. Nuestro objetivo es la liberación de toda explotación, opresión y dominación. La huelga, el rechazo del trabajo (pagado e impagado), es nuestro medio más eficaz. Sólo a través de la acción colectiva podemos lograr la emancipación social y la autodeterminación”. Las mujeres de todas las profesiones y condiciones sociales se declaran en huelga para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de toda la clase obrera: mejores condiciones de trabajo y salarios decentes, seguridad social, libertad (de movimiento) y autodeterminación.

Información adicional: Participación de la FAU en la Huelga de Mujeres el 8 de marzo de 2019

Como parte de la Alianza de Huelga de Mujeres, muchos sindicatos de la FAU se están movilizando activamente para el 8 de marzo organizando eventos, conferencias y proyecciones de películas, y produciendo y distribuyendo sus propios folletos y material informativo. El grupo de trabajo feminista de la FAU, fem*fau, ha publicado una edición especial feminista de nuestro periódico sindical Acción Directa (Direkte Aktion). Aborda la lucha de las mujeres por su autodeterminación en la vida cotidiana, por ejemplo, en el lugar de trabajo, en la oficina de empleo, en el sindicato y en la familia. El periódico se centra en temas como el trabajo reproductivo no remunerado, las recientes luchas laborales en las llamadas industrias de mujeres, el sexismo en el lugar de trabajo, las precarias condiciones laborales de los trabajadoras migrantes de cuidado, las relaciones jerárquicas de género, etc. El periódico sindical se distribuirá gratuitamente durante la huelga y los eventos relacionados con la lucha feminista para llegar a más gente. Además, se ha publicado un folleto con consejos legales sobre cómo participar en la huelga. Con algunos consejos prácticos y ejemplos queremos llegar a las empleadas y desempleadas, a las estudiantes y a las jubiladas, etc. y animarlas a unirse a la huelga. Hacemos un llamado a la solidaridad con todas las mujeres para apoyar sus luchas cotidianas, ya sea en casa o en el trabajo. Organicémonos en la lucha por una vida mejor y mejores condiciones de trabajo para todos!

La I.W.W y La matanza de la Escuela Santa María de Iquique

Aquí, tenemos un escrito de nuestro compañero de Chile sobre una masacre infame y la canción que la conmemorizó. Mineros salitreras y sus familias estaban en huelga en todas partes del Norte de Chile y se juntaron en Iquique. Ahí es donde el ejército chileno abrieron fuego y aplastó la huelga. Es un honor de tener publicado este escrito en SOLIDARIDAD y esperamos más sobre el movimiento obrero heroico de Chile. – JP 

La I.W.W y La matanza de la Escuela Santa María de Iquique

por: I. Libertad

“…tuve la oportunidad de visitar las minas salitreras y la Escuela Santa María. Quedé impactado al conocer la historia de este horrible crimen, la peor matanza en la historia de los trabajadores de la cual tengo conocimiento”.  – Noam Chomsky

El movimiento obrero ha sufrido represión de distintas formas, por gobiernos democráticos o dictaduras. A la hora de hacer callar a los trabajadores y trabajadoras que buscan un mejor futuro, usan a la policía o a los militares. No hay lugar en el mundo que esté libre de hechos de violencia contra los trabajadores.

En Chile, el crimen de estado más grande que guardó la memoria popular, fue el 21 de Diciembre de 1907. Los hechos fueron conocidos como La Matanza de la Escuela Santa María de Iquique. Tres años antes de La Matanza, un grupo de propaganda anarquista se instalaba en el Norte de Chile, uno de los propagandistas era el conocido Poeta Popular Francisco Pezoa Astudillo (1885-1945). Muchos fueron los aportes literarios del poeta para la causa de los trabajadores, uno de ellos fue un poema, o más bien, una especie de versión de una famosa canción llamada “Ausencia”, que el compañero Pezoa le cambio la letra y tituló “La Pampa”.

Esta era una forma de propaganda muy común que el poeta usaba, la cual fue un gran acierto para llegar a lo más profundo de los trabajadores, dejando huellas impensables. La canción se coreaba en distintas actividades obreras, saliendo de los círculos puramente anarquistas y llegando desde el  Norte de Chile a otras regiones. La Matanza era recordada en actividades obreras, pero estas jamás iban a tener la repercusión histórica de una canción.

En 1919 se funda la IWW-Chile. La editorial LUX, vinculada a la IWW, edita un Cancionero Revolucionario en 1925, en el cual incluyen “La Pampa”. El cancionero, sin duda, ayuda a la masificación de la canción que sólo se había publicado meses después de La Matanza en algunos periódicos obreros de orientación anarquista. Los componentes de la IWW-Chile, que agitaban en la Editorial LUX, tenían claro que la música era una valiosa arma de protesta, denuncia y unidad.

El cancionero revolucionario también contenía versos de un IWW pero de Estados Unidos, se trataba del músico y sindicalista revolucionario Joe Hill, él también usaba canciones populares, a las cuales les cambiaba el contenido por un texto reivindicativo de protesta y también social. Estas, se recopilaron en el Libro Rojo de Canciones de la IWW-Estados Unidos. Los IWW o Wobblies -como eran conocidos popularmente- no importaba de donde fuesen, su credo internacional les unía más allá del sindicato: usaron la música como herramienta contra el olvido.

La canción política, de protesta, no nació entre 1960-1970. De mucho antes los trabajadores crearon melodías, textos reivindicativos, y fue esta labor la que originó, posteriormente una corriente musical denominada canción protesta, sus raíces están en el movimiento obrero de la primera hora.

Existe un debate al respecto del nombre de la canción y sobre el verdadero texto, ya que desde 1908, hasta que se publicara el cancionero en 1925, se publicó varias veces, con distintos nombres y pequeñas modificaciones de texto. El cancionero fue una recopilación de Armando Triviño, el primer secretario general de la IWW-Chile, amigo cercano de Francisco Pezoa Astudillo y compañero de organización, ya que Pezoa era de la Unión Sindical de Panificadores adherida a la IWW.

En base a esto, podemos afirmar que el nombre y texto que se publicó en El Cancionero de 1925, viene directamente de Francisco Pezoa Astudillo. Cuarenta y dos años después de la edición del cancionero, el famoso e histórico grupo musical Quilapayún, publica su versión y la titulan “Canto a la pampa”. El texto es el mismo que el del cancionero, solo que eliminan dos estrofas.

En 1968, ya habían pasado sesenta años desde que Francisco Pezoa publicara sus primeros versos sobre La Matanza; Quilapayún toma el texto del cancionero y los obreros de la época vuelven a conmemorar el 21 de diciembre de 1907 como la peor masacre obrera a manos del estado chileno.

Quilapayún, solo dos años después de que publicaran “Canto a la pampa” (1968), graban otra obra conmemorativa sobre La Matanza. La obra maestra del canto popular de protesta, se titula “Cantata Santa María de Iquique”, fue compuesta por Luis Advis y estrenada en 1970.

Muchos trabajadores en Chile, por más de 100 años se han enterado de La Matanza a través de la música y los IWW-Chile fueron un gran aporte a este proceso de memoria. Es común escuchar que “ningún libro de historia me enseñó sobre La Matanza, eso lo aprendí por la música”. La importancia de la canción y de la cultura en general es, que trasciende los tiempos, las organizaciones, las comunidades, los idiomas y se hace patrimonio de la humanidad.

La lucha social es una canción en construcción que aún no llega a su coro, es hora de que comencemos a escribirlo, para que cantemos al universo que ya no existen injusticias en la tierra.