Recordando un Wobbly de mucha admiración: Vincent St. John

Por: Juan Conatz

Traducción por: JP y KF

Durante los 114 años de la existencia de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), ha habido muchos organizadores y miembros cuyos nombres ha llegado a prominencia entre el sindicato. Algunos han tenido respeto, a otros los han odiado, y otros han tenido una mezcla de los dos. Pero nadie ha sido tan admirado en el IWW como Vincent St. John.

Nombrado “El Santo,” St. John nació en 1876 de padres Irlandés-holandés. Durante sus primeros 15 años, su familia se cambió frequentemente de lugares, residiendo en cuatros estados diferentes hasta que se estableció en Colorado en 1895, cuando St. John tenía 19 años.  Ahí comenzó a trabajar como minero y organizador del sindicato.

Con la edad de 24 años, fue elegido presidente de su sindicato local, en Telluride, de la Federación Occidental de Mineros (Western Federation of Miners – WFM). Al siguiente año, el local de Telluride fue involucrado en una huelga ferozmente disputada. Uno de los dueños de las minas organizó una “Alianza Ciudadana” anti-sindical para oponerse a los mineros huelgistas.

La policía delegó y armó a los esquiroles. En respuesta, St. John ordenó 250 rifles y 50,000 rondas de municiones para el sindicato. A medida que la huelga se prolongaba, ocurrió una confrontación entre los esquiroles y los huelgistas, en la que hubo disparos y unos cuantos hombres muertos. Al final de la batalla, los esquiroles se retiraron, y los huelgistas ocuparon las minas, prefigurando las huelgas de brazos caídos y las ocupaciones que primero hicieron el IWW en 1906 y luego seguido por el Congreso de Organizaciones Industriales (Congress of Industrial Organizations – CIO) y sindicatos independientes en los 1930s.

Un año despues, con la huelga en calma, Arthur Collins, quien organizó la Alianza Ciudadana, fue baleado y asesinado. Aunque poco evidencia existió para implicar a St. John, lo acosaron y lo pusieron en la lista negra de trabajadores mineros por años. Durante el mismo tiempo, y añadiendo a la mitología de su sobrenombre, St. John estuvo involucrado en el rescate de un desastre minero. Fue considerado un héroe local. Sin embargo, debido ha esto contrajo asma bronquial crónica a cambio de sus esfuerzos, se piensa que esto contribuyó a su temprana muerte.

Radicalizado por sus experiencias como minero en el Oeste Americana, St. John estaba considerado parte de la izquierda del sindicato Federación Occidental de Mineros (WFM). Cuando el WFM se convirtió en uno de los sindicatos fundadores del IWW, él se lanzó a si mismo entre el trabajo del IWW también. Además, se juntó al Partido Socialista de América, incluso se postuló para un cargo político en un momento dado.

En la Convención General del IWW de 1906, St. John fue uno de los principales de los “sindicalistas revolucionarios” que querían y lograron correr al presidente del nuevo IWW, Charles Sherman, considerado demasiado conservador. Además, los sindicalistas revolucionarios lograron abolir el cargo de presidente. Eligieron a St. John como ‘Organizador general’. En el mismo año, lo arrestaron en el área Coeur d’Alene en Idaho, mas probable por agitación sindical.

A finales de 1906 y principios de 1907, St. John estaba muy involucrado en la huelga de Goldfield, Nevada. Goldfield, que ahora es una ciudad muerta, fue una zona de minas en auge con cerca de 20,000 habitantes en ese tiempo. La huelga por la WFM, ahora afiliada con el IWW, fue confrontada de nuevo por una Alianza Ciudadana, y también por ley marcial y tropas federales. Aunque los trabajadores del pueblo Goldfield se organizaron con el IWW e iniciaron una huelga en simpatía con los mineros, la entrada de las tropas federales en el asunto dío fuerza a los dueños de las minas, y los usaron para recortar los salarios y declarar la política de “trabajo abierto” [“Open Shop” – osea, libre de sindicato].  Implicaron a St. John otra vez en un asesinato, con poca o ninguna evidencia, este vez de un dueño de un restaurante local.

Complicando aún más la huelga, e involucrando a St. John, fue una disputa jurisdiccional entre la WFM y una sección local del los Carpinteros de la Federación Americana del Trabajo (American Federation of Labor – AFL), que aparentemente se volvió violenta. Alguien, posiblemente un miembro de la AFL, disparó a St. John iriendo su mano, deshabilitandola por el resto de su vida. A pesar de que la huelga se considera una pérdida, ganaron el día de ocho horas de trabajo, algunos aumentos salariales, y otros beneficios. Sin embargo, la experiencia llevó a la salida de la WFM del IWW y St. John salió o fue expulsado de la WFM mas adelante en ese año.

En la Convención del IWW en 1908, St. John presidió. Aunque dudaba en llevar la moción para el debate, al final St. John se puso del lado de los “accionistas directos” en contra de los “socialistas políticos” como Daniel DeLeon. También lo eligieron como Secretario general (GS), cargo que ocupó hasta que salió del sindicato. Al entrar a su posición, él encontró al sindicato en profunda crisis financiera y suspendió el Boletín del Sindicato Industrial (Industrial Union Bulletin), una publicación con raíces en la facción “sindicalistas revolucionarios” de 1906. Para los próximos años, en su cargo como GS del IWW, ayudó a dar forma al sindicato en un modo radical y vió al sindicato crecer diez veces más en membresía. Muchas de las huelgas famosas, campañas de organización dinámicas, y estrategias innovadoras occurieron en esta epoca antes de la Primera Guerra Mundial, cuando St. John era el GS. Adicionalmente, actuó como una de las caras públicas del sindicato, llamando en las páginas de los periódicos sindicales, como Solidarity, para reforzar las luchas de libertad de expresión (“Free Speech Fights”) en lugares como Spokane, Washington y Duluth, Minnesota. A los alcaldes de Fresno y San Diego, California, St. John les envió declaraciones diciendo, “Se establecerá  la libertad de expresión… aunque tome veinte años.”

En 1914, posiblemente ahogotado después de años de batallas de organización y peleas faccionales, St. John renunció a su cargo de Secretario general y se fue al suroeste de Estados Unidos para ser prospector de oro. A pesar de su cambio, no se salvo de ser arrestado en 1918 durante la guerra, como parte de la persecución del IWW por el gobierno de EEUU. Lo pusieron a juicio junto con 101 otros Wobblies. Aunque St. John era un radical laboral con poco ilusiones en el sistema de justicia, su sentencia de viente años lo sorprendió. “No pensaba en que justicia de turba prevalecería en un corte de Estados Unidos,” él dijo. Cumplió dos años y medio en la Penitenciaría Federal de Leavenworth, Kansas, antes de ser indultado.

Tras su liberación, se reincorporó al IWW, pero justo durante un conflicto con el recien establecido Partido Comunista de América (CP), el cual estaba intentando ganar Wobblies a su partido. St. John se puso del lado de los anti-CP.

Se sabe muy poco sobre lo que él hizo entre su liberación y su muerte a los 56 años en San Francisco. St. John fue enterrado en una tumba sin marcas en Oakland, California. Casi 70 años después, finalmente, fue donada una lápida adecuada:

VINCENT ST. JOHN

1876 – 1929

“THE SAINT”

GENERAL SECRETARY

INDUSTRIAL WORKERS OF THE WORLD

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